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El dominio de GAESA en Cuba: economía militarizada, crisis social y señales de fractura en el régimen

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GAESA se apoderó de todos los sectores lucrativos de Cuba sin rendir cuentas ni estar sujeto a auditorías o controles estatales tradicionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La economía de Cuba se encuentra bajo el control total de GAESA, el conglomerado militar que, según detalló en diálogo con Infobae Emilio Morales, presidente y CEO de Havana Consulting Group, desplazó a las instituciones civiles y convirtió al Estado en una estructura opaca y sin contrapesos.

Morales, consultor de empresas internacionales y experto en la economía cubana, describió el proceso de concentración de poder económico y político que ha protagonizado el grupo militar desde la enfermedad de Fidel Castro y la llegada de su hermano Raúl al poder en 2008. “GAESA se ha apoderado de todos los sectores lucrativos, sin rendir cuentas ni estar sujeto a auditorías o controles estatales tradicionales”, afirmó.

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Este grupo militar tomó el control de corporaciones clave como CIMEX (el mayor conglomerado empresarial del país) y ETECSA (el único proveedor legal de telefonía y telecomunicaciones), acaparando el mercado dolarizado, el turismo, las remesas, el sector inmobiliario y muchas otras áreas estratégicas.

Emilio Morales, presidente y CEO de Havana Consulting Group (EFE/Giorgio Viera/Archivo)
Emilio Morales, presidente y CEO de Havana Consulting Group (EFE/Giorgio Viera/Archivo)

Además, describió cómo GAESA se apropió de recursos estatales, desviando fondos que deberían invertirse en servicios públicos básicos, y transformando el Estado en lo que el entrevistado llamó un “Estado mafioso”.

También abordó el deterioro social y económico en Cuba, la crisis energética y los apagones prolongados, así como la resistencia interna y la pérdida de confianza en el régimen. Morales destacó que la mayoría de la población y el exilio cubano desean una intervención internacional para terminar con la crisis, y que el llamamiento del general Rafael del Pino a los militares para que no repriman las protestas indica un inminente cambio político.

Finalmente, habló del ofrecimiento de ayuda humanitaria de Estados Unidos y la cercanía del fin del régimen cubano, que podría ocurrir en menos de tres meses. “Estamos viendo el declive total del sistema, nadie cree en ellos. Este es el fin. La familia Castro tiene que tomar la decisión de irse y creo que en eso es en lo que están, buscando para dónde irse. Y así van a ser los días finales. Pienso que esto no pasa de más de 60 o 90 días. No creo que llegue a eso”, indicó.

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Infografía de la isla de Cuba siendo controlada por una mano robótica, rodeada de íconos económicos como bancos, telecomunicaciones y turismo, con texto sobre GAESA.
La infografía ilustra cómo GAESA, el conglomerado militar cubano, ha consolidado el control sobre la economía de la isla, desviando recursos y profundizando la crisis social y política (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la entrevista con Infobae, Morales expuso que el conglomerado militar pasó de ser una empresa menor en el sector turístico a controlar las principales fuentes de divisas del país. “En 2006, cuando Fidel Castro cayó enfermo, GAESA era una empresa pequeña. Lo más importante que tenía en ese momento era Gaviota, y competía de igual a igual con otras compañías del Ministerio de Turismo”, recordó.

El punto de quiebre llegó cuando Raúl Castro asumió la Presidencia en 2008 y desplazó a los cuadros civiles designados por Fidel. A partir de ese momento, GAESA inició una expansión sistemática que incluyó la toma de CIMEX en 2010, la corporación más grande de la isla en manos de Fidel; y la posterior adquisición de ETECSA tras la compra de las acciones de Telecom Italia, asegurando el control total de las telecomunicaciones y el mercado dolarizado.

“La orden de apoderarse de CIMEX la da Raúl Castro a Luis Alberto López-Calleja, su ex yerno y entonces general de brigada y CEO de GAESA”, relató Morales, quien remarcó que ese movimiento permitió controlar el flujo de remesas, el comercio minorista en dólares y el negocio inmobiliario.

