ECONOMIA
El Gobierno acelera las negociaciones de una nueva vía de financiamiento para pagar un vencimiento de deuda en julio

El equipo económico mantiene abiertas las negociaciones en dirección a cerrar un nuevo mecanismo de financiamiento internacional que ayudará a garantizar el pago del vencimiento de julio por USD 4.200 millones.
En el Palacio de Hacienda aseguran que está todo encaminado y descartan cualquier nerviosismo. Creen que los dólares que no logró acumular el Tesoro tras la serie de colocaciones de bonos locales (Bonar 2027 y 2028) se debe a que, poco después, tuvo que pagar vencimientos con organismos multilaterales y aseguran que se van a recuperar en lo que resta del año. Así prometen.
Según pudo saber Infobae, las negociaciones respecto al mecanismo de financiamiento alternativo que identificó el ministro de Economía, Luis Caputo, aún no culminaron y no se sabe la fecha aproximada en que se anunciará.
“Parte [de la acumulación de divisas para el pago de vencimientos de junio] ya la estamos haciendo con las licitaciones quincenales de los bonos en dólares. El resto se anunciará cuando lo terminemos de cerrar”, comentaron a Infobae fuentes de Hacienda respecto al mecanismo de financiamiento para afrontar el pago de julio.
Fue el flamante secretario de Finanzas, Federico Furiase, quien a principios de marzo aseguró que el vencimiento de julio y de enero del año que viene estaban prácticamente cerrados con las fuentes de financiamiento con las que contaba el Ministerio de Economía. Pero ahora, puertas adentro, reconocen que las negociaciones aún no se terminaron. “Con todas estas fuentes de financiamiento que estamos teniendo, prácticamente está cerrado el vencimiento de julio y el de enero del año que viene”, señaló Furiase durante una entrevista con Antonio Aracre y Ramiro Castiñeira en el programa Economistas.

La estrategia de Economía para afrontar el vencimiento, en palabras de Caputo, contempla préstamos que serían de un país o grupo de países y no por medio de colocaciones en dólares en el mercado –algo que se especuló y descartó porque el riesgo país no terminó de bajar a los niveles esperados– como la colocación de los bonos en dólares en el mercado local y la venta de activos por parte del Estado.
“Es coyuntural la pérdida de los dólares que se consiguieron por el Bonar 2027/2028 por cómo se da el flujo de multilaterales. Se va a ir recuperando durante el año”, destacaron a Infobae fuentes de Economía. Según el último balance diario del BCRA, al 8 de abril, los depósitos en dólares del Tesoro en la entidad eran de apenas USD 414 millones, lo que expone que gran parte de lo que se consiguió con la colocación Bonar 2027 y 2028 y fue utilizado.
Ruidos en la última colocación
La cuestión está en que en la última licitación del Bonar 2027 y 2028, sobre todo en la segunda vuelta, Finanzas no logró completar el cupo disponible de USD 100 millones para cada uno de ellos. Lo que puede ser una señal de menor interés del mercado de capitales local en estos instrumentos. La próxima colocación será la semana que viene.
En la última colocación de bonos en dólares, del 27 de marzo, en la primera vuelta Finanzas consiguió USD 300 millones, USD 150 millones por el Bonar 2027 a una tasa de 5% y otros USD 150 por el Bonar 2028, aunque a una tasa más alta del 8,52%. El problema se presentó en la segunda vuelta, en donde existía la posibilidad de ampliar por otros USD 100 millones por cada bono (USD 200 millones en total) y se consiguió hacerlo por USD 97 millones por el Bonar 2027 y apenas USD 34 millones por el Bonar 2028. Aunque en el caso de este último resulta lógico, ya que no hay garantías al vencer en octubre de 2028, fuera del mandato de Javier Milei.

Pero en el mercado consideran que la estrategia de Economía incluye el uso de las reservas que compra el BCRA y que, una vez más, los dólares para pagar el vencimiento van a salir al menos en parte de las arcas de la autoridad monetaria. “Lo que está haciendo el Gobierno es tomar deuda en pesos, eso lo deposita en el BCRA y de esa manera absorbe los pesos que emite el BCRA para comprar reservas y después va a terminar usando las reservas para pagar la deuda en dólares”, afirmó una fuente en off the record en conversación con este medio.
Y si bien considera que Economía puede llegar a conseguir algunos dólares más por las colocaciones que aún restan del Bonar 2027 y 2028 (tienen un límite de USD 4.000 millones en total), los mismos ayudarán, pero se tratará de una cuestión menor. Lo que supone otro problema: una nivel de reservas internacionales que no llega a recuperarse.
Con la compra de USD 457 millones el viernes, el BCRA logró superar en los primeros días de abril el 54% de la meta de compra de dólares que se fijó para el USD 2026 (USD 10.000 millones). Pero a pesar de haber comprado USD 5.400 millones en lo que va del año, las reservas internacionales brutas se ubican en USD 45.873 millones, lo que expone que gran parte de los dólares que se compran no se puede acumular. Sin embargo, el dato está en que, con las últimas compras, según cálculos del economista, Federico Machado, las reservas internacionales netas, que descuentan los pasivos, se ubican en terreno positivo (USD 816 millones).
ECONOMIA
Preocupación por la relación entre las reservas internacionales y las elecciones presidenciales de 2027

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El conflicto entre Estados Unidos e Irán sigue en la mesa de negociación y avanza dos pasos y retrocede tres, mientras continúan los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá. Los negociadores estaban empantanados y los mediadores buscaban un alto en el fuego en el sur del Líbano. EEUU e Irán se entrecruzaron acusaciones y amenazas y el Estrecho de Ormuz, objetivo central del acuerdo, seguía cerrado, lo que muestra que más allá de los gestos nada se ha avanzado y que pasó el viernes y no se firmó el acuerdo.
Las noticias cambiaban anoche hora tras hora y los inversores reflejaban su desorientación en los mercados de futuros. Imaginaban una semana que iba a comenzar con avances en la paz y ahora no pueden imaginar cómo serán las próximas 24 horas. En el recuerdo quedó la convicción de la semana pasada de 60 días continuos de paz hasta tener un acuerdo pleno con el memorándum de entendimiento de 14 puntos.
En tanto, en la Argentina, que el viernes operó sin referencias por el feriado de EEUU, las consultoras dedicaron una parte de sus informes a analizar el conflicto, el cambio de estilo de la Reserva Federal tras la asunción de Kevin Warsh y como incidirá en el mercado cambiario argentino.
EconViews, la consultora que dirige Miguel Kiguel, al margen de los sucesos de anoche en Suiza que fue calificado como el primer hecho relevante, señaló que “el segundo hecho relevante fue el primer encuentro del Comité de Política Monetaria de la Fed en la era Kevin Warsh. No hubo cambios en la tasa, que se mantuvo en el rango 3,50-3,75%. Lo más interesante vino por el lado de las proyecciones: 9 de los 18 miembros del directorio ven al menos una suba este año, mientras que la otra mitad cree que se mantendrá en el nivel actual o incluso bajará. Una Fed con un tono algo más hawkish (agresivo), en definitiva. A esto se sumó otro factor que inquietó a los inversores. Warsh anunció cambios en la comunicación de la política monetaria, con menos información disponible e incluso la posibilidad de eliminar el forward guidance (orientación futura de la policía monetaria) algo que podría agregar incertidumbre. Los mercados reaccionaron negativamente y el dólar se fortaleció a nivel global. Estas noticias internacionales llegaron en un contexto en el que el peso argentino empezó a estar algo más presionado desde fines de mayo. El tipo de cambio comenzó a subir tras varios meses de estabilidad y llegó a la zona de $1.460, acumulando una suba de 3.6% en lo que va de junio. No es una suba que preocupe, todo lo contrario: vemos positivo que el peso no se siga atrasando y recupere algo de terreno. Por el momento, tampoco se lo ve al Gobierno demasiado preocupado por este movimiento, y estimamos que no hubo intervención considerable del Banco Central ni en futuros ni en dollar linked. Tampoco es una suba que sorprenda. Era esperable que, llegando al tercer trimestre, aumentara la presión cambiaria, en línea con un mercado que suele anticiparse al fin de la cosecha gruesa y la consecuente caída en los flujos de dólares que suele darse en esta época del año. Esto ya se refleja en el desempeño del Banco Central en el mercado cambiario, donde las compras de dólares pasaron de un promedio de USD 138 millones diarios en abril y mayo a US$ 79 millones en junio”.
