ECONOMIA
Argentina recuperó el estatus por influenza aviar y reactiva negocio millonario

Argentina recuperó oficialmente el estatus de país libre de influenza aviar altamente patógena, luego de que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) comunicara a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) el cierre sanitario del último episodio detectado en aves comerciales y el cumplimiento de los plazos establecidos por la normativa internacional.
La restitución de esa condición sanitaria representa un paso relevante para la industria avícola local, ya que el reconocimiento internacional funciona como uno de los requisitos centrales para sostener y ampliar exportaciones de carne aviar, ovoproductos y material genético a distintos destinos.
Desde el organismo sanitario nacional explicaron que la recuperación del estatus fue posible luego de completar las acciones previstas en los protocolos internacionales de vigilancia, control y erradicación, además del seguimiento epidemiológico posterior, sin que se registraran nuevos casos en establecimientos productivos.
La comunicación formal ante la OMSA era un paso esperado por el sector privado, que desde la aparición de los focos había quedado sujeto a revisiones sanitarias por parte de varios países compradores.
Influenza aviar: Argentina recupera estatus
En términos económicos, la recuperación del estatus sanitario también vuelve a poner en valor el peso que tiene la avicultura en el comercio exterior argentino.
De acuerdo con los últimos registros oficiales, la Argentina exporta cada año entre 160.000 y 175.000 toneladas de carne aviar, a lo que se suman subproductos comestibles, harinas de origen animal y material genético, con un ingreso total que en conjunto supera los 200 millones de dólares anuales.
Esa cifra ubica al sector entre las economías regionales que, sin tener la visibilidad de otros complejos agroindustriales, sostiene una presencia constante en distintos mercados internacionales.
Dentro de esa estructura, cualquier interrupción sanitaria tiene un efecto inmediato sobre la actividad comercial. La suspensión temporal de embarques no sólo afecta contratos puntuales, sino que también altera la planificación industrial de una cadena integrada donde la producción está diseñada para abastecer tanto al mercado interno como al externo.
Por eso, en el sector señalan que la restitución del reconocimiento internacional no sólo representa una mejora sanitaria, sino también la posibilidad de recuperar previsibilidad en un negocio donde la continuidad de los mercados resulta tan importante como el volumen exportado.
Los antecedentes de una crisis sanitaria con impacto comercial
La situación sanitaria había cambiado cuando se detectaron casos de influenza aviar en aves comerciales, después de una serie de hallazgos previos en aves silvestres. A partir de ese momento, varios mercados internacionales suspendieron de manera preventiva el ingreso de productos avícolas argentinos o activaron mecanismos de revisión de sus acuerdos sanitarios.
En esos meses, el impacto no quedó limitado al plano sanitario. La aparición de la enfermedad alteró la operatoria comercial de una cadena que venía aumentando su participación en mercados externos y que había consolidado ventas en destinos de Asia, África, Medio Oriente y países de América Latina.
El primer episodio que alteró nuevamente el estatus sanitario se confirmó en febrero en un establecimiento comercial de la localidad bonaerense de Ranchos, donde el Senasa detectó el virus H5 en un plantel de reproductores. Ese foco obligó a activar de inmediato el protocolo sanitario, con interdicción del predio, sacrificio de las aves afectadas y notificación internacional a la OMSA, ya que al tratarse de una granja comercial el caso impactó directamente sobre la condición sanitaria del país frente a sus compradores externos.
Pocos días después apareció un segundo caso también en la provincia de Buenos Aires, esta vez en un establecimiento de reproductores pesados en Lobos, dentro de la misma zona productiva. Antes de esos episodios en granjas comerciales, el organismo sanitario ya había confirmado la presencia del virus en aves silvestres en Madariaga, lo que había reforzado la vigilancia epidemiológica sobre uno de los principales corredores avícolas del país. Luego, Senasa confirmó la presencia del primer caso en la provincia de Córdoba. El brote se registró en aves comerciales de un establecimiento localizado en Alejo Ledesma, Córdoba, que se dedica a la producción de huevos para consumo.
La sucesión de esos focos obligó a endurecer controles en movimiento de aves, reforzar la bioseguridad en establecimientos y suspender preventivamente exportaciones hacia algunos destinos hasta que el país pudiera volver a demostrar la erradicación del virus.
