POLITICA
Diego Santilli se reunió con los jefes de los bloques de Pro para discutir la reforma del Banco Central
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibió ayer a los titulares de los bloques legislativos de Pro, Cristian Ritondo (Diputados) y Martín Goerling (Senado), en la Casa Rosada para discutir la agenda que impulsa el Gobierno en el Congreso, donde el macrismo es uno de sus principales aliados. Al encuentro vespertino también se sumó el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, funcionario de máxima confianza de Karina Milei y responsable del armado electoral de La Libertad Avanza (LLA) en todo el país.
El eje del encuentro fue la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) que impulsa el oficialismo. “Los presentes destacaron la importancia del proyecto al considerarlo una herramienta clave para consolidar el proceso de ordenamiento macroeconómico”, reza el comunicado difundido por el equipo de Ritondo. El jefe del bloque Pro en Diputados aseguró a que la bancada apoyará el proyecto. Por su parte, desde el Senado indicaron que “se analizará” cuando ingrese al Congreso.
Se trata de una iniciativa que el Poder Ejecutivo anunció y defendió en las últimas semanas, pero que aún no fue presentada formalmente en el Congreso. La intención del Gobierno es que ingrese en agosto. Según detalló el vocero presidencial, Adrián Ravier, la reforma apunta a establecer como único mandato del Banco Central la preservación del valor de la moneda, fortalecer su independencia “del poder político de turno” y prohibir el financiamiento del Tesoro Nacional mediante emisión monetaria.
“Se conversó únicamente sobre el tema Banco Central”, remarcaron cerca de Santilli respecto del encuentro de este jueves. Sobre la reforma electoral no se habló “ni una palabra”, aseguró Ritondo, en diálogo con . El proyecto está estancado en el Senado desde abril a raíz de las diferencias planteadas por los aliados del Gobierno, principalmente respecto de la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), una herramienta que opositores dialoguistas –incluso Pro– y puros consideran útil para dirimir sus internas y candidatos de cara a las elecciones de 2027.
El jefe del bloque Pro en Diputados ha reiterado en numerosas oportunidades que “las PASO tienen cosas positivas” y ha planteado la posibilidad de explorar la alternativa de las primarias no obligatorias (para los partidos ni los ciudadanos).
Durante el encuentro, Goerling también planteó temas relativos a Misiones, la provincia que representa en el Senado. El legislador abordó la cuestión de los pasos fronterizos con Brasil y Paraguay “para mejorar la burocratización y que fluya más el tránsito”, indicaron fuentes legislativas a .
¿Alianza bonaerense?
Los protagonistas de la escena remiten a la pregunta sobre la posibilidad de una alianza entre Pro y LLA en la provincia de Buenos Aires. Ritondo es el presidente de Pro bonaerense y uno de los principales impulsores de una coalición amplia para derrotar al peronismo en su bastión. Santilli hoy funciona como un nexo entre ambos espacios: aunque formalmente pertenece a Pro, responde a los hermanos Milei y está abocado a conseguir la reelección del Presidente. Es, además, uno de los posibles candidatos a gobernador de Buenos Aires. Y “Lule” es el armador electoral de Karina Milei.
Fuentes al tanto de la reunión negaron que en ella se haya discutido sobre estrategia electoral.
No obstante, Ritondo aseguró a que el asunto está puesto sobre la mesa: “Vengo reuniéndome con [Sebastián] Pareja [armador bonaerense de Karina Milei]. Estamos repasando los 135 distritos”. Y remarcó que con el diputado de LLA tienen “buena relación”.
Esto sería así a pesar de que el oficialismo, que le había prometido dejarle la presidencia de la Comisión Bicameral de Inteligencia, finalmente le concedió la titularidad al armador karinista, quien ingresó a la Cámara baja tras las elecciones de 2025.
Una fuente cercana a Pareja confirmó a que mantienen un “diálogo fluido” y que “se trabaja especulando con la posibilidad de que haya una alianza como el año pasado”, aunque aclaró que la decisión final la tomarán Javier y Karina Milei.
Ritondo da por sentado que Pro y LLA conformarán una coalición electoral en la provincia de Buenos Aires al considerar que es la única forma para ganar unas elecciones en el territorio gobernado por el kirchnerismo. También asume que Santilli será el candidato a gobernador. Sin embargo, Pareja también aspira a ser el candidato para suceder a Axel Kicillof en La Plata.
Cerca de Santilli dijeron que no están aún en “modo campaña bonaerense, mucho menos después de asumir la Jefatura [de Gabinete]”. Aunque reconocieron que “quiere jugar a gobernador”. El ministro coordinador fue precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires en 2023.
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POLITICA
Hernán Lacunza: “Veo a Macri y a una parte importante de Pro decididos a enfrentar a Milei en 2027″
Es viernes a la tarde y Hernán Lacunza parece congelarse cuando posa ante la cámara. Luce algo tímido, como un político en preparación. El exministro de Hacienda admite que no había planificado lanzarse en este momento como precandidato a presidente de Pro, pero está entusiasmado con el nuevo desafío. De hecho, ya arma un equipo de asesores y planea viajar al interior del país. “Tengo una hoja de ruta”, dice, en voz baja.
