POLITICA
Milei, ante el agónico intento por gobernar expectativas de largo plazo

Javier Milei cree que cumplió sus promesas de campaña. Enlista que desaceleró la inflación, que tiene estabilidad cambiaria y que bajó el gasto público. La receta seguirá siendo la misma. No muestra en la intimidad nada distinto a lo que dice en público. Deja en claro que no se moverá de sus anclas a pesar de la agotada paciencia social y del riesgo que ven los propios de perder una elección.
La semana pasada, desde Nueva York, reeditó sus plazos y solo atinó a prometer el despegue en el primer año de su segundo mandato. “Si nuestro gobierno es reelecto, 2028 será el mejor año económico de la historia de la Argentina”, lanzó ante inversores, y dijo que ese despegue se vería no solo en “términos financieros sino también en la economía real”. Una admisión de que en 1460 días el modelo no llegó a todos. Ahora pide que le renueven su contrato electoral, con resultados adversos para la micro, en un nuevo intento por gobernar expectativas de largo plazo.
“Alguna palanca hay que mover”, suele decirle Patricia Bullrich, la única dentro del elenco oficialista que le plantea a Milei un cambio de velocidad. El Gobierno quedó al filo de entrar en recesión técnica con dos trimestres seguidos de caída económica. Agosto y septiembre deberían tener un rebote extraordinario para compensar el desplome de 2,9% con el que terminó julio, la baja más profunda desde la pandemia. Los datos del mes que pasó vienen con una suba parcial que no compensa el sacudón anterior. Las voces críticas insisten en que el discurso de Milei es demasiado optimista. “Choca con la realidad de la gente”, suele decir la jefa del bloque de senadores libertarios, que a los suyos les cuenta que se lo repite al Presidente en cada reunión que puede. La respuesta es siempre la misma. “Yo muero con la mía”, la corta Milei y cierra el debate. No deja lugar para cambios. Tampoco abre la puerta a retoques.
En el Gobierno relativizan los datos económicos de la semana, que cerró con un crecimiento de la pobreza de 4,1 puntos, la caída de la actividad y una sostenida suba del riesgo país que suma incertidumbre a un contexto adverso para el oficialismo. “Le habló a los inversores”, sostiene un funcionario de trato cotidiano con Milei sobre la extensión de plazos que exhibió el Presidente en Nueva York. Pero los inversores no votan. En la Casa Rosada dicen que al electorado le hablás con la inflación y la estabilidad cambiaria.
Fórmulas e internas
Bullrich se negó esta semana a descartar su propia candidatura presidencial. Después de hablar de que ella trabajaría para que reelija el proyecto, ahora sumó este nuevo desafío. Pero lejos de enfrentarse, las diferencias los potencian. En el Gobierno volvieron a hablar de una fórmula conjunta. “Es una posibilidad”, refuerzan, a pesar de la desconfianza de Karina Milei. “El lobby petrolero apoya a Milei y el lobby agropecuario a Bullrich”, amplía un consultor político, que lejos de creer que la disputa los divide, en realidad, los contiene. Es una fórmula que cerraría el círculo de temor para los factores de poder.

La mesa política hizo catarsis después de que Bullrich dijera que el nuevo recorte en el área de discapacidad que contenía el presupuesto 2027 no se había analizado internamente. La cruzó Diego Santilli en público con una chicana, al decir que ella no se enteró porque se había ido tres minutos antes de que finalizara la reunión. El martes se dijeron sus verdades en la cara. El jefe de Gabinete insistió con su versión de una supuesta conversación en un pasillo al finalizar el encuentro. “Si fue así por qué no me llamaste y volvía, o hubieras mandado un WhatsApp al grupo para avisar”, le enrostró la senadora. “Los trapitos se lavan en casa”, retrucó Santilli. “Perfecto, pero primero tenés que enterarte de las cosas para operar sobre eso”, siguió Bullrich la discusión. Inserte aquí el meme de excelente clima laboral.
Los reordenamientos internos marcan las dinámicas de la toma de decisiones. En la época de Manuel Adorni, el funcionario llegaba y decía que el Presidente le había dado una orden y tenían que cumplirla. La llegada de Santilli, se suponía, estaba pensada como salida a ese funcionamiento. Nada de eso pasó. Santilli elige jugar la interna y tiene la necesidad de sobreactuar lealtad. Lejos de asumir un rol de amortiguador del caos, se corre de la gestión de crisis. El Gobierno ya lo vivió el año pasado, cuando terminó perdiendo la votación en el Congreso del capítulo que contenía la derogación de la emergencia en discapacidad. Ahora iban de frente a chocarse con el mismo problema.
Las tensiones son tales que Karina decidió no acompañar a Milei al viaje a las Naciones Unidas. Sí lo hará la semana que empieza a París, para la Argentina Week. En un despacho oficial explicaron que la secretaria general se quedó porque había que reencaminar la mesa política, además de ordenar la agenda frente a la confirmación de la agenda del Papa León XIV en la Argentina.
