POLITICA
El “vocero amable” de Milei: el plan de Ravier para curar las heridas que deja Adorni

Primero, incomodidad. Enseguida, indignación. Y, finalmente, enojo entre los que habían aceptado exponerse a una foto que no querían. Manuel Adorni estaba en su oficina de Casa Rosada rodeado por un grupo de senadores libertarios convocados para escuchar de primera mano sus justificaciones patrimoniales y, de paso, medir quién estaba dispuesto a bancarlo en medio del peor momento político de su carrera. No era una reunión cualquiera: en las dos cámaras del Congreso crecía la amenaza de una interpelación con moción de censura y posible remoción. Fue entonces cuando, forzando una sonrisa de ocasión y sin perder su habitual tono socarrón, el funcionario más cuestionado del país lanzó una frase tan brutal como desafiante:
-La verdad, me arrepiento de no haber evadido más.
La sentencia venía acompañada de una explicación más larga que en ocasiones suele usar el propio Javier Milei: que los argentinos tienen “400.000 millones de dólares en los colchones” y que su “único pecado” fue no declarar lo que había juntado “antes de ingresar a la función pública”.
Ninguno de los interlocutores niega el espíritu de la escena, pero todos compartieron la misma evaluación general: “Este tipo está loco”, se dijeron al salir del palacio gubernamental. La anécdota no es un chisme de pasillo; es una postal que condensa mejor que cualquier comunicado lo lastimado que quedó el “método Adorni” después de cien días de escándalo y la dimensión del desafío que heredó Adrián Ravier incluso antes de pararse en el atril de la Vocería presidencial.

A pocos metros del escenario donde se producían esas confesiones, el economista pampeano afinaba los detalles de su debut ante los micrófonos y corregía el posteo en redes sociales con el que iba a anunciar sus primeros pasos. “Estaré disponible para responder las preguntas que tengan los periodistas acreditados con la transparencia, la información y el rigor técnico que el rol exige. Recibo este desafío con humildad y plena consciencia de la responsabilidad institucional que conlleva”, tipeó.
El contraste no podía ser más marcado: mientras su jefe esbozaba otra frase para el olvido, él prometía ante la sociedad un estilo que su antecesor nunca tuvo. Es que el portavoz no llega solo a reemplazar una cara. Llega para sepultar un método. O, como admiten sin demasiada poesía en despachos oficiales, a probar si todavía es posible difundir los méritos del gobierno libertario sin que cada exposición termine convertida en un tribunal popular o un ring de boxeo. El diagnóstico es claro: en Balcarce 50 ya nadie puede pronunciar la palabra “gestión” sin que aparezcan los pormenores del affaire del ministro coordinador.
“Hacia afuera, Milei polariza y putea porque él es así. Hacia adentro, quiere cambiar la dinámica y por eso eligió a Adrián y no a otro”, resume un integrante de La Libertad Avanza que conoce los movimientos de las últimas horas. La definición parece sencilla, pero es bastante más profunda de lo que suena: si el primer mandatario hubiese querido más combustión, tenía a mano una cantera infinita de libertarios con vocación de motosierra verbal, tuiteros con sobredosis de épica, influencers de mandíbula floja y cruzados digitales listos para gritar que la casta política, empresarial, judicial y mediática no merece oxígeno. “No es que fueron a buscar al Gordo Dan o a algún fan reaccionario. Seleccionó a un académico de modales previsibles con el que tiene un vínculo ideológico fuerte”, agrega la fuente. Y destaca una promesa inicial que, dentro del ecosistema violeta, suena casi revolucionaria: escuchar, responder, ordenar y no escupir para arriba ni chicanear por deporte.
