POLITICA
El Gobierno reúne a la mesa política: busca definir la agenda de reformas que enviará al Congreso y mostrar distensión en la interna

El Gobierno convocó para este martes a las 11 en las oficinas del Ministerio del Interior a una nueva reunión de la mesa política en la Casa Rosada. El encuentro volverá a reunir a los principales integrantes del esquema de toma de decisiones con el objetivo de revisar el estado de los proyectos enviados al Congreso y definir el orden de prioridades para las próximas semanas.
El encuentro se da después de la reunión de gabinete de este lunes, que sirvió para limar asperezas internas dentro del Gobierno, especialmente entre Santiago Caputo y los Menem.
La instancia se inscribe en la estrategia de definir cómo y cuándo se enviará una nueva serie de proyectos al Congreso. En esa etapa ingresaron el Super-RIGI, la regulación del lobby, la ley de ludopatía y la actualización del régimen de etiquetado frontal.
En el oficialismo plantean que esta segunda fase incluirá proyectos de mayor densidad estructural. Allí aparecerían reformas vinculadas con defensa de la competencia, cambios en el régimen societario, juicio por jurados y un paquete de desregulaciones que todavía se encuentra en elaboración.
Tensiones internas y señales de distensión
La reunión se realizará en medio de las tensiones recientes entre distintos sectores del oficialismo, con cruces entre el entorno de Santiago Caputo y referentes vinculados a Martín y Eduardo “Lule” Menem. Esas diferencias se expresaron en redes sociales y en el armado político, aunque este lunes comenzaron a aparecer gestos de descompresión.
El propio presidente Javier Milei buscó mostrar equilibrio entre los distintos actores del oficialismo en actividades recientes, con señales hacia los espacios en disputa. También se registraron gestos de menor exposición pública de las tensiones, en línea con la estrategia de exhibir coordinación en la cúpula política antes de la reunión de este martes.
Algunos de esos gestos fueron la foto del Presidente en el balcón de la Casa Rosada junto a Karina Milei y Caputo, el posteo “Argentina en buenas manos” y la imagen difundida por el asesor presidencial junto a Lule Menem dándose la mano.
La agenda de reformas y los tiempos del Congreso
El eje de la discusión de la reunión de mesa política será la definición del cronograma legislativo para junio. En el Ejecutivo buscan evitar una acumulación desordenada de proyectos y priorizar aquellas iniciativas que ya cuentan con mayor nivel de avance técnico o político.
Entre las reformas en evaluación aparecen cambios en la Ley de Defensa de la Competencia, modificaciones en la Ley General de Sociedades y el impulso del juicio por jurados en el ámbito federal. También se analiza un paquete de desregulaciones que incluye sectores como navegación, seguros, mercado inmobiliario y mercado de capitales.
A la par, el Gobierno mantiene en revisión otras iniciativas, como la reforma electoral con foco en la eliminación de las PASO y el nuevo Código Penal. La definición de esos tiempos dependerá del resultado de la reunión de este martes, que volverá a funcionar como instancia de coordinación entre las distintas áreas del oficialismo.
Gobierno, interna, Casa Rosada, La Libertad Avanza
POLITICA
Otro intento fallido de unidad en el PJ: la foto forzada que esquiva Kicillof y el juego que despliega Máximo Kirchner