REUTERS/Eric Lee
El informe agrega que “nuestro escenario base es que la presión cambiaria no cederá en el corto plazo. Por un lado, porque todavía no se sintió por completo el efecto de la desaceleración en la liquidación del agro, que sigue en niveles elevados. Y por otro, porque un mundo con tasas más altas y petróleo más bajo seguramente le agregará algo de presión al peso, revirtiendo parte del viento de cola que tuvimos en los últimos meses. De cara a las próximas semanas, será clave ir monitoreando cómo siguen las compras diarias del Banco Central y si hay algún movimiento en las tasas de interés. Es razonable esperar que el tipo de cambio continúe convalidando subas graduales, en un proceso de normalización más que de estrés. Por ahora, nuestro escenario sigue siendo el de una suba ordenada del dólar, sin sobresaltos”.
Se va aclarando el programa financiero
La consultora 1816 hace centro en el pago de la deuda. El informe indica que “con los dólares que juntó el Tesoro vía Bonares (tiene USD 3.082 millones depositados en el BCRA), con la confirmación de las garantías del Banco Mundial y BID (que permitirían conseguir financiamiento por USD 4.000 millones) y con el quizás inminente anuncio de que renuevan los repos del BCRA por USD 6.000 millones (dado que el Tesoro le dio al BCRA nuevos AL35 y AE38, posiblemente para usar como garantías), se va aclarando el programa financiero 2026-2027. Restan pagar unos USD 30.700 millones en moneda extranjera a privados, FMI y Club de París (tomando deuda del Tesoro y BCRA y asumiendo rollover de otros organismos) y con los 3 factores que mencionamos sumarían financiamiento por USD 13.100 millones. Lo que resta, unos USD 17.600 millones, podría cubrirse con una combinación de nuevos Bonares, alguna emisión internacional, rollover del Fondo Monetario Internacional (dado que los pagos netos al FMI son de USD 7.900 millones, buena parte del residuo por cubrir; atención: para rollover del Fondo se necesitaría un nuevo programa), y/o directamente reservas. Si hay rollover de los repos, las reservas netas se irán a la zona de USD 10.000 millones una vez que se concrete la operación garantizada por organismos (y el Tesoro cuenta con depósitos en Pesos en el BCRA por el equivalente a USD 8.800 millones)”.
Según la consultora, “más allá de cómo se consiga el dinero, no parece haber ningún riesgo de impago en 2027, una muy buena noticia para encarar el año electoral. Lo que sí está en juego es con cuántos recursos contará el Gobierno para defender la estabilidad cambiaria si los inversores se asustan y por eso vemos probable una emisión offshore (preparándose para 2027 el BCRA también canceló casi toda la deuda con BIS). La Argentina volvió a tener en mayo superávit primario (el número 27 en 29 meses de Milei) y superávit comercial (USD 3.504 millones, el más alto de la historia)”.
La consultora indica que “tras casi 8 meses en que el Global 35 estuvo operando a entre 9% y 10,5% en el exterior, fue finalmente la suba de calificación de S&P que llevó la deuda a un nuevo nivel. El riesgo país bajó a mínimos de la era Milei y suponemos que alrededor de estos valores el Gobierno estaría dispuesto a emitir bonos. Es cierto que, a juzgar por lo que rinden otros países B-, la Argentina todavía podría comprimir un poco más (es decir, el equipo económico podría continuar pensando que habrá mejores oportunidades), pero está lejos de ser obvio que vaya a ocurrir, considerando la elección 2027 (y que en este momento el escenario más probable es otra elección binaria)”.
