INTERNACIONAL
Cómo una exestudiante de la Universidad de Cornell en EE.UU. pasó de la vergüenza a la acción: “Me violaron”

En octubre de 2024, aproximadamente una semana después de una fiesta de la fraternidad Chi Phi en la Universidad de Cornell, la estudiante de segundo año que llegaría a ser conocida como Jane Doe leía un foro en línea sobre la vida griega cuando se encontró con una publicación que la dejó pasmada.
“¿Los hermanos de Chi Phi son Crips o Bloods? Porque escuché que han estado haciendo mucho ‘gang banging’”, había escrito alguien. (“Gang bang” es un término que se usa para describir tanto las actividades violentas de una pandilla como una violación en grupo).
“Se drogan y vi*laron en grupo a una estudiante de segundo año”, dijo otro usuario. “Denúncienlos”.
Desde la noche que comenzó el 19 de octubre de 2024, Jane Doe había contado los eventos de esa noche a sus compañeras de dormitorio sin identificarse como víctima de una violación. Había intercambiado mensajes de texto amistosos con hombres a los que más tarde acusaría de agresión. Había escuchado comentarios poco halagadores sobre sí misma por parte de los chismes de estudiantes universitarios.
Luego leyó esas palabras.
“Esa fue la primera vez que escuché que el relato cambiaba, que yo no era una ramera y que fui agredida”, dijo Jane Doe a los investigadores, según documentos de una revisión de la universidad de las acusaciones obtenidos por The New York Times.
Esos registros, sobre los cuales no se había informado anteriormente, ayudan a iluminar un caso que ha horrorizado al país y ha sumido en crisis a una de sus instituciones de élite. Arrojan luz sobre el periodo crucial de tres semanas entre la fiesta de fraternidad y la decisión de Jane Doe de llevar su historia a la policía del campus, con lo que acusó a diversos miembros de la fraternidad de agresión sexual y alegó que fue coaccionada para tomar ketamina.
Los hechos concretos de lo que pasó después de que presentara sus acusaciones ya son bien conocidos: el fiscal de distrito del condado de Tompkins, Nueva York, Matthew Van Houten, revisó su denuncia y se negó a presentar cargos penales al decir que no había pruebas suficientes para hacerlo. Jane Doe presentó una queja que dio lugar a al menos una decena de audiencias por parte del comité del Título IX de la escuela, cuya función es garantizar el cumplimiento de las leyes federales de derechos civiles.
El 16 de septiembre, Jane Doe también presentó una demanda contra siete hombres, y los acusó de agresión sexual. Los abogados de al menos tres de los hombres acusados han negado en gran medida cualquier delito penal; otros aún no han hecho declaraciones públicas.
Lo que no se sabía de manera pública, hasta ahora, eran los expedientes detallados que se recopilaron durante los procedimientos privados del Título IX: cientos de páginas de correos electrónicos, mensajes de texto, fotografías y entrevistas con Jane Doe, sus amigos y aquellos a quienes acusó.
Tomados en conjunto, los documentos originales esbozan el paso de Jane Doe de ser una estudiante de segundo año desconocida a convertirse en la encarnación de otro intenso y doloroso diálogo sobre la agresión sexual y el consentimiento en Estados Unidos. (Aunque Jane Doe está identificada en los documentos, el Times omitirá su nombre).
Algunas mujeres a su alrededor, muestran los documentos, se apresuraron a decir que veían los eventos de la noche del 19 de octubre como una agresión sexual. Pero Jane Doe, revelan las entrevistas y los mensajes de texto, al principio pareció lidiar con la vergüenza, la humillación y las preocupaciones sobre su reputación antes de comenzar a considerarse una víctima de agresión.
“Realmente no recuerdo que ella mencionara en algún momento que hubiera dicho que sí a cualquier cosa de lo que ocurrió”, dijo una de sus compañeras de cuarto sobre las primeras horas después de que Jane Doe regresara a casa la mañana del 20 de octubre, según los archivos del Título IX, que se recopilaron como parte del proceso formal de la escuela para investigar acusaciones de acoso y agresión sexual.