En algunos casos, la interrupción fue total. En otros, los compradores mantuvieron operaciones bajo esquemas de regionalización, permitiendo importaciones desde zonas no afectadas. Sin embargo, la aplicación de esos criterios dependió de cada país y obligó a negociaciones bilaterales para restablecer la operatoria.
Las restricciones comerciales también obligaron a redireccionar parte de la producción al mercado interno, en un contexto de mayores costos productivos y de menor previsibilidad para la planificación de embarques.
Un sector que espera recuperar mercados
Tras la confirmación oficial del Senasa, la industria avícola destacó la importancia de la medida para retomar negociaciones con los destinos que habían quedado en revisión.
Carlos Sinesi, director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), señaló: «Desde la industria avícola, recibimos con gran satisfacción la noticia comunicada por el Senasa sobre la restitución del estatus de la Argentina como país libre de influenza aviar altamente patógena».
El directivo indicó que la recuperación del reconocimiento sanitario puede facilitar la normalización del comercio exterior del sector. «Este es, sin dudas, un paso fundamental para continuar nuestro camino exportador y avanzar en la reapertura de los mercados internacionales para los productos avícolas nacionales y trabajar en la zonificación en aquellos destinos donde aún no tenemos acuerdos», sostuvo.
La referencia a la zonificación apunta a uno de los puntos que la industria viene planteando desde la crisis sanitaria: la posibilidad de que futuros episodios aislados no impliquen automáticamente el cierre completo de un mercado, sino restricciones circunscriptas a las áreas afectadas.
El peso económico del comercio exterior
La avicultura argentina consolidó en los últimos años una estrategia de crecimiento vinculada al comercio internacional, especialmente en carne aviar congelada, subproductos y huevos procesados.
Aunque el mercado interno continúa siendo el principal destino de la producción, las exportaciones representan una fuente de ingresos clave para varias empresas del sector, particularmente en un escenario económico donde la generación de divisas se volvió un factor central para muchas actividades agroindustriales.
En ese contexto, la pérdida temporal del estatus sanitario había generado preocupación entre empresas exportadoras por el riesgo de perder participación frente a competidores con mayor presencia global, especialmente Brasil y Estados Unidos.
Sinesi remarcó esa dimensión al señalar que la recuperación del estatus «nos permite seguir contribuyendo al crecimiento de la economía argentina, agregando valor en origen y generando el ingreso de divisas que el país necesita».
El restablecimiento de la condición sanitaria no implica una reapertura automática de todos los mercados, ya que cada país importador debe completar sus propios procesos administrativos y sanitarios. Sin embargo, el reconocimiento de la OMSA constituye la base técnica para avanzar en esa dirección.
El desafío de sostener la condición sanitaria
Más allá de la recuperación formal del estatus, tanto el sector público como el privado coinciden en que el principal desafío será sostener esa condición en el tiempo.
La influenza aviar es una enfermedad que puede reintroducirse a través del contacto con aves silvestres migratorias, por lo que el sistema sanitario mantiene activos los esquemas de vigilancia epidemiológica en todo el país.
Desde CEPA señalaron que la prevención seguirá siendo un eje central para evitar nuevos episodios que puedan afectar nuevamente el comercio.
«Es sumamente importante que se implementen y refuercen las campañas de comunicación para que todos los actores de la cadena adopten las medidas de prevención necesarias», afirmó Sinesi.
El dirigente agregó que «mantener este estatus requiere de un esfuerzo conjunto para proteger nuestra producción y el futuro de la industria».
Con la restitución del reconocimiento sanitario, la cadena avícola argentina vuelve a quedar en condiciones de negociar desde una posición más favorable ante sus compradores. El próximo paso será convertir esa recuperación técnica en una normalización comercial efectiva en los mercados internacionales donde la actividad había quedado condicionada por la aparición de la enfermedad.
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ECONOMIA
El Gobierno cerró préstamos por USD 3.200 millones con bancos del exterior y garantía de organismos internacionales

El Gobierno cerró dos operaciones de crédito con bancos del exterior y garantía de organismos interacionales por un total de USD 3.200 millones, según de informó a través de dos resoluciones del ministerio de Economía publicadas hoy en el Boletín Oficial.