Por su parte, F2 la consultora que dirige Andrés Reschini, señala que “la mayoría de los bancos centrales no realizó suba de tasas, pero siguen el tema de cerca e incrementaron las chances de hacerlo o han suspendido los ciclos de bajas. La firma no concretada del Memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán puede aliviar las expectativas de inflación global pero las chances de tasas más altas alentaron a un dólar más fuerte y la mayoría de las monedas de la región se debilitó con el peso argentino a la cabeza”.
REUTERS/Agustín Marcarian
El informe indica que “va pasando el pico estacional de la liquidación del agro y se acercan los vencimientos de deuda en moneda extranjera para el Tesoro. El mercado comienza a mirar 2027 y la demanda de divisas parece no ceder. Aunque con una rueda menos por el feriado local y otra a media máquina por el feriado en EE. UU., BCRA cerró con el segundo menor saldo semanal de compras desde enero. Hubo buenas noticias desde la Balanza Comercial y garantías de Organismos Internacionales para la obtención de USD 4.000 millones en créditos, pero eso despeja 2026. Es cierto que para 2027 hay cintura para conseguir las divisas que faltan, pero el poder de fuego con el que cuenta concretamente el gobierno es de USD 11.830 millones de los cuales USD 8.150 millones equivalentes están depositados en pesos y probablemente la demanda de moneda local no sea lo suficientemente robusta como para que el Tesoro incremente las compras sin generar un salto cambiario. Por ello, queda más a merced de la financiación y refinanciación que logre obtener, al menos de momento”.
Otro dato que observa F2 es que “la cartera irregular volvió a crecer en abril, tal como se esperaba, alcanzando un 7,3% para el sector privado, mientras que el ratio para Personales se elevó al 14,8%. El Banco Nación lanzó una línea de refinanciación especial para ayudar a que una mayor porción del disminuido ingreso disponible quede libre y de esa manera se canalice al consumo para dinamizar la actividad”.
Sobre el tipo de cambio señala que “hasta el jueves el desempeño del tipo de cambio guardaba relación con el real brasileño, pero en la última rueda de la semana, sin Estados Unidos como referencia y un volumen de operaciones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) de USD 407 millones, que es un 30% inferior al promedio diario de lo que iba de junio hasta el jueves, la demanda se mantuvo firme y el tipo de cambio mayorista anotó otro avance”.
Por último, F2 advierte que “además de comenzar a mirar los vencimientos de deuda de 2027 el mercado se pregunta sobre la capacidad de respuesta del BCRA ante un salto en la demanda por dolarización pre electoral y eso es algo difícil de cuantificar dado que la dimensión de esta dependerá de la propuesta a la que se enfrente el oficialismo y las chances de ganar”.
En el overnite, había tensión y un total descreimiento sobre el tratado de paz. Los tres principales indicadores de las Bolsas de Nueva York bajaban hasta 0,50%. El oro subía 0,48% al tiempo que el petróleo aumentaba 2,50%. También bajaba el Bitcoin y rompía el piso de USD 64 mil, mientras se fortalecía el dólar frente a las demás monedas del mundo. La Argentina va a vivir con tensión la rueda de hoy porque es probable que también suba la tasa de retorno de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
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ECONOMIA
Más allá del fútbol: cómo es el intercambio comercial de la Argentina con Austria, Argelia y Jordania

El Mundial de fútbol no solo enfrenta selecciones en la cancha. También pone en primer plano vínculos que, en el comercio internacional, funcionan con lógica propia: la de los granos, los lácteos, las carnes y las materias primas que Argentina envía al mundo. Los rivales de la Albiceleste en la fase de grupos —Jordania, Argelia y Austria— son mercados con dinámicas muy distintas, pero con un denominador común: el sector agroindustrial argentino ocupa en todos ellos un lugar central.
