DEPORTE
El desconsolado llanto de Cody Gakpo tras convertirle un gol a Marruecos en la semana más difícil de su vida

El minuto 72 del partido entre Países Bajos y Marruecos en el Mundial 2026 quedará grabado por algo que excede al fútbol. Cody Gakpo convirtió el gol que puso al frente a su selección en los 16avos de final disputados en el estadio de Monterrey, pero su reacción tras la anotación detuvo el partido en otro sentido: el delantero se derrumbó sobre el césped y lloró de manera desconsolada, con el rostro hundido entre sus brazos. Tres días antes, su pareja había anunciado públicamente la pérdida del bebé que esperaban.
Lo que sucedió en esos segundos posteriores al gol condensó una semana que el atacante del Liverpool difícilmente pueda describir con palabras. El tanto llegó en un partido que Marruecos había dominado en las ocasiones más claras: en el minuto 52, un remate de Achraf Hakimi había golpeado el palo del arco neerlandés, y el portero Bart Verbruggen había evitado más de una caída con sus intervenciones. La apertura del marcador, entonces, tuvo algo de alivio deportivo para Países Bajos. Para Gakpo, tuvo otra dimensión.
La jugada arrancó desde el propio Verbruggen, que lanzó un pelotazo largo desde el fondo. La pelota llegó a Crysencio Summerville, que entró al área a toda velocidad y, ante la salida desesperada del arquero marroquí Bounou al suelo, tocó la pelota al centro. Gakpo, que acompañaba la acción por el medio, recibió el pase frente al arco vacío y definió con calma.
Tras unos pocos pasos hacia la línea de fondo, Gakpo se dejó caer de rodillas. Luego quedó tendido boca abajo sobre el campo, con el rostro cubierto entre sus brazos, sin moverse. El relator, que había estallado con el grito del gol, bajó el tono de voz al notar lo que ocurría: “Momento emotivo… el desconsuelo de Gakpo”, dijo al aire.
Sus compañeros no tardaron. Denzel Dumfries y Xavi Simons fueron los primeros en llegar y se lanzaron sobre él para abrazarlo en el suelo. Después, en una imagen que la transmisión mostró en plano abierto, los suplentes que estaban en el banco también cruzaron el campo para sumarse. Todo el plantel neerlandés terminó arremolinado alrededor de Gakpo, formando un grupo compacto sobre el césped de Monterrey.
El trasfondo de esa escena había tomado estado público el sábado 27 de junio, cuando la modelo Noa van der Bij, pareja del futbolista, publicó un mensaje en sus redes sociales: “Con el corazón destrozado, compartimos la devastadora noticia de que nuestro bebé falleció durante el embarazo”.

En la misma publicación, Van der Bij reveló el nombre que le habían dado al bebé: Elijah Raphael Gakpo. “Por siempre amado, por siempre nuestro hijo”, escribió. La pareja había anunciado el embarazo apenas cuatro semanas antes con un posteo que decía: “Nuestra pequeña familia está creciendo. No podemos esperar a conocerte”.
Poco después del mensaje de Van der Bij, Gakpo también se pronunció en sus redes: “Este es un momento increíblemente difícil para nuestra familia. Les pedimos amablemente privacidad y espacio. Gracias por su comprensión”, publicó el atacante de 27 años.
Pese al golpe, Gakpo optó por quedarse en la concentración del seleccionado. La Real Federación Neerlandesa de Fútbol (KNVB) confirmó la decisión y explicó que el jugador la tomó tras hablar con su pareja. “Estamos con Cody y su familia. Es una situación privada muy triste. Por supuesto, estábamos al tanto de esto y le apoyamos en todo lo que podemos. Cody ha decidido, tras hablar con su pareja, quedarse con el grupo. Respetamos su privacidad y no haremos más comentarios”, indicó la KNVB en un comunicado.
El seleccionador Ronald Koeman también se refirió públicamente a la situación. “Fue una noticia muy triste la que recibimos. La que recibieron Cody, su esposa y su familia. Hicimos todo lo posible por apoyarlo. Aquí le dimos la libertad durante los primeros días de salir del hotel y estar con su familia”, declaró el técnico neerlandés. Koeman añadió: “Creo que lo manejó muy bien. Nunca dijo: ‘Quiero volver’ o ‘Quiero estar con mi familia’. Tomó esa decisión por sí mismo y a su manera, y eso demuestra madurez”.
Días antes del anuncio del fallecimiento, Gakpo no había bajado del autobús del equipo para entrenarse y fue trasladado en coche, según informó la KNVB. Van der Bij y el hijo mayor de la pareja, Samuel, habían estado en Estados Unidos para acompañar al delantero en el partido inaugural del torneo ante Japón.
El gol de hoy fue el tercero de Gakpo en la presente edición del torneo. El atacante había convertido dos tantos en la goleada por 5-1 sobre Suecia durante la fase de grupos, y acumula cinco goles oficiales en ocho partidos disputados en Copas del Mundo. Países Bajos terminó perdiendo por penales ante Marruecos y se despidió del Mundial 2026.
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DEPORTE
En las calles, en un avión y hasta en la pensión de San Lorenzo: los videos de los festejos por la proeza de Paraguay ante Alemania

Argentinos, paraguayos y brasileños celebraron juntos la eliminación de Alemania del Mundial 2026, en escenas que se repitieron en un avión comercial, en un centro comercial, en Buenos Aires y en las calles de Asunción, donde miles cayeron de rodillas al suelo
Paraguay eliminó a Alemania del Mundial 2026 en una definición por penales que paralizó a toda una nación y desató una cadena de festejos que recorrió Sudamérica de punta a punta. Desde las calles de Asunción hasta la cabina de un avión en pleno vuelo, los videos de la celebración se multiplicaron en las redes y mostraron, en tiempo real, lo que significa para un país volver a los octavos de final después de tres ausencias consecutivas en grandes torneos.
El momento exacto de la definición quedó registrado desde los lugares más inesperados. En uno de los videos que más circuló, un grupo de pasajeros a bordo de un avión comercial —la gran mayoría con la camiseta de la selección argentina— seguía el partido de Paraguay contra Alemania en la pantalla de un teléfono celular apoyado sobre la mesita plegable del asiento.
La tensión era palpable: una mujer rogaba en voz alta «Por favor Paraguay, por favor… te pido“, mientras otras voces masculinas insistían “Metelo, metelo…” y alguien más, posiblemente quien grababa, suplicaba: «¡Por favor no lo puede errar!“.
Cuando el desenlace llegó, el avión entero celebró. Los pasajeros saltaron de sus asientos, se abrazaron y convirtieron el pasillo en una tribuna. Argentinos y paraguayos juntos entonaron a coro la clásica canción ”Vamos, vamos, Selección“, golpeando asientos y mesitas para marcar el ritmo.
Argentinos, paraguayos y brasileños celebraron juntos la eliminación de Alemania del Mundial 2026, en escenas que se repitieron en un avión comercial, en un centro comercial, en Buenos Aires y en las calles de Asunción, donde miles cayeron de rodillas al suelo
La misma escena de tensión y posterior explosión se repitió en un patio de comidas de un centro comercial en Brasil. Allí, frente a una pantalla grande enmarcada con los colores de la bandera brasileña y el cartel «AQUI A GENTE TORCE JUNTO» (“Aquí animamos juntos”), un grupo de personas seguía la tanda de penales.
Un hombre mayor de remera gris permanecía de pie frente al televisor con los puños cerrados, como si enviara energía al arquero paraguayo. Cuando el jugador alemán de camiseta blanca disparó y la pelota no entró, el hombre se llevó las manos a la cabeza. El resto del lugar, incluidas varias personas con la camiseta amarilla de la Selección de Brasil, saltó de sus asientos y gritó con los brazos en alto.
En Buenos Aires, la escena tuvo otro escenario particular: la pensión del Club Atlético San Lorenzo de Almagro (CASLA). El salón, con sus columnas azules, sillones rojos capitoné y escudos del club en las paredes, estaba repleto de niños y adolescentes con la indumentaria oficial del club siguiendo lo que podría ser la hazaña de Orlando Gill, arquero de la primera división del club.
En las espaldas de algunas camperas se veía que los chicos eran de la categoría “CAT. 2017”. Durante los primeros minutos del video, el silencio era casi absoluto: chicos agarrándose la cabeza, manos entrelazadas en actitud de rezo, uñas entre los dientes.
En el segundo exacto en que se definió la clasificación, el salón estalló en un grito unánime. Los chicos saltaron sin control, se abrazaron, formaron grupos al unísono y varios adolescentes y adultos levantaron sus teléfonos para grabar el momento.
Argentinos, paraguayos y brasileños celebraron juntos la eliminación de Alemania del Mundial 2026, en escenas que se repitieron en un avión comercial, en un centro comercial, en Buenos Aires y en las calles de Asunción, donde miles cayeron de rodillas al suelo
El epicentro de todo, claro, fue Paraguay. En una avenida céntrica de lo que parece ser Asunción, miles de hinchas con la camiseta albirroja y banderas del país llenaron la calle para seguir el partido en una pantalla gigante. La voz del relator llegaba por los parlantes: “Vamos José… Autoriza el juez… La zurda de Canale… Ahí está Canale, corrió, se fue, tiró…“. Cuando el gol entró, la multitud gritó al unísono, la gente saltó de forma descontrolada, se abrazó con fuerza y algunos cayeron de rodillas al suelo. La cámara, en movimiento caótico, capturó llantos, abrazos largos y la calle entera convertida en una fiesta.
Los medios paraguayos reflejaron la magnitud del momento. En la Plaza de la Democracia de Asunción, donde la policía había cortado el tránsito con un operativo especial de seguridad, se instalaron pantallas gigantes para los hinchas.
En la radio ABC, los conductores pedían con la voz quebrada: «Que haya tres días de feriado nacional“. La AM 780 describió la escena como «¡Locura total! El pueblo paraguayo celebra la histórica clasificación de la Albirroja“. Las calles se llenaron de autos con banderas y bocinazos, con humo rojo y negro, y Gustavo Alfaro fue uno de los más elogiados.
La fiesta tuvo además un marco institucional: la clasificación había sido precedida por «El Centro Alienta“, una iniciativa organizada por la Oficina de la Primera Dama, la Municipalidad de Asunción y Sentí el Centro, con pantallas gigantes, música, propuestas gastronómicas y cierre de calles para seguir el partido en comunidad. En plena euforia, el presidente Santiago Peña anunció feriado nacional para el martes.
DEPORTE
La prensa internacional fustigó a la selección de Alemania tras caer con Paraguay en el Mundial: “Eliminación humillante”

El pase de Paraguay a los octavos de final del Mundial 2026 provocó un eco inmediato en la prensa internacional. La victoria sobre Alemania en la tanda de penales, tras un empate 1-1 durante el tiempo reglamentario, no solo supuso el avance del equipo sudamericano, sino que también significó una de las eliminaciones más inesperadas de la competición.
El impacto de la derrota alemana fue especialmente fuerte en los medios del propio país europeo. En Alemania, la reacción fue de estupefacción y autocrítica. Uno de los portales más conocidos, Bild resumió el sentimiento nacional con un titular que en español se leyó así: “Vergonzosa eliminación contra Paraguay. Fracasamos en la tanda de penales. Tres estrellas fallan: ¡la próxima pesadilla del fútbol alemán!”. La crónica de este medio no dejó margen para la ambigüedad, describiendo la actuación germana como “lenta, aburrida, letárgica” y cerrando con una sentencia que resume el estado de ánimo de una potencia herida: “¡Alemania está afuera!”.

La crítica del mismo diario fue aún más incisiva al calificar la caída como una “eliminación humillante”, subrayando que el equipo dirigido por Julian Nagelsmann apenas mostró argumentos futbolísticos en su primer partido de eliminación directa desde el título conseguido en Brasil 2014.
En un tono similar, t-online reflejó la magnitud del golpe sufrido por la selección germana. El portal eligió como encabezado “Drama en la tanda de penales: Alemania queda eliminada”, destacando que la selección llegaba como la favorita indiscutida ante Paraguay en los dieciseisavos de final. El análisis del medio alemán puntualizó que la eliminación fue “totalmente sorpresiva” y la definió como “la tercera vergüenza de la Copa del Mundo consecutiva” para la DFB-Elf, recordando las caídas en fase de grupos en 2018 y 2022.
Las consecuencias de la derrota, según el análisis internacional, fueron inmediatas y profundas. La eliminación en la primera ronda de las eliminatorias, algo que no ocurría desde hace más de seis décadas, fue señalada por Sport.de como el cierre de un ciclo negativo para el fútbol alemán: “Se completó el desastre mundialista para Alemania”.

El triunfo paraguayo no solo generó lamentos en Alemania, sino que fue aplaudido en otros rincones de Europa. En Italia, La Gazzetta dello Sport celebró la hazaña sudamericana con el título “¡Alemania, qué fracaso! Paraguay gana 5-4 por penales y vuela a octavos: los alemanes ya están en casa”. El análisis del diario italiano subrayó el carácter de “gran sorpresa” y elogió a los jugadores paraguayos por su “gran corazón” y la determinación con la que disputaron cada jugada.
En Francia, L’Équipe se sumó a la visión de que este desenlace fue el más inesperado hasta ese momento del torneo. El medio francés definió el cruce como “la mayor sorpresa de este Mundial hasta ahora” y remarcó que Paraguay accedió a octavos tras “120 minutos de combate encarnizado”.
La actuación de Orlando Gill fue señalada como clave en el desarrollo del partido, con el arquero paraguayo convertido en la figura indiscutida al detener lanzamientos decisivos durante la serie de penales. Esta actuación individual terminó siendo fundamental para que el equipo dirigido por Gustavo Alfaro lograra una clasificación histórica.
El Mundial 2026 marcó la confirmación de una tendencia negativa para Alemania, que encadenó tres eliminaciones prematuras consecutivas en Copas del Mundo desde que Mario Götze anotara el gol que les dio el título en 2014. El equipo germano, que durante seis décadas solo había fallado en llegar a cuartos de final en cuatro ocasiones, vio cómo la racha de decepciones se extendió una vez más, profundizando el debate en la prensa sobre el presente y el futuro de su selección.
De esta manera, el resultado inesperado ante Paraguay se sumó a una serie de fracasos recientes que han golpeado el prestigio de una de las selecciones históricas. La reacción de los principales medios internacionales dejó en claro que lo ocurrido no solo sorprendió a Alemania, sino que fue percibido a nivel global como un hito que alteró el curso del torneo.
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Era jugador de Primera, pero una lesión cambió su vida y hace 30 años es el encargado de cuidar a los jugadores de la Selección

(Desde Estados Unidos) Era uno a los que les brotaba la emoción en el césped del estadio Lusail ya entrada la noche de aquel 18 de diciembre de 2022. La selección argentina había dejado atrás 36 años de historia para volver a consagrarse campeona del mundo luego de vencer a Francia en la mejor final de todos los tiempos en la historia de los Mundiales. Y ahí estaba Daniel Martínez, el encargado de cuidar a las figuras de hoy. El mismo que viene haciendo su trabajo hace tres décadas en las entrañas del predio de la AFA en Ezeiza.
Nacido en Winifreda, una pequeña localidad de la provincia de La Pampa de menos de tres mil habitantes, Martínez fue una estrella de su pueblo. Con sólo 12 años, debutó en la primera del club Belgrano, de Santa Rosa, y cautivó a todos con su juego. “Era un excelente N° 10”, cuentan las crónicas locales de la época. Eso hizo que el sueño de llegar al fútbol grande de la Argentina se convirtiera en posible.
“Yo me había ido a probar a Independiente. Me aceptaban como jugador, pero no me daban la casa, la comida y viáticos, porque yo no podía ir por mis medios. Y entonces volví a La Pampa y Rodolfo -Talamonti, DT en el club pampeano- habló con José Pekerman y volví a la semana a probarme Argentinos Juniors. Estuve una semana y José con el profe Salorio, era la dupla ahí de Argentinos, me aceptaron como jugador y ya a los 15 días tuve que ir para comenzar a entrenar con Argentinos y jugué un campeonato que se hacía antes muy conocido, Proyección 86”, relató el doc en una charla con el medio Campeones.
Gracias a su capacidad, fue elegido para ser parte de la nómina del Bicho que disputó la Copa Libertadores de 1985, que el equipo de la Paternal conquistó de la mano de José Yudica tras vencer en la definición a América de Cali. Fue al año siguiente, después de terminar el CBC para estudiar la carrera de medicina en la UBA, cuando Martínez subió al plantel profesional que dirigía Roberto Saporiti. Es más, en la Libertadores del 86, Daniel tuvo en sus pies la chance de eliminar a River Plate en el desempate de la ronda por las semifinales, pero Nery Pumpido ganó el mano a mano y el Millonario se encaminó a lo que fue la primera consagración de su historia en el torneo continental.

