ECONOMIA
Dura crítica de la CGT a la UIA y a la nueva ley laboral en un foro de la ONU: dijo que la celebran “empresarios oportunistas”

La Unión Industrial Argentina y la Confederación General del Trabajo, que expusieron por la Argentina en la 114 Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra, en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la agencia de Naciones Unidas en en temas laborales, chocaron fuertemente en ese foro internacional.
El presidente de la UIA, Martín Rappallini, desarrolló en su intervención la necesidad de adaptación a las nuevas tecnologías y de mejorar la productividad para hacer que la economía crezca, se creen puestos de trabajo y se reduzca la pobreza. “La tecnología por sí sola no genera bienestar; lo hace cuando aumenta la productividad y se transforma en inversión, empleo y salarios mejores”, dijo, y recordó que en la Argentina “llevamos 15 años sin crecimiento del empleo privado, y la informalidad laboral se encuentra en torno al 43 por ciento”.
En ese contexto, siguió, “en la industria, en las exportaciones y en todas las actividades transables, los precios y los estándares de calidad se definen globalmente. La competitividad deja de ser una opción para convertirse en una condición de supervivencia (…). En nuestro país, este ha sido el espíritu de la Ley de Modernización Laboral. Una norma que fue aprobada por el Congreso de la Nación con amplia mayoría y en total cumplimiento de nuestra Constitución Nacional. La ley 27.802 es un punto de inflexión, un paso concreto hacia la modernización de las relaciones laborales: promueve la contratación y la adecuación de los equipos de trabajo a las nuevas tecnologías, refuerza el sistema de riesgos del trabajo y genera previsibilidad jurídica para quienes quieren invertir y contratar. En Argentina estamos transitando un proceso de estabilización macroeconómica que consideramos necesario”.

El dirigente industrial afirmó que “la estabilidad, la lucha contra la inflación, la previsibilidad y el respeto por los contratos constituyen condiciones fundamentales para recuperar la inversión y la confianza” pero que “la estabilidad por sí sola no alcanza. La transformación tecnológica requiere también acceso al crédito productivo, particularmente para las pymes, cerrar brechas digitales, promover la capacitación continua de trabajadores y empresarios, e impulsar sistemas educativos cada vez más conectados con las nuevas habilidades que demanda el mundo del trabajo”.
El mensaje de la numerosa delegación de la CGT, no podía ser más diferente. Dirigiéndose al presidente de la Conferencia y al Director General de la OIT, Gerardo Martínez criticó tanto al gobierno como a la dirigencia empresarial. “En Argentina, el mensaje de la política sigue siendo la confrontación y el desprecio al que vive en la pobreza o al que trabaja en la informalidad. El Gobierno desatiende demandas urgentes en términos económicos y sociales. Los costos del ajuste profundizan la pérdida del poder adquisitivo y la precarización del empleo existe”, descerrajó.
El dirigente acusó al gobierno de desfinanciar la salud y la educación y no promover el empleo y atacó frontalmente la ley que elogió la UIA. “En connivencia con las administraciones provinciales, el Gobierno nacional aprobó la ley de reforma laboral propatronal, que elimina derechos que aplauden y celebran los empresarios oportunistas. Sabemos que esta ley tiene autores materiales e intelectuales”, dijo, en un lenguaje que sugiere la comisión de un delito.
Asistentes al evento internacional destacaron también que cuando se trató el caso argentino a partir de una denuncia impulsada por la CGT, por presuntos incumplimientos y deficiencias en materia de derechos laborales y mecanismos de control, la delegación sindical tuvo una actitud hostil y confrontativa y en un momento entonó a viva voz la Marcha Peronista, ante la sorpresa de los asistentes de otros países y fuera del clima habitual de las deliberaciones de la OIT.

(Gustavo Gavotti)
El cotitular de la CGT, Jorge Sola, ya había denunciado “graves violaciones a los derechos laborales” y acusado al gobierno por la “demolición” de las protecciones laborales y Roberto Baradel, por la CTA y Ctera, denunció el deterioro de la institucionalidad “ y “el debilitamiento de las capacidades estatales destinadas a garantizar el trabajo decente y los derechos fundamentales de los trabajadores”.
Otro hecho llamativo fue que la dirigencia sindical decidió no asistir a la recepción que, como se hace habitualmente, ofreció a la delegación argentina, ofreció el el embajador argentino ante los organismos internacionales en Ginebra, Carlos Foradori.

(Captura de video)
En definitiva, en Ginebra y en un foro internacional en el marco de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); la CGT sacó a relucir su identidad partidaria y criticó frontalmente al gobierno y la dirigencia empresaria.
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ECONOMIA
Alberto Pierri, dueño de Telecentro: “Cuando se ocupa un cargo público lo único que importa es lo que se le deja a la gente”

“iPlan tiene un perfil muy dinámico e innovador, desarrolló una marca premium para internet residencial y se consolidó en el segmento corporativo”

“Durante el gobierno de Macri invertimos USD 820 millones y ahora estamos con un plan de otros USD 400 millones para migrar toda nuestra red a fibra óptica”


Alberto Pierri
ECONOMIA
Los bancos locales valen la mitad que a principios de 2025 en Wall Street: ¿hay margen para una suba de acciones?

Ya empezado el último trimestre del año, las acciones bancarias siguen sin mostrar señales de recuperación. La debilidad de los bonos y la suba del riesgo país pueden explicar en parte el deterioro de las cotizaciones, pero no todo. Desde el pico que alcanzaron en enero de 2025, las caídas superan ya el 50% medidas en dólares.
Muchos analistas y bancos de inversión consideran hace ya varios meses que esta debilidad representa una gran oportunidad de compra. Pero los inversores se mantienen extremadamente cautos. Incluso el salto que tuvieron los ADR de bancos argentinos luego de la victoria de Flávio Bolsonaro en Brasil duró apenas un día y no logró sostenerse a lo largo de la semana.
Morgan Stanley, por ejemplo, salió recientemente a recomendar las acciones de una entidad bancaria y consideró que presentan una suba potencial del 75%, que podría estirarse a 120% en un escenario optimista. También ve con buenos ojos al resto de los bancos, aunque ésta es su favorita. Otros grandes bancos como JP Morgan y Citi sacaron reportes recomendando dos organizaciones en particular.
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Claudio Maulhardt, conocido como el “Brujo de los mercados” y actualmente en Latin Securities, había escrito al analizar el balance del Galicia: “Nos cuesta ponernos muy optimistas con el sector, por lo mismo de siempre. Si a Argentina le va bien, a los bancos les irá bien en el futuro. Mientras tanto, seguimos pensando que habrá que atravesar una transición de menores márgenes que al volumen no le será fácil atravesar”.
2026 fue el año de las acciones de energía. En lo que va del año, YPF y Vista suben 37% en Wall Street, siendo las abanderadas del sector. Pero contrasta con los bancos, que caen alrededor del 25 por ciento.
Las principales explicaciones pasan por la debilidad de los bonos y el riesgo latente de un default en caso de recambio de gobierno. En ese escenario negativo, las cotizaciones podrían desplomarse todavía mucho más. Por lo tanto, muchos inversores prefieren no arriesgar a pesar de los precios atractivos.
La morosidad también fue un tema que afectó sobre todo a los balances de fines de 2025 y principios de 2026, pero ya empezó a tener menos relevancia a partir de mediados de año. Sin embargo, el otro problema que impacta en las entidades es que los préstamos y los depósitos prácticamente no están creciendo en términos reales.

Leo Chialva, director de Delphos Investment, advirtió que las elecciones en Brasil dejaron una lección para los inversores: “En general estaba dando vuelta la idea que esperar paga. Pero a los que esperaron en el caso del mercado brasileño les fue mal”.
De hecho, la bolsa paulista venía ganando arriba del 30% en el año previo a las elecciones y subió más de 13% en dólares tras la victoria de Bolsonaro, que según los primeros sondeos corre con ventaja para el balotaje sobre Lula Da Silva.
La pregunta que surge ahora es si puede repetir la misma secuencia en el caso del mercado argentino: ¿es otra oportunidad histórica para entrar en acciones, especialmente las del sector bancario?.
El sector registró una fuerte suba desde los mínimos de cotización de mediados de 2022 hasta comienzos de 2025. Ese rally duró más de dos años y medio produjo ganancias cercanas a 300% en moneda dura, pero las cotizaciones venían sumamente afectadas por el ciclo kirchnerista tras la victoria de Alberto Fernández en las PASO 2019.
El peligro actual es que una derrota de Javier Milei y un evento regreso kirchnerista provoque un derrumbe parecido al que sucedió en aquel fatídico 12 de agosto de 2019 para los mercados.
North America
ECONOMIA
La empresa dueña de Fiat y Peugeot no descarta cerrar sus dos plantas industriales en la Argentina

