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ECONOMIA

El dilema del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos

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Kevin Warsh sostuvo que la inteligencia artificial generaba un salto de productividad comparable al de la electrificación industrial, y que ese choque de oferta sería deflacionario por naturaleza

Kevin Warsh logró la presidencia de la Reserva Federal bajo la tesis de que la economía necesitaba tasas de interés más bajas. Pero, justo cuando asumió como jefe de la Reserva Federal en mayo pasado, la inflación se disparó tras el aumento del precio del petróleo.

El contexto cambió al asumir y las expectativas se revirtieron de inmediato. De anticipar una baja de tasas con el nuevo presidente, el mercado ahora espera que posponga cualquier recorte ante el fogonazo inflacionario que afronta la economía. Los objetivos que lo llevaron a la presidencia quedaron, por ahora, para más adelante.

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Warsh llegó a la Reserva Federal con un mandato contradictorio: Donald Trump lo eligió para bajar tasas, pero la inflación se ubicó por encima de 3,8%, el mercado proyectó una política monetaria sin recortes durante el resto de 2026 y la discusión interna del FOMC quedó atravesada por la productividad asociada a la inteligencia artificial, el deterioro fiscal y la demanda de deuda del ecosistema cripto.

Warsh llegó a la Reserva Federal con un mandato contradictorio: Donald Trump lo eligió para bajar tasas, pero la inflación se ubicó por encima del objetivo

Inteligencia artificial y el nuevo argumento “deflacionario”

El argumento de Warsh no es monetario sino tecnológico. Sostuvo que la inteligencia artificial generaba un salto de productividad comparable al de la electrificación industrial, y que ese choque de oferta sería deflacionario por naturaleza: más producción por unidad de trabajo, costos marginales en descenso y eficiencias que se replican sin fricción. Su tesis fue que la Fed podía bajar todavía más rápido las tasas sin avivar la inflación.

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Gráfico de línea que muestra la tasa de política monetaria de EE. UU. (FED Funds) de 2000 a 2026, con picos en 6,53% (jun-00) y 5,50% (feb-24) y un mínimo en 0,25% (feb-22)
Este gráfico ilustra la trayectoria de la tasa de política monetaria de EE. UU. (FED Funds) entre 2000 y 2026, mostrando sus variaciones y proyecciones futuras.

Esa tesis no sedujo a todos por igual dentro de la Reserva Federal. La postura del Federal Open Market Committee (FOMC) fue más cautelosa: varios miembros del comité, entre ellos el presidente de la Fed de Chicago, Austan Goolsbee, señalaron que el entusiasmo por la IA podía ser inflacionario en el corto plazo, al empujar inversión masiva y mayor demanda de energía antes de que los beneficios de productividad se materializaran.

El FMI, en su consulta del Artículo IV, fue explícito: “Con la tasa de política cerca del nivel neutral, hay poco margen para bajar en 2026”

Ante el nuevo contexto, el mercado esperó que las tasas de interés se mantuvieran sin cambios durante el resto de 2026.

El FMI, en su consulta del Artículo IV, fue explícito: “Con la tasa de política cerca del nivel neutral, hay poco margen para bajar en 2026”.

Gráfico de línea azul sobre fondo blanco que muestra la inflación interanual en EE.UU. de 2019 a 2026, con un pico de 9.0% en junio de 2022 y una tabla de datos anuales
La inflación saltó y se ubicó por encima de 3,8%, su máximo en tres años, impulsada por el conflicto en el Estrecho de Ormuz y el shock energético derivado

La Oficina de Presupuesto del Congreso proyectó un déficit federal de USD 1,9 billones en 2026, que crecería a USD 3,1 billones para 2036.

La deuda pública en manos del sector privado ya superó el 101% del PBI, un récord desde la Segunda Guerra Mundial, y los pagos de intereses sobre esa deuda superaron el billón de dólares anuales por primera vez en 2025.

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Gráfico de barras que muestra el resultado fiscal de Estados Unidos como porcentaje del PBI de 2000 a 2025, con ejes numéricos y etiquetas de años
La Oficina de Presupuesto del Congreso proyectó un déficit federal de USD 1,9 billones en 2026, que crecería a USD 3,1 billones para 2036

Ahí emergió la tensión más aguda para Warsh. El flamante presidente habló de limpiar a mayor velocidad el balance de la Reserva Federal y reducir la tenencia de títulos públicos. Pero, si la Fed reduce su balance y los compradores extranjeros tradicionales siguen retirándose, ¿quién absorbe la oferta de deuda que genera el déficit?

Gráfico de línea con la evolución de los activos en el balance de la FED, desde 0.9 billones en dic-07 a un pico de 8.9 billones en may-22, con caída proyectada a 6.7 en may-26
si la Fed reduce su balance y los compradores extranjeros tradicionales siguen retirándose, ¿quién absorbe la oferta de deuda que genera el déficit?

Ray Dalio, fundador de Bridgewater, lo formuló sin rodeos en noviembre de 2025: “Si el balance comienza a expandirse significativamente mientras se recortan tasas y los déficits fiscales son grandes, lo veremos como una monetización clásica de deuda pública”.

Si la Reserva Federal no opera como comprador de deuda de última instancia, los rendimientos del Tesoro se disparan, lo que contrae el crédito, encarece la deuda hipotecaria y puede desencadenar un ciclo de inestabilidad que la Fed quiere evitar.

Demanda cripto: stablecoins como nuevo comprador marginal

Mientras los compradores tradicionales de deuda pública redujeron exposición -China bajó de USD 1,3 billones en 2013 a USD 604 mil millones hoy, a la mitad en una década- emergió un actor inesperado: el ecosistema de stablecoins, con Tether a la cabeza.

Un gráfico de línea azul sobre fondo blanco muestra la evolución de las tenencias chinas de bonos de Estados Unidos entre 1995 y 2026, con un claro pico en 2013
Mientras los compradores tradicionales de deuda pública redujeron exposición -China bajó de USD 1,3 billones en 2013 a USD 604 mil millones hoy

Tether, emisor de USDT, la stablecoin más grande del mundo, con USD 186 mil millones en circulación y 530 millones de usuarios, tenía USD 122 mil millones en Treasuries directos al cierre de 2025 -más del 83% de sus reservas- y una exposición total que superó los USD 141 mil millones. Eso lo ubicó como el 17° mayor tenedor mundial de deuda estadounidense, por encima de Alemania y Arabia Saudita.

Primer plano de una moneda plateada de Tether (USDT) con el logo "T" y texto descriptivo, sobre un fondo borroso de billetes de dólar estadounidense en tonos fríos
Tether, emisor de USDT, la stablecoin más grande del mundo, con USD 186 mil millones en circulación y 530 millones de usuarios, tenía USD 122 mil millones en Treasuries directos al cierre de 2025

El mecanismo fue simple: los usuarios depositan dólares para acuñar USDT; Tether invierte esos dólares en letras del Tesoro a corto plazo y captura el diferencial de tasas.

En 2025 ganó más de USD 10.000 millones con ese modelo. En paralelo, el Genius Act, aprobado en julio de 2025, obligó a todas las stablecoins reguladas a respaldar sus tokens con activos de alta calidad, como Letras del Tesoro. Standard Chartered estimó que el mercado de stablecoins podría crecer de USD 300 mil millones actuales a USD 2 billones para 2028, con hasta USD 1 billón de demanda adicional de T-bills.

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El Genius Act, aprobado en julio de 2025, obligó a todas las stablecoins reguladas a respaldar sus tokens con activos de alta calidad, como Letras del Tesoro

La administración Trump, que presionó por tipos de interés bajos y quiso financiar su déficit, encontró en el ecosistema cripto a uno de sus principales compradores de deuda. Los “Tether del mundo” actuaron como bancos centrales paralelos y su balance en Treasuries creció trimestre a trimestre.

Kevin Warsh llegó a la Fed con un mandato contradictorio. Trump lo eligió para bajar tasas de interés, pero la inflación se mantuvo por encima de 3,8%, el FOMC quedó dividido -la votación de abril fue 8-4, la más fracturada desde 1992- y los rendimientos del Tesoro a largo plazo, en 4,5% anual, advirtieron que el mercado descontó la persistencia de déficits fiscales que continuarían aumentando la oferta de deuda.

Forzar recortes en ese contexto podría destruir la credibilidad antiinflacionaria que la institución tardó décadas en construir.

