ECONOMIA
La Scaloneta avanza en el Mundial y explota la demanda de dólares de argentinos para viajar a EE.UU.

«La cuarta» se volvió una obsesión para los hinchas argentinos. De eso no hay ninguna duda. El avance de la Scaloneta en el Mundial de fútbol genera ilusión.
En las últimas horas se multiplicó la demanda de pasajes a Miami, el próximo destino de la selección de Messi, y varias aerolíneas anunciaron la intención de poner servicios adicionales desde Ezeiza.
Las agencias turísticas calculan que la venta de paquetes se multiplicará por cuatro, cuanto menos. Y ya estiman que habrá más ventas en caso de que el equipo supere esta próxima instancia de 16avos y se clasifique para los octavos de final.
Para la Argentina, que ya conoce de este fenómeno y nada sorprende, significará una demanda extra de divisas. ¿Habrá dólares para todos, como prometió Luis Caputo?
Alta demanda de dólares
En un contexto en el que la economía sigue necesitando divisas para sostener el equilibrio cambiario, el fenómeno vuelve a poner sobre la mesa un viejo interrogante: ¿Cuánto puede incidir un evento de estas características sobre el mercado de cambios?
Un informe de la consultora Qualy —dirigida por la economista Anastacia Daicich— estimó que el Mundial generará una demanda adicional de u$s455 millones en divisas, producto de los gastos de los argentinos que asistirán al próximo partido en Miami. Y a un partido extra por octavos, en caso de triunfo el próximo viernes.
La cifra surge de proyectar unos 45.500 viajeros, un 30% más que los aproximadamente 35.000 que asistieron al Mundial de Qatar 2022, con un gasto promedio de u$s10.000 por persona.
El Mundial 2026 y los dólares
La estimación parte de un escenario de máxima y considera paquetes turísticos que incluyen alojamiento, traslados e impuestos internos, aunque sin contemplar el costo de los pasajes aéreos.
Según Qualy, la cercanía relativa de Estados Unidos respecto de Qatar y el fuerte crecimiento que mostró el turismo emisivo por vía aérea en los últimos años justifican esperar un mayor flujo de argentinos hacia la Copa del Mundo.
Como referencia, la consultora menciona paquetes turísticos que van desde:
- Unos u$s3.200 hasta los u$s5.300 para un partido y tres noches
- Aproximadamente u$s6.500 para dos encuentros, siempre en caso de que la Argentina pase a octavos
En todos los casos se excluyen los costos de los vuelos. Sólo se toma en cuenta el dinero que cada viajero gastaría una vez en los Estados Unidos.
¿Es un problema para el mercado cambiario?
La respuesta de Qualy es negativa.
Si bien los u$s455 millones estimados representarían una demanda adicional de divisas concentrada en pocas semanas, Daicich considera que el impacto sobre el balance cambiario sería limitado, ya que aun suponiendo un déficit de la cuenta de turismo cercano a los u$s7.000 millones durante este 2026 —similar al registrado en 2025—, el efecto del Mundial equivaldría apenas al 6% de ese rojo anual.
Además, existe otro factor que amortigua el impacto: parte del gasto que las familias destinarán al Mundial reemplazará viajes previstos para las vacaciones de invierno, por lo que no todo ese consumo turístico representa una demanda adicional de dólares. Sino, más bien, el reemplazo de un destino por otro.
La paradoja del turismo
El fenómeno ocurre en un momento particular.
Los datos recopilados por Qualy muestran que, entre enero y mayo de este año, las salidas al exterior de turistas residentes acumulan una caída interanual del 12,4%, aunque los viajes por vía aérea crecieron 14,2% durante el mismo período.
La consultora atribuye esa caída del turismo emisivo total a la pérdida de poder adquisitivo de una parte importante de la población durante 2025 y parte de 2026.
Incluso señala que operadores mayoristas y agencias de viajes reconocen que las ventas de paquetes turísticos y pasajes estuvieron por debajo de las expectativas.
Es decir, el Mundial aparece como un fenómeno puntual dentro de una tendencia más débil del turismo internacional de los argentinos.
La economía sigue necesitando dólares
Más allá de que el impacto puntual del Mundial sea acotado, la mayor demanda de divisas se produce en un contexto en el que cada dólar cuenta.
El Gobierno mantiene como uno de sus principales objetivos fortalecer las reservas internacionales y sostener la estabilidad cambiaria. Al mismo tiempo, la economía continúa mostrando una elevada necesidad de divisas para financiar importaciones, atender compromisos externos y sostener la actividad económica.
En ese escenario, cualquier factor que incremente la demanda de dólares suele ser seguido de cerca por el mercado, aunque en este caso el propio informe de Qualy concluye que el efecto es transitorio y demasiado pequeño como para alterar la dinámica cambiaria.
En otras palabras, la pasión futbolera y los triunfos de la «Scaloneta» volverán a mover millones de dólares fuera del país, pero difícilmente modifiquen el panorama macroeconómico.
La Selección puede seguir avanzando en el Mundial y eso seguramente impulse nuevos viajes de argentinos a Estados Unidos. Sin embargo, desde la óptica cambiaria, el fenómeno aparece más como un movimiento estacional que como un factor con capacidad para modificar el equilibrio del mercado de cambios.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,turismo,mundial 2026
ECONOMIA
Javier Milei: “El riesgo país de mi gobierno, de esta gestión, es 60 puntos básicos”

En la entrevista del domingo por la noche en que Javier Milei habló sobre la salida del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su reemplazo por Diego Santilli, que el martes asumirá al frente de la Jefatura de Gabinete manteniendo su responsabilidad como ministro del Interior, pues se volverán a unificar ambas funciones, algo que justificó también con el argumento de que “gran parte” de la tarea de Santilli será seguir trabajando con los gobernadores, el presidente afirmó que “los números de la economía que salieron son buenísimos” e insistió en su acusación a los periodistas que -acusó- “los obviaron porque no les interesa mostrar la verdad”.
Milei insistió en que su gobierno seguirá haciendo reformas. “Seguimos haciendo reformas y no vamos a parar hasta que la Argentina sea el país más libre del mundo”, afirmó.
Cuando en la entrevista que concedió a LN + mencionó la heterogeneidad entre distintos sectores de la economía y que la inflación está bajando más lentamente de lo que se esperaba, Milei atribuyó esas cuestiones a la caída de la demanda de dinero, la caída del precios de los bonos y el aumento del riesgo país y la tasa de interés ocurridos en el segundo semestre de 2025 y dijo que ese proceso se está revirtiendo con lo que “la tasa de inflación está en un sendero descendente”.
“No vamos a cambiar la forma de hacer política monetaria, Más tarde o más temprano a la inflación la vamos a liquidar”, aseguró. Además, comparó el dato del PBI del primer trimestre de este año en relación a la media histórica señalando que el crecimiento anual promedio de la Argentina en los últimos cien años fue del 1% anual, contra el 10% que creció el PBI en sus dos primeros años de gestión. Es decir, afirmó, que durante la actual gestión la economía “creció cinco veces más rápido” de lo que lo hacía antes. En cuanto a la marcha de la economía este año señaló el dato del EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica, suerte de proxy del PBI) que en el primer trimestre creció 2,3% y desestacionalizado un 0,7%, lo que anualizado equivale al 3% anual. Y ese, dijo, es “nuestro peor dato”.
Eso sucedió, dijo Milei, al cabo de un año (por el 2025) en el que por el aumento de la tasa de interés llevó a una caída del 11,6% en la inversión, mientras que “en condiciones normales sería distinto”.
“Tuvimos un intento de golpe de estado, atacaron el equilibrio fiscal, maniobras para atacar el mercado de cambio, la corrida más grande de la historia, nos trataron de pudrir la calle”, dijo el presidente, y a pesar de todo la economía resistió: el peor dato para mostrar es este trimestre”. Sin todo eso, argumentó, el PBI hubiera crecido el 4 por ciento.

