POLITICA
Milei, “nueva etapa” y el gol en contra del principio de revelación

Los idus de junio que arrinconaron al Gobierno llegan al final después de una semana contra las cuerdas: el caso Adorni, por un lado y por el otro, una movida definitoria de la Corte Suprema en el conflicto universitario llevaron al Gobierno a días críticos. El desembarco de Diego Santilli en su nuevo rol de jefe de Gabinete le permite a Milei empezar a dejar atrás al huracán Adorni. Fueron ciento doce días que se llevaron puesto una parte central del capital identitario del mileísmo: la cruzada anti casta y la pureza ética del político libertario.
El flamante vocero Adrián Ravier lo dejó claro ayer: en X, anunció el comienzo de “una nueva etapa”. Pero el tema universitario, con menos resonancia que el caso Adorni, no encuentra su final. Al contrario, escala, promete consecuencias más duraderas y golpea al Gobierno directamente en el corazón de su otra bandera política clave: la política macroeconómica.
Desde el jueves, cuando movió la Corte, Luis Caputo tiene sobre su escritorio la obligación de cumplir con el 52 por ciento de aumento, o actualización, en realidad, de los salarios docentes universitarios para compensar la caída por inflación desde noviembre de 2023. El acuerdo que el Gobierno firmó con los gremios paritarios nacionales el 11 de junio había logrado reducirlo a un 24,33 por ciento. Ahora, con la decisión de la Corte, queda obligado a completar la corrección, y sumar el 28 por ciento restante.
Tanto en el escándalo Adorni como en la disputa legal en torno a la Ley de Financiamiento Universitario, en los dos casos al Gobierno le cayó el peso del principio de revelación, pero al revés. Hay goles en contra del principio de revelación: no quedaron expuestos los enemigos del Gobierno sino debilidades estructurales del oficialismo.
El Gobierno pudo evitarlas, pero se empecina en sostenerlas. Un funcionamiento problemático que implica: acelerar a ciegas, hasta chocar con la realidad; el empecinamiento como psicología política; el encierro consecuente en la cámara de eco y la desconexión con la emoción de la gente y las movidas posibles de sus adversarios; y el ”sí Milei” como política de Estado y sus consecuencias.
Empecinamiento anti universitario
En el tema universitario, el Gobierno jugó con esas mismas fichas. La resistencia cueste lo que cueste a una negociación con la comunidad universitaria que hacía un planteo razonable ante la caída salarial del 40 por ciento y un empecinamiento extremo. Esa lógica política terminó con la Corte ratificando la medida cautelar que determina el inmediato y urgente cumplimiento de los dos artículos de la Ley de Financiamiento Universitario que más pesan en las arcas del Estado: la actualización salarial y el aumento de las becas universitarias, ambas fijadas en la ley aprobada en 2025, y resistida por el Gobierno por decreto.
El Gobierno se empecinó en aceptar su resultado: al veto y al decreto, se le sumó la apelación ante la Corte con una medida de excepción, que la Corte rechazó el jueves.
La decisión de la Corte de dejar firme la cautelar interpuesta por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) tiene efectos más profundos y con consecuencias más imparables hacia el futuro que el mismísimo caso Adorni: complican el modelo de equilibrio fiscal o superávit del Gobierno basado hoy, sobre todo, en gastos postergados. El equipo económico tendrá que hacer malabares creativos para poder sostener los objetivos anti inflación en medio de un proceso que empieza a adquirir, gradualmente, velocidad electoral.
El viernes pasado por la tarde, hubo reunión virtual estratégica con la presencia de la secretaria jurídica y técnica de la Presidencia, María Ibarzábal; su número dos, la subsecretaría de Planeamiento Normativo, Paula Taddei y el subsecretario de Política Universitarias, Alejandro Álvarez, entre otros funcionarios. Hay nueva narrativa, hecha de cinco piezas, para afrontar la noticia de la cautelar firme.
Primero, el Gobierno sostiene que cumplirá con la cautelar. Segundo, afirma que ya lo está haciendo con el pago del 24,33 por ciento para salarios y con lo acordado para la actualización de las becas: “estamos a derecho”, dicen desde el ministerio de Capital Humano. Tercero, considera que para cumplir con la actualización del restante 28 por ciento tiene todo el año fiscal, que termina en diciembre. Cuarto, sostiene que la cautelar es una medida transitoria que depende del amparo sobre la cuestión de fondo, la legalidad o no del decreto que suspendió la aplicación de la ley, que debe definirse en la primera instancia. Quinto, ahora las esperanzas del Gobierno están puestas en que el juez de primera instancia, Martín Cormick, falle en contra del amparo presentado por el CIN. “Si actualizamos todo de golpe, puede pasar que el juez falle contra el amparo y cómo recuperamos los fondos”, dicen desde el Gobierno.
Si el fallo fuera en contra del Gobierno, estarían dispuestos a llegar a apelar en la segunda instancia.