Página tras página, los documentos resultan en una lectura difícil, que vacila entre el alegre lenguaje abreviado de los estudiantes universitarios –comentarios sobre el gimnasio, Snapchat, la vida en las fraternidades y hermandades– y los duros detalles de una posible agresión en grupo que la víctima parecía estar procesando en tiempo real.
Desde el inicio, el caso ha parecido funcionar como un referéndum sobre muchas preguntas desconcertantes acerca de lo que significa ser una mujer joven en un campus universitario, incluso en un campus tan prestigioso como el de Cornell: ¿A quién se le cree y a quién se le protege? ¿Qué tan efectivo es el Título IX? ¿Ha cambiado algo realmente?
Para Jane Doe, sugieren los registros, la primera tarea fue darle sentido a lo que le había pasado.
‘De forma traumática’
A las 3:05 a. m. del 20 de octubre de 2024, una de las compañeras de cuarto de Jane Doe le envió un mensaje de texto.
“¿Vienes a casa esta noche?”, preguntó.
Cuatro minutos después, Jane Doe le respondió por mensaje de texto que no sabía.
La compañera de cuarto se fue a dormir, le diría a los investigadores. Cuando se despertó a las 11 a. m., subió una foto de su habitación vacía a Snapchat. “Solo yo regresé a casa”, escribió en la publicación.
Alrededor de las 11:15 a. m., dijo, Jane Doe llegó a casa, todavía con sus “botas grandes y vestido pequeño” de la noche anterior, según la compañera de cuarto. Había consumido ketamina y había tenido relaciones sexuales con varios hombres, les dijo a sus dos compañeras de cuarto. Una compañera de cuarto dijo a los investigadores que Jane Doe aún no usaba la palabra “violación” o “agresión”.
Parecía que estaba “en estado de shock”, dijo su otra compañera de cuarto más tarde a los investigadores, “sin entender realmente la gravedad de lo que decía”.
Al día siguiente, el 21 de octubre, Jane Doe consultó a su “hermana mayor” –una mujer designada como mentora– en la hermandad Tri-Delta de Cornell, y le dijo que circulaban rumores de que era una “zorra”. La hermana mayor, estudiante de tercer año en Cornell, dijo a los investigadores que Jane Doe agregó con una risa que “lamentablemente son ciertos”.
“Solo por experiencias personales, me di cuenta de que lo que le pasaba era que aún no había procesado lo sucedido “, dijo la hermana mayor a los investigadores.
Ese mismo día, Jane Doe recibió un mensaje de texto de Jonathan Newell, uno de los hombres a los que más tarde acusaría de agresión sexual.
“Solo quería disculparme por cómo sucedieron las cosas la otra noche”, escribió Newell. Luego dijo que tanto él como Matthew Ingalls, otro de los hombres a los que luego acusaría de agresión, se sentían muy mal por haber estado demasiado bajo los efectos de las drogas y el alcohol como para “detenerlo y echar a la gente antes de que se saliera de control”.
Jane Doe respondió y lo tranquilizó.
“Al fin y al cabo, nada de lo sexual fue ilegal y honestamente me gustó mucho estar contigo y matt”, escribió.
Un abogado de Newell no respondió a las solicitudes de comentarios. Un abogado de Ingalls se negó a hacer comentarios.
Al día siguiente, el 22 de octubre, Jane Doe programó una cita en Cornell Health para ver a un médico porque había contraído una infección del tracto urinario y quería que le hicieran pruebas de enfermedades de transmisión sexual. Le dijo a la doctora que contrajo la infección urinaria “de una forma traumática”, según una transcripción de su conversación con los investigadores.
“En realidad no le dio seguimiento a eso”, dijo Jane Doe sobre la doctora. “Solo sugirió que fuera a terapia”.
‘Di que no pasó’
El 23 de octubre, Jane Doe le envió un mensaje de texto a Ingalls.
“Bro”, escribió, “todo el mundo lo sabe”.
Dijo que el episodio estaba “ARRUINANDO mi vida temporalmente” y que su reputación había sido destruida. Dijo que lo único que podía hacer era “dormir y llorar todo el día”.
