POLITICA
Julio De Vido obtuvo la prisión domiciliaria y dejará la cárcel de Ezeiza

La Cámara Federal de Casación le concedió la prisión domiciliaria a Julio De Vido, exministro de Planificación Federal del kirchnerismo, que tiene 76 años y múltiples patologías de salud que son crónicas y requieren un tratamiento que no se le puede dar en la cárcel, según precisó el tribunal al fundamentar su decisión.
De Vido está preso en el penal de Ezeiza, donde cumple su condena a cuatro años de prisión por la Tragedia de Once, caso en el que fue declarado culpable del delito de fraude al Estado, como partícipe necesario de una maniobra de corrupción.
La sala III de la Casación dictó el fallo que le dio la prisión domiciliaria con los votos de los jueces Mariano Borinsky, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci. Hizo lugar a un pedido de la defensa de De Vido y le encomendó al juez de ejecución que establezca controles periódicos y disponga las reglas que deberá cumplir el exfuncionario.
En cuanto al cuadro médico de De Vido, los jueces detallaron que requiere controles clínicos especializados, dieta adecuada, administración permanente de medicación e infraestructura sanitaria idónea. También tuvieron en cuenta -relataron- que recientemente padeció un episodio cardíaco y que fue calificado por los expertos como un paciente de alto riesgo cardiovascular.
Los camaristas destacaron que el Cuerpo Médico Forense había advertido que, si no se cumplía total o parcialmente con las exigencias señaladas, el entorno carcelario se consideraría un lugar inadecuado para el alojamiento de De Vido, porque se incrementaría el riesgo de descompensaciones y de la aparición de trastornos irreparables para su salud.
En cuanto al incidente recientemente padecido por De Vido, los jueces relataron que cursó una internación por arritmia y que se le realizó “una cardioversión eléctrica con retorno al ritmo sinusal y una cinecoronariografía con posterior revascularización con angioplastía con implante de stent (…), indicando tratamiento con anticoagulación (apixaban) y antiarrítmico (amiodarona), además de su tratamiento de base”.
Los camaristas entendieron entonces que los medios con los que cuenta la cárcel donde está detenido, no resultaban suficientes y adecuados para cubrir todas las condiciones que el Cuerpo Médico indicó como imprescindibles para atender la situación de De Vido.
En noviembre del año pasado, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena de De Vido por la tragedia que ocurrió en la estación ferroviaria de Once el 22 de febrero de 2012, que provocó la muerte de 51 personas. Se dispuso entonces el traslado de De Vido a la cárcel.
El exministro no había sido incluido, en 2015, en la primera sentencia del caso, cuando el Tribunal Oral Federal N° 2 condenó al maquinista Marcos Córdoba, los propietarios y exdirectivos de TBA -concesionaria del servicio ferroviario-, así como de los exsecretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi.
Según se determinó en ese juicio, el choque ocurrió por el mal estado de funcionamiento del tren, ya que no tenía el mantenimiento que requería a pesar de los fondos que el Estado destinaba y por una actitud negligente del conductor. En los fundamentos de ese fallo se ordenó investigar la responsabilidad del exministro de Planificación.
En 2018, el Tribunal Oral Federal Nº 4 condenó a De Vido a la pena de cinco años y ocho meses de prisión por administración fraudulenta, al considerar que no cumplió con su deber de controlar el uso de los fondos públicos asignados a Trenes de Buenos Aires (TBA).
Sin embargo, en contra de lo pedido por la fiscalía y la querella, fue absuelto en cuanto al delito de estrago culposo, vinculado a las muertes y lesiones que provocó el choque del tren.
condena a cuatro años,Conforme a
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Senado: el oficialismo busca convertir en ley los cambios al régimen de Inocencia Fiscal

El oficialismo consiguió este jueves, con el apoyo de bloques aliados, el quorum necesario para abrir la sesión del Senado en la que buscará convertir en ley el proyecto de Inocencia Fiscal II y aprobar y girar en revisión a la Cámara de Diputados un nuevo régimen de biocombustibles.
