ECONOMIA
Mercados: bajan las acciones y los bonos argentinos, que se acoplan a la tendencia externa

Los mercados internacionales operan con cifras negativas este martes y las acciones y los bonos argentinos se acoplan a la tendencia.
A las 12:20 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires pierde 0,5% en pesos, en los 3.250.000 puntos, detrás de la corrección bajista que experimentan los principales índices de Nueva York.
Los ADR y acciones de compañías argentinas que son negociados en dólares en Wall Street ofrecen mayoría de bajas, aunque moderadas. Destacan en esta tendencia Bioceres (-5%) y Satellogic (-3%).

Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- restan un 0,3% desde sus cotizaciones más altas del año, mientras que el riesgo país de JP Morgan se mantiene estabilizado en los 409 puntos básicos, dada la relación con la tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU, que suben unos tres puntos básicos.
Por la mañana, el riesgo país tocó los 407 puntos, un mínimo desde el 24 de abril de 2018 (403 puntos).
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, afirmó que “el Gobierno presentó ayer su programa financiero para 2026 y 2027 y destacó la ratificación de hace algunos meses atrás afirmando que uno de los objetivos será ‘reducir la dependencia de Wall Street’ asegurando que buscan refinanciar a la menor tasa posible, por lo que es opcional la emisión internacional”.
Asimismo, desde Cohen Aliados Financieros evaluaron que “tras el pico de marzo, sin la presión de los precios de los combustibles y los alimentos, la inflación comenzó a ceder nuevamente, los salarios reales dejaron de caer y el ingreso disponible de las familias mejoró luego de cinco meses de caída. Esto mejora las perspectivas para el consumo al tiempo que fortalece la imagen del Gobierno”.
“A pesar de este contexto favorable, el crédito siguió cayendo y la actividad no logra despegar, con un panorama muy claro de ganadores -las actividades primarias- y perdedores -las actividades urbanas-, en tanto que, del lado de la demanda, el repunte de las exportaciones es compensado por el estancamiento del consumo y la caída de la inversión. Esto último impacta en un mercado laboral que pierde calidad de empleo, con una informalidad cada vez mayor”, añadieron desde Cohen.
Las acciones estadounidenses caen después de que los resultados trimestrales de Samsung (-6,9%) provocaran una nueva ola de ventas en las acciones de semiconductores y los precios del petróleo subieran ligeramente.
El promedio industrial Dow Jones baja un 0,2% tras una jornada récord en Wall Street. El S&P 500 y el Nasdaq Composite en un 0,6% y un 1,4%, respectivamente.
“La volatilidad persistió en el mercado tecnológico tras los enormes beneficios que Samsung registró en el segundo trimestre. El aumento vertiginoso de la demanda de inteligencia artificial contribuyó a multiplicar por 19 el beneficio operativo de Samsung en el segundo trimestre; sin embargo, la preocupación por sus planes de inversión en IA y la demanda futura inquietó a los inversores, lo que provocó una mayor presión vendedora en todo el sector de los semiconductores”, informó Yahoo Finance.
El retroceso de las acciones tecnológicas lastra los mercados el martes, tras el repunte del día anterior que elevó el Dow Jones a un máximo histórico por encima de los 53.000 puntos.
Mientras tanto, los precios del petróleo suben 2,5% tras los informes de ataques iraníes contra buques mercantes en el Estrecho de Ormuz. El tráfico a través de esta vía marítima crucial se había ido recuperando gradualmente, aunque los mercados siguen atentos al riesgo de que se rompa el frágil acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Los futuros del crudo Brent del Mar del Norte para septiembre alcanzan los USD 73,80 por barril, mientras que los del crudo WTI alcanza en los EEUU los USD 70,24 en la posición a agosto.
North America
ECONOMIA
Qué espera con urgencia el mercado tras la buena respuesta inicial al plan anticrisis de Caputo

El economista Miguel Kiguel tiene un diagnóstico que, hoy en día, es compartido por varios de sus colegas y también por las consultoras más escuchadas en la City.
«El semestre que arranca no va a ser fácil, pero tampoco empieza desde cero. El Gobierno llega con una mejor posición de reservas, una inflación que retomó el camino descendente y un volantazo político. Lo más difícil será convertir un semestre financieramente sólido en algo que también se sienta en el bolsillo y que, llegado 2027, pueda trasladarse a las urnas», apuntó Kiguel.
