CHIMENTOS
«Vuela alto, Mati»: murió el hijo de 8 años de un bombero voluntario y crecen las sospechas

La muerte de Matías Benjamín Silva, de tan solo ocho años, genera tanto dolor como desconcierto en Jáchal, un departamento de la provincia de Salta de apenas 11 mil habitantes. Y es que tres días después de su fallecimiento, en la mañana del viernes 22 de mayo, la Justicia todavía no logra determinar cómo sucedió todo y no descarta ninguna hipótesis.
“Estamos tratando de esclarecer cada una de las circunstancias que han rodeado el hecho”, dijo el fiscal Sohar Aballay, de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) Norte, al medio Tiempo de San Juan. Las horas previas a la tragedia son fundamentales para comprender qué sucedió con Matías. Mientras las pericias avanzan, el hermetismo en la causa es absoluto, más allá de las palabras del funcionario judicial, que no aportan demasiadas precisiones.
«Eso se está tratando de establecer para poder tener nosotros bien claro cómo ha sido (su muerte) —agregó Sohar Aballay—. Es necesario contar con todos los elementos para recién poder dar una opinión con respecto a lo mismo. Es temprano todavía para hablar sobre lo mismo».
LAS DESGARRADORA DESPEDIDA AL NENE DE 8 AÑOS QUE MURIÓ EN SALTA
Mientras tanto, en las redes sociales se multiplican los mensajes de despedida de familiares del nene y vecinos de Jáchal, en medio de la consternación general. “La comunidad educativa despide con profundo dolor a nuestro querido alumno Matías Benjamín Silva”, se lee en el comunicado de la Escuela Antonio Quaranta. “Vuela alto, Mati. Tu luz seguirá brillando para siempre en nuestros corazones».
Matías era hijo de un integrante del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pocito, Jorge Silva. Desde el cuartel acercaron un mensaje desgarrador: «Hoy no hay palabras que alivien tanto dolor, pero queremos que sepas que no estás solo. Te acompañamos con nuestro corazón, oramos por vos y por tu familia en este momento tan difícil”, expresaron desde el cuartel, y acercaron sus «más sinceras condolencias por la irreparable pérdida» de su hijo: «Tu dolor es nuestro dolor».
Luego de un breve velatorio, los restos de Matías fueron inhumados el sábado al mediodía en el Cementerio Municipal de Jáchal.
Salta
CHIMENTOS
Máxima tensión entre Gastón Trezeguet y Ceferino Reato en Gran Hermano: “¡Tengo más legitimidad que vos!»

La noche de Gran Hermano Generación Dorada estuvo marcada por un intenso cruce entre Gastón Trezeguet y Ceferino Reato en el debate televisivo. Las diferencias de criterio y el tono de las intervenciones generaron una tensión visible en el estudio, lo que dejó frases que rápidamente se convirtieron en el centro de la conversación entre el público y los seguidores del programa.
Todo comenzó cuando Trezeguet, conocido por su estilo directo, lanzó una crítica contundente sobre el comportamiento reciente de Manu dentro de la casa y su vínculo con Lola. “A mí me parece que el nivel de derrape que está teniendo Manu, de haber pasado a ser protagonista a terminar siendo el muñeco inflable de Lola, me parece abrumador. Y otra cosa, dejame decir…”, expresó, lo que generando inmediata reacción entre sus colegas, que no lo dejaron terminar la frase.
Ceferino lo interrumpió rápidamente con un “Pero eso es demasiado”. Esta intervención no hizo más que intensificar el intercambio, ya que Trezeguet respondió con una frase filosa: “Dejame terminar, que a vos te gusta hablar mucho”, reafirmando su postura y reclamando espacio para desarrollar su argumento.
La discusión siguió subiendo de tono cuando Trezeguet advirtió: “Otra cosa que me gustaría decir: ojo a las señoras que lo votan, porque no vaya a ser a cosa que elijan un marido infiel después”. La frase sorprendió a los presentes en el estudio y generó reacciones inmediatas, como el “¡Ay, Gastón!” de uno de sus colegas.
Ante este escenario, Reato volvió a intervenir, cuestionando el derecho de Trezeguet para opinar sobre las decisiones del público femenino: “¿Vos creés que estás en condiciones de decirle a las señoras que votan, lo que tienen que votar? ¿Y aparte con ese tono de voz?”. Trezeguet mantuvo su postura y replicó: “Yo me refiero a lo que ellas vienen votando. Y además, no me vas a decir a mí lo que yo tengo que decir o no. En este programa tengo más legitimidad que vos”.
El cruce entre Trezeguet y Reato evidenció la importancia de las opiniones de los panelistas en la construcción del relato televisivo de Gran Hermano. Los panelistas no solo analizan las estrategias y comportamientos de los participantes, sino que también se convierten en protagonistas de debates encendidos que pueden desviar el foco del contenido original del reality.
Las frases contundentes, las interrupciones y los cuestionamientos directos son parte de la dinámica del programa. El uso de un tono irónico y la búsqueda de autoridad en la mesa del debate generan un ambiente donde la tensión puede escalar rápidamente. La noche en que ocurrió el cruce, el intercambio dejó en claro que los panelistas buscan reafirmar su legitimidad y su derecho a opinar, incluso por encima de sus colegas.

