ECONOMIA
Calculan que el Gasoducto Perito Moreno permitió ahorrar casi USD 10.000 millones en importación de energía

A casi tres años de su inauguración, el Gasoducto Perito Moreno que transporta el gas que se extrae en Vaca Muerta hasta la provincia de Buenos Aires, permitió ahorrar USD 9.122 millones en importaciones de energía. El dato resulta de un informe de la Fundación Encuentro, que calculó un retorno de 3,97 veces sobre una inversión de USD 2.300 millones sin IVA.
Hoy, la segunda parte del proyecto que permitirá ampliar aún más la capacidad de transporte del ducto, y, una vez finalizada, garantizar el abastecimiento de gas en el interior del país sobre todo durante los meses de invierno, ya está dentro del marco del RIGI .
Entre 2023 y 2026, el estudio de la fundación ligada a Sergio Massa estimó una sustitución de 6.700 millones de metros cúbicos de gas natural licuado importado por barco, con un ahorro de USD 3.474 millones. También contabilizó menores compras de gasoil para Cammesa por 3.500.000 metros cúbicos, equivalentes a USD 2.593 millones.
El informe de Fundación Encuentro agregó que se evitaron importaciones de 3.300 millones de metros cúbicos de gas de Bolivia por USD 1.344 millones, de dos millones de toneladas de fueloil por USD 870 millones y de 6.000 gigawatts-hora (GWh) de electricidad desde Brasil y Uruguay por USD 841 millones.

La obra, inaugurada por el entonces presidente Alberto Fernández, conecta Tratayén, en Neuquén, con Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires. El plan original prevé que el trazado llegue hasta San Jerónimo Sud, en Santa Fe.
De acuerdo con el estudio, el gasoducto inyectó 17.000 millones de metros cúbicos a la red desde su puesta en marcha, el 9 de julio de 2023. Esa contribución permitió reemplazar compras externas de GNL, combustibles líquidos, gas boliviano y energía eléctrica en un sistema que todavía necesita importar durante los meses de mayor consumo invernal.
El trabajo sostuvo que la obra “no resolvió por sí sola toda la dependencia: en invierno todavía la Argentina importa GNL, porque resta ejecutar la segunda etapa de la obra, que estaba proyectada, pero que frenó el actual gobierno nacional”. La publicación vinculó ese límite a la falta de capacidad adicional de transporte.
El mismo documento indicó que la construcción se completó en 302 días y que el 81% de la obra fue realizada por la industria argentina. También computó 48.800 puestos de trabajo movilizados durante la ejecución y 12.750 empleos sostenidos en Vaca Muerta hacia 2026, de los cuales 2.770 fueron directos y 9.980 indirectos.
El estudio afirmó, a su vez, que el gasoducto destrabó “el verdadero activo” del sistema energético argentino al mejorar la salida de producción desde Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo.
A fines de abril, el Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó el proyecto de ampliación del gasoducto, gestionado por Transportadora de Gas del Sur (TGS). El anuncio lo confirmó en ese entonces el ministro de Economía Luis Caputo, quien informó una inversión superior a USD 500 millones, a la que se sumarán otros USD 200 millones en desarrollos complementarios.
El objetivo de esa obra es habilitar 12 millones de metros cúbicos diarios adicionales de gas en el anillo de Buenos Aires antes del invierno de 2027. Según explicó Caputo, ese refuerzo permitirá abastecer con mayor volumen a usuarios residenciales, industrias y plantas de generación eléctrica a un costo menor que el del GNL importado.
La ampliación incluye la instalación de 30 kilómetros de caños de 30 pulgadas de diámetro y la expansión de tres plantas compresoras. Esas tareas incrementarán la capacidad de transporte para evacuar más gas de Vaca Muerta hacia Buenos Aires y el área metropolitana, donde se concentra una parte central de la demanda nacional.
La importancia del proyecto radica en que la Argentina, pese a ser productora y exportadora de hidrocarburos, todavía necesita importar GNL en invierno. En el caso del gas, la capacidad de transporte es determinante porque el fluido, una vez extraído e inyectado en los gasoductos, debe consumirse.

