Connect with us

ECONOMIA

El riesgo país volvió a bajar a la zona de 500 puntos, pero las acciones cayeron en Wall Street con Mercado Libre a la cabeza

Published

on


Mercado Libre encabezó las bajas de los títulos argentinos en Nueva York.

Los mercados de nueva York extendieron el festejo por positivos datos de empleo y los balances de empresas tecnológicas. Lejos de esa tendencia quedaron las acciones argentinas, postergadas por la lectura negativa de balances trimestrales, aunque sí se mantuvieron firmes los bonos soberanos, con un riesgo país que regresó a la zona de los 500 puntos básicos, su mejor desempeño en casi tres meses.

El índice tecnológico Nasdaq de Wall Street encabezó la suba, con un 1,7%, que lo posicionó en un máximo histórico por encima de los 26.000 puntos. El Nasdaq avanza un 13% en lo que va del año.

Advertisement

El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires exhibió al cierre una baja de 2,3% en pesos, en los 2.769.126 puntos, mientras que los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- subieron un 0,3% en promedio. En este aspecto, el índice de riesgo país de JP Morgan cayó nueve unidades para la Argentina, en los 510 puntos básicos, piso desde el 17 de febrero.

Acciones locales en EEUU (Rava Bursátil, precios en dólares)
Acciones locales en EEUU (Rava Bursátil, precios en dólares)

“Por primera vez desde 2018, Argentina recuperó una calificación B-. Fitch Ratings dio el primer paso y elevó la nota soberana, apoyada en la consolidación fiscal, la acumulación de reservas y el avance de reformas estructurales. No es un dato menor: marca el inicio de una narrativa crediticia diferente, aunque el consenso de agencias todavía no acompañó y el promedio se mantiene en CCC+”, estimó GMA Capital.

Entre los ADR y acciones de compañías argentinas negociadas en Wall Street destacó la baja de 12,7% para Mercado Libre tras presentar balance. También presentaron resultados trimestrales YPF (-1%) y Pampa Energía (-4%).

En los primeros tres meses del año, Mercado Libre registró el crecimiento de ingresos más acelerado de los últimos cuatro años: la compañía de comercio electrónico más grande de América Latina reportó ingresos netos por USD 8.845 millones, un salto del 49% interanual. A pesar de este avance, hubo preocupación por la fuerte compresión de márgenes: el operativo retrocedió del 12,9% al 6,9% y la utilidad neta se desplomó cerca del 50% en el período.

Advertisement

Los precios del petróleo tuvieron un cierre mixto, en un contexto todavía muy incierto por el desarrollo de las hostilidades en Oriente Medio. El barril de Brent del Mar del Norte subió 0,3% a USD 100,40 en los contratos con entrega en julio. El crudo intermedio de Texas para junio restó 0,2%, a USD 94,65 el barril.

“Los mercados financieros finalizan la semana luego de una intensa volatilidad geopolítica y una resiliencia económica inesperada”, definió Laura Torres, directora de Inversiones de IMB Capital Quants.

“En el frente macroeconómico, los datos de empleo en Estados Unidos. mostraron una creación de 115.000 nóminas, superando las previsiones, aunque la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan cayó a mínimos históricos (47,8) debido a la inflación, que se sitúa en un 4,5% a un año según el dato preliminar”, puntualizó Torres.

Advertisement

“Este clima financiero convive con un escenario geopolítico volátil tras enfrentamientos militares entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz. Pese a los ataques contra activos militares iraníes, ambas naciones intentan preservar un frágil alto el fuego y avanzar hacia un acuerdo de paz. El petróleo refleja esta incertidumbre”, expresó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.

Con negocios que recuperaron el nivel en el segmento de contado -dada la estacionalidad del comercio exterior en mayo- se operaron USD 573,6 millones, casi USD 180 millones o 45% más que el jueves. El dólar mayorista ganó dos pesos o 0,1%, a 1.398 pesos.