En una entrevista con , Lacunza remarca que Mauricio Macri lo autorizó a anotarse en la carrera preliminar para suceder a Javier Milei. Fue durante una charla a solas que mantuvieron días antes de que arrancara el Mundial, en el departamento del exmandatario en Palermo. “Avanzá”, le respondió el líder de Pro.
A contramano de los acuerdistas que habitan en el partido, el economista cree que Pro debe presentar una alternativa electoral al gobierno libertario en 2027. O al menos intentarlo. “Veo a Macri y a una parte importante de Pro decididos a enfrentar a Milei″, afirma.
-¿Cuál es su diagnóstico sobre la herencia o legado que podría dejar Milei? El Presidente dice que bajó la inflación y la pobreza; y que ordenó la macroeconomía.
-La herencia aún no la conocemos. Podemos hacer un balance hasta acá. Como todo gobierno, el de Milei tiene luces y sombras. Sorteó una herencia muy difícil de la administración anterior en el origen de la gestión. Lo hizo con audacia y pericia. La consecuencia de eso es que la inflación haya bajado a un régimen de entre el 2% y 4% mensual, dependiendo de cuánto liberan el tipo de cambio. Eso se vio en los últimos 12 meses.
La previsibilidad nominal es importante. Eso es la inflación –el changuito del supermercado-, el dólar o la tasa de interés.
-¿Qué deficiencias nota en el modelo económico?
-La luz roja o las sombras es que no genera empleo suficiente. Cuando se dice que “la macro está bien”, el Gobierno trata de acotarla a la estabilidad. Y la macro es estabilidad y crecimiento. Y el crecimiento, por más que estadísticamente no es nulo, es muy desparejo. Tenemos un motor encendido a full -energía, minería y el agro- y otro apagado, que es la industria manufacturera, la construcción y el comercio. Estos últimos son los mayores generadores de empleo.
Eso alcanza para que el avión planee y no se caiga, pero con el pasaje escorado del lado del motor apagado. Esos son los conurbanos de Buenos Aires, Gran Córdoba, Rosario o Tucumán.
-Se presenta como precandidato a presidente de Pro. ¿Qué haría distinto a Milei desde el punto de vista económico?
-Obviamente, un programa no consiste en llegar y tocar un botón. Es la consistencia de toda la botonera. No es que solo el primer botón va a dar resultado.
El trípode en el que se basa este gobierno –y que también fue una idea de Cambiemos en 2015- tiene tres patas: no se puede gastar más de lo que ingresa, no existe la maquinita de la felicidad que emite pesos y hay que integrarse al mundo. De ese triángulo no hay que cambiar nada. Eso puede ser un legado positivo de este gobierno. Es lo antagónico a lo que todavía añora el kirchnerismo: vivir con lo nuestro, la emisión no genera inflación o más Estado a cualquier necesidad.
-¿Y cuál sería su primera medida?
-Hace falta completar la reforma monetaria y cambiaria. Todavía queda la mitad del cepo a empresas. Hay que completar eso, porque va a traer más inversión. Hoy hace cuatro trimestres que la inversión cae; es decir, que los directorios de todas las empresas locales y extranjeras hunden menos capital en la Argentina, no solo por el riesgo político de reversión, sino por la baja rentabilidad de los negocios y los costos de producción del país.
-Dice que liberar el cepo generará más inversiones.
—Bueno, completar la reforma monetaria y cambiaria va a atraer más divisas. Si hacemos eso, va a bajar la tasa de interés necesaria para defender los pesos frente a los dólares. Entonces, habrá más inversión. Si hay más inversión, vamos a crecer y habrá espacio para bajar impuestos. Hasta acá se bajaron los impuestos que el mismo Gobierno había subido, como el PAIS o algún otro. Y cuando podamos bajar impuestos, vamos a ganar competitividad.
-¿El equilibrio fiscal debe ser el corazón del programa?
-Otra arista es la política fiscal. Hay que volver a hacer obra pública. El déficit no se puede tocar. ¿Podés hacer equilibrio fiscal cerrando hospitales? No, durarías una hora. ¿Podés hacer equilibrio fiscal sin escuelas? No, durarías una semana. ¿Podés hacer equilibrio fiscal sin obra pública? Sí, duraría tres años, porque al cuarto no se puede circular por las rutas.
¿Qué quiero decir? El daño visible de perder esos bienes públicos o activos comunitarios y sociales, donde el Estado tiene un rol, tiene distinta maduración. En la salud, una hora. En la ciencia, cinco años.
-¿No hay más margen para ajustar? ¿La sociedad demanda ahora crecimiento económico y recuperar el poder adquisitivo?
-No hay más margen para ajustar y hay que volver a hacer obra pública. Y para eso hay que volver a crecer, para tener más fondos y recaudación, sin entrar en déficit.
Entonces, lo que se necesita es otra combinación de políticas públicas.
—¿El próximo presidente debe ser moderado y dialoguista? ¿Usted plantea un mileísmo con buenas formas?
