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CIPPEC convocó al “círculo rojo” y propuso un amplio consenso político para sostener las reformas y proyectar el largo plazo

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Más de mil referentes de la política, el empresariado, la diplomacia, el sindicalismo y los organismos internacionales participaron este lunes por la noche en la cena anual del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), en un encuentro que marcó el inicio de una nueva etapa institucional bajo la conducción de Luciano Laspina y que volvió a reunir al denominado “círculo rojo” en torno a un diagnóstico compartido: la Argentina atraviesa una oportunidad concreta, pero su aprovechamiento dependerá de la capacidad de la dirigencia para sostener las reformas en curso y construir consensos políticos duraderos.

El evento funcionó como un punto de convergencia del sistema político y económico argentino, con una convocatoria transversal que incluyó funcionarios del Gobierno nacional, gobernadores, legisladores de distintos bloques, dirigentes sindicales, empresarios, miembros del Poder Judicial y representantes diplomáticos. En ese marco, la presencia de referentes del kirchnerismo —tanto del plano nacional como del ámbito bonaerense y provincial— volvió a destacar el carácter plural del encuentro y la intención de sostener un espacio de diálogo más allá de las divisiones partidarias.

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El flamante director ejecutivo de Cippec, Luciano Laspina, dio su primer discurso de apertura de la cena anual del think tank

El presidente del Consejo de Administración de CIPPEC, José Orlando, abrió la noche en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, con un diagnóstico que combinó el escenario internacional con la coyuntura local y sostuvo que la Argentina se encuentra “más que en la antesala, en la sala de una gran oportunidad”, impulsada por sus recursos naturales y por una sociedad que demanda cambios, pero condicionada por un contexto global cada vez más exigente.

En ese sentido, describió un escenario internacional atravesado por tensiones económicas, comerciales y geopolíticas que están redefiniendo las condiciones del crecimiento, elevando el costo del financiamiento y poniendo en cuestión los equilibrios que durante décadas permitieron compatibilizar estabilidad macroeconómica, seguridad y gobernabilidad democrática. Según planteó, ese contexto configura un nuevo “trilema” global que obliga a los países a administrar demandas crecientes en materia de seguridad, estabilidad financiera y capacidad de respuesta institucional.

Diagnóstico y propuestas para la agenda nacional

El embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, junto a Luciano Laspina

A partir de ese encuadre, Orlando trasladó la discusión al plano doméstico y advirtió que la disponibilidad de recursos naturales no garantiza por sí misma el desarrollo. “Los países no son automáticamente ricos en proporción a sus recursos naturales, lo son cuando promueven políticas que incentivan la creatividad y la iniciativa económica”, afirmó, en una definición que funcionó como uno de los ejes conceptuales de la noche.

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Sobre ese diagnóstico, el discurso de Laspina buscó ordenar la agenda en dos planos. Por un lado, la “agenda del presente”, vinculada a la estabilización económica y a las reformas en curso; por otro, la “agenda del futuro”, orientada a definir el perfil productivo del país en los próximos diez años.

En relación con el presente, destacó que el Gobierno avanzó en medidas como la desintermediación de planes sociales, la simplificación de trámites administrativos y la modernización laboral, aunque advirtió que aún quedan pendientes reformas estructurales —como la previsional, la impositiva y la del régimen fiscal federal— de las que dependen la solvencia fiscal de largo plazo, la competitividad de las empresas y el desarrollo territorial.

Laspina, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y José Orlando

Sobre esa agenda del presente hay mucho escrito y muy poco hecho”, señaló Laspina, al tiempo que anticipó que CIPPEC buscará seguir impulsando esos debates para facilitar su implementación. Sin embargo, el núcleo de su exposición estuvo puesto en la necesidad de ir más allá de la coyuntura y construir una hoja de ruta que permita adaptar a la Argentina a un mundo en transformación.

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La propuesta de CIPPEC, presentada durante su cena anual en Buenos Aires, sostiene que la Argentina atraviesa una oportunidad relevante para el desarrollo económico y social, aunque su éxito dependerá de la capacidad de las dirigencias políticas y empresariales para acordar y mantener reformas de largo plazo. El evento convocó a más de mil referentes y enfatizó la importancia de consensos básicos para garantizar estabilidad y avanzar en una agenda estratégica, según expusieron José Orlando y Luciano Laspina, autoridades de la institución.

Esa agenda de futuro, explicó Laspina, debe contemplar cambios estructurales que ya están en marcha, como la caída de la natalidad, el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo, la reconfiguración del mapa productivo y las nuevas dinámicas del comercio internacional, que abren una oportunidad para que el país se integre a cadenas globales de valor más dinámicas.