La primera de ellas es por USD 2.000 millones con los bancos BBVA (Banco Bilbao Vizcaya Argentaria) y Santander, en ambos casos a través de la sucursal de Nueva York, con garantía del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) / Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI o MIGA por su sigla en inglés).
También se acordó otro préstamo por USD 1.200 millones con el Deutsche Bank, con “garantía parcial” del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por hasta USD 550 millones. Ayer, las reservas del BCRA aumentaron USD 1.264 millones y fuentes oficiales confirmaron que el incremento respondió al ingreso de préstamos garantizados.
En un mensaje en X, el secretario de Finanzas Federico Furiase señaló que “hoy se concreta el ingreso de los fondos correspondientes” a estos créditos. El funcionario destacó que esta opción es preferible al regreso a los mercados globales: “Estos préstamos constituyen una fuente de refinanciamiento con condiciones de costo financiero y plazo más óptimas para el Estado de las que resultarían de una colocación en los mercados internaciones bajo las condiciones actuales”.
“La estrategia financiera continúa enfocada en refinanciar los vencimientos de capital al menor costo financiero posible, extender la duration del perfil de la deuda, mantener un perfil de vencimientos ordenado a lo largo del tiempo y sostener una trayectoria no creciente de la relación deuda a PIB (solvencia fiscal intertelmporal)“, afirmó Furiase.
Las operaciones se concretaron ante el inminente compromiso de la Argentina por USD 4.200 millones que la Argentina afrontará mañana, 9 de julio, con los tenedores de bonos. El vencimiento abarca amortización de capital y pago de intereses por esa cifra.
El pasado lunes 6, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció el programa financiero para lo que resta del 2026 y para 2027. Además de detallar cada una de las fuentes de financiamiento para los vencimientos en moneda extranjera, aseguró que para el pago de USD 4.200 millones habrá un “exceso de dólares” por el lanzamiento del nuevo Bonar 2029 y el ingreso de los prestamos como los que se anunciaron hoy.
“Para el pago de ahora hay USD 3.900 millones en la cuenta del Tesoro en el Banco Central y va a entrar la plata de las garantías antes del pago. Va a haber exceso de reservas”, sostuvo el ministro Caputo ante la consulta de Infobae sobre cómo se va a realizar el pago a bonistas por USD 4.200 millones.
Dentro del esquema financiero que presentó el equipo conómico para lo que resta de este año, hay compromisos a cumplir por USD 19.200 millones, mientras que las fuentes de financiamiento suman USD 22.900 millones lo que genera un colchón financiero de USD 3.700 millones.
En esa ecuación se incluyó un total de USD 4.000 millones de préstamos garantizados por organismos multilaterales de crédito, que en base a lo anunciado hoy ya comenzaron a ingresar.
También se detallaron otras fuentes de ingresos de importancia. Entre ellas, se destaca la compra de dólares al Banco Central de la República Argentina (BCRA) por USD 6.700 millones y el roll over intra sector público (capital e intereses) por USD 800 millones.
El programa también prevé desembolsos del Fondo Monetario Internacional (FMI) por USD 1.900 millones y de otros organismos internacionales, excluyendo al FMI, por USD 2.800 millones.
El Tesoro contempla la emisión de deuda local por un total de USD 6.000 millones para lo que resta del año, de los cuales USD 4.000 millones ya se emitieron a través de los bonos Bonar 2027 y Bonar 2028. Dado que en esos dos casos ya se alcanzó el límite fijado para la emisión, a partir de la próxima licitación, prevista para el 15 de julio, se lanzará una nueva serie: el Bonar 2029 (AO29), que tendrá un tope global de USD 2.000 millones, aunque en la primera colocación no habrá un límite específico.
Además de las emisiones locales, el esquema presentado por Economía contempla ingresos por privatizaciones por USD 800 millones para lo que resta de 2026. Furiase también informó que el programa incorpora la posibilidad de realizar emisiones en el mercado internacional, aunque sin una cifra predefinida. “En emisiones internacionales pusimos un guion y no cero. Es una opción el mercado internacional en función de cómo evolucione el mercado nacional, internacional y las tasas”, indicó el secretario de Finanzas.