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Gráfico de línea azul mostrando el rendimiento promedio mensual de los bonos de EE. UU. a 10 años (1962-2023), con un pico de 15.3% en 1981 y 4.8% en octubre de 2023
Los rendimientos del Tesoro a largo plazo, en 4,5% anual, advirtieron que el mercado descontó la persistencia de déficits fiscales que continuarían aumentando la oferta de deuda

Warsh también quiso reducir el balance. Pero si la Fed vende títulos públicos, los rendimientos del Tesoro suben y agravan el déficit del Tesoro.

Más aún: si China, Japón y otros soberanos continúan reduciendo su exposición a deuda estadounidense, la brecha de demanda se amplía. El ecosistema cripto cubre hoy una fracción relevante, pero insuficiente. La única alternativa real de largo plazo es fiscal: gastar menos de lo que se recauda, algo que ninguna administración en Washington logró en décadas.

Si China, Japón y otros soberanos continúan reduciendo su exposición a deuda estadounidense, la brecha de demanda se amplía

El dilema de Warsh quedó planteado: ¿puede un banco central independiente sostener disciplina monetaria cuando el fisco necesita financiamiento barato? La historia sugiere que no de manera indefinida.

Gráfico de barras que ilustra la deuda pública de EEUU como porcentaje del PBI desde 1996 hasta 2025, con barras ascendentes y valores destacados
La deuda pública en manos del sector privado ya superó el 101% del PBI, un récord desde la Segunda Guerra Mundial

El repunte inflacionario obligó a Kevin Warsh a dejar de lado su tesis de que la IA forzaría una deflación que permitiría a la Reserva Federal bajar tasas. Pero las tasas de corto plazo no fueron su principal problema: las proyecciones oficiales del déficit fiscal chocaron con su idea de limpiar el balance de la Fed, al menos a la velocidad que insinuó.

La apuesta a que el mundo cripto aumente la demanda de deuda estadounidense cuando se retira China lució auspiciosa, pero insuficiente

La apuesta a que el mundo cripto aumente la demanda de deuda estadounidense cuando se retira China lució auspiciosa, pero insuficiente para que la Reserva Federal también se desprenda de sus tenencias.

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Los mercados, mientras tanto, esperarán su primera reunión el 16 y 17 de junio, para que revele cómo piensa afrontarlo.

El autor es CEO Pampa Capital / Profesor MFIN -UTDT



North America

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ECONOMIA

¿Qué tan sólida es la acumulación de reservas?: el dato que mira el mercado, más allá de las compras del BCRA

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El ministro de Economía, Luis Caputo, felicitó al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, por alcanzar la meta de acumulación de reservas (Foto. Reuters)

En la última semana, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) superó la meta de compra de reservas de USD 10.000 millones que se fijó para este año con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero hubo cuestionamientos respecto al nivel de acumulación y sobre las maniobras que hizo el Tesoro Nacional con los pesos que se liberaron. Entre analistas de mercado también surgieron dudas sobre cómo continuará el nivel de compra en los próximos meses y la capacidad de retención por el ente monetario.

Si bien se festejó que a inicios de junio el BCRA ya haya cumplido con la meta de compra de reservas internacionales, hacia los meses que restan del año pretenden que la entidad consolide la acumulación para lograr la meta que el equipo económico acordó con el FMI y evitar un nuevo waiver (dispensa).

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El ente monetario, presidido por Santiago Bausili, sumó USD 9.756 millones hasta mayo y superó los USD 10.000 millones en los primeros días de junio -desde que al inicio del año anunció el cambio de la política cambiaria y de intervención en el mercado mayorista. Sin embargo, la totalidad de estos dólares no quedó en poder del organismo porque el Tesoro utilizó parte de estos fondos para atender pagos de vencimientos de deuda.

La totalidad de la compra de dólares hasta mayo no quedó en poder del BCRA porque el Tesoro utilizó parte de estos fondos para atender pagos de vencimientos de deuda

La consultora Analytica destacó: “Entre enero y mayo, el Tesoro empleó USD 3.866 millones provenientes de emisiones en el mercado local, la compra de USD 150 millones en el mercado la semana pasada y adquisiciones al propio BCRA. Si se descuentan los pagos del Bopreal, por USD 1.267 millones, la acumulación efectiva de dólares hasta mayo llegó a USD 4.623 millones. Al sumar el repo con bancos por USD 3.000 millones en enero, la cifra acumulada ascendió a USD 7.623 millones“.

