INTERNACIONAL
Epstein tenía su propia «mezquita» y obtuvo objetos del lugar más sagrado del Islam para adornala

INTERNACIONAL
Pope Leo hits beaches of popular European migrant entry point after criticizing global immigration policies

NEWYou can now listen to Fox News articles!
Pope Leo XIV landed in Spain’s Canary Islands, an epicenter for incoming migrants seeking entry into Europe, on Thursday just days after criticizing the country’s immigration policies in a speech to Spain’s Parliament.
Pope Leo will meet with 1,000 migrants on Friday to cap off his apostolic journey to Spain, the European country with the sixth largest Christian population on the continent.
Following his parliamentary speech Monday in which he took aim at Europe’s immigration polices, Pope Leo landed Thursday on the island chain’s Gran Canaria, according to Reuters.
On Thursday he met with migrants and leaders of international organizations that assist migrants, holding a moment of silence for migrants who died trying to reach Gran Canaria at Port of Arguineguin, a dock which made headlines in 2020 after over 1,000 migrants ended up stranded there during the Covid-19 pandemic.
POPE LEO SAYS COUNTRIES HAVE RIGHT TO CONTROL THEIR BORDERS, ADVOCATES FOR HUMANE TREATMENT OF MIGRANTS
Pope Leo XIV observes a minute of silence after making a floral offering to migrants lost at sea at the dock of the Port of Arguineguin in Gran Canaria, Spain, June 11, 2026. (REUTERS/Elena Rodriguez)
Relief organizations came to call the Port of Arguineguin the «Dock of Shame» after the migrant crisis, a theme Pope Leo seemed to pick up on while speaking at the port Thursday.
«Dear migrants, before saying anything else to you, I want to bow before your dignity,» the pope said. «You are not just numbers or files. You are people who have left behind families and homes. You have dreams that no one has the right to despise,» Pope Leo said at the dock.
«We cannot grow accustomed to counting the dead,» he added.
POPE LEO CALLS FOR CHRISTIANS TO TREAT FOREIGNERS WITH KINDNESS AS HE CLOSES CATHOLIC HOLY YEAR
He also called for «legal and safe pathways» for immigration worldwide.

Pope Leo XIV on the day of a meeting with organizations working with migrants at the Port of Arguineguin, during his apostolic journey on the island of Gran Canaria, Spain June 11, 2026. (REUTERS/Borja Suarez)
Located less than 100 miles off the coast of West Africa, Gran Canaria has been the destination for thousands of Africans, many of whom have lost their lives attempting to traverse the volatile waters in small boats.
Over 3,000 people died trying to make the journey in 2025 alone, according to the non-governmental organization (NGO) Caminando Fronteras.
‘YOU’RE DESTROYING YOUR COUNTRIES’: IS EUROPE FINALLY HEEDING TRUMP’S WARNING ON ILLEGAL IMMIGRATION?
The Canaries have seen a massive uptick in migrant entries since 2015. In 2024 the archipelago broke records with 46,843 irregular migrants compared to under 1,000 in 2015, according to Reuters.
Speaking to media at Pope Leo’s event, a boat captain who assists charities and NGOs in ferrying migrants said he had personally helped save over 20,000 migrants in the last 18 years, Reuters reported.
«It’s a number that makes me sick and that you cannot forget,» the captain, Tito Villarmea, told Reuters. «I wish we didn’t have to save anyone,» he continued.
’60 MINUTES’ ACCUSED OF USING CATHOLIC CARDINALS TO PUSH LIBERAL AGENDA WHILE IGNORING ABORTION STANCE

Pope Leo XIV makes a floral offering to migrants lost at sea at the dock of the Port of Arguineguin in Gran Canaria, Spain, June 11, 2026. (Simone Risoluti/Vatican Media/Handout via REUTERS)
Under Prime Minister Pedro Sanchez, Spain’s socialist government has liberalized the country’s policies on migration, approving a plan in April to grant 500,000 undocumented migrants legal status.
Spain’s conservative lawmakers, meanwhile, fired back after Pope Leo’s Monday speech to Parliament.
During his address to lawmakers, Pope Leo called migration a «tragic drama» and said discrimination against people based on «national, ethnic, religious or linguistic origin, or because of their economic or social status» was a violation of the «universal principle of the equal dignity of all human beings.»
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
But Santiago Abascal, who heads Spain’s conservative Vox party, countered making a point that Vatican City has policies against illegal immigration as well.
«I like the Vatican state’s migration policy. If someone enters illegally or with violence, they are fined, imprisoned and banned from entry. I would like a similar migration policy for Spain,» Abascal told reporters Monday.
pope leo xiv, immigration, human rights, spain, refugees
INTERNACIONAL
El día que Reagan desafió a la URSS frente al Muro de Berlín y la frase que anticipó el derrumbe del comunismo