La decisión de la Corte la semana pasada tomó por sorpresa al Gobierno. ¿Qué pasó? Según fuentes cercanas a la dinámica de la Corte, entre el miércoles y el jueves, la cautelar cayó en la interna de la Corte donde suelen quedar enfrentados el presidente de la Corte Horacio Rosatti con los otros dos miembros del Tribunal, Carlos Ronsekrantz y Guillermo Lorenzetti.
El otro también juega
La Corte movió sus propias fichas, con lógica ajena a las necesidades del Gobierno. El miércoles, Lorenzetti hizo declaraciones en TN para responder sobre la imparcialidad de la Corte y los sesgos que producen la demora de sus fallos, por ejemplo, en relación a la cautelar sobre la Ley de Financiamiento Universitario. Las declaraciones de Lorenzetti fueron problemáticas para la Corte en dos sentidos. Por un lado, responsabilizó a Rosatti de un diálogo con el Gobierno para quitarle presión a la Corte dado que ya había un acuerdo con los gremios universitarios: en ese punto, el presidente de la Corte quedó expuesto. Por otro lado, quedó expuesta toda la Corte: Lorenzetti le dio un peso a ese acuerdo político como el factor clave de resolución del reclamo y le restó peso institucional al fallo de la Corte en relación a esa cautelar.
El jueves, el fallo que dejó firme la cautelar recogió esas dos incomodidades. Pero se enmarca en una coreografía más compleja. La Corte tuvo que atender a las exigencias de la opinión pública y del Gobierno al mismo tiempo. Con el tratamiento, Rosatti buscó dejar dos. “En la Corte, el que sirve el menú y decide qué casos se tratan es el Presidente”, explica el conocedor de la coreografía de la Corte. A Rosatti se le reconoce diálogo más fluido con el Gobierno. “El hijo del asesor de Rosatti, Silvio Robles, es asesor de Martín Menem. El Gobierno se entera de todas las movidas”, dice el conocedor de la Corte. Con esa movida, Rosatti puede argumentar que Lorenzetti lo expuso, y no tuvo opción: no había chances técnicas de no dejar firme la cautelar y menos en el escenario creado por Lorenzetti. Ante el Gobierno, Rosatti impulsó la decisión inevitable.
Otra interpretación es que Rosatti, una vez que su hijo fue nombrado juez, rompió lanzas con el Gobierno. Desde el palacio de la Corte, esa posibilidad parece menos creíble. Está claro que hay un diálogo entre la cabeza del Poder Judicial y el Poder Ejecutivo, pero hoy, dado la interna, no tiene un solo vocero. “Hoy no hay una cohesión hoy que permita decir que Rosatti habla por la Corte cuando habla con el Gobierno”, explica la fuente.
¿El Gobierno tiene que cumplir la cautelar? “Se tiene que cumplir. No importa el acuerdo que el Gobierno haya hecho con los gremios. Para que se caiga la cautelar, los demandantes tienen que desistir”, aclaran desde la Corte.
Esta semana, el CIN planea avanzar con una medida de ejecución inmediata ante el juez de primera instancia. Y hay versiones que indican que el juez Cormick fallaría positivamente en favor del amparo universitario después de la feria judicial. Un vocero clave del mundo universitario subraya el peso que el cumplimiento de la ley tiene para la política económica del Gobierno: “Lo que más le preocupa al Gobierno es la cláusula de indexación cada tres meses: fija paritarias pero con la obligación de mantener actualizado los salarios al menos con la inflación, nunca por debajo”.
Adorni y el desgobierno
Milei y el oficialismo encararon el caso Adorni y los reclamos universitarios todo el año pasado y hasta ahora con un estado de negación que los llevó hacia un resultado esperable para todos, menos para el Gobierno. Desde que se conoció la foto de la esposa de Adorni en Nueva York, el 8 de marzo, y luego la foto de su viaje en avión privado el 12 de marzo, la suerte política de Adorni estaba echada, y con razón: en cuatro días, el exjefe de Gabinete tejió una trama de mentiras que ya entonces empezaron a dañar la credibilidad del Gobierno. Desde aquella semana, el caso no hizo otra cosa que agravarse. Sólo el Gobierno, y Milei mismo, se negaron a aceptarlo.
Antes del fin de semana, el oficialismo buscó vender éxito donde había obstáculos. En relación a Adorni, fuentes del oficialismo se esforzaron por destacar una recuperación del control de la agenda política cuando, en realidad, el movimiento de pinzas desde el Congreso lo enfrentó al único desenlace posible: el fin político del jefe de Gabinete y vocero estrella.
En el conflicto universitario, el acuerdo con los gremios fue comunicado como un logro, cuando en realidad implicó un reajuste del gasto para poder financiarlo. Ahora, con la decisión de la Corte, ese frente se complica más todavía. El Gobierno sigue intentando encontrarle un agujero al mate de un conflicto donde viene perdiendo.