El drama llegó poco tiempo después. Sólo nueve días después de ese duelo ante River, Martínez sufrió la rotura de los ligamentos en una de sus rodillas durante el clásico ante Platense que se jugó en la cancha de Ferro. “Tuve mala suerte, se infectó en la cirugía y vinieron todas complicaciones que hicieron que todo lo que en un año y medio había logrado, en el próximo año y medio no pudiera jugar nunca más. Fue una etapa dura”, recordó.
La historia cuenta que se tuvo que operar dos veces más hasta poder volver a jugar. Fue ahí donde se encontró con Pekerman en la Reserva del Bicho. Martínez intentó, pero al ver que su rodilla no podía más, dejó la actividad profesional del fútbol para convertirse en un especialista en medicina del deporte, ortopedia y traumatología. Trabajó en rugby y tuvo un paso por Almirante Brown, hasta que a fines de 1995, Donato Villani lo invitó a sumarse al staff médico del seleccionado juvenil. “Un día me llama y me dice ‘el día que necesite otro médico, vas a ser vos’. Y al año de esa llamada me llamó para integrar la sub 15”, recordó.
El paso de Martínez por las juveniles estuvo plagado de éxitos. Los mismos que comenzaron con la era Pekerman, como el título mundial con la selección Sub 20 en Argentina de la mano de los goles de Javier Saviola, y siguió con la camada de Lionel Messi en la Copa del Mundo juvenil 2005 en Holanda y en Canadá 2007 con futbolistas como Sergio Agüero, Chiquito Romero y Mauro Zárate. También participó de la gesta en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, con aquel equipo de ensueño que formaron el Kun, Juan Román Riquelme y el astro rosarino que logró la medalla de oro tras el 1-0 de Ángel Di María en la final contra Nigeria.
Un día dio el salto a la Mayor, justo después de Sudáfrica 2010 con Maradona. Compartió el cuerpo técnico que condujo Alejandro Sabella y también participó de Rusia 2018 con Jorge Sampaoli. Claro, compartió mesas junto al Tata Martino y el Patón Bauza, hasta que llegó Lionel Scaloni y todo cambió. De las derrotas que generaron mucho dolor, a la alegría de no hacer otra cosa que ganar.

“El abrazo resume todo. Agradecer, porque desde mi punto de vista, siempre agradecí a todos los jugadores que creo que han mantenido al cuerpo médico que está desde el 2010. No hubo cambios, es más, aumentamos la cantidad y creo que parte de eso es gracias a los jugadores que siempre apoyaron a que nosotros estuviéramos con diferentes técnicos. Así que siempre agradecer, porque por más que uno tiene como profesión ayudar con todo el equipo médico, kinésico, nutricionista, radiólogo y masajista, siempre agradecido, porque ellos son los protagonistas y los que nos dan todas estas alegrías en la cancha”, recordó sobre el valor que tuvo su abrazo con Messi tras la gloria en Qatar.
Además de su función específica en la selección argentina, Dani Martínez tiene su propio consultorio médico. Gracias a su destacada participación, viajó por el mundo para participar de conferencias y foros internacionales de medicina, como así también de reuniones de la FIFA por su extensa trayectoria. Pero el seguimiento de los jugadores de la Selección es un tema prioritario, sin importar el día o la hora. Así lo relató el propio doctor.

“Si hay un lesionado, me llaman Pablo Aimar, Walter Samuel o el Ratón Ayala y me dicen ‘Dani, llamalo a tal jugador que escuchamos, leímos, lo vimos salir del partido’. Entonces yo interactúo con el jugador, ahí tengo la primera expresión, a ver qué pasó. Y con los médicos hay un feedback permanente, porque así como yo necesito tener una información cuando está con ellos, cuando está con nosotros, es al revés. La tecnología ahora ayuda un montón, porque una resonancia se pasa en un minuto. Entonces es muy fácil transmitir información de imágenes, de lesiones, por eso es importante mantener un feedback con la gente del club, recordando siempre que el jugador es del club, ¿no? Nosotros lo tomamos prestado. El jugador se muere por la selección. El jugador argentino tiene algo especial que da todo por la selección, porque lo siente de esa manera”, expresó el pampeano.
A pesar que la conquista en el Lusail frente a Francia parece a la vuelta de la esquina, eso ya es pasado. La selección argentina llegó a la Copa del Mundo en Norteamérica como el defensor del título. Dani Martínez tuvo trabajo en la antesala por las varias lesiones de los futbolistas que llegaron entre algodones. Eso es material conocido para otro de los héroes silenciosos de la Selección. Uno que se convirtió en embajador por el mundo de Winifreda, el pueblo donde forjó la ilusión de tener un nombre en el mundo del fútbol.

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