La preocupación por la situación de la denominada «economía real» es concreta y extendida. Para los economistas no está nada claro cuáles podrían ser los motores de la actividad económica.
El mercado financiero tomó muy bien el anuncio de Luis Caputo sobre el plan para refinanciar los vencimientos de la deuda de los próximos 18 meses. No es poco; la incertidumbre por los dólares siempre es la base de las crisis en la Argentina, pero nadie duda de que en el actual contexto falta más.
El mensaje de Caputo sobre los vencimientos de deuda
Lo cierto es que Caputo consiguió ayer lunes un objetivo que venía persiguiendo desde hace meses: despejar el principal foco de preocupación de los inversores. Con el anuncio de su estrategia para afrontar los vencimientos de deuda de este año y de 2027, el equipo económico buscó instalar la idea de que no habrá una nueva crisis cambiaria ni sobresaltos financieros en la antesala de las elecciones.
El mensaje fue contundente. La administración de Javier Milei aseguró que tiene cubiertos los compromisos de deuda por u$s19.200 M de este año y que también tiene diseñado el esquema para afrontar los u$s24.900 M que vencen en 2027. Incluso sostuvo que el programa financiero para 2026 terminaría con un excedente de unos u$s3.700 M.
La señal apunta directamente al mercado. Después de las turbulencias cambiarias de 2025, el Gobierno intenta convencer a bancos, fondos de inversión y empresas de que esta vez el dólar permanecerá bajo control y que no habrá riesgos de un default que obligue a cambiar el rumbo económico.
Sin embargo, una vez despejado —al menos parcialmente— el frente financiero, la atención comienza a desplazarse hacia otro problema que preocupa tanto a los empresarios como a los propios inversores: la economía real sigue mostrando señales de debilidad.
La reactivación que no llega y el consumo masivo que no despega
Mientras las variables financieras muestran una situación mucho más ordenada que un año atrás, la actividad continúa ofreciendo un panorama heterogéneo, con varios sectores todavía en retroceso. Los últimos indicadores recopilados por iProfesional, en base a fuentes oficiales y de las cámaras empresariales, muestran que los últimos 90 días fueron particularmente flojos para la producción.
La industria sufrió una caída mensual superior al 3%, la construcción retrocedió más del 3% y el comercio también volvió a mostrar números negativos. Lo más preocupante es que el deterioro no aparece concentrado en un único sector. Los economistas remarcan que las bajas y subas se distribuyen entre distintas ramas de actividad, lo que dificulta encontrar una explicación puntual. El fenómeno luce bastante más generalizado de lo esperado.
Donde más se percibe la desaceleración es en el consumo. El patentamiento de autos volvió a caer, las escrituras en la Ciudad de Buenos Aires retrocedieron y tampoco aparecen señales claras de recuperación en el crédito al sector privado. La recaudación también encendió una alarma: registró en junio una merma del 7,6% real.
La morosidad bancaria continúa en niveles históricamente elevados, un dato que explica por qué las entidades financieras mantienen una actitud mucho más cautelosa a la hora de prestar dinero. Sin crédito y con familias todavía financieramente ahogadas, el consumo masivo continúa sin encontrar un motor consistente.
En este escenario complicado, algunos datos ofrecen cierto alivio. El salario real volvió a mostrar una ligera mejora en los últimos 60 días y, si el proceso desinflacionario continúa, podría comenzar a traducirse en una recuperación más firme del poder adquisitivo durante los próximos meses. Pero, por ahora, ese efecto todavía no alcanza para modificar el humor del mercado interno.
La economista Marina Dal Poggetto dio un panorama para los próximos meses en su último informe:
«Hacia adelante, según nuestro estimador de actividad, la economía volvería a rebotar en junio con una suba del 0,8% empujado principalmente por el segmento de bienes. La mayor tracción es concedida por el sector energético, luego de un gran mayo, con una suba del 8,1% s.e., mientras que la construcción volvería a dar buenas señales anotando un crecimiento del 2,8% sin estacionalidad«.
El desafío electoral que enfrentará Milei si la macro no baja a la calle
Hasta ahora, la principal preocupación de los financistas era evitar una nueva crisis cambiaria de cara a las próximas elecciones presidenciales. Con el anuncio oficial sobre el financiamiento de la deuda, el Gobierno intentó responder a esa inquietud.
Ahora la discusión cambia de eje: el desafío pasa por transformar esa estabilidad financiera en crecimiento económico más generalizado. En definitiva, aparece un trade-off que hasta hace pocos meses permanecía oculto.