La “nueva etapa” puede significar algo en ese sentido: el avance en el Gobierno de un macrismo sin Macri, con una Patricia Bullrich y un Santilli con cintura comprobada para la astucia de la negociación y registro de otras dimensiones de la política. Lo nuevo puede ser una corrección en la lógica del empecinamiento mileísta.
Luciana Vázquez,Conforme a
POLITICA
Diego Santilli y el mapa electoral de 2027

A veces se reconfigura todo un tablero con solo mover una pieza. Ocurre tanto en el ajedrez como en el juego del poder. La Argentina ve con un ojo el Mundial de fútbol y con el otro un nuevo organigrama que se gesta dentro del oficialismo.
La designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete entraña muchos significados. Uno de ellos, muy importante: su proyección sobre el formato electoral para las elecciones de 2027. Se puede intuir cuál es la demanda electoral, lo que la gente espera de la política para el año que viene, pero no tanto la oferta, es decir, lo que la política le presentará al electorado. La elección de Santilli para la Jefatura de Gabinete anticipa una posible respuesta a ciertos interrogantes: ¿cuál será el formato del no peronismo? ¿Irá dividido? ¿Irá unificado? De estas preguntas depende la reelección de Milei.
El Presidente quedó arrinconado por lo que él llamaría “la vieja política”. Quien llegó al poder con un discurso contra la casta, quedó enredado en los últimos días, por la crisis encarnada por Manuel Adorni, en movimientos clásicos del poder convencional. Estuvo también condicionado por dos Bullrich. Por un lado, la jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, quién reveló algo que no era tampoco un secreto: es una profesional, que conoce perfectamente la dinámica del juego, los pasos que hay que dar y tiene capacidad de previsión. La exministra de Seguridad le advirtió de antemano a la Casa Rosada que en Adorni había un problema difícil de superar. Al final, el Gobierno, que hizo caso omiso a las observaciones de Bullrich, se encontró con la muralla del Senado. O de Bullrich.
La razón principal por la que Milei debió entregar una pieza tan preciada para él como lo era Adorni reside en que la Cámara alta había resuelto voltear al exfuncionario si aparecía por el Congreso. Planeaban una moción de censura, que terminaría con el Jefe de Gabinete. Para el Presidente y LLA, el precio a pagar era muy alto. Desde la visión economicista del Ejecutivo, la remoción de Adorni hubiera sido una señal que los mercados recibirían como la prueba de una incapacidad del Gobierno para controlar el Parlamento.
El Milei de hoy es distinto al de 2024. Cuando su movimiento era novedad, los líderes de La Libertad Avanza planteaban una idea bastante heterodoxa en términos políticos: hablaban del “principio de revelación”. Si perdían, también ganaban. En su derrota ponían en evidencia a una casta que prentedía obstruirlos. Este concepto, entre romántico y disparatado, fue sustituido por una noción mucho más clásica: hay que ganar, sancionar leyes y garantizar el funcionamiento del Senado, principalmente para la cobertura de una cantidad inusual de vacantes judiciales.
El segundo Bullrich en escena es Esteban, exsenador y exministro de Educación de Macri. La semana pasada escribió una carta dirigida al expresidente y líder de Pro. En ella, renunció a su afiliación al partido, del que fue uno de los fundadores. Arguyó que, en la medida en que Pro no fue todo lo severo que tenía que ser en Diputados para avalar la interpelación a Adorni, se dejaron de lado los principios básicos de su existencia como partido. La carta fue un cañonazo que limitó el poder de negociación de Pro con el oficialismo. Hubo una contestación débil e insuficiente para Bullrich: no era posible sancionar al entonces jefe de Gabinete porque hubiesen coincidido con el kirchnerismo. Nunca es una buena justificación que se desiste de defender determinado valor porque se quedaría junto a tal o cual.
Adorni queda como una suerte de unidad de medida de la derrota de la Casa Rosada, con Karina Milei como la principal perdedora. El exfuncionario deberá ahora rendir cuentas ante la Justicia. Su destino están en manos del fiscal federal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo.
Para entender por qué Adorni fue sostenido con tal tozudez, hay que recurrir a su carta de renuncia. El documento es revelador respecto de la percepción del Poder Ejecutivo sobre su situación. Da incluso la sensación de que no fue escrita por él. En el escrito, Adorni explica que su salida se corresponde con una especie de “cansancio moral” consecuencia del nivel de exposición pública que tuvo por los escándalos que protagonizó.
Quizás la obsecuencia sea la clave por la que los Milei lo arroparon inclusive más allá de lo razonable. Porque a lo largo de todo el documento, hay una obsesión por halagar al Presidente, exaltar su figura y lamentar que su renuncia vaya en contradicción con su voluntad. Esta propensión de echar incienso sobre Milei hace juego con los planteos de otros protagonistas del microclima del palacio. Entre ellos, Santiago Caputo, el mago del Kremlin, quien suele caracterizar a Milei como un emperador y a la Argentina como el Imperio Romano. La tendencia rememora una afirmación del filósofo español Julián Marías quien, refiriéndose al franquismo, dijo: “El grado de autoritarismo de un régimen se mide por el nivel de obsecuencia que demanda”. En una respuesta simplificada, tal vez al Presidente le resultaba difícil deshacerse de un funcionario que lo tratababa como Adorni en esa carta.
Un segundo rasgo a destacar en el escrito que compartió Adorni recae en la explicación que ofrece sobre por qué da un paso al costado. Enumera una cantidad de delitos que se le atribuían, muchos de los cuales nunca nadie mencionó. Pero, sobre todo, hizo mención a una motivación que sabía que el principal destinatario de la misiva, Milei, iba a considerar razonable, comprensible y natural: el acoso de la prensa, la conspiración mediática. “Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo. Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia. Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no sólo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados”, escribió el exjefe de Gabinete.
Es destacable que todo lo dicho por la prensa sobre Adorni, detalles que el exfuncionario intentó desmentir en sucesivas y cada vez más torpes conferencias de prensa, terminó siendo ratificado. El mismo Adorni llegó a incriminarse al mencionar que ahorró una cantidad de dinero en misteriosas criptomonedas sustraída a la recaudación del Estado.
El escrito es prueba también de una desconexión de la realidad por parte del exvocero presidencial y de los destinatarios principales de su texto. “Lamento que el hostigamiento, la mentira y el constante intento de los medios de arruinar mi honorabilidad nos hayan querido hacer tanto daño, pero no puedo seguir exponiendo a gran parte de la gente que quiero en esta carnicería mediática”, dice la renuncia. De esta manera, reduce los descubrimientos de los últimos meses a una patraña que el periodismo instaló en la cabeza de la ciudadanía.
Hay una ironía en la sustitución de Adorni por Santilli. No es más que una demostración de que el Gobierno no cree que la crisis del exjefe de Gabinete haya estado relacionada con cuestiones éticas o vinculadas con la corrupción. De lo contrario, no hubieran elegido al ministro del Interior, de quien uno pueda esperar muchas cosas, por ser un político extremadamente hábil, menos una purificación de la gestión pública. Santilli tiene más problemas que Adorni con sus declaraciones juradas. Como publicó el sitio El Disenso, en la presentada en 2015 consignó una deuda con el señor Marcos Podestá por US$500.000, compromiso que desaparece al año siguiente. Mientras tanto, registra haber cobrado en aquel entonces el sueldo de un vicejefe de Gobierno de la Legislatura de la Ciudad, lo que plantea dudas sobre cómo hizo para afrontar el pago. Podestá es concuñado de la mano derecha e izquierda del propio Santilli, Bruno Screnci. Ambos están muy involucrados en la provisión de medicamentos al sistema de hospitales de la ciudad de Buenos Aires. Detrás de todos ellos está Edgardo Cenzón, clásico recaudador de las campañas de Pro. Es solo un detalle de los tantos que podrían mencionarse sobre el despliegue económico de Santilli.
Si algo no se le puede endilgar al flamante Jefe de Gabinete son consumos postergados. Consume mucho y desde hace mucho tiempo. Probablemente tenga organizada la papelería de aquellos gastos, más allá de las sociedades off shore que le fueron descubiertas tanto a él como a su familia hace muchos años, creadas para, posiblemente, evitar algún pago impositivo.
Adorni tiene derecho a sentirse hostigado o discriminado por la vida institucional del país. Es juzgado por Lijo, quien no necesita adjetivos. Lo iba a interpelar Cristian Ritondo, investigado por 17 propiedades no declaradas en Miami. Ahora lo sustituye Santilli. Pero dicen que el corrupto es él, por un departamento en el barrio de Caballito y una casa en un country humilde en Exaltación de la Cruz. Casi dan ganas de defender a Adorni.
La llegada de Santilli se traduce como el desembarco de una persona extremadamente hábil. Conoce como pocos el poder. Tiene una larguísima experiencia. Su padre había sido parte del gobierno de Carlos Saúl Menem como presidente del Banco Nación. Y él mismo ya ejercía la función pública en los años ‘90 bajo las órdenes de Hugo Franco en Migraciones. Es un típico dirigente político de un mundo sin partidos, que se va ploteando, como tantos otros. Cambia de identidad: del peronismo al pro y ahora en una migración hacia La Libertad Avanza. Esto tiene todo un significado electoral en el juego de la política hacia el año 2027.
Santilli no está solo, no es Federico Sturzenegger, por nombrar a otro dirigente del Pro que pertenece a este gobierno. No es Pablo Quirno. No es Santiago Bausili, que son, como Luis Caputo, exfuncionarios de Macri y que hoy están integrados al de Milei. Santilli forma parte de una liga de dirigentes. Ahí está el mencionado Screnci. También Gustavo Coria, quien hoy es su segundo, como lo era en el Ministerio del Interior.
Coria fue presidente del Ceamse, organismo que administra la basura del área metropolitana, lugar en el que convivió con Claudio “Chiqui” Tapia. Es decir, hoy Tapia, más allá de la gloria y de los éxitos de la selección argentina en Estados Unidos durante el Mundial, debe estar festejando el ascenso de Santilli, como debe haber festejado la promoción a ministro de Justicia de Juan Bautista Mahiques. Porque hay una relación estrechísima entre Santilli y Tapia, sobre todo cuando Tapia era yerno de Hugo Moyano y se negociaban los contratos de recolección de residuos en la ciudad de Buenos Aires. Esa era un área muy específica del poder de Santilli en el gobierno porteño.
El que hoy maneja las redes sociales de Tapia, por ejemplo, como presidente de la AFA, es también un hombre de Santilli. Lucas Portela, un funcionario del gobierno porteño, es el titular de la Comuna 1 de la Ciudad de Buenos Aires. En este momento, está en los Estados Unidos acompañando a Tapia y manejando sus redes.
A propósito de estos pormenores, vale la pena hacer una advertencia, para que después no haya quejas de que el periodismo corrupto del 95% hace denuncias e investiga comportamientos incorrectos: cuidado con el VIP de Ezeiza y con los paneos televisivos en las tribunas del partido del viernes próximo entre Argentina y Cabo Verde. Hay que hacer esta prevención, sobre todo a funcionarios judiciales que se están preparando para viajar al Mundial. Porque después aparecen las fotos, aparecen los videos y se lamentan de que hay conspiración mediática. Es solo una advertencia para evitar inconvenientes.
Volvemos a Santilli. No es un lobo solitario. Forma parte de un sistema de poder con un aliado fundamental, con el que siempre juegan juntos con alguna diferenciación: Ritondo, el presidente del bloque del Pro en la Cámara de Diputados. Si uno mira el Pro, la figura institucionalmente más relevante, entre otras cosas por decisión de Macri, es él. Y es un aliado de Santilli. Llevan vidas paralelas desde hace 30 años o más.
Ritondo, además, le ofrece a Santilli, que no lo necesita porque tiene otra forma de llegada, un puente con Santiago Caputo. El jefe de Gabinete entrante debe haber sido muy hábil para ir ganándose sigilosamente la confianza de Karina Milei. Pero la relación con Ritondo probablemente le genere algún tipo de complicación en el Gobierno porque es un rival de Martín Menem, a quien el año pasado intentó sustituir, aliado con Santiago Caputo. Quiere decir que esa grieta entre Karina y “el Mago” la van administrando Santilli y Ritondo en beneficio mutuo.
Por otra parte, cerca de Karina Milei –subrayado: cerca de Karina Milei, porque la versión puede ser interesada– dicen que Santiago Caputo pidió la Jefatura de Gabinete a Javier Milei y que este, una vez más, no se la concedió y decidió poner a Santilli. Hay que insistir: son versiones que surgen del entorno de la secretaria general de la Presidencia.
Lo importante: Santilli tiene un alineamiento con Karina Milei, pero también varios túneles con Santiago Caputo. Uno de ellos se llama Rodrigo Lugones, un íntimo de Caputo, que fue su jefe, es su socio en la empresa Move y también fue el estratega político de Santilli durante años.
Otra figura que hay que mirar, y que saludó a Santilli, es Jorge Macri. Aplaudió el ascenso de Santilli y habló de que juntos van a seguir peleando por el cambio en la Argentina. Quiere decir que hay una aproximación marcada entre La Libertada Avanza y Pro, y tiene expresiones en la ciudad de Buenos Aires. El que hoy es presidente de la Legislatura porteña, Matías López, es un hombre de Santilli.
Hay una negociación permanente entre Santilli y Jorge Macri. Tiene que ver con la Legislatura porteña y un personaje crucial en todo esto: Daniel Angelici, que fue quien vinculó a Santilli con el segundo de la Legislatura, Cristian Gribaudo. Estamos mirando en qué medida la relación entre La Libertad Avanza y Pro se puede romper el año que viene para que vayan separados electoralmente.
Santilli forma parte tanto del esquema del gobierno nacional como del sistema porteño. Por lo tanto, va a trabajar todo lo que pueda para que ambos sistemas estén juntos. Entre otras razones porque él aspira a ser gobernador de Buenos Aires. De a poco vamos viendo cómo esta designación tiene que ver con un problema central de la política argentina: quién es el líder de la derecha, hasta qué punto la derecha es un cielo con dos soles, Milei y Macri. O si acá lo que estamos viendo es una absorción del Pro por parte de la Casa Rosada en detrimento de Macri.
Ritondo, presidente del bloque del Pro en la Cámara de Diputados, dijo que este ascenso de Santilli le hace muy bien, no solo al Gobierno, sino también al Pro. Entonces uno se pregunta con qué autoridad Macri va a seguir hablando con dirigentes radicales, con gobernadores o con peronistas disidentes del kirchnerismo para armar una propuesta electoral el año que viene, si sus principales colaboradores dicen que quieren estar al lado de Milei.
Cuando Ritondo dice que el avance de Santilli le hace bien al Pro le está hablando a Macri. Es decir, va tendiendo a cero el margen de ruptura entre La Libertad Avanza y el Pro. Muchos factores empujan hacia una coalición de La Libertad Avanza con el Pro. No con todo el Pro. De esa alianza quedaría fuera una persona: Macri.
En el mismo momento en que designa a Santilli, Milei formula estas declaraciones respecto de Macri:
“El propio gobierno de Mauricio Macri, que estafó a los argentinos defaulteando la deuda en pesos. ¿O qué fue el reperfilamiento? Una palabra educada para decir default. Es más, llamaron a un blanqueo. Yo me acuerdo de que yo les decía: ‘Miren, si ustedes blanquean van a tener problemas porque después, si no reelige Macri, los van a venir a buscar’. O el propio Macri los podía venir a buscar. Porque el impuesto a la renta financiera también lo puso el macrismo”.
Mañana cualquier periodista le podría preguntar a Ritondo o a Santilli qué opina de que su presidente acaba de decir que su partido, el Pro, cuando era gobierno con Macri, estafó a los argentinos. Santilli va a tener dificultades para salir de esa encerrona en la que lo está poniendo el propio Milei. Aunque él tiene una retórica muy habilidosa para escurrirse. Parece Fidel Pintos.
Lo que estamos viendo de la relación entre Milei, Santilli, Ritondo y Macri es muy parecido a lo que veíamos en la relación entre Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde. Milei está tratando de hacer la “duhaldización” de Macri: jubilarlo, pero sacándole los alfiles. Kirchner, hacia los años 2003, 2004 y 2005, humilló a Duhalde sacándole, por ejemplo, a Pepe Pampuro o a Aníbal Fernández. Al poco tiempo, Pampuro y Fernández estaban criticando a los Duhalde. ¿Dentro de poco vamos a ver a Santilli y a Ritondo decir que el gobierno de Macri estafó a los argentinos con el default de la deuda en pesos?
Lo cierto es que hay una jugada muy importante de cooptación de Milei sobre el mundo de Macri. Y Macri debe estar desconcertado en este momento, porque él venía planteando la posibilidad de armar una fuerza alternativa que contenga a los desencantados de Milei y presente para el año 2027 una candidatura presidencial alternativa, que algunos piensan podría ser la de él.
Hay una versión muy creíble de que Ritondo tuvo una conversación con Macri y le dijo: “Si el candidato no sos vos, yo voy a arreglar la mía”. Es decir, algo así como: “Si vos no sos candidato, yo también me ploteo como el Colo”. Esto es lo que está sucediendo en el Pro.
Macri tiene derecho a mirar la escena desde otro punto de vista y evaluar que este gobierno está teniendo grandes dificultades; puede sostener que eso perjudicará a Santilli y a Ritondo. Una de esas dificultades se llama Patricia Bullrich, que le hizo una jugada de jaque a Karina y Javier Milei, muy poderosa y muy exitosa en el Senado, respecto de una figura central del oficialismo, que es Manuel Adorni.
A Adorni lo habían inventado como vocero, después como candidato en la ciudad de Buenos Aires, después como jefe de Gabinete, e iba proyectado a ser justamente el que iba a derrotar al macrismo el año que viene en las elecciones porteñas. No es poco lo que pierde Milei al perder a Adorni en términos de inversión política.
Si uno sigue sacando capas de esa gran cebolla llamada Diego Santilli, aparecen otras conexiones. Por ejemplo, con el mundo del juego bonaerense, probablemente a través de Daniel Angelici y su amistad con Daniel Mautone, que es el gran operador del juego, nacido de las entrañas del duhaldismo, al amparo de Martín Insaurralde.
Un tema lleva al otro y por Insaurralde llegamos a esta crisis que aparece en el peronismo bonaerense. Insaurralde sigue teniendo poder. Por ejemplo, es el jefe de Alejandro Dichiara, presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires; es aliado de Máximo Kirchner en Lomas de Zamora, en contra de Fernando Espinosa, Verónica Magario, que son aliados de Axel Kicillof.
Vemos que el juez Luis Armella tiene enormes dificultades para avanzar con Insaurralde y con su exmujer, Jesica Cirio. El fiscal Sergio Mola pide la detención de Insaurralde y Cirio, y el juez se niega a detenerlos: apenas les pide que avisen si se van del país. Armella tiene una antigua afinidad con Insaurralde, que Mola se ha propuesto desafiar.
Mientras tanto, siguen circulando esos videos del vestidor, que no tienen mucha explicación. Hay una historia que está circulando con mucha insistencia en el mundo judicial y también en la política: Cirio, en su disputa matrimonial por el divorcio, es la que, como se ve, filmó todos esos dólares atesorados en el vestidor de la casa común en San Vicente. El objetivo sería presionar a su marido en la pelea por el reparto de bienes, aconsejada por el abogado Fernando Burlando. El penalista después tuvo un conflicto con ella porque, aparentemente, le pidió más honorarios de los que habían pactado. Dicen que US$500.000 más.