Según los documentos, Ingalls le aseguró que todo pasaría pronto, y señaló “lo rápido que se propagan las tonterías en esta escuela”, y dijo que ella no tenía “nada de qué avergonzarse”.
“Tienes razón”, escribió Jane Doe. “Mejorará”.
La hermana mayor de la hermandad de Jane Doe recibió un mensaje de texto esa semana: “¿Has escuchado el rumor sobre tu hermana menor?”.
Mientras tanto, Jane Doe le había dado instrucciones estrictas a una de sus compañeras de cuarto: “Si alguien pregunta sobre esto”, dijo, según el testimonio de la compañera de cuarto, “di que no pasó”.
La compañera de cuarto estaba claramente preocupada. Al principio, dijo, Jane Doe “medio lo relataba como si fuera una locura que había hecho”.
“A medida que pasaron los días”, continuó la compañera de cuarto, “creo que de algún modo se dio cuenta de que era algo malo. Y de que realmente no disfrutó su tiempo allí”.
El 25 de octubre, Ingalls le envió un mensaje de texto a Jane Doe: “¿Estás bien?”.
Jane Doe respondió que Newell “definitivamente le había contado a la gente”.
Días después, le envió a Ingalls una imagen de la publicación del foro que acusaba a Chi Phi de violación en grupo.
“???”, escribió.
“Ridículo”, escribió Ingalls. “Voy a denunciar eso”.
Desinvitada de la fiesta
A medida que se acercaba Halloween, dijeron a los investigadores las compañeras de cuarto de Jane Doe, su comprensión de lo que le había sucedido parecía haber cambiado.
Alrededor del 28 de octubre, Ingalls hablaba por teléfono con Jane Doe y, según una de sus compañeras de dormitorio que dijo que escuchó por casualidad la conversación, él se disculpó con ella. Pero en lugar de asegurarle que todo estaba bien, Jane Doe adoptó un tono diferente.
“¿Cómo pudiste dejar que esto pasara?”, recordó la compañera de cuarto que ella dijo.
“Creo que ella quería que fuera consensuado”, dijo la compañera de dormitorio a los investigadores, al recordar cómo Jane Doe había procesado la presunta agresión. La compañera dijo a los investigadores que Jane Doe había sido agredida sexualmente antes, lo cual hacía que fuera particularmente difícil para ella hablar abiertamente sobre lo que había sucedido.
“Tenía conversaciones y ella describía una parte de lo que pasó y yo le decía que eso es lo que podría clasificarse como violación”, dijo la compañera de cuarto.
En Chi Phi, la fraternidad se preparaba para una fiesta de Halloween y Jane Doe estaba ansiosa por asistir. Los mensajes de texto incluidos en la investigación muestran que Ingalls le aseguró a Jane Doe que él y otros miembros de la fraternidad querían que ella estuviera allí.
“chi phi es tu casa y eres bienvenida aquí”, escribió, transmitiendo la opinión del presidente de la fraternidad, quien no estaba entre los acusados de agresión sexual.
“gracias realmente lo aprecio”, respondió Jane Doe. “<3 llevaré mis cigarros mañana”.
Pero entonces Jane Doe recibió una llamada telefónica del presidente de la fraternidad, según los mensajes de texto.
Le retiraron la invitación a la fiesta. Era por su propio bien, dijo.
Jane Doe le envió un mensaje de texto mordaz a Ingalls.
“Sabía que esto iba a pasar”, escribió. “La mujer siempre se llevará la peor parte. Ustedes no son mis amigos. Se están cubriendo el trasero”.
Para el 3 de noviembre, Jane Doe parece haber concluido que fue agredida en la fiesta de octubre. Le envió un mensaje de texto a Newell.
“seamos claros que el 90 por ciento de lo que pasó esa noche no fue consensuado. me dieron más keta de la que puedo recordar”, dijo, usando una abreviatura para ketamina, “y sé que te dije que me sentía incómoda y que no conocía a nadie en la habitación”.
El texto continuaba con ella diciéndole que uno de sus únicos recuerdos era consumir ketamina de su pene “delante de todos como una muñeca sexual/trabajadora sexual”.
