POLITICA
Por qué Milei insulta a Lula

Las relaciones internacionales, clásicamente, fueron relaciones entre Estados. Los presidentes se expresaban. al hablar y en la toma de decisiones. en representación de toda una nación. En los últimos tiempos, en Occidente, América Latina y la Argentina, esos vínculos internacionales ya no se rigen por el interés general de cada país. Más bien, nacen de facciones dentro de cada nación, que se asocian, contradicen o discuten con otras similares o distintas del otro país. Se constituyen “familias de partidos” que se convierten en el agente de aquellas relaciones exteriores. Dicha lógica, que domina el vínculo entre la Argentina y Brasil desde hace tiempo, reaparece en el conflicto entre Javier Milei y Lula da Silva.
El enfrentamiento cuenta con una superficie muy estridente, con base en los insultos de Milei hacia Lula. No es la primera vez que el mandatario argentino caracteriza de manera tan sombría a su colega brasileño. Debajo del “show” del conflicto, subyace un ajedrez muy relevante, que se juega a nivel regional y mundial. Milei y Lula, ambos son piezas de un juego mucho más amplio y global.
Milei asistió al acto de lanzamiento de la candidatura de Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente que hoy está preso, que se celebró en el estadio Pacaembú de San Pablo. Flavio lleva adelante una carrera un poco accidentada, producto de varios escándalos de corrupción, como grabaciones que lo vinculan con un banquero complicado judicialmente y quien le estaría financiando la campaña.
La participación de Milei en ese lanzamiento ocurre tras su intento por visitar a Jair Bolsonaro en la cárcel. Se vio impedido de hacerlo luego de que un juez del Superior Tribunal Federal de Brasil impusiera mayores restricciones al exjefe de Estado. Sin embargo, Milei lo interpretó como una limitación personal. En consecuencia, durante la ceremonia, Milei calificó a Lula de corrupto y ladrón. Lo trató también de presidiario y cerró con un comentario contra Alexandre de Moraes, magistrado que había impedido su visita a Bolsonaro: lo llamó “basura calva”.
El discurso del Presidente encendió una polémica de suma importancia con las autoridades brasileñas. Formularon dos respuestas. La primera fue del presidente del Superior Tribunal Federal, quien rechaza un agravio contra la Justicia local. La segunda, una determinación del propio Lula Da Silva a través de su canciller Mauro Vieira: llamó en consulta al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli. Es un paso previo a la ruptura de relaciones.
No es la primera vez que ocurre un hecho de esa naturaleza. Había sucedido con otro país relevante para la Argentina, con un gobierno del mismo signo político que el de Brasil: España. Milei había viajado a Madrid para asistir a un acto en apoyo a los candidatos de Vox. En esa tarea, se refirió al presidente Pedro Sánchez y su mujer, ambos vinculados a cuestiones de corrupción, como corruptos. A raíz de ello, la embajada española en Buenos Aires quedó vacante por un largo período de tiempo. Como Lula, Sánchez llamó a su embajadora en consulta. Pero ordenó que no regresara.
En Brasil no tienen intención de escalar el conflicto. Existe una hipersensibilidad respecto de los problemas con la Argentina. Desde siempre, los presidentes y los cancilleres brasileños privilegian aquel vínculo por la importancia que reviste para los intereses del propio país. La sede diplomática en Buenos Aires probablemente sea para Brasil la segunda más significativa en el mundo, después de Washington. A esto se suma que tanto el canciller Vieira como Bitelli son históricamente amigos de la Argentina. Vieira fue embajador en Buenos Aires antes de desempeñarse como embajador en los Estados Unidos, la ONU y como canciller brasileño. Bitelli, actual embajador en Buenos Aires, va por su tercera misión en territorio argentino. Conocen muy bien al país, lo que podría representar un inconveniente para Milei.
La historia comienza con un entrevero de ambos lados. En su momento, Lula da Silva visitó a Joe Biden en la Casa Blanca, cuando Milei se candidateaba a la presidencia. En esa ocasión, Lula le dijo a Biden, a propósito de la irrupción de La Libertad Avanza en el escenario electoral, que en la Argentina peligraba la democracia. A ello se agrega que, cuando la campaña de Sergio Massa naufragaba, apareció al lado del exministro de Economía un equipo profesional y agresivo que había asesorado a Lula también durante los comicios. Milei interpretó que esa jugada había sido orquestada por el mismo brasileño. El Gobierno de Brasil sostuvo siempre que fue Massa quien contrató a aquel grupo de personas después de evaluar lo que hicieron durante la campaña de Lula. Lo que sí es cierto es que el jefe de Estado brasileño recibió a Massa en Brasilia como un amigo al que quería destacar. En ambos países existe la tendencia de que los mandatarios jueguen un partido en la polémica política del otro.
Un dato que hay que recordar. Durante los gobiernos de Milei y Lula, Brasil se hizo cargo de los intereses de nuestro país en Venezuela, cuando Nicolás Maduro perseguía a los diplomáticos argentinos en Caracas. En ese entonces, Lula olvidó los agravios de Milei y repitió la misma conducta de Brasil respecto de la Argentina en un escenario mucho más dramático: durante la Guerra de Malvinas, Brasil se convirtió también en el representante de los intereses argentinos en Londres.
Hoy Lula está lanzado a la reelección. Compite, según las encuestas, con ventaja respecto de Flavio Bolsonaro -48% contra 43%, respectivamente-. Todos los sondeos de la región presentan sin embargo un problema: menosprecian o no logran fehacientemente capturar el verdadero caudal de votos de la derecha. De ganar Lula, el conflicto se mantendrá. La discusión, en todo caso, pasa por determinar si esta riña es conveniente o no para los intereses de la Argentina. Actualmente, con independencia del resultado, medio país, la Argentina de Milei, está peleada con otro medio país, el Brasil de Lula.
La película es mucho más amplia. En principio, hay un juego de Milei en la región, que nació de la cabeza del “Mago del Kremlin”, Santiago Caputo: convertir al Presidente en un agente de una política favorable a Trump dentro de América Latina. Esta postura fue adoptada por Cancillería, y tiene por objeto formar una liga pro-Trump en la que debería estar una decena de países. Entre ellos, El Salvador, Chile, Perú, Bolivia, Paraguay, Ecuador, ahora Colombia y la Argentina. Dichas naciones servirían de apoyo al presidente de Estados Unidos en su doctrina “Donroe”, réplica de la doctrina Monroe de la década del ‘20 del siglo XIX, que consistía en el siguiente axioma: “América para los americanos”. Milei sirve a esta idea en su intento por conformar esta liga, en clara contradicción con China.
Aquel armado sufre tres restricciones. La idea “América para los americanos” no cuenta con la adhesión de Brasil, México -con Claudia Shenibaum- y Canadá -con Mark Carney-. Son tres límites claros en los tres países más importantes del continente. Es esta la razón por la que el resultado electoral de octubre en Brasil es crucial en este juego. Si Donald Trump quiere tener una plataforma de respaldo a su política en contra de China, nación que ha mostrado grandes avances en América Latina, debe lograr que cambie el signo político del gobierno brasileño. En función de esa estrategia el mandatario estadounidense recibió en el Salón Oval al mismo Flavio Bolsonaro. Falta ver si los insultos de Milei a Lula lo perjudican en un país muy celoso de su autonomía, o lo beneficia. Carney en Canadá, por ejemplo, ganó después de venir perdiendo en las encuestas gracias a los ataques de Donald Trump.
Es de tal dimensión la jugada que resultó en un fenómeno de extrema rareza. En la mañana del lunes, China intervino en el conflicto. La agencia oficial de noticias china informó sobre un pronunciamiento de Xi Jinping sobre el conflicto entre Milei y Lula, en el que reivindicó el derecho de Brasil a no tener injerencias externas en su política. Alentó además una mayor coordinación bilateral y multilateral con Brasil. Por último, felicitó a Brasil por su papel en función de la seguridad y estabilidad internacional “en un momento de volatilidad”, que refiere a la inestabilidad que introduce Trump con guerras como la de Irán.
China acaba de pronunciarse sobre el conflicto en el Mercosur. Lo que está diciendo es: sabemos que no es Milei contra Lula, sino Trump contra nosotros; que el escenario brasileño es un campo de batalla global que los involucra porque quieren ser un actor global con intereses en América Latina.
El gobierno brasileño denuncia que, en su adhesión a Trump, Bolsonaro ya está prometiendo negocios vinculados con la tensión internacional entre EE.UU. y China. Entre otras cosas, le ofrece tierras raras, que son objeto de disputa minera porque constituyen un insumo principal de la industria tecnológica. También propone algo importantísimo y muy dañino para Brasil si se concretara: arancel cero para el etanol. La industria del etanol alimenta todo el mercado automotor brasileño, por lo que esa medida representaría un gran desafío para la economía de ese país.
Además, Bolsonaro ofrece a Trump algo que también propone la Argentina: un sesgo muy antichino en su política comercial y, en general, en su política exterior. No hay que olvidar que Brasil integra el grupo Brics junto con Rusia, la India y Sudáfrica, entre otros, y que ese grupo es liderado por China.
Quiere decir que hay un juego geopolítico en el que el conflicto entre China y Estados Unidos se proyecta sobre Sudamérica y tiene como interlocutores enfrentados a Lula y Milei. Milei está jugando ese partido. Esto permite entender mejor por qué actúa así. No se debe sólo a razones temperamentales. Hay una lógica detrás de esa decisión, vinculada con cierta fragilidad que experimenta el Gobierno ante la opinión pública. Esa fragilidad conecta con lo financiero y, a su vez, lo financiero conecta con Trump.
El índice de confianza en el Gobierno, publicado este lunes, registró una caída del 6,5% en julio respecto de junio y se ubicó en 1,94. Este indicador, elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, va de 0 a 5. Traducido a porcentaje, equivale aproximadamente a un 38,8%. Este dato es relevante porque, por una correlación que se mantiene desde hace muchos años, si hoy hubiera elecciones, el Gobierno sacaría, según este indicador, el 38,8% de los votos. Estaría por debajo del 40% y tendría que ir a un balotaje.
Este dato es la última manifestación de una serie de índices que, como informó la Universidad Torcuato Di Tella, muestran que desde diciembre de 2025 hasta ahora la confianza pública en el Gobierno cayó un 21,5%. Es decir, existe un retroceso importante y sistemático de la administración de Milei.
En comparación con lo registrado durante el gobierno de Mauricio Macri, uno podría preguntarse si este índice mostrará una evolución similar a la que tuvo durante esa gestión, que comenzó a caer en 2018 y siguió haciéndolo hasta dejar el poder, aunque remontó al final pero no le alcanzó para ser reelegido. ¿O tendrá una evolución similar a la de Cristina Kirchner, cuyo índice cayó desde 2009, pero se recuperó a partir de 2010, hasta que ganó las elecciones de 2011 con el 54% de los votos? Por ahora, la curva de Milei sigue casi de manera calcada a la de Macri e incluso un poco por debajo. Habrá que ver si rebota como la de Cristina Kirchner o continúa cayendo.
Macri corría con una desventaja: enfrentaba a un peronismo todavía organizado, que terminó ofreciendo una alternativa con Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Milei cuenta con una ventaja enorme: la oposición permanece paralizada.
Estamos ante un gobierno que sufre un deterioro sistemático en la opinión pública. Esto también aparece en una encuesta de Poliarquía, la consultora que lidera Alejandro Catterberg, cuyo trabajo fue muy considerado durante los últimos diez días por el establishment.
En cuanto a la aprobación presidencial, el 57% desaprueba la gestión y el 42% la aprueba. La evolución entre enero y julio de 2026 muestra una caída de la aprobación de Milei: pasó del 51% en enero a 42% en julio. El descenso más significativo se produjo entre marzo y abril. La desaprobación siguió el recorrido inverso: fue del 48% al 57%. Esto muestra un problema que el Gobierno obviamente observa y que probablemente genere ansiedad por el efecto de la política económica sobre la economía real, aunque también importa analizarlo desde otro punto de vista.