Fue un bombazo. Y además, sorpresivo. Y además, marcó el principio del fin del comunismo en gran parte de Europa primero y en la URSS después. La historia oficial le adjudicó al bombazo el sesgo de la improvisación, de la espontaneidad: por algo Ronald Reagan, entonces presidente de Estados Unidos, gustaba hablar de su gestión de gobierno como la del “triunfo de la imaginación”. Pero años después se supo, y hoy también se sabe aunque se repite poco, que fue un hecho planeado al milímetro, una decisión que Reagan discutió a cara de perro con sus más cercanos consejeros. Fue un acto de audacia que pudo salir mal, pero que salió bien.
El 12 de junio de 1987, hace ya 39 años, Reagan llegó Berlín para celebrar el 750° aniversario de la ciudad en lo que era casi una visita protocolar destinada a apoyar, una vez más, a aquella histórica capital partida en dos por el Muro de Berlín, una construcción soviética levantada en 1961 que dividió a la ciudad, dividió a Alemania, dividió a Europa y dividió al mundo entero: aquel Muro de la vergüenza fue un símbolo de la Guerra Fría, que ni fue guerra, ni fue fría.
Reagan habló a los berlineses mientras daba su espalda a la legendaria Puerta de Brandeburgo, que hace más de un par de siglos fue el centro comercial y social de Berlín y a la que el Muro había dejado en el sector Este de la ciudad. A espaldas de Reagan no estaba sólo la Puerta de Brandeburgo; casi pegado al presidente se alzaba otro muro, de cristal blindado, para protegerlo de algún eventual francotirador comunista. Esos panes se horneaban en esos meses. El expresidente Ronald Reagan en un acto conmemoratorio por el 750 aniversario de la fundación de Berlín. (Foto: AFP)
En lo que se suponía iba a ser un discurso evocador de los esfuerzos aliados en la Segunda Guerra Mundial, del apoyo económico de Estados Unidos para la reconstrucción de Alemania y de los resultados fantásticos conocidos como “el milagro alemán”, Reagan esquivó el protocolo y la emprendió contra el Muro de Berlín y terminó por pedir al entonces secretario general de la Unión Soviética, Mikhail Gorbachov, que terminara con aquel oprobio. No usó ningún eufemismo. Dijo: “Señor Gorbachov, ¡tire abajo este Muro!”. Ese fue el bombazo que tuvo poco eco en principio, salvo la ovación con la que los berlineses festejaron la frase.
Al día siguiente, en los diarios estadounidenses, el mensaje presidencial fue a parar a las páginas tres de las ediciones, sin escarbar demasiado en su contenido. The Times, en Londres, sí publicó el 13 de junio una foto de Reagan junto al canciller Helmut Kohl con un epígrafe que decía: “Reagan pide a Gorbachov que derribe el Muro de Berlín”. El Muro cayó dos años y medio después, en noviembre de 1989. Y en diciembre de 1991, dejó de existir la URSS, nació la Federación Rusa, se arrió la histórica bandera roja de la hoz y el martillo y llegó a su fin un mundo que hoy quiere restaurar, a cualquier precio, Vladimir Putin. Si el bombazo de Reagan pasó a la celebridad, fue gracias a la televisión, que lo hizo llegar a todo el mundo; hoy se diría que se “viralizó”, esa palabra denigrante que asocia el conocimiento con la enfermedad, pero en esos años no se hablaba con semejantes metáforas.
Berlín fue la preocupación del mundo ni bien terminó la Segunda Guerra. Capital del Reich de Adolf Hitler, tomada por los soviéticos que izaron su bandera en la cumbre de la Cancillería, donde en sus jardines todavía humeaba el cadáver del Führer, la ciudad quedó dividida en dos sectores, sin fronteