POLITICA
Aislamiento interno y burbuja internacional

Javier Milei se diferencia en muchas cosas de la mayoría de los presidentes que lo precedieron, aunque a veces solo exagera los rasgos más agudos. Hasta rozar la caricatura.
El Presidente repite y exacerba desde hace algunas semanas una conducta demasiado reiterada de los gobernantes cuando atraviesan momentos complicados de su gestión, los resultados no son los esperados y mengua el apoyo social.
Por un lado, Milei ha profundizado su tendencia al aislamiento interno, hablándose y escuchándose mucho a sí mismo y prestándole poca atención a muy pocos.
Por otro lado, se ha vuelto a refugiar en la burbuja externa. Esa que oficia de confortable cobijo donde es arropado por los que piensan igual o saben disimular las disidencias. Y, también, opera como campo de batalla para enfrentar enemigos a medida, con el propósito de satisfacer a aquellos a los que busca agradar, sean los propios o sus referentes más poderosos, y, si es posible, estimular el nervio nacionalista de las mayorías locales.
Las consecuencias de esa deriva se ven con claridad en las últimas y reiteradas apariciones mediáticas del Presidente en su recobrado, corregido y aumentado papel de vocero de sí mismo, tras la demorada y escandalosa salida de Manuel Adorni y el por ahora fallido experimento de Adrián Ravier como reemplazante.
Solo Milei habla por Milei y se repite con los mismos modales extremos originales, pero ahora sin agrandar la audiencia y desafiando la tolerancia de los que lo escuchan.
Desde hace siete meses se registra una dominancia de las reacciones negativas respecto del Presidente y de su gestión en las redes sociales, según lo reflejan los seguimientos que hacen las consultoras especializadas Méthodo y AdHoc. En tanto, las encuestas muestran un sostenido deterioro de la imagen presidencial y del Gobierno, así como una caída de las expectativas económicas de la población.
Esos indicadores serían producto de la falta de resultados de las políticas púbicas, en particular las que tienen que ver con la calidad de vida individual (ingresos, empleo, poder adquisitivo), lo que potencia un aparente agotamiento del atributo central que terminó depositando al libertario en la Presidencia.
El “Milei, fenómeno verbal”, que analiza con agudeza en el libro de igual título el ensayista Juan José Becerra, parecería estar necesitando una actualización del software. “El político que se hizo a sí mismo hablando”, como reza el subtítulo de ese ensayo, afronta dificultades para seguir haciéndose Presidente. La ausencia de rivales competitivos subraya el problema, tanto como atenúa las consecuencias. Al menos, en lo inmediato.
Los casi 14 meses y medio que aún faltan para la elección presidencial y la fragmentación opositora llevan a suponer que el Presidente y su gestión tienen todavía tiempo suficiente a su disposición para un reseteo o un maquillaje.
Milei ya lo hizo en los tiempos turbulentos que fueron del abrumador triunfo kirchnerista en las elecciones bonaerenses de septiembre pasado, hasta que recobró el aliento hacia fines de año con el triunfo en las elecciones nacionales de octubre y la recuperación de la paz cambiaria. Ese cambio es lo que Becerra denominó “el apagón estratégico” de la verba inflamada mileísta. Esa que acaba de volver y estaría obligando al autor a una edición ampliada.
Las últimas apariciones del líder libertario en modo desenfrenado, con la reivindicación explícita de sus “horribles modos”, cómo él mismo los calificó en la conversación con Luis Majul, permiten conjeturar que el aislamiento interno que lo atraviesa, la burbuja internacional que habita y un sesgado diagnóstico del triunfo electoral de octubre pasado están reforzando la versión original de Milei antes que propiciando a una revisión, que el contexto parece demandar.
En la cima del poder libertario reina la convicción (o sobreestimación) de que la victoria en las elecciones nacionales de medio término es mucho más por mérito propio y apoyo popular a su gestión que por efecto del rescate de urgencia de Donald Trump y Scott Bessent, junto con un profundo miedo al regreso del pasado, con las turbulencias cambiarias y la disparada de la inflación. Los errores de diagnóstico pueden tener consecuencias funestas.
Cambio de contexto
El contexto muestra hoy cambios evidentes. La paciencia social está registrando fisuras. Lo revelan las encuestas, los grupos focales, el rastrillaje en las redes sociales, así como las reacciones que empiezan a asomar en el espacio público y los recientes cambios de posturas de dirigentes y gobernadores aliados o colaboracionistas, que ecualizan apoyos y rechazos al Gobierno en sintonía con las expresiones del humor social.
El retiro del capítulo sobre el acceso de los extranjeros a la propiedad de la tierra al igual que el ítem referido al manejo del fuego del proyecto de ley denominado de “inviolabilidad de la propiedad privada” es de una elocuencia que expuso la nueva realidad. Una realidad que hizo explotar conflictos internos en el Gabinete y resaltó la insularidad en la que se ha sumido el Presidente, a la que acceden muy pocos y, no siempre, para lograr éxitos. La visa de la que goza Federico Sturzenegger está en revisión en la oficina migratoria de Karina Milei.
Mientras tanto, los colaboradores que buscan sumar voces e instalar temáticas en la agenda pública solo están aportando ruido y cacofonía, sin los atributos del original. Dos de lo más importantes ministros del Gabinete, como el titular de Economía, Luis “Toto” Caputo, y el canciller Pablo Quirno, encabezan la lista de imitadores desafinados, que antes que concitar adhesiones irritan y generan rechazo en la opinión pública que aún sigue los avatares de la política o que se conecta esporádicamente en función de las temáticas tratadas. En la narrativa oficial, las cámaras de eco y los sesgos de confirmación alcanzan hoy su máximo esplendor y su mínima capacidad de reverberación.
Ahí están la percepción mayoritaria de insensibilidad y falta de empatía que generó el desdén con el que Milei se refirió al aumento del endeudamiento y la morosidad entre los argentinos comunes y corrientes, al minimizarlo como el producto de un problema entre privados sin responsabilidad alguna de sus políticas económica, financiera y cambiaria.
Otro tanto puede decirse de la necesidad (y la imposibilidad) de explicar tardíamente de Caputo respecto de que cuando habló de “los tarados que defienden a la industria” no estaba insultando a los empresarios y trabajadores industriales y sus familias afectadas por el apagón que sufre uno de los mayores dadores de empleo.
Con treinta y dos meses de gestión transcurridos, son cada vez menos los que exculpan al Gobierno por la herencia recibida, más cuando aparecen voces insospechadas de integrar el batallón de “terroristas” antilibertarios, según las nuevas categorías del milei-trumpismo, sino que hasta hace nada eran bien ponderadas por el propio líder libertario. Las recientes observaciones al respecto del economista Ricardo Arriazu no pasaron inadvertidas en el Gobierno, en la oposición y entre los observadores de la situación político-económica.
Disonancia cognitiva
La otra cara de la nueva realidad que transita Mile se advierte con su frenética incursión en las relaciones exteriores, en dos dimensiones contrapuestas.
Por un lado, ofició de vicario regional del trumpismo más radical con su injerencia en el proceso electoral brasileño, que no se limitó a expresar su apoyo al opositor derechista Flávio Bolsonaro.
Fue mucho más lejos con la larga secuencia de insultos, imputaciones y descalificaciones a su par (aunque él no lo considere así) Luis Inácio Lula da Silva y a un juez del máximo tribunal de Justicia de Brasil que generaron la peor crisis diplomática con el principal socio comercial del país y la llevaron al borde de la ruptura de relaciones. No faltó como recurso y excusa la recurrencia a la creación del enemigo externo con la acusación a la administración de Lula de haber financiado “una campaña antiargentina” durante y después del Mundial de Fútbol. Lo ocurrido con la ley de tierras demostró la ineficacia de la estrategia. La sociedad y la dirigencia política no libertaria parecieron advertir la disonancia cognitiva entre la retórica y la política pública.
Otro tanto, podría ocurrir con el intento de apropiación por parte de Milei y Quirno de la visita papal al país, que podría convertirse en un búmeran. La mayoría de las expresiones de León XIV, así como las de los jerarcas de la iglesia argentina en cuestiones político-económicas, no pueden estar más desalineadas de la narrativa y la práctica mileísta.
La homilía del arzobispo porteño, Jorge Ignacio García Cuerva, en la conmemoración de San Cayetano no solo no ahorró señalamientos sobre el impacto negativo en la sociedad de ciertas políticas del Gobierno sino que hizo un expreso llamamiento a no callar los cuestionamientos.
Octubre y noviembre prometen ser meses muy interesantes por la influencia que tendrán los asuntos exteriores en el país. La elección presidencial en Brasil y los comicios legislativos que podrían cambiar la composición del Congreso en Estados Unidos precederán a la visita de León XIV. Texto y contexto.
Mientras tanto, Milei buscó el cobijo de la burbuja externa que proveen los oropeles del ceremonial y protocolo de los gobiernos con los que se mantienen relaciones cordiales, potenciado en este caso por el sesgo ideológico regional de los anfitriones.
Su raid por los países andinos que estrenaron gobiernos de derecha afines, como Perú y Colombia, seguramente lo devolverá al país reconfortado y potenciado. Nada a lo que no hayan recurrido otros predecesores para aliviar parte de sus inviernos.
Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Néstor y Cristina Kirchner, Mauricio Macri y hasta el desvalido Alberto Fernández vivieron con frecuencia esa experiencia.
Sin embargo, ninguno de ellos se libró de las inclemencias de la realidad nacional. Por el contrario, la historia demuestra que el aislamiento interno y la burbuja externa suelen potenciar los rigores climáticos.
momentos complicados,Fracasos cocinados a fuego lento,homilía,Claudio Jacquelin,Javier Milei,Karina Milei,Federico Sturzenegger,Conforme a
POLITICA
La CGT se movilizó en defensa de la industria y advirtió: “La lucha se va a seguir profundizando”

La CGT retomó este jueves su plan de lucha con una movilización en defensa de la industria nacional, en donde sus líderes advirtieron que “la lucha se va a seguir profundizando” si no hay rectificaciones en la política socioeconómica del Gobierno.
La marcha, que comenzó pasadas las 15, tuvo lugar ante la Secretaría de Industria de la Nación, en la avenida Julio Roca 651, donde confluyeron las columnas de los distintos sindicatos, aunque, como en anteriores concentraciones, la presencia de los manifestantes no fue tan masiva como anunciaban sus organizaciones.
Entre los gremios que movilizaron más gente se destacaron la UOCRA, SMATA, Camioneros, Alimentación, Comercio, Sanidad, UPCN, Bancarios y Obras Sanitarias, entre otros.
Para graficar la importancia de la protesta, hubo discursos de los 3 cotitulares cegetistas, Jorge Sola (Seguro), Cristian Jerónimo (empleados del vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros): hablaron desde un escenario que se instaló sobre la calle.
En el escenario estuvieron, además del triunvirato cegetista, Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN), Héctor Daer (Sanidad), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Juan Pablo Brey (aeronavegantes), Sergio Palazzo (bancarios), Hugo Benítez (textiles), Pablo Flores (AFIP) y Omar Plaini (canillitas), entre otros.
Hubo ausencias de algunos importantes dirigentes como Armando Cavalieri (Comercio), quien estuvo en la calle con su gente; Sergio Romero (UDA), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Julio Piumato (judiciales). La curiosidad fue la presencia del ex presidente Eduardo Duhalde en el escenario, junto con la máxima dirigencia de la CGT.
En su discurso, Argüello dijo que “ya no alcanza con las palabras” y anticipó que “sabemos cuando va a tronar el escarmiento y no falta mucho para ello”.

Sola, por su parte, afirmó que la convocatoria era para “ejercer nuestro legítimo derecho de reclamarle a un gobierno que tiene un proyecto económico que no nos incluye y que busca el enriquecimiento de unos pocos”.