El saldo de reservas creció de USD 43.099 millones el 2 de enero a USD 48.369 millones el 4 de junio (Foto: Reuters)
El saldo de reservas creció de USD 43.099 millones el 2 de enero a USD 48.369 millones el 4 de junio (Foto: Reuters)

La evolución de las reservas internacionales brutas no reflejó de manera directa el impacto de las compras. El saldo creció de USD 43.099 millones el 2 de enero a USD 48.369 millones el 4 de junio, influido por variaciones en la cotización de activos como oro, encajes y yuanes, y por pagos de deuda del gobierno nacional y de provincias.

Analytica remarcó que, al inicio del programa, la compra de reservas no se tradujo en una acumulación inmediata porque el Tesoro utilizó esos dólares para enfrentar vencimientos de deuda. El panorama empezó a modificarse con la emisión de los bonos AO27 y AO28 a fines de febrero, que permitió al Ministerio de Economía emplear esos dólares para reducir la presión sobre la autoridad monetaria y acelerar la acumulación. En mayo, el Banco Central adquirió USD 2.601 millones y acumuló USD 2.560 millones.

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El equipo económico proyecta que la dinámica cambie en el segundo semestre del 2026. Según Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, la expectativa es que la acumulación de reservas se alinee con el ritmo de compras de la entidad a medida que avance el programa de refinanciamiento del Tesoro.

“A medida que progresa el año, es de esperar que la acumulación de reservas se alinee con la compra de reservas que lleva a cabo el BCRA. Esto reflejará el gran progreso del Tesoro en el programa de refinanciamiento de sus obligaciones en dólares”, sostuvo durante una presentación en el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

A medida que progresa el año, es de esperar que la acumulación de reservas se alinee con la compra de reservas que lleva a cabo el BCRA (Werning)

La posibilidad de sostener las compras dependerá de los mecanismos de financiamiento. En julio, el Gobierno afrontará un pago por USD 4.300 millones a bonistas y se espera que gestione garantías ante organismos internacionales y nuevos préstamos bancarios para evitar el uso de reservas del Central.

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El objetivo de acumulación de reservas netas acordado con el FMI para diciembre de 2026 quedó fijado en USD 8.000 millones. Pero también de que se mantenga la oferta de dólares -lo que se vuelve más complicado en los meses que viene- y no aumente la demanda.

El objetivo de acumulación de reservas netas acordado con el FMI para diciembre de 2026 quedó fijado en USD 8.000 millones (Foto: Reuters)
El objetivo de acumulación de reservas netas acordado con el FMI para diciembre de 2026 quedó fijado en USD 8.000 millones (Foto: Reuters)

Pese a que el BCRA alcanzó la meta de compra de compra de reservas, hubo críticas de analistas privados respecto a la manera en que lo consiguió.

Lucio Garay Méndez, economista de Eco Go, dijo que la referencia de USD 10.000 millones funcionó más como guía que como meta estricta, porque dependía del crecimiento de la demanda de pesos. “Nunca hubo tal remonetización por lo que todos los pesos que emitieron hubo que esterilizarlos vía instrumentos del Tesoro o el BCRA. Esto es negativo en tanto no hubo un aumento en la demanda de pesos, pero positivo en tanto supieron aprovechar la sobreoferta de dólares que hubo por emisión de deuda privada”, explicó.

Nunca hubo tal remonetización por lo que todos los pesos que emitieron hubo que esterilizarlos vía instrumentos del Tesoro o el BCRA (Garay Méndez)

También advirtió Garay Méndez que ahora se observa una disminución de la oferta de divisas y un incremento de la demanda privada, lo que reduce el margen para que el Banco Central siga comprando y presiona por un tipo de cambio más alto.

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“Todavía no se ve una mejora en la actividad que se traduzca en un aumento en la demanda de pesos y que por ende favorezca la compra de dólares del BCRA. El mix de oferta a la baja, demanda en aumento y actividad frágil redundarán seguramente en menores compras en lo que queda del año”, sostuvo Garay Mendez.

