POLITICA
El Gobierno intenta recomponer su vínculo con la Iglesia tras varios desencuentros

En coincidencia con las conmemoraciones y homenajes por el primer aniversario de la muerte del papa Francisco, a los que no asistirá el presidente Javier Milei, y luego de distintos desencuentros, el Gobierno intenta fortalecer su vínculo con la Iglesia.
Fuentes dentro y fuera de la Casa Rosada sostienen que existe en la gestión libertaria una predisposición a “fortalecer canales de diálogo”, más allá de las públicas desavenencias por el conflicto en Medio Oriente entre el papa León XIV y Donald Trump, el principal aliado internacional del presidente Milei, y de las críticas de la Iglesia local a la política económica, la “violencia discursiva” e iniciativas del oficialismo como los recortes en el área de discapacidad.
El miércoles pasado, el canciller Pablo Quirno llegó a la sede del Episcopado, en una devolución de gentilezas hacia la cúpula de la Conferencia Episcopal, que en febrero había ido al Palacio San Martín. El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, y el secretario de la entidad, monseñor Raúl Pizarro, obispo auxiliar de San Isidro, estuvieron en los encuentros con el canciller y se llevaron la impresión de que Quirno es el “interlocutor elegido” para mejorar los vínculos.
“Mantuvimos un gran encuentro para seguir trabajando en conjunto y reafirmar la importancia de profundizar el diálogo entre el Estado argentino y la Iglesia Católica”, escribió el canciller en las redes sociales, mientras desde el Episcopado calificaron de “cordial” la charla, y sostuvieron que “durante el encuentro se destacó la importancia de sostener y profundizar los canales institucionales entre el Estado y la Iglesia”. De modo diplomático, según pudo saber , la Iglesia reiteró allí su oposición a los recortes presupuestarios en el área de discapacidad.
El encargado de las cuestiones operativas en la relación bilateral es Agustín Caulo, subsecretario de Culto y hombre cercano a la Iglesia más allá de su cercanía con Las Fuerzas del Cielo. También él se sumó a ambos cónclaves, en los que no se habló –según contaron cerca de sus protagonistas- de gestiones oficiales para facilitar la visita del Papa al país.
Desde el Gobierno afirmaron a desconocer la posibilidad de un próximo viaje de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, al Vaticano, precisamente para preparar el terreno para la visita de León XIV, quien ya hizo pública su predisposición a llegar a la Argentina y Uruguay, aunque por lo pronto es más probable su visita a Perú (donde el Sumo Pontífice ejerció funciones durante dos décadas) para fines de noviembre o principios de diciembre. Además de Quirno, quien en febrero entregó en mano al Papa la invitación presidencial, Pettovello sostiene un vínculo directo con Cáritas y su presidente, monseñor Gustavo Carrara, una relación informal que “siempre se mantiene abierta”, según una informada fuente oficial. León XIV también recibió semanas atrás la invitación del gobierno porteño para visitar Buenos Aires, de mano del secretario general de esa administración, Fulvio Pompeo.
Por lo pronto, la Iglesia no opinó sobre la ausencia de Milei en la misa que monseñor Colombo y el conjunto de los obispos celebrarán este martes en la Basílica de Luján por el primer aniversario de la muerte de Francisco. La Conferencia Episcopal invitó al Presidente al oficio religioso, al igual que a sus ministros y a los titulares del Senado, la vicepresidenta Victoria Villarruel, y de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Con Milei y Quirno de visita oficial en Israel, está confirmada la presencia de Caulo, y “tal vez” se le sume algún otro miembro del gabinete. Fueron invitados, además, los gobernadores de todos el país, con el mandatario bonaerense Axel Kicillof como único confirmado hasta el momento, según fuentes del Episcopado.
Los intentos de acercamiento llegan luego de dos años de relación oscilante, con altas y bajas. Luego de criticar duramente a Francisco durante la campaña electoral (lo acusó de “impulsar el comunismo”, entre otras definiciones), Milei visitó al Papa argentino en el Vaticano en febrero de 2024 e intentó mostrar cercanía en distintas citas internacionales que los tuvieron a ambos como protagonistas, como la cumbre del G7 en Italia, ese mismo año. “A pesar de diferencias que hoy resultan menores, haber podido conocerlo en su bondad y sabiduría fue un verdadero honor para mí”, escribió el Presidente horas después del fallecimiento de Francisco.