-Las formas aluden al estilo de comunicación. La violencia no es una cuestión de forma, siempre es una cuestión de fondo. No es lo mismo un tiro o un piedrazo que un insulto. Ahora, un insulto o un grito no es inocuo ni inocente. Tiene un objetivo concreto de fondo, que puede ser intentar censurar a la prensa o amedrentar o reprimir la expresión.
Con lo cual, el Estado no puede ejercer violencia de ningún tipo. Si no, entramos en la teoría de los dos demonios: porque los otros son malos, el Estado se da el lujo de ser malo. No caigamos en esa.
—¿Ese es el rasgo de la personalidad del Presidente que más le preocupa?
-No hablo de las personas, ni del Presidente ni de los funcionarios.
-Le pregunto porque Milei, en su última entrevista, dijo: “Reconozco que tengo unas formas de mierda, pero soy honesto y transparente”.
-Honesto y transparente somos todos. No es que para ser honesto haya que ser violento. Son cosas distintas. ¿Qué tienen que ver el coraje y la honestidad con la grosería? No confundamos las formas con el fondo.
-¿Cree que este es un gobierno autoritario que no respeta la libertad de expresión? Los ataques a la prensa o al que disiente sobre la visión oficial han sido constantes desde el inicio de la gestión de Milei.
-Yo digo que las formas importan. Me parece mal si el Estado trata de amedrentar.
-¿Considera que la próxima etapa requerirá de un liderazgo con estilo moderado y dialoguista?
-Yo tengo un estilo dialoguista porque las reformas que vienen o lo que falta, como la coparticipación o el pacto fiscal con gobernadores, no se pueden hacer a los latigazos o a los gritos. En un país federal, con 24 jurisdicciones, eso no se hace a los gritos ni billeteando. Así no se va a conseguir nada.
—¿Falta consensuar con los gobernadores?
-Queremos ir a un país mejor. Los impuestos provinciales no se van a bajar a los latigazos. Hay que convocar a las provincias para que bajemos ingresos brutos y podamos ser más competitivos. Para eso hace falta un consenso, un diálogo y la invitación a una mesa. A veces, es más complejo construir que demoler. Ahora hay que reconstruir un sistema tributario, un sistema federal. Para hacer todo eso es más apto un enfoque de diálogo que de agresión.
—¿Usted anunció que quiere ser candidato a presidente de Pro con el aval de Macri?
-Sí. Creo que se hace política de manera orgánica, no con proyectos individuales. Los partidos son plurales y corales. Parafraseando a [Jorge Luis] Borges, nadie es el Pro, pero todos lo somos. Entonces, nadie puede arrogarse que Pro es tal cosa.
Con esa filosofía, hay que proponer y el día de mañana atraer otras fuerzas para llevar a la población una propuesta liberal, republicana, con división de poderes y construcción de instituciones. Hablé con Macri y otros, como María Eugenia Vidal, para ir consensuando la idea de que Pro tenga una oferta independiente el año que viene.
-¿Le gustaría que emerja una nueva versión de Juntos por el Cambio en 2027? ¿Con radicales y peronistas?
-Primero hay que consolidar esta idea en el partido. Pero sí quiero que sea una oferta competitiva. Ahora en esa construcción colectiva no hay que desfigurarse. Tiene que haber un perímetro bien delimitado sobre en qué cosas estamos de acuerdo. Una autocrítica es que hemos perdido nitidez. Hay que ser bien claro en cuál va a ser la propuesta.
-Los tres gobernadores de Pro y Cristian Ritondo, jefe del partido en Buenos Aires, quieren acordar con el Gobierno. ¿Hay chances de que terminen apoyando su candidatura?
-Conozco esas posiciones. Insisto en que nadie es el Pro y todos lo somos. Es legítima cada postura. Es más fácil hablar que gestionar. Pero tiene que haber un interés superior, que es la Argentina. Después vienen el Pro y el proyecto personal. Que Pro hoy esté discutiendo esto nos hace mejores. A veces escucho: “No, porque el votante de Pro quiere tal cosa”. ¿Quién sabe eso?
-Otros dirigentes de Pro consideran que una candidatura nacional del partido podría ser funcional a la vuelta del kirchnerismo. ¿Qué les responde?
-Eso es otro argumento que me parece pobre. No nos atrevamos a proponer nada mejor porque puede ganar algo peor. Entonces, lo que tenemos no es tan bueno. No nos subordinemos a lo que hay por miedo a un fantasma. Eso es paralizante. Yo creo que hay que atreverse a hacer algo mejor.
-Los libertarios dejaron trascender que su candidatura será utilizada por Macri para negociar un acuerdo con Milei para garantizar la continuidad de Pro en la Capital.
-Eso es una especulación de alguien. Cada uno puede conjeturar lo que se le ocurra. Yo hablé con Mauricio y me dijo: “Avanzá”. No sé qué información tienen.
-¿Lo ve a Macri decidido a enfrentar a Milei con una propuesta propia en 2027?
-A Macri y a una parte importante de Pro, sí. Y el día de mañana tiene que trascender el perímetro de Pro.
