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Elecciones en Perú: Keiko, la obstinada hija de Alberto Fujimori que busca llegar a la presidencia en su cuarto intento

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Keiko Fujimori conoce bien la derrota: disputó y perdió tres veces la elección presidencial en Perú. Pero ahora, a sus 51 años, la hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori, está otra vez a las puertas del poder.

«Keiko», como le llaman, pelea con el izquierdista radical Roberto Sánchez en el balotaje de este domingo, bajo el legado ambivalente de su padre, quien gobernó en la década de 1990 con mano dura y, ya fallecido, aún divide a los peruanos.

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En un Perú que cambia de liderazgos a ritmo febril, con ocho presidentes desde 2016, Keiko Fujimori no tuvo que hacer mayor esfuerzo por proyectarse en campaña electoral. Su apellido es conocido en todos los rincones del país andino. «Es una ‘marca’ que está bien posicionada, te guste o no», dice el politólogo Jorge Aragón.

Administradora graduada en Estados Unidos, se presenta como una profesional de la política. Ha sido parlamentaria y jefa de su partido Fuerza Popular.

Creció entre los pasillos del poder, fue primera dama del gobierno de Fujimori a los 19 años y junto a él se codeó con jefes de Estado y otros líderes internacionales.

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Apellido de sombras y luces

Figura central de la política peruana, Alberto Fujimori gobernó en tiempos convulsos. Derrotó a los insurgentes del grupo maoísta Sendero Luminoso y los guevaristas del MRTA, controló una hiperinflación, pero también fue condenado por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

Por décadas, Keiko no ha podido desprenderse de las luces y sombras de su apellido, que le asegura contactos y un electorado sólido.

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Aunque Keiko representa una segunda época del fujimorismo, a la que incluso muchos conocen como el ‘keikismo’ o el ‘fujimorismo 2.0’, sí reivindica el legado de su padre, con una propuesta de «mano dura», un enfoque conservador y rodeada de la vieja guarda del exmandatario.

«Lo extraño», dijo en una entrevista con la AFP en abril. «Pero en todos los sitios a donde voy (las personas) me lo recuerdan y me cuentan anécdotas», agregó.

Sin embargo, también generó un profundo rechazo que le cerró las puertas del palacio de gobierno tres veces consecutivas. Millones de peruanos se niegan a votar por algún miembro de este clan de orígenes japoneses.

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«En los últimos 25 años nos han gobernado gobiernos antifujimoristas», dijo Keiko. Excepto el de Alan García (2006-2011) todos «se dedicaron a insultar, a generar odio y división de los peruanos», sostuvo.

Sus críticos le atribuyen gran parte de la inestabilidad política de Perú, dada la fuerte influencia de su partido Fuerza Popular, hábil en tejer alianzas políticas, en el poderoso Congreso.

La hija mayor de Fujimori estudió Administración de Empresas en la Universidad de Boston (EE.UU.), tras lo cual siguió una Maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Columbia. Su irrupción en la política se dio en 1994, cuando con solo 19 años se convirtió en la primera dama más joven en la historia de América, tras el divorcio de sus padres, un cargo que ejerció hasta noviembre de 2000, cuando su padre renunció a la Presidencia por fax desde Japón en medio de un gigantesco escándalo de corrupción y por las denuncias de haber realizado fraude en las elecciones de ese año.

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Luego de residir durante varios años en Estados Unidos, Keiko regresó a Perú en 2005 y al año siguiente fue elegida congresista con la mayor votación para el Congreso.

Enfrentada a su hermano

Años después, durante el Gobierno de Kuczynski, se enfrentó con su hermano Kenji, al oponerse a un acercamiento con el entonces gobernante para buscar un indulto para su padre, quien cumplía una condena de 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad, tras haber sido extraditado en 2007 desde Chile.

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Keiko Fujimori, en campaña en abril pasado. Foto EFE

En medio de las investigaciones por presunto lavado de dinero en sus campañas electorales, también pasó en prisión preventiva casi año y medio, entre 2018 e inicios de 2020, pero a inicios de este año una sentencia del Tribunal Constitucional hizo que se archivase el proceso por falta de sustento en la acusación.

Esta es su primera elección sin su padre, fallecido en 2024, y con la ola de criminalidad que golpea al país, principal preocupación de los peruanos, ha apostado por su legado bajo la palabra «orden».