La operación se ejecutó sin transparencia y sin que mediara ninguna transacción comercial ordinaria. “No hubo compras, no hubo acuerdos entre empresas. Fue simplemente una orden: ‘Ahora esto es mío’, y punto”, describió.

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Oficina comercial de ETECSA, la empresa estatal cubana que presta servicios de telefonía y telecomunicaciones (REUTERS/Norlys Pérez/Archivo)
Oficina comercial de ETECSA, la empresa estatal cubana que presta servicios de telefonía y telecomunicaciones (REUTERS/Norlys Pérez/Archivo)

El proceso continuó con la absorción de ETECSA, que consolidó el dominio sobre el negocio de la telefonía móvil y las telecomunicaciones. Morales subrayó que la expansión de GAESA involucró también la apropiación de Habaguanex, el conglomerado turístico que había administrado el historiador de la ciudad, Eusebio Leal, y que incluía decenas de hoteles y tiendas dolarizadas.

“En medio del deshielo con Estados Unidos, GAESA se apoderó del BFI, el Banco Financiero Internacional, que controla más del 95% de las transacciones comerciales entre empresas cubanas y extranjeras”, explicó Morales; al tiempo que subrayó: “Todo el dinero quedó a merced de GAESA. No hay auditoría, no hay control, ni siquiera la Asamblea Nacional, ni el Ministerio de Economía, ni la Contraloría General de la República pueden acceder a ese banco”.

Morales puntualizó que la red de empresas bajo el paraguas de GAESA incluye estructuras creadas en paraísos fiscales, como CIMEX Panamá y Fincimex, que administran flujos internacionales, remesas y el procesamiento de tarjetas de crédito para turistas.

“CIMEX Panamá fue fundada en 1978 por órdenes de Fidel Castro para evadir el embargo, y se usaba para el tráfico de armas y drogas. Más tarde, el negocio se reconvirtió para administrar el mercado cubano dolarizado”, sostuvo el consultor. “Todo se hacía fuera del control del Banco Central”, detalló.

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Fidel Castro and his brother Raul Castro preside over a ceremony in Havana, Cuba - Portada
Emilio Morales describió el proceso de concentración de poder económico y político que ha protagonizado GAESA desde la enfermedad de Fidel Castro y la llegada de su hermano Raúl al poder en 2008 (Archivo)

El entrevistado afirmó que el conglomerado ha vaciado de recursos a los ministerios y empresas estatales, dejando a la administración civil sin capacidad de inversión ni manejo de fondos. “El Estado se quedó sin recursos. Al pasar el BFI a manos de GAESA, las riquezas nacionales quedaron fuera del alcance de cualquier control estatal”, sentenció Morales.

La situación se agravó por la falta de inversión en sectores críticos. Preguntado al respecto, citó el caso de la exportación de servicios médicos, que llegó a generar más de 10.000 millones de dólares al año y empleó a más de 50.000 personas.

Según estudios realizados por su consultora, en 15 años la exportación de servicios médicos produjo 108.000 millones de dólares, de los cuales solo el 1,6% se invirtió en salud; mientras que 24.000 millones se destinaron a hoteles y 70.000 millones no tienen destino identificado.

La inversión en energía fue nula. La matriz energética del país está colapsada y las plantas eléctricas, con más de 40 años de uso, se rompen a diario”, advirtió Morales, quien agregó que los recursos que deberían destinarse a salud, energía y servicios públicos quedan bloqueados en circuitos financieros controlados por GAESA.

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El control de los fondos estatales también afecta la vida cotidiana: “El país vive apagones de más de 20 horas, no hay combustible, la infraestructura está destruida y los hospitales no reciben los recursos que generan. Todo depende de las decisiones de GAESA, que maneja el dinero sin control ni auditoría”, insistió.

Petróleo crudo gotea de una válvula en un pozo petrolero operado por la petrolera estatal venezolana PDVSA, en la rica faja petrolífera del Orinoco, cerca de Morichal en el estado de Monagas (REUTERS/Carlos García Rawlins/Archivo)
Petróleo crudo gotea de una válvula en un pozo petrolero operado por la petrolera estatal venezolana PDVSA, en la rica faja petrolífera del Orinoco, cerca de Morichal en el estado de Monagas (REUTERS/Carlos García Rawlins/Archivo)

Morales describió la existencia de circuitos de negocios ilegales, como la venta de petróleo venezolano recibido por Cuba en virtud de acuerdos bilaterales. “El contrato con Venezuela era por 125.000 barriles diarios, pero Cuba solo necesitaba unos 50.000 para generar energía. El resto se vendía en el mercado internacional usando empresas creadas en paraísos fiscales y tanqueros propios”, explicó.