El esquema elegido para esta ampliación difiere del utilizado durante los últimos años en el sector energético. Las empresas privadas asumirán el riesgo y la gestión de la obra sin que el Estado nacional actúe como comprador principal ni como financista, y la nueva capacidad será ofrecida directamente a otros privados.
El gasoducto se llamó originalmente Presidente Néstor Kirchner y fue rebautizado como Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno, hoy referido como gasoducto Perito Moreno. El cambio de nombre se produjo en noviembre de 2024 y fue confirmado por el entonces vocero presidencial Manuel Adorni.
Y, aunque la obra se concretó durante el gobierno de Alberto Fernández, la historia del gasoducto comenzó en julio de 2019, cuando el entonces presidente Mauricio Macri lanzó una licitación pública para iniciar la construcción, aunque nunca abrió las ofertas. Ese llamado fue derogado el 29 de diciembre de 2020 por el entonces secretario de Energía Darío Martínez. La reactivación llegó casi dos años después
Corporate Events,South America / Central America
ECONOMIA
Cuántos dólares gastarán los argentinos que van a ver la final del Mundial

La clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026, que disputará con España, no solo moviliza a miles de hinchas, sino que también tendrá un impacto económico sobre la salida de divisas. Un informe privado proyectó distintos escenarios para calcular cuál será el gasto total asociado a los viajes a Nueva York.
Según un informe realizado por Qualy Consultora, el cálculo surge de combinar la capacidad del estadio, la disponibilidad de entradas, los precios vigentes y distintos escenarios sobre la participación de hinchas argentinos en las tribunas.
El encuentro se disputará en el MetLife Stadium, cuya capacidad para la final ronda los 82.500 espectadores. El informe señala que las entradas originales ya están prácticamente agotadas y que la oferta disponible proviene principalmente del sistema oficial de reventa de la FIFA y del mercado secundario.

En ese contexto, los precios se mantienen en niveles elevados. Las entradas oficiales con precios dinámicos parten de alrededor de USD 8.000, mientras que en el mercado de reventa los valores oscilan entre USD 7.000 y más de USD 10.000 incluso para las ubicaciones más económicas. De acuerdo con el análisis, la escasez de localidades convirtió al precio en el principal mecanismo para racionar la demanda.
La consultora planteó tres escenarios de cantidad de viajeros adicionales que podrían viajar a último momento al partido definitorio y generar salida de divisas. La estimación conservadora asciende a 3.000 hinchas, la intermedia, a 4.500; y la alta, a 5.900.
En cuanto al gasto, Qualy estima un desembolso promedio de USD 13.000 por persona. La cifra contempla una entrada de USD 8.000, pasajes aéreos por USD 1.700, alojamiento por USD 2.000 y otros consumos por USD 1.300.
Bajo esos supuestos, los 4.500 viajeros incrementales generarían un gasto total cercano a USD 58 millones, monto que el estudio considera como demanda adicional de divisas vinculada exclusivamente a la final de la Copa del Mundo.
En total, la salida de dólares asociada al Mundial estará entre 200 y 450 millones de dólares, una cifra relevante pero limitada en comparación con otros egresos de divisas del país.

La fiebre mundialista se vio reflejada en la búsqueda de vuelos hacia Nueva York: según datos de Despegar, crecieron 6.000% en las horas posteriores al triunfo contra Inglaterra. “El Campeonato del Mundo tiene una capacidad única para unir a los argentinos y convertir un evento deportivo en una experiencia que no se olvida”, indicó la empresa.
“La final representa el punto más alto de ese sentimiento y, una vez más, vemos cómo esa pasión se transforma en una fuerte intención de viaje”, agregó.
Incluso, el miércoles por la noche Aerolíneas Argentinas lanzó dos vuelos especiales para llevar a los hinchas a la final y los 540 pasajes disponibles se agotaron en solo 12 horas. Tal es así, que la línea aérea decidió lanzar un tercero, con salida desde Ezeiza el sábado 18 de julio a las 22 horas. El nuevo vuelo contará con una tarifa para el tramo de ida desde USD 2.200 más impuestos. Además, informaron que los dos vuelos diarios a Miami durante los días previos a la final también se encuentran completos.
En la línea aérea recomiendan chequear su web oficial ya que podrían liberarse asientos pendientes de emisión o que hayan sido comprados por agencias de viajes.
La expectativa por la definición entre Argentina y España no solo se refleja en la demanda de pasajes y entradas, sino también en el movimiento de agencias de turismo y servicios vinculados. Aunque en un principio no parecía haber mucho interés por viajar a la Copa del Mundo, principalmente por el elevado gasto que conllevaba, el entusiasmo fue creciendo a medida que la Selección clasificaba a la siguiente ronda.
hinchas argentinos,fútbol,estadio,aficionados,reacciones
ECONOMIA
Familias destinan 30% de sus ingresos a pagar deudas y la morosidad récord amenaza al plan Caputo

El Gobierno apuesta a que el crédito para el consumo de las familias vuelva a funcionar como uno de los motores de la recuperación económica, pero existe una traba en esa intención que llevará tiempo solucionar.
El dato concreto es que las familias argentinas ya destinan alrededor del 30% de su masa de ingresos al pago de cuotas de créditos tomados en los últimos dos años. Se trata de un nivel récord, en un contexto de alza permanente de la morosidad.
El registro no sólo refleja un fuerte aumento del endeudamiento sino que, además, anticipa que el margen para seguir tomando nuevos préstamos sigue estrechándose.
La conclusión adquiere todavía mayor relevancia porque coincide con otro fenómeno que ya preocupa tanto al Gobierno como a los financistas: la morosidad de los créditos a las familias trepó al peor nivel de los últimos 20 años.
El deterioro ya no está concentrado únicamente en los bancos sino también en los créditos otorgados por financieras, fintechs y cadenas de electrodomésticos, donde la situación es todavía más delicada.
Por qué la inflación baja complica el pago de deudas
La dinámica actual tiene que ver con los años de inflación muy elevada, donde la deuda de las familias se licuaba rápidamente. La inflación terminaba reduciendo, en términos reales, el peso de las cuotas.
Ahora sucede exactamente lo contrario.
Con una inflación que va a un ritmo del 30% interanual pero con tasas de interés reales fuertemente positivas, las cuotas dejaron de licuarse y comenzaron a representar una porción cada vez mayor del presupuesto familiar.
Según la consultora Eco Go, la tasa real (por encima de la inflación) promedio de los créditos al consumo ronda el 58%, un nivel muy superior al observado durante el período inflacionario.
Esa combinación explica buena parte del deterioro.
Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi, autores del reporte, sostienen que la carga financiera —es decir, la relación entre el servicio mensual de la deuda y los ingresos— se convirtió en el principal determinante del riesgo de incumplimiento.
De hecho, encuentran una correlación extremadamente elevada entre ambas variables: cuando aumenta el peso de las cuotas, unos siete meses después aumenta el nivel de la mora.
El límite que enfrenta la estrategia económica
El crédito venía creciendo a tasas muy superiores a la evolución del consumo. Hubo meses del año 2024 donde el crédito para el consumo se expandió a un ritmo del 10% (real) mensual.
Sin embargo, a medida que las familias destinaron una porción creciente de sus ingresos al pago de obligaciones ya asumidas, fue disminuyendo el espacio para seguir incorporando nuevas cuotas.
En otras palabras, el propio éxito inicial de la expansión crediticia empezó a convertirse en un límite para su continuidad.
El informe de Eco Go identifica otro dato preocupante:
- El 71% del incremento de la carga financiera se explica por el fuerte crecimiento del volumen de crédito
- El 29% restante responde al acortamiento de los plazos, que obliga a pagar cuotas mensuales más elevadas
Uno de cada tres pesos se va en pagar deudas
El fenómeno resulta todavía más evidente cuando se incorpora el universo del crédito no bancario.
Mientras el Banco Central calcula una carga financiera cercana al 22% utilizando exclusivamente el financiamiento bancario, Eco Go estima que al sumar financieras, proveedores de crédito y otras entidades no bancarias, ese porcentaje escala hasta 30%, es decir 7,7 puntos adicionales.
Dicho de otra manera: uno de cada tres pesos que ingresan a los hogares se destinan a pagos de créditos. En este contexto de ahogo financiero, la morosidad se disparó.
La irregularidad del crédito no bancario ya alcanza aproximadamente 29%, más del doble que la observada en los bancos, y eleva la mora consolidada de las familias hasta el 15%.