En ese contexto, planteó que la estrategia de desarrollo debería orientarse hacia una economía más integrada al mercado externo, apoyada en una articulación entre el sector privado y el Estado en sus distintos niveles. Y subrayó un punto central: la transición hacia ese modelo no debería hacerse “sobre las ruinas de la economía actual, sino sobre sus cimientos”, integrando las capacidades existentes —empresas, capital humano y recursos productivos— para acelerar el proceso con el menor costo social posible.

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Participación plural y repercusiones institucionales

La senadora Patricia Bullrich y Laspina, que por primera vez abrió la cena anual con un discurso que convocó al acuerdo político

El planteo incluyó también una dimensión política. Laspina sostuvo que el principal desafío no es únicamente económico, sino la construcción de una visión de futuro compartida que permita superar la lógica de confrontación que, según describió, marcó a la Argentina en las últimas décadas. En ese sentido, propuso dejar atrás la dinámica de “dos Argentinas” enfrentadas y avanzar hacia consensos básicos que funcionen como reglas estables en el tiempo.

Esa idea derivó en la propuesta más concreta de la noche: la construcción de un acuerdo político “simple, básico y duradero”, basado en tres principios —respeto por los contratos, equilibrio fiscal y eliminación del financiamiento monetario del déficit— que funcione como un piso común entre oficialismo y oposición. “No entre los que piensan igual, sino entre los que piensan distinto”, enfatizó.

En línea con ese planteo, Laspina amplió el alcance de su llamado a la necesidad de construir reglas compartidas y mejorar la calidad del debate público. En ese marco, incluyó una referencia al rol del periodismo y agradeció la tarea de los medios en la difusión del trabajo de la institución. “A los periodistas, gracias por difundir siempre nuestro trabajo y por intentar que la libertad de expresión no se convierta en libertad de agresión”, señaló, al incorporar esa dimensión como parte de un clima más amplio de consensos institucionales.

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El mundo empresario también tuvo una fuerte presencia en el encuentro de Cippec. En la foto, el presidente del Banco Macro, Jorge Brito

La convocatoria tuvo una fuerte impronta plural. Entre los funcionarios nacionales estuvieron Sandra Pettovello (Capital Humano), Alejandra Monteoliva (Seguridad Nacional) y Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), junto al presidente del Banco Central, Santiago Bausili.

También asistieron los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut), así como dirigentes provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires, entre ellos Teresita Madera (La Rioja), Fabián Martín (San Juan) y Clara Muzzio, vicejefa de Gobierno porteña.

La presencia legislativa fue amplia y diversa. Participaron los diputados Lisandro Almirón, Fernanda ávila, Gabriel Bornoroni, Oscar Herrera Ahuad, Nicolás Massot, Germán Martínez, Sebastián Pareja, Luis Petri, Cristian Ritondo, Gisela Scaglia, Victoria Tolosa Paz y Nicolás Trotta, junto a los senadores Maximiliano Abad, Bartolomé Abdala, Patricia Bullrich, Carolina Losada, Flavia Royón, Silvana Schneider y Gerardo Zamora.

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También participaron dirigentes con trayectoria en la gestión pública y el sistema político, como María Eugenia Vidal, Marco Lavagna, Emilio Monzó, Federico Pinedo, Mario Negri, Juan Manuel Abal Medina, Rodrigo de Loredo y Diego Bossio, entre otros.

El ámbito sindical estuvo representado por Cristian Jerónimo (CGT) y Gerardo Martínez (UOCRA), mientras que el componente internacional tuvo un peso significativo, con la presencia de embajadores y representantes de Alemania, Armenia, Australia, Azerbaiyán, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, China, Congo, Emiratos árabes Unidos, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Irlanda, Israel, Italia, Japón, México, Países Bajos, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Serbia, Suecia, Suiza, Turquía, la Unión Europea y Uruguay.