En cualquier encrucijada electoral es fundamental saber si la gente quiere continuidad o cambio. El 33% se inclina por la continuidad y el 66%, por un cambio. Sin embargo, el dato puede resultar engañoso desde el punto de vista político: si quienes desean un cambio no logran unificar esa expectativa detrás de un candidato predominante y la oferta queda muy fragmentada, puede imponerse una opción de continuidad que esté unificada. Por eso, el dato debe combinarse con la oferta electoral disponible. Por eso, para el Gobierno debería ser importante dividir a la oposición y unificar el frente oficialista, exactamente lo contrario de lo que suele hacer en sus peleas con Pro y con otros actores afines a su electorado.
¿Qué tiene que ver todo esto con los insultos a Lula? Si se mantiene un 66% que busca un cambio y ese porcentaje de votantes termina inclinándose, por vocación o resignación, por un candidato populista, aparece el riesgo de un cambio en la política económica. Además, para el próximo año aparece la incertidumbre respecto de si el Gobierno tendrá suficientes dólares para responder a quienes desconfíen de la situación económica de la Argentina, incluso siendo partidarios del espacio libertario.
Luis Caputo, el ministro de Economía, recibió este lunes una noticia que no se sabe si festejará: Kristalina Georgieva dijo que la Argentina no necesita más ayuda financiera. Frente al escenario planteado, no está claro que la declaración sea alentadora. Caputo presentó un programa financiero para transmitir tranquilidad y asegurar que el año próximo se pagarán los bonos. Según su planteo, los inversores renovarán sus títulos en lugar de reclamar el dinero y el Banco Central tendrá suficientes dólares para entregárselos al Tesoro, a cambio de pesos, de modo que pueda afrontar los vencimientos.
La pregunta es si el escenario que presenta Caputo contempla la amenaza de un candidato, como podría ser Axel Kicillof, que puede crecer frente a ese electorado que pretende un cambio. Si aparece, ¿nadie irá a comprar dólares? ¿Todos renovarán su deuda con el Estado? ¿O se necesitará más dinero? Es decir, Caputo parece querer tranquilizar al mercado con un plan financiero presentado para un escenario de absoluta calma. Para eso no se necesita un plan financiero, sino para la hipótesis de que exista un riesgo. En ese caso, las cuentas no están cubiertas y haría falta salir al mercado a pedir dinero o recurrir nuevamente a la billetera de Trump.
Aquí aparece lo que probablemente rige la política exterior y regional de Milei. La decisión de armarle a Trump un club de trumpistas e intervenir en la política brasileña para que gane Bolsonaro y el mandatario estadounidense tenga un aliado importante está pensada a la luz de la principal necesidad de un país como la Argentina: dólares. Y los dólares los tiene Trump. Habrá que ver cómo le va en sus propias elecciones, porque sería problemático que volviera a darle a la Argentina un cheque como el del año pasado, ante un escenario electoral similar o incluso más complejo.
Hay otro capítulo vinculado con el exterior y tiene que ver con un Estado dentro del Estado: la AFA. La semana pasada trascendió que le retuvieron los celulares a Chiqui Tapia en Nueva York. La AFA desmintió la información y afirmó que eso no había ocurrido. Sin embargo, fuentes muy conocedoras del tema sostienen que sí se los retuvieron. Otra cuestión es si eran los aparatos que usa habitualmente o si esos quedaron en Buenos Aires y él usaba en EE.UU. uno inocuo.
La noticia está vinculada con el avance de las investigaciones en Estados Unidos sobre maniobras relacionadas con la AFA y dinero que pasó por bancos de ese país, lo que habilita su jurisdicción. También trascendió que este jueves un testigo clave aportará datos ante el gran jurado del Tribunal del Distrito Sur de Florida sobre esos movimientos. Están relacionados principalmente con una sociedad de Javier Faroni y su esposa, Erica Gillette, ambos muy cercanos a Tapia y todavía más a Pablo Toviggino, dentro de un circuito de relaciones que incluye a Sergio Massa.