Cuatro días después, el 7 de noviembre, según los documentos, Jane Doe fue a una sala de emergencias en Ithaca y solicitó un kit de violación.
Hurubie Meko y Claire Fahy colaboraron con reportería
Debra Kamin es una periodista de investigación del Times. Cubre la riqueza y el poder en Nueva York.
Matt Flegenheimer es un corresponsal del Times que se enfoca en escribir perfiles pormenorizados de figuras poderosas.
Amy Julia Harris ha sido reportera de investigación durante más de una década y se unió al Times en 2019. Cubre Nueva York.
Sharon Otterman es una reportera del Times que cubre temas relacionados con la educación superior, la salud pública y otros asuntos que afectan a la ciudad de Nueva York.
Hurubie Meko y Claire Fahy colaboraron con reportería
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INTERNACIONAL
Protestas en Francia: detuvieron a casi 1000 manifestantes por los enfrentamientos con la policía en las masivas marchas contra el costo de vida

Entre 410.000 y casi 800.000 personas se movilizaron este sábado en distintas ciudades de Francia, según el gobierno y el sindicato CGT, contra el aumento del costo de vida y en apoyo a los estudiantes de los liceos, en un clima de máxima tensión por los incidentes registrados hace una semana. Las movilizaciones fueron en respuesta a la convocatoria de los chalecos amarillos y agrupaciones estudiantiles, en un clima de máxima tensión tras los incidentes registrados hace una semana.
El gobierno de Emmanuel Macron, que dejará el poder en mayo, intentó evitar nuevos episodios de caos con un masivo despliegue policial y la prohibición de varias manifestaciones. Las protestas fueron en su mayoría pacíficas, pero cuando terminaban hubo disturbios en París, Lyon, Burdeos y otras ciudades. En varios de esos lugares, la policía usó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes.
Según el ministro del Interior, Laurent Nuñez, los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía dejaron un saldo de casi 1000 detenidos. También se incautaron objetos como bolas de metal, fuegos artificiales y hasta una katana.
París blindado y recorridos cambiados a último momento
En París, Marsella y otras ciudades se autorizaron marchas contra el aumento del costo de vida y en apoyo a los estudiantes que reclaman mejores condiciones en los liceos.
Sin embargo, en la capital, el recorrido de la marcha fue modificado a último momento: en vez de salir de la simbólica plaza de la Bastilla, los manifestantes debieron reunirse en una zona más alejada, cerca de la autopista periférica. Según la prefectura de Policía, marcharon 110.000 personas, y según la CGT, 250.000. Al final de la concentración en la puerta de Vincennes, en el sureste de la ciudad, la policía usó cañones de agua para dispersar a un grupo que le tiraba objetos.
En la capital, el operativo de seguridad incluyó 70.000 agentes, unidades de élite, soldados de la misión Sentinelle, blindados, helicópteros y patrullas en puntos clave.
Las autoridades atribuyeron los disturbios de la semana pasada a “grupúsculos de ultraizquierda” —antifascistas, anarquistas y anarco-autónomos— y a “delincuentes oportunistas”, en su mayoría jóvenes de los suburbios, que aprovecharon para saquear comercios.
Para retomar el control, el gobierno decretó toques de queda nocturnos en barrios de grandes ciudades y prohibió manifestaciones, salvo las solicitadas por actores “legítimos” como los sindicatos.
Reclamos por derechos y denuncias de autoritarismo
Bajo un cielo gris y frío otoñal, miles de personas —en su mayoría jóvenes— marcharon en París con pancartas que decían “Macron, al rincón” y “No esperábamos nada y aun así estamos decepcionados”, mientras se escuchaban cánticos como “Macron renuncia” y “Todo el mundo odia a la policía”.
El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O’Flaherty, pidió a los países europeos afectados por protestas —incluyendo Francia, España, Italia y Albania— que respeten el derecho a manifestarse y prioricen la “desescalada” en los operativos policiales.
Comercios y museos cerrados, y nuevas marchas en el horizonte
El temor a nuevos disturbios llevó a que blindados de la Gendarmería custodiaran el Palacio del Elíseo y la Asamblea Nacional.