El 25 de mayo pasado, en el Tedeum de la Catedral Metropolitana, el arzobispo de Buenos Aires Jorge García Cuerva fustigó sin rodeos “el terrorismo en las redes” y “el barro de las descalificaciones, del odio y la violencia”. Con Milei presente, agregó que “se está muriendo la fraternidad, se está muriendo la tolerancia, se está muriendo el respeto; y si se mueren esos valores, se muere un poco el futuro, se mueren las esperanzas de forjar una Argentina unida, una Patria de hermanos”, advirtió. En aquella oportunidad, el Gobierno prefirió no responder ni confrontar.
El actual enfrentamiento directo entre Trump y el Papa, que tiene como base el conflicto abierto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, supone un desafío adicional para el Gobierno, quien a pesar de la postura de la Iglesia –y a través de distintos actores- intenta por estos días un acercamiento.
conmemoraciones,https://t.co/Rre4fsI41v,April 16, 2026,visita oficial,postura de la Iglesia,Jaime Rosemberg,Javier Milei,Conforme a,,Internas, economía y gestión. El Gobierno perdió el impulso y el rumbo,,De urgencia. Operaron en España al ministro de Gobierno bonaerense y no pudo regresar al país junto a Kicillof,,Solo en Off. Las grietas abiertas de la Casa Rosada, en los rincones por donde no pasa Milei,Javier Milei,,»Los escupan». La crítica de Grabois al nuevo proyecto de emergencia en discapacidad,,Internaciones involuntarias. El Gobierno envió al Senado la reforma de la ley de salud mental y ya se reavivó el debate,,Conflicto con Nación. Kicillof va a la Corte y se pone a la cabeza de la demanda bonaerense por la deuda de la Anses
POLITICA
Cruces, insultos y un final abrupto: la trastienda del plenario en Diputados sobre la Ley de Defensa de la Soberanía

El plenario de las comisiones de Defensa, Legislación Penal y Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados inició el tratamiento del proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, en un clima de tensión y fuertes cruces entre legisladores. El debate estuvo atravesado además por el impacto del fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre la Ley de Tierras.
El diputado Carlos Zapata logró encauzar la discusión durante las primeras horas, luego de las exposiciones de legisladores de distintas bancadas, entre ellos Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, y Pablo Juliano, de Provincias Unidas.
La tensión aumentó después de un fuerte cruce entre Juan Grabois y los oficialistas Jairo Guzmán y Gerardo Huesen, quienes se insultaron cara a cara. Zapata advirtió entonces que levantaría la sesión si continuaban los agravios e incluso le pidió a Germán Martínez: “Germán, controlá a los tuyos”.
Luego llegó la segunda tanda de exposiciones y fue el turno del tucumano Federico Pelli, de La Libertad Avanza. El diputado, exintegrante de las Fuerzas Armadas, cuestionó a las administraciones del Ministerio de Defensa durante el kirchnerismo. Frente a él se encontraban los exfuncionarios Jorge Taiana y Agustín Rossi.
El intercambio entre Pelli y Rossi también generó tensión y Zapata volvió a intervenir para intentar calmar los ánimos.
El momento que precipitó el final de la reunión llegó cuando tomó la palabra Grabois. El dirigente del Frente Patria Grande cuestionó al oficialismo y, tras una interrupción de Juliana Santillán, le dijo “cállate tontita”.
Poco después, Grabois le gritó “facho de mierda” a Zapata, quien había ordenado cortar su micrófono. En ese momento, el presidente del plenario dio por terminada la reunión.
Mientras se retiraban los legisladores, se escuchó a Grabois decir: “No te vayas Doctor Chapatín, que ahora viene una presidenta en serio”, en referencia a la diputada Agustina Propato, quien intentó asumir la conducción del plenario. Para entonces, los micrófonos del salón se habían apagado y la mayoría de los diputados se había retirado.

El puntano Carlos Almena (LLA) fue uno de los que permaneció en el lugar para responderle a Grabois.
Más tarde, el dirigente opositor publicó en sus redes sociales: “Estos hijos de puta infames admiradores de Thatcher entregan la patria, te quieren vender que defienden la soberanía y prepotean a cualquiera que se oponga a la mierda que están haciendo. Lo intolerable no hay que tolerarlo”.
Cómo continuará el debate
La Libertad Avanza definirá la continuidad del plenario para la próxima semana. La intención es realizar nuevas reuniones el martes y miércoles y mantener abierto el tratamiento de la iniciativa, que podría llegar al recinto el próximo 21 de octubre.
“Vamos a seguir tratando este tema que tenemos que priorizar todos los argentinos. Sin politizarlo, Malvinas nos tiene que unir en la defensa de su soberanía”, le dijo a TN Laura Rodríguez Machado, presidenta de la Comisión de Legislación Penal.
El inicio del plenario
El debate fue organizado por las comisiones de Defensa, Legislación Penal y Relaciones Exteriores, conducidas por Carlos Zapata, Laura Rodríguez Machado y Juliana Santillán, respectivamente.
El jefe de Unión por la Patria (UxP), Germán Martínez, fue el encargado de abrir la discusión. “Venimos en un contexto de muchísima preocupación por el escandaloso fallo de la Corte Suprema de quitarle legitimidad al CECIM La Plata”, señaló.
Antes del plenario, el bloque opositor se había reunido con representantes del CECIM La Plata en sus oficinas. Allí, según explicó Martínez, se comprometió a pedir junto con otras fuerzas una sesión especial para intentar derogar el DNU 70/2023.
Por parte del oficialismo fueron convocados funcionarios del Gobierno nacional: Paula Tadei, de la Secretaría de Legal y Técnica, y Juan Ignacio Stampalija, secretario Legal y Administrativo del Ministerio de Economía. Desde UxP reclamaron además la presencia de los ministros Pablo Quirno y Carlos Presti, de Relaciones Exteriores y Defensa, respectivamente.
Los cuestionamientos de la oposición
Durante el tratamiento, la diputada Agustina Propato (UxP) cuestionó distintos aspectos de la iniciativa. Señaló que el proyecto aumenta las multas para las empresas petroleras que exploten en la cuenca Malvinas, pero que al mismo tiempo incorpora un capítulo de regularización con quita de multas, sanciones administrativas y sanciones penales.
“Dan una vuelta con el pago insignificante para una petrolera y vienen a explotar en la Argentina continental. Esto es lo contrario a lo que anunció por cadena nacional”, afirmó Propato.

La diputada también cuestionó el alcance de la iniciativa sobre otras normas y advirtió sobre sus efectos en materia de libertad de expresión.
“Es una ley ómnibus que modifica la Ley de Defensa, la Ley de Seguridad Interior, varios artículos del Código Penal, trae un aspecto muy preocupante para la libertad de prensa en la República Argentina que es lo que llama en este texto “campañas de desinformación masivas”, y por tal motivo hemos recibido desde ADEPA, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, una preocupación en relación a la modificación del artículo 225 del Código Penal, que pueden significar un atraso realmente inconcebible para la República Argentina en materia de libertad de expresión y de democracia”, sostuvo.
Qué propone el proyecto
La iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo busca endurecer el régimen vigente frente a actividades vinculadas con la explotación no autorizada de recursos naturales en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.
El proyecto ratifica que esos territorios integran el territorio nacional y establece como objetivo permanente la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía argentina.
La propuesta se estructura sobre tres ejes: sancionar la explotación ilegítima de recursos, generar incentivos para que esas actividades cesen y ampliar las herramientas del Estado ante amenazas externas.
Entre los principales cambios figura la derogación de la Ley 26.659 y su reemplazo por un régimen sancionatorio más amplio, que alcanza no solo a los hidrocarburos sino también a otros recursos naturales renovables y no renovables.
La iniciativa contempla penas de prisión, multas calculadas en barriles de petróleo e inhabilitaciones para distintas conductas vinculadas con la explotación de esos recursos sin autorización argentina.
También establece consecuencias económicas para las personas y empresas sancionadas. Entre otras medidas, podrían quedar impedidas de desarrollar determinadas actividades en la Argentina, contratar con el Estado o acceder a beneficios fiscales y previsionales.
POLITICA
La Justicia suspendió el desalojo de FATE y el gremio exige pagos adeudados

La Sala II de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro suspendió el desalojo de la planta de FATE, ocupada por un grupo de empleados despedidos desde hace más de siete meses, medida que había ordenado esa misma instancia judicial el 17 de septiembre, al conceder un recurso de casación presentado por los abogados de los empleados y del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna).
Los jueces Juan Eduardo Stepaniuc, Leonardo Pitlevnik y Luis Cayuela resolvieron conceder el recurso de casación con “efecto suspensivo”, por lo cual se frenó la orden de desalojo, y elevar las actuaciones al Tribunal de Casación en lo Penal de la Provincia de Buenos Aires, para que defina esa instancia.
Entre otros puntos, la decisión judicial estuvo fundada en jurisprudencia como la que señala que la Corte considera “que es admisible el recurso cuando la materia excede el interés de las partes (Fallos: 328:3638), lo que podría así ser considerado en el caso, en el grado en que el cuestionamiento de la recurrente lo es respecto a una medida de acción directa en el marco de un conflicto laboral que alcanza a un número no menor de trabajadores”, se lee en la resolución firmada ayer por los camaristas.
Desde que se anunció el desalojo, el gremio Sutna, que lidera Alejandro Crespo (Partido Obrero) elevó las alertas en la planta de FATE, ubicada en el partido de San Fernando, pero la medida de desocupación de la fábrica no se concretó.
Este miércoles, el sindicato del neumático se movilizó hacia el Juzgado Nacional del Trabajo Nº 17, en el centro porteño, para reclamar el pago de quincenas adeudadas, correspondientes a los meses que lleva cerrada FATE, propiedad de Javier Madanes Quintanilla. El gremio exige que la jueza “Liliana Rodríguez Fernández deje de retener intencionalmente el dinero que le corresponde a cada trabajador en lucha, conformando una acción de presión económica violenta sobre las familias de los compañeros de FATE“. La juez recibió a una delegación del gremio.
“No comprendemos [el fallo] desde el tema jurídico y los tecnicismos, porque de nada hubiera valido ningún tecnicismo si no hubiera habido esa enorme reacción a partir de ese jueves [que se ordenó el desalojo] haciendo que todo el país hable de lo que iba a pasar en FATE y del costo que se iba a pagar si se tocaba a un solo compañero”, sostuvo Crespo frente al juzgado. “Acá no tenemos un juzgado, sino una caja que está reteniendo nueve quincenas para una enorme cantidad de compañeros, y seis para el resto, que queremos que estén en el bolsillo de las familias de los trabajadores”, afirmó sobre el reclamo de este miércoles.
instancia judicial,Conflicto gremial,Provincia de Buenos Aires,Empleos,Conforme a
POLITICA
Una elección de dimensión global

Una de las grandes mutaciones de la política internacional bajo el impulso de Donald Trump es el intento de reordenar el mundo a partir de zonas de influencia. De nuevo América sería para los americanos. O para los norteamericanos. El sueño del presidente James Monroe. La recreación de esta hegemonía es conocida ahora como “Doctrina Donroe”. En esta nueva guerra fría, el continente debe ser reconocido como un dominio de Washington. O como un área de exclusión para China. La propuesta tiene un defecto. Sin un alineamiento de Canadá, México y Brasil con los Estados Unidos, el experimento es una mueca de lo que pretende ser. Esta es la razón por la cual las elecciones a las que concurrirán el próximo domingo los brasileños para elegir a su presidente tienen una dimensión global.
Javier Milei intervino en esa campaña a favor del opositor Flávio Bolsonaro. Insultó a Lula da Silva y al juez Alexandre de Moraes, que tiene preso al expresidente y padre del candidato, Jair Bolsonaro. Lo hizo levantando mucho la voz, para que se escuche en la Casa Blanca. Trump fue muy elocuente en su apoyo a Bolsonaro. Tuvo una intervención explícita en el proselitismo, que se lanzó de manera extraoficial el último 26 de mayo, con una foto de él con los hermanos Flávio y Eduardo Bolsonaro en el Salón Oval. Después de la incursión de Milei habló alguien que suele estar callado. Xi Jinping reclamó que en las elecciones brasileñas no haya interferencias externas. Xi, que no se pronuncia ni por lo que sucede en Medio Oriente, salió en defensa de su amigo Lula. De nuevo: las urnas de Brasil son el campo de batalla del conflicto universal.
Todas las encuestas vaticinan dos escenarios. Que la competencia está empatada. Y que no se resolverá en la primera vuelta. Para que se despeje la incógnita habrá que esperar al 25 de octubre, fecha para la que está previsto el balotaje.
Los bolsonaristas se ilusionan con que esa paridad es engañosa. Alegan que los números no tienen en cuenta los volúmenes de abstención que se pueden registrar en el nordeste del país, territorio tradicional del PT. Admiten también que a muchos ciudadanos que detestan a Lula les da vergüenza confesar ante los encuestadores que votarán por Bolsonaro. Un gesto autocrítico que hay que agradecer. Expertos ligados al oficialismo reconocen que en esos argumentos puede haber algo de cierto.
Los mismos analistas cercanos al PT exponen las razones por las cuales Lula puede tener un domingo más feliz que el que se prevé. La principal: hay tres candidatos ajenos a la polarización principal que restan votos a Bolsonaro. Son Augusto Curi, Ronaldo Caiado y Renan Santos. Todos son de derecha. Curi registra una intención de voto superior al 5%. Caiado y Santos, 4% cada uno. ¿Existe alguna posibilidad de que esas propuestas mejoren su performance? Si, además, los que detestan al PT pero se avergüenzan de Bolsonaro, no van a votar, ¿Lula podría ganar en primera vuelta? La respuesta de un integrante del gabinete de Lula: “Es dificilísimo, pero la probabilidad no es cero”.
¿Qué acciones de campaña pueden alterar el paisaje dominante? Lula tomó una medida sorprendente destinada, sobre todo, al electorado femenino. Prohibió, de un plumazo, las apuestas on line ligadas a competencia deportivas. En Brasil, como en los Estados Unidos, está demostrada la perversa relación entre esas prácticas y la expansión del endeudamiento familiar. Los entendidos en marketing aseguran que las que más sufren el drama son las esposas, o las madres.
El proselitismo brasileño se ha vuelto muy sucio. Como nunca antes. Un rasgo que hace juego con una política híper polarizada. Es el signo de los tiempos. El odio como motor de la vida pública llegó también a un país cuya sociabilidad siempre fue fóbica al conflicto. En las últimas semanas quedaron enchastrados el hijo mayor del presidente, Fábio Luis Lula da Silva, Lulinha. Se lo acusa de utilizar sus contactos dentro del gobierno para favorecer a empresas privadas, entre otras, una proveedora de productos elaborados con cannabis para el Ministerio de Salud.
Fávio Bolsonaro también tiene el sueño alterado. Anteayer apareció un exsocio suyo que está tan despechado como para publicar intimidades de la vida sexual del candidato, sobre todo en relación con redes de prostitución. Para el representante de una corriente que hace de la moral individual el eje mayor de su discurso, puede significar una erosión.
Al mismo tiempo que se filtraban pormenores del sótano del candidato de la derecha, las redes viralizaron una información falsa: que, si ganaba Bolsonaro, Nuestra Señora de la Concepción Aparecida dejaría de ser la patrona de los brasileños. El dato es apócrifo. Pero hay razones que le dan verosimilitud. Bolsonaro dijo, en agosto pasado, que “si yo llego a ser presidente, uno de mis primeros actos de gobierno será disponer que Brasil es de Nuestro Señor Jesucristo”.
Una peculiaridad principal de la política brasileña de los últimos 20 años ha sido el avance de los evangélicos en el juego del poder. Se trata de una corriente religiosa que condena como idolatría a cualquier devoción que no sea la de Jesucristo. Muchos memoriosos exhumaron en estos días las imágenes televisivas del pastor Sérgio Von Helder, que en 1995 pateaba e insultaba ante las cámaras una imagen de la Aparecida. Nossa Senhora da Conceição Aparecida es el equivalente brasileño de Nuestra Señora de Luján. Quiere decir que, cuando Bolsonaro afirmó que con él Brasil sería sólo de Jesucristo, tocaba un nervio subliminal que el PT aprovechó para dañarlo.