En la Rosada describen la llegada de Ravier como parte de un “lavado de cara” comunicacional, aunque esa expresión tenga una pizca de confesión involuntaria: para lavarla primero hay que admitir que está sucia. En el corazón del Gobierno están convencidos de que la caída de imagen de Milei en los últimos meses no se explica solamente por el caso Adorni, por la sospecha de enriquecimiento ilícito, por las rectificaciones de su declaración jurada o por el desgaste de haber convertido la austeridad en un sermón que terminó rebotando contra sus propias paredes. Confiesan, asimismo, que la estrategia para enfrentar la crisis fue “horrenda”. Y que hay un modelo que se agotó. “Lo que hicimos nos sirvió durante dos años, que no es poca cosa en semejante batalla cultural que estamos librando, pero hay que reconocer que hace seis meses que ya no sirve más”, sostiene, con notable autocrítica, un miembro clave de la Mesa Política.

Otro integrante de ese órgano informal se sincera todavía más entre el trajín de su apretada agenda: “La pregunta no es solo quién es Ravier. La pregunta es qué viene a hacer Ravier. Y, más particularmente, cuánto lo vamos a dejar hacer”. El primer acercamiento a una respuesta a esa duda trascendental apareció este viernes en la presentación del portavoz ante los comunicadores acreditados, cercenados como nunca antes en sus movimientos por los pasillos del poder: con un breve monólogo escrito que todavía no permitió preguntas, delineó una hoja de ruta que buscó contrastar con la etapa anterior sin dinamitarla de manera explícita. Y si bien plantó bandera (”Nunca antes hubo una discrepancia tan grande entre los logros que tuvo un gobierno y la conversación pública”), también se mostró abierto a un cambio de clima institucional (“Voy a hacer de la Sala de Prensa un lugar de respeto y apertura al debate de ideas”).
Sin embargo, lo más disruptivo de los primeros pasos de Adrián Ravier en su nueva función llegó sobre el final de su alocución, transmitida en vivo por YouTube desde el Salón Héroes de Malvinas: “Concibo al periodismo como un eje central en la democracia de nuestro país”, leyó, consciente de que esa combinación de palabras es una bandera blanca que no flameaba desde el 10 de diciembre de 2023. ¿Adiós para siempre al lema “No odiamos lo suficiente”? En su entorno contestan sin titubear pese a lo delicado del asunto: “En la superficie puede seguir habiendo NONSALP, pero hacia abajo no. No es nuestra onda”. Traducción para no iniciados: Milei probablemente seguirá siendo Milei, con sus posteos furiosos y sus enemigos de turno, pero esa oficina buscará dejar de funcionar como una “máquina de maltratar” para convertirse en “un dispositivo de comunicación eficiente”. De hecho, como muestra de buena voluntad, juran estar pensando en la posibilidad de dar una conferencia de prensa por semana: tono firme, formas moderadas, hincapié en las “buenas noticias” y “menos tire y afloje”. Todo esto representará, si se cumple, un giro copernicano en la Argentina libertaria de 2026.
“Se te agrandó el aula, Adrián”, le dijo una alumna a Ravier después de conocida la noticia de su designación. Como una metáfora útil, él la repitió con gracia a quien quisiera oírla. “El problema es que ahora el aula tiene ministros, opositores, cámaras, discusiones feroces y un jefe investigado”, se ríe uno de sus colaboradores.
El apellido Adorni instaló en el debate público una sensibilidad inédita sobre el patrimonio de los funcionarios. Ravier lo sabe. Presentó su primera DDJJ ante la Oficina Anticorrupción el 5 de enero, menos de un mes después de haber asumido como diputado de La Libertad Avanza y un par de meses antes de que los dólares de su antecesor comenzaran a convertirse en la novela de terror político del año. La fotografía de sus bienes suma $263.078.084, unos U$S 175.000 a la cotización actual de $1500. “Sin excentricidades con cascadas en piletas climatizadas, o viajes en vuelos privados, o criptoactivos de origen incierto”, ironiza un dirigente de La Pampa que lo conoce de toda la vida.