La unidad política y electoral del peronismo tiene un límite muy marcado. Hasta que no se resuelva el camino que seguirán Axel Kicillof y Cristina Kirchner, lo que gire alrededor de esa espera serán gestos de buena voluntad. No hay unidad política completa o, al menos, mayoritaria, si no existe un acuerdo entre las dos partes del kirchnerismo sobre cómo se moverán el año que viene. Hoy reina la división y no hay acto ni encuentro que modifique esa realidad.
Lo que puede existir es una vocación marcada de acercar posiciones y de tratar, hasta último momento, de que se genere un orden interno que estructure una opción robusta y competitiva para el año que viene. En ese camino, las PASO son la salvación, aunque no garanticen la unidad, y el acuerdo de cúpula es la herramienta del mal a la que nadie quiere volver después del fracaso del Frente de Todos en el gobierno.
El encuentro que Ricardo Quintela organizó en La Rioja para conmemorar los cincuenta años del asesinato del sacerdote Enrique Angelelli tuvo como telón de fondo la voluntad de ser un gran acto de unidad peronista. Un encuentro entre los distintos sectores con un eje de coincidencias instalado sobre la cabeza del gobernador norteño. Entre lo sucedido ayer y lo que tenga lugar hoy quedará evidenciado que el camino hacia el acuerdo es extremadamente largo y sinuoso.
El “Gitano”, como se lo conoce al riojano, hizo un primer movimiento que no tuvo el resultado esperado. Invitó a Axel Kicillof y Máximo Kirchner para ser parte de la convocatoria. Los quiso unir y mostrar en ese gesto un punto de partida para construir la unidad peronista. Pero tal como le pasó a la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, unas semanas atrás, el intento quedó trunco. No hay acuerdo para verse las caras.

Kirchner confirmó presencia la semana pasada, al mismo tiempo que Kicillof confirmó su ausencia. El argumento fue la agenda armada de antemano. Una explicación cordial para un par con el que tiene buena relación y que ha atravesado, en el 2024, una guerra con los Kirchner por la presidencia del PJ Nacional. El argumento de fondo es mucho más realista. El gobernador bonaerense no quiere quedar entrampado en lo que considera que es una foto de unidad forzada.
“La unidad no necesita celestinos, necesita contenido. Y hay un sector que no está dispuesto a eso. ¿De qué sirve una foto? Es una ficción”, fue la reflexión que hizo un funcionario provincial de estrecho vínculo con el Gobernador. En el kicillofismo entienden que no hay que repetir los errores del pasado para fundar una unidad similar a la de 2023, cuando la coalición estaba completamente quebrada y, aún así, dio pelea en los comicios que terminó ganando Javier Milei.
En La Plata advierten que la foto de La Rioja se emparenta con lo que en los hechos puede terminar siendo un “acuerdo de cúpulas” y que el peronismo debe seguir otro camino, asumiendo los sinsabores de las grietas y moldeando, cada uno desde su lugar, un proyecto político que el año que viene sea legitimado por el voto. “Lo mejor es la competencia”, suelen decir en el círculo chico de Kicillof.
En el kicillofismo empujan la idea de que cada sector interno trabaje en su armado y que en el 2027 se definan las candidaturas. Hasta entonces, no creen conveniente forzar relaciones que, a la luz de los hechos, están completamente degradadas. El Gobernador juega a fondo con su manual de estrategias. No quiere que le marquen el pulso de sus movimientos políticos, ni que condicionen sus apariciones.