Santiago Bausili, presidente del BCRA
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, sostuvo que «es supuesto de que va a ocurrir una remonetización, más que una promesa» (Foto: Reuters)

Ese punto también apareció en las explicaciones de Santiago Bausili, presidente del BCRA, durante la última conferencia de prensa: “Cuando anunciamos el programa de acumulación de reservas, lo que dijimos es anticipando un proceso de remonetización, no es que prometemos un proceso de remonetización porque no podemos controlar la demanda de dinero. Podemos generar condiciones que incentiven a que aumente la demanda de dinero si asumimos que los comportamientos de los agentes son consistentes con lo que hemos visto en otras situaciones. Es más un supuesto de que va a ocurrir una remonetización que una promesa”.

El mercado se mantiene atento a la dinámica de acumulación efectiva, la evolución de las reservas netas y la capacidad del BCRA para sostener el proceso en la segunda mitad del año. El escenario incluye pagos externos relevantes y condicionamientos del acuerdo con el FMI.

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ECONOMIA

En mayo las ventas minoristas pyme cayeron 1,2% respecto de 2025, pero mostraron un leve repunte sobre abril

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El aumento de las ventas por el canal digital no llegó a compensar la caída de operaciones en los locales comerciales

Las ventas minoristas del sector de pequeñas y medianas empresas (pymes) de la economía registraron en mayo una contracción interanual del 1,2% a valores constantes, aunque la medición intermensual respecto de abril arrojó un aumento de igual proporción . Con estos resultados consolidados, el sector acumuló una retracción del 3,1% durante los primeros cinco meses del año, informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) .

Em cuanto a la situación de los comercios, el 48,2% de los encuestados reportó un escenario de estabilidad interanual, marcando un descenso de 5,1 puntos porcentuales respecto a abril. Esta extraña dinámica, algo invertida respecto de los datos de ventas, se explicó por el crecimiento del segmento de los que tienen una evaluación operativa desfavorable, que ascendió al 45,1% desde el 39,6% registrado en el período previo.

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Las expectativas a doce meses proyectaron un escenario de paridad para el 48,4% de la muestra, mientras un 38,8% anticipó un repunte de la actividad y el 12,8% estimó un retroceso. En materia de inversión, el 59,4% evaluó el contexto como adverso para la inyección de capital, un 12,5% lo consideró oportuno y el 28,1% mantuvo una postura indefinida.

infografia

El desglose sectorial presentó alteraciones frente a relevamientos previos, destacándose tres rubros con desempeño positivo y una variación nula en Ferretería y materiales de construcción. La mayor expansión interanual correspondió a Farmacia (+8,2%). Perfumería (+2,3%) y Alimentos y bebidas (+0,2%) también tuvieron registros positivos. De manera inversa, Bazar, decoración y muebles lideró las retracciones (-8,9%), seguido por Textil e indumentaria (-5,2%).

El índice general de ventas minoristas informado por CAME mide las ventas realizadas por los comercios relevados bajo cualquier modalidad.

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Otro dato relevante del índice es que durante mayo se detectó que las ventas online realizadas por los comercios con local a la calle registraron un incremento interanual del 15,2% y una suba intermensual desestacionalizada del 3,7 por ciento. Sin embargo, ese desempeño no logró compensar la contracción observada en el índice general.

Ante la sostenida contracción del poder adquisitivo, la demanda experimentó una marcada tendencia hacia rubros de primera necesidad

El balance operativo del mes evidenció una reconfiguración estructural en el patrón de consumo minorista. Ante la sostenida contracción del poder adquisitivo, la demanda experimentó una marcada tendencia hacia rubros de primera necesidad, los cuales lograron sostener niveles transaccionales estables o positivos. En contraste, los sectores orientados a bienes no esenciales absorbieron el mayor impacto recesivo, demostrando que el ingreso disponible de los hogares se encontró focalizado casi con exclusividad en el mantenimiento de la canasta básica.

infografia

Desde la perspectiva de la oferta, la tracción del volumen de ventas dependió estrictamente de la inyección de herramientas financieras, liquidaciones forzadas y eventos masivos de comercio electrónico. Esta dinámica comercial, combinada con el incremento de los costos operativos fijos y las actualizaciones tarifarias, generó una severa compresión en los márgenes de rentabilidad. Frente a un escenario de nula disposición a la inversión, las expectativas del sector proyectaron una estabilización operativa condicionada a la liquidación de inventarios y factores estacionales.