Lo cierto es que, una vez que se cerró el acuerdo, esos videos se destruyeron por orden de Cirio. Pero tal vez Jésica Cirio no advirtió que, en su momento, le había dado esos videos en custodia a su nuevo marido, Elías Piccirillo, que ahora está preso por las maniobras con dólares oficiales. Aparentemente, Piccirillo se guardó una copia de esos videos y los usó para pedir a Insaurralde que le pague la fianza, y así tener prisión domiciliaria, como tiene ahora. Insaurralde no le quiso pagar esa fianza. Por eso, aparentemente, Piccirillo habría filtrado los videos.
La pregunta derivada es: si Piccirillo está en su casa con prisión domiciliaria e Insaurralde no le pagó la fianza, ¿quién se la pagó? Se la habría pagado un importante dirigente político con un rol muy destacado en el gobierno anterior, que no quiere que Piccirillo, ganado por la ansiedad, el arrepentimiento o el afán de lucro, declare en la Justicia cómo era la venta de dólares oficiales en el mercado blue y, ligado a todo eso, la obtención de SIRAs.
Hace poco tiempo hablamos de los estudios sobre corrupción que prosperaron en Italia después del Mani Pulite. Y de Alessandro Pizzorno, que es una figura central en esos estudios. Él decía que la corrupción no es una colección de actos irregulares o de delitos. Se convierte en un sistema que rige las relaciones políticas. Conduce la toma de decisiones y provoca una dinámica a través de extorsiones. La corrupción se convierte en un lenguaje. Si uno mira todo este panorama deprimente que vamos viendo semana a semana en la Argentina, daría la impresión de que es Pizzorno quien está hablando de nosotros.
jefe de Gabinete,Carlos Pagni,Javier Milei,Manuel Adorni,Diego Santilli,,Conforme a,Javier Milei,,Minuto a minuto. Javier Milei y sus medidas, en vivo: Diego Santilli asume como nuevo jefe de Gabinete,,Conveniencia política vs. responsabilidad ética,,Discurso ante representantes regionales. Milei: “Mientras otros pactaban con Irán para encubrir atentados, nosotros combatimos al terrorismo con Israel»
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El Gobierno oficializó la salida de Manuel Adorni y designó a Diego Santilli como jefe de Gabinete

El presidente Javier Milei oficializó este martes la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete de Ministros, luego de aceptar la renuncia de Manuel Adorni al cargo.
La decisión fue publicada en el Boletín Oficial a través del Decreto 548/2026, fechado el 29 de junio en la Ciudad de Buenos Aires.
Qué dice el decreto que nombró a Diego Santilli como jefe de Gabinete
La norma establece en su artículo 1° que se acepta la renuncia presentada por Manuel Adorni como jefe de Gabinete. En el artículo 2°, también se acepta la renuncia de Diego Santilli al cargo de ministro del Interior.
Luego, el decreto dispone: “Desígnase en el cargo de Jefe de Gabinete de Ministros al contador público Diego Santilli”. El texto lleva la firma del presidente Javier Milei y de Pablo Quirno Magrane.
El Ministerio del Interior quedó sin reemplazante confirmado
Con la salida de Santilli del Ministerio del Interior, el Gobierno abrió una nueva vacante en un área clave para la relación con las provincias y el Congreso. Sin embargo, en el decreto publicado este martes no se informa quién ocupará ese lugar.
La designación de Santilli marca un nuevo movimiento dentro del Gabinete nacional y formaliza el reemplazo de Adorni en uno de los cargos más importantes de la administración central tras las sospechas de enriquecimiento ilícito.
El Gobierno también oficializó cambios en Comunicación y Prensa
En paralelo, el Gobierno publicó el Decreto 551/2026, por el que aceptó la renuncia de Javier Lanari al cargo de secretario de Comunicación y Prensa de la Jefatura de Gabinete de Ministros, con vigencia desde el 25 de junio de 2026.
La misma norma designó a Fabián Fernández al frente del área a partir del 29 de junio de 2026. El decreto fue firmado por Javier Milei y Diego Santilli, ya en su rol de jefe de Gabinete.
Santilli agradeció la confianza de Milei y habló de la salida de Adorni
Antes de la publicación del decreto, Santilli dio este lunes su primera entrevista tras ser elegido por Milei para ocupar la Jefatura de Gabinete. En diálogo con TN, agradeció al Presidente por “la confianza” y aseguró que ya había empezado a ejercer funciones por “las necesidades de gestión”.
Consultado por la salida de Adorni, el nuevo jefe de Gabinete señaló que el exfuncionario presentó su declaración jurada antes de dejar el cargo y sostuvo: “Tiene que defenderse sin fueros, sin privilegios en la Justicia”.