Así lo analiza la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en un informe elaborado por Guido D’Angelo y Emilce Terré, que repasa los principales números del intercambio bilateral con estos tres países y con las naciones anfitrionas del torneo.
El maíz, la soja, los lácteos y la carne son los productos que aparecen con mayor frecuencia en ese mapa exportador. Y aunque las cifras varían según el destino, el patrón se repite: Argentina exporta commodities y productos agroindustriales, e importa desde esos mercados insumos o bienes industriales. La cancha del comercio exterior, en ese sentido, tiene reglas distintas a las del fútbol.
El último de los rivales de Argentina en la fase de grupos es, al mismo tiempo, el que presenta el mayor potencial de crecimiento en la relación comercial. Jordania compra a la Argentina maíz en grano y harina de soja para alimentación animal, además de cebada, queso mozzarella y merluza.
El país árabe integra la región de Medio Oriente, que según la BCR representa “el segundo superávit comercial más importante del comercio exterior argentino”. Eso ubica a toda la región —y a Jordania como parte de ella— como un destino estratégico para las exportaciones nacionales.

De acuerdo a los datos publicados por la BCR, elaborado en base a informes de Indec, en 2025 la Argentina logró exportaciones por USD 728 millones a Jordania, con una fuerte participación de la soja y el maíz.
El informe señala que, con mejores condiciones de acceso, Argentina tiene mucho potencial para ampliar sus ventas a este destino, especialmente en carne y cueros bovinos. Se trata de dos de los sectores donde el país tiene mayor competitividad relativa, y donde las barreras arancelarias o sanitarias pueden representar la diferencia entre participar o no del mercado.
En ese sentido, la relación con Jordania no es la de un socio consolidado, sino la de uno en construcción: hay un piso firme de intercambio en granos y derivados de la soja, pero el techo está más alto de lo que el comercio actual refleja.
Con Argelia, la relación comercial tiene historia. Argentina sostiene relaciones diplomáticas con ese país desde su independencia, en 1962. En términos económicos, Argelia es la cuarta economía de África, detrás de Nigeria, Sudáfrica y Egipto, y representa el 7% del PBI del continente. Con esos tres países, concentra cerca de la mitad de toda la economía africana.
En 2025, argelia compró productos argentinos por un total de USD 1.143 millones. El vínculo comercial bilateral tiene un producto dominante: el maíz. En 2025, Argentina exportó a ese destino 3,2 millones de toneladas de maíz por un valor de 575 millones de dólares. Ese volumen representó el 10% de las exportaciones totales de maíz del año pasado y explicó la mitad de todas las exportaciones argentinas hacia ese destino. El récord histórico de envíos maiceros a Argelia se registró en 2019, cuando se superaron las 4 millones de toneladas. En la última campaña, Argelia fue el tercer destino más relevante del complejo maíz, detrás de Vietnam y Egipto.

Detrás del maíz aparece la leche entera en polvo, que concentra prácticamente la totalidad de las exportaciones del complejo lácteo a ese mercado. Con más de 290 millones de dólares exportados en 2025, Argelia se posicionó como el segundo destino más importante para los lácteos argentinos, solo superado por Brasil. La BCR destaca que Argelia es uno de los principales consumidores de lácteos del mundo: según la FAO, el consumo promedio de leche allí alcanza los 145 litros por habitante por año, muy por encima de los 90 litros del promedio mundial.
El complejo soja también tiene presencia: en 2025, las exportaciones a Argelia superaron los 220 millones de dólares, con un 80% explicado por harina de soja y el resto por aceite. El volumen total exportado fue próximo a 1 millón de toneladas, lejos aún del récord de 2018, cuando los despachos superaron 1,8 millones de toneladas.
En lo que va de 2026, el trigo y los tubos de acero sin costura emergieron como nuevos productos que ganan peso en el comercio bilateral. Del otro lado de la balanza, Argelia es un proveedor relevante de urea para Argentina, siendo el tercer origen del fertilizante nitrogenado en 2025. La BCR remarca que Argelia “espera ser cada vez más protagonista de la demanda de productos agro de África”, lo que proyecta al país como un destino de creciente interés para el agro argentino.