Este mecanismo permitió el desvío de fondos y la acumulación de capital fuera del alcance de las autoridades nacionales. “La operación se mantuvo hasta que la administración de Donald Trump cortó esa vía de financiamiento”, subrayó.

También señaló que la apropiación de empresas y recursos por parte de GAESA representa una etapa distinta respecto a los primeros tiempos de la revolución. “En los primeros años, Fidel confiscó empresas extranjeras y cubanas. Ahora, 60 años después, lo que hace este grupo es robarle al Estado, apoderándose de empresas y recursos sin ninguna supervisión”.

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Un grupo de personas pasa junto a la basura prendida fuego en medio de una calle durante una protesta contra los frecuentes cortes de electricidad, en La Habana, Cuba. 13 de mayo de 2026 (REUTERS/Norlys Pérez)
Un grupo de personas pasa junto a la basura prendida fuego en medio de una calle durante una protesta contra los frecuentes cortes de electricidad, en La Habana, Cuba. 13 de mayo de 2026 (REUTERS/Norlys Pérez)

La crisis cubana se ha profundizado en los últimos meses. Morales calificó la situación como un colapso institucional, con una economía paralizada y un malestar social creciente.

“El país está sometido a apagones de más de 20 horas, la gente protesta en las calles y hay cacerolazos durante el día y la noche. El desfile tradicional del 1 de Mayo fue un simulacro, con apenas unos miles, cuando antes desfilaban más de un millón de personas”, relató Morales a Infobae.

El gobierno de Estados Unidos ofreció 100 millones de dólares en ayuda humanitaria pero el régimen cubano, en un primer momento, condicionó la aceptación. Luego, el propio Miguel Díaz-Canel aseguró que no pondrá obstáculos a la asistencia. Morales interpretó la estrategia de Washington como un modo de dejar en evidencia a la dictadura de La Habana.

Es una forma de demostrar que el obstáculo es el gobierno cubano. Ellos no quieren aceptar ayuda canalizada a través de la Iglesia Católica porque sería reconocer su incapacidad para satisfacer las necesidades básicas”, puntualizó; al tiempo que añadió que las donaciones que llegan al país suelen venderse, en lugar de entregarse gratuitamente.

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Las recientes sanciones internacionales han acelerado el éxodo de inversionistas y el cierre de hoteles en manos de cadenas extranjeras. “El más grande ya se fue, y Meliá cerró el 50% de los hoteles que administra. Es cuestión de tiempo para que cierren todos”, afirmó Morales. “Esto es como un paciente intubado, solo falta desconectar el ventilador”, agregó.

El dictador cubano, Miguel Díaz-Canel en el desfile por el 1 de Mayo (REUTERS/Norlys Pérez)
El dictador cubano, Miguel Díaz-Canel en el desfile por el 1 de Mayo (REUTERS/Norlys Pérez)

El entrevistado valoró el llamado del general Rafael del Pino a los militares para que no repriman las protestas. “El mensaje es claro: la mayoría de los oficiales no están manchados de sangre y tienen un futuro en una nueva Cuba. Las fuerzas armadas jugarán un papel muy importante en la transición”, analizó; al tiempo que describió: “Nadie quiere una anarquía. Se necesita tranquilidad y paz para reconstruir el país, y los militares deben unirse al pueblo en esta hora final”.

Morales sostuvo que el descontento es mayoritario y que tanto la población como el exilio apoyan la intervención internacional. “Por primera vez en 70 años, más del 60% de la población y del exilio están llamando a una intervención externa. Las condiciones están dadas para que el régimen caiga en menos de 90 días”, afirmó.

