Connect with us

POLITICA

Murió el juez Augusto Belluscio, el último de los integrantes de la Corte del regreso a la democracia

Published

on



A los 96 años, murió Augusto Belluscio, el último sobreviviente de la Corte Suprema de Justicia que refundó Raúl Alfonsín en 1993 con el regreso de la democracia. Se trata del último de los jueces que dejaron firme la histórica sentencia contra los excomandantes que lideraron el terrorismo de Estado en la Argentina.

Lo propuso para la Corte Suprema de Justicia el ministro de Justicia de Alfonsín, Carlos Alconada Aramburu, quien lo había conocido cuando ejercía como abogado ante su juzgado federal.

Advertisement

Puntilloso, de origen radical y obsesivo en la corrección de la sintaxis de sus votos, en la Corte, aun quienes discreparon ideológicamente con él, le tenían gran respeto como jurista.

Civilista de prestigio y autoridad indiscutida en derecho de familia, Belluscio fue juez de la Corte durante casi 22 años, entre diciembre de 1983 y septiembre de 2005.

Atravesó tres Cortes distintas, cuatro presidencias y algunos de los fallos más decisivos de la democracia recuperada.

Advertisement

Votó contra el divorcio vincular y a favor de despenalizar la tenencia de drogas para consumo personal. Convalidó la obediencia debida, pero rechazó los indultos de Carlos Menem.

Enfrentó a Domingo Cavallo en el apogeo del superministro y respaldó la pesificación cuando los ahorristas golpeaban las puertas de Tribunales.

Augusto BelluscioFABIAN MARELLI

Había nacido en Buenos Aires el 10 de junio de 1930. Se recibió de abogado en la UBA en 1955 y se doctoró en 1960. Fue a la misma escuela primaria que Enrique Petracchi, con quien compartiría después dos décadas de Corte, aunque nunca coincidieron en las aulas: le llevaba cinco años.

Advertisement

Entró a Tribunales en 1957 como secretario de un juzgado civil. En 1965 fue designado juez nacional en lo civil y comercial federal y en 1974 ascendió a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. Dejó ese cargo durante la dictadura. Años más tarde explicaría que se fue porque la situación se había vuelto peligrosa.

Fue profesor de Derecho Civil V en la UBA desde 1962 y titular de la cátedra entre 1973 y 1996. Su Manual de Derecho de Familia es un clásico con nueve ediciones y dirigió el Código Civil comentado, anotado y concordado, de nueve tomos que le llevó un cuarto de siglo.

Alfonsín lo propuso el 13 de diciembre de 1983, al tercer día de su gobierno, por sugerencia de su ministro de Justicia, Alconada Aramburu. El Senado le dio acuerdo por unanimidad el 21 de diciembre.

Advertisement

Conformó el alto tribunal renovado por completo junto con Genaro Carrió, José Severo Caballero, Carlos Fayt y Enrique Petracchi: un radical, un radical cordobés, un socialista, un peronista y un jurista sin filiación, según los escribió él mismo en una entrevista con estudiantes de una revista universitaria en 2017.

Irónico, decía que Alfonsín había cometido el error de aceptar la propuesta, y que lo único que lo sorprendió en 1983 fue que el entonces presidente ganara esas elecciones.

Era el último de los jueces vivo que el 30 de diciembre de 1986 confirmó la sentencia del Juicio a las Juntas. Tuvo, sin embargo, un voto donde redujo las penas de Viola y Agosti y, con Caballero, argumentó en un voto por separado sobre el grado de responsabilidad de los excomandantes.

Advertisement

Meses después, tras la crisis de Semana Santa, convalidó con la mayoría la ley de obediencia debida en el caso Camps. En esos años firmó el fallo Bazterrica que declaró inconstitucional castigar la tenencia de drogas para consumo personal, en nombre de la esfera privada que protege el artículo 19 de la Constitución.

Y ese año votó contra el divorcio vincular al sostener que esa decisión le correspondía al Congreso, no a los jueces. Treinta años después contó que Alfonsín les había pedido en una reunión que declararan inconstitucional la vieja ley de matrimonio civil, y que él votó en contra igual.

“Por más que me presionen, no me sale jugo”, declaró. Una lección de independencia que trasciende las décadas.

Advertisement

En 1990, Carlos Menem amplió la Corte de cinco a nueve miembros y formó la “mayoría automática”. Belluscio fue la minoría de esa mayoría automática, junto con Petracchi y Fayt.

En 1990 la corte menemista volvió a penalizar la tenencia para consumo, pero Belluscio y Petracchi mantuvieron la disidencia. Cuando Menem indultó a los comandantes condenados, Belluscio votó en minoría por la inconstitucionalidad de esa medida presidencial.

En 1993, con Petracchi denunciaron el robo de una sentencia de la Corte del libro de protocolo. Ese fallo obligaba al Banco Central a pagar honorarios millonarios. Todos miraban a otro juez de la Corte en realidad.

Advertisement

Domingo Cavallo, en cambio, dijo que la habrían robado ellos mismos, y los jueces lo querellaron. Cavallo terminó pidiéndoles disculpas en público.

El episodio que más lo persiguió ocurrió en París, cuando en 1989, la abogada Mirta Schwartzman, de 40 años, murió al caer desde un cuarto piso en una habitación donde se encontraba con Belluscio. La policía francesa concluyó que se había tratado de un suicidio. Belluscio admitió ante los investigadores la relación sentimental que los unía.

El caso desató un escándalo político y su esposa le pidió el divorcio.

Advertisement

En la crisis de 2001 respaldó la pesificación y soportó la furia de los ahorristas que protestaban frente al Palacio de Justicia.

En 2003, Elisa Carrió pidió su juicio político por su actuación en sanciones a jueces inferiores. El pedido no avanzó, y en enero de 2004 Belluscio asumió la vicepresidencia del tribunal, junto a Petracchi como presidente.

En la reapertura de los juicios por la represión firmó con Fayt y Adolfo Vázquez una disidencia que consideraba prescripto el delito y rechazaba aplicar en forma retroactiva la convención de imprescriptibilidad.

Advertisement

Un fallo inspirado por sus ideas puede impactar aún hoy en la causa por la condena por corrupción contra Cristina Kirchner, que recurrió a tribunales internacionales para revocarla.

Se trata del caso Bullascio de 2004, por la muerte de Walter Bullascio en 1991 en una comisaría tras un recital en Obras de los Redonditos de Ricota.

Allí aceptó reabrir la causa. Petracchi y Eugenio Zaffaroni sostenían que la Corte debía subordinarse a la Corte Interamericana. Belluscio y Juan Carlos Maqueda, en cambio, admitieron que los fallos del tribunal internacional eran obligatorios, pero basaron la reapertura en que la sentencia que declaró prescripto el delito era arbitraria y había que dictar una nueva.

Advertisement

En 2017 mantuvo su idea y dijo que la Corte Interamericana no podía revocar un fallo de la Corte Suprema, salvo para liberar a un condenado.

El 7 de junio de 2005, a días de cumplir 75 años, entregó su renuncia al ministro de Justicia, Horacio Rosatti, hy presidente de la Corte. Estaba por cumplir la edad límite que fijó la Constitución para seguir siendo juez.

Belluscio dijo que no quería beneficiarse de un fallo que él mismo había firmado cuando extendió en el caso de Fayt la posibilidad de seguir más allá de ese límite legal. Quedarse, escribió, sería una incompatibilidad ética que no estaba dispuesto a aceptar.

Advertisement

Sus pares lo despidieron con un brindis y aplausos, a diferencia de lo que ocurrió cuando la mayoría automática menemista dejó la Corte.

En la profesión seguía ejerciendo en el estudio fundado por el civilista y procesalista Santiago Fassi, cuyo retrato exhibía en su despacho. Tenía una idea austera, casi monacal, del oficio. A los futuros jueces les recomendaba pegar el traste al asiento.

Se definía como un liberal clásico, convencido de que cuanto menos se metiera el Estado en la vida de las personas, mejor. Estaba contra el matrimonio igualitario y el divorcio sin causa, pero dijo que lo había vencido el modernismo.

Advertisement

La Corte lo recordará con una acordada y la colocación de su nombre en la placa que recibe a los visitantes en el cuarto piso del edificio de los tribunales.

Con su muerte, desaparece el último integrante del máximo tribunal de cinco miembros que en 1983 le devolvió una idea republicana a la Corte de la democracia.




gran respeto como jurista.,Hernán Cappiello,Corte Suprema de Justicia,Conforme a

Advertisement

POLITICA

Renunció Claudia Testa, la número dos de la Secretaría de Trabajo

Published

on



La subsecretaria de Trabajo, Claudia Testa, se fue del Gobierno este viernes. La ahora exfuncionaria oficializó su salida a través de una carta en la que plasmó su “renuncia indeclinable”.

La exnúmero dos de Julio Cordero en la secretaría que depende de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, se desempeñó en una tarea similar en el gobierno porteño. En el mundo privado, trabajó en Ternium. Ocupaba el cargo en la gestión libertaria desde 2024.

Advertisement

Mariano Sartoris, un abogado de confianza de Pettovello, será su reemplazante, según pudo saber . Sartoris hasta ahora se desempeñaba como subsecretario Legal de Capital Humano; y antes había sido subsecretario administrativo en la Secretaría de Trabajo.

Sartoris llegó al gobierno de la mano de Pettovello, apenas arrancó la gestión. Es decir, que hace más tiempo que integra esta administración que Cordero, que entró en marzo de 2024.

Advertisement

“El cambio es por una reestructuración del ministerio. Testa cumplió una etapa. Sartoris es un abogado de confianza de Sandra, que llegó con ella desde el día uno”, refirieron fuentes oficiales.

Por su parte, Testa tenía buena llegada con sindicalistas y empresarios. Desde ambos sectores lamentaron su salida. “Era la única solvente en esa área”, dijo un jerárquico de la CGT tras conocer su dimisión.

Sartoris será el sexto funcionario en ocupar la Subsecretaría de Trabajo desde diciembre de 2023. Antes de Testa estuvieron en ese puesto Martín Huidobro, un abogado de Capital Humano que fue echado en octubre de 2024. Previo a él pasaron por Horacio Pitrau, Mariana Hortal Sueldo y Liliana Archimbal, todos ex Pro y vinculados al exministro de Trabajo macrista Jorge Triaca.

Advertisement

Noticia en desarrollo




Javier Milei,Conforme a

Advertisement
Continue Reading

POLITICA

Casación definirá si las causas Los Sauces y Hotesur se juzgarán juntas o por separado

Published

on


La Cámara Federal de Casación Penal definirá en los próximos días cómo se desarrollarán los juicios orales de Los Sauces y Hotesur, dos expedientes en los que están acusados Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y otros imputados. El tribunal convocó a una audiencia para el 15 de octubre, en la que deberá analizar el pedido de la Fiscalía para que ambos procesos vuelvan a tramitar de manera conjunta.

La definición tendrá lugar apenas ocho días antes de la fecha establecida por el Tribunal Oral Federal N°5 para el comienzo del juicio por Los Sauces, previsto para el 23 de octubre. Por eso, la resolución de Casación podría modificar el esquema definido hasta ahora por el tribunal oral y también genera incertidumbre sobre el inicio del debate.

Advertisement

El TOF 5, integrado por José Michilini, Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni, había resuelto avanzar con los expedientes por separado. El juicio por Los Sauces comenzaría el 23 de octubre, mientras que el correspondiente a Hotesur fue programado para el 19 de marzo de 2027.

Así está hoy Los Sauces, el hotel boutique de Cristina Kirchner que la Justicia ordenó decomisar. (Crédito: TN.com.ar)

La discusión llegó a Casación a partir de un planteo del fiscal federal Diego Velasco, quien se opuso a la decisión de dividir los debates y pidió que ambas causas sean juzgadas en conjunto.

Advertisement
Continue Reading

POLITICA

Del cambio de intendente a la “crisis de seguridad”: la otra Mar del Plata que rodea al Coloquio de IDEA

Published

on



MAR DEL PLATA.– Mientras dentro del Sheraton los empresarios discutieron durante tres días reformas, competitividad y cómo debería ser la Argentina dentro de veinte años, afuera hubo una preocupación bastante más inmediata. “Mar del Plata está en una crisis de seguridad muy fuerte. Los ciudadanos están indefensos”, advirtió Patricia Bullrich durante el Coloquio de IDEA, que terminó este viernes. La inseguridad ya no es solamente una conversación entre vecinos: empezó a modificar negocios y a mover la política.

El jueves por la noche, el Coloquio se había corrido unos kilómetros hacia el puerto. Lo de Fran, sobre la avenida de los Trabajadores, estaba lleno. En las mesas había un CEO de una minera y ejecutivos de distintas compañías que habían llegado a Mar del Plata por IDEA. Afuera, la escena era otra: poca luz y trapitos entre los autos estacionados. La inseguridad también había empezado a colarse en las conversaciones.

Advertisement
Protesta de vecinos pidiendo seguridad en Plaza San Martín, Mar del PlataMauro V. Rizzi

Un empresario local contó a que tomó una decisión que hasta hace poco no contemplaba: cerrar antes su laboratorio. Nunca lo habían asaltado. Los instrumentos son específicos, casi no tienen mercado de reventa y el establecimiento maneja poco efectivo. El problema eran sus empleados y la salida de noche. “Uno va viendo el deterioro, el aumento de la inseguridad, el temor de los vecinos”, explicó. “Por la seguridad personal de la gente que trabaja decidimos cerrar más temprano”.