“Si bien por momentos la cotización recuperaba terreno y escalaba algunos puntos, la oferta se mantuvo presente de manera constante, conteniendo las subas y generando también retrocesos acotados”, detalló Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios.

Advertisement

En la primera semana operativa de mayo -dado el feriado del viernes 1- el tipo de cambio oficial avanzó siete pesos o 0,5%, con una demanda privada más activa y la continuidad de las compras del Banco Central en la plaza.

La banda superior del esquema cambiario oficial se situó en los $1.717,98, para dejar al dólar a 319,98 pesos o 22,9% de ese holgado límite.

El dólar al público revirtió la baja de cinco pesos de la mañana y terminó ofrecido a $1.420 para la venta en el Banco Nación, sin variantes respecto del jueves. En la semana el dólar minorista subió diez pesos o 0,7 por ciento.

Advertisement

El BCRA indicó que en las entidades financieras el dólar al público promedió $1.418,34 para la venta y $1.367,10 para la compra.

El dólar blue quedó estabilizado en el día a $1.400, también el mismo precio del cierre de abril. Para la compra las entidades tomaron al billete a $1.380, solo diez pesos por encima de los $1.370 que pagan los bancos a sus clientes..

El Banco Central compró USD 110 millones en el mercado, el 19,2% de la oferta de contado. Las reservas internacionales brutas crecieron en USD 105 millones, a USD 46.056 millones, el stock más alto desde el 27 de abril.

Advertisement

“El flujo de compras se aceleró en abril y mayo, pero el impacto sobre reservas netas fue nulo por la incorporación de vencimientos futuros en el cálculo y la persistencia de compromisos exigibles”, explicó un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea. “Si crece la demanda de pesos, el Banco Central podría comprar dólares sin generar presiones inflacionarias adicionales, fortaleciendo reservas y mejorando las condiciones para una reducción del riesgo país y de las tasas de interés”, añadió.



Business,Corporate Events,North America

Advertisement

ECONOMIA

El 20% de las empresas industriales anticipa que su producción seguirá bajando en los próximos meses

Published

on


La industria sigue mostrando señales de retracción, pese al buen desempeño de algunos sectores en particular. (Perú Info)

La industria manufacturera argentina llega a la mitad del año con señales que no apuntan a una recuperación cercana. Las empresas del sector describen una situación de debilidad sostenida, con pedidos por debajo de lo normal, ventas en retroceso y una mirada hacia adelante que, en una proporción significativa de los casos, no espera mejoras. El cuadro que surge de la última encuesta del Indec sobre tendencia de negocios es el de un sector que todavía no encuentra el piso.

De acuerdo con la Encuesta de Tendencia de Negocios de la Industria Manufacturera publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el 20% de las fábricas anticipa que su volumen de producción disminuirá durante el trimestre junio-agosto de 2026 respecto de la situación actual. Solo el 14,5% espera un aumento. El 65,5% restante proyecta que su nivel no cambiará. El balance entre respuestas positivas y negativas arroja un resultado de -5,5%, lo que indica que prevalecen las expectativas de contracción sobre las de expansión.

Advertisement

Esa brecha entre optimistas y pesimistas no es un fenómeno aislado: se replica en casi todas las variables que releva el Indec. En cuanto a la demanda interna, el 25,6% de las empresas espera que los pedidos disminuyan en los próximos tres meses, frente al 16% que anticipa un aumento. El balance es de -9,6%, más negativo que el de producción, lo que sugiere que el freno en la actividad está traccionado principalmente por la falta de consumo doméstico.

Demanda interna, el principal obstáculo

Esa relación entre producción y demanda no es casual. Cuando el Indec preguntó a las empresas por el factor que más limita su capacidad para aumentar la producción, el 53,2% señaló la demanda interna insuficiente como el principal obstáculo. Es, por lejos, la respuesta más frecuente: supera ampliamente a la competencia de productos importados (10,3%), la incertidumbre económica (7,2%) y los problemas financieros (4,4%). Comparado con tres meses atrás, ese porcentaje incluso subió levemente —de 51,9% a 53,2%—, lo que indica que el problema no cede.

Esta dinámica se enmarca en un contexto más amplio de contracción de la actividad. Según datos difundidos por el Indec a principios de junio, la producción industrial manufacturera cayó 2,8% interanual en abril y 2,1% en la medición mensual desestacionalizada. Doce de las dieciséis divisiones industriales registraron retrocesos en ese período, con caídas pronunciadas en maquinaria y equipo (20,2%), productos textiles (22,2%) y vehículos automotores (10,7%).

Además, una encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA) correspondiente al mismo mes mostró que el 38% de las empresas reportó caídas en su nivel de producción y el 45,5% en ventas internas. Un segundo informe de la misma entidad, indicó que a nivel general la industria registró una caída de producción del 5% en mayo.

Advertisement

La tendencia esperada para los próximos meses también se extiende al mercado laboral. El 17,6% de las empresas anticipa una reducción en las horas trabajadas del personal afectado al proceso productivo, contra apenas el 5,9% que espera un aumento. El balance es de -11,7%. En materia de empleo, el panorama es similar: el 16,2% prevé una reducción en el número de empleados, mientras que solo el 5,2% espera incorporaciones, con un balance de -11%.

Estos números proyectados se suman a un deterioro laboral que ya venía materializándose. De acuerdo con la encuesta de la UIA, el 22,4% de las empresas redujo personal en abril, y entre quienes ajustaron dotación, el 35,1% también recortó turnos y el 21,3% adelantó vacaciones.

En paralelo con las expectativas de producción y empleo, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) de la industria manufacturera cerró mayo en -19,6%, su peor nivel desde enero. El indicador, que combina las expectativas de producción futura con la evaluación actual de la cartera de pedidos y el nivel de stocks, viene deteriorándose desde febrero y acumula varios meses consecutivos en terreno negativo.

Advertisement
Vista trasera de mujer con traje gris oscuro, apuntando en un portafolios con bolígrafo, de pie en un almacén o fábrica con maquinaria azul y cajas.
El Indicador de Confianza Empresarial cerró mayo en -19,6%, su peor nivel desde agosto de 2025. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La situación actual que describen los empresarios refuerza ese dato. El 51,3% considera que su cartera total de pedidos está por debajo de lo normal —con apenas el 1,8% que la evalúa por encima—, lo que arroja un balance de -49,6%. Casi tres de cada diez empresarios (29,7%) califica la situación de su negocio como mala, contra apenas el 6,4% que la considera buena.

La situación financiera tampoco aparece como un factor de alivio: el 26,5% de las firmas describe su estado financiero como malo, y el 32,3% dice que el acceso al crédito es difícil. Esos porcentajes son consistentes con los datos de la UIA, que en abril había detectado que el 44,9% de las empresas tuvo dificultades para cumplir con pagos esenciales como salarios, impuestos y proveedores.

En un cuadro de señales predominantemente negativas, las exportaciones son la excepción. El 17,4% de las empresas espera que sus ventas al exterior aumenten en los próximos tres meses, contra el 14% que anticipa una caída. El balance es de +3,4%, el único indicador de expectativas futuras que se mantiene en terreno positivo. Sin embargo, la proporción de empresas que prevé un incremento es modesta, y la mayoría —el 68,6%— no espera cambios.

Vista aérea de un puerto en Guatemala al atardecer, con pilas de contenedores de carga, múltiples grúas, dos buques mercantes y remolcadores en el agua.
Las ventas al exterior son el único indicador con balance positivo: el 17,4% de las empresas espera que sus exportaciones aumenten en los próximos tres meses. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese margen de expectativa exportadora convive con una evaluación presente negativa: el 33,1% considera que su nivel actual de exportaciones está por debajo de lo normal, con un balance de -26,4%. La combinación indica que, si bien hay cierto optimismo sobre lo que puede venir, el punto de partida es débil.

