POLITICA
Javier y Karina Milei evitarán escalar la interna con Patricia Bullrich tras los cruces por el pliego de una jueza

El Gobierno mira con desconfianza los últimos desmarques de Patricia Bullrich, pero evita escalar la tensión con la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado. En la Casa Rosada reconocen que no cayeron bien sus pronunciamientos públicos contra decisiones o estrategias oficiales, aunque por ahora buscan encuadrarlos como diferencias puntuales dentro del oficialismo.
En el entorno de Karina Milei buscan bajarle el tono a la discusión y transmitir que las diferencias de Bullrich no ponen en riesgo la coordinación general de la gestión. La lectura que hacen cerca de la Secretaria General de la Presidencia es que el oficialismo reúne dirigentes con “trayectorias y criterios propios”, y que ya hubo otros episodios de disidencias públicas sin que eso derivara en una ruptura. Aun así, admiten que sus cuestionamientos generan incomodidad cuando aparecen sobre temas sensibles para la mesa chica.
El último episodio se dio por el retiro del pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza del Tribunal Oral Federal 3 de La Plata. Bullrich adelantó que no acompañará la decisión del Poder Ejecutivo en el Senado y sostuvo que ejercerá su “derecho a la objeción de conciencia”. En el oficialismo intentan bajarle el tono, pero admiten que la postura complica la estrategia parlamentaria para convalidar el retiro de la postulación.
La decisión de Milei y del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, de retirar el pliego de Michelli se produjo después de que en el oficialismo objetaran su parentesco con el periodista Hugo Alconada Mon. La postulación ya había avanzado en la Comisión de Acuerdos y reunía firmas para obtener dictamen, de forma que el giro del oficialismo abrió una disputa institucional y política dentro del Senado.
El caso vuelve a exponer la incomodidad de Bullrich con algunas decisiones de la mesa chica. Semanas atrás, la senadora también se diferenció del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al reclamarle públicamente que presentara “de inmediato” su declaración jurada patrimonial para despejar las dudas sobre su situación judicial. Luego, ella misma adelantó la presentación de la suya ante el Senado y la Oficina Anticorrupción, en un movimiento que fue leído puertas adentro como una forma de marcarle el paso al ministro coordinador.
A diferencia de lo que ocurrió con Adorni, en Balcarce 50 evitan apuntar contra Bullrich en esta ocasión. Cerca de Karina Milei reconocen que sus intervenciones públicas generan ruido, pero sostienen que no hay una decisión de abrir una confrontación directa. La exministra conserva peso propio, conducción parlamentaria en el Senado y una base política que el oficialismo todavía necesita para ordenar parte de la agenda legislativa.
Leé también: El Gobierno avanza con una reforma de la Ley de Semillas y prepara una resolución para reforzar controles
La relación, sin embargo, viene atravesada por meses de cortocircuitos. Hubo fuertes cruces entre emisarios de la secretaria general de la Presidencia y la jefa de la bancada libertaria por el manejo del Senado, la exposición pública de las diferencias y la disputa por espacios de influencia dentro del Ejecutivo. En ese marco también se produjo la salida de Federico Angelini, dirigente cercano a Bullrich que ocupaba la Subsecretaría de Intervención Federal en Seguridad.
La renuncia de Angelini fue leída en el oficialismo como parte de la reconfiguración del área de Seguridad bajo la ministra Alejandra Monteoliva. El exfuncionario tenía incidencia en temas vinculados al narcotráfico, el Plan Bandera y el control de fronteras. Su salida dejó a Bullrich con menos presencia en una cartera que había sido su principal base de poder durante la primera etapa del Gobierno.
La nueva diferencia por los pliegos judiciales se suma además a la disputa por la órbita de Justicia entre Karina Milei y Santiago Caputo. Esa tensión se profundizó tras la salida de Sebastián Amerio y el desembarco de Juan Bautista Mahiques en el ministerio. Desde entonces, varias decisiones vinculadas a Comodoro Py, al envío de pliegos y a la estrategia judicial quedaron atravesadas por la interna entre ambos sectores.
El conflicto se refleja en los movimientos del Ejecutivo sobre las nominaciones judiciales. La Casa Rosada busca avanzar con una nueva tanda de pliegos en el Senado, pero el caso Michelli expuso idas y vueltas en el proceso de selección, validación política y tratamiento parlamentario. Para un sector del oficialismo, el episodio muestra problemas de coordinación interna; para otro, es una decisión política necesaria para evitar costos futuros.
Leé también: Ley de Lobby: las tres normas de EE.UU. en las que el Gobierno basó el proyecto y las dudas sobre su control
La misma disputa impacta en la reforma del Código Penal, que sigue trabada por diferencias políticas y técnicas dentro del Gobierno. En el entorno de Santiago Caputo sostienen que el texto permanece demorado en Justicia, mientras que en los equipos vinculados a Mahiques aseguran que todavía terminan de definir la redacción final. El borrador ya fue y volvió de Legal y Técnica en reiteradas ocasiones por observaciones sobre el contenido.
La Casa Rosada intenta administrar estos frentes sin sumar otro foco de conflicto público. En Nación creen que una pelea abierta con Bullrich podría debilitar al bloque oficialista en el Senado justo cuando el Gobierno necesita votos para pliegos judiciales, reformas económicas, proyectos de seguridad y eventuales acuerdos con aliados. Por eso, el mensaje oficial es de contención: diferencias sí, ruptura no.
Gobierno, Patricia Bullrich
POLITICA
“Así como está no sale”: llamativa descoordinación en el Gobierno por los cambios en Discapacidad del Presupuesto

Los diputados de La Libertad Avanza amanecieron este miércoles con un disgusto inesperado. Luego de haber asegurado públicamente que el oficialismo estaba trabajando en un texto “superador” para reemplazar la Emergencia en Discapacidad, recibieron con asombro un proyecto de Presupuesto 2027 que contenía un capítulo con fuertes ajustes en el área de discapacidad y detonaba las negociaciones en curso con los aliados. Ahora, los libertarios desestiman los artículos de la polémica y buscan retomar el diálogo con los dialoguistas, pero persisten las dudas sobre las reales intenciones del presidente Milei.
Si bien voces dentro del oficialismo intentaron explicar que todo fue parte de una estrategia, que implicaba una propuesta de máxima (eliminar de raíz la Emergencia en Discapacidad) para luego tener margen de negociación y avanzar con un texto consensuado, durante el transcurso del día diferentes fuentes reconocieron que en realidad no estaban al tanto de las propuestas de la Casa Rosada.
“Nadie sabía nada. Fue una descoordinación un poco responsabilidad del Ministerio de Salud y otro poco de Legal y Técnica”, explicaron a Infobae. Pero incluso admitieron que el presidente de la Cámara de Diputados y hombre fuerte del karinismo, Martín Menem, tampoco estaba al tanto, lo cual multiplica las especulaciones, ya que comparte la Mesa Política con otros referentes que estuvieron involucrados directamente con la confección del Presupuesto, como el ministro Luis “Toto” Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli, a través de su vice Ignacio Devitt; y Santiago Caputo, por medio de la secretaria de Legal y Técnica María Ibarzábal Murphy.

El texto que el Gobierno envió al Congreso introduce una reforma profunda al sistema de discapacidad que tanto la oposición política como las organizaciones del sector consideran un retroceso respecto de la actual. Entre sus puntos más destacados, la iniciativa retoma un criterio de “invalidez laboral” para el acceso a la Pensión No Contributiva por Invalidez Laboral, que sería equivalente al 70% del haber mínimo jubilatorio, en reemplazo del enfoque de derechos consagrado en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. El texto también elimina el Certificado Único de Discapacidad (CUD) como vía directa de acceso al beneficio y traslada la definición de los requisitos desde el Congreso hacia la reglamentación del Poder Ejecutivo.
Por otro lado, figura la incompatibilidad absoluta entre la pensión y el empleo formal: cualquier alta tributaria o trabajo registrado, incluso por pocas horas, extinguiría el beneficio, a diferencia del régimen vigente que permite compatibilizarlo con empleo o monotributo hasta dos salarios mínimos. Además, en materia de prestaciones, desaparece el arancel único del Nomenclador de Prestaciones Básicas, por lo que cada obra social, prepaga o provincia podría fijar sus propios valores, con actualización trimestral a cargo de la Secretaría Nacional de Discapacidad (no automática por IPC)
Ante la consulta de Infobae, desde el bloque libertario reconocieron que el capítulo VI no tiene posibilidades de ser aprobado tal como lo envió el Palacio de Hacienda y aseguraron que en la versión definitiva quedará el proyecto “superador” que se estaba negociando con los aliados, como el PRO, la UCR, Provincias Unidas (Córdoba y Santa Fe) y Argentina Federal (Salta y Misiones). No obstante, hasta el momento no ha trascendido ningún detalle sobre esta propuesta. “Así como está, no va a salir”, resumieron.

La falta de coordinación generó un fuerte malestar entre los diputados que se habían puesto al frente de la discusión. Hasta el presidente de la Cámara, Martín Menem, tuvo que reunirse en persona con varios de ellos para “contenerlos”.
“El Presupuesto quedó viejo”, intentó explicar otro integrante del bloque, que atribuyó el traspié a que el texto había sido redactado antes de que comenzaran las negociaciones con los aliados.
Sin embargo, la misma fuente rescató que a pesar de las “desprolijidades” se terminó adelantando un paso. “Es mejor que esto explotó ahora porque simplifica la negociación, hubiera sido peor llegar a un dictamen de consenso y que después cuando lo viera Economía, lo diera de baja”, sintetizaron.
Por lo pronto, las negociaciones con los aliados volvieron a foja cero pero desde el oficialismo confían en poder llegar a un dictamen antes de fin de mes.
Luis Caputo,Casa Rosada,reunión de gabinete,Argentina
POLITICA
Senado: el oficialismo obtuvo dictamen para el proyecto que modifica el régimen de zonas frías