Esa dinámica oficial traba los acuerdos. La Casa Rosada no logra transmitir confianza para que los gobernadores le den finalmente el voto a la reforma electoral. El proyecto original se está reduciendo a la suspensión de las internas y ya. Pero incluso así al oficialismo le cuesta conseguir apoyos. Karina tiene que garantizar acompañamiento a la reelección de los gobernadores, pero crece la desconfianza. Nadie quiere firmar ahora para llevarse solo una promesa. El calendario le juega en contra al Gobierno. De aprobarse una reforma electoral debería ser este año pero los cierres de lista son el año que viene. El Congreso entra en modo presupuesto y se agotan las instancias de debate.
Más allá de los tiempos, lo que prima o no es cuán generosa termine siendo la hermana presidencial. “No está el número ni para suspenderlas”, se sinceró un senador libertario que participó de la cena que organizó Karina Milei en un restaurante de sushi en Villa Urquiza. Todavía hoy los invitados tratan de entender para qué los citó. Todos coinciden en describir que no hubo una charla política, que fue un encuentro social, y que en todo caso, interpretan que lo que buscó la secretaria general fue mostrar conducción política en momentos en los que la mesa política, que preside, quedó opacada por el propio Milei. “El problema que tenemos es que los aliados confían más en Bullrich que en el resto”, aporta un integrante del bloque oficialista. La intervención vía Eduardo Lule Menem y Martín Menem del espacio en el Senado encuentra su límite en los cada vez más diezmados apoyos extrapartidarios.
El Gobierno enfrenta otro problema. Sacar las PASO implicaría un enorme trabajo de contención electoral para los aliados. Sin esa herramienta, la Casa Rosada también se queda sin vehículo para que los gobernadores jueguen dentro del espacio libertario. Sin internas que integren pensamientos similares, los acuerdos dependerán de cuán dispuesta esté Karina a entregar territorios en los que podría hacer pie. Uno de los casos más emblemáticos es Salta. Así se explican las idas y vueltas del gobernador Gustavo Sáenz, que un día dice que el Gobierno no muestra reciprocidad y se le agota la paciencia y el mismo día vota las leyes del oficialismo. Nadie bajó aún a María Emilia Orozco, la candidata libertaria que el año pasado relegó al gobernador a un segundo lugar en la elección legislativa.
Casi pobres
El contexto económico se le vuelve cada vez más adverso al Gobierno para conseguir los apoyos buscados. A medida que pase el tiempo le será más difícil sobre todo ante el deterioro social. El dato de pobreza de la semana pasada deja, además de la preocupante suba, una línea a seguir. Cuántos pobres hay realmente en la Argentina.
La consultora Equilibra consideró que, medida con la canasta de consumos de 2017/18 que el Gobierno se negó a actualizar y derivó en la salida de Marco Lavagna, sumado a la corrección por subdeclaración de ingresos, la pobreza no sería del 32,3% que informó el Indec sino del 44,5%. La diferencia abruma y pone en cuestión el sistema estadístico.
En esa línea, Alfredo Serrano Mancilla, director del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), analiza que incluso podría ser de unos puntos más. Según sus datos, se podría actualizar con una canasta 2024/25 que contemple el peso real de los servicios y además, los alquileres. En sus estudios entienden que en la Argentina se aplica una imputación marginal de ese costo. Lo que pone en cuestión es la desaparición de la clase media. Habla de los “casi pobres”, concepto acuñado por el Banco Mundial, que relativiza la salida de la pobreza monetaria. Son los que están apenas por encima del umbral de ingresos donde se hace el corte. En ese universo quedarían incluidos todos aquellos cuyas sumas de ingresos sean dos canastas básicas, alrededor de $3.000.000 por hogar.
Todavía no están los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) para poder sacar un número exacto, pero en el trabajo que hicieron de la medición anterior, esos “casi pobres” representaban un 34,5%, medido con parámetros oficiales, mientras que los pobres eran 22,5%. Con la medición alternativa, los “casi pobres” quedaban en 33,9% y los pobres en 43%. Eso hace que la clase media tenga cada vez menos representación.
El Gobierno sostiene que la suba de la pobreza es coyuntural, y que como el único objetivo de Milei es mantener la desaceleración de la inflación, el próximo semestre podría volver a los valores anteriores. Los indicadores se movieron dispares. Si bien la inflación volvió al sendero descendente, la canasta básica de julio dio una suba de 2,2% y la de agosto fue de 2,6% contra una inflación general para este último mes de 1,7%. Para la consultora Vectorial se da una nueva paradoja. El aumento de la pobreza en el primer semestre confirma que en un año de crecimiento, bajo, pero crecimiento al fin, la pobreza sube. Concluyen: “El modelo dio todo lo que podía dar”.
Ajustado
La semana cerró con un riesgo país por encima de los 600 puntos que alteró al mercado. La consultora 1816 encendió las dudas respecto del programa financiero de Luis Caputo. “Ajustado”, lo calificó y alertó que la presión sobre las reservas, que ya marcaban que era un punto a tener en cuenta, será más alta aún. “En los números oficiales se asumía que el año que viene se usaban USD 3.700 millones del saldo que tendría el Tesoro por el Programa Financiero de este año y que además el fisco le compraba USD 4.900 millones al BCRA. Entre esos números y los vencimientos de Bopreal (de hasta USD 4.000 millones si no se siguen usando para impuestos), la presión sobre las reservas iba a ser de hasta USD 12.600 millones en todo 2027, número parecido al stock actual de reservas netas. Si encima las condiciones de mercado no permiten emitir USD 5.000 millones de Bonares (el supuesto del Programa 2027), la presión sobre las reservas terminará siendo superior. Puede sonar a obviedad, pero no está de más ser explícito: a mayor dificultad para emitir títulos, más relevantes son las compras del BCRA en el Mercado Libre de Cambios. Este año esas compras fueron extraordinarias, pero en septiembre las intervenciones del Central vienen siendo marginales y probablemente eso haya contribuido al sell-off de los bonos”, resume.
Hay una economía endeudándose en dólares. En ese sentido, 1816 remarca que empresas y provincias ya emitieron deuda por USD 17.200 millones bajo ley extranjera desde octubre de 2024 y solo en septiembre llevan USD 2.650 millones. El economista Jorge Carrera, profesor de Finanzas Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, alerta sobre ese endeudamiento que genera oferta de dólares hoy, pero también necesidad de acceso a ellos mañana, para pagar capital e intereses.
Aprobado pero
Nueva York se convirtió esta semana en vidriera de los dos polos de la política nacional. Milei y Axel Kicillof se enfrentaron al mismo tiempo y en la misma ciudad, en un virtual examen del poder. Aprobados pero, podría ser la calificación para ambas delegaciones, que fueron a buscar un objetivo y volvieron con bastantes respuestas sin dar.
El paso de Milei por Estados Unidos dejó solo una reunión bilateral, con el premier israelí Benjamin Netanyahu. El encuentro careció de una contundente definición sobre el proyecto Sea Lion en las islas Malvinas, cuyo accionista mayoritario es la empresa Navitas, de origen israelí. El Gobierno comunicó que se abordó el tema Malvinas, sin dar precisiones. En el comunicado oficial del gobierno de Netanyahu no se hizo mención al caso.

Más allá de Malvinas, la mayoría de los encuentros de Milei estuvieron dedicados a convencer al mercado de su reelección. En sus términos, Milei ratificó su alineamiento a Estados Unidos como su salvoconducto ante cualquier cimbronazo interno. Desde ese punto salió hecho. Hubo una charla que pasó por debajo del radar que dio el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, de la que participaron grupos inversionistas. Allí el funcionario de Donald Trump reiteró que el foco norteamericano está puesto en América latina y que van a seguir apoyando, más allá del resultado electoral, a los países socios. Eso le daría garantías extras a Milei por fuera de los comicios de medio término de noviembre próximo.
Desde esa mirada, el Presidente pasó el examen. Las dudas quedaron en el modelo económico y sus posibilidades de reelegir. Las preguntas giraron siempre en torno a lo mismo. El crecimiento exiguo no alcanza para que el bienestar social le de otro mandato. La duda es si todo marcha acorde al plan. Milei se dedicó a contraponer sus números, como la creación de 500.000 nuevos puestos de trabajo en la economía informal. La preocupación del inversor, según fuentes que participaron de las charlas, sigue siendo la falta de un plan B amigable al mercado. “Eso crea nerviosismo y Milei no fue convincente”, refleja un operador de mercado.
Kicillof aprovechó la vidriera de la cumbre de las Naciones Unidas y armó su propio viaje. “No fuimos a dar examen”, se atajan a su lado. Pero buena parte de los actores económicos que lo escucharon en sus dos reuniones, una con bonistas y fondos de inversión y la otra con empresarios, evaluaron su paso pensando en una futura candidatura presidencial. “Mejor de lo esperado”, fue la conclusión que se escuchó pos encuentros.
El problema de Kicillof es que dio un paso en una maratón. Y el debe del gobernador es aún más complicado. Lo evaluaron más por lo que no dijo que por lo que dijo. Ese es su principal escollo. No convence porque no dice qué va a hacer. Los inversores esperaban definiciones sobre el futuro del RIGI, si habrá o no renegociación de deuda, cuál será su relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) o qué acercamiento tendrá con los Estados Unidos. Este último punto no es un tema menor en función de la dependencia que dejará con ese país el actual Gobierno si Milei no logra reelegir. Entre las definiciones que no dio Kicillof está el rumbo económico, que se presupone opuesto al libertario, pero nadie logra interpretar en qué magnitud, ni tampoco se refirió a qué rol le daría al Banco Central.
Para sacarse el mote de estatista que le pone Milei, el gobernador les recordó a sus interlocutores que a pesar del ahogo financiero de la Nación a la provincia, nunca se había puesto en duda el cumplimiento de las obligaciones de deuda. Había representantes de inversores institucionales grandes como Eaton Vance, GoldenTree y BlackRock. En el ámbito empresarial sobresalió la presencia de José Luis Manzano, uno de los grandes ganadores del modelo de privatizaciones de Milei, además de representantes de compañías como Google, Meta, Microsoft, Mastercard, Dreyfus o MetLife.
Para Kicillof es un ambiente hostil. En ese mismo momento, ante otra audiencia, Milei sostenía que el riesgo país subía porque “aparecen pelotudos hablando en Nueva York”, en alusión al gobernador, al que volvió a llamar “enano soviético” ante inversores. El riesgo kuka que Kicillof trata de desmitificar y Milei agrandar, es el mismo que genera más incertidumbre que certezas para ambos.
Uno de los asistentes a los encuentros sostuvo que el inversor necesita certezas a largo plazo. Ninguno de los dos pudo garantizarla. ¿Qué los tranquiliza? Gobiernos de coalición. Milei nunca lo aceptó y relegó al Pro a ser el primo segundo. Mauricio Macri le recordó el viernes, en su vuelta a la política local, que lo tiene que escuchar más y puso en duda el mentado superávit fiscal, al que calificó de ser de “baja calidad”. Kicillof navega en la interna peronista con una Cristina Kirchner que lo acorrala todos los días en busca del candidato que lo haga caer. No puede ni con los que deberían ser propios, difícil emprender el camino a un frente más amplio, como prometió en su virtual lanzamiento de campaña.
Los desencantados hacia el ningunismo
La mayoría de las encuestas de los últimos días mantienen a Milei con una imagen en torno de los 35 a 40 puntos, competitivo pero estancado, con un consolidado rechazo a su gestión que bordea el 60%. La última encuesta de TresPuntoZero para Alaska refleja una baja de Milei de 41,6 a 38,4%. Ese sondeo destaca un fenómeno que se viene dando en otros estudios. El sostenido crecimiento del ningunismo.
Ante la pregunta de con qué opción ideológica se identifica, la opción “ninguno” llega al 26,6% y se ubica en el primer lugar de las preferencias, con el peronismo en segundo término con el 24,8%, el mileísmo con el 16,4%, el kirchnerismo con el 10,7%, el macrismo con el 4,9% y la izquierda con el 4,6%.
La apatía se refleja con los focus group de las consultoras. Infobae participó esta semana de uno de esos estudios en el que se evaluaba qué pensaban los desencantados de Milei. En general son votantes del ballotage. Llegaron a apoyarlo por el rechazo a Sergio Massa. De ahí surge como disparador común la palabra bronca. Entre los atributos que pueden reconocer del Gobierno, que son pocos, destacan la macro casi como palabra sin sentido, la baja de la inflación, la reducción parcial de la corrupción, las importaciones, con su lado bueno y su lado malo, y menos paros y manifestaciones. Los desaciertos salieron con mayor facilidad y el pizarrón no alcanzaba para listarlos.
Hablaron de endeudamiento externo, venta de tierras, quita de subsidios, atraso en los salarios, ataque a la universidad, desfinanciamiento en discapacidad, jubilaciones, educación, indigencia, inseguridad, desempleo, falta de respeto a la institucionalidad, que a nadie le interesa un blanqueo y que manda Karina. Todos tenían deudas personales, pero nadie lo mencionó per se. Solo lo reconocieron ante la pregunta precisa. Levantó la mano uno y se animaron todos. Hubo quien confesó que estaba decidido a endeudarse para las fiestas. No hablaba de comprar televisores, sino la comida y los regalos para su hijo de cuatro años. Eran de Capital Federal, con bastante conocimiento político, mitad empleados y mitad cuentapropistas. Solo para uno Milei podría llegar a ser una opción electoral de última instancia. El resto lo abandonó después de los dos años de mandato. Mieli entró en default con la paciencia social. Dura la mitad del tiempo que ahora el Presidente intenta renegociar.
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POLITICA
El plan de Milei para la reelección, las negociaciones secretas por las PASO y la sospecha que inquieta a Patricia Bullrich

Algo cambió en Javier Milei. El Presidente prescindente descendió al fango de la política ordinaria y cotidiana. Todo sea por la reelección. Sin embargo, una nueva pelea por el legado libertario encierra en una encrucijada a Karina Milei, Patricia Bullrich, Martín Menem y Diego Santilli.
Por primera vez, el Presidente, en persona, intervino para ordenar la interna libertaria bonaerense en la última visita a la provincia Buenos Aires: “Che, no jodan, que estén todos invitados”.
La “reelección de Milei” no puede darse el lujo de excluir a nadie. Es más: hay una orden para que ningún candidato a intendente haga campaña hasta febrero próximo. “Hoy la prioridad es la reelección de Milei. Todos adentro. No puede haber heridos”, dicen.
Sin embargo, por las venas abiertas de La Libertad Avanza brotan recelos y semillas de traiciones.
“¿Milei y Bullrich en una PASO? Todo puede ser. Hasta lo más impensado. Literal. Cualquier cosa. Solo tenemos una certeza de nuestro lado. Lo que se deba hacer será dentro de LLA«, dice un bullrichista sobre la versión que anticipamos en TN el domingo último.
Un minuto después, ¿minimiza o ironiza?: “Ahora no tiene un porqué eso. Hacerlo es darle lugar a operaciones basadas en encuestas. Hoy laburamos por el presi y su reelección”. Habla de la imagen a la baja de Milei y en ascenso de Bullrich. También, de la economía que no arranca y de las dudas sobre el futuro de las PASO.
Karina Milei sospecha que Bullrich no quiere suspender las primarias para, llegado el momento, ¿forzar una elección interna con Milei? Pero hasta los gobernadores que recibe Santilli advierten: “De las PASO, nada por ahora”. Buscan primero un pacto electoral para después avalar cambios en el Congreso. Milei llevará a una docena de ellos a París, a la Argentina Week, para intentar convencerlos. También necesita que apoyen el Presupuesto 2027 para garantizar gobernabilidad ante el mercado.
La duda ya no pasa por la suspensión o la eliminación. Hay conversaciones que atraviesan a todo el arco político sobre la posibilidad de impulsar “primarias con variantes”. Por las dudas, en la intimidad Bullrich dice: “No lo escuché”.
“Se hablan de varias opciones. Una sería que el partido que lleve lista única no tenga PASO obligatoria. Otra, que por ejemplo resolvería la interna peronista, es que el candidato ganador a presidente pueda elegir como vice a uno de los que enfrentó en la primaria”, señala un dirigente que participó de las consultas.
La nueva PASO
La gran novedad es que la política está buscando una solución que cambie las reglas del juego. Salir de una trampa recurrente. El internismo que retuerce a la Argentina.
La idea es evitar la experiencia de septiembre de 2025: el peronismo ganó por 14 puntos en PBA, hubo una corrida cambiaria y un posterior triunfo del gobierno en octubre atribuido al “miedo por el riesgo kuka”.
La estrategia de agitar el fantasma del retorno k puede ser un bumerán. Si bien alinea al votante duro anti-K, paraliza a los mercados por puro temor. De ahí que Luis Caputo insista públicamente en que un regreso del peronismo en 2027 es imposible.
El encadenamiento de consecuencias insospechadas con la Argentina asomada al abismo puso a la dirigencia a pensar en alternativas.
Si La Libertad Avanza no va a una primaria porque tiene lista única, la salvaría de exponerse a una debacle ante la performance de una PASO peronista. Milei ya hizo la cuenta delante de los legisladores libertarios: necesita U$S 100.000 millones para frenar cualquier “intento de desestabilización” en 2027.
Los sesos devanados de los dirigentes tuvieron una muestra pública: el miércoles, en La Plata, hubo un asado entre referentes peronistas, libertarios, del PRO y radicales. Todos pensando qué hacer con las PASO. Justo cuando TN reveló que en una sesión de mayo habían enviado al archivo el pedido de la Justicia para saber qué legisladores habían nombrado a los ñoquis del caso “Chocolate” Rigau. El centro cultural El Amor y la Igualdad, en la calle 56 entre 8 y 9, de la ciudad de las diagonales, los albergó como una ofrenda a semejante oblicuidad.
El peronismo necesita las PASO, pero admite que con la primaria no alcanza. “Si Axel Kicillof gana una interna, pierde”, dice un peronista de todos los ismos, para explicar la permanente impotencia del PJ. Los heridos de siempre.
El gobernador bonaerense, en una agenda paralela a la de Milei en Nueva York, mostró una foto con empresarios. Sobresalía el nuevo rubio mediterráneo de José Luis Manzano, que apenas en marzo aplaudía a Milei en primera fila en la Argentina Week neoyorquina en la que Manuel Adorni conoció la desgracia, con una rubia en el avión, como la canción de Los ladrones sueltos.
El exgobernador de San Juan Sergio Uñac, que quiere ser candidato a presidente, pidió al partido que defina reglas para una elección interna. Sergio Massa, que cree que la tercera es la vencida, esperará hasta noviembre para alumbrar una candidatura propia o ¿detrás de Jorge Brito? Cristina Kirchner también aguarda el momento.
La interna libertaria es más silenciosa, pero incuba un dilema explosivo. La sucesión de Milei entra ya en juego en las elecciones de 2027. “Si Santilli gana la Provincia va a querer ser presidente”, advierten sobre el jefe de Gabinete. Pero el predilecto de Karina Milei es Martín Menem. ¿Sebastián Pareja irá como candidato a vice de Santilli o apostará a presidir el bloque de Diputados?
Santilli desborda optimismo ante los empresarios: “La Argentina era un avión con una sola turbina, el campo. Luego sumó la segunda, que es Vaca Muerta, y ahora la tercera, que es la minería. Un avión con tres turbinas llega siempre. O sea, si falla la cosecha, están los otros dos y viceversa”.
La duda siempre está. ¿La candidatura a gobernador de Santilli tiene las tres turbinas (LLA-PRO-UCR)? ¿O fallará alguna? Tampoco los datos del Indec están correspondiendo al paisaje que pinta El Colorado. La teoría del derrape sustituyó a la del derrame, la actividad volvió a caer y crece el riesgo de una recesión, el mercado laboral en retroceso, la mora en las cuotas bate récords y la dinámica de precios sigue postergando la recuperación del bolsillo.
El mileísmo post Milei
¿Adónde desemboca la soberanía de Bullrich? La cena que convocó Karina Milei en un restaurante de sushi en Villa del Parque el miércoles fue elocuente. Hubo piezas de pescado, bolitas de carne y nada de postre. La secretaria general de la Presidencia sentó a Martín Menem a la derecha y a Bullrich en el lateral de la mesa. Por fuera de la cabecera. “Fue un evento social”, suavizó la senadora. Al salir, la cronista de TN Julieta Vismara le preguntó si quería ser presidenta. Bullrich frenó. “No”, dijo y arqueó las cejas. Experta jugadora de Truco.
Bullrich sospecha que está fuera de los planes de los Milei. La candidata a Vice seguramente será una mujer. “La que tiene más chances es Sandra Pettovello. Lo de Victoria Villarruel no puede volver a pasar”, dice un karinista.
Algunos hablan de una versión libertaria del esquema original de los Kirchner para sortear los límites de la reelección: cuatro años de Néstor, cuatro años de Cristina, y volver a empezar. Pero la muerte del expresidente sobrevino con CFK en la Casa Rosada.
¿Puede ser Bullrich el relevo de Milei? La senadora dio señales que molestaron a los hermanos: habló de la necesidad de que reelija el proyecto, de blindar el 56% de 2023 y de que no haya un dedo partidario. El índice es Karina Milei, que con Lule Menem, ya marcó a Martín Menem para un mileísmo post Milei.
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POLITICA
El secretario de Defensa del Reino Unido afirmó que están preparados para defender militarmente las Malvinas ante una acción argentina

El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, afirmó que Londres está preparado para defender militarmente las islas Malvinas ante una eventual acción de Argentina. En declaraciones a The Sun on Sunday, sostuvo que las Fuerzas Armadas británicas cuentan con los medios necesarios para proteger el archipiélago.
Streeting rechazó las reiteradas reivindicaciones de soberanía del presidente Javier Milei y las calificó como una posición sin fundamento. También descartó que Argentina tenga la capacidad de tomar las islas por la fuerza.
Consultado sobre si el Reino Unido podría responder en el plano militar en caso de que Argentina enviara buques de guerra hacia las Malvinas, el ministro respondió de forma afirmativa. “Sí”, dijo al diario británico.
“Esto no es 1982. Los argentinos no tienen la capacidad de tomar las islas Malvinas. Nosotros tenemos la capacidad de defenderlas”, declaró Streeting. Más tarde, insistió en que no prevé un conflicto, aunque remarcó la capacidad defensiva británica.
El funcionario cuestionó los planteos del Gobierno argentino y afirmó que se repiten año tras año. En una de sus declaraciones utilizó un término despectivo para referirse a los argentinos, expresión que se reproduce únicamente por su relevancia informativa.
Londres sostiene que la cuestión quedó resuelta tras la guerra de 1982
El secretario de Defensa señaló que la disputa quedó definida luego de la guerra de las Malvinas de 1982, cuando el Reino Unido recuperó el control del archipiélago tras un conflicto de 74 días. En ese contexto, sostuvo que la población isleña ha expresado su voluntad de mantener el vínculo con Londres.
En el referéndum de 2013, el 99,8 % de los votantes de las islas Malvinas se pronunció a favor de que el territorio continuara bajo administración británica, según los datos citados por The Sun on Sunday.

Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre las islas, a las que denomina Malvinas, así como sobre las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El Reino Unido administra el archipiélago y sostiene que la cuestión fue resuelta, mientras que Argentina considera que existe una disputa de soberanía que debe resolverse mediante negociaciones bilaterales.
La explotación petrolera y los anuncios oficiales elevaron la tensión diplomática
Las declaraciones de Streeting se producen después de una escalada política entre Argentina y el Reino Unido durante septiembre. La controversia se intensificó a partir de expresiones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible revisión de la posición de Washington respecto del archipiélago.
El 3 de septiembre, Milei anunció sanciones para las compañías que explotan hidrocarburos en la zona sin autorización argentina, fondos para una base naval en Tierra del Fuego y un proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Las medidas apuntaron, entre otros, al proyecto petrolero Sea Lion, situado a 220 kilómetros al norte de las islas y con planes de iniciar su producción en 2028.

Las autoridades británicas calculan que ese desarrollo podría generar 2.000 millones de dólares en regalías durante 30 años. La explotación es impulsada por un consorcio integrado por Rockhopper Exploration, de capital británico, y Navitas Petroleum, con sede en Israel.
La respuesta británica incluyó el rechazo de las sanciones argentinas y la confirmación de que los cuatro cazas Typhoon Tranche 1 desplegados en el archipiélago serán reemplazados por aeronaves Tranche 2, de mayor capacidad operativa, a fines de noviembre de 2027. El Ministerio de Defensa británico sostuvo que se trata de una rotación prevista con anterioridad a la actual tensión diplomática.
En el plano judicial, una jueza federal de Río Grande, Mariel Borruto, ordenó como medida cautelar que las petroleras señaladas se abstengan de iniciar o continuar las obras necesarias para poner en marcha el proyecto. A la vez, la Cancillería argentina preparaba gestiones ante Estados Unidos para que Washington evalúe una mediación, una posibilidad que requeriría la aceptación de Londres.
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POLITICA
El shock que monitorea el Gobierno, los pronósticos para la economía y la interna libertaria que se profundiza

Sentado en su oficina del microcentro porteño, un importante empresario con base en Buenos Aires y Washington recordaba una reunión que tuvo en 2023 junto a otros miembros del establishment con Javier Milei, semanas después de las primarias.
—¿Vas a dolarizar, Javier? —le consultó uno de los presentes—
—¡Pero ni en pedo! —le respondió—
Cuentan que en ese mismo encuentro también quiso llevar calma a esos players al decir que no iba a cerrar el Banco Central. Afirmó que la reforma más importante que quería implementar en primer lugar era la modificación de la Carta Orgánica para poder defender el valor de la moneda. “Milei sabía que la propuesta que decía en ese entonces de dolarizar o de la competencia de monedas era imposible. No es ingenuo. Sabe que hay restricciones en ciertas políticas. Llevando ese momento al presente, opino que el hecho de que se demuestre completamente disciplinado en su plan fiscal en este momento lo hace valorable. Tanto para los actores locales como en el plano internacional”, afirma. Es un optimista del plan económico, pero sí tiene sus inquietudes por algunos números que mira y que cree que pueden afectar de cara al año próximo.
Milei estuvo esta semana en Nueva York y defendió a capa y espada su gestión económica. La actividad más enriquecedora se produjo en el conversatorio organizado por The Economic Club de Nueva York con John Micklethwait, editor global de Bloomberg. Al ser abordado por las vigentes restricciones cambiarias para empresas, afirmó que las levantará cuando lo crea necesario. Sobre el crecimiento de los números de desempleo, dijo que, por el contrario, Argentina generó más puestos de trabajo pero en el sector informal. Las risas se generaron cuando respondió escuetamente que no le importaba que el país pudiera ingresar en un período de recesión: “El ciclo de tendencia sigue creciendo sin ningún tipo de problemas”.

Todo es según el color del cristal con que se mira, dice el poema. Ante los indicadores económicos, la mesa económica de Milei se ocupa de agarrar los datos que le sirven, mientras que la oposición hace lo diametralmente opuesto. ¿Existirá un Milei que en público exalta las virtudes de su programa pero piensa en medidas algo más heterodoxas? En su entorno responden que no se va a relajar la política fiscal ni la monetaria.
La tormenta que temen en el Gobierno
Es probable que en los próximos meses se hable de una recesión técnica debido a que los números de la actividad económica podrían confirmar dos trimestres consecutivos de caída.
Un funcionario que participa de la toma de decisiones del ala económica trata de minimizar ese dato y da sus pronósticos hacia adelante. “Nosotros creemos que la actividad va a crecer por mejora de los salarios reales, que se vienen recuperando levemente pero se recuperan a medida que sigue bajando la inflación, el crédito que está volviendo a crecer -con hipotecarios y en dólares-, exportaciones e inversión, que está dejando de caer y debiera empezar a crecer en los próximos meses”.
En el equipo económico sí existe preocupación por el panorama internacional y el shock que produce en Argentina. “Hay un shock de precios de la energía a nivel internacional y de tasas de interés que te impactan. Nuestro país tiene un hedge [una cobertura] natural porque el petróleo es el principal producto exportador y en breve exportaremos GNL, pero ese costo lo paga la gente también. No es gratuito”, analizan. Hay quienes caracterizan ese contexto como “difícil” y observan con especial inquietud la falta de drivers para que ese escenario se normalice.

Por la disparada del combustible a nivel internacional, Axion Energy, Puma y Raízen aplicaron un incremento promedio en el surtidor que ronda el 3%. YPF, en tanto, aplicó un aumento del 1% en todo el país. Por ese motivo, el Gobierno reconoce que la empresa no está pasando todo el costo. Muchos recuerdan un informe de la consultora 1816 de comienzos de julio, que decía que “la velocidad de la desaceleración (de la inflación) dependerá en parte” de la petrolera, ya que tiene casi el 55% de la venta de combustible a nivel nacional y ha actuado de sostén ante incrementos inesperados producto de la escalada bélica global. Respecto de esto último, muchos gobernadores diseñan en silencio el impulso de una discusión respecto al Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL): quieren que el Gobierno deba aplicar sí o sí los fondos recaudados en obras viales y no pueda utilizar un excedente para el margen fiscal. Se viene esa disputa.
Hay más de un importante funcionario que tiene intenciones de proponer una suerte de política monetaria más laxa. La respuesta del Palacio de Hacienda es rotundamente negativa. Afirman que la tasa corta está en terreno negativo y que no tiene sentido bajarla. También alegan que los encajes tampoco están altos. “Hay que continuar con política monetaria ortodoxa para terminar de eliminar la inflación y que los salarios reales puedan recuperarse. No tiene sentido inyectar pesos y menos para subir el tipo de cambio, que está depreciado”, justifican, para agregar que les habría servido un dólar más bajo para mitigar el shock externo, pero que por la coyuntura actual prefieren priorizar la recomposición de la hoja de balance del Banco Central.