Hacia adelante, la perspectiva de las propias empresas sobre la evolución de sus negocios en el trimestre siguiente es, en líneas generales, de estabilidad con leve sesgo positivo: el 15,4% espera que su situación mejore y el 15% que empeore, con un balance de +0,4%. Pero ese número apenas neutral no refleja una recuperación esperada sino, en el mejor de los casos, un freno en el deterioro.

Advertisement

En cuanto a los precios, el 32,7% de las empresas anticipa que sus precios promedio de venta aumentarán en los próximos tres meses, mientras que el 8,5% espera que bajen y el 58,8% no prevé cambios. El Indec aclara que esta variable no forma parte del cálculo del indicador de confianza y que su interpretación varía según el contexto inflacionario de cada país.



inspectora,trabajo,industria,inspección,seguridad,regulación,auditoría,fábrica,profesional,mujer

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

Radiografía del empleo en Argentina: el desafío de integrar a los trabajadores en un país con distintas realidades productivas

Published

on


El país necesita pensar el desarrollo, el empleo y las regulaciones laborales desde una perspectiva estrictamente regionalizada (Imagen Ilustrativa Infobae)

El diseño de las políticas públicas en la Argentina transita un cambio de paradigma histórico. Bajo la premisa de que el territorio nacional presenta vocaciones productivas distintas que deben potenciarse mediante políticas a medida, este esquema de un Plan para el Desarrollo Regional y el Empleo Genuino propone una lógica de Regionalización Productiva. El gran objetivo es superar los modelos de desarrollo centralizados y enfrentar, de manera directa e innovadora, los desafíos sistémicos del mercado laboral: el desempleo estructural y el friccional.

En un país con la extensión y la diversidad geográfica de la Argentina, la idea de un mercado laboral uniforme es, cada vez más, una ficción estadística. La difusión de este mapa estructurado por regiones socio productivas —que divide el territorio en NOA, NEA, Cuyo, Centro-Pampeana, Patagonia y el denso núcleo de AMBA/CABA— pone sobre la mesa un debate urgente: la necesidad de pensar el desarrollo, el empleo y las regulaciones laborales desde una perspectiva estrictamente regionalizada. Lejos de ser una mera división cartográfica, este esquema representa realidades laborales diametralmente opuestas que exigen análisis diferenciados.

Advertisement

El litio convive con la informalidad Con 5,4 millones de habitantes y apenas 4,2% de desempleo, el Noroeste parece un caso de éxito. Pero más del 40% de su fuerza laboral trabaja en negro —el nivel más alto del país junto al NEA.

Una mina de litio en Salta (REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo)
Una mina de litio en Salta (REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo)

La minería de litio, oro y plata bajo convenio AOMA paga los mejores salarios de la zona y genera entre 3 y 5 empleos indirectos por cada puesto directo, pero es una isla formal rodeada de precariedad agrícola. El gran obstáculo sigue siendo logístico: el flete al puerto consume entre el 30% y el 40% del valor del producto regional.

Frontera productiva y empleo juvenil en crisis El Noreste (Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa) registra entre 7,2% y 7,8% de desocupación, con el Gran Resistencia llegando al 8,2 por ciento.

El retroceso del empleo público provincial empujó a miles de trabajadores a la informalidad (38% del total regional). El dato más alarmante: el desempleo en mujeres jóvenes de 14 a 29 años duplica el promedio regional. La modernización de la Hidrovía Paraná-Paraguay es la principal apuesta para reducir los sobrecostos logísticos, que son un 25% más altos que en la zona núcleo.