-¿Por qué Pro no logró definir una identidad después de dos años y medio de Milei? Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, los dos últimos candidatos a presidente del partido, ya se fueron.
-Hemos centrifugado dirigentes en lugar de atraer. Y eso tiene que ver con falta de consistencia o nitidez. Bueno, hay que volver a construirla.
-Hace poco, usted fue designado en el Banco de Córdoba. ¿Piensa atraer a Juan Schiaretti y Martín Llaryora a este espacio alternativo?
-No, eso es totalmente independiente. Nunca hablé con Macri de la designación en el Banco de Córdoba. Eso tuvo una génesis exclusivamente técnica. Estoy agradecido a esa convocatoria, pero es para hacer un trabajo profesional. No tiene ninguna connotación de alianza política.
-¿Le entusiasma la gestión de Jorge Macri en la Capital? Apuesta al discurso de mano dura y se mimetiza con el gobierno de LLA.
-No estoy en la gestión de la Ciudad y no conozco los pormenores. Me parece bien que haya reforzado la seguridad y también ha mejorado las condiciones de higiene.
-¿La mejor alternativa para enfrentar a Milei es otro economista? ¿La sociedad no demandará otro perfil en 2027?
-La verdad es que la Argentina tiene una frustración económica. Bueno, los economistas podríamos tener mejor capacidad de comprensión y diagnóstico.
Axel Kicillof también es economista. Enhorabuena. Lo que nos une a los tres [por Milei y Kicillof] es el compromiso por lo público. Pero tenemos recetas diferentes.
-¿Le sugeriría a los bloques de Pro en el Congreso que apoyen la reforma de la carta orgánica del Banco Central?
-Sí, estoy de acuerdo con el proyecto.
Santiago Filipuzzi
-¿También avala el “grillete fiscal” o shutdown que anunció Milei?
-Lo que propone Milei es distinto al shutdown de Estados Unidos. Acá si se incurre en déficit se suspenden algunos gastos. El Estado sigue funcionando con el presupuesto anterior. Es una forma de solidificar la política de equilibrio fiscal.
-Milei, Santiago Bausili y Luis Caputo dicen que no van a ayudar a los morosos. ¿Coincide con el Gobierno que es “un problema entre privados”?
-No concuerdo con el enfoque de que el Estado no tiene nada que hacer. Esto es como un referí de fútbol que ve dos jugadores peleándose y dice: “Es una pelea entre privados”. No. El árbitro tiene que impartir justicia.
—¿El Estado es responsable en este caso?
-Hay un problema cuya génesis tiene responsabilidades concurrentes. Las billeteras o bancos que dieron préstamos con tasas a tres dígitos, de 300 o 400 %, y, del otro lado, hay tomadores de crédito que no son economistas ni expertos en finanzas. Hay un rol del Estado preventivo, que es muy importante. Como es tan fácil engañar, hagamos la información pública y expliquemos cuál es la tasa verdadera. Esto es transparencia. Hay que avivar -entre comillas- al tomador del préstamo, porque las familias no tienen por qué saber eso.
También hay corresponsabilidad del diseño de la política económica. Que nadie se haga el distraído.
-¿Hay riesgo de que se genere un problema financiero?
-Hay un riesgo sistémico y de que se arme una bataola. La mora ya está en 13%, un récord desde que se registra hace veinticinco años. Hablé de los roles del regulador en la prevención y solución de los conflictos sin poner plata pública. No digo que hay que ir a rescatar, pero no es que es eso o nada.
-En dos años y medio aparecieron el caso Andis, LIBRA y el escándalo de Adorni. ¿Cree que hubo corrupción en el gobierno de Milei o faltan controles?
-Sin duda faltan controles, pero soy cuidadoso en estos temas. No acuso a nadie de corrupto hasta que la Justicia lo demuestre.
—¿La escalada con Brasil por la pelea entre Milei y Lula puede afectar la relación comercial o no tendrá efectos inmediatos?
-Sí, tiene consecuencias. El Mercosur no va a avanzar al mismo ritmo o va a tener el mismo poder frente a Europa o Estados Unidos si vamos juntos o separados. De hecho, si se afectara el Mercosur, se encarecerían todos los productos que hoy importamos de Brasil. Aparte pueden bajar inversiones y afectar los flujos de comercio. Las relaciones son entre Estados, no entre personas. A Lula lo eligieron los brasileños. Insultar al presidente no es republicano. ¿Qué es esta injerencia?
-¿Está de acuerdo con el alineamiento automático de Milei con Trump?
-Alineamiento automático con nadie. Ahora me parece bien una relación privilegiada con Estados Unidos. No me importa la ideología política del gobernante de turno. Puedo tener más afinidad con uno u otro, pero no puedo comprometer a mi país porque me gusta más o menos.
A la Argentina le conviene tener buenas relaciones con todo el mundo, incluida China. Por supuesto, hay que privilegiar a Estados Unidos, pero eso no significa que hay que pelearse con Brasil y España.