El estilo de cada uno de ellos, su manera de argumentar y su capacidad para sostener su posición forman parte del espectáculo que acompaña a la transmisión principal del reality.
Ante la escalada de tensión en el estudio, Santiago del Moro decidió intervenir para moderar el conflicto. El conductor utilizó el humor como herramienta para bajar la temperatura del debate, lanzando una frase dirigida a Trezeguet sobre el pasado reciente de Reato: “El nominado a Martín Fierro es él”, lo que provocó risas y permitió distender momentáneamente el ambiente.
Este tipo de intervenciones son habituales en programas en vivo, donde el conductor debe actuar rápidamente para evitar que las discusiones deriven en situaciones incómodas o fuera de control. El uso del humor y la intervención oportuna resultaron efectivos para restablecer el orden y continuar con el desarrollo del programa.
El segmento finalizó con una última intervención irónica de Trezeguet, quien lanzó un “Perdiste” dirigido a Reato, cerrando el cruce con una cuota de sarcasmo que selló uno de los momentos más tensos de la noche.
CHIMENTOS
Quién es Rochi Hernández, la actriz de La casa de los espíritus: sus comienzos y el famoso que le abrió la primera puerta

Hay ficciones que sobreviven al paso del tiempo porque saben cómo reciclarse. La casa de los espíritus es una de ellas: primero fue novela, luego película y ahora serie, en una apuesta de Prime Video por historias latinoamericanas capaces de cruzar fronteras. Entre el elenco de esta producción, una joven actriz argentina se destaca y se gana el reconocimiento del público y la crítica: Rochi Hernández, quien interpreta a Alba, nieta del personaje de Dolores Fonzi. Su presente, marcado por el furor de la serie y la emoción de los comienzos, la encontró abriendo su historia en una entrevista en Infobae a las 9 (Infobae en Vivo).
Rochi vive con alegría el momento que atraviesa. “Estoy contenta con la repercusión que está teniendo. La está viendo mucha gente y que la repercusión sea amorosa y que les guste y que genere cosas es espectacular”, admite, sin perder la humildad. En sus redes y en cada entrevista, deja claro que para ella, la actuación fue siempre algo natural. “Siempre desde muy, muy pequeña me interesó la actuación. Me divertía actuar, porque siempre me gustó”, recuerda sobre sus primeros pasos en San Isidro, en la localidad bonaerense donde creció.
El camino hasta el set de una superproducción internacional no fue lineal. Entre risas, Rochi reconoce que durante los últimos años del colegio aparecieron las preguntas de rigor: qué hacer con su vida, a qué dedicarse. “Dije ‘creo que es por acá’, que voy a probar y si no sucede, siempre soy chica, tengo tiempo para cambiar de rumbo. Y empecé a estudiarActuación en la UNA”. Al mismo tiempo, se formó en teatro musical, canto, baile y participó de todo taller que le permitiera ganar experiencia y confianza.
La oportunidad de empezar a presentarse a castings llegó de la mano de Javier Furgang, su representante, a quien conoció gracias a una recomendación de Nicolás Repetto. “Yo iba al colegio con la hija de Nico, Renata. Ella era un año más chica que yo, pero hacíamos la obra juntas, la obra de teatro del colegio. Y él la fue a ver a Renata y yo estaba ahí con ella y le dijo a Javi como: ‘Tomala a Rocío’”. Ese simple gesto abrió una puerta decisiva: “Le dije gracias porque gracias a estar con Javi llegué a un montón de castings que si no, por ahí no hubiera llegado”.
Los primeros trabajos fueron pequeños: un bolo, un unitario, una obra. Pero poco a poco, el oficio se fue volviendo cotidiano. “Hace más o menos cinco años, mi trabajo full es como actriz, por suerte”, comparte. “Tuve la suerte de actuar con personas a quienes admiro, pero hay algo también de cuando llegás ahí y vos pasás a humanizar al otro ser humano, que es una persona. Pilar Gamboa hizo de mi mamá en 30 noches con mi ex, es la peli con Adrián Suar, ellos eran mis padres. Entonces, muy rápidamente me conecté con personas que yo genuinamente admiraba mucho y muy rápido las humanicé”.