Milei extremó su argumentación al punto de afirmar en que si la inversión se hubiera comportado como se comportó en promedio en lo que va del siglo, la economía hubiera crecido 5%, o del 7% si la inversión hubiera seguido el patrón que siguió en la actual gestión. Según el presidente, la economía argentina entró ya en un sendero tal que está “en condiones de crecer al 7 u 8% anual”.
Además, puntualizó que si se toma el precio de los bonos que vencen dentro de la actual gestión de gobierno el riesgo país implícito en los mismos es de 60 puntos básicos, no los 420 a 430 que marca el índice de J.P.Morgan. Por eso, afirmó, “Si lo gramos la reelección la economía va a crecer como nunca antes en la historia argentina. “Si la Argentina con 400 puntos de riesgo país puede crecer al 7%, imagínese si la llevamos a 60 puntos, va a ser una fiesta, la economía va a volar”, le dijo a su entrevistador, el periodista Luis Majul.
Fue allí que mencionó que las inversiones comprometidas en el RIGI, por USD 150.000 millones, van a ir entrando de modo “fragmentado” y que también despegarán las inversiones viales y que como los ingresos del trabajo formal dejaron de caer y empiezan a crecer (“el informal viene volando hace rato”, aseguró) y subirán las jubilaciones a medida que baje la tasa de inflación, “también va a haber un boom de consumo”.
Milei dijo que la Argentina “va en el camino correcto, que ya bajó “diez veces” el nivel de la tasa de inflación y que el PBI ya ha empezado a crecer y lo seguirá haciendo basada en consumo, exportaciones e inversión.
ECONOMIA
Cambio tecnológico y de régimen económico: ¿vendrán del rubro de servicios los empleos que necesita la Argentina?

Datos recientes mostraron que hay al menos un sector de la economía en el que simultáneamente aumentaron el empleo y las exportaciones. Se trata de los Servicios Basados en el Conocimiento (SBC), que según datos de Argencon, la cámara que agrupa a las empresas del sector, exportaron en los doce meses que van de abril de 2025 a marzo de este año por valor de USD 10.085 millones, consolidándose como el tercer rubro exportador de la Argentina, detrás del oleaginoso-cerealero y del petrolero-petroquímico.
Las exportaciones de los SBC se habían casi cuadruplicado entre 2006 y 2025, período en el que pasaron de USD 2.441 a USD 9.460 millones anuales, con las ventas de software multiplicándose casi por ocho (de USD 338 millones a USD 2.651 millones) y las de servicios de Investigación y Desarrollo (I&D) casi por siete (de USD 123 millones a USD 838 millones).
Un dato particularmente esperanzador es el dinamismo en el empleo del sector, que según datos oficiales ocupa hoy a 285.000 personas, 9.000 más que en 2025 y 17.000 más que en 2023, antes de que asumiera el actual gobierno.
El sector cupa hoy a 285.000 personas, 9.000 más que en 2025 y 17.000 más que en 2023
El de Servicios Basados en el Conocimiento es un sector pequeño, de mano de obra altamente calificada, pero es una señal de que la economía tiene la potencialidad de crear empleos de servicios, algo de suma importancia pues la ocupación en sectores productores de bienes está cada vez más comprometida, tanto por tratarse de una tendencia mundial, debido al avance de la tecnología y la aplicación de procesos de automatización a todo nivel, como de una característica del “cambio de régimen” por el que atraviesa la economía local.
Sectores que tradicionalmente explicaron el grueso del empleo, como el comercio, la construcción y la industria manufacturera, han perdido incidencia tanto en el PBI como en el empleo.
Los servicios son el principal empleador de la economía argentina, concentran el 74%, once puntos más que el 63% que aportan al PBI, pero de modo muy heterogéneo. “Algunas ramas ocupan a millones de personas con baja productividad y altos niveles de informalidad, mientras que otras requieren trabajadores calificados, pagan salarios por encima del promedio y compiten en los mercados internacionales”, dice un estudio de Fundar que precisa que, contando asalariados registrados, no registrados y no asalariados, los servicios son actividades “empleo intensivas”, aunque heterogéneos.
El rubro que más trabajadores emplea es Comercio con 4,1 millones de puestos (24,5% de todo el empleo en servicios y uno de cada cinco de toda la economía), seguido por Enseñanza, con 2,3 millones y Administración pública, con 1,7 millones (contando Nación, Provincias y Municipios).


“Por debajo, se encuentran una serie de ramas con tamaños parecidos, de entre 1,3 y 1,6 millones de puestos cada una: el servicio doméstico, los servicios empresariales, salud, transporte y comunicaciones, y los servicios comunitarios. Rezagados en cuanto al total de empleo generado quedan actividades como los servicios financieros, el alojamiento y la gastronomía que en conjunto suman 1,18 millones de puestos, el 7% de los servicios”, precisa el estudio de Fundar.
Hay allí un colectivo que va desde el dinamismo de los SBC hasta la muy baja productividad de otros rubros, algo acentuado en los países en desarrollo, donde muchas ramas absorben empleo de baja remuneración y altísima informalidad, como el caso del servicio doméstico en la Argentina, ciertos sectores del comercio y rubros como gastronomía. De hecho, el grado de formalización laboral va del 100% en la Administración pública y el 91% en Enseñanza hasta el 32% en el comercio y apenas 29% en el Servicio doméstico.
Empleo no asalariado no necesariamente implica mayor precariedad (Fundar)
Sin embargo, aclara el estudio de Fundar, empleo no asalariado no necesariamente implica mayor precariedad. Por caso, los “servicios empresariales” tienen un 34% de no asalariados, pero apenas un 8% en negro. Ahí aparecen profesiones de “autónomos”, como contadores y abogados, mientras en Comercio el 46% cuentapropismo coincide con alta informalidad asalariada y empleo de subsistencia.
“Una misma proporción de no asalariados, entonces, puede reflejar profesionales independientes o trabajadores empujados a la informalidad, según la rama”, dice un pasaje del estudio de Fundar.
La creación de empleo es uno de los puntos débiles de -al menos- la actual etapa del cambio de régimen económico en la Argentina, en la que conviven la pérdida de puestos de trabajo en sectores industriales expuestos a la competencia externa y también en sectores de servicios, como el comercio, muy dependientes de los niveles de empleo e ingresos del resto, y un ritmo de creación mucho más lento, una de cuyas consecuencias es el aumento del cuentapropismo y la informalidad, a la espera de que los sectores en expansión, como el agro, el sector energético, la minería y los SBC provean las oportunidades que van desapareciendo en otros rubros.


Esa metamorfosis laboral es compleja. De un lado, porque en algunos sectores, como los hidrocarburos y la minería, implica no solo un cambio de capacidades, sino también un traslado geográfico y porque además son actividades capital-intensivas, en las que la creación de empleo es relativamente baja en comparación con la inversión necesaria, que además ya chocó con límites de capacidad de absorción.
Según los datos que provee Economía, bajo el Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI), una de las principales apuestas oficiales para fomentar la inversión en sectores de alta capacidad de generación de divisas (histórico cuello de botella del crecimiento argentino), hay a la fecha 16 proyectos aprobados, con una inversión comprometida de USD 29.985 millones, que generarían 52.495 puestos de trabajo directos e indirectos.
Bajo el Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones hay a la fecha 16 proyectos aprobados, con una inversión comprometida de USD 29.985 millones, que generarían 52.495 puestos de trabajo directos e indirectos
Esto es casi USD 570.000 de capital por cada nuevo empleo, cifra que en los 25 proyectos “en evaluación” se eleva a casi USD 780.000 por nuevo empleo. Esas cifras incluso subestiman la relación, porque es esperable que los sectores en que se genere empleo indirecto también deberán aumentar su dotación de capital.
El otro sector que creció en los últimos años, el financiero, ocupa poca gente (307.000, según datos de 2025) y, de hecho, cada vez menos, tendencia que ya lleva varios años, por la creciente automatización y digitalización, que hace que una parte cada vez mayor del trabajo que antes hacía el personal bancario lo hagan ahora los propios usuarios.
Dani Rodrik, un profesor de Harvard y durante décadas reputado profeta de las “políticas industriales”, confesó haberse vuelto un “escéptico de las manufacturas” y subrayó que la creación de empleo, en particular en el mundo en desarrollo, deberá inevitablemente provenir de los servicios, para lo cual sugirió “promover iniciativas que incentiven a las empresas de plataformas a emplear mano de obra y recursos locales, brindar asistencia a las microempresas con capacitación y certificación, y ofrecer herramientas tecnológicas y de inteligencia artificial personalizadas y adaptadas a las circunstancias de los países en desarrollo”.
En definitiva, un desafío que apela doblemente a la economía argentina actual, en la que a las oportunidades, ajustes y temores que despierta el cambio tecnológico y la creciente adopción de herramientas de inteligencia artificial se suma el cambio de régimen económico impulsado por un gobierno que el año próximo afrontará su primer examen de continuidad o rechazo.
Últimas Noticias
El salto que les falta a las pymes: claves para profesionalizar la gestión y crecer
Referentes de banca, seguros y consultoría explican qué limita el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas y qué condiciones empiezan a habilitar inversión, eficiencia y competitividad