Morales evocó antecedentes históricos, como la carta del general Máximo Gómez al presidente estadounidense Grover Cleveland durante la guerra hispano-cubana, y anticipó la publicación de un estudio sobre la intervención estadounidense de 1898.

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Según el entrevistado, la actual situación reproduce elementos de aquel contexto y podría derivar en una intervención internacional sin intención anexionista, motivada por razones humanitarias.

Por último, indicó que la isla atraviesa un punto de inflexión, con un Estado despojado de recursos, servicios públicos colapsados, malestar popular extendido y una elite militar que concentra el poder económico y político. “Ya no es un país, es una mafia que gobierna un país”, concluyó.



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Salir de las dictaduras: la hoja de ruta se construye con inteligencia y minuto a minuto

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Con Nicolás Maduro ya capturado, crece la preocupación de las dictaduras de Cuba y Nicaragua en medio de la presión de EEUU contra sus líderes (Imagen Ilustrativa Infobae)

No hay un modelo único de salida de las dictaduras. Cada proceso es especial y propio, aunque existen “patrones” comunes que pueden ser tenidos en cuenta en tren de estudiar los casos.

No hay demasiada variación entre un modelo autoritario y uno totalitario cuando están en transición hacia la democracia porque, casi siempre, los primeros migran a los segundos y construyen un marco ideológico con el devenir del tiempo. (Revisar a Juan Linz en este punto es imprescindible).

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Lo central es advertir que hay un momento de quiebre emocional y colectivo en el que la sociedad (bajo el yugo dictatorial) empieza a remontar la colina de la libertad (por ejemplo, el 28 de julio para los venezolanos). Los pueblos se deben convencer de que los dictadores habrán de caer, sin esa percepción nada es posible.

Los pueblos, además, son inteligentes, es falso ese preconcepto de que la masa no razona, justamente es quien más sentido de la oportunidad posee.

Cuando el pueblo se puede expresar críticamente ante el modelo autoritario lo hace siempre, incluso con sacrificios de vidas humanas. El periplo libertario de América tiene eso y no pocos entregan lo mayor que tienen por un bien colectivo mayor. La historia de América está sostenida por ese espíritu de héroes anónimos que sacrificaron su vida para un tiempo histórico para los suyos.

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Las liberaciones democratizadoras son siempre procesos con avanzadas y retrocesos, por eso requieren una enorme convicción de aquellos que empujan hacia la salida y deben tener un necesario sentido cohesivo entre sus fuerzas. Los tiranos hasta el último minuto están conspirando con tal de dinamitar lo que viene, saben que sus artes no son la legitimidad del pueblo de las que carecen, por eso la redemocratización siempre enfrenta intersticios comprometedores y corrupción ofrecida hasta el último minuto. Y -no olvidarlo jamás- el tirano juega con reglas criminales que el demócrata o la demócrata no tienen en su mazo de naipes. Y los tiranos suelen criminalizar lo que sea con tal de alimentar un día más en el poder.

Es que en el fondo de este asunto hay un debate moral: el tirano no posee una moral respetable, y como rompió los códigos del respeto por la vida del otro, está dispuesto al máximo delirio con tal de dinamitar el advenimiento democrático y ganar un tiempo más en el poder.

La capacidad de pensar ante los tiranos debe ser quirúrgica. Por eso la garantía en las salidas democráticas en las dictaduras es la internacionalización de las acciones lo máximo posible a efectos que esa acción coopere -inclusive- como garante indirecto de todo lo que habrá de suceder.

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Las transiciones, además, pagan costos que el pueblo nunca logra comprender in totum, y esto es porque las salidas requieren de mini pactos prácticos de vida civil de todo tipo: no se ingresa a la democracia de un día para el otro, es un viaje desmontar las estructuras totalitarias y pasar al estado de derecho.

La transición democrática tiene lo que suelo llamar “el derecho de la transición” que son normas jurídicas que rescatan la sensatez de lo jurídico necesario -de lo vivido, aunque resulte delirante- para no operar con sentido refundacional absoluto ante todo lo que adviene, porque esa visión suele conspirar contra el derecho adquirido del ciudadano, que además de haber sido dañado por una dictadura no debiera ser ignorado por una democracia. El nuevo paradigma jurídico es un híbrido por algún tiempo y hay que saber que tiene rostro de Frankenstein hasta que se depure.