Durante que se hizo ayer por la tarde en un sindicato, Máximo Kirchner marcó sus diferencias con Kicillof. Apenas empezó a hablar apuntó contra el gobernador bonaerense. “Estoy acá con un compañero que hace dos años iba a competir con Cristina por la conducción del PJ Nacional. Con un compañero que fue a discutir cuando Cristina estaba libre, pero que cuando la metieron presa fue uno de los primeros en ir a visitarnos y ponerse a disposición”, sostuvo.
Kirchnner considera que Kicillof se decidió a enfrentar a su madre cuando su futuro en libertad estaba condicionado. Y siguió discutiendo poder cuando quedó detenida en San José 1111. Por eso remarcó que el mandatario riojano libró una batalla de igual a igual, y dejó entrever que el mandatario bonaerense no lo hizo, ni se preocupó por su situación personal, reclamo que los dirigentes cristinistas hacen a menudo en público.
El líder de La Cámpora contó que Quintela lo llamó algunos días atrás y le propuso viajar a La Rioja para “discutir, debatir y charlar” y que le preguntó si tenía condiciones, a lo que respondió que pedía “empanadas y vino riojano”. “Acá estamos hoy acá para realmente poder aportar ideas, participación y sobre todo fe, deseo y esperanza de que esto se dé vuelta, de dar vuelta a la taba”, dijo Kirchner ayer, marcando el contrapunto con el gobernador bonaerense, que se ausentó de la velada. Y dejó un mensaje bien grabado: “La unidad es necesaria y el contenido es tan necesario como esa unidad”.
Quintela hace tiempo que decidió mejorar su relación con los Kirchner y sanar las heridas de la guerra por el control del PJ. Primero invitó a Eduardo “Wado” de Pedro a su provincia, después formó parte de las reuniones en Matheu 130 donde se discutió el posicionamiento sobre la situación judicial de la ex presidenta, luego visitó a CFK en San José 1111 y, más tarde, empezó a entablar comunicaciones telefónicas con Máximo Kirchner que tuvieron su eslabón final en el abrazo que se dieron en el despacho del riojano ayer por la tarde.

Durante este fin de semana, el “Gitano” buscó ocupar, con mayor centralidad, el rol de articulador. Por eso pidió a cada sector que envíe un delegado ante la ausencia del personaje principal. No fue Axel Kicillof, pero viajó una funcionaria de confianza y parte del círculo político más chico, como Cristina Álvarez Rodríguez. No fue Sergio Massa, pero estuvieron Cecilia Moreau, que es la principal espada legislativa del massismo y Diego Giuliano, el presidente del Frente Renovador a nivel nacional.
Viajó Germán Martínez, presidente del bloque peronista en la cámara de Diputados, al igual que algunos legisladores de la primera línea de La Cámpora como “Wado” de Pedro, Lucía Cámpora y Paula Penacca. También estuvieron los diputados del PJ Federal Victoria Tolosa Paz y Ernesto “Pipi” Alí. Hubo representantes de distintas vertientes del peronismo. Fue un guiño de buena convivencia dentro de un esquema donde hay tensiones permanentes.
En algunos sectores del PJ resaltaron que “es positivo que haya puentes por abajo” y que “todo ámbito es bueno” para que se generen encuentros entre las distintas tribus del justicialismo. Entienden que hay que desandar un camino distinto al que plantea Kicillof y que el peronismo debe generar más encuentros como el de La Rioja, para empezar a mostrar una misma dirección de cara al 2027.

El gran problema que advierte Kicillof es que, más allá de cualquier foto, su relación con el camporismo no se modificará. Lo que está roto, sigue roto. Por más encuentros y reuniones que haya. Por eso en La Plata patean todas las definiciones para el año que viene y acumulan millas sostenidos en la idea de ampliar las fronteras del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en cada una de las provincias.
Una muestra de eso es que entre este fin de semana y los próximos quince días, varios ministros del gabinete bonaerense y dirigentes del kicillofismo van a encabezar actividades en el interior del país. Carlos Bianco y Walter Correa estarán en Entre Ríos; Javier Rodríguez viajará a Santa Fe; Alberto Sileone estará en Viedma y Daniel Gollan en Chubut. Esa es la sintonía en la que se mueve el sector del gobernador bonaerense.
El peronismo advierte con claridad que hay un margen importante para empezar a armar una opción competitiva. Lo muestran casi todas las encuestas. En ese camino, algunos dirigentes intentan saltar la interna bonaerense y salir por arriba de ese laberinto inagotable. Ese es el caso de Quintela, que jugó fuerte para armar la cumbre peronista de este fin de semana, que puede terminar siendo un mojón en las negociaciones para lograr un acuerdo electoral.
Axel Kicillof,Andrés Larroque,La Cámpora,acto político,discurso,Movimiento Derecho al Futuro
POLITICA
El oficialismo negocia con los aliados el temario en Diputados para avanzar con los proyectos de Milei