Con independencia de esta polémica, el alineamiento religioso se ha convertido en una gran línea de clasificación de la política brasileña. Un 35% de la población de Rio de Janeiro hoy se identifica como evangélico, contra un 30% de católicos. Los evangélicos son la base más sólida de los Bolsonaro. Y están caracterizados por una condición particular: los pastores son decisivos para el voto de sus feligreses. Hace pocas semanas, de visita en Buenos Aires, una de las funcionarias encargadas de monitorear en el interior de Brasil el correcto funcionamiento del programa Bolsa Familia, equivalente a la AUH argentina, relataba: “En muchas localidades se repite que hay gente que agradece al gobierno y a Lula la ayuda que les llega, pero aclaran: ‘Igual voy a votar por Bolsonaro porque me lo indica mi pastor’”. Este testimonio indicaría que hay un “voto evangélico”, así como no hay un “voto católico”. Es una ventaja invalorable para el candidato de la derecha, ya que la religión le permite llegar a regiones y a clases sociales a las que tal vez no llegaría con su prédica profana.
Sobre el comando de campaña del PT aletea un fantasma muy de época: el temor a que la elección del domingo sea cruzada por intervenciones externas a través del sistema digital. El pasado reciente garantiza que esos vicios existen, en especial en la ultraderecha brasileña. Las fechorías electrónicas de Fernando Cerimedo a favor de Bolsonaro padre fueron investigadas por la Justicia. Cerimedo, quien admitió comandar un ejército de trols, fue después un tentáculo de Santiago Caputo, el “Mago del Kremlin”. En los últimos meses saltó a la fama por la sospecha de que podría haber mandado a asesinar, en Bolivia, a su exnovia embarazada. Su prontuario llegó la semana pasada a The Washington Post, donde se lo retrató como un impulsor del movimiento MAGA en América Latina. Minucias. El ejército de Cerimedo hoy es una patrulla de boy scouts frente a los servicios que puede prestar un gigante de la manipulación como Peter Thiel y su imperio, Palantir. Prestar atención a Elisa Carrió.
Cuando alertó sobre injerencias foráneas, ¿Xi hablaba de la retórica de Milei o de ese aparato tecnológico al servicio de Trump? ¿Los chinos no teclean también sobre su propia consola? ¿O eso es sólo cosa de rusos? Los sentimientos persecutorios de los colaboradores de Lula se alimentan con un antecedente, que es éste: el presidente de los Estados Unidos afirmó que “todos los candidatos que he apoyado en América Latina han ganado”. ¿Está decidido a hacer cualquier cosa para que esta ley se siga cumpliendo? Tal vez no. En las últimas semanas Trump ya no se ha refierido al torneo brasileño. Y al hablar con un banquero amigo que opera en Brasil le reconoció: “Yo respeto mucho a Lula”. Ante el mismo banquero, que comentó su charla en una reunión informal en San Pablo, Trump confesó su curiosidad por saber si Milei va a reelegir.
El silencio de Trump frente a la confrontación entre Lula y Bolsonaro quizá esté alimentado por su propia peripecia. Con los números muy pero muy justos para las elecciones legislativas del 3 de noviembre, al líder republicano tal vez no le convenga para nada inocularse el resultado de una competencia ajena.
Esto no significa, ni mucho menos, que un cambio de gobierno en Brasil no modificará la política exterior de ese país. Más todavía si se confirman las versiones que anticipan que el canciller de Fávio Bolsonaro sería su hermano Eduardo, el más próximo a Mar-a-Lago de toda la familia.