Si bien el oficialismo pudo abrir el recinto, todavía persisten algunas dudas sobre la solidez de los votos que se requieren para el proyecto de biocombustibles, lo que pone en duda si el texto que impulsan las provincias del noroeste, que está último en el orden del día, llegará a debatirse.
La convocatoria fue el resultado de varios días de negociaciones desordenadas entre el bloque de La Libertad Avanza, encabezado por Patricia Bullrich (Capital), las bancadas de la oposición dialoguista y representantes provinciales.
De hecho, Bullrich resolvió incorporar al temario el proyecto de biocombustibles, resistido por varios senadores de la UCR y también por algunos integrantes del oficialismo, ante la presión de legisladores de las provincias azucareras, que amenazaron con no bajar al recinto si no se incluía la iniciativa en la sesión.
La agenda prevista para este jueves suma, además, dos convenios vinculados con el traspaso a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires de la justicia penal juvenil y de la competencia sobre los delitos asociados a ese fuero.
También está previsto el tratamiento de los pliegos que proponen a Alejandro Catania y Javier Galván Greenway como camaristas del fuero penal económico. Sus nominaciones permanecieron demoradas durante casi cuatro meses por decisión de la Casa Rosada, debido a presuntos vínculos con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Tras permanecer en el freezer legislativo, las nominaciones de ambos magistrados al fin recibieron dictamen favorable en la Comisión de Acuerdos diez días atrás como resultado de la presión de un grupo de senadores de la oposición dialoguista que no encontraban objeciones a sus candidaturas y no veían razones para bloquear el tratamiento de sus postulaciones.
El proyecto de Inocencia Fiscal II fue elaborado por el Poder Ejecutivo, fue aprobado por la Cámara de Diputados a fines de agosto último y, de acuerdo a los argumentos del oficialismo, apunta a disminuir las exigencias informativas para los contribuyentes, ofrecer mayor previsibilidad frente a eventuales controles y permitir la regularización de inconsistencias tributarias sin que ello suponga la pérdida de beneficios.
Uno de los cambios centrales es la eliminación de los límites de ingresos y patrimonio que actualmente restringen el acceso al régimen. Si la reforma se aprueba, podrán incorporarse contribuyentes con residencia fiscal en el país sin quedar excluidos por superar determinados umbrales, lo que expandiría de manera considerable el alcance del sistema simplificado.
La iniciativa, además, modifica el margen de intervención de ARCA para cuestionar declaraciones. El organismo solo podría objetarlas cuando identifique diferencias relevantes y debidamente fundadas, con un criterio asociado al impuesto determinado y no al saldo final a pagar. También se habilita la rectificación de declaraciones sin exclusión automática del régimen, siempre que el contribuyente regularice su situación.
El tramo más controvertido de la propuesta se concentra en sus consecuencias políticas y fiscales. Para el Gobierno, la norma apunta a construir un vínculo menos sancionatorio entre el fisco y los contribuyentes, además de incentivar el ingreso de fondos al circuito formal.
Sus detractores, en cambio, sostienen que el texto funciona como un blanqueo encubierto y que podría convertirse en un instrumento de alivio tributario demasiado amplio, con ventajas para sectores de mayor capacidad económica y un eventual efecto negativo sobre la recaudación.
El proyecto sobre biocombustibles propone sustituir el régimen vigente por un esquema con incrementos graduales en los porcentajes obligatorios de mezcla y una transición diferenciada para los distintos segmentos de la industria. El texto reúne iniciativas de varios bloques y fue negociado con especial atención por las provincias del noroeste.
La propuesta establece elevar el corte obligatorio de bioetanol en las naftas del 12% al 15%, con una distribución que reserva una parte al producto elaborado a partir de caña de azúcar, otra al derivado del maíz y un tramo sujeto a competencia.
En el caso del biodiésel, la mezcla en gasoil y diésel oil pasaría del 7,5% al 10% luego de un período de transición. A pesar de las críticas de los senadores de las provincias del centro del país, en el oficialismo sostienen que el régimen beneficia a todos, por lo que decidieron avanzar con el texto dictaminado en comisiones.
La reforma incorpora, además, topes a la concentración empresaria y mecanismos para asignar cupos. El aspecto más sensible es la situación de las pymes de biodiésel, mencionadas durante el debate como empresas no integradas, que reclaman una cuota protegida más amplia y estable para abastecer el mercado interno. El dictamen prevé una participación reservada, aunque con una disminución progresiva hasta 2036.
Ese punto concentra la discusión principal. Las firmas más pequeñas y legisladores de provincias con plantas regionales advierten que una apertura acelerada podría beneficiar a grandes compañías integradas verticalmente, con capacidad para producir a escala y controlar la cadena de valor.
En la vereda opuesta, los defensores de la reforma afirman que el esquema actual quedó agotado, que la intervención estatal sobre precios y cupos desalienta inversiones y que un sistema más competitivo permitiría aumentar la producción y mejorar la eficiencia del sector.
Noticia en desarrollo
Gustavo Ybarra,Senado de la Nación,Conforme a
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El Gobierno se reunió con los gremios docentes universitarios en medio de las tensiones por las paritarias y los fondos en el Presupuesto 2027

El Gobierno se reúne con los gremios universitarios en medio de una nueva escalada de tensiones por los salarios y las partidas que incluyó en el Presupuesto 2027. La negociación con los docentes comenzó a las 11 y la de los trabajadores no docentes está convocada para las 15, según confirmaron a TN fuentes oficiales y sindicales.
Los encuentros retomarán la paritaria que pasó a cuarto intermedio el 1 de septiembre. Hasta esta mañana no había trascendido una nueva oferta salarial. En el Ejecutivo vinculan la convocatoria con el cumplimiento de las medidas cautelares dictadas en torno a la Ley de Financiamiento Universitario.
“Estamos cumpliendo lo que dice la cautelar”, expresan en Nación. La discusión de fondo es cuánto debe recomponer el Gobierno y sobre qué base debe calcularse la actualización. Los gremios sostienen que todavía existe una pérdida salarial acumulada y reclaman que se aplique íntegramente la Ley 27.795.
La norma establece que los salarios de docentes y no docentes deben recomponerse entre diciembre de 2023 y su sanción en un porcentaje no inferior a la inflación acumulada. También obliga al Ejecutivo a convocar a la negociación paritaria con una periodicidad máxima de tres meses y dispone actualizaciones mensuales no inferiores al IPC.
La Justicia intervino sobre ese conflicto. Una cautelar promovida por el Consejo Interuniversitario Nacional ordenó aplicar los artículos vinculados con salarios y becas, mientras que la UBA obtuvo posteriormente una resolución propia dentro de la disputa por la ejecución de la ley. El Gobierno y las universidades mantienen diferencias sobre el alcance de esas obligaciones.
La reunión llega además dos días después del envío del Presupuesto 2027, que volvió a colocar el financiamiento universitario en el centro de la negociación con el Congreso. El artículo 12 fija $7.349.082 millones para gastos de funcionamiento, inversión y programas especiales de las universidades nacionales.
El monto quedó lejos de la propuesta presentada por el Consejo Interuniversitario Nacional. Los rectores calcularon necesidades cercanas a $11 billones para todo el sistema durante 2027, una diferencia de alrededor de $3,65 billones respecto del crédito incorporado por el Ejecutivo.
Desde el sistema universitario sostienen además que, si el Gobierno proyectara para 2027 el cumplimiento de la Ley de Financiamiento con el criterio que defienden los rectores, la partida debería ubicarse alrededor de $9,8 billones, antes de incorporar otras actualizaciones reclamadas por el CIN.
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