La cadena nacional que encabezó el presidente Milei dejó en claro que en el segundo semestre el Gobierno pretende retomar el control de la agenda del Congreso con una batería de proyectos de alto impacto político. El martes de la semana que viene el titular de la Cámara baja, Martín Menem, se reunirá con los jefes de bloques aliados y dialoguistas para negociar un cronograma de trabajo. Las prioridades son la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la Inocencia Fiscal II y la Inviolabilidad de la Propiedad Privada (actualmente en el Senado). Pero según explicaron fuentes de La Libertad Avanza, la idea es incluir en los temarios de las próximas sesiones algunos proyectos de la oposición para fortalecer los consensos.
Si bien es una práctica habitual en el Congreso, los libertarios no mostraron en la primera mitad del año demasiado interés en dejar prosperar las iniciativas del PRO, la UCR, Provincias Unidas y otros bloques provinciales en la Cámara de Diputados. En contraste, Patricia Bullrich dio recientemente algunas señales a los aliados: en la última sesión aprobó la declaración de Tucumán como capital simbólica, una iniciativa de las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza, y prevé incluir el proyecto sobre falsas denuncias en casos de violencia de género de la radical Carolina Losada. Son proyectos sin costo para el Gobierno pero ayudan a aceitar las relaciones.

Ante la consulta de Infobae, desde el PRO ratificaron las prioridades que le comunicaron al oficialismo hace dos meses, entre las que se destacan proyectos para reformar el Código Penal, como el agravamiento de las penas para homicidios de menores de 18 años en ocasión de robo y para el asesinato de policías, y la Ficha Limpia. También buscan avanzar con una nueva ley de desalojos y de combate a las usurpaciones de tierras; una reforma del sistema de financiamiento de los partidos políticos y un proyecto que permita sembrar en las tierras ociosas al costado de las rutas nacionales. El listado se completa con iniciativas para combatir el vandalismo rural y el grooming, implementar inhibidores de señales de celulares e internet en las cárceles y para prevenir el suicidio adolescentes.

“Nosotros tenemos por práctica no dar quórum en sesiones donde no firmamos la convocatoria, por lo que creemos que el oficialismo va a tener que incluir temas nuestros y de otros bloques si quiere tratar los proyectos que anunció Milei. Algo van a tener que negociar”, explicó un diputado amarillo.
Desde el radicalismo explicaron que recién a principios de la semana que viene definirán como bloque sus prioridades legislativas. Pero uno de los proyectos que está en carpeta propone la devolución del IVA a las compras de extranjeros para fomentar el sector turístico. No obstante desde el bloque reconocieron que es probable que la principal moneda de negociación sean las obras de infraestructura que formarán parte de la discusión del Presupuesto 2027, un tema mucho más importante para los gobernadores, que tienen fuerte ascendencia sobre la bancada.

Por su parte, el ecléctico bloque Provincias Unidas también impulsa el tratamiento de Ficha Limpia y suma algunos proyectos para favorecer el desendeudamiento de las Pymes. En el caso de los diputados de Santa Fe en particular, han presentado proyectos para ampliar la competencia provincial en materia de estupefacientes. Mientras que los de Córdoba, varios de los cuales responden directamente al gobernador Martín Llaryora, sostienen su reclamo de reformar la ley de biocombustibles para aumentar el porcentaje de bioetanol y biodiesel en los combustibles. Además, al tratarse de provincias productoras, tanto cordobeses como santafesinos reclaman la baja de las retenciones. “Son reclamos históricos”, explicaron, aunque reconocieron que tienen pocas chances de ser aceptados por el oficialismo.
El próximo martes por la tarde, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, recibirá a los jefes de bloques aliados para comenzar a diseñar una ingeniería política que permita dejar a todos conformes.
Los libertarios apuestan a conseguir la media sanción de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central antes de que termine agosto, para poder empezar a negociar el Presupuesto 2027 desde una posición de fuerza. Tal como indica la ley de administración financiera, el Gobierno debe enviar el proyecto de Presupuesto el 15 de septiembre.
El próximo miércoles a la mañana también comenzará formalmente el tratamiento de un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación Penal del proyecto de ampliación del régimen de Inocencia Fiscal.
POLITICA
A quince meses de las elecciones, Milei abrió la campaña: discurso repetido y toque nacionalista