El vínculo con Austria es el más modesto de los tres en términos de volumen exportador, pero no por eso irrelevante.
Los cueros bovinos, los vinos y los huevos son los principales productos agroindustriales que Argentina vende al país europeo. El intercambio bilateral superó los 100 millones de dólares el año pasado, un máximo desde 2015 según la oficina nacional de estadísticas de Austria.

Más allá del comercio directo, Austria tiene inversiones radicadas en Argentina en sectores como el maderero, el automotriz y los servicios informáticos. El informe advierte que los números bilaterales no capturan todo el intercambio real: más del 70% del comercio exterior austríaco es comercio intra-Unión Europea, y el puerto de Rotterdam actúa como el principal hub de recepción de exportaciones argentinas en el bloque. Desde allí, esos productos se distribuyen por Europa, y muchos terminan siendo consumidos en Austria a través de cadenas comerciales que no quedan registradas como exportaciones directas entre ambos países.
La BCR sostiene que “con el acuerdo Mercosur–UE vigente, emergen grandes oportunidades para ampliar aún más el comercio argentino–austríaco”. El acuerdo, que estuvo décadas en negociación, puede ser el disparador de un intercambio bilateral más profundo con uno de los jugadores de la fase de grupos.
El informe de la BCR también repasa la relación de Argentina con los tres países organizadores del torneo: Estados Unidos, México y Canadá, que integran el bloque comercial T-MEC —antes conocido como Nafta—. El dato curioso que rescata el texto: ese acuerdo trilateral fue firmado en Buenos Aires en 2018, como evento paralelo al G20 que tuvo lugar ese año en Argentina.

En 2025, el comercio con el T-MEC rompió récords históricos y marcó su máxima participación en las exportaciones argentinas en 20 años (más de USD 10.000 millones exportados). El motor fue Estados Unidos, que explica más del 80% de las exportaciones argentinas al bloque, con un récord histórico impulsado principalmente por la energía. Esa misma potencia es además el principal aportante de inversión extranjera directa al país.
Canadá, por su parte, alcanzó en 2025 niveles históricos de inversión en Argentina y es el segundo inversor más importante en la minería nacional. A finales de mayo de este año se llevó a cabo la décima ronda de negociaciones entre el Mercosur y Canadá para avanzar hacia un acuerdo de libre comercio. Y México, rival histórico en canchas de todo el mundo, es un socio clave del sector automotriz argentino y un aliado creciente de los complejos oleaginosos.
ECONOMIA
Seis datos destacados del comercio exterior en mayo, que marcó un récord exportador de la Argentina

Mayo cerró con números históricos para el comercio exterior argentino. Las exportaciones superaron por primera vez los USD 9.500 millones en un solo mes y el superávit comercial alcanzó su valor más alto desde que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) lleva registros, según el informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA). El resultado favorable se extendió por trigésimo mes consecutivo.
En detalle, las exportaciones de bienes alcanzaron USD 9.537 millones, un incremento interanual del 34,4% explicado por un alza de 18,1% en las cantidades exportadas y de 13,9% en los precios. Todos los grandes rubros registraron subas respecto al mismo mes del año anterior. Esta performance se enmarca en proyecciones favorables: según la consultora Abeceb, Argentina podría alcanzar exportaciones por USD 94.400 millones en 2026, lo que superaría el récord previo de USD 88.446 millones de 2022.
Las exportaciones de mayo rompieron el techo de todos los meses previos de la serie histórica del INDEC, que arranca en 1986. El incremento de USD 2.442 millones respecto a mayo de 2025 se explicó por una suba simultánea de cantidades (18,1%) y precios (13,9%), lo que indica que el salto no fue solo una cuestión de cotizaciones internacionales más altas, sino también de mayor volumen físico despachado. En los primeros cinco meses del año, las exportaciones acumularon USD 40.359 millones, un 24,3% por encima del mismo período de 2025.