Muchos comerciantes protegieron sus locales con tablones, algunos decidieron no abrir y otros se prepararon para defender sus negocios ante posibles saqueos. El sábado pasado, casi 3000 comercios resultaron afectados en todo el país.
Además, museos emblemáticos como el Louvre, Orsay, Picasso y la Ópera de París cerraron de manera excepcional.
protestas
INTERNACIONAL
Hochul faces revolt from unlikely New Yorkers as Democrats deliver scathing verdict on their party

BRONX, N.Y. – Republican New York gubernatorial candidate Bruce Blakeman is courting disaffected Democrats as he seeks to unseat Gov. Kathy Hochul, betting that frustration over affordability, crime and the party’s leftward shift could help him make inroads with traditionally Democratic voters.
«They’re not Democrats. They’re socialists and communists,» former Democratic Bronx Assemblyman Stephen Kaufman told Digital. «They’re just not Democrats, they’re not moderates.»
Kaufman delivered the blistering criticism while rallying alongside Blakeman at the Crosstown Diner in the Bronx, where several voters expressed similar frustrations with Democratic leadership and said they were backing the Republican candidate.
«Every time I go out and meet the people, another Democrat comes up to me and says, ‘Bruce, I’m a lifelong Democrat. I’ve never voted Republican in my life. We’re voting for you,’» Blakeman told Digital.
NY SOCIALIST SURGE COULD PUSH DEM VOTERS TO DEFECT, GOP GOVERNOR CANDIDATE PREDICTS
Kaufman accused the Democratic Socialists of America of gaining increasing influence over the party, warning that Democrats are «rapidly becoming a house of hatred» that no longer welcomes moderate voices.
Several Bronx voters who spoke with Digital echoed those concerns, pointing to rising costs, public safety and the Democratic Party’s increasingly progressive direction as reasons they feel politically abandoned.
«It’s not your Democratic Party anymore. It’s not your grandfather’s Democratic Party. It’s become the Democratic Socialist, a.k.a. Communist Party,» Lisa, a resident of the Bronx’s Throggs Neck neighborhood, said.
«The socialists here literally said we’re land-hoarding if we only have a single-family home or a four-family home and that we were a problem… Kathy was all in support and quiet about it. She didn’t defend the homeowners,» another man from the Bronx added.
BRUCE BLAKEMAN HAMMERS DEM GOV HOCHUL, MAMDANI OVER SUBWAY SAFETY DURING NYC CAMPAIGN RIDE
One registered Democrat said the party’s failure to address the needs of working families was driving his political decisions.
«I’m a registered Democrat. Ask me if I vote that way,» he said. «I vote to what affects me, my community, the people I live with. I vote who’s going to help the middle class.»
SHOCK POLL: POWERFUL BLUE STATE GOV’S LEAD SHRINKS TO SINGLE DIGITS WEEKS BEFORE ELECTION
Blakeman argued that growing frustration with Hochul’s leadership has created an opening for Republicans in a state long dominated by Democrats.
«Kathy Hochul has raised taxes. She’s raised utility rates 48 times. Programs like cashless bail make it easier for criminals to operate in our neighborhoods. So now I have the evidences. I have her report card and it’s straight F’s,» said Blakeman.
Kaufman said that Hochul has embraced and catered towards the further left of her party.
THE IRAN WAR DIDN’T MAKE YOUR HEATING BILL THIS HIGH. BLUE-STATE ENERGY POLICY DID
«The electricity rates have skyrocketed. She’s had 42 increases over time. She wouldn’t permit building of gas lines. She’s closed utility plants. All she does is move harder and harder to the left. Which don’t represent people in this neighborhood,» he said.
«Every time she has a problem, she goes crying to the hard left. She’s totally controlled by them,» Kaufman added.
Blakeman, meanwhile, told Digital he would take the opposite approach, pledging to cut taxes and utility bills while making communities safer.
«I will cut taxes. I will cut utility bills. And I will make for safer communities just like I did in my own county as county executive,» Blakeman said.