Cinco homicidios en un mes; tres entraderas denunciadas en menos de 72 horas en la zona sur; vecinos golpeados dentro de sus casas. En agosto, tres asesinatos en menos de 24 horas habían provocado protestas y cacerolazos. En septiembre volvió a cambiar la conducción de la Policía Departamental: fue el cuarto jefe en dos años. Según los informes oficiales del Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito (CeMAED), en el primer semestre hubo 25 homicidios dolosos, frente a 17 en igual período de 2025, un aumento cercano al 47%. En el segundo trimestre hubo además 239 denuncias por robos y hurtos a comercios, 31% más que en los tres meses anteriores.

La reacción del poder económico local fue inusual. Más de 30 cámaras empresarias, sindicatos y colegios profesionales reclamaron respuestas y cuestionaron el “silencio de gran parte de la dirigencia política”. Después, empresarios y referentes de la ciudad hicieron una pregunta bastante más incómoda: “¿Quién gobierna hoy Mar del Plata?”.

Advertisement
“Mar del Plata está en una crisis de seguridad muy fuerte. Los ciudadanos están indefensos”, advirtió Patricia BullrichMauro V. Rizzi

El documento llevaba, entre otras, las firmas de Florencio Aldrey Iglesias, Marcos Cabrales, Claudia Álvarez Argüelles, Antonio Solimeno, Patricio Gerbi, Blas Taladrid, Luis Terry Artusa y Carlos Rottemberg. No reclamaba solamente seguridad: hablaba también de transparencia y reglas claras. Si Agustín Neme gobierna, sostenían, debía tener autoridad y autonomía; si Guillermo Montenegro conservaba influencia sobre las decisiones, eso también debía quedar claro.

Montenegro fue reelegido intendente en 2023, pero pidió licencia para asumir como senador bonaerense por la Quinta Sección. No renunció. Neme quedó al frente y buscó imprimirle una conducción propia. Lo hizo sobre unas cuentas complicadas: los últimos tres ejercicios de la administración de Montenegro terminaron con déficit. Sólo en 2025, el rojo financiero consolidado alcanzó los $16.268 millones. El primer presupuesto de Neme, por casi $522.000 millones, fue aprobado después de cuatro prórrogas.

La inseguridad terminó de enredar esa transición. El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, acusó a Montenegro de haber dejado “el municipio en banda” y lanzó una frase que se parecía demasiado a la pregunta de los empresarios: “No hay gobierno en Mar del Plata”.

Advertisement
Guillermo Montenegro en una reunión del Consejo del ProFabián Marelli

Bullrich introdujo durante el Coloquio otra pieza. Contó que habló del problema con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y dio por hecho un “desembarco” de fuerzas federales en Mar del Plata de cara al verano. No quiso formalizar ella misma el anuncio. “No lo quiero anunciar yo porque no me corresponde”, dijo.

La definición coincidió con movimientos menos visibles. Según pudo saber , en las últimas semanas ganó fuerza la posibilidad de que Montenegro vuelva a hacerse cargo personalmente del municipio. Hay quienes consideran que su regreso podría ser inminente. La inseguridad aceleró esas conversaciones y en ellas aparece también un fuerte acompañamiento del Gobierno nacional.

El verano pone un plazo. Mar del Plata está a pocos meses de multiplicar su población, su actividad económica y su exposición nacional. Llegar a la temporada con una sucesión de hechos violentos y una discusión abierta sobre quién ejerce el poder tiene otro costo.

Advertisement
Protesta de vecinos en Plaza San Martín, Mar del PlataMauro V. Rizzi

Y mientras todos hablan de él, Montenegro no habla. No confirma que vaya a regresar ni lo descarta. Tampoco necesita recuperar un cargo que haya abandonado: se fue al Senado con licencia y conserva la posibilidad de volver a ejercer la intendencia.

Neme intenta afirmar su autoridad. Los empresarios preguntaron quién gobierna. La Provincia dijo que no gobierna nadie. Bullrich anticipó la llegada de fuerzas federales.

Montenegro guarda silencio.

Advertisement



el Coloquio de IDEA,Mar del Plata,habían provocado protestas y cacerolazos,Diego Yañez Martínez,Mar del Plata,Inseguridad en el conurbano,Guillermo Montenegro,Conforme a

Continue Reading

Tendencias