Por primera vez en la historia reciente, los aceites crudos de petróleo se posicionaron como el producto más exportado de la Argentina en un mes, con una participación del 12,3% del total y ventas por encima de los USD 1.170 millones. El maíz en grano quedó segundo, con el 9%, y la harina y pellets de extracción del aceite de soja, tercero, con el 8,8%. El dato refleja el peso creciente de Vaca Muerta en la canasta exportadora: según el INDEC, los 10 principales productos del mes concentraron el 59,1% del total exportado.

La balanza comercial de mayo arrojó un superávit de USD 3.504 millones, el más elevado de toda la serie histórica, con un incremento de USD 2.897 millones respecto al mismo mes de 2025. Fue, además, el trigésimo mes consecutivo con resultado positivo. El índice de términos del intercambio —que mide la relación entre los precios de exportación y los de importación— subió 5,8% interanual, lo que generó una ganancia adicional de USD 487 millones para el país respecto a lo que hubiera obtenido con los precios del año anterior.
El rubro que más creció fue el de combustibles y energía, con una variación interanual del 167,1%. Las exportaciones del sector alcanzaron un valor histórico de USD 1.745 millones, frente a los USD 654 millones de mayo de 2025. La balanza comercial del capítulo de combustibles minerales pasó de un superávit de USD 254 millones a uno de USD 1.395 millones en 12 meses, impulsada por una suba de USD 894 millones en las ventas de petróleo crudo. Las cantidades exportadas del sector crecieron 78,5% y los precios, 49,9 por ciento.
El resultado récord del mes se construyó sobre dos movimientos simultáneos y opuestos. Mientras las exportaciones batieron su techo histórico, las importaciones cayeron 7% interanual y totalizaron USD 6.033 millones, la baja más pronunciada del año. La caída se explicó principalmente por un descenso del 13,6% en las cantidades compradas. Los rubros que más retrocedieron fueron combustibles y lubricantes (-32,9%), piezas y accesorios para bienes de capital (-26,6%) y vehículos automotores de pasajeros (-21,3%). En el acumulado enero-mayo, las importaciones sumaron USD 28.575 millones, un 6,6% menos que en el mismo período de 2025.

6. China, Brasil y Estados Unidos, los tres grandes destinos
China se posicionó en mayo como el principal destino de las ventas argentinas, con exportaciones por USD 1.497 millones y una suba interanual del 78,9%. El 75,1% de los despachos se concentró en porotos de soja, aceites crudos de petróleo, carbonatos de litio y carne bovina congelada. El intercambio bilateral dejó un superávit de USD 347 millones, algo que no se repetía desde mayo y junio de 2024, cuando los saldos positivos habían sido de USD 213 y USD 387 millones respectivamente, en plena recesión y con importaciones en caída libre.
El fenómeno de este mes tiene una naturaleza diferente: responde al salto exportador del 78,9% interanual, traccionado por carne, carbonato de litio y porotos de soja, combinado con una baja del 7,5% en las compras desde ese origen. Aun así, en el acumulado enero-mayo el intercambio con China sigue arrojando el mayor déficit bilateral de la Argentina, de USD 2.543 millones, aunque lejos de los niveles de años anteriores, cuando el rojo anual superaba los USD 9.000 millones y el acumulado desde 2008 ya supera los USD 100.000 millones.
Brasil fue el segundo destino, con exportaciones por USD 1.188 millones y una participación del 12,5% del total. Las importaciones desde ese origen cayeron USD 466 millones, principalmente por menores compras de vehículos y bienes de capital, lo que redujo el déficit histórico con el socio del Mercosur.
Estados Unidos ocupó el tercer lugar, con ventas por USD 878 millones, un 76% más que en mayo de 2025, impulsadas principalmente por exportaciones de combustibles y energía, lo que refleja el peso creciente de Vaca Muerta en la reconfiguración de los destinos de exportación argentinos.
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