“Es mentira que hay una economía con dos velocidades, como dice el ministro de Economía -agregó-. Hay dos economías diferentes: una economía para los más ricos y una economía para el pueblo empobrecido, con un proyecto industrial que han tratado de desmantelar en todas y cada una de las decisiones de cada funcionario, desde el ministro de Desregulación hasta el ministro de Economía y el presidente Javier Milei”.
Luego, Jerónimo fue terminante al efectuar una advertencia al Gobierno: “O cambian su estrategia de modelo de país económico, que lo único que hace es expulsar a los argentinos a la pobreza y agudiza su situación, o la lucha se va a seguir profundizando. No estamos dispuestos a entregar las banderas”.
A la vez, le hizo un fuerte reclamo a la dirigencia opositora al exigir que “la política que se deje de joder y que se ponga al frente de los problemas estructurales que demanda la sociedad argentina” porque, si no, “el pueblo se va a enojar y lo va a pasar por encima”. “Necesitamos el compromiso de la dirigencia política del campo nacional y popular”, precisó.
Los líderes cegetistas se reunieron a las 14 en el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), en la avenida Belgrano 665, y marcharon juntos dos cuadras hasta el lugar de la convocatoria, cuya consigna fue “Las Malvinas son argentinas; la industria nacional también”.

Además, se leyó un documento con críticas a las políticas de administración libertaria: en el texto se alerta sobre “un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia” y advierte que “estamos ante un gobierno que lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el FMI en función de intereses que no son los nuestros”.
“Un modelo -agrega la CGT- que está destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos”.

La movilización fue decidida hace una semana durante la reunión ampliada de la mesa chica cegetista, que deliberó en la sede de la UOCRA, donde no se habló de avanzar en el quinto paro general contra el Gobierno.
De esa forma, la CGT se diferenció de las dos CTA, con las que comparten un plan de lucha desde el 22 de julio, que ya anunciaron una serie de marchas que terminarán a fines de octubre con un paro general.
En el encuentro cegetista también se resolvió un “acompañamiento” a la Marcha Federal Universitaria, que tendrá lugar el 15 de octubre, a la que irán también otros sectores sindicales, políticos y sociales.
Serán las últimas medidas de la CGT antes de la visita del Papa León XIV a la Argentina, del 8 al 11 de noviembre, adonde los sindicalistas donde esperan que el sucesor de Francisco brinde señales que puedan interpretarse inequívocamente como críticas a la política socioeconómica de la administración libertaria.

Qué dice el documento de la CGT
El diagnóstico de situación es claro: estamos ante un gobierno que lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en función de intereses que no son los nuestros.
Un modelo que está destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos.
Las consecuencias también son claras y están a la vista: una situación social angustiante, creciente pobreza y marginalidad; cientos de miles de hogares con carencias alimentarias severas y un endeudamiento familiar descontrolado que dispara graves alarmas en materia de salud mental; jubiladas y jubilados en condiciones de precariedad existencial que no pueden comprar siquiera sus medicamentos; personas con discapacidad sin atención; desfinanciamiento del sistema de salud, del sistema educativo, de la investigación científica, de la obra pública, de la infraestructura vial y del transporte. En definitiva, un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia.
Hoy nos movilizamos en defensa de la industria nacional para visibilizar la realidad del sector productivo y alertar sobre la difícil situación que atraviesa, en especial la de las pymes, principal sostén del empleo. Este achicamiento no sólo involucra quebrantos empresariales, sino que también implica un daño que agudiza las dificultades en la cadena de pagos y debilita los entramados productivos regionales. No estamos proponiendo una economía cerrada, sino la necesidad de configurar una apertura comercial inteligente, en función de nuestros recursos y de nuestras posibilidades, pero con la certeza de que ningún país se desarrolla sin industria.
No hay dos velocidades en este programa económico vigente: hay dos economías. Una, para muy pocos, concentrada en sectores que capturan la mayor parte de la renta. Y la otra, la de la microeconomía popular, que transitamos cotidianamente las grandes mayorías, donde «la plata no alcanza» y la situación de las y los trabajadores —ocupados, subocupados, precarizados y desocupados— es cada vez peor.