Lo importante, en términos generales, es que, si la investigación avanza y los dirigentes de la AFA y sus socios terminan acusados, podría solicitarse su extradición. Tendrían que declarar, ser investigados y eventualmente cumplir algún tipo de prisión preventiva en Estados Unidos. Por eso es fundamental cómo avanzan sus causas en la Argentina. Si un juez los acusara, investigara y eventualmente procesara aquí por los mismos delitos que analiza la Justicia estadounidense, podrían quedar retenidos en el país y evitar la extradición.
Por lo tanto, es crucial el destino judicial de Tapia, Toviggino, Faroni y los demás investigados en la Argentina. Ellos buscan denodadamente que la Cámara Federal de Casación Penal derive el expediente al juez Adrián González Charvay, de Campana, a quien los imputados consideran un magistrado amigo. La cuestión se resolverá el 12 de agosto y estará en manos de dos jueces. Uno es Mariano Borinsky, quien había considerado que la Cámara de Casación Penal no tenía competencia para intervenir, pero cambió de opinión cuando se planteó enviar la causa a González Charvay. El otro es Diego Barroetaveña, que fue presidente del Tribunal de Ética de la AFA hasta que estalló el escándalo. Algunas personas muy desconfiadas sostienen que todavía ocupa ese cargo y que solo borraron su nombre de la página web de la entidad. Lo más probable es que no sea así y que le hayan aceptado la renuncia.
Alrededor de todo esto comienza a circular información del submundo. La palabra clave es pendrive Dicen que Juan Pablo Beacon, antiguo colaborador de Toviggino que luego se peleó con él, tiene uno, y que el juez Ariel Lijo obtuvo otro por una vía diferente. Allí podría haber información sobre los viajes de algún camarista de Casación a Miami y su alojamiento en departamentos de lujo de Sunny Isles y de Aventura, pertenecientes a personas involucradas en estas causas. ¿Le tomaron fotos y lo filmaron a este juez? ¿Asistió a partidos de fútbol invitado por Tapia o Toviggino en Estados Unidos? Es información muy inquietante que puede preocupar al magistrado que probablemente deba intervenir en estos asuntos.
Mientras tanto, existe una gran lupa sobre el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, por sus relaciones con la AFA y por la influencia concreta que puede ejercer en la designación de magistrados. En momentos en que deben cubrirse 300 vacantes judiciales, podrían llegar personas afines al mundo de la AFA a tribunales que luego recibirán esas causas.
Mahiques le concedió una entrevista en a Hernán Cappiello, en la que afirmó: “No conozco a Tapia”. Cuando fue consultado concretamente por las causas de la AFA y su capacidad de influir, respondió: “Me sorprende cómo sigo perdiendo tiempo de mi gestión contestando este tipo de preguntas. Lo vuelvo a repetir: no conozco a Claudio Tapia”. No dice nada de Toviggino, en cuya mansión atribuida habría festejado su cumpleaños Carlos Mahiques, padre del ministro y juez de Casación.
Juan Bautista Mahiques hizo esa declaración negando conocer a Tapia el 24 de julio. Sin embargo, apenas unos meses antes, cuando asumió como ministro de Justicia, ante una pregunta sobre su relación con la AFA, le había dicho esto a Luis Majul en LN+: “Conozco a muchos dirigentes del fútbol, lo he dicho en este canal hace dos o tres días, en dos o tres entrevistas que tuve. Yo juré como fiscal general de la ciudad de Buenos Aires e inmediatamente creé, entre otras, la Fiscalía Especializada en Eventos Masivos. Esa fiscalía tenía que investigar la violencia en el fútbol. A partir de ahí firmé convenios con todos los presidentes de todos los clubes”.
Inmediatamente, se le consultó si tenía relación previa con Tapia o Toviggino. “Sí, los conocía de antes. Yo había estado en el Tribunal de Resolución de Disputas de la FIFA en 2016”, respondió. Es decir, fue funcionario de Tapia y Toviggino. A este último, según dicen, lo llama “Tovi”. No sabemos si Mahiques realizó viajes en el avión atribuido a Toviggino. En los tribunales se sostiene que los abogados del dirigente del fútbol, especialmente Ignacio Jakim, eran recomendados por Mahiques antes de que estallaran los escándalos.