Rochi señala que el recambio generacional en la industria es palpable. Su generación, dice, creció viendo a actrices como Gamboa y Mercedes Morán, y hoy se nutre de ese legado pero busca su propia voz. “Algo de eso me interpela a mí… Un anhelo o una aspiración a algún día, no ser como vos, pero sí ser ese tipo de artista”.
El salto internacional llegó con Night Sky, una serie de Prime Video en la que compartió elenco con Sissy Spacek y JK Simmons. “Era el momento de mayor cholulaje que estaría posible. Estábamos en el último día de rodaje y con Julieta Zylberberg hicimos: ‘¿Nos sacamos una foto?’. Dijimos: ‘No, no’. Porque ella está trabajando ahí también. Tenemos una foto entre todos, pero mano a mano, medio selfie, no, no, está bien. Ya lo viví con ella, hice una escena con ella. Ya está, hice la escena”, relata. La experiencia la preparó para lo que vendría después, en el set de La casa de los espíritus.
La dinámica de las plataformas y la globalización del contenido audiovisual marcan una diferencia notoria con generaciones anteriores. “Empecé a trabajar en la industria en un momento de recambio. Lo primero que filmé fue un Pol-ka, un bolo en Las Estrellas, y estaban moviéndose de Chacarita a Torcuato. Como un momento de la tele a la plataforma. Entonces, empecé a trabajar más en plataformas más que como la otra generación. Por ahí puede ser en Argentina, pero de repente viene alguien chileno o viene alguien de Colombia. Y está buenísimo, a mí me encanta eso”.
El presente de Hernández es intenso, aunque reconoce que la estabilidad no siempre está garantizada. “En este momento no”, responde sobre la demanda constante de trabajo, pero reconoce que desde 2021, el trabajo no faltó: “Pospandemia, fue un año muy de muchos frutos para mí, como de un trabajo atrás del otro. Y esta serie, de Prime, Night Sky, me abrió muchas puertas”.
Más allá de lo audiovisual, el teatro sigue siendo su gran pasión. “Siempre creí que iba a ser por ahí. Después se me dio como más con lo audiovisual el trabajo. Pero amo hacer teatro y, bueno, me gustan los musicales también, hago musicales”, explica, con pasión.
Sobre La casa de los espíritus, Rochi no tiene dudas: “Estoy muy orgullosa de la serie que hicimos. Me parece que está buenísimo todos los temas que trata. Me parece que está buenísimo que sea para este momento. Es un libro que se escribió en 1982 y de repente es actual. Es muy loco eso, cómo se reactualiza”. El hecho de que la historia pueda leerse hoy con una mirada fresca y que siga generando conversación la entusiasma y motiva a seguir creciendo.

La serie estrenó sus ocho episodios de manera semanal y ya es tema de conversación en redes y medios. “Es tan fuerte la serie, pasan muchas cosas. Hay muchas tragedias en la serie y, para mí, cada una te da un respiro”, explica al respecto. Para Rochi, el formato maratón ayuda a digerir la intensidad de la trama y permite que cada espectador elija su propio ritmo. “Hay algo en las plataformas que permiten eso. Primero, que te conozcan en países a los que tal vez uno no se imaginaba llegar. Y una combinación, un interactuar con actores que de otra forma era medio difícil”, sentencia ante la cámara.
Entre anécdotas de rodaje, recuerdos de sus primeros castings y una mirada fresca sobre el cambio generacional, Rochi encarna la energía de una generación que pisa fuerte y busca nuevos horizontes. Su camino, que comenzó casi como un juego de infancia en San Isidro, y que hoy la encuentra en el centro de una historia que vuelve a insistir sobre el presente, es testimonio de cómo las verdaderas narrativas nunca se terminan de contar.
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodía: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
La casa de los espíritus,serie,drama,televisión,actuación,Isabel Allende,personajes,ficción,época,misterio
CHIMENTOS
Por qué sentís que nunca te alcanza el tiempo aunque no tengas tantas cosas para hacer

Sentir que el día no alcanza puede pasar incluso cuando la agenda no está llena. Hay personas que no tienen una cantidad enorme de obligaciones, pero aun así viven con la sensación de estar atrasadas, apuradas o con algo pendiente. Desde la psicología, esa percepción no siempre se explica por el número de tareas, sino por cómo se organiza la mente frente al tiempo.
Una de las claves está en la sensación de control. Cuando una persona siente que no decide del todo sobre su día, el tiempo puede percibirse como más escaso. No importa si tiene pocas actividades: si las vive como desordenadas, interrumpidas o poco claras, puede sentir que nunca llega.
También influye la carga mental. A veces no hay muchas obligaciones visibles, pero sí muchas pequeñas decisiones internas: contestar mensajes, recordar trámites, pensar qué falta comprar, ordenar pendientes, revisar notificaciones o anticipar problemas. Esa lista invisible ocupa espacio mental y puede generar cansancio antes de empezar.
Otro factor frecuente es la procrastinación. Postergar una tarea no la elimina: la mantiene activa en la cabeza. Por eso, aunque la persona esté descansando o haciendo otra cosa, puede sentir presión. La tarea pendiente queda como ruido de fondo y hace que el tiempo parezca insuficiente.
La percepción del tiempo también cambia según el nivel de estrés, la atención y la rutina. Cuando una persona salta entre muchas cosas, mira el celular a cada rato o no define prioridades, el día puede sentirse fragmentado. No necesariamente hizo demasiado, pero sí gastó energía en cambiar de foco una y otra vez.
Qué puede estar detrás de la sensación de que el tiempo no alcanza
- Falta de prioridades claras: cuando todo parece urgente, cuesta distinguir qué importa de verdad.
- Carga mental invisible: pequeños pendientes acumulados pueden pesar tanto como una obligación grande.
- Procrastinación: postergar algo mantiene la presión activa, aunque no se esté haciendo la tarea.
- Interrupciones constantes: mensajes, redes y notificaciones fragmentan la atención.
- Perfeccionismo: querer hacer todo perfecto puede volver más difícil empezar o terminar.
- Poca sensación de control: si el día se vive como impuesto o desordenado, el tiempo parece más corto.
- Rutinas muy repetidas: cuando todos los días se parecen, puede aparecer la sensación de que el tiempo se escapa.
- Descanso con culpa: si la persona descansa pensando en lo que falta, no logra recuperar energía.
Al fin, sentir que nunca alcanza el tiempo no siempre significa tener una agenda imposible. A veces habla de ansiedad, desorden mental, falta de pausas reales o dificultad para cerrar pendientes. Ordenar prioridades, reducir interrupciones y separar lo urgente de lo importante puede cambiar no solo lo que se hace, sino también la forma en que se siente el día.
Psicología
POLITICA2 días agoFractura total: el Gobierno no invitó a Victoria Villarruel al Tedeum
ECONOMIA3 días agoSiguen los problemas de endeudamiento de las familias: la mora se triplicó en los últimos doce meses
POLITICA3 días agoEl Gobierno sancionó a la Superliga y la intimó a entregar documentación en 10 días

