Este gobierno ya ha dado claras muestras de que las argentinas y los argentinos no son su prioridad. En su fanatismo ideológico, todos los días confirma su insensibilidad, su falta de empatía y la clausura de toda posibilidad de diálogo institucional.
Por tanto, en defensa de una Argentina con producción, desarrollo y trabajo digno, nos cabe la tarea de organizar allí donde todavía no hay organización y de construir alternativas consistentes, políticamente confiables y participativas, capaces de conmover y contener a todas aquellas personas y organizaciones que no queremos convalidar este estado de cosas: el de un país para unos pocos.
Frente a estas propuestas del «sálvese quien pueda», nosotros proponemos otra idea de sociedad, donde la dignidad del trabajo, como experiencia solidaria de intercambio y colaboración, siga siendo una construcción colectiva a favor del bien común y del desarrollo personal y familiar, en el marco de una comunidad integrada
POLITICA
El Papa en Luján: las invitaciones que va a hacer Kicillof y los enviados de Milei a la misa en territorio opositor

A un mes de la llegada del papa León XIV (que hoy anunció que deberá operarse de un nódulo en un pulmón), la dirigencia local se prepara para participar de una visita que quedará en la historia del país por décadas y décadas. ¿Qué funcionario querría perderse esa foto? La Iglesia intenta de todas las formas posibles despolitizar el desembarco del Sumo Pontífice a la Argentina, un país atravesado por sus disputas ideológicas.
La misa que el Papa dará en la plaza de la Basílica Nuestra Señora de Luján, la patrona de la Argentina, aparece a esta hora como aquella en la que el peronismo tendrá su presencia más numerosa. Se hará el miércoles 11 de noviembre, a las 10, y los anfitriones son dos integrantes del Partido Justicialista (PJ): el gobernador Axel Kicillof y el intendente Leo Boto.
Sin embargo, desde la Casa Rosada confirmaron a que también enviarán su comitiva a esa última ceremonia religiosa que encabezará León en su gira acá.
“Vamos a invitar a toda la política bonaerense”, anticiparon fuentes del gobierno de la provincia de Buenos Aires a sobre los planes para la misa en Luján.
Según pudo averiguar este medio, en principio al gobierno de Axel Kicillof le habilitaron entre 300 y 350 plazas para realizar las invitaciones que él quiera.
Voces al tanto aseguraron a este medio que el llamado no va a ser exclusivo para dirigentes peronistas, preponderantes en la PBA. “Se va a hacer una invitación institucional a intendentes y legisladores de todos los sectores”, afirmaron.
El número inicial de “pulseritas” disponibles para la gestión de Kicillof parece bastante amplio en una primera mirada, pero para la cantidad de integrantes que tiene la dirigencia bonaerense se queda corto. Por eso, el gobierno bonaerense intenta negociar más espacio.
“Entre intendentes y legisladores ya cubrís más de 300 lugares. Si querés sumar representantes sindicales o empresariales, mínimo 500 personas”, calcula una voz de peso en el esquema peronista provincial.
La semana que viene, el gobierno de Kicillof tiene en agenda una reunión interna de organización, en la que se repasará el paso a paso del operativo que está montándose para el arribo de León XIV a tierras bonaerenses. Los representantes más activos del gobernador en estas tareas son su jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez; y su ministro de Seguridad, Javier Alonso.
Dentro del gobierno provincial hay referentes de organizaciones sociales devotas de la Virgen del Luján (con la que suelen encabezar sus movilizaciones), que confluyen dentro de la UTEP, de fuertes nexos con los curas villeros. Algunos de esos dirigentes, que tienen cargos en la gestión bonaerense, están a la espera del encuentro interno para saber cómo participar de la misa masiva. “Vamos a articular para que salga todo prolijo”, afirman.
Por su parte, el gobierno de Javier Milei -anfitrión nacional del papa León en esta visita de Estado del 8 al 11 de noviembre- también tendrá su representación en Luján. El Presidente y Kicillof apuestan a la polarización para competir uno contra otro en las elecciones de 2027.
De acuerdo a lo que pudo saber de fuentes oficiales de la Casa Rosada, hasta ahora está previsto que al menos cuatro funcionarios de Milei participen de la misa en la Provincia.
Dicen en el Gobierno que Diego Santilli será uno de los que esté ahí. El jefe de Gabinete aspira a competir para gobernador bonaerense por La Libertad Avanza (LLA) el año próximo y es el exponente más representativo que tiene la gestión nacional en ese territorio.
También desembarcará en Luján el secretario de Prensa, Fabián Fernández, otro conocedor de la política bonaerense, que nació en Valentín Alsina y que trabajó en la comunicación de la intendencia de Lanús junto a Néstor Grindetti.
Asimismo, a Luján irán el canciller Pablo Quirno y el secretario de Culto, Agustín Caulo.
Quirno y Caulo serán los representantes de Milei en las tres misas.
Sin embargo, de esas tres instancias, el gobierno nacional tendrá su máximo despliegue en la primera ceremonia, a realizarse el lunes 9, a las 11.30, en el Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo.
Allí, según confirmaron de momento fuentes oficiales, estarán el presidente Javier Milei y todo su gabinete de ministros.
En Córdoba, el martes 10, también habrá representación nacional, para la misa en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea). A Quirno y Caulo, por los planes que manejan hasta ahora en Balcarce 50, se sumará la secretaria general, Karina Milei, que centraliza bajo su mando la organización de la llegada del Papa al país.
La acompañará, asimismo, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, oriunda de esa provincia y mano derecha de la hermana presidencial en el diseño del operativo de recepción. También la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, de nexo con la Iglesia por las tareas de su cartera.
Por ahora, en el Gobierno no confirman la presencia de Milei ni en Luján ni en Córdoba, aunque aclaran sobre las comitivas: “Puede haber cambios”.
papa León XIV,que hoy anunció que deberá operarse de un nódulo en un pulmón,Paula Rossi,Axel Kicillof,Javier Milei,Luján,Conforme a
POLITICA
Milei consiguió sus primeros acuerdos de palabra con gobernadores y se gesta una negociación “blue” para bajar impuestos

El lunes de la semana pasada comenzó con la novedad de que Javier Milei invitó a la reunión de Gabinete al economista Alberto Ades. No tan conocido para la mayoría de los funcionarios, el Presidente lo había recibido el día anterior a la Quinta de Olivos para desayunar y hablar de economía. Su reflexión sobre la geopolítica y sus efectos de la coyuntura en la Argentina lo interesó sobremanera, al punto que le propuso que le transmitiera sus lecturas a la plana mayor del Gobierno.
“Nos contó cómo se posicionaba la Argentina en este contexto global. Habló de las tasas altas, de la situación del petróleo. No mencionó nada vinculado al programa económico”, contó uno de los asistentes de la cumbre a Infobae. No pasó desapercibido que no hubiera ido a la reunión el ministro de Economía, Luis Caputo. En su sector justificaron que no se sentía bien, justo en el encuentro en el que Milei llevó a otro economista con altísima experiencia en Wall Street. Pero las suspicacias se dispararon al ver que el ministro asistió a la noche al streaming Carajo a exponer su visión de la marcha económica. Una persona que lo vio in situ confió a este medio: “Lo vi bastante bien”.
Chimentos de peluquería, diría Milei. No hay ningún tipo de posibilidad de que se cuestione la continuidad de Caputo. Lo curioso es que hacia mediados de la semana un integrante de la Casa Rosada comenzó a sondear entre diferentes despachos para ver quién había lanzado las operaciones. Las sospechas son varias y no contribuyen a generar confianza interna en un momento de la gestión que se presagia clave.
El Gobierno se encuentra ante una situación paradójica. Todavía no se iniciaron las negociaciones electorales pero debe cerciorarse de que los actores económicos sientan, como nunca, que el oficialismo está en condiciones para ganar. El mercado seguramente mutará a un modo cada vez más conservador en la medida en que no se pueda asegurar una continuidad del rumbo macroeconómico. Y el Gobierno no tiene mayores aspiraciones de poder impulsar otras reformas significativas que repercutan en la economía. Al menos no hasta después del 2028, si es que reeligen. Ese lapso es, en esencia, un limbo en el que la cúpula libertaria busca venderle previsibilidad a un mercado que en su mayoría no tiene el incentivo para apostar su capital sin saber cuál será el país que tendrá en un año y medio.
El ministro Caputo ha dicho en reuniones privadas que han desplegado todos los recursos y políticas que tienen a su alcance para poder convencer al mercado. Ha afirmado que ahora es el turno de la política. Por eso se lo ha visto más activo en reuniones con gobernadores. “Le tienen confianza. Sabe que puede ser duro con algunos ajustes macro, pero que cuando promete algo, cumple”, dice un funcionario que participa de esos encuentros.
El plan de la Casa Rosada es persuadir al mercado con una serie de acuerdos políticos que le permitan visualizar que hay una alianza amplia dentro del espectro del centro hacia la derecha para que el modelo macroeconómico nacional continúe. Lo que el mendocino Alfredo Cornejo sintetizó en medio de su estadía en París: “El Gobierno puede ser validado electoralmente en el 2027 en una primera vuelta si hace buenas alianzas con 10, 12 gobernadores”. El trade-off de ese pacto es que La Libertad Avanza debe ceder en su pretensión de ganar gobernaciones.

Karina Milei ya sentó postura al decirle a varios de ellos que la única prioridad es la reelección de su hermano. Con esa premisa, Diego Santilli volvió del Argentina Week con la misión de tratar de cerrar los acuerdos políticos que, a su vez, permitan aprobar la Reforma Política y suspender las PASO. Esto último le importa al Gobierno para poder aplazar la incertidumbre electoral, más que por la repercusión que pueda generar en el peronismo.
La semana que pasó contó con algunos primeros encuentros con mandatarios provinciales. A 20 días de que termine el mes, lo que aseguran los negociadores políticos de la Casa Rosada es que “el combo de los votos de los gobernadores está sólido” y que se lograron “acuerdos de palabra” con varios de ellos. Quienes siguen el poroteo que llevan Santilli y los primos Menem dicen que “hay que trabajar” los votos de algunos senadores, en especial de los radicales. Algunos responden a gobernadores del mismo signo.
¿Qué está faltando, entonces? Quienes están puertas adentro con los negociadores libertarios opinan que “hace falta un cierre político” a las conversaciones. La novedad que se oficializará en los próximos días es que se está trabajando con los gobernadores en una modificación de la Reforma Política que incluirá una boleta por espacio político máximo. “Esa es una de las salidas, además de otros componentes adicionales”, afirman.
Infobae adelantó la semana pasada que un sector del ala política está negociando no competir con intensidad en algunos distritos provinciales a cambio de que los gobernadores garanticen un camino desregulador y de baja de impuestos para sus provincias.
En un plenario hecho el viernes en Tigre, Martín Menem dijo: “Sería mucho más fácil avanzar y cerrar acuerdos rápidamente con cuanto gobernante se nos cruza, pero si queremos que esto dure y perdure en el tiempo, lo que tenemos que hacer es tener agendas programáticas similares. Bajar impuestos, seguir desregulando, seguridad jurídica, previsibilidad, no cambiarle las reglas a la gente”.
Hace una semana se habían producido quejas significativas sobre la política tributaria de Neuquén, la provincia más beneficiada por el modelo macroeconómico actual. Coincidentemente, el gobernador Rolando Figueroa anunció el miércoles una propuesta para eliminar el impuesto de los Ingresos Brutos a las empresas que creen puestos de trabajo en el 2028. La promesa de baja impositiva se produce a días de que Milei viaje a la provincia. Más precisamente, el Presidente asistirá el 19 de octubre a la inauguración oficial de la expo Argentina Oil & Gas Patagonia 2026. Forma parte de una serie de viajes provinciales que quiere hacer antes de que termine el año.
En otros sectores del Gobierno son más optimistas y creen que no hay gobernadores aliados que estén en contra de bajar impuestos. “Esto se va a facilitar siempre y cuando se discuta un nuevo acuerdo fiscal integral entre la Nación y las provincias”, afirman. Un acuerdo integral en términos tributarios parece altamente improbable, aunque es algo que forma parte de las conversaciones que Santilli y Caputo mantienen con los gobernadores.
Casualmente, ambos funcionarios del Gobierno estarán dando una presentación juntos en la Conferencia de Federalismo Fiscal (CONFEFI II) que se desarrollará el 14 de octubre. El panel se llama Federalismo fiscal y expectativas económicas de la Argentina. Antes de ellos hablará el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y después los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Martín Llaryora (Córdoba), Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Leandro Zdero (Chaco) y Gustavo Sáenz (Salta). El jefe de Gabinete apuesta a aprovechar el viaje de alguno de ellos a Buenos Aires para invitarlos a conversar mano a mano en Casa Rosada.
Además de los acuerdos electorales, hay una negociación blue vinculada a lo tributario. Además de lo dicho por Menem, los gobernadores piden a cambio que Nación aplique una reducción o eliminación progresiva de las retenciones, bajar o eliminar el impuesto al cheque y reducir las cargas patronales, con el objetivo de aliviar la presión fiscal sobre la producción, la inversión y el empleo. Si las provincias de Vaca Muerta, de potencialidad minera y de producción agropecuaria intensiva se vieron beneficiadas por el modelo macroeconómico, quienes tienen industrias y sectores afectados por estas reglas de juego, buscan que se las equipare con otras medidas.

Si así lo hacen, varios gobernadores les dicen a los funcionarios del Gobierno que podrían impulsar acuerdos con intendentes para reducir las tasas municipales. Parecen intenciones que distan de lo que después termina pasando en términos prácticos, aunque es real que estos temas fueron abordados por casi media docena de gobernadores en diálogo con Caputo.
Aunque las tratativas políticas parecen signar la agenda de múltiples funcionarios, la económica será clave para esta semana. El dato de inflación de septiembre se conocerá el martes próximo con un panorama que no invita al optimismo: la Ciudad de Buenos Aires ya registró una leve aceleración en ese mes, lo que anticipa que el índice nacional podría seguir la misma tendencia.
La dinámica de este indicador no es para nada menor. El Gobierno apuesta a un crecimiento del salario que esté influenciado por una desaceleración de la suba de precios. También esperan que crezcan el crédito y la inversión, pero ambos están atados a que se disperse el clima de imprevisibilidad, que se ve reflejado, en parte, en el Riesgo País. “Ese número puede bajar [cayó 10% en la última semana hacia los 579 puntos básicos] si los factores que vienen del exterior se moderan y la recaudación y la acumulación de reservas siguen con una tendencia positiva”, asegura alguien que trabaja codo a codo con Milei.
Milei recibió el último viernes en la Quinta de Olivos a Patricia Bullrich para escuchar su lectura política respecto de los próximos meses. “Se habló de economía y cuáles son los motores que se tienen que prender y qué efectos se pueden lograr sin tocar las bases del programa. Tenemos que llegar a cada familia”, aseguró una fuente inobjetable a Infobae. El Presidente solo le hizo una observación: le dijo que no coincidía en absoluto con hablar de una reforma previsional como la que mencionó en el Coloquio de IDEA la semana anterior. Bullrich se lo reconoció y entendió que hay que dejarlo para una eventual reelección.
El vínculo entre ambos sigue siendo de respeto mutuo. No parece ser el mismo que tiene con ciertos miembros de la cúpula del Gobierno. Aunque el vínculo con el karinismo podría ser mejor, merece la atención la forma en la que están trabajando los alfiles de Bullrich con la armadora porteña de La Libertad Avanza. Hay más puntos en común que disidencias.
horizontal
INTERNACIONAL3 días agoGOP accuses Walz allies of burying $52M Medicaid fraud report before election
DEPORTE3 días agoEl crudo diagnóstico de Tagliafico sobre la derrota con España en el Mundial y la revelación del himno contra Inglaterra
POLITICA3 días agoLa CGT sale a la calle “en defensa de la industria nacional” y posterga la definición sobre un paro general


