Santiago Filipuzzi
Matías Moreno,Conforme a
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Diputados: el oficialismo buscará debatir las reformas del Banco Central y la Ley de Inocencia Fiscal antes de fin de mes
La Cámara de Diputados inició el tratamiento de los proyectos para modificar la Ley de Inocencia Fiscal y reformar la Carta Orgánica del Banco Central, dos iniciativas impulsadas por el Poder Ejecutivo que el oficialismo busca convertir en ley durante agosto.
La Libertad Avanza abrió el debate en distintos plenarios de comisiones con la intención de emitir dictamen la próxima semana y habilitar su discusión en el recinto. El 26 de agosto aparece como la fecha con mayores posibilidades, aunque algunos sectores todavía mantienen el 19 como alternativa.
El proyecto sobre Inocencia Fiscal se debatió en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Legislación Penal, presididas por Bertie Benegas Lynch y Laura Rodríguez Machado, respectivamente. En paralelo, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central se analizó en otro plenario integrado por las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Finanzas, encabezada esta última por el diputado Santiago Pauli.
Los cambios propuestos para el régimen de Inocencia Fiscal
La iniciativa busca modificar la ley que creó un régimen simplificado del impuesto a las Ganancias, luego de que, según el Gobierno, no alcanzara los resultados esperados.
El principal cambio elimina los límites de ingresos y patrimonio previstos por la normativa vigente para adherir al régimen. De aprobarse el proyecto, dejarán de regir los topes de $1000 millones de ingresos y $10.000 millones de patrimonio.
En los fundamentos de la iniciativa, el Poder Ejecutivo sostuvo que la medida permitirá ampliar el universo de contribuyentes alcanzados. “Se dispone una apertura del universo de contribuyentes que pueden adherir al régimen, permitiendo que todas las personas humanas y sucesiones indivisas residentes en el país puedan optar por esta modalidad simplificada, democratizando así el acceso a herramientas que facilitan el cumplimiento de las obligaciones tributarias”, argumentó.
Durante el debate, la subsecretaria de Ingresos Públicos, Claudia Ballestrini, afirmó que el alto nivel de adhesión registrado justifica ampliar el universo de contribuyentes alcanzados. “Teniendo en cuenta que el nivel de acatamiento al régimen simplificado previsto en el régimen actual fue muy importante, muy significativo, está bien ampliar ese régimen para que pueda haber más cantidad de adhesiones”, sostuvo.
Desde la oposición, la diputada de Unión por la Patria Victoria Tolosa Paz reclamó que los funcionarios de los tres poderes del Estado queden excluidos del beneficio.
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“Mientras (el exvocero Manuel) Adorni daba explicaciones cada vez más contradictorias sobre su patrimonio, ARCA guardaba silencio y el oficialismo rechazaba una herramienta básica para despejar cualquier sospecha. Hoy volvimos a hacer la pregunta que deja muda a la casta mileísta: ¿Por qué decidieron no excluir a los funcionarios públicos del Régimen de Inocencia Fiscal? La transparencia no se simplifica, se garantiza. Agreguen el artículo de exclusión definitiva para todo funcionario público, que seguramente lo va a votar toda la oposición”, sostuvo.
La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, defendieron la reforma durante el plenario y señalaron que el objetivo principal del proyecto es consolidar un esquema institucional orientado a reducir la inflación.
“No es sólo la independencia o sólo la prohibición de financiar el Tesoro, sino también funcionarios que son los adecuados para manejar el Banco Central con un objetivo claro, protegidos de las influencias políticas del momento, los que tienen mucha mejor probabilidad de lograr los objetivos de aniquilar eventualmente la inflación”, afirmó Bausili.
El titular del Banco Central agregó: “Lo que estamos proponiendo acá existe en la gran mayoría de las Cartas Orgánicas de los bancos centrales de aquellos países que ya fueron exitosos en erradicar la inflación. No estamos trayendo nada como una idea muy revolucionaria, un experimento o un test”.

La reforma, que el presidente Javier Milei calificó en cadena nacional como “una de las más importantes de los últimos 91 años”, busca restringir el financiamiento del Estado por parte del Banco Central, redefinir los objetivos institucionales de la entidad, limitar el gasto público y avanzar en la desregulación del mercado de capitales.
Uno de los aspectos que permanece en discusión es el mecanismo para remover al presidente y al directorio del Banco Central. El proyecto propone exigir una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso, aunque durante el debate también surgieron planteos para reemplazar ese requisito por una mayoría absoluta.
Desde la UCR, el diputado mendocino Lisandro Nieri anticipó el respaldo de su bloque y recordó que en 2022 presentó una iniciativa con objetivos similares. “En 2022 presentamos un proyecto de reforma de la Carta Orgánica, en un sentido similar al que ahora propone el Gobierno. De las muchas reformas estructurales que necesita nuestro país, esta es una de las más importantes”, expresó.
La estrategia parlamentaria del oficialismo
La hoja de ruta para avanzar con ambos proyectos comenzó a definirse en una reunión de la mesa política encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y continuó con un encuentro entre diputados oficialistas y bloques dialoguistas.

La reunión se realizó en el Salón de Honor de la Presidencia de la Cámara de Diputados y contó con la participación de Santiago Bausili, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, y la subsecretaria de Ingresos Públicos, Claudia Ballestrini.
También asistieron representantes de la UCR, el PRO, Provincias Unidas, Innovación Federal, Producción y Trabajo, Por Santa Cruz, Adelante Buenos Aires, el MID, La Neuquinidad, Elijo Catamarca y La Libertad Avanza.
Los reclamos de los bloques dialoguistas
Durante el encuentro, los bloques aliados no sólo escucharon la defensa de los proyectos del Poder Ejecutivo, sino que también reclamaron la apertura de comisiones para tratar iniciativas propias.
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Entre ellas figuran proyectos sobre vandalismo rural y el uso agrícola de tierras adyacentes a rutas nacionales, impulsados por los diputados del PRO Martín Ardohain y Javier Sánchez Wrba.
Desde Provincias Unidas, Gisela Scaglia solicitó el tratamiento de una reforma a la Ley de Estupefacientes para ampliar la participación de las provincias en las investigaciones por narcomenudeo.
El radicalismo también planteó un régimen de tarifas eléctricas diferenciales para provincias del Norte Grande y regiones con temperaturas extremas durante el verano, modificaciones al sistema de Tax Free para permitir que turistas extranjeros recuperen el IVA por la compra de cualquier bien y una reforma del Código Penal para actualizar la legislación frente al uso malicioso de herramientas de inteligencia artificial.
Sobre este último proyecto, la diputada Pamela Verasay sostuvo: “Consideramos que el problema no consiste en la falta o ausencia de normas que ofrezcan protección jurídica específica sino en que el marco jurídico vigente fue concebido para un contexto tecnológico en el cual no existían las posibilidades que hoy ofrecen los sistemas de inteligencia artificial para generar imágenes, voces, documentos o contenidos sintéticos con el grado de realismo, automatización y difusión. En resumidas cuentas, nuestro ordenamiento jurídico necesita actualizarse y adaptarse frente a los nuevos desafíos que trae aparejado el uso de la inteligencia artificial”.
Banco Central, Diputados, Comisiones
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Milei relega la empatía e insiste con su modelo: crece el riesgo de profundizar en una agenda antipopular
El rotundo fracaso del Gobierno con el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, rebautizada en la calle como “ley de tierras”, expuso un problema de fondo en la gestión de Javier Milei: la profundización del modelo ultraliberal, ortodoxo y desregulador se está chocando de frente con el sentimiento social.
El proyecto oficial tocó la fibra del patriotismo que encendió con el Mundial y la causa Malvinas. Y permeó esa membrana que separa a la clase política del resto de los argentinos. Hubo banderas en defensa de la soberanía en las canchas de fútbol y pancartas dedicadas a los senadores tildándolos de vendepatria. Tini Stoessel, Lali Esposito y hasta Lisandro “Licha” Martínez, el defensor de la Selección, compartieron videos en contra del proyecto en sus redes sociales. Pese a los intentos por reenmarcar la discusión, la Casa Rosada perdió completamente las riendas de la conversación. En las redes se instaló que Milei quería actuar en contra del interés nacional.
Más de un funcionario de alto rango se agarraba la cabeza en las últimas horas preguntando por qué el Gobierno se metió en este baile innecesario. Por qué hubo que dedicar tanto capital político y tiempo para defender una ley impopular. En la intimidad, un asesor de la Casa Rosada lo llamó “la agenda de la estratosfera”.
“Nadie le puso el cascabel al gato. Es un proyecto que no es prioritario. No dimos la discusión a tiempo. Y además no le cambiaba la vida a la gente”, resumió a Infobae ese colaborador. En la reunión de mesa política del martes hubo un reconocimiento de que el proyecto estuvo “mal presentado” porque creció demasiado el debate sobre la extranjerización de la tierra. Pero, en lugar de recular a tiempo, se optó por defender la iniciativa.
De ahí el intento de Patricia Bullrich por explicar el proyecto mediante una conferencia de prensa en el Senado, mientras trataba de asegurar los votos. La presentación de la titular del bloque de LLA no fue emitida por el sistema de transmisión de la Cámara alta y tuvo escaso rebote en los canales de noticias. “Terminamos explicando que no buscábamos regalar el país”, reconoció un colaborador oficial.
Los votos de los aliados se escurrieron en cascada durante el mediodía de ayer. Como un manotazo de ahogado, el Gobierno finalmente retiró el capítulo de tierras del texto.
A esta altura del partido, la prioridad dejó de ser el contenido del proyecto: el oficialismo hoy necesita ganar la votación a como dé lugar. No puede darse el lujo de perder en el Congreso, porque se instalaría un clima de derrota que fijaría un punto de partida complicado para el camino al 2027. Ahora Milei necesita sancionar proyectos clave para sustentar su proyecto, como la reforma del Banco Central (BCRA) o Inocencia Fiscal. Debe seguir demostrando al resto del sistema político -y a los mercados- que su reelección es un escenario probable.
Cuando el revés legislativo fue evidente, empezó el reparto de culpas interno. Sotto voce, algunos funcionarios le dedicaron epítetos a Federico Sturzenegger, el autor intelectual del proyecto. La realidad es que la Argentina sin regulaciones que el ministro sueña en su cabeza y escribe en los papeles entusiasma mucho a Javier Milei, que lo deja hacer.