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El rubro Alimentos y bebidas, el más sensible al poder adquisitivo de los segmentos medio y bajo de la población, registró una variación interanual positiva del 0,2%, lo que sugiere una estabilización en los volúmenes transaccionados. Según CAME, “este comportamiento respondió a la contracción del poder adquisitivo y a la reasignación del ingreso por incrementos en tarifas de servicios públicos”.

Por otra arte, agrega, “se observó una modificación estructural en la demanda, orientada hacia artículos de primera necesidad, segundas marcas y una reducción de unidades por ticket. El sostenimiento de las ventas requirió la implementación de promociones, descuentos por pago en efectivo y planes de financiamiento”, Además, el clima impulsó categorías de consumo invernal, lo que contribuyó a compensar ciertas mermas sectoriales. Como resultado de estos ajustes, se comprimieron los márgenes de rentabilidad comercial, debido al aumento de los costos fijos operativos, el aumento de precios mayoristas y la competencia de las grandes superficies.

En Farmacias las ventas aumentaron 8,2% por el clima y el aumento de prescripciones médicas, pero cayeron las ventas de cosmética y perfumería
REUTERS/Agustin Marcarian
En Farmacias las ventas aumentaron 8,2% por el clima y el aumento de prescripciones médicas, pero cayeron las ventas de cosmética y perfumería
REUTERS/Agustin Marcarian

El clima estuvo también detrás del repunte interanual, del 8,2%, en el rubro Farmacias. “Esta expansión respondió a la inelasticidad de la demanda al comercializar bienes de carácter esencial. El volumen de operaciones fue traccionado por la estacionalidad climática, la proliferación de patologías respiratorias y el avance de campañas de vacunación”, dice CAME, que detectó también “una migración del consumo hacia medicamentos genéricos”.

Estos ingredientes hicieron que los márgenes operaran “bajo presión”: aumento de costos fijos y diferimiento en la cadena de pagos de las principales obras sociales. Los locales independientes pierden espacio a manos de las cadenas y el aumento de las prescripciones médicas hizo a su vez que se contraiga la venta de categorías anexas, como perfumería y cosmética.

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Economy,Politics

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ECONOMIA

Por qué para el presidente de Toyota el mal resultado de mayo tiene una explicación y el mercado automotor debería crecer

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Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina, junto al nuevo Toyota bZ4X eléctrico. El ejecutivo cree que hay condiciones de crecimiento para el mercado pese a la situación actual. (Infobae)

En cuestión de pocas horas, dos lanzamientos de nuevos vehículos permitieron conocer de primera mano la mirada de las dos compañías automotrices que agrupan el 40% del total de ventas de autos 0 km en Argentina: Stellantis y Toyota. El grupo industrial italo-francés con sus seis marcas sumó 64.800 patentamientos entre enero y mayo, y la marca japonesa los restantes 31.700, para llegar a 96.500 autos sobre un total registrado de 232.815 unidades en lo que va de 2026.

Esos números son los que miran ellos, líderes de la industria, que en diciembre pasado e incluso en enero de este año pensaban que entrarían al segundo semestre con más de 320.000 autos, pero el paso de los meses dejó una foto distinta. Las ventas cayeron un 10% casi inexplicablemente, porque el dólar está estable, la inflación controlada (aunque más alta de lo esperado en el primer trimestre) y la oferta es tal que los precios no solo no subieron, sino que en muchos casos bajaron.

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Quizás ahí esté “la punta del ovillo” o la explicación de lo inexplicable del resultado. La oferta, los precios y el mensaje.

Algunos días atrás, otro de los líderes de la industria automotriz argentina, Martin Galdeano, presidente de Ford, dijo que las “bajas de precio que no sean orgánicas no le hacen bien al mercado, porque sin una baja de impuestos que las justifique, envían el mensaje equivocado a los usuarios”, que podrían interpretar que “si uno bajó, los otros van a bajar también”.

Martín Zuppi, CEO de la filial argentina de Stellantis habló con los medios este jueves y dijo que si bien esperaban estar mejor “si el año termina con una baja del 5% no es algo preocupante. Es un mercado estable de todos modos”.

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Apenas 24 horas más tarde, Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina, también abordó el tema, pero lo hizo con un enfoque un poco más amplio, sacando la mirada del dato de las ventas únicamente y poniéndolo en contexto del escenario en el que ocurre.