A quince meses de las elecciones, Javier Milei acaba de abrir la campaña oficialista con un compacto de consignas. El paquete de proyectos encabezado por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el DNU sobre política migratoria -con el pretexto de enfrentar una “campaña antiargentina”- describen el ensayo inicial: vuelta al dañado discurso “anticasta” y un toque de nacionalismo a explotar sin miramientos. Un conjunto que, a la vez, reproduce el intento de ganar los primeros renglones de la agenda política, más allá de internas, con la necesidad de salir del empantanamiento en el Congreso y de correr el foco de la economía.
No es poco, como está a la vista, lo que proyecta como prueba para el oficialismo. De entrada, expone lo lejos que quedaron las especulaciones que se hacían trascender desde el propio Gobierno sobre un posible cambio de humor social. Se especulaba con una mezcla de hechos ajenos y propios, es decir, el Mundial y el reacomodamiento de gestión, después de la salida de Manuel Adorni y el reemplazo por Diego Santilli. El Presidente acaba de dejar un mensaje también en este terreno: ratificó su gesto hacia el caído funcionario y lo hizo en los umbrales del reinicio de la actividad judicial, que podría reponer el tema.
Es probable que el Gobierno haya advertido el desvanecimiento de la referida idea sobre el clima postmundialista, acompañado por una serie de datos económicos al menos preocupantes -actividad general, consumo- apenas pasada la difusión del índice inflacionario a la baja en junio. Puede que no se haya tratado de pasos alineados de manera planificada, pero resultó evidente el hilván electoral que unió el DNU mencionado y la cadena nacional sobre el proyecto para el Banco Central.
En el inicio de la semana, Milei había producido una fuerte carga de descalificaciones contra Lula da Silva que sacudió la relación diplomática con Brasil. Ese pico de tensión se fue atenuando, aunque tuvo una estribación para la narrativa local. El Presidente ya había empezado a escribir otro capítulo, con la peor letra dejada por el Mundial, la de la “campaña” externa contra el país. Dijo que Brasil era uno de los principales motores de esa movida internacional -en rigor, lamentables declaraciones de algunas figuras del espectáculo y expresiones en algunos medios y redes- y, como a la pasada, incluyó en la misma línea a México, que le respondió con prudencia pero de manera expresa.
El hilo fue retomado sin demora. El Gobierno dispuso un DNU para modificar la ley de Migraciones: medidas apuntadas a extranjeros que expresen mensajes de odio contra argentinos o directamente contra el país. Podría impedir ingresos o decidir expulsiones. Por supuesto, antes que debatir sobre la puerta que podría abrir un texto de esta naturaleza -impreciso-, los cuestionamientos hicieron centro en el dictado de un decreto de esta naturaleza sin que existan condiciones excepcionales que lo justifiquen. Tema para el Congreso y posiblemente para la Justicia. Tal vez lo que haya interesado es el título en los medios.
Se verá cómo sigue y si hay debate o si la norma queda al costado del camino por algún recurso judicial. De todas maneras, es un elemento asociado a lo que dentro del oficialismo suelen mencionar como “batalla cultural” y que, de hecho, asoma como una pincelada de inicio de campaña para el plan reeleccionista. Más preciso resultó el mensaje presidencial sobre el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. El oficialismo se entusiasma con las chances de la iniciativa en el Congreso. Antes, más allá de ese trámite y de las consideraciones de fondo sobre el texto, Milei se encargó de retomar el discurso de batalla política.