Blakeman pointed to his record as Nassau County executive, saying he has «not raised taxes a penny in five years» and has instead cut taxes by $150 million.
«I’ll take my record, compare it to hers,» he said, arguing he would «cut their taxes, cut the utility bills and make safer communities.»
The socialist wing of the Democratic Party has moved from the margins to positions of real political power, particularly in New York, where democratic socialist Zohran Mamdani became mayor and DSA-backed candidates went on to topple Democratic incumbents in congressional primaries.
The movement has also scored victories beyond New York, with DSA-backed Melat Kiros defeating longtime Democratic Rep. Diana DeGette in Colorado and self-described democratic socialist Janeese Lewis George capturing the Democratic mayoral nomination in Washington, D.C.
Digital reached out to Hochul’s office for comment.
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INTERNACIONAL
De la gloria al abandono y la miseria, el patrón que repiten decenas de excampeones cubanos al retirarse

Más de un millón de reproducciones en apenas 24 horas acumuló un video que muestra a Félix Savón, tres veces campeón olímpico de boxeo, mientras busca comida en la calle. La grabación, difundida el 11 de octubre, reabrió un debate que atraviesa al deporte cubano desde hace meses: el de sus glorias envejecidas y sin respaldo.
El clip, de apenas 17 segundos, fue publicado por la página de Facebook BoxeoCubano y recogido por Periódico Cubano, sitio de noticias independiente sobre la isla.
En las imágenes, un hombre que graba desde un automóvil le pregunta al excampeón qué hace. Savón responde: “Yo recogiendo comida, comida para comer”.

Sin datos sobre el origen del video
Según detalló Periódico Cubano, no se conoce quién filmó la escena ni dónde ni cuándo ocurrió. La página que difundió el material tampoco se atribuyó la autoría, aunque acompañó el video con un mensaje sobre “la realidad que enfrentan algunas antiguas glorias deportivas de Cuba”.
Savón ganó oro en Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000, además de seis títulos mundiales amateur. Su caso, documentado también por Cubanoticias 360, portal de noticias sobre Cuba, no es aislado: corresponde a un patrón que se repite entre decenas de atletas retirados en la isla.
Según las denuncias recogidas por medios independientes, la combinación de pensiones mínimas, desabastecimiento de medicamentos y falta de mecanismos reales de apoyo institucional deja a numerosos exdeportistas sin ingresos suficientes al retirarse, pese a los reconocimientos oficiales que reciben como glorias del deporte.

Boxeadores veteranos sin respaldo institucional
El caso de Gaspar Casamayor Álvarez salió a la luz en marzo, cuando una denuncia documentada por Cubanoticias 360 mostró a este exboxeador de Santiago de Cuba pidiendo dinero y vendiendo artículos para comer. Casamayor cuenta con una credencial oficial de Gloria Deportiva otorgada por el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), vinculada a su trayectoria pugilística de los años 60 y 70.

Un caso similar se sumó este mes en Holguín. Leonardo Winter Echeverría, boxeador activo durante la década de 1980 y con 207 combates disputados, vive en Banes con artrosis de rodilla y asegura no recibir respaldo del INDER. Su testimonio fue documentado en video por el movimiento opositor Cuba Independiente y Democrática.
Ariel Hernández, doble campeón olímpico de boxeo, relató que la remuneración recibida por sus resultados internacionales nunca cubrió sus necesidades y que debió trabajar como custodio tras retirarse de la competencia.

Demencia senil y una casa con goteras en Camagüey
El caso de Bernardo Comas Aguilera, campeón mundial amateur de boxeo en Múnich 1982, cobró fuerza en septiembre cuando su familia denunció sus condiciones de vida en Camagüey, según reportó Cubanoticias 360. El exboxeador, de 65 años, padece demencia senil.
Una investigación de CiberCuba, portal de noticias independiente, amplió el panorama semanas después. Su madre, cuidadora principal, describió una vivienda con filtraciones: “Cuando llueve, no duermo. Tenemos que apurarnos”, relató ante el portal. Sobre los electrodomésticos fue tajante: “Nada funciona aquí. Ni el refrigerador, ni la lavadora, ni el ventilador”.