Keiko asegura que los peruanos quieren un Fujimori. «Acá estoy», afirma. «La izquierda lleva a la pobreza y al caos», dice de su adversario. «Con la fuerza que tuvo mi padre para derrotar a Sendero Luminoso y al MRTA vamos a acabar con los delincuentes», dijo hace poco en un mitin.

«Hija bendita»

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En su círculo íntimo la definen como «perseverante, tenaz, disciplinada».

«Cada golpe que ha recibido en la vida no la ha quebrado, la ha fortalecido aún más de lo que cualquiera podría imaginar», dijo a la AFP Miki Torres, su candidato a vicepresidente.

La candidata derechista pasó más de un año en prisión preventiva, investigada por presunto lavado de activos por el escándalo de corrupción Odebrecht.

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Percibida como una política beligerante, ha buscado ablandar su imagen y mostrarse conciliadora. «A lo largo de mi carrera política he cometido errores, de ellos aprendí; pero me levanté además con mucha más fuerza», dijo el pasado domingo en un debate presidencial.

Keiko, que en japonés significa «hija bendita» o «afortunada», es conocida popularmente como «la china», un apelativo que le pusieron en el colegio por sus ojos rasgados.

Esta madre de dos chicas de 18 y 16 años, divorciada de un estadounidense, dijo en una entrevista biográfica que «aprender a ser mamá es más difícil que ser candidata presidencial».

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¿La recordarán más que a su padre? «Tengo la valla alta y espero superarla», dijo.

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El Salvador activa alerta amarilla por una baja presión con lluvias intensas

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Calles de El Salvador reflejan la lluvia moderada bajo la luz de las farolas, mientras transeúntes caminan con paraguas, una escena común durante la Alerta Amarilla por baja presión atmosférica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Dirección General de Protección Civil de El Salvador declaró este domingo la alerta amarilla por una baja presión frente a la costa del Pacífico salvadoreño. Según Protección Civil y el Informe Especial N° 6 de la Dirección General del Observatorio de Amenazas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el sistema tiene 90% de probabilidad de desarrollo ciclónico a dos y siete días.

Por la tarde se había emitido alerta verde, pero a las 21:00 cambió la alerta, de acuerdo con Protección Civil. Las condiciones asociadas al sistema persistirán durante la mayor parte de esta semana. Protección Civil anticipó los mayores acumulados de lluvia entre el lunes 8 y el jueves 11, sobre todo en municipios cercanos a la cadena volcánica, la zona nororiental y la costa.

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La institución explicó que la baja presión está inmersa en la Zona de Convergencia Intertropical y se ubica frente a la costa del Pacífico salvadoreño. Según la Dirección General del Observatorio de Amenazas del MARN, el sistema continuará desplazándose lentamente cerca de Centroamérica y favorecerá el ingreso de humedad desde el océano Pacífico.

El sistema se mueve lento cerca de Centroamérica y empuja humedad desde el Pacífico. Se esperan los mayores acumulados entre el 8 y el 11, con foco en costa, montañas y la cadena volcánica (Cortesía Protección Civil)
El sistema se mueve lento cerca de Centroamérica y empuja humedad desde el Pacífico. Se esperan los mayores acumulados entre el 8 y el 11, con foco en costa, montañas y la cadena volcánica (Cortesía Protección Civil)

Ese patrón incrementará la nubosidad y las lluvias con características de temporal en el país, principalmente en la zona costera, la cadena volcánica y sectores montañosos, de acuerdo con el observatorio.

El informe añade que también se vigila a la Depresión Tropical Dos-E, cuya interacción con la baja presión frente a Centroamérica apoyará un mayor ingreso de humedad y reforzará las lluvias sobre El Salvador.

La declaratoria de alerta amarilla implica la activación del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional y de las comisiones técnicas sectoriales, según Protección Civil. La medida se sustenta en el artículo 57 del Reglamento de la Ley de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres y en el Reglamento de Funcionamiento de las Comisiones del Sistema Nacional de Protección Civil.

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Protección Civil ordenó además la activación de las comisiones departamentales y municipales de todo el país. Esas instancias deberán intervenir según sus competencias, realizar monitoreo territorial cada seis horas o según las necesidades, efectuar Evaluaciones de Daños y Necesidades si se requieren y remitir informes de novedades cada 12 horas, a las 6:00 y 18:00.