Incluso, el informe detecta un cambio de comportamiento que suele aparecer cuando comienzan las restricciones financieras.
Muchos clientes que originalmente se financiaban únicamente en bancos terminaron recurriendo también al crédito no bancario.
En ese grupo, la morosidad prácticamente se duplicó: pasó del 10,8% al 21,6%, muy por encima de quienes permanecieron exclusivamente dentro del sistema bancario.
Los jóvenes, los más afectados por la mora
Los jóvenes de hasta 24 años aparecen como el segmento con mayores niveles de endeudamiento.
Un 38% de los jóvenes de esa edad se encuentra en situación de mora, en su mayoría con billeteras digitales.
Paradójicamente, el informe sostiene que el actual escenario constituye la imagen inversa de la crisis de 2018-2019.
En aquel momento la inflación elevada licuaba rápidamente las deudas de las familias y el mayor problema estaba concentrado en las empresas.
Hoy ocurre exactamente al revés: la desinflación fortaleció el poder de compra de los salarios, pero también volvió mucho más pesada la carga financiera de los hogares, desplazando el epicentro del riesgo hacia el consumo.
Qué proyectan los analistas para los próximos años
De acuerdo a las proyecciones de Eco Go, es muy complicado que el problema desaparezca en el corto plazo.
Sus proyecciones muestran que, aun bajo escenarios relativamente optimistas, la morosidad seguirá en niveles históricamente elevados durante los próximos dos años.
Para el Gobierno, el desafío consiste ahora en evitar que el crecimiento del crédito termine chocando contra su propio límite.
Porque si una parte cada vez mayor del ingreso familiar queda absorbida por el pago de cuotas, el impulso que el financiamiento venía aportando al consumo podría comenzar a perder fuerza justamente cuando la Casa Rosada más necesita consolidar la recuperación económica.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,endeudamiento familiar,morosidad,créditos al consumo
ECONOMIA
Trabajo, dividendo y propiedad: las tres cuentas que las familias empresarias no separan

En las pymes familiares, tres conceptos que parecen obvios —quién trabaja, quién cobra dividendos, quién es dueño— suelen vivir mezclados. Y esa confusión es la fuente de muchos de los conflictos que no se resuelven con números.
En una empresa familiar, hay tres dimensiones que conviven y que muchas veces se confunden: trabajo (sueldo), dirección (honorarios) y propiedad (dividendos). Cada una responde a una lógica distinta, y mezclarlas es la fuente de la mayoría de los conflictos que veo en mi trabajo como CEPA –Certified Exit Planning Advisor– con familias empresarias.
Trabajo significa que alguien dedica tiempo, energía y conocimiento a la empresa, cumpliendo con una función gerencial u operativa en la misma. Por ese aporte, recibe un salario. Y ese salario debería, idealmente, ser comparable al que la empresa le pagaría a un profesional del mismo nivel contratado en el mercado.
Dirección significa que somos parte del órgano que fija el norte, el rumbo, toma decisiones estratégicas, controlamos desde ahí que la ejecución se dé como lo establecimos, que estemos yendo a donde queremos ir. Por este rol se cobra un honorario como “director”. El directorio tiene responsabilidades muy importantes en nuestras empresas. También podemos tener Directores profesionales, externos y no necesariamente tienen que ser los mismos dueños de la empresa.
En una empresa familiar, hay tres dimensiones que conviven y que muchas veces se confunden: trabajo (sueldo), dirección (honorarios) y propiedad (dividendos)
La empresa genera utilidades, distribuye una parte de esas utilidades entre quienes son dueños del capital, y cada accionista recibe en proporción a su participación. La diferencia con el salario es importante: el salario remunera el trabajo cotidiano; el dividendo remunera el riesgo asumido al haber puesto capital y haberlo dejado expuesto al negocio.
Propiedad significa ser dueño del paquete accionario. Eso da derechos políticos —votar en una asamblea, integrar el directorio—, derechos económicos —cobrar dividendos, la empresa genera utilidades (o pérdidas), distribuye una parte de esas utilidades entre quienes son dueños del capital, y cada accionista recibe en proporción a su participación. El dividendo remunera el riesgo asumido al haber puesto capital y haberlo dejado expuesto al negocio. La propiedad puede heredarse, comprarse, venderse o transferirse, y es independiente del trabajo cotidiano en la empresa y de la Dirección.
Hasta acá, parece simple. El problema empieza cuando estos tres planos se mezclan en una misma familia. Veamos un caso típico, compuesto, que reproduzco con variantes muchas veces: Tres hermanos heredan una empresa al fallecer el padre. Uno trabaja en la empresa hace 15 años, escaló, hoy es director comercial. El otro nunca quiso trabajar ahí, eligió otra carrera, vive en otra ciudad. El tercero entró a trabajar hace cinco años en un puesto administrativo. Los tres son accionistas en partes iguales. Y ahí empieza el ruido.
Lo ideal es que para trabajar en la empresa un familiar tenga que ser tan bueno como el mejor candidato externo que se podría contratar
El director comercial cobra un sueldo acorde al puesto. El que tiene un puesto administrativo cobra mucho menos, porque su responsabilidad es menor. El que no trabaja en la empresa, no cobra nada por el trabajo. Pero los tres, como accionistas, tienen el mismo derecho a dividendos. ¿Qué suele pasar? El que vive en otra ciudad, en algún momento, dice: “¿por qué él gana tanto más que yo?”. Y la respuesta es simple: porque uno trabaja en la empresa y el otro no. Si querés cobrar como él, vení a trabajar. Si no, recibirás dividendos como accionista, igual que los demás.
Lo que parece evidente cuando se explica así, en la realidad pocas veces está conversado. La familia se sienta a una mesa, mira los números de la empresa, y empiezan los reproches. Reproches que en general no son sobre la empresa: son sobre la historia familiar, sobre el padre que no quiso, sobre la madre que sí, sobre la herencia emocional que cada uno trae y que se cuela en la conversación de negocios y de la empresa.
¿Qué hacemos en estos casos? Trabajamos en separar las conversaciones. La conversación del trabajo: quién hace qué, qué responsabilidades tiene, qué se espera, cuánto se paga. Eso se compara con el mercado. Lo ideal, en mi opinión, es que, para trabajar en la empresa, un familiar tenga que ser tan bueno como el mejor candidato externo que se podría contratar. Si no lo es, mejor que trabaje en otro lado y se prepare.
La conversación de los dividendos: cuándo se distribuyen, qué porcentaje de las utilidades se reinvierten. Eso lo decide el directorio, no la sobremesa familiar. La conversación de la propiedad: quién quiere seguir siendo dueño, quién prefiere salir, cómo se valúan las participaciones, qué reglas de transferencia rigen entre familiares y entre familiares y terceros.
A veces surgen conflictos igual, es parte de la naturaleza humana y también existen las herramientas para contenerlos, tratarlos adecuadamente y disolverlos y resolverlos
Cuando estas tres conversaciones se separan y se ordenan, los conflictos no desaparecen pero cambian de naturaleza: pasan de ser disputas existenciales a problemas y temas que tienen solución, normalmente ocurren y cuando se ordenan solemos no tener conflictos. A veces surgen conflictos igual, es parte de la naturaleza humana y también existen las herramientas para contenerlos, tratarlos adecuadamente y disolverlos y resolverlos. Todo esto en la medida en que estemos preparados.
Mi recomendación es siempre la misma: empezar antes. Mucho antes. Cuando todavía hay tranquilidad, cuando los temas se pueden hablar sin presión, cuando el fundador o los fundadores están activos y pueden liderar la conversación.
Gustavo Schutt, consultor especializado en Exit Planning y en aumentar el valor de las empresas. Autor de “La reinvención del dueño”.
familia,empresa,generaciones,reunión,sala de juntas,gráficos,decisiones,estrategia,acuarela,liderazgo
DEPORTE1 día agoEl machete del arquero inglés en una botella que sorprendió a Messi tras el triunfo: el dardo de un ayudante de Scaloni a Inglaterra
POLITICA16 horas agoEl fuerte cruce público entre Victoria Villarruel y Patricia Bullrich tras los chats filtrados antes de la sesión del Senado
ECONOMIA3 días agoVaca Muerta promete renta anual del 15% y desata una fiebre inmobiliaria sin precedentes


