Parte del equipo político del Gobierno consideró puertas adentro que se llegó hasta acá porque la utopía desreguladora se desplegó sin una conducción clara en los meses en los que la gestión estuvo en un pozo por el caso de Manuel Adorni. No hubo un cálculo político y el proyecto, que viene desde abril, se fue eternizando en la agenda del Congreso mientras crecía el debate nacional sobre el tema.
A esta altura nadie lo duda: el anteproyecto ómnibus de Sturzenegger para desregular múltiples industrias (como el libro, los medicamentos y el vino) tiene destino de freezer. La mesa política se agotó de dar una batalla tras otra por la voracidad desreguladora.
En el clima de pases de factura solapados, hubo, además, quienes recordaron que, allá por el 4 de junio hubo una oportunidad para votar el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada sin levantar la perdiz. Fue la sesión en la que, por instrucción del karinismo, se priorizó votar una tanda de pliegos de jueces, entre los que se encontraban la jueza María Verónica Michelli (nombramiento que luego Milei no oficializó) y Emilio Rosatti (hijo del titular de la Corte Suprema). Lo cierto es que ya en ese momento se hablaba de que Bullrich no había asegurado blindar el proyecto con los aliados.
La relación con los gobernadores
El episodio con la ley de tierras dejó al desnudo lo endeble que puede ser el vínculo entre la Casa Rosada y los gobernadores si no se anudan los acuerdos electorales. Karina Milei deja saber que será mucho más generosa que en 2025 y que su prioridad es que su hermano pueda ser reelecto. Pero los gobernadores no le tienen confianza.
Con todo el episodio queda claro que la idea del Gobierno de medir las lealtades a partir de los apoyos en el Congreso, para recién después definir quiénes van a ser los aliados electorales de 2027, es inviable. Los mandatarios provinciales están pasando un mensaje claro. La ecuación de ellos es al revés: primero las garantías electorales, después el apoyo parlamentario.
¿Cómo podía esperar el Gobierno que el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, enviara a su senadora Julieta Corroza a votar la ley de tierras mientras Nadia Márquez, senadora neuquina de LLA con intenciones de disputar su provincia, estaba sentada en la primera plana en la conferencia de prensa de Bullrich?
Según pudo reconstruir Infobae, en el karinismo todavía anida la idea de competir por la gobernación de varias provincias. El mapa actual es así: en Jujuy, Salta, Misiones, Neuquén, Río Negro, donde hay gobernadores no peronistas (en su mayoría aliados), hasta ahora LLA piensa en jugar, con mayor o menor intensidad, con candidato propio.
En las provincias peronistas, Formosa, La Rioja, Tierra del Fuego, La Pampa, Catamarca, Tucumán, naturalmente presentarían candidatos.
En Santa Fe asoma la mayor novedad: habría un pacto de no agresión con Maximiliano Pullaro. Un colaborador del dispositivo karinista comentó en las últimas horas que, incluso, está la idea de no participar de los comicios provinciales. Es el escenario opuesto a Córdoba, donde se ilusionan con una candidatura de Gabriel Bornoroni luego del sorpresivo triunfo del ignoto Gonzalo Roca el año pasado.
En Mendoza, Chaco, Entre Ríos se repetirán las alianzas de 2025. Esto, al menos, es lo que les dijo Karina a los gobernadores de esos distritos hace cuatro meses. Se sumarían al esquema de alianza San Luis y San Juan. En algunos casos la cuestión no está allanada: el mendocino Alfredo Cornejo, por caso, todavía no sabe si el Gobierno respaldará una candidatura de Luis Petri. En Chubut, donde gobierna el PRO, también asoma un acuerdo. Pero hay una dificultad adicional: el gobernador, Nacho Torres, no cosecha la simpatía de la hermana del Presidente.
En todo caso, lo de Chubut será materia de discusión de lo que, se espera, será materia de discusión entre el Gobierno y el PRO. El sábado, Mauricio Macri arribará al país. A su espera, Fernando de Andreis (como lugarteniente del exmandatario), Diego Santilli (que ya se ganó la confianza de Karina Milei) y Cristian Ritondo (como el mayor interesado en unir las puntas) trabajan en la posibilidad de un encuentro entre la hermana del Presidente y el titular de PRO para una negociación macro.
Cerca de Macri aseguran que el expresidente busca, antes que nada, reconocimiento de parte de la Casa Rosada. Pero todo el resto piensan en las cláusulas particulares. Ahí el rompecabezas electoral podría encastrar a la perfección -con las opciones más naturales y competitivas a nivel nacional, provincial y porteño- o, ante la falta de entendimiento, podría desatarse un festival de candidaturas.
De hecho, si no hay acuerdo, los amarillos ya hicieron correr que tienen postulantes para la presidencia. Se mostró con voluntad el exministro de Economía Hernán Lacunza y también circula el nombre de María Eugenia Vidal. En la provincia asoma Santilli, aunque en el PRO creen que no está dicha la última palabra y que podría competir en la Capital Federal. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, ya anunció que va por su reelección. Pero en el partido no todos se encolumnaron detrás suyo, empezando por su primo. Por eso empezó una danza de candidatos con ambiciones de disputar el distrito: además de De Andreis, se habla de Guillermo Dietrich y de la propia Vidal.