Un cartel de Alerta Amarilla en El Salvador durante una fuerte lluvia y vientos. Palmeras dobladas, hojas caídas y una calle mojada con reflejos.
Fuertes vientos y lluvia azotan El Salvador, donde se ha emitido una Alerta Amarilla por la influencia de un sistema de baja presión, causando daños en la vegetación y calles anegadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre las tareas fijadas por la institución figura la identificación de zonas con riesgo de anegamientos, inundaciones, deslaves o derrumbes por acumulación de lluvias. También deberán determinar áreas expuestas a la caída de ramas, árboles, vallas publicitarias y postes del tendido eléctrico por vientos asociados a tormentas.

La disposición oficial establece que cada gobernador y alcalde debe mantener activos los mecanismos de comunicación entre los integrantes de las comisiones departamentales, municipales y comunales de Protección Civil. El objetivo, según la institución, es asegurar capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad contemplada en el Plan Nacional de Respuesta.

Para la población, Protección Civil recomendó desplazarse con precaución por el territorio y no cruzar ríos, quebradas ni corrientes de agua que se formen durante o después de las lluvias y tormentas, por el riesgo de arrastre. También pidió permanecer bajo resguardo durante tormentas eléctricas para evitar impactos de rayos.

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El organismo exhortó a seguir la información oficial emitida por las autoridades del Sistema Nacional de Protección Civil y acatar sus indicaciones, incluidos los llamados de evacuación preventiva.

Vista de una calle urbana con lluvia moderada, personas caminando con paraguas y edificios de colores a los lados. Árboles verdes y postes de luz visibles.
Residentes transitan por una calle mojada bajo la lluvia moderada en El Salvador, mientras el país se mantiene en Alerta Amarilla por influencia de baja presión. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La institución también alertó sobre un oleaje más rápido y alto, con aumento en la velocidad de las corrientes de retorno y en la altura de las olas en la zona de rompiente. A la navegación marítima y aérea, así como a la pesca artesanal y deportiva, les recomendó evaluar las condiciones atmosféricas y oceanográficas antes de realizar sus actividades.

Protección Civil informó que se mantiene en vigilancia continua y ejecuta medidas de prevención y mitigación de desastres.



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Elecciones en Perú: Roberto Sánchez, el ex ministro de Pedro Castillo que busca llegar al poder bajo la sombra de su sombrero

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El izquierdista Roberto Sánchez busca llegar al poder en Perú bajo el sombrero del encarcelado ex presidente Pedro Castillo (2021-2022), convertido en símbolo de reivindicación por quienes consideran que el exmandatario fue derrocado por las élites políticas y económicas, tras ganar las elecciones de 2021 a la misma Keiko Fujimori.

Sánchez fue el elegido por Castillo para competir en su nombre en estas elecciones tras haber sido el único ministro que se mantuvo de principio a fin en su Gobierno, hasta que el entonces mandatario fue destituido y capturado tras intentar sin éxito un golpe de Estado contra el Congreso que dominaba el fuijmorismo y sus aliados.

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A diferencia de Castillo, un maestro rural y líder sindical que por primera vez incursionaba en la política cuando ganó las elecciones, Sánchez, de 57 años, es un psicólogo con una larga trayectoria política donde ha trabajado desde el ámbito local hasta llegar a ser ministro.

Hijo de migrantes de la sierra andina, casado y padre de dos hijas, Sánchez nació y creció en la provincia agrícola de Huaral, a unos 75 kilómetros al norte de la capital Lima, estudió psicología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y antes de dar el salto a la política apuntaba a ser sacerdote, al haber señalado que pasó por el seminario.

Acusado de «traidor»

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En la política comenzó en el Partido Humanista, del ex ministro Yehude Simón, quien lo ha acusado de «traidor» al haberle arrebatado el partido desde 2017 tras las imputaciones que tuvo por presunta corrupción en el caso Odebrecht y haberlo rebautizado como Juntos por el Perú (JP).

En el sector público trabajó como gerente en las municipalidades de Huaura, Huaral y San Borja, mientras que en 2021 fue elegido congresista.

Pese a ser de un partido distinto a Castillo, supo ganarse la confianza del recién elegido presidente, quien lo nombró como ministro de Comercio Exterior y Turismo, cargo que desempeñó durante todo el mandato del exgobernante como uno de sus hombres fuertes.