Advertisement

Contrastes extremos en un mismo mapa San Luis (1,5%) lidera el empleo formal gracias a su zona logística en Villa Mercedes. San Juan (2,7%) apuesta a la megaminería de cobre bajo el RIGI. Pero en la misma región, La Rioja atraviesa una crisis textil con más de 4.700 despidos, y Mendoza suma 6,7% de desocupación con informalidad en construcción (73%) y servicio doméstico (78%). En abril de 2026 las tres provincias firmaron un convenio para coordinar inspecciones laborales limítrofes.

Los espejos del país La Región Pampeana (Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa) registra 8,8% de desocupación, con la caída industrial golpeando fuerte en Rosario y Córdoba. El Conurbano Bonaerense cierra el cuadro con 9,5%, el mayor del país, producto del desajuste entre la automatización creciente y una fuerza laboral formada para industrias en retroceso. En el extremo opuesto, la Patagonia (4,8%) ofrece los salarios privados más altos del interior, aunque los altos costos de vida erosionan ese diferencial y dificultan el arraigo de trabajadores calificados.

Ninguna política de empleo regional funciona sin infraestructura. Los sobrecostos logísticos son un impuesto silencioso al trabajo y a la inversión: pueden representar hasta el 35% del valor del producto en el NOA o el 25% en el NEA, comparado con la zona núcleo pampeana.

Advertisement

Ninguna política de empleo regional funciona sin infraestructura

Perspectivas del modelo regionalizado Analizar el empleo bajo esta lupa permite identificar tres grandes vectores que definirán la agenda económica y social en el corto y mediano plazo:

  • Especialización Productiva y Matriz de Empleo: Cada región posee un motor económico propio que dicta la naturaleza de su fuerza de trabajo. Mientras que la Patagonia se consolida en torno a la energía (hidrocarburos y renovables) y el turismo, demandando perfiles técnicos de alta remuneración, el Noroeste (NOA) y el Nordeste (NEA) entrelazan su actividad con las economías regionales, la agroindustria y los nuevos esquemas de inversión (como el RIGI en minería e infraestructura). Por su parte, la Región Pampeana y el AMBA concentran el grueso de los servicios, las finanzas y la actividad industrial diversificada. Pretender aplicar las mismas lógicas de contratación o incentivos fiscales a realidades tan dispares suele profundizar las asimetrías existentes.
  • Federalismo Fiscal y Convenios Colectivos: Una de las perspectivas más complejas de este debate gira en torno a las normativas. Históricamente, Argentina ha funcionado con convenios colectivos de trabajo fuertemente centralizados. Sin embargo, la discusión actual tiende a evaluar cómo los acuerdos sectoriales o los incentivos fiscales regionales pueden dinamizar la contratación en zonas de menor densidad o menor desarrollo relativo, sin que esto signifique una precarización de los derechos vigentes.

Para que Argentina logre revertir sus desequilibrios históricos, la planificación estatal y la inversión privada deben sintonizar con la identidad de cada región. Diseñar políticas de empleo que entiendan que el norte requiere infraestructura de conectividad y valor agregado en origen, que el sur necesita sostenibilidad y arraigo, y que el centro de producción agroindustrial demanda modernización y eficiencia, es el único camino para transformar este mapa de divisiones en una red integrada de desarrollo federal. La conclusión es ineludible: el futuro del crecimiento económico sostenible dependería de la descentralización de las estrategias de desarrollo.

El autor es analista laboral



industria,construcción,minería,energía,agricultura,serrucho,economía,contraste,desarrollo,sectores

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

Los equilibrios de la competencia y la cooperación entre Estados Unidos y China

Published

on


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estrecha la mano del presidente de China, Xi Jinping, tras salir para una visita en el jardín de Zhongnanhai, en Beijing, en mayo de 2026 (Evan Vucci/Pool Foto via AP, archivo)

Cada parte que acude a una negociación tiene el claro objetivo de lograr satisfacer ciertas necesidades propias. Lo que puede variar, en función de la estrategia, es qué tanto nos importará también que la otra parte satisfaga esos objetivos. Así se abre un espectro que va desde la ultra competencia a la ultra cooperación. En la primera, las partes están exclusivamente centradas en su interés; en la segunda, en el propio y en el ajeno. La mirada competitiva toma una analogía directa del mundo del deporte: en la cancha, uno busca ganarle al otro. Yendo al extremo cooperativo, el tono picaresco de la disputa desaparece y abre camino a la idea de que un empate es lo más recomendable.