ECONOMIA
Mudanza o renovación: dónde comprar muebles usados en excelente estado y ahorrar hasta 70%

La compra de muebles usados dejó de ser una alternativa reservada para coleccionistas o quienes tienen un presupuesto ajustado. La inflación acumulada de los últimos años, el costo de equipar un departamento y la tendencia hacia el consumo sustentable impulsaron un mercado donde es posible encontrar muebles de madera maciza, diseño vintage y hasta piezas de autor a una fracción de su valor original.
Los especialistas en decoración aseguran que el secreto está en saber dónde buscar. Mientras las ferias y mercados de pulgas ofrecen oportunidades para quienes disfrutan recorrer puestos, los locales de compra-venta permiten encontrar muebles restaurados y listos para usar. A eso se suman plataformas digitales como Facebook Marketplace y Mercado Libre, donde aparecen oportunidades todos los días.
Los mejores lugares para comprar muebles usados
Mercado de Pulgas de Palermo: Es uno de los clásicos de Buenos Aires para encontrar mesas, bibliotecas, aparadores, sillas y objetos de decoración. Muchos puestos venden muebles restaurados, aunque también es posible negociar precios en piezas para reciclar.
San Telmo: El barrio concentra una amplia oferta de anticuarios y locales especializados en muebles antiguos y de diseño. Entre ellos se destacan Abraxas Antiques, Almacén de Antigüedades y Gabriel del Campo Anticuario, donde se pueden encontrar desde mesas de comedor hasta cómodas y bibliotecas restauradas.
Ferias de fin de semana: La Feria de San Telmo, la Feria de los Andes (Chacarita) y la Feria del Anticuario de Barrancas, en San Isidro, suelen ofrecer muebles, objetos de decoración y antigüedades a precios competitivos.
Galpones y compra-venta en el Gran Buenos Aires: Los galpones de usados siguen siendo uno de los secretos mejor guardados para quienes buscan equipar una casa gastando poco. Sobre la colectora del Acceso Oeste, entre los kilómetros 30 y 45, y también en la zona de Del Viso sobre Panamericana, se concentran numerosos locales con muebles recuperados, juegos de comedor, dormitorios y oficinas.
También sobresalen comercios como El Shopping del Usado, en el oeste del Gran Buenos Aires, y Muebles Económicos, en San Justo, con una oferta orientada a quienes buscan precios bajos.
Otra opción son las tiendas de organizaciones benéficas, que venden muebles donados para financiar programas sociales. Entre las más conocidas aparecen el Ejército de Salvación, la Fundación Tzedaká, el Cottolengo Don Orione y Fundación Vivienda Digna. Además de conseguir buenos precios, la compra contribuye al sostenimiento de esas instituciones.
En igual sentido, las plataformas digitales concentran una parte creciente de las operaciones, a través, por ejemplo de Facebook Marketplace, que permite negociar directamente con el vendedor y retirar el producto en persona, mientras que Mercado Libre reúne tanto muebles usados como restaurados por comercios especializados.
Cuánto se puede ahorrar
Según operadores del sector, un mueble usado en muy buen estado suele costar entre 40% y 70% menos que uno nuevo de calidad similar. En muebles de madera maciza o de diseño, la diferencia puede ser aún mayor, especialmente cuando el comprador está dispuesto a realizar pequeñas restauraciones. Pero antes de comprar conviene tomar en cuenta algunos consejos:
• Revisar la estructura y verificar que no existan movimientos o fisuras.
• Confirmar que cajones y puertas funcionen correctamente.
• Buscar señales de humedad o ataque de insectos en muebles de madera.
• Consultar el costo del flete antes de cerrar la operación.
• Comparar el precio con uno nuevo para medir el ahorro real.
En cuanto a los muebles que conviene comprar usados, los especialistas recomiendan aprovechar especialmente mesas de comedor, bibliotecas, escritorios, cómodas, sillones de madera y muebles antiguos de roble, cedro o petiribí.En cambio, aconsejan ser más cuidadosos con colchones, tapizados muy deteriorados o muebles con daños estructurales importantes.
En cuanto a las mejores oportunidades según el presupuesto:
• Hasta $100.000: mesas auxiliares, sillas, mesas de luz y estanterías.
• Entre $100.000 y $300.000: escritorios, bibliotecas, cómodas y aparadores.
• Más de $300.000: juegos de comedor completos, dormitorios, sillones premium y muebles de diseño.
Con la vivienda como uno de los principales destinos del ahorro de las familias, el mercado de muebles usados se consolida como una alternativa para equipar un hogar con productos de buena calidad, diseño y larga vida útil, pero con un desembolso muy inferior al que exige comprar todo a estrenar.
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ECONOMIA
Denuncian que el 10% del aceite de girasol que se vende en la Argentina tiene alguna adulteración

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) denunció ante organismos de control la venta de aceite rotulado como “aceite de girasol 100%” que, según sus análisis, está mezclado con otro aceite y podría alcanzar “cerca del 10% del mercado».
En su comunicado, la entidad precisó la escala del presunto fraude: “De cada 40 millones de litros que se venden por mes, unos 4 millones son fraudulentos». La cámara indicó que los resultados provienen de “análisis de empresas socias”.
CIARA enumeró tres tipos de perjuicios para el consumidor y advirtió que el primero es una merma en la cantidad: “Envases con hasta 122 mililitros menos de lo que declara la etiqueta». También cuestionó que el rótulo no coincida con la composición real: “Se vende como aceite de girasol puro, pero está mezclado con otro aceite”.
Como señal técnica de esa posible adulteración, la cámara apuntó a un marcador químico: “El ácido linolénico, que en el aceite de girasol no supera el 0,3%, aparece hasta veintiséis veces por encima”. Según el documento, ese desvío funciona como indicio de mezcla.
La entidad sumó alertas por eventuales riesgos sanitarios. En el comunicado mencionó “una declaración ‘0% trans’ que resultó falsa” y señaló “un producto con olor a solvente, hoy bajo análisis de aptitud”.
Sobre el marco de control, CIARA reclamó que “el etiquetado debe reflejar el contenido real del producto” y sostuvo que acompaña “el fortalecimiento de los controles y la transparencia en toda la cadena”. También pidió “una respuesta coordinada y urgente de los organismos de control para proteger a los consumidores y la integridad del sector aceitero argentino”.

Para tomar dimensión de la importancia del complejo girasolero, vale mencionar en ese marco que el sector experimenta un periodo de marcada actividad, sostenido por inversiones privadas de alto impacto y un aumento constante de las exportaciones, según un informe de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).
Las empresas procesadoras reafirman su apuesta por el girasol mediante planes de inversión significativos. Durante 2025, la ampliación de la capacidad instalada permitió alcanzar máximos históricos de molienda en el primer trimestre de 2026.
Entre los proyectos destacados figura la expansión de una planta en San Lorenzo, Santa Fe, que, tras una inversión de 12 millones de dólares, incrementará su capacidad anual a 500.000 toneladas.
Además, otra firma anunció una inversión de 400 millones de dólares destinada a la construcción de una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en Bahía Blanca, la cual se integrará a su red logística y al puerto de aguas profundas.
El crecimiento también se evidencia en las exportaciones. De acuerdo a datos del Indec, analizados por el Consejo Agroindustrial Argentino, el complejo girasolero exportó 1.327,6 millones de dólares en el primer cuatrimestre de 2026, lo que implica un incremento interanual del 159,5% y representa el 7,9% del total de ventas externas agroindustriales.
Como dato destacado, en 2025, Argentina ocupó el primer lugar como proveedor de aceites vegetales para India, actualmente el país con mayor población a nivel global. Así lo indica un informe del Departamento de Investigación y Desarrollo de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
El reporte señala que India importó 3,56 millones de toneladas de aceites vegetales provenientes de Argentina en ese año, lo que constituyó un hecho significativo tanto para el vínculo comercial entre ambas naciones como para la presencia argentina en el mercado internacional de estos productos.
En el mercado interno también se advierte una expansión relevante. La Secretaría de Agricultura informó compras de girasol por 3,94 millones de toneladas para la campaña 2024/2025, lo que supone un 38% más que la temporada anterior. Para el ciclo 2025/2026, ya se registran operaciones por 4,17 millones de toneladas, lo que representa un aumento interanual del 47,5%.