Con perdón de la insistencia: en el tablero brasileño se juega un ajedrez global. Pero esto no quiere decir que un giro pro Trump significará una desconexión de China. Por varios motivos. Uno es que entre los sectores que apoyan a Bolsonaro está el agropecuario, muy entrelazado con la economía asiática. Además, un conflicto con Pekín implicaría una decisión impensable, que ni a Jair Bolsonaro se le ocurrió durante su mandato: retirar a Brasil del grupo Brics. Por otra parte, la economía del país está cada vez más conectada con inversiones chinas. Aquí hay una novedad: la presencia de esos capitales no se reduce a obras de infraestructura ni a proveer importaciones. Dada la dimensión del mercado brasileño, muchas compañías chinas se están radicando allí para producir sus manufacturas y venderlas en todo el Mercosur. Es el caso de la automotriz BYD, que estableció una planta en el estado de Bahía para ofrecer desde allí sus vehículos a los compradores domésticos, a la Argentina y a México. Great Wall Motor compró la fábrica de Mercedes-Benz en Imacerápolis, San Pablo, con una capacidad de producción de 50.000 unidades al año. Midea, dedicada a los electrodomésticos, se estableció en Minas Gerais con la mirada puesta en toda la región.
Los comicios del próximo domingo cobijan interrogantes y lecciones para la Argentina. Una incógnita elemental: ¿a Milei quién le conviene que gane? Parece una pregunta desvariada. Es amigo de los Bolsonaro e hizo campaña por Fávio. Sin embargo, un gobierno de ultraderecha en Brasilia puede representar un eclipse para un gobierno de ultraderecha en Buenos Aires. En especial si uno lee el mapa con la mirada ultra pragmática de Trump. El presidente de Brasil tiene una presencia internacional derivada de la dimensión de su país. Cualquiera sea su credo ideológico. Ejemplo: en la última Asamblea General de la ONU, la semana pasada, Lula tuvo 20 encuentros bilaterales de máximo nivel. Milei se vio sólo con Benjamin Netanyahu, quien tampoco está hoy tan socializado.
El juego de deseos también es paradójico si se lo mira desde la izquierda. Es obvio que a Cristina Kirchner la alegrará una victoria del PT. Aun cuando esa afinidad quedó rasguñada por la predilección de Lula por Alberto Fernández. Sin embargo, ella estará muy atenta a un experimento: en qué medida se realizará el prodigio de la transferencia de votos de Bolsonaro, impedido de postularse por una sentencia penal, a su hijo. Hasta ahora ese traspaso parece cumplirse. En cambio Lula no logró en su momento llevar al poder, desde la cárcel, a Fernando Haddad, su actual ministro de Economía. Es una cuestión crucial para La Cautiva, que sigue buscando el poder con la obstinación de siempre, aun desde el encierro. ¿Es también una cuestión crucial para Máximo, su “Flávio”?
El problema de la señora de Kirchner encierra un mensaje más amplio para el desempeño de la democracia en América Latina. La corrupción ha avanzado tanto en la región, que desborda el campo moral y económico hasta introducir una distorsión en el sistema. Es saludable que la Justicia sea capaz de sancionar a figuras poderosas como Lula, Bolsonaro o Cristina Kirchner. Pero la sanción, siendo correcta, introduce un problema delicado: masas enormes de votantes pierden la posibilidad de elegir a su candidato favorito. Quiere decir que la corrupción termina, por imperio del circuito institucional, provocando un agujero negro en la legitimidad del poder. Es un problema no sólo difícil de ser resuelto. Es difícil de ser pensado.
Habría que esperar que la relación bilateral con Brasil se normalice, cualquiera sea el desenlace del proceso electoral. El embajador de Lula en Buenos Aires, el talentoso Julio Bitelli, sigue en su país, con miedo de volver. ¿A qué se debe ese temor? Muy lógico: a que, si una vez que reasume sus funciones, Milei vuelve a insultar a Lula, la reacción ya no será que lo llamen “en consulta” a Itamaraty, la cancillería brasileña. El paso siguiente, en esa instancia, es romper la relación. Si el próximo presidente es Bolsonaro, el vínculo se reconstituirá. Habría que suponer que lo mismo sucederá si hay cuatro años más de Lula. Brasil y la Argentina están condenados a estar unidos por millones de años. Es la determinación inflexible de la geografía.
La oposición busca forzar una sesión especial en contra del DNU de Milei que habilita la venta de tierras a extranjeros,muy sucio,The Washington Post,“No tengo por qué meterme”: incomodidad en el Gobierno por el fallo de la Corte que habilita la venta de tierras a extranjeros,Carlos Pagni,Brasil,Lula da Silva,Conforme a
