Prepagas, alquileres, transporte y tarifas: uno por uno, todos los aumentos que llegan en julio
Con el dato de inflación de mayo como referencia, el séptimo mes del año trae subas en transporte, prepagas, alquileres, servicios públicos y colegios privados, entre otros rubros

Según un premio Nobel de Economía, el Mundial de Fútbol 2026 es una lección contra los extremismos
Daron Acemoglu, uno de los ganadores del galardón en 2024, de ascendencia turca y profesor del MIT en EEUU, parte de Deniz Undav, el goleador alemán de ascendencia turco-siria, para analizar las actitudes de la extrema derecha y la extrema izquierda sobre la inmigración y el patriotismo
Cómo hizo Chile para desarrollar un mercado de crédito equivalente a más del 100% del PBI y qué podría imitar Argentina
El país vecino consolidó un sistema financiero desarrollado, con niveles de acceso a préstamos para hogares y empresas que superan ampliamente los registros locales en términos relativos
La agroexportación liquidó un porcentaje menor de dólares que en campañas anteriores: por qué podría ser positivo
Según un informe privado, esto se debería a factores climáticos y logísticos. En cualquier caso, las exportaciones totales marchan viento en popa, con un acumulado de más de USD 92.000 millones en los doce meses transcurridos hasta abril

aula,alumnos,docente,teléfonos celulares,Argentina,educación
ECONOMIA
Prepagas, alquileres, transporte y tarifas: uno por uno, todos los aumentos que llegan en julio

Julio arranca con una nueva ronda de aumentos en servicios y gastos cotidianos. Desde el transporte público hasta las cuotas de medicina prepaga, pasando por las tarifas de luz, gas y agua, una serie de aumentos entrará en vigencia a partir del 1° de julio y se sumará a la carga mensual que enfrentan los hogares argentinos. Algunos de esos incrementos ya fueron confirmados por las empresas y el Estado; otros aún esperan la publicación oficial en el Boletín Oficial.
Los mecanismos que activan cada suba son distintos: esquemas de indexación mensual atados a la inflación, cláusulas contractuales pactadas entre privados, o decisiones tarifarias tomadas por las autoridades de regulación. En la mayoría de los casos, el dato de inflación de mayo —2,1% según el Indec— funciona como referencia para el cálculo de los ajustes.
En julio entrarán en vigencia nuevas tarifas para el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Los colectivos bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires subirán un 4,1%, mientras que las líneas provinciales tendrán un incremento del 4,3 por ciento.
Con esos valores, el boleto mínimo en CABA, correspondiente a recorridos de hasta tres kilómetros, pasará a costar 820,60 pesos. En la Provincia, ese mismo tramo ascenderá a $1.059,28, con tarifas más altas para distancias mayores.
El subte porteño también ajustará un 4,1 por ciento. El boleto pasará de $1.558 a $1.621 para quienes cuenten con SUBE registrada, mientras que los usuarios sin tarjeta nominalizada pagarán $2.541 por viaje. La tarifa social quedará fijada en $567 y la estudiantil en 226 pesos.