La convocatoria tuvo una fuerte impronta plural

Entre ellos se encontraban Dieter Lamlé (Alemania), Ruzanna Azroyan (Armenia), Sarah Roberts (Australia), Ramzi Teymurov (Azerbaiyán), Hubert Cooreman (Bélgica), Julio Glinternick Bitelli (Brasil), Stewart Ross Wheeler (Canadá), Gonzalo Uriarte (Chile), Wei Wang (China), Daniel Marius CibanguI Kasonga Mubabinge (Congo), Saeed Abdulla Saif Alqemzi (Emiratos árabes Unidos), Joaquín María de Aristegui Laborde (España), Peter Lamelas (Estados Unidos), Nicola Lindertz (Finlandia), Romain Nadal (Francia), Gerard McCoy (Irlanda), Anna Keinan (Israel), Fabrizio Nicoletti (Italia), Yoshitaka Hoshino (Japón), Camila Aviña (México), Robert Muller (Países Bajos), Juan Luis Correa Esquivel (Panamá), Helena Felip (Paraguay), Carlos Chocano Burga (Perú), Gonçalo Teles Gomes (Portugal), Veljko Lazic (Serbia), Torsten Sven Ericsson (Suecia), Andrea Semadeni (Suiza), Süleyman Ömür Budak (Turquía), Erik Høeg (Unión Europea) y Diego Cánepa Baccino (Uruguay).

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También participaron representantes de organismos internacionales y de cooperación como Lorena Chara (AFD), Viviana Alva Hart (BID), Susana Edjang (CAF), Romain Zivy (CEPAL), María Elena Araneo (Fonplata), María Julia Reyna (ICLEI), Claudia Mojica (ONU), Ernesto Fernández Polcuch (UNESCO), Mariana Isasi (UNPFA) y Rafael Ramírez (UNICEF).

Con esa composición, la cena anual de CIPPEC volvió a funcionar como una síntesis del sistema político y económico argentino. Pero, a diferencia de otras ediciones, el mensaje central no estuvo puesto únicamente en el diagnóstico, sino en la necesidad de construir condiciones de estabilidad que permitan sostener en el tiempo el proceso de transformación en marcha.

En ese sentido, la coincidencia entre Orlando y Laspina fue clara: la oportunidad existe, pero su aprovechamiento dependerá de la capacidad de la dirigencia para acordar reglas básicas y sostenerlas en el tiempo. “Sin reglas, sin acuerdos, no hay futuro”, resumió el director ejecutivo, en una definición que sintetizó el tono general de la convocatoria.

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*Fotos: Jaime Olivos, Gustavo Gavotti y prensa CIPPEC.

Cippec 2026

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La Casa Rosada evitará profundizar el conflicto con Victoria Villarruel para priorizar las reformas en el Senado

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El Gobierno busca bajarle el tono al nuevo enfrentamiento con Victoria Villarruel y asegura que el pedido del jefe de Gabinete, Diego Santilli, para que la vicepresidenta “dé un paso al costado” no tendrá consecuencias institucionales. En la Casa Rosada sostienen que se trató de “sólo una respuesta” a las críticas de la titular del Senado contra Javier Milei y remarcan que no prevén impulsar ningún movimiento formal contra ella.

En Balcarce 50 insisten en que la discusión no modifica el diagnóstico que vienen haciendo desde hace meses sobre Villarruel. En el oficialismo descuentan que la vicepresidenta buscará competir en las próximas elecciones con un armado propio y creen que intenta posicionarse como una referencia opositora con un perfil nacionalista y conservador. “Que arme su proyecto en otro lado”, expresan en Nación.

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El Ejecutivo, sin embargo, no cree que Villarruel vaya a abandonar su cargo. “No se va a ir”, sintetiza un funcionario de primera línea. En la Casa Rosada consideran que la tensión forma parte de una secuencia de cruces que acompaña a la relación entre Milei y su compañera de fórmula desde el inicio de la gestión.

En el entorno de Santilli aclaran que el planteo no respondió a una estrategia coordinada para forzar la salida de Villarruel, sino a una posición personal del jefe de Gabinete frente a sus críticas contra Milei. “No está en el ADN de Diego Santilli llegar con alguien y querer tumbarlo desde adentro. Respondió lo que cree”, expresan cerca del ministro coordinador.

En la Casa Rosada, de todos modos, aseguran que no habrá pedidos institucionales ni movimientos formales contra la vicepresidenta. “Le preguntaron y respondió. No hay más vuelta”, sostienen en Nación, donde buscan evitar que la respuesta de Santilli sea interpretada como el comienzo de una ofensiva para desplazarla.

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En Balcarce 50 recuerdan que las diferencias comenzaron incluso antes de asumir. Atribuyen el origen de la interna al cierre de listas de las elecciones de 2023 y sostienen que luego se profundizó cuando Milei decidió no darle a Villarruel el control de los ministerios de Defensa y Seguridad, que terminaron quedando en manos de Luis Petri y Patricia Bullrich tras el acuerdo político con ambos dirigentes.

Milei y Villarruel en la previa del ingreso al recinto para comenzar la apertura de sesiones ordinarias (Foto: NA /Claudio Fanchi).