Un aspecto palaciego para seguir de cerca: en la reorganización del área de comunicación también se esconde una de las peleas internas más ruidosas del Gobierno. Aunque el desembarco de Ravier “fue todo de Javier”, según cuentan cerca del primer mandatario, el deslucido Triángulo de Hierro puja por no perder terreno: Karina Milei quiere preservar la estructura que orbita en torno a Adorni y a los Menem; Santiago Caputo, con sus credenciales de consultor a cuestas, resiste ante la sospecha de perder terreno en el esquema. Por eso, personas con acceso a la Quinta de Olivos confirman que “se pensó en serio” que la flamante Vocería y la nueva Secretaría de Comunicación y Prensa a cargo de Fabián Fernández tuvieran independencia en el organigrama estatal. El decreto con las designaciones y los puntos que quedan por resolver se van a conocer en el Boletín Oficial recién en las primeras horas de la próxima semana al regreso del sexto viaje del Presidente a España.

Un apunte sobre Fernández, que viene de seguir a sol y sombra a Horacio Marín en YPF y de coordinar la pauta publicitaria del gigante petrolero: no va a dar notas, no va a aparecer públicamente y, quizás lo que más llama la atención, ni siquiera tiene abiertas sus redes sociales.
A propósito de las rencillas entre “El Jefe” y el “Mago del Kremlin”, a nadie en el oficialismo se le escapó el hecho de que la primera aparición pública conjunta de Milei y su renovado vocero haya sido en un evento de la Fundación Faro, el centro de estudios liderado por Agustín Laje y territorio de influencia de Caputo. La visita se gestó justo después de que la Inspección General de Justicia, conducida por un hombre de Karina, intimara a sus representantes a presentar información sobre el origen de casi $5.000 millones en aportes declarados solo durante el ejercicio contable 2024. “Fue un movimiento del tablero que en el caputismo se sintió como una señal de advertencia. Llevar a Adrián a esa gala fue, en ese contexto, una forma de descomprimir”, admiten los que estuvieron al tanto de esta decisión al parecer inocente.
Por más que aún no asumió formalmente, Ravier y su equipo chico quieren centralizar la comunicación violeta: de esta manera, todas las carteras deberán enviar sus novedades a Vocería y esperar que esa oficina evalúe cómo y cuándo se difundirá lo que tienen para decir. “No es que pesos pesados como Toto Caputo o Federico Strurzenegger van a tener que pedirnos permiso para hablar, pero necesitamos centralizar y darle prolijidad a este lío”, adelantan.
Cuando el martes a las 11 se enfrente a su primera conferencia, Adrián Ravier querrá hablar de estabilidad macroeconómica, superávit fiscal, baja en el Riesgo País, desaceleración inflacionaria, mejoramiento en una actividad que sigue corriendo a dos velocidades y posibles reformas para el futuro cercano. Pero la primera pregunta seria será, inevitablemente, sobre Manuel Adorni. En su equipo lo saben y ya tenían preparada la respuesta: que el jefe de Gabinete dio sus explicaciones, que presentó sus papeles y que todo lo demás es un show político del Congreso. La fórmula podía servir para atravesar ese contacto con la prensa. Difícilmente alcanzaba para clausurar el problema. “Manuel era tóxico. Si nos tocaba defenderlo, íbamos a bancar la parada”, se resignan, hablando en tiempo pasado, los que ya venían hartos del caso en el Gobierno.
Adorni, mientras tanto, siguió siendo hasta el final de la semana el centro de gravedad del mundo político en Argentina y el libertario de mayor rango sentado en el banquillo de los acusados. El Presidente lo respaldó hasta último momento en público y en privado: en Madrid declaró que si la Justicia lo considera culpable lo eyecta “de una patada”, pero que hasta entonces cree en su honestidad. No alcanza: aunque parecía que iba a estar blindado eternamente, el Congreso lo venía queriendo afuera gracias al mecanismo que prevé el Artículo 101 de la Constitución reformada en 1994. De “brazos caídos” y con “convicción cero”, como define un legislador libertario, fueron jornadas en las que los tecnicismos reglamentarios del parlamento escondieron una vez más la incomodidad del oficialismo con el expediente Adorni. ¿Cómo se encaminó la negociación entre todas las facciones? Si se avanzaba con la interpelación, el número mágico se alcanzaría con dos tercios: en el Senado, 48 votos de 72 totales en caso de asistencia perfecta; en Diputados, 171 sobre 257. Son guarismos más elevados en comparación con los que buscan quienes defienden la mayoría absoluta, que se alcanza con la mitad más uno de los presentes. Todos estuvieron haciendo cuentas y no querían exponerse a derrotas prematuras, como pasó en las últimas sesiones de ambas cámaras.