El Presidente estuvo acompañado por el equipo económico y político: Luis Caputo, Santiago Bausili, Karina Milei, Diego Santilli, Martín Menem, Patricia Bullrich, entre otros. Y más allá de la postal esperable, buscó darle de entrada un sentido fundacional al proyecto, algo que no es novedoso en el oficialismo ni resulta original en política.
Dijo que las reformas impulsadas por el Gobierno son las “más importantes de los últimos 91 años”. De hecho, tomó el tiempo transcurrido desde la creación del Banco Central, pero le dio un giro más amplio. Forzó un común denominador para casi un siglo, que incluye gobiernos democráticos y dictaduras, gestiones conservadoras, populistas de diferente sello, progresistas, regresivas. Milei busca mostrarse también así como algo nuevo, que da vuelta la historia. Lo dicho: pretensión fundacional.
Atado a ese giro, retomó el discurso “anticasta”, dañado en más de dos años de gestión por diferentes razones y no sólo por el caso Adorni. Milei dijo entre otras cosas que el proyecto sobre el Banco Central “viene a poner fin a la estafa de falsificar dinero para financiar la alta política”. Lo repitió en otros párrafos de su mensaje, hablando de estafa o robo, siempre como juego del poder político.
El Presidente trató de colocarse así como ajeno a “la” política y refundador nacional. Hubo, además, un tercer elemento que completó el tono de campaña: la confrontación con Cristina Fernández de Kirchner. Apuntó contra Mercedes Marcó del Pont y dijo que junto a CFK le “robaron” al Banco Central unos 10.000 millones de dólares. Se supone que aludió al endeudamiento. Y resultó claro que no buscaba discutir enfoques, sino sumar una pincelada de campaña.
El proyecto en cuestión ya fue enviado a Diputados. Se suma unos días después de haber sido girada la segunda entrega de Inocencia Fiscal, un complemento especialmente reclamado por Economía. El Senado no recibió nuevas iniciativas. Tiene bastante con su acumulado: inviolabilidad de la propiedad privada, reforma electoral, recorte de subsidios al gas en zonas frías, RIGI II, etiquetado frontal, entre otras.
La primera y repetida prueba será la semana que viene con propiedad privada. Lleva varios fracasos del oficialismo y no está claro aún si tiene número, en especial para el punto de la venta de tierras a personas o empresas extranjeras. Existen reparos de algunos dialoguistas como la UCR. Y nadie desconoce la crítica particularmente dura de la Iglesia Católica, por intermedio de la Pastoral Social.
El Gobierno necesita revertir el cuadro de demoras y hasta de freno a sus proyectos. Durante meses, ese estancamiento fue atribuido a las tensiones y malestar generados por el caso Adorni. El tema, al menos en ese plano, no cuenta ahora. Las negociaciones consideradas cruciales, con gobernadores y espacios aliados, mezclan cada vez más recursos y planes electorales. El paso del tiempo pudo haber modificado aquel paño de juego, pero suma cartas costosas.
No ayudan las internas, las del círculo más cercano a Olivos y las del Congreso. La serie suma en estas horas el áspero cruce entre Santilli y Victoria Villarruel. Más allá de las aclaraciones hechas desde el oficialismo -hubo apuro por transmitir que no se trata de algo planificado, y definitivo-, suma el ingrediente institucional a la cocina libertaria. No es normal que un jefe de Gabinete le sugiera que renuncie a la vicepresidenta.
INTERNACIONAL3 días agoUna agencia de la ONU alertó sobre la suba del tráfico de personas en centros de estafas en línea
ECONOMIA3 días agoVaca Muerta ya genera el doble de dólares que Argentina paga al FMI por año
INTERNACIONAL2 días agoTrump admin invokes 30-year dormant terror court as it seeks to deport Afghan woman tied to Election Day plot



