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Siendo congresista, Sánchez mostró su apoyo a la entonces candidatura del expresidente Evo Morales en Bolivia y viajó a ese país en 2025 para participar en las movilizaciones de apoyo al líder populista de izquierda.

Tras el fallido golpe de Estado de Castillo, Sánchez dimitió y después se abstuvo de votar la moción para destituirlo, lo que no ha sido impedimento para que ahora sea su mayor defensor, quien ha integrado en las filas de su partido a familiares directos del expresidente, como su hermano José Mercedes e Irma Castillo y su cuñada Yenifer Paredes.

Antauro, el incómodo aliado

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Sánchez también incorporó en sus listas electorales a los etnocaceristas, la corriente política de supremacía de la raza andina que lidera el ultranacionalista militar en retiro Antauro Humala, hermano del expresidente Ollanta Humala (2011-2016), quien en 2022 salió de la cárcel tras 17 años preso por el Andahuaylazo, una sublevación militar en 2005 donde murieron cinco policías.

Antauro se ha vuelto el aliado más incómodo de Sánchez, una figura que causa alarma a gran parte de la población por sus posturas radicales como fusilar a los expresidentes condenados por corrupción, incluido su propio hermano, e ir a la guerra con Chile para recuperar las regiones perdidas en la Guerra del Pacífico.

Roberto Sánchez, deposita su voto este domingo, durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en Lima (Perú). Foto EFE

Sánchez ha dicho que no comparte esas ideas, pero sí la libertad de Castillo y una nueva Constitución, con incidencia en la protección de los recursos naturales y la gestión estatal de ellos, además de la renegociación de los acuerdos comerciales y de los beneficios a empresas extranjeras.

«Yo vengo de abajo», dijo el pasado domingo en un debate presidencial. «No le voy a fallar a nuestro pueblo, sobre todo a los más pobres», prometió.

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Lo primero que hará si gana la presidencia, prometió Sánchez, será indultar a su mentor, un maestro rural sindicalista que le entregó su sombrero campesino de paja de palma, ala ancha y copa alta, de la norteña región andina de Cajamarca. Lo visita a menudo en la cárcel y lo emuló al llegar montado a caballo al cierre de campaña de la primera ronda presidencial de abril, en la que sorpresivamente logró colarse desde el quinto lugar en los sondeos, entre 35 candidatos.

Tras pasar a la segunda vuelta presidencial, la fiscalía reactivó un acusación supuestamente por dar información falsa sobre aportes a su campaña parlamentaria entre 2018 y 2020. El caso está pendiente.

En un país con profundas divisiones sociales y territoriales, Sánchez encarna un voto «orientado a la protesta» y «enfocado en las demandas de inclusión«, según el politólogo Jorge Aragón.

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El izquierdista abogó por romper con el modelo económico liberal establecido por la Constitución de 1993 bajo el mandato de Fujimori.

Promete convocar una Asamblea Constituyente y establecer un Estado plurinacional para gobernar con los pueblos indígenas, similar al modelo de Evo Morales en Bolivia.

«Existe un inmenso deseo de cambio» entre las poblaciones marginadas, dijo Sánchez la AFP.

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También propone una reforma judicial en la que los jueces y fiscales sean elegidos por voto popular, siguiendo el ejemplo de la izquierda mexicana.

Se casó a los 44 años. Pese a la intensa campaña, reservado con su vida privada, ha logrado mantener lejos de los reflectores a su esposa y a su dos hijas, de nueve y tres años.

De adolescente quiso ser sacerdote y estuvo dos años en un seminario católico en Lima, una etapa clave de su formación política donde descubrió que lo suyo «era lo social».

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Dice venir del socialcristianismo, ser un «hombre de fe», «provida» y «profamilia». Hace poco dijo en declaraciones a periodistas: «Respeto a los comunistas, pero no soy comunista».

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Gobernabilidad y crimen organizado: los dos máximos desafíos que enfrentará el nuevo presidente peruano

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El nuevo gobierno del Perú asumirá el 28 de julio próximo bajo el desafío de lograr gobernabilidad en un país de enorme inestabilidad política y combatir la inseguridad creciente bajo la amenaza del crimen organizado.