El vínculo entre Patricia Bullrich y el ahora ex portavoz presidencial merece un nuevo capítulo aparte. La jefa de bloque en el Senado empujó para suspender el informe de gestión que Adorni tenía previsto dar el 2 de julio en el recinto con una explicación que sonó más a sincericidio que a comunicado institucional: no tenía sentido hacerlo ir para que lo tuvieran ocho horas castigándolo en público o, peor, dejarlo solo y abandonado si la oposición decidía vaciar la sesión. Ante la difusión de la movida, el propio jefe de Gabinete publicó en X que estaba a disposición para presentarse ese día. En la Rosada juraron que no hubo descoordinación. En el Palacio Legislativo, Patricia puteaba a viva voz.
Sea como sea, todos en LLA saben que esta debilidad existencial alrededor de Manuel Adorni tiene frenados proyectos clave como la reforma electoral que podría eliminar o suspender las PASO y así allanar el camino de Milei a una reelección en 2027. Y atención: están freezados también los pliegos que tienen en vilo al ministro Juan Bautista Mahiques y que podrían reconfigurar el reparto de poder en la Justicia.
Así las cosas, los rumores de que “estos sí son los últimos días de Adorni en la gestión” continuaban arreciando hasta este viernes de forma permanente. “No sobrevive al Mundial”, “se quedó sin vida” o “hasta acá llegó” son algunas de las lacónicas expresiones que salen de la boca de funcionarios bien informados.
En paralelo, el partido fundado por Mauricio Macri también quedó atravesado por su propia crisis de identidad. Por un lado, Cristian Ritondo, que comanda la tropa en la Cámara Baja, es tildado de “colaboracionista” por algunos de sus correligionarios por su postura tendiente a estirar los tiempos legislativos. “No iba a hacer nada que lastime el principio de acuerdo que hay con La Libertad Avanza para construir una alianza amplia que entronice a Diego Santilli como candidato a suceder a Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires”, revelan los que lo trataron durante las negociaciones por Adorni. Del otro lado, Martín Goerling Lara, el titular del bloque amarillo en la Cámara Alta, encabeza el ala combativa y hasta presentó un proyecto para que el investigado por la Justicia Federal brinde explicaciones sobre la evolución de su patrimonio, las omisiones, las inconsistencias y las falsedades reconocidas.
La renuncia de Esteban Bullrich al PRO terminó de darle un marco moral a las contradicciones amarillas. En su inesperada carta abierta, sostuvo que la protección brindada a Adorni fue el hecho que terminó de evidenciar la distancia entre los valores fundacionales del partido y sus decisiones actuales. Fernando de Andreis, mano derecha del ex presidente de la Nación, le respondió con dolor y desacuerdo, pero el golpe ya estaba dado. El “Adornigate”, que nació como una controversia patrimonial libertaria, empezó a funcionar también como espejo incómodo para los socios del cambio.
Del otro lado de la grieta, el peronismo tampoco ofrece una postal de fortaleza. Máximo Kirchner volvió a cruzar a Axel Kicillof con una frase venenosa sobre quienes “hablan de unidad” pero “ni siquiera son capaces de ir a ver” a Cristina en su detención domiciliaria. Más directos todavía fueron los dardos a la gestión provincial por parte del senador K Mario Ishii, que en la primera sesión del año escupió una acusación letal mirando a los ojos a la axelista Verónica Magario con fotos de la provincia en la mano: “El conurbano se está incendiando”. La batalla no escaló porque la orden del gobernador fue no responder, pero cerca suyo dan por descontada una “realidad dramática”: están seguros que “CFK y La Cámpora preferirían que Milei gane en 2027” antes que ver a su ex ministro de Economía llegar a la Casa Rosada.