Leé también: El oficialismo intentará retomar el control del Congreso después de la paralización por el caso Adorni
Santilli también afirmó que habló con el expresidente Mauricio Macri antes de reunirse con Milei en la Quinta de Olivos, aunque marcó que “es el Presidente quien decide quiénes serán sus funcionarios”.
Además, evitó confirmar si será candidato a gobernador bonaerense el año próximo y buscó poner el foco en la gestión: “Estamos en el año 2026. Si me preguntás a mí, quisiera que todas las variables económicas que hoy se ven se consoliden”.
Milei canceló su viaje al Mercosur para ordenar la transición en Gabinete
En medio del recambio en la Jefatura de Gabinete, Javier Milei suspendió su viaje a Paraguay, donde tenía previsto participar de la cumbre de líderes del Mercosur, y permanecerá en Buenos Aires para supervisar la transición entre Manuel Adorni y Diego Santilli.
Según indicaron en Casa Rosada, la decisión está vinculada con los preparativos de la jura de Santilli como nuevo ministro coordinador, prevista para hoy a las 17.30 en el Salón Blanco.
Santilli llegó este lunes a la Casa Rosada para avanzar en el nuevo organigrama de la Jefatura de Gabinete y mantener reuniones de transición con los equipos de Adorni. La nueva estructura absorberá competencias del Ministerio del Interior, con el objetivo de centralizar la relación con los gobernadores y los bloques aliados en el Congreso.
En la nueva estructura también tendrá un rol central Ignacio Devitt, hasta ahora secretario de Asuntos Estratégicos, quien venía funcionando como nexo del Ejecutivo con el Congreso para las negociaciones parlamentarias. Según la reorganización prevista, acompañará a Diego Santilli como vicejefe de Gabinete Ejecutivo, mientras que Gustavo Coria, mano derecha del dirigente del PRO, quedaría a cargo del área de Interior.
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POLITICA
El Gobierno oficializó la salida de Adorni y la designación de Santilli como nuevo jefe de Gabinete

El Gobierno oficializó la salida de Manuel Adorni como jefe de Gabinete y la designación de Diego Santilli como su reemplazante. La normativa fue publicada este martes en el Boletín Oficial en el Decreto 548/2026, un días después de que el presidente Javier Milei designara al ministro del Interior y a horas de la jura formal en la Casa Rosada.
“Acéptase la renuncia presentada por Manuel Adorni al cargo de jefe de Gabinete de ministros y desígnese al contador público Diego Santilli”, expresó el Poder Ejecutivo en la medida que lleva la firma de Milei y el Canciller, Pablo Quirno. Además, se estableció la salida del exdiputado del Ministerio del Interior.
Asimismo, en el Decreto 551/2026, también compartido en el Boletín Oficial, el Presidente aceptó la renuncia de Javier Lanari como secretario de Comunicación y Prensa de la Jefatura de Gabinete y se oficializó en el puesto a Fabián Fernández. A su vez, se trató del primer documento firmado por Santilli en su nuevo cargo.
El exdiputado de Propuesta Republicana (Pro) fue anunciado como reemplazo de Adorni este domingo, un día después de la renuncia oficial del exvocero, que es investigado por enriquecimiento ilícito. El jefe de Estado subió a sus redes sociales una imagen junto al funcionario y su hermana, Karina Milei, en la Quinta de Olivos, tras una reunión que mantuvieron. “Vamos a fusionar jefatura de Gabinete con Interior y Santilli tiene músculo político para trabajar con los gobernadores”, señaló Milei en diálogo con LN+.
En sus primeras declaraciones en el nuevo cargo, Santilli dijo que se trata del desafío más “importante” de su vida y sostuvo: “Tengo el compromiso de seguir trabajando para que este Gobierno siga haciendo historia. Creo en los proyectos colectivos, no en los individuales”, declaró en un posteo en sus redes sociales».
Luego, siguió: “Por eso voy a trabajar en equipo, junto a un gran gabinete encabezado por el Presidente, con una visión clara y la determinación necesaria para sacar definitivamente a la Argentina del pozo en el que la dejaron. Voy a dejar todo para que este Gobierno siga avanzando en las reformas estructurales que la Argentina necesitaba hace décadas. Gracias al Presidente y a la secretaria general por la confianza”.
Por otra parte, este lunes, el nuevo jefe de Gabinete volvió a dar declaraciones e indicó que el Presidente le marcó que Adorni “no daba más anímicamente” y quería dar un paso al costado, y por tal motivo se produjo su nombramiento. También informó que, tras su renuncia al directorio de YPF, el exvocero “va a defenderse en la Justicia sin fueros ni privilegios”.
Tal como informó , Santilli comenzó a dar sus primeros pasos en su nueva función y tiene previsto desplazar al equipo de colaboradores de su antecesor. Cerca de Santilli declararon que el desembarco llegará acompañado por cambios de nombres en la coordinación general y las seis secretarías que, hasta el momento, conforman el organigrama de la jefatura de gabinete.
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