El futuro de las plantas de Stellantis en la Argentina volvió a quedar bajo discusión luego de que la conducción sudamericana del grupo admitiera que podría cerrar una o incluso las dos fábricas que mantiene en el país. La advertencia expuso la tensión entre la exigencia de resultados regionales y la estrategia de la filial argentina por sostener la producción local, en un contexto de avance de los vehículos importados y pérdida de competitividad.
Herlander Zola, presidente de Stellantis Sudamérica, formuló ese diagnóstico el martes 6 de octubre en San Pablo, al cumplirse un año de su nombramiento. El ejecutivo condicionó las definiciones industriales a la evolución del mercado, las reglas de juego y la competitividad de los vehículos hechos en la Argentina. También señaló que Brasil representa el 65% del volumen regional, una escala que influye sobre las decisiones de producción en toda Sudamérica.
La advertencia llegó cuatro días después de otra rueda de prensa, encabezada por Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, durante la apertura de Expo Auto Chino en Buenos Aires. Allí, el ejecutivo describió un escenario difícil en El Palomar, donde se fabrican los Peugeot 208 y 2008, aunque defendió la continuidad de la actividad. “Bajamos un turno, reacomodamos la velocidad diaria, pero seguimos con producción local. Tenemos producción prevista para 2026 y 2027”, afirmó.
Zola dejó abiertas todas las alternativas
Sin embargo, la diferencia de tono no muestra posiciones incompatibles. Zuppi administra la operación local y sus necesidades inmediatas; la presidencia de Sudamérica define la estrategia de producción, de inversiones y marcas dentro de una estructura cuya mayor escala está en Brasil. La dirección regional del grupo funciona desde ese país, que además concentra el mercado más grande, una red de proveedores más amplia y buena parte de la demanda que sostiene el negocio sudamericano.
Consultado por el futuro de las dos plantas argentinas, Zola fue explícito. “Dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad de los productos, podemos migrar de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar las dos”, dijo en declaraciones publicadas por Exame. “Todo puede suceder”, agregó.
El planteo estuvo acompañado por una evaluación de costos. “El costo de mano de obra en Argentina es, literalmente, el doble que el brasileño”, sostuvo Zola. El ejecutivo sumó a esa diferencia una cadena de proveedores menos extensa y el cambio que implicó la apertura comercial.
“Con el mercado cerrado, funcionaba y nos traía un buen nivel de competitividad. Pero, con el mercado abierto, definitivamente nos saca del juego”, señaló ante Automotive Business.
La caída de Peugeot explica los ajustes en El Palomar
El Palomar es el caso que mejor muestra esa presión. Según los datos citados por Zola, la participación de Peugeot en el mercado argentino descendió de cerca de 9% en 2025 a alrededor de 5% este año. “Sólo esa caída ya explica los ajustes que necesitamos hacer en Palomar, de donde venía la mayor parte de nuestro volumen”, explicó el presidente regional.
La apertura comercial modificó el escenario en los segmentos donde compiten los Peugeot 208 y 2008. Zola atribuyó parte de ese movimiento al avance de las marcas chinas y al ingreso de vehículos brasileños con mayor competitividad frente a la fabricación local. También reconoció una falla de cálculo de las terminales tradicionales ante el cambio tecnológico y comercial. “La industria occidental se equivocó en la lectura del mercado, de lo que podía establecerse en términos de velocidad de avance de algunas tecnologías”, afirmó.
La discusión no se limita a los modelos importados terminados. Zola planteó que el esquema regulatorio brasileño debe generar condiciones para que las automotrices que lleguen al mercado tengan un compromiso industrial local. “La palabra importante en el negocio es previsibilidad: cuál será el modelo que se ajustará a lo que Brasil quiere para la industria”, dijo.
El tono de estas declaraciones no puede ser aislado de la coyuntura brasileña, al estar atravesando el período de elecciones nacionales entre primera y segunda vuelta con un resultado inicial de cambio de signo político que deberá confirmarse el próximo 25 de octubre.