Lo curioso es que ahora diga que no lo conoce, cuando hace tres meses había afirmado lo contrario, y que además se conozca que como autoridades de la universidad de la AFA figuran Claudio Tapia, Alberto Barbieri y, hasta hace muy poco tiempo, Juan Bautista Mahiques. Es decir, no solo fue funcionario de la entidad y la representó ante un tribunal de la FIFA, sino que también integró su propia universidad, que está presidida por Chiqui Tapia.
Es interesante la captura del Poder Judicial por parte de sectores ligados a la corrupción. Mahiques niega tener relación con ese tipo de captura. Habrá que observar cómo se desarrollan los hechos: si se garantiza la profundización de las investigaciones o si, gracias a todos estos contactos negados, se tiende una vez más un manto de impunidad.
Carlos Pagni,Javier Milei,Lula da Silva,LN+,,Conforme a
POLITICA
El Gobierno demora la reforma electoral y negocia con los gobernadores qué hacer con las PASO

Con el Gobierno abocado a impulsar una serie de reformas económicas, el tratamiento de la reforma electoral continúa frenado mientras la Casa Rosada negocia con las provincias qué hacer con uno de sus puntos centrales: la eliminación de las PASO.
“Todavía falta”, respondieron en Balcarce 50 ante las consultas sobre el estado del proyecto oficialista, que en muchos despachos consideran clave para la reelección de Javier Milei.
Pese a la relevancia atribuida a la norma, pasaron más de tres meses desde su envío al Congreso y todavía está lejos de discutirse en el recinto. “Hoy lo más importante son todas las reformas económicas que se están presentando, lo otro se va cocinando al costado”, remarcó a TN una voz oficial.
Esa amplia lista incluye la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que será presentada este jueves en cadena nacional por Javier Milei y su equipo económico; la ley para introducir cambios a Inocencia Fiscal enviada al Congreso la semana pasada; el paquete de inviolabilidad de la propiedad privada; la modificación al régimen de Zona Fría para eliminar subsidios a las tarifas de gas en varias provincias; y, más adelante, la iniciativa para incorporar el shutdown (apagón) del Estado cuando se agota el Presupuesto nacional.
Sin embargo, el lento avance de la reforma electoral se explica principalmente por la falta de apoyos en las cámaras legislativas. Para reunir las voluntades necesarias, la Casa Rosada continúa las conversaciones con los gobernadores de todos los espacios -salvo el kirchnerismo más duro-.
En ese sentido, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, viajarán la próxima semana a Chaco y se reunirán con el mandatario local, el radical Leandro Zdero. Por esas fechas, el ministro coordinador también recibirá en Balcarce 50 a los gobernadores peronistas Raúl Jalil (Catamarca) y Elías Suárez (Santiago del Estero).
Para destrabar la reforma, bloqueada principalmente por la resistencia de los aliados a eliminar las primarias, el Gobierno todavía analiza múltiples vías de acción: desde la implementación de listas colectoras, hasta ir por una suspensión de las PASO —como en 2025— o convertirlas en opcionales.
Esa discusión está directamente vinculada con el escenario electoral del próximo año y los potenciales esquemas de alianzas, pero en el Gobierno insisten en que falta mucho para tomar ese tipo de definiciones. “Lo mas importante hoy es blindar todas las medidas y el proyecto económico, que necesitan del apoyo de la política en el Congreso”, remarcaron desde Casa Rosada a este medio.
Leé también: El Gobierno descarta tomar medidas diplomáticas tras las críticas de Lula a Milei y espera que la tensión pierda intensidad
En sus cálculos, el oficialismo apuesta a contar con el apoyo de 13 gobernadores con los que mantienen buenas relaciones, como se demostró con su presencia en la asunción de Diego Santilli y en el acto por el 9 de julio en Tucumán.