La Casa Rosada considera que, desde entonces, la vicepresidenta fue construyendo un perfil cada vez más autónomo. En el oficialismo incluyen en esa secuencia sus diferencias por proyectos legislativos, los cuestionamientos públicos al Presidente y sus cruces con dirigentes del espacio libertario. Pese a ese escenario, el Ejecutivo busca preservar un canal de funcionamiento institucional con la titular del Senado.

En Nación reconocen que necesitan evitar un nuevo foco de conflicto en la Cámara alta mientras intentan reactivar la agenda legislativa del segundo semestre. El oficialismo proyecta mantener sesiones todos los jueves a partir de la próxima semana y pretende avanzar con el tratamiento del paquete de propiedad privada, Hojarasca, los cambios a la Ley de Salud Mental, la reforma del Etiquetado Frontal y otras iniciativas que considera prioritarias para el segundo semestre.

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Leé también: Patricia Bullrich reactivó la discusión electoral en el Gobierno y vuelve a sonar como posible candidata para la Ciudad en 2027

La relación con Patricia Bullrich también forma parte de ese equilibrio. Después de semanas de fuertes cruces por la ley de propiedad privada y otros episodios internos, la jefa del bloque libertario volvió a reunirse con Villarruel para descomprimir la tensión y mantener abierto un canal de diálogo de cara a las próximas sesiones.

En la Casa Rosada destacan ese movimiento como una señal de que, más allá de las diferencias, existe margen para sostener la coordinación parlamentaria. El objetivo es evitar que las disputas personales vuelvan a interferir en la negociación con bloques dialoguistas y gobernadores. El oficialismo admite que el Senado seguirá siendo el frente legislativo más complejo.

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Allí pretende destrabar varios proyectos sensibles y, al mismo tiempo, avanzar con pliegos judiciales que considera estratégicos para la segunda mitad del mandato. En el Gobierno sostienen que la discusión con Villarruel no altera esa hoja de ruta. La lectura interna es que la vicepresidenta continuará diferenciándose del Presidente y que esa estrategia responde a un proyecto político propio más que a una disputa coyuntural.

Gobierno, Victoria Villarruel

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Javier Milei se reunió con el presidente de Corea del Sur y busca avanzar en un acuerdo de libre comercio

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El presidente Javier Milei recibió esta mañana en la Casa Rosada a su par surcoreano Lee Jae Myung en el marco de una visita de este último enfocada en comercio e inversiones. Se trata de un momento en que la República de Corea busca avanzar en un acuerdo de libre comercio con el Mercosur y expandir su presencia en sectores de la economía argentina.

La visita coincide con una decisión para ese vínculo económico: el Gobierno argentino aprobó el acceso de la surcoreana Posco, empresa siderúrgica, a beneficios del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones para ampliar su proyecto de litio Sal de Oro, con una inversión de USD 207,9 millones.

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Lee fue recibido ayer por la noche por el canciller argentino Pablo Quirno, quien subrayó en redes sociales que se trata de la primera visita a la Argentina de un mandatario surcoreano en 22 años. El encuentro bilateral con Milei se realizó a las 11 en la Casa Rosada y participaron los cancilleres de ambos países, además de las delegaciones oficiales.

Corea del Sur busca comercio, minerales y cadenas de valor con el Mercosur

La reunión entre Milei y Lee estuvo centrada en el fortalecimiento de la relación bilateral y en la identificación de oportunidades de cooperación e inversión, de acuerdo con la agenda oficial difundida por Presidencia de la Nación. La visita también se inscribe en la estrategia del Gobierno argentino de ampliar vínculos y favorecer la llegada de capitales.

Buenos Aires es la última escala de la gira sudamericana de Lee. Antes pasó por Brasilia, donde se reunió con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, y luego por São Paulo, donde participó en un foro empresarial. También visitó Chile, donde mantuvo un encuentro con el presidente José Antonio Kast.

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El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung (i), posa junto a su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tras una reunión bilateral este lunes, en Brasilia (Brasil). EFE/ Andre Borges

Durante su paso por Brasil, Lee y Lula acordaron impulsar la reanudación de las negociaciones para un eventual acuerdo de libre comercio entre Corea del Sur y el Mercosur. Ese interés no es nuevo: Seúl ha manifestado desde hace tiempo su intención de acercarse al bloque fundado en 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Lee dijo días atrás, en una entrevista con la agencia de noticias EFE: “Los países del Mercosur son líderes mundiales en agricultura, producción de alimentos, energía y minerales críticos. Corea del Sur es líder mundial en manufactura avanzada, tecnologías digitales, construcción naval, baterías e innovación. Al aunar estas fortalezas, podemos crear cadenas de valor resilientes que beneficien a ambas regiones”.