Cuando se enojan, así sea en privado, en La Plata ponen sobre la mesa munición pesada: recuerdan que Martín Insaurralde “es de ellos” y que “se tienen que hacer cargo”. Los videos con millones de dólares en efectivo en un guardarropa de lujo y el regreso del ex intendente de Lomas de Zamora a la escena judicial tuvieron impacto masivo, golpearon al peronismo bonaerense y reactivaron la causa por presunto lavado y enriquecimiento ilícito. Increíble pero real: el expediente cumple tres años sin que el hombre que se viralizó disfrutando en el yate “El Bandido” con la modelo Sofía Clerici haya sido citado a declarar. Ahora, el magistrado Luis Armella, a pedido del fiscal Sergio Mola, allanó a su ex esposa Jésica Cirio, pero llamativamente el principal señalado todavía no pisó los tribunales.
En las principales oficinas libertarias prestaron atención a un detalle que les regaló la arena digital: las mediciones que llegaron a Casa Rosada de consultoras de opinión pública como Ad/Hoc o Enter Comunicación mostraron una paridad inquietante entre el volumen de conversación online del caso Insaurralde-Cirio y el pico de menciones que tuvo la última oleada de problemas de Manuel Adorni. Un ministro que recibió esos estudios lo analizó sin escrúpulos: “En términos políticos, es una pésima noticia para nosotros en el Gobierno. El peronismo suma leña a su propia hoguera e igual se sigue hablando de nuestro quilombo. Si un placard lleno de guita verde no alcanza para tapar a tu jefe de Gabinete, el problema no es el placard: es tu jefe de Gabinete”. Con ese panorama, el final de esta historia ya estaba escrito hace rato.
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POLITICA
Jorge Macri eliminó 359 puestos gerenciales y CABA tiene la planta administrativa más baja de los últimos 10 años

La Ciudad de Buenos Aires registra la planta administrativa más baja de la última década. El gobierno porteño anunció la eliminación de 359 cargos gerenciales, lo que representa más del 20% del total de esa estructura jerárquica. La medida se inscribe en un proceso de reforma del Estado que, desde que Jorge Macri asumió como jefe de Gobierno, acumula la supresión de 8.954 puestos, una reducción del 15% de la dotación total.
El recorte de la estructura gerencial responde, según el Ejecutivo porteño, a la digitalización y modernización de trámites que tornó necesario rediseñar la organización interna del Estado. La automatización de procesos que antes requerían supervisión presencial y capas de gestión intermedias dejó sin sustento funcional a buena parte de esos puestos. No se trató, entonces, de una reducción arbitraria, sino del resultado de un cambio en la forma en que el gobierno presta servicios a los vecinos.
«Eliminamos 359 cargos gerenciales. Ya dimos de baja 9 mil cargos y alcanzamos la planta administrativa más baja de los últimos 10 años. La eficiencia del Estado no solo es una cuestión técnica: es un deber moral con los porteños que lo sostienen con su trabajo. Esto también es orden“, afirmó Macri al anunciar la medida.
El impacto de esta política se refleja en el presupuesto. En 2023, el gasto en remuneraciones al personal representaba el 44% del total del presupuesto de la Ciudad; ese porcentaje bajó al 41% en la actualidad. La planta alcanzó así el mínimo histórico registrado en 2015, un nivel que no se había vuelto a tocar en los años siguientes.
Esta última reducción no llegó de forma aislada. La gestión de Macri aplicó una serie de medidas escalonadas que prepararon el terreno: congelamiento de ingresos, planes de retiro voluntario, optimización de dotaciones y una nueva evaluación de desempeño para el personal. Cada una de esas acciones contribuyó a la baja sostenida del número de empleados públicos en el distrito.

En paralelo, el gobierno porteño avanzó en la modernización del control de asistencia. Se instalaron relojes biométricos en más de 1.200 escuelas para registrar la presencia del personal docente a través de huella digital, un sistema que también se extendió a todos los establecimientos administrativos del Estado. Para los agentes que cumplen funciones en la vía pública, se puso en marcha la Hoja de Ruta Electrónica, una herramienta que permite registrar la asistencia desde el teléfono celular.