La disputa por Discapacidad
Cada integrante de la Mesa Política de la Casa Rosada tiene interpretaciones diferentes sobre lo que se debe hacer respecto a la marcha del Gobierno, pero hay una cuestión que está generando especial malestar interno: el proyecto sobre Discapacidad que el bloque de La Libertad Avanza -que lidera Martín Menem como presidente de Diputados- consensuó con aliados y que buscaría reemplazar el apartado que el Ministerio de Economía redactó en el Presupuesto 2027 y que contenía retrocesos de algunas negociaciones que ya había hecho el oficialismo.
En el sector de Luis Caputo dicen que no les gusta la propuesta y que “no se puede pagar”. Es una crítica que también hacen otros aliados de ese sector hacia los operadores del ala política, a quienes acusan de no haber hecho reformas profundas y que “cedieron siempre que pudieron”.
En el karinismo responden que no importa cualquier tipo de veto que pueda llegar a establecer Hacienda. “Nos vamos a imponer con el proyecto. A lo sumo toquetearemos alguna cosa con los aliados. No hay ninguna posibilidad de que rompamos ningún acuerdo político. Ninguna”, marcan. Una fuente inobjetable agrega: “Son unos vivos. Piden acuerdos políticos pero después quieren que no generemos ningún acuerdo con los aliados”.
No son muchos los antecedentes respecto de un enfrentamiento así entre el sector de Caputo con el ala política, particularmente con el de Martín Menem. La última ocasión fue cuando trascendió el malestar del ministro de Economía por la falta de alianzas con gobernadores y bloques colaboracionistas. Aquello no cayó nada bien entre los negociadores karinistas. “Nosotros no nos metemos en la política económica, que ellos no nos vengan a decir cómo hacer lo nuestro”, fue una de las respuestas que se esgrimieron en ese entonces. Lo curioso es que Javier Milei no ha actuado como un mediador de esos conflictos.

Las versiones que hay son difusas. Los diputados libertarios que llevaron la voz cantante de las negociaciones indican que conversaron de manera directa con la Secretaría de Hacienda que preside Carlos Guberman y que en esas tratativas estuvieron presentes los máximos integrantes de la Secretaría de Legal y Técnica de la Presidencia y la Agencia Nacional de Discapacidad. La anteúltima área responde de manera directa al asesor presidencial Santiago Caputo, mientras que esta semana se conoció la designación como titular de ANDIS a Pablo Di Liscia, hombre que responde al ministro de Economía, Luis Caputo.
Entre los hombres que integran el ala política de Karina Milei hay una fuerte crítica por la demora en la auditoría y quita de beneficiarios de Pensiones No Contributivas por Invalidez. Cuando comenzaron los primeros movimientos para revisar los criterios de otorgamiento a casi 1.222.554 personas hasta diciembre del 2023, se estimaba que las irregularidades podían oscilar de entre USD 1200 y USD 2000 millones. Producto de diferentes decisiones judiciales, el proceso se detuvo y muchas de las que se dieron de baja debieron restituirse. Según detalles del último Informe de Gestión enviado al Congreso, el stock de pensiones había disminuido a 1.148.175 a marzo de 2026. El número sigue siendo más alto de lo esperado.
¿Será verdad que hubo contactos entre altas esferas del Gobierno para bajar el tono de la discusión? Lo cierto es que los Caputo no pudieron estar en la última reunión que se realizó el pasado martes, por lo que no estuvo la posibilidad de que ambos sectores se puedan desquitar puertas adentro. Javier Milei no convocará a una reunión de Gabinete este lunes, pero se espera que el martes a las 13 se produzca un encuentro de la Mesa Política antes de que varios de ellos se vayan a París por el Argentina Week.
El Presidente contactó días atrás a Diego Santilli para que se sume a la comitiva del viaje. Seguramente sea para que mantenga un contacto profuso con los 12 gobernadores aliados que promocionarán a sus provincias. Un funcionario de primera línea estima que hay acuerdos que se van a conocer en un lapso de entre dos a tres semanas. La idea es que en noviembre se encaminen los votos para la Reforma Política y la consecuente suspensión de las PASO. No son casuales las reuniones que hubo en el despacho de Lule Menem, armador nacional de La Libertad Avanza, con diferentes presidentes provinciales del espacio. Se dio la orden a los referentes de que comiencen a hacerse la idea de abrir las alianzas en las provincias. “Vamos a necesitar a todos del centro hacia la derecha”, afirman.
El tiempo dirá si esa consigna contiene al sector de Patricia Bullrich. Uno de los funcionarios que estuvo con ella la semana pasada en Casa Rosada suele decir que la ministra está de “paritarias” para llevarse mayor recompensa en la repartija de las listas libertarias. Otro de ellos es algo más tajante: “Contemplamos todos los escenarios. Si de verdad quiere forzar una ruptura, tenemos la certeza de que todos los escenarios son malos para ella. Puede irse con ella un sector del radicalismo o incluso de los gobernadores. Pero como Milei no va a medir nadie en la centroderecha. A todos nos conviene convivir”.
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