El litio argentino aparece como un punto de la agenda

El mandatario surcoreano vinculó ese objetivo con el actual escenario internacional. Dijo que, frente al proteccionismo, las tensiones geopolíticas, las disrupciones en las cadenas de suministro y la inseguridad energética, los países necesitan “socios fiables y un comercio basado en reglas claras y confianza mutua”.

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También sostuvo que el avance de la inteligencia artificial y de la manufactura avanzada vuelve cada vez más relevante el acceso a minerales críticos de Sudamérica. El litio figura entre los intereses de Corea del Sur y Lee lo definió como una “consideración estratégica” para su país.

En la Argentina, esa definición tiene una traducción inmediata en la inversión de Posco en litio. La compañía ya cuenta con proyectos en el noroeste del país, y la ampliación de Sal de Oro quedó incorporada al régimen de beneficios para grandes inversiones aprobado por la administración de Milei.

Quirno definió la cita presidencial como “una oportunidad histórica con una de las economías más dinámicas del mundo para ampliar el comercio, las inversiones y los proyectos conjuntos”. Antes de la reunión en el despacho presidencial, Milei se sacó una foto con su par en el Salón Blanco de la Casa Rosada. La última actividad conjunta fue un breve encuentro entre las delegaciones en el Salón Eva Perón.

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Javier Milei recibe al nuevo embajador del Vaticano y crece la expectativa por la visita de León XIV

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El presidente Javier Milei recibirá desde las 15 en la Casa Rosada las cartas credenciales del flamante nuncio apostólico de la Santa Sede, monseñor Michael Wallace Banach, en el marco de una ceremonia que también incluye a los embajadores de la República Federal de Alemania y de la República de Corea.

Banach, de nacionalidad estadounidense, llegó a la Argentina el 22 de julio pasado tras completar su misión diplomática en Hungría. Fue designado nuncio por el papa Francisco en 2013 y antes de su paso por Budapest cumplió funciones en Senegal, Cabo Verde, Guinea-Bisáu y Mauritania.

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La entrega de credenciales lo habilita formalmente a conducir, en representación del Vaticano, las conversaciones con el Gobierno sobre los aspectos institucionales de una eventual visita del papa León XIV al país.

Michael Wallace Banach, días atrás con el canciller Pablo Quirno, cuando aterrizó en Buenos Aires.

Un guiño más a la visita papal

La llegada del nuevo nuncio se da en medio de gestiones que el Gobierno considera decisivas para confirmar la gira de León XIV por la Argentina. Milei calificó como “altamente probable” que el Pontífice visite el país en noviembre, como parte de una gira latinoamericana que incluiría también Uruguay y Perú.

El borrador de la agenda que maneja el Gobierno contemplaría un encuentro institucional con Milei, una misa masiva en la avenida 9 de Julio, una actividad en la Basílica de Nuestra Señora de Luján y otra en Córdoba, con una estadía de entre tres y cuatro días.

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Leer más: Javier Milei: “Hablé hace muy poco con Adorni, para mí es honesto”

Las gestiones diplomáticas se remontan a febrero, cuando el canciller Pablo Quirno viajó a Roma y entregó una carta de Milei en la que el presidente invitaba formalmente al papa a visitar la Argentina. El propio León XIV le confirmó la visita a Milei durante su primera audiencia oficial en el Vaticano, según indicó en su momento el vocero presidencial, Manuel Adorni.

Banach ya tuvo una reunión formal con Quirno cuando aterrizó en Buenos Aires y el paso protocolar que le faltaba era entregarle sus cartas credenciales al Presidente. Así quedará confirmado como embajador del Vaticano en la Argentina.

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Milei recibió este viernes temprano al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung. (Foto: @OPRArgentina)
Milei recibió este viernes temprano al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung. (Foto: @OPRArgentina)

Agenda diplomática

La agenda de Milei de hoy tiene otros elementos diplomáticos: también recibirá las cartas credenciales de los nuevos embajadores de Alemania y de Corea del Sur. Además, esta mañana el mandatario tuvo una reunión bilateral con el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, y ambos encabezaron una reunión ampliada de sus gabinetes en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada.

Según se informó oficialmente, durante el encuentro, el presidente Lee felicitó al presidente Milei por la baja de la inflación y por la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y del Súper RIGI. También coincidieron en la importancia del desarrollo de la inteligencia artificial como motor del crecimiento económico y destacaron su potencial para impulsar otros sectores vinculados a los servicios.

papa León XIV, Vaticano, Javier Milei

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