El control de las licencias médicas fue otra área de intervención. A principios de 2025, el gobierno implementó un nuevo procedimiento para todos los empleados de la administración pública porteña. El resultado fue una caída del 28% en la cantidad de días solicitados por este concepto respecto del año anterior, una variación que el Ejecutivo atribuye directamente al nuevo esquema de fiscalización.
La reforma también incluyó una apuesta por la formación del personal. Durante 2025 y los primeros meses de 2026, más de 15.000 agentes en calle —policías, agentes de tránsito, de prevención e inspectores— recibieron capacitación con herramientas orientadas a mejorar la atención al vecino en el espacio público. El objetivo declarado fue dotar a quienes tienen contacto directo con la ciudadanía de recursos concretos para resolver situaciones cotidianas.
Con un enfoque distinto pero complementario, el gobierno lanzó el Programa de Especialistas Profesionales (PEP), orientado a jerarquizar a los empleados públicos con formación técnica o universitaria. Al momento del anuncio, 1.326 agentes participaban del programa, que busca retener y potenciar perfiles profesionales dentro de la administración estatal.
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POLITICA
El Gobierno analiza dar asueto para recibir a la Selección, pero lo informará después del partido con España

El motivo de la demora en tomar una definición sobre el asueto o el operativo para el regreso de la Scaloneta no tiene tanto que ver con especulaciones sobre el nivel de convocatoria que tendrá, porque se descarta que el aluvión de fanaticos que irá a recibirlos o los acompañará en el recorrido a casa será masivo, pase lo que pase en el encuentro del domingo. El problema, admitieron en Balcarce 50, es que están decididos a no ofender a la Selección.
Esta semana, con el pulso del nivel de compromiso más alto, el Gobierno arrancó a diseñar con mayor dedicación el operativo para el regreso de los jugadores al país, y en la lista de posibilidades está la chance de declarar feriado o asueto el lunes o el martes. Pero en la Casa Rosada informarán ese detalle de alto nivel de importancia para aquellos que trabajan, estudian o tienen que viajar en transporte público, etcétera, después del partido contra España, el próximo domingo.
“Dejemos de mufar”, dijeron en la Casa Rosada. Según revelaron altas fuentes, el Seleccionado no quiere que el Gobierno hable del tema de su regreso, y están seguros de que les valdría fuertes críticas adelantarse en el operativo. Cosa que, por supuesto, deben hacer con antelación de cualquier forma, aunque sea por lo bajo, para evitar que el inescapable evento social se desborde.
“La selección no quiere saber nada con que hablemos del tema”, confesaron en Gobierno. Serán ellos quienes decidan en el vestuario, post partido, qué hacer. “Vamos a poner todo a disposición, pero depende de ellos”, sostuvo un funcionario.
La palabra del grupo de Lionel Scaloni es clave para que el Gobierno tome decisiones, y desde Estados Unidos ya les avisaron que no tienen intención de discutir “de nada antes de jugar”. En la Casa de Gobierno acatan con buena predisposición la determinación. “No mufemos”, dicen.
De todas formas, sin decir nada en voz alta -sobre todo después de las críticas que le valió la conferencia de prensa sobre los recaudos ante Argentina-Inglaterra – este mediodía, la Ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, encabezó una reunión de coordinación en la sede de la cartera.
El encuentro contó con la participación de las Fuerzas Federales, Casa Militar y la cartera de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, dijeron en Gobierno, en tono muy formal. El objetivo fue “comenzar a diseñar el operativo de seguridad para el regreso del seleccionado argentino la próxima semana, tras finalizar su participación en el mundial de fútbol disputado en Estados Unidos”.
Noticia en desarrollo…
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POLITICA
Diego Santilli se reunió con los jefes de los bloques de Pro para discutir la reforma del Banco Central

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibió ayer a los titulares de los bloques legislativos de Pro, Cristian Ritondo (Diputados) y Martín Goerling (Senado), en la Casa Rosada para discutir la agenda que impulsa el Gobierno en el Congreso, donde el macrismo es uno de sus principales aliados. Al encuentro vespertino también se sumó el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, funcionario de máxima confianza de Karina Milei y responsable del armado electoral de La Libertad Avanza (LLA) en todo el país.