Lo que sí está claro es cuáles son las contrapartes de la eventual negociación: Macri ya no reclama sentarse con el jefe de Estado como al principio. “Ya entendimos que la que manda es Karina”, dicen en el PRO.
Una defensa del modelo sin empatía
Los acontecimientos de las últimas horas —además del revés con la ley de tierras, el conflicto diplomático con Brasil— llevaron al Gobierno a una agenda no deseada. La semana pasada, en una extensa reunión en Olivos con Milei, el equipo económico, la secretaria Legal y Técnica María Ibarzabal, Santiago Caputo y el equipo de comunicación que ahora lidera el secretario de Medios, Fabián Fernández, habían trabajado en una estrategia para darle impulso al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA. Se pensó como un puntapié para que el Presidente arrancara su campaña a la reelección.
Todo el raid mediático del Presidente (las entrevistas que dio a un canal de cable, uno de aire, un streaming y un medio del interior del país, el Diario Río Negro), estuvo cuidadosamente planificado para que el jefe de Estado exhibiera su programa económico con nitidez y volviera al primer Milei, el de 2023.
La defensa del modelo, sin embargo, exhibió una falta total de empatía con la economía de bolsillo. Luis “Toto” Caputo y Milei hablaron de un “problema entre privados” para referirse a la morosidad de las familias. “¿Les pusieron una pistola en la cabeza para tomar el crédito?”, ahondó el Presidente. Después, se vanaglorió de la caída del salario real de los empleados públicos.
Milei ubicó la causa de la morosidad en la responsabilidad individual del deudor. Una encuesta reciente de Zentrix sobre los morosos mostró lo contrario: el 53% de los encuestados atribuyó su endeudamiento a que sus ingresos no alcanzan para cubrir sus gastos básicos.
Está claro que cualquier intervención del Estado para mejorar el poder adquisitivo sería un sacrilegio para la escuela austriaca. Pero, aun cuando no tiene costo fiscal, el Presidente evita mostrarse sensible con el esfuerzo que hizo la gente.
“Milei dejó en claro que nunca va a decir algo por conveniencia. Aún a riesgo de perder las elecciones el año que viene”, dijo un importante funcionario de Balcarce 50. “Él es mayonesa. El que quiera mayoliva o kétchup votará a otro”, ilustró.
Un colaborador que trabajó en la campaña de 2025 recordó: “Él escucha recomendaciones discursivas cuando estamos en campaña. En su momento trabajó la idea de no insultar. Ahora está poco predispuesto a forzar la empatía. No le podemos pedir peras al olmo”.
En medio de una semana crítica, el único que festejó públicamente su gestión fue el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que ya mandó más de 200 pliegos al Senado para completar las vacantes en la Justicia. Milei, que alguna vez dijo que “de derecho no entendía nada”, se está empapando más sobre lo judicial. En sus últimas entrevistas, reconoció que está estudiando nombres para la Corte Suprema. Pero aseguró que recién avanzará cuando estén ordenadas las vacantes de los tribunales inferiores.
No es precisamente Mahiques quien motiva al Presidente a avanzar con la Corte. El plan del ministro para este mandato es otro: quiere quedar como el abrepuertas de la familia judicial para posicionarse como candidato a Procurador General, el jefe de los fiscales. “Pase lo que pase en 2027, el que puso el gancho para esos nuevos jueces fue Milei. Si gana la elección presidencial, podrá avanzar con la Corte. Si pierde y queda con causas abiertas, esos jueces no se olvidarán quién posibilitó su ascenso”, dijo un operador judicial muy al tanto de los movimientos del equipo judicial.
En el Gobierno hay quienes comienzan a moderar su optimismo para 2027. Entienden que, más allá de lo económico, hay que acelerar los acuerdos políticos para inclinar la cancha electoral a favor del libertario. Eso implica mover los hilos en las sombras para diseñar la mejor oferta electoral posible, antes de que asome un candidato opositor nítido que pueda aglutinar el descontento social.
“Milei necesita reducir a su mínima expresión las opciones del centro para la derecha. Y atomizar lo máximo posible del centro para la izquierda”, resume un experimentado operador que colabora con la Casa Rosada. La receta incluye, además de neutralizar una candidatura presidencial del PRO, profundizar la fractura del peronismo. De ahí la imperiosa necesidad de suspender las PASO.
Pero también se podrían reeditar viejos trucos de la consultoría política. En el oficialismo no tendrían problema, por caso, de “darle nafta” a la figura de Myriam Bregman, una de las pocas dirigentes con diferencial de imagen positiva que puede comerle votos al kirchnerismo. También, por qué no, podrían alimentar (¿financiar?) a un candidato del peronismo que diversifique la oferta de ese espectro. Hay quienes dicen que ya comenzó la búsqueda de un nombre para ocupar ese rol.
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