“Cambios como el próximo gobierno y el tipo de cambio también podrían alterar significativamente la competitividad de los automóviles Peugeot en este país”, dijo Zola en la rueda de prensa, dejando abierta una eventual mejora del desempeño de la marca francesa que se produce en la planta argentina de Palomar.
Zuppi defendió la continuidad con Brasil como mercado decisivo
En Buenos Aires, Zuppi puso el foco en las herramientas para preservar la producción argentina. Confirmó que la empresa tiene actividad prevista en Palomar durante 2026 y 2027 y vinculó la sustentabilidad de la planta con dos variables: el mercado interno y las exportaciones. “Peugeot 208 y 2008 se venden en el mercado interno bastante bien”, afirmó, antes de poner el acento en el destino brasileño.
“Dependemos mucho del desarrollo de Peugeot el mercado brasileño y cómo es la aceptación de la marca. Porque si Brasil repunta un poco a nivel de ratios con Peugeot, eso claramente nos juega a favor en la producción local”, explicó. Entre 35% y 40% de la producción de El Palomar se exporta en la actualidad, según precisó durante la misma rueda de prensa.
El presidente de Stellantis Argentina reconoció que la demanda de Peugeot en Brasil atraviesa una baja, pero sostuvo que la compañía trabaja para sostenerla. “Hoy en día viene bajando, sí, pero estamos haciendo cosas como para poder sostenerlo”, respondió. Sobre los rumores de cierre de la planta, agregó: “Existen hace bastante tiempo y nosotros seguimos con una producción”.
Zuppi defendió una apertura comercial con condiciones equivalentes para las empresas que producen en el país. “Yo soy proindustria. A mí me gusta un modelo abierto, que sea proindustria”, afirmó. Luego definió el alcance de esa posición: “Proteger la industria no es cazar en el zoológico. Nosotros estamos abiertos a competir”.
Para el ejecutivo, la competencia se dificulta cuando vehículos chinos ingresan con 0% de arancel dentro de los cupos y compiten contra una industria local con una carga tributaria elevada. “Lo que nosotros decimos es tratar de proteger la industria en el sentido de que todos aportemos de igual a igual. Y ahí después gana siempre el mejor”, sostuvo.
La tensión regional
La lógica regional no apareció por primera vez en este debate en la automotriz que combina intereses italianos, franceses y estadounideneses. En mayo de 2025, durante el lanzamiento industrial de la Fiat Titano en Córdoba, Emanuele Cappellano, entonces presidente de Stellantis Sudamérica, explicó que la política de precios en la Argentina se definía a partir de la evolución de los costos, el mercado y la competitividad.
“Cuando nos sentamos todos los meses con Martín (Zuppi), evaluamos la situación, evaluamos el mercado y las condiciones de costos. Basándonos en eso, decidimos nuestra política”, dijo Cappellano. En aquella rueda de prensa, en medio de la discusión por los aumentos de precios luego de la salida del cepo cambiario, también dejó una definición sobre el escenario industrial argentino.
“Tenemos una historia muy fuerte con Argentina, son 70 años fabricando y 105 años vendiendo autos en este país. Y la historia se construye trabajando en plazos largos y medianos. No tomamos decisiones de inversiones tomando condiciones temporales. Si la decisión tuviera que ser tomada hoy, para el corto plazo, no sería una decisión económicamente viable. Nosotros conocemos bien Argentina, tenemos más de 5.000 personas trabajando en Argentina”, dijo entonces.
El cambio de Cappellano por Zola al frente de Sudamérica no alteró el marco de esas decisiones. La operación argentina busca defender sus plantas mediante producción, exportaciones y una mejora de costos. La conducción regional mide esa continuidad en función de la rentabilidad de toda la estructura, cuyo centro de gravedad está en Brasil. Por ahora, Stellantis mantiene actividad en El Palomar y Ferreyra, donde prepara el inicio de la producción de un nuevo motor hacia fin de año.
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