Mientras se aguardan los resultados oficiales del balotaje de este domingo, los candidatos Keiko Fujimori (derecha) y Roberto Sánchez (izquierda), tienen desafíos comunes, aunque con distinto peso politico a la hora de intentar resolverlos

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“El nuevo presidente tendrá el desafío primordial de generar un clima de orden y estabilidad que parta de una política contra la inseguridad ciudadana que funcione. No es una tarea fácil. Esto no solo tiene que ver con la delincuencia, sino también generar predictividad y confianza en el Estado”, dijo a TN la analista política Giovanna Peñaflor, directora de la encuestadora Imasen.

Quien gane el balotaje se convertirá en el noveno presidente de Perú en la última década, algo insostenible para una ciudadanía que observa como asumen y caen gobiernos que duran en promedio un año y dos meses en el poder antes de ser “vacados” (destituidos) por el Congreso.

Cuatro exmandatarios están hoy en la cárcel y otro esta bajo arresto domiciliario. Los demás enfrentan graves cargos judiciales. Esta inédita inestabilidad institucional generó en los últimos años una profunda desconfianza ciudadana en la dirigencia y los partidos políticos.

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Es un contexto político difícil. El primer paso para el nuevo gobierno será lograr gobernabilidad a través de pactos en el Congreso.

“Keiko Fujimori, si bien no tiene mayoría absoluta (en ambas cámaras legislativas), tiene mayores posibilidades de manejarse mejor en el Parlamento. Ya lo ha hecho en los últimos años cuando no ha manejado una mayoría y sin embargo ha logrado sacar leyes que responden a sus intereses”, dijo la analista.

Roberto Sánchez, desde la izquierda, “tiene menor capacidad para hacer alianzas” y tendrá un camino más difícil para lograr estabilidad y evitar que el Congreso termine con su eventual gobierno.

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La inseguridad en la mira

La economía peruana está hoy fuera del foco de las mayores preocupaciones de la ciudadanía, aunque persisten las enormes desigualdades sociales que atraviesan la sociedad.

El PBI creció 3,4% en 2025 y los economistas esperan que este año lo haga entre 2,7 y 3,2%. La inflación cerró el año pasado en apenas 1,5% interanual.

“La economía funciona bien en la macro. El desafío es que funcione mejor en la micro”, dijo Peñaflor.

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Agentes de policía custodian el lugar donde la candidata presidencial Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular, se reúne con sus simpatizantes para desayunar durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Lima, Perú, el domingo 7 de junio de 2026. (Foto AP/Martin Mejia)

Pero los peruanos están hoy muy preocupados por la ola de inseguridad. Según las últimas estadísticas oficiales, se registran 10,7 homicidios por cada 100.000 habitantes (frente a 3,7 de la Argentina). Es una cifra inédita para el país.

En ese contexto, surgió una nueva figura en el mapa del delito: el sicario. Además, hay un gran incremento de las extorsiones a transportistas y pequeños negocios, en medio de protestas contra la inseguridad y cuestionamientos a la dirigencia política.

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Algunos choferes de colectivos advierten que está aumentando el uso de chalecos antibala ante el aumento de asaltos y atentados contra quienes se niegan a pagar estas extorsiones a cambio de su “seguridad”.

Nicolás Zevallos Trigoso, fundador y director de Asuntos Públicos del Instituto de Criminología de Perú, dijo a TN que “el desafío principal es el crimen organizado”.

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“Hay una línea vinculada a la extorsión o al sicariato, que es un tema muy urgente, muy urbano y por ende muy cercano a la ciuadanía. Esto debe resolverse en el corto y mediano plazo con medidas que apunten contra el fenómeno asociado a este flagelo”, sostuvo el experto.

Además, dijo que el nuevo gobierno debe apuntalar una agenda que incluya una reforma del sistema de seguridad y justicia.

“Está súper pendiente la reforma de la policía y cómo se articula eso a mejoras en el sistema de seguridad y justicia, como el Cuerpo Judicial, etc. Y en ese contexto también cómo se trabaja en el cierre de brechas, para que las instituciones puedan trabajar operativamente bien”, indicó.

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Para Peñaflor, otra línea de trabajo que deberá tener en cuenta el nuevo gobierno es “enrumbar al país en un proyecto de desarrollo a largo plazo”.

“Falta pensar un proyecto en que Perú no solo crezca económicamente, sino que tenga posibilidades de desarrollar y encontrar su papel en el mundo”, concluyó.

Perú, Keiko Fujimori

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