El proyecto de ley que modifica el régimen de Zonas Frías dio este miércoles un nuevo paso en el Congreso, luego de que un plenario de las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda del Senado comenzó a firmar dictamen con la intención de dejar la iniciativa en condiciones de ser tratada en el recinto en la próxima sesión de la Cámara alta.
La propuesta, impulsada por el Poder Ejecutivo bajo el nombre de “Medidas Energéticas”, que había recibido media sanción de la Cámara de Diputados en mayo último, modifica el régimen vigente de subsidios al consumo residencial de gas natural.
Según afirmó la senadora Flavia Royón (Primero los Salteños), presidenta de la Comisión de Minería, la iniciativa obtuvo dictamen tal cual fue aprobada por Diputados, por lo que estaría en condiciones de convertirse en ley si el Senado lo aprueba sin incluirle cambios. De lo contrario, deberá volver en segunda revisión a la Cámara baja.
La firma del despacho se produjo al término de una reunión de la que participó la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, quien defendió la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo y justificó los cambios en el exceso cometido por las administraciones kirchneristas al extender el subsidio al consumo de gas a amplios sectores de la población con fines electoralistas.
“Fue claramente una ley que buscó tener votos para las elecciones, pero que no tenía ninguna racionalidad con un esquema de subsidios que tiene que ayudar a las zonas y a las familias que realmente lo necesitan”, afirmó la funcionaria en alusión a la norma sancionada en 2021 por impulso de Máximo Kirchner.
En ese sentido, Tettamanti dijo que “el Gobierno quiere que haya energía, y eso se logra con competencia”, tras lo cual admitió que “hay un segmento de la población que tiene dificultades para el pago de las facturas”, pero volvió a la carga con la idea de que “tiene que haber subsidios para las familias que tienen problemas para pagarlo, no puede haber subsidios generalizados”.
Con el kirchnerismo ausente en el debate, la única voz peronista crítica al proyecto fue la del puntano Fernando Salino, quien se quejó por la pérdida de subsidios que sufrirán amplios sectores de la provincia de San Luis en caso de aprobarse el nuevo régimen.
“En mi provincia se va a incrementar el 55% la tarifa del gas”, afirmó Salino, tras lo cual precisó que con el esquema que propone el Poder Ejecutivo, “en San Luis se perjudican casi 300 mil personas”.
También se quejó el provincial santacruceño José María Carambia, quien calificó la iniciativa como “una forma alternativa de aumentar tarifas” y cuestionó las amplias facilidades que le otorga al Poder Ejecutivo para, dijo, “subir tarifas cuando se le dé la gana”.
La norma en debate en el Senado viene a corregir el régimen de subsidios ampliado en 2021, que llegó a considerar como zona fría a departamentos y localidades de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Jujuy y La Rioja.
Según el proyecto, el beneficio se mantendrá para las zonas históricamente comprendidas por el régimen -las provincias de la Patagonia, Malargüe y la Puna-, mientras que en las áreas incorporadas por la reforma de 2021 el acceso quedaría limitado a hogares que acrediten condiciones de vulnerabilidad socioeconómica, entre ellos quienes estén comprendidos en el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Otro de los puntos sensibles de la iniciativa es la modificación de la base de cálculo del descuento. El proyecto plantea que la bonificación se aplique sobre el precio del gas y no sobre el total de la factura, que también incluye cargos de transporte y distribución. Ese cambio fue cuestionado por sectores de la oposición y por legisladores de provincias alcanzadas por el régimen vigente, que advierten sobre un posible impacto en las boletas de los usuarios.
que modifica,Gustavo Ybarra,Conforme a
POLITICA
La Justicia investiga si el departamento de la vecina de Cristina Kirchner se compró con plata de la UOM

La Justicia busca determinar de dónde salió el dinero con el que María Soledad Calle compró el departamento del primer piso de San José 1111, ubicado debajo de la vivienda donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria. Una de las hipótesis que se analiza es si los fondos utilizados para adquirir el inmueble pudieron tener origen en la UOM, aunque hasta el momento no existe una conclusión judicial que lo confirme.
El foco está puesto en la relación entre Calle, el sindicato metalúrgico y USEM S.A., la empresa que firmó en 2023 un convenio con la UOM. Dos años después, en agosto de 2025, Calle compró el departamento.
La defensa de Calle aseguró que la propiedad fue adquirida “con recursos propios” y que tenía previsto destinarla a una fundación. Sin embargo, según fuentes judiciales consultadas por TN, esa explicación no terminó de despejar las dudas de los investigadores.
“La explicación de Soledad Calle no aportó claridad”, sostuvo una fuente judicial. Y agregó: “No dio detalle alguno sobre la fundación que usaría esa unidad”.
ECONOMIA3 días agoComienza una de las semanas más complicadas del año: debate entre empresarios de IA con Trump y casi segura suba de tasas en Estados Unidos
POLITICA3 días agoJavier Milei y sus medidas, en vivo: “Has sido engañado por un chanta”, dijo el Presidente al defender el nivel de consumo
INTERNACIONAL3 días agoFederal judge rules Trump admin plan to cut FEMA workforce in half is unlawful



