Hay una pregunta crucial para decidir el mejor camino: lo que pase en la negociación hoy, ¿cómo impactará en la de mañana? Se abre una nueva dicotomía que tiene que ver con el corto plazo versus el largo plazo. Si opto por competir hoy, reclamando valor a costa del de la otra parte (le gano 2 a 0), en un próximo encuentro la otra parte reclamará su “revancha”, llevando la negociación a una espiral competitiva. Dicho de otra forma, terminaremos pronto en un 0 a 0 eterno, con el agregado de un titular muchas veces leído: “los equipos repartieron miserias y se quedaron con sabor a poco”.

Advertisement

Hay una pregunta crucial para decidir el mejor camino: lo que pase en la negociación hoy, ¿cómo impactará en la de mañana?

Por eso negociaciones de largo plazo, como las típicas que se dan entre gerentes de distintas funciones en una empresa, o entre clientes y proveedores que interactúan en relaciones comerciales, toman en cuenta la conveniencia cooperativa de mejor dejar de ganar un poco hoy, para que los dos podamos ganar sostenidamente el día de mañana.

En el orden político, el encuentro reciente entre Xi Jinping y Trump en China entra en la misma categoría de análisis. Que el resultado de la Cumbre haya sido la búsqueda de una “estabilidad estratégica constructiva”, es justamente la muestra de un énfasis en la cooperación por sobre la competencia. El empate por sobre el triunfo no sustentable.

Hay un giro del gobierno de Trump al pedirle a las empresas de semiconductores de Taiwán que instalen su producción en EEUU, o en otro orden, al advertir a la isla que no vería con buenos ojos su declaración formal de independencia. Este último punto, sobre todo, refleja un objetivo de China, no de EEUU, y en boca de Trump es un claro gesto de interés por la otra parte, en definitiva, de cooperación.

Advertisement

EEUU buscó asimismo en esta Cumbre satisfacer sus propias necesidades de equilibrar la balanza comercial con China, de poder colocar en ese país su excedente de petróleo, y de que China los ayude, en términos diplomáticos, a poder liberar el estrecho de Ormuz y sellar la paz con Irán.

Hay un giro del gobierno de Trump al pedirle a las empresas de semiconductores de Taiwán que instalen su producción en EEUU

Todos estos puntos están en la agenda de China también, en tanto quiere ver aliviadas sus restricciones para la exportación a EEUU, y como gran importador de petróleo es dependiente del estrecho de Ormuz y comparte el mismo interés en que el conflicto allí se termine.

Previo a este encuentro, la relación entre ambas potencias estaba en una competencia “medida”. La guerra comercial, el caso de TikTok y las amenazas cruzadas sobre el apoyo de China a Rusia en Ucrania son un claro ejemplo de relaciones que eran más hostiles que amables.

Advertisement

Resta finalmente un análisis sobre los costos de esta flamante cooperación. Muchos sostienen que para Trump es una muestra de pérdida de liderazgo global. Parece más bien una mirada pragmática orientada a un equilibrio sostenido en el largo plazo. Ya sea por intereses electorales en las elecciones legislativas de noviembre, o por una mirada más “estadista”, Trump parece haber dejado de jugar cada partido con la única intención de ganarlo, aun cuando su retórica deportiva siempre encuentre frases de ocasión que sigan alimentando a su hinchada.

El autor es Coordinador Académico y Profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral. Coautor del libro “El Arte de la Negociación Posicional”

Advertisement
Continue Reading

Tendencias