Pensemos en los modelos de transición de Chile, Argentina y España. En todos hubo convicción ciudadana y hartazgo con las dictaduras, en todos, las calles tuvieron su rol, en todos los líderes emergentes no actuaron con venganza sino con algo más parecido a justicia reivindicativa, y en todos hay cierta parte de la historia que no se resuelve en la narrativa sino con el paso del tiempo.

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En algunas de estas transiciones el poder dictatorial se fue difuminando en la democracia (entiendo que es difícil de soportar esta premisa, pero es la única opción posible sin tomar los cuarteles de invierno), en otras el asunto avanzaba gradualmente con el paso del tiempo a velocidades mayores y en otras la inteligencia para pactar y armar el pacto constitucional fue el epítome de un tiempo nuevo.

Tiendo a creer que un nuevo marco jurídico que refleje el nuevo contrato social que la sociedad se da a sí misma, permite ganar unas décadas de sentido común y gobernabilidad. Más aún en el presente donde podemos mirar el pasado y aprender de la lección de este.

Vamos a un asunto delicado: la memoria y la justicia, sí, hay que plantearla y será necesaria. La memoria imprescindible, la justicia también, pero nada es concedido, nada es automático y los tiempos de estos menesteres se tienen que recorrer con las pausas que el propio pueblo se vaya dando sin que ese camino ponga en riesgo la recuperación democrática. No estoy seguro de que se entienda el punto mirado desde afuera, o como si fuera una clase de ciencia política de la universidad, solo la realidad ambienta el recorrido y esa realidad tiene velocidades largas que cada país procesa en base a su idiosincrasia propia.

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Y algo central, las elites del país que irrumpe (los noveles en el poder democrático cuando sean investidos) deben entender que están haciendo historia, y para hacerlo se requiere grandeza, sentido magnánimo y capacidad de resiliencia en las decisiones. Siempre la tensión será entre el principismo fácil y la deriva diplomática, habrá que recorrer un camino sincero, honesto, con parámetros que cada transición se da a sí misma, pero que se comparten por los que llegan y se aceptan por los que se van. Fácil de enunciar, un infierno para procesar.

Ese sutil momento es la clave de todo. Allí está la llave de paso, de lo contrario el juego se corrompe. Y claro, los que salieron de la mesa no se van a festejar, siempre estarán al acecho por un tiempo más, por eso los que llegan (todos ellos siempre de la mano) tienen la necesidad de tener un tiempo de sincronía permanente hasta que todo vuelva a funcionar. Parece sencillo, pero es cirugía de máximo nivel.

Hoy, las dictaduras del continente han tenido un bonus track con los Estados Unidos del presente, por un tiempo más esto será así. Es un momento único en la historia del continente lo que se vive, todo lo que se le puede criticar al gobierno americano, en este menester nadie ha hecho más por la liberación de Venezuela y Cuba que la administración de Donald Trump. Otros se han pasado la vida hablando y nada han hecho. Hoy, a la vista está lo que acontece. Por cierto, la hoja de ruta está allí, se requiere más aceleración probablemente. Falta -por plantearlo todo- aún empeño con Nicaragua que no debe quedar al albur de una pareja criminal en el poder que allí gobierna como en un virreinato loco aislado del mundo. No se lo merecen los nicaragüenses y no hay que abandonarlos por nada del mundo.

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Por cierto, el derecho internacional ha fracasado, esta es la gran tragedia que ya no se puede esconder bajo la alfombra. El concepto de “soberanía” que argumentan los dictadores no existe cuando constatamos un secuestro del pueblo y una aniquilación de los derechos humanos. Allí, ya era hora, que actualicemos los manuales de derecho internacional público y no repitamos consignas muertas que solo les sirvieron a los dictadores para encriptarse y seguir matando a sus propios ciudadanos. El derecho internacional ha muerto, que nazca uno mejor, más realista, pues el que vivimos era cínico, absurdo, burocrático y lleno de inútiles que poblaron el mundo en beneficio propio. Dieron vergüenza.