Para el Gobierno ya no alcanza con mostrar una inflación en descenso y un programa financiero blindado. El mercado empieza a exigir que esa estabilidad también llegue a las fábricas, al comercio, al consumo y al bolsillo.
No se trata solamente de una cuestión económica. También es política.
Entre los inversores existe la convicción de que, si la mejora de la macro no termina llegando a la economía cotidiana durante los próximos meses, Milei podría enfrentar mayores dificultades para sostener el respaldo electoral que necesitará de cara a la elección presidencial de 2027.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,javier milei,política económica,consumo
ECONOMIA
El fabricante de Nike y Adidas cierra su última planta en la Argentina y despide a sus 150 trabajadores

Grupo Dass, la firma de capitales argentinos y brasileños y uno de los principales jugadores de la industria del calzado local, cerró de forma definitiva su planta de Eldorado, en la provincia de Misiones, y despidió a los 150 trabajadores que aún quedaban en el establecimiento. La empresa comunicó al sindicato del sector que la producción cesará entre el 17 y el 25 de julio, y garantizó el pago del 100% de las indemnizaciones correspondientes.
Según pudo saber Infobae, la decisión responde a una adaptación al nuevo escenario comercial: con la apertura de las importaciones, resulta más conveniente y rentable traer el producto terminado desde el exterior que fabricarlo en el país. Nike y Adidas, las dos marcas para las que Dass producía en Eldorado, ya abastecen el mercado local desde las ocho plantas que el grupo opera en Brasil, donde los costos son más competitivos. La falta de pedidos de ambas marcas para la producción local dejó a la fábrica misionera sin actividad sostenible.
El grupo, no obstante, no abandonará su presencia en la Argentina. Sí cambiará su perfil de operaciones. Según comentaron fuentes del sector a este medio, el grupo continuará en el país como representante e importador de Fila, Umbro y Asics —marcas cuyas licencias administra— y concentrará su actividad en las funciones comerciales y logísticas. Coronel Suárez y Cañuelas serán los dos centros logísticos desde los que operará la firma.
La Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) atribuyó el cierre a la apertura de importaciones, la caída del consumo interno y la ausencia de políticas de apoyo a la industria nacional. Infobae pudo confirmar que, desde la perspectiva de la compañía, el cierre no es el resultado de una crisis financiera sino de una reconversión estratégica: importar se volvió más rentable que producir.
El desenlace en Eldorado es el capítulo final de un proceso de retracción que Dass inició en enero de 2025, cuando cerró su planta de Coronel Suárez —donde fabricaba zapatillas Adidas— y despidió a unos 360 operarios. En ese momento, la empresa había prometido consolidar toda su producción en Misiones. Un año después, en enero de 2026, la planta misionera ya acusaba el impacto: 43 empleados fueron desvinculados y el sindicato advirtió que la producción comprometida llegaba solo hasta junio de ese año. “No sabemos con cuánto personal llegarían a esa fecha ni qué pasará después de junio”, señalaron entonces fuentes de UTICRA a Infobae. La respuesta llegó esta semana con el cierre total.

El caso de Dass no es aislado en un sector que atraviesa una de sus contracciones más pronunciadas de los últimos años. John Foos, la marca argentina fundada en los años ’80, cerró su planta de Beccar, en el partido de San Isidro, para importar calzado terminado desde distintos países de Asia. La empresa redujo su plantilla de casi 400 trabajadores en 2023 a unos 50 a comienzos de 2026, antes de cesar por completo la fabricación local.
En mayo, Gomas Gaspar, una fábrica de suelas con más de treinta años de actividad en el barrio de San Vicente, en la ciudad de Córdoba, también cerró sus puertas y dejó sin trabajo a 40 operarios, quienes además reclaman sueldos atrasados e indemnizaciones impagas.
Los datos oficiales reflejan la magnitud del retroceso. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la fabricación de calzado y sus partes registró una caída interanual del 30,9% en noviembre de 2025. El organismo vinculó esa baja con “la menor demanda local y el ingreso de productos importados”. La producción nacional de calzado alcanzó su pico en 2015, con 125 millones de pares, y desde entonces no dejó de contraerse.
ECONOMIA
Panorama Financiero | Caputo calmó al mercado, pero la economía real todavía no arranca

El Gobierno consiguió una primera respuesta positiva a su plan financiero, pero el verdadero examen empieza ahora: que la calma del mercado se convierta en una economía con más movimiento. Luis Caputo aseguró que tiene cubiertas necesidades por u$s19.200 millones en lo que queda de 2026 y presentó el esquema para afrontar 2027. La reacción fue favorable y el riesgo país bajó a la zona de 412 puntos, su nivel más bajo desde 2018.