“Los gobernadores no vienen si ven que no hay agua en la pileta. Evidentemente creen que hay una posibilidad (de una reelección de Javier Milei) y que el Gobierno mide bien en sus provincias”, enfatizó una fuente gubernamental. Así, el oficialismo mantiene abierta la discusión electoral mientras se propone avanzar con su agenda económica en el Parlamento.
Gobierno, reforma electoral, PASO
POLITICA
El Gobierno fortaleció los controles sobre los gastos de los funcionarios para alcanzar más transparencia

Mediante una resolución publicada en Boletín Oficial, el Gobierno busca darle mayor transparencia al uso de los fondos del Estado para todos aquellas jurisdicciones y entidades que dependan del Poder Ejecutivo Nacional. Es por ello que endureció los límites al uso de efectivo y cheques en el sistema de Fondos Rotatorios del Estado nacional.
Al mismo tiempo, extendió el período de medición del cumplimiento de esas restricciones, que hasta ahora se realizaba cada tres meses.
La reciente medida, firmada por el secretario de Hacienda, modificó la resolución 276/2018 y estableció que los organismos públicos habilitados para el uso de Tarjetas de Compra Corporativas del Banco de la Nación Argentina deberán reducir el peso de los pagos en efectivo y cheque al 20% del total de sus transacciones por Fondo Rotatorio, dentro de los primeros 180 días corridos desde que recibieron esa habilitación. Pasado ese plazo, el techo cae al 10% y debe mantenerse en ese nivel o por debajo de él.

Desde 2017, la Secretaría, bajo la órbita del Ministerio de Economía, impulsó la adopción de tarjetas prepagas corporativas como herramienta para reemplazar gradualmente los pagos físicos. Un año después, la normativa que se modifica a partir de esta publicación estableció metas trimestrales y sanciones para los organismos que no las cumplieran. La nueva norma extiende ese período de evaluación a seis meses —con revisiones intermedias trimestrales— y reduce los techos permitidos.
Las sanciones para quienes incumplan los límites también fueron actualizadas. Si la diferencia entre el nivel máximo permitido y el uso real de efectivo y cheque es igual o superior a 25 puntos porcentuales, la Tesorería General de la Nación recortará en un 40% el pago de las órdenes de reposición del Fondo Rotatorio o la cuota de pago diaria correspondiente. Si esa diferencia es menor a 25 puntos porcentuales, la reducción será del 20%. Esas restricciones se mantendrán hasta que el organismo alcance los niveles exigidos.

La decisión se sustenta en los datos recogidos por la Tesorería General de la Nación, que verificó desde la entrada en vigor de la resolución de 2018 una evolución sostenida hacia el uso de medios electrónicos. Esa tendencia fue la que llevó a la Secretaría de Hacienda a considerar que el sistema ya está en condiciones de soportar metas más estrictas.
Incluso, en el texto elaborado en aquel entonces remarcó la importancia de «consolidar la sustitución de los medios de pago físicos por aquellos que posibiliten la trazabilidad, acrecentando los niveles de transparencia y eficiencia en el uso de los fondos públicos». Esta premisa se sostiene en la actualidad.
El régimen de Fondos Rotatorios, Fondos Rotatorios Internos y Cajas Chicas es el mecanismo de excepción que utilizan las dependencias del Poder Ejecutivo Nacional para afrontar gastos urgentes que no pueden tramitarse por el circuito ordinario de órdenes de pago.
Qué cambia
La resolución de 2018 había fijado los primeros topes concretos para ese proceso de sustitución. Los organismos que ya contaban con tarjetas corporativas habilitadas debían alcanzar una relación de uso de efectivo y cheque no mayor al 30% del total de sus pagos por Fondo Rotatorio en una primera etapa, y luego reducir ese porcentaje al 20% tras 180 días corridos desde la primera medición. El cumplimiento de esos niveles se controlaba cada tres meses.