El eje del encuentro fue la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) que impulsa el oficialismo. “Los presentes destacaron la importancia del proyecto al considerarlo una herramienta clave para consolidar el proceso de ordenamiento macroeconómico”, reza el comunicado difundido por el equipo de Ritondo. El jefe del bloque Pro en Diputados aseguró a que la bancada apoyará el proyecto. Por su parte, desde el Senado indicaron que “se analizará” cuando ingrese al Congreso.
Se trata de una iniciativa que el Poder Ejecutivo anunció y defendió en las últimas semanas, pero que aún no fue presentada formalmente en el Congreso. La intención del Gobierno es que ingrese en agosto. Según detalló el vocero presidencial, Adrián Ravier, la reforma apunta a establecer como único mandato del Banco Central la preservación del valor de la moneda, fortalecer su independencia “del poder político de turno” y prohibir el financiamiento del Tesoro Nacional mediante emisión monetaria.
“Se conversó únicamente sobre el tema Banco Central”, remarcaron cerca de Santilli respecto del encuentro de este jueves. Sobre la reforma electoral no se habló “ni una palabra”, aseguró Ritondo, en diálogo con . El proyecto está estancado en el Senado desde abril a raíz de las diferencias planteadas por los aliados del Gobierno, principalmente respecto de la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), una herramienta que opositores dialoguistas –incluso Pro– y puros consideran útil para dirimir sus internas y candidatos de cara a las elecciones de 2027.
El jefe del bloque Pro en Diputados ha reiterado en numerosas oportunidades que “las PASO tienen cosas positivas” y ha planteado la posibilidad de explorar la alternativa de las primarias no obligatorias (para los partidos ni los ciudadanos).
Durante el encuentro, Goerling también planteó temas relativos a Misiones, la provincia que representa en el Senado. El legislador abordó la cuestión de los pasos fronterizos con Brasil y Paraguay “para mejorar la burocratización y que fluya más el tránsito”, indicaron fuentes legislativas a .
¿Alianza bonaerense?
Los protagonistas de la escena remiten a la pregunta sobre la posibilidad de una alianza entre Pro y LLA en la provincia de Buenos Aires. Ritondo es el presidente de Pro bonaerense y uno de los principales impulsores de una coalición amplia para derrotar al peronismo en su bastión. Santilli hoy funciona como un nexo entre ambos espacios: aunque formalmente pertenece a Pro, responde a los hermanos Milei y está abocado a conseguir la reelección del Presidente. Es, además, uno de los posibles candidatos a gobernador de Buenos Aires. Y “Lule” es el armador electoral de Karina Milei.
Fuentes al tanto de la reunión negaron que en ella se haya discutido sobre estrategia electoral.
No obstante, Ritondo aseguró a que el asunto está puesto sobre la mesa: “Vengo reuniéndome con [Sebastián] Pareja [armador bonaerense de Karina Milei]. Estamos repasando los 135 distritos”. Y remarcó que con el diputado de LLA tienen “buena relación”.
Esto sería así a pesar de que el oficialismo, que le había prometido dejarle la presidencia de la Comisión Bicameral de Inteligencia, finalmente le concedió la titularidad al armador karinista, quien ingresó a la Cámara baja tras las elecciones de 2025.
Una fuente cercana a Pareja confirmó a que mantienen un “diálogo fluido” y que “se trabaja especulando con la posibilidad de que haya una alianza como el año pasado”, aunque aclaró que la decisión final la tomarán Javier y Karina Milei.
Ritondo da por sentado que Pro y LLA conformarán una coalición electoral en la provincia de Buenos Aires al considerar que es la única forma para ganar unas elecciones en el territorio gobernado por el kirchnerismo. También asume que Santilli será el candidato a gobernador. Sin embargo, Pareja también aspira a ser el candidato para suceder a Axel Kicillof en La Plata.
Cerca de Santilli dijeron que no están aún en “modo campaña bonaerense, mucho menos después de asumir la Jefatura [de Gabinete]”. Aunque reconocieron que “quiere jugar a gobernador”. El ministro coordinador fue precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires en 2023.
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