“Si uno mira las condiciones del mercado y de la economía argentina, y uno las analiza objetivamente, nosotros seguimos creyendo que el mercado debería estar más tendiendo a las 700.000 unidades que a las 600.000”, fue la primera reflexión que hizo, rompiendo la lógica de otros analistas del sector.

Sin embargo, esa frase no puede sacarse de contexto, porque a continuación vino un desarrollo interesante de la misma, con un desenlace más cercano a lo que se puede ver en la calle.

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Las ventas de autos 0km cayeron un 10% en el acumulado de los primeros 5 meses del año
Las ventas de autos 0km cayeron un 10% en el acumulado de los primeros 5 meses del año

“Argentina, después de muchísimos años, está teniendo superávit fiscal, está teniendo superávit comercial, está teniendo una deuda totalmente manejable, está teniendo récord histórico de exportaciones de producción más de 100.000 millones de dólares para este año. Estamos empezando a visualizar ahora un descenso en la inflación y por ende un descenso de tasa de interés que debería empezar a reactivar el crédito. Entonces, si uno mira condiciones objetivas, teóricamente objetivas, el mercado debería estar mucho más alto de lo que está ocurriendo”, dijo el empresario que lidera la marca que más autos produce en Argentina.

Es ahí donde la realidad se choca de frente con la teoría, al menos en números y resultados, y desencadena un escenario opuesto al que todas esas variables deberían conformar.

“Si uno mira el resultado del mes de mayo es racionalmente inexplicable por qué ha sido tan bajo, pero yo creo que es, a la vez, emocionalmente explicable por todas estas novedades que están ocurriendo en el mercado de productos que van ingresando, de precios que se van reacomodando, de clientes que tienen muchísimas más opciones y que van pensando qué es lo que les conviene comprar”, señaló.

La mirada de Salinas apunta a una mayor cuota de indecisión de los clientes que a falta de clientes para comprar autos 0km, en gran medida por la mayor oferta actual. (Chinatopix via AP)
La mirada de Salinas apunta a una mayor cuota de indecisión de los clientes que a falta de clientes para comprar autos 0km, en gran medida por la mayor oferta actual. (Chinatopix via AP)

El desarrollo de la idea tomó forma entonces y se alineó con la caída de ventas del 10% en el acumulado de los primeros cinco meses del año y el impacto que tendrá en la cifra final de 2026.

“Por supuesto que con los volúmenes que se han perdido durante los últimos meses, es muy difícil ahora que el mercado llegue a las 700.000. El volumen anualizado, o en el ritmo anualizado, deberíamos llegar a las 650.000 incluso durante este año, pero considerando lo que ya se perdió, si por lo menos se llega a las 610.000 unidades, igual que el año pasado, sería algo que podríamos esperar”, finalizó.

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Según la mirada de Salinas, el resultado del año sería una cuestión más relacionada con lo coyuntural y no una tendencia negativa preocupante para el sector automotor, no solo de los fabricantes sino también de los importadores, porque la caída de ventas es general y el reparto del mismo volumen de unidades que el año pasado entre más marcas, afectará a todos por igual con una menor cuota de mercado disponible para cada uno.

“Venimos de una economía que creció 4% el año pasado, 2,5% a 3% este año, la expectativa de que crezca 3% el año que viene. Si uno mira todos los datos duros el mercado automotriz tiene que crecer. Ahora, yo creo que con toda esta ebullición de ofertas de nuevos modelos hay una actitud de esperar para el cliente y ver cuál es su conveniencia. También puede estar la duda de si con el tipo de cambio actual me conviene comprar hoy o esperar, si los $1.400 por dólar son sostenibles o no», remarcó.

En ese escenario, la oferta por ganar ventas es muy variada y el factor precios, descuentos y bonificaciones termina siendo clave, aunque al mismo tiempo creando confusión en lo clientes.

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Los márgenes de rentabilidad claramente no son los de antes y es lógico que así ocurra. Pero, así como en momentos de escasez, cuidábamos mucho que el concesionario no aplicara sobreprecios al cliente, tampoco es sano o sostenible que un concesionario venda a pérdida, por debajo de su costo permanentemente, porque uno más uno es dos y uno menos dos es menos uno. Se funde”, concluyó.



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