La nueva norma endurece ese esquema en forma directa. Elimina el umbral inicial del 30% y fija desde el primer momento un tope del 20% para el uso combinado de efectivo y cheque. Luego de otros 180 días, ese límite baja al 10%, y los organismos deben mantenerse en ese nivel o por debajo de manera permanente. La lógica de fondo es la misma que viene sosteniendo el Estado desde 2017: forzar el uso de la tarjeta corporativa como medio de pago dominante, dejando el efectivo y el cheque como recursos residuales y de última instancia.
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POLITICA
Tras la vuelta de Macri, el PRO acelera su armado electoral y busca presentar 150 candidatos a intendente en todo el país

El regreso al país del expresidente Mauricio Macri luego del Mundial reactivó al PRO, que ya comienza a delinear su segundo semestre. Este año lo tuvo al fundador del partido muy activo, con el objetivo de fortalecer el espacio rumbo a las elecciones del 2027.
La consigna en este 2026 fue que el PRO tiene que estar preparado para dar el “próximo paso” y ser el garante del cambio. Para ello, Macri encabezó actos en distintos puntos del país como una suerte de arenga para tener candidatos propios en toda la Argentina.
“El plan es tener 150 candidatos a intendentes en todo el país”, indicó a TN un referente del PRO. Según pudo saber este medio, ya estarían esos nombres, pero serán revelados a su debido momento.
Mientras tanto, ya hay agenda tentativa para la próxima gira de Macri por el interior del país: en agosto habrá “Proximo Paso NOA” en Jujuy, con fecha a confirmar. En tanto, en septiembre será el turno de la Patagonia, con lugar a definir.
Leé también: El Gobierno descarta tomar medidas diplomáticas tras las críticas de Lula a Milei y espera que la tensión pierda intensidad
En el mismo sentido, se reactivarán las reuniones, encuentros, asesorías de parte del partido, la mayoría de ellas bajo la modalidad virtual. La semana que viene habrá capacitaciones a través de la Escuela de Dirigentes del PRO. Al respecto, en los últimos días hubo actividad para concejales y legisladores.
El PRO reactiva su mesa política y define la estrategia política
Con el Mundial ya terminado y el Congreso todavía en receso, el PRO comenzó a reactivar su agenda política. En el partido esperan que Mauricio Macri retome el liderazgo de la mesa chica para empezar a delinear la estrategia de cara a los próximos meses.
Por ahora no hay una fecha confirmada para esa reunión reservada, pero, según pudo saber TN, los principales referentes del espacio aguardan la convocatoria del expresidente. De ese ámbito participan, entre otros, el diputado nacional Fernando De Andreis, la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez; la consejera de la Magistratura Jimena de la Torre y el exministro de Transporte Guillermo Dietrich.

Uno de los ejes que buscarán definir es la continuidad de los encuentros del ciclo “Próximo Paso”, una serie de actividades encabezadas por Macri con las que el PRO busca fortalecer su presencia territorial. La intención es retomar esas recorridas durante el segundo semestre con actos en distintas provincias y también con algunas actividades en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Otro de los asuntos centrales será la negociación con La Libertad Avanza para una eventual alianza electoral en la provincia de Buenos Aires, el distrito con mayor peso del padrón nacional. En el PRO sostienen que la prioridad es preservar los municipios que hoy gobierna el partido, aunque todavía resta definir cómo avanzarán las conversaciones tanto en el ámbito nacional como en la Ciudad de Buenos Aires, donde las diferencias entre ambos espacios siguen siendo mayores.
En paralelo, en los últimos días comenzó a tomar fuerza dentro del oficialismo la posibilidad de que La Libertad Avanza asuma el control del armado de las listas bonaerenses. El dirigente elegido para llevar adelante esas conversaciones sería el jefe de Gabinete, Diego Santilli, una alternativa que gana consenso por su vínculo con el PRO y el buen diálogo que mantiene con otros sectores políticos, a diferencia del titular libertario en la provincia, Sebastián Pareja.
“Las listas no van a ser puras. Habrá candidatos del PRO, vecinalistas y radicales; es muy difícil que estén integradas por una sola fuerza”, resumió ante TN un dirigente del partido fundado por Mauricio Macri.
PRO, Mauricio Macri, Elecciones
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