La familia sobrevive con 8,000 pesos cubanos mensuales ( unos 333 dólares) de la pensión del exboxeador y 3.000 (124.9 usd) pesos de la jubilación de la madre. En octubre, el INDER provincial rechazó las acusaciones de abandono y afirmó mantener “visitas, asistencia médica, apoyo institucional y homenajes públicos”, aunque, según CiberCuba, no presentó registros que lo acreditaran.

El ajedrez y el béisbol también denuncian abandono
Jesús Nogueiras Santiago, Gran Maestro Internacional de ajedrez que representó a Cuba en 14 olimpiadas, acusó públicamente al INDER de negarle la garantía alimentaria pactada.
Cubanoticias 360 reportó además que Nogueiras padece esquizofrenia, un trastorno hereditario en su familia que se ha agravado por la falta periódica de medicamentos.
En el béisbol, Braudilio Vinent, considerado uno de los mejores lanzadores de la historia nacional con 221 victorias en 20 temporadas, denunció su situación ante CiberCuba este mes: “Yo me sacrifiqué por la Revolución, ahora nadie se acuerda de mí”. El exlanzador, de más de 70 años, advirtió que podría retirar de las paredes de su casa las medallas y diplomas que documentan su carrera, aunque aclaró que no piensa venderlos.
El exjugador granmense Víctor Tornés fue reportado en situación de abandono tras sufrir un derrame cerebral, mientras la esposa del campeón olímpico Andrés Aldama, de 70 años y con demencia y diabetes, pidió ayuda pública en Matanzas. Ambos casos fueron documentados por CiberCuba.
Baloncestistas y atletas olímpicas en situación de calle
El exbaloncestista Félix Morales Alfonso, de 73 años y participante en dos Juegos Olímpicos, fue filmado en agosto vendiendo productos en Cárdenas, Matanzas.
“Estoy pasando por un mal momento”, reconoció ante 14ymedio, diario digital cubano, que detalló cómo recorría el reparto 13 de Marzo buscando ingresos.
Aleida Palomo Sánchez, antigua atleta de alto rendimiento y profesora, fue vista enferma y desorientada en Santiago de Cuba, según una denuncia recogida por Cubanoticias 360 en octubre de 2025.
Miguel Calderón Gómez, medallista de bronce en el baloncesto olímpico de Múnich 1972, enfrentó problemas de salud y carencias materiales antes de morir en septiembre de ese año.
La exbaloncestista Margarita Skeet, parte de la selección olímpica en Moscú 1980 y ganadora de cuatro títulos centroamericanos, depende hoy de la ayuda de vecinos y familiares para sus necesidades cotidianas.

El INDER niega un abandono generalizado
El comisionado nacional de Atención al Atleta del INDER, Wilmer Lewis Calvo, negó en febrero de 2025 en el programa televisivo Mesa Redonda que existiera abandono hacia los deportistas históricos. Aseguró que el organismo cuenta con estructuras institucionales de apoyo.
Los casos documentados por CiberCuba contradicen esa versión oficial. El portal reportó que el 39% de los jubilados cubanos recibe la pensión mínima de 1.528 pesos mensuales, una cifra insuficiente para cubrir necesidades básicas. Una encuesta a 506 jubilados en cinco provincias mostró que el 98.8% percibe abandono institucional.
El ajedrecista Lázaro Bruzón, radicado fuera de Cuba desde 2018, resumió el fenómeno ante CiberCuba: “Todos los deportistas fueron cifras útiles mientras producíamos resultados. Una vez retirados, se acabó el negocio para ellos”. Bruzón agregó que el sistema deportivo cubano “recicla personas, exprime almas y descarta” a quienes dejan de ser útiles.
Los casos de Savón, Comas Aguilera, Nogueiras, Morales Alfonso, Palomo Sánchez y otros comparten un mismo patrón: nombres que llenaron titulares de orgullo nacional y que hoy encabezan denuncias de hambre, enfermedad y vivienda precaria.
La situación, documentada por Cubanoticias 360 y por otros medios independientes, sigue sin recibir una respuesta institucional que satisfaga a las familias afectadas.
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