Los trenes del AMBA tendrán un esquema de ajuste diferente. La Secretaría de Transporte definió aumentos escalonados durante tres meses consecutivos. En julio, el incremento será del 8,6%, con lo que el boleto de primera sección pasará a $380,10. En agosto subirá un 10,5%, hasta $420,01, y en septiembre habrá una nueva suba del 7,1%, que llevará la tarifa a 449,83 pesos.
Las autopistas porteñas seguirán el mismo criterio de actualización que el transporte de superficie y tendrán un aumento del 4,1 por ciento.
En la Autopista 25 de Mayo y la Perito Moreno, los vehículos livianos pagarán $4.613,65 en horario normal y $6.538,29 en hora pico. En las autopistas Illia, Retiro II, Sarmiento y Salguero, las tarifas para autos irán de $1.922,15 a $2.718,21, según el horario.
Las principales empresas de medicina prepaga ya informaron a la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) los incrementos que aplicarán en julio. Swiss Medical, Osde, Medifé, Sancor Salud y Avalian, entre otras, tendrán una suba del 2,1%, en línea con la inflación de mayo.
Otras empresas, como Omint, tendrán un incremento más pronunciado el mes próximo, con subas que llegarán hasta el 2,9% según el plan contratado.
En julio también se actualizarán miles de contratos de alquiler, aunque el porcentaje de suba varía según el índice pactado y la fecha de firma. Los contratos con ajuste anual por el Índice de Contratos de Locación (ICL) del Banco Central tendrán una actualización del 31,54 por ciento.

Para quienes ajusten por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de manera semestral, el incremento será del 16,7 por ciento. Los que actualicen en forma trimestral enfrentarán subas del 8,1 por ciento.
Claro está, que cada inquilino debe revisar su situación particular, ya que los porcentajes de ajuste varían de forma significativa dependiendo de la fecha y la modalidad del contrato firmado.
Las distribuidoras de electricidad del AMBA, Edenor y Edesur, aplicarán en julio un ajuste promedio del 1,5% sobre las facturas de energía eléctrica correspondientes al período de junio. La actualización responde al esquema de indexación mensual vigente, atado a la evolución de los índices de precios. Un dato a tener en cuenta, es que la emergencia energética que enmarca el actual régimen tarifario vence precisamente en julio.
Por su parte, los usuarios de Metrogas y Naturgy Ban también verán incrementos en sus boletas de gas en julio. Aunque el cuadro tarifario exacto todavía no fue publicado en el Boletín Oficial —los nuevos valores suelen conocerse en los últimos días del mes previo—, las facturas correspondientes al período de junio acumularán un aumento promedio del 2,81% a nivel nacional. La estacionalidad invernal añade un factor adicional: julio es históricamente uno de los meses de mayor consumo, lo que se traduce en boletas más elevadas con independencia del porcentaje de ajuste.

En lo que respecta al agua, AySA aplicará en julio una suba del 3% sobre las tarifas de agua y cloacas para los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y los partidos del conurbano bonaerense. La empresa estatal mantiene un plan de indexación mensualizada y confirmó que seguirán vigentes las tarifas sociales y los descuentos para sectores de menores recursos.
Aunque aún no han sido oficializados los aumentos en las cuotas de los colegios privados, se esperan incrementos que acompañen las subas salariales establecidas por paritarias. En detalle, se determinó un ajuste del 5% en CABA y del 3,5% en la provincia de Buenos Aires.
economia;
POLITICA1 día agoEl punto de quiebre que sentó la suerte de Manuel Adorni y los preparativos que hace el Gobierno ante su inminente salida
CHIMENTOS1 día agoLa bomba de Nico Occhiato tras el escándalo de Florencia Peña con Messi: “Lo más groso que pudimos haber logrado”
CHIMENTOS2 días agoUna escena estremecedora: el dato más doloroso de los minutos posteriores a la muerte de Ernestina Pais