La realidad nos obliga a pensar otro derecho internacional porque el que tuvimos fracasó a menos que creamos que los dictadores tienen inmunidad de jurisdicción. Otro asunto que debemos revisar seriamente en el plano académico, le duela a quien le duela y sin la cobardía de no enfrentar la verdad. Siempre el asunto es enfrentar la verdad. Ya lo deberíamos saber de sobra.



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Obama judge rules on effort to block America 250 events at WH and Lincoln Memorial

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NEWYou can now listen to Fox News articles!

A federal judge on Friday cleared the way for UFC Freedom 250 to proceed at the White House and Lincoln Memorial this weekend, rejecting a last-minute court challenge just days before the high-profile event.

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U.S. District Judge Amit P. Mehta, an Obama appointee, denied an emergency request by two Washington-area residents to halt the mixed martial arts showdown, ruling that the plaintiffs lacked legal standing to sue in the first place and had not demonstrated a sufficient injury.

The lawsuit challenged plans for «UFC Freedom 250,» a mixed martial arts event tied to celebrations surrounding the nation’s 250th anniversary. The event includes a June 12 news conference and fighter face-offs at the Lincoln Memorial and a June 14 fight card on the White House South Lawn. It is expected to bring thousands of viewers.

Construction continues on the South Lawn of the White House in Washington, D.C., on May 26, 2026, ahead of a UFC match hosted by President Donald Trump to honor the 250th anniversary of the United States.

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The plaintiffs argued that the events violate National Park Service regulations governing special events, that the UFC staging ring, known as «The Claw,» erected on the South Lawn lacked congressional authorization, that federal officials failed to conduct environmental review required under the National Environmental Policy Act, and that the government’s actions exceeded its legal authority.

TRUMP ADMIN OFFERS BLUNT ADVICE TO WHITE HOUSE UFC CRITICS AS 11TH-HOUR LAWSUIT LOOMS

Mehta did not decide whether any of those claims were legally valid. Instead, he determined that the plaintiffs’ alleged injuries were largely aesthetic and emotional in nature and did not demonstrate the kind of concrete, personal harm required under Article III of the Constitution. The plaintiffs had described the massive UFC staging structure known as «The Claw» as visually offensive and argued that the «unauthorized, commercial exploitation of the national monuments caused harm.»

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Mehta rejected this notion, writing that «general emotional harm, no matter how deeply felt, cannot suffice for injury-in-fact for standing purposes.»

UFC Freedom 250 championship belt displayed inside the Oval Office at the White House

The UFC Freedom 250 championship belt is displayed inside the Oval Office at the White House in Washington, D.C., on May 6, 2026. (Scott Taetsch/Zuffa LLC)

Citing precedent from the U.S. Supreme Court, Mehta wrote that a threatened injury must be «certainly impending» to qualify as an injury in fact. He found that one plaintiff’s assertions that he might encounter the event while driving for work were too speculative, while the other plaintiff’s plans to attend protests near the sites did not fit within traditional aesthetic-injury cases.

UFC ANNOUNCES CARD FOR WHITE HOUSE EVENT

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«[W]e can find nothing in the existing case law to suggest that a person who incidentally views something unpleasant has suffered an injury-in-fact for purposes of standing,» Mehta ruled.

The ruling noted that President Donald Trump publicly proposed hosting a UFC event at the White House in 2025 and that preparations had been visible for weeks before the lawsuit was filed. According to the opinion, the plaintiffs waited until days before the event to seek emergency relief despite longstanding public knowledge that the event was planned.

Construction on the South Lawn of the White House for UFC Freedom 250 event

Construction continues on the South Lawn of the White House for the Freedom 250 UFC match on June 5, 2026, in Washington, D.C. President Donald Trump is hosting the UFC match on the White House grounds to honor the 250th anniversary of the United States. (Kevin Carter/Getty Images)

Mehta also emphasized the temporary nature of the disputed structures and activities. Construction associated with the event is scheduled to be dismantled shortly after the fight card concludes.

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The opinion cited nearly a year of planning, extensive coordination among federal agencies, the involvement of hundreds of workers and contractors, and an estimated $60 million investment by UFC and affiliated organizations.

The ruling also referenced the expected attendance of thousands of spectators and the anticipated remote audience of millions.

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Quién era el Niño Guerrero, el líder del Tren de Aragua que Estados Unidos mató en un operativo en Venezuela

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El nombre de Héctor Rusthenford Guerrero Flores (42), más conocido como el «Niño Guerrero», estuvo durante más de una década asociado al ascenso del Tren de Aragua, una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de América latina. Este viernes, su historia llegó a un final abrupto tras un anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien confirmó la muerte del líder criminal en una operación que calificó como «rápida y letal».

Según informó el presidente de Estados Unidos, el operativo fue llevado adelante por el Comando Sur de Estados Unidos en territorio venezolano, en colaboración con lo que definió como sus «amigos de Venezuela».

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Guerrero Flores encabezaba una banda nacida en una cárcel venezolana que terminó convirtiéndose en una estructura criminal transnacional. Además, figuraba desde 2025 en la lista de sancionados por el Departamento del Tesoro estadounidense. Para Washington, el Tren de Aragua había dejado de ser una pandilla para convertirse en una organización terrorista extranjera y una amenaza para la seguridad regional.

Durante años, la base de operaciones del Niño Guerrero fue el Centro Penitenciario de Aragua, conocido como cárcel de Tocorón.

Allí no vivía como un preso común. Según investigaciones de la periodista Ronna Rísquez, el penal contaba con instalaciones inusuales para una prisión: piscina, zoológico, campo de béisbol, sala de apuestas, banco y hasta una discoteca llamada «Tokio», donde se presentaban artistas reconocidos.

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Desde ese centro de operaciones, Guerrero dirigía las actividades del Tren de Aragua mediante el cobro de la «causa», una cuota semanal que debían pagar los más de 5.000 reclusos para sostener la infraestructura del penal y el nivel de vida de sus líderes. Se estima que ese mecanismo de extorsión generaba unos 3,5 millones de dólares al año. Quienes no pagaban eran sometidos a castigos que incluían violencia, privación de alimentos o la obligación de dormir a la intemperie.

De acuerdo a la investigación de Rísquez, el Niño Guerrero podía salir a su antojo de la cárcel, en connivencia con las autoridades del régimen chavista. Incluso, aseguró la periodista, se lo podía ver en yate en las playas venezolanas.

Lo que comenzó en la década de 2000 como una banda dedicada a la extorsión y el soborno evolucionó bajo el mando de Guerrero Flores hasta transformarse en una organización con presencia en Colombia, Perú, Chile, Brasil, México, España y Estados Unidos. Sus actividades incluían narcotráfico, trata de personas con fines de explotación sexual, secuestros, homicidios, lavado de dinero mediante criptomonedas y tráfico de armas.

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La Justicia estadounidense acusaba al Niño Guerrero de actuar en coordinación con el Cártel de los Soles, una organización de narcotráfico integrada, según Washington, por altos funcionarios venezolanos. De acuerdo con la acusación presentada en el Distrito Sur de Nueva York, el líder del Tren de Aragua facilitaba el envío de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y utilizaba grupos armados equipados con fusiles AK-47 y granadas para custodiar los cargamentos.

La aparente impunidad de Guerrero en Tocorón quedó bajo la lupa en septiembre de 2023, cuando unos 11.000 efectivos venezolanos intervinieron el penal. Sin embargo, el «Niño» logró escapar antes del operativo a través de una red de túneles de unos cinco kilómetros que desembocaba en el lago de Valencia. La fuga alimentó las sospechas de complicidad dentro de las estructuras estatales.

Desde entonces permanecía prófugo, con órdenes de captura en distintos países y recompensas millonarias ofrecidas por gobiernos como el de Perú.

En la Argentina, el tren de Aragua fue declarada organización terrorista por el gobierno de Javier Milei, en febrero de 2025. «Conforme surge de los informes de carácter reservado que justifican la presente resolución, la organización Tren de Aragua representa una amenaza seria y multifacética para la seguridad nacional», argumentó el decreto firmado por el Presidente.

El Departamento de Estado de EE.UU., en tanto, ofrecía desde julio de 2024 una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que llevara a su captura.

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