El dato no es menor porque despeja, al menos por ahora, una de las dudas que más inquietaban a la City: cómo iba a financiar el Gobierno los próximos vencimientos en dólares sin reabrir una tensión cambiaria. Con ese frente más ordenado, el mercado cambió de foco. La pregunta ya no pasa solo por la deuda, sino por algo más difícil: si la estabilidad financiera puede bajar a la economía real.
Caputo despejó dudas por la deuda y consiguió aire financiero
El programa que presentó Economía buscó justamente eso: mostrar que el Gobierno no llega improvisando al tramo más sensible del calendario financiero. Para este año, el equipo económico afirmó que ya tiene cubiertas las necesidades previstas. Y para 2027, el mensaje fue que existe una hoja de ruta diseñada con distintas fuentes de financiamiento para evitar sobresaltos.
Ese anuncio le devolvió aire al oficialismo en el frente financiero. Bonos, riesgo país y expectativas cambiarias reaccionaron mejor porque el mercado leyó que el Gobierno logró ganar tiempo y previsibilidad. Después de varios meses en los que la discusión pasaba por los dólares y por la posibilidad de un nuevo episodio de tensión, Caputo consiguió mover la conversación hacia otro terreno.
Pero ese logro tiene un límite claro. Ordenar la deuda y sostener la calma del dólar sirve para estabilizar la macro, no para garantizar por sí solo que la economía se reactive. Y ahí es donde hoy aparecen las mayores dudas.
Industria, construcción y recaudación muestran que la actividad sigue débil
El problema es que esa mejora financiera convive con una actividad todavía frágil. En los últimos datos, la industria cayó más de 3% mensual y la construcción retrocedió en una magnitud similar. La recaudación, además, mostró en junio una baja real de 7,6%, otra señal de que el movimiento económico sigue sin afirmarse de manera amplia.
Eso importa porque no se trata de una debilidad aislada en un solo sector. La industria, la construcción y el comercio siguen mostrando un comportamiento flojo, en un contexto donde tampoco aparece un crédito más dinámico que pueda empujar inversión o consumo. La macro se ordenó más rápido que la calle.
En ese punto está la discusión que empieza a dominar esta nueva etapa. Para el mercado ya no alcanza con mostrar un programa financiero blindado, inflación en descenso y una situación cambiaria menos tensa. Ahora quiere ver si esa estabilidad logra convertirse en algo más concreto: más actividad, más consumo y una recuperación menos dependiente de sectores puntuales como energía o minería.
La mejora del mercado todavía no llega con fuerza al bolsillo
Esa fragilidad se ve directamente en los hogares. Un relevamiento privado mostró que el 61% de los argentinos asegura que sus ingresos se terminan antes del día 20, mientras que el 86,1% siente que su salario pierde frente a la inflación. Solo el 13% dice que puede cubrir todos sus gastos y, además, ahorrar.
Es un dato relevante porque marca la distancia entre la mejora financiera y la percepción cotidiana. Aunque la inflación haya bajado y algunos segmentos del salario real hayan mostrado una leve recuperación, el bolsillo sigue muy exigido. La sensación dominante no es la de alivio, sino la de ingresos que todavía corren desde atrás.
Ahí aparece el verdadero examen para el Gobierno. La estabilidad financiera ya consiguió una primera validación del mercado. Pero el foco pasa ahora por una señal mucho más concreta: si esa calma empieza a traducirse en actividad y en una mejora sostenida del poder de compra.
Porque el riesgo país puede bajar, los bonos pueden mejorar y la deuda puede verse más ordenada. Pero si la industria sigue floja, la construcción no repunta y la mayoría de los hogares siente que no llega a fin de mes, el orden macroeconómico seguirá siendo una condición necesaria, aunque todavía insuficiente, para consolidar una recuperación más amplia.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dólar,consumo,sueldos,inflación
ECONOMIA2 días agoLa producción textil aceleró su caída y la capacidad instalada siguió entre las más bajas de la industria
DEPORTE1 día agoPortugal vs España: formaciones, hora y dónde ver por tv
POLITICA2 días agoFin al presidente antisistema: Milei ya tiene su “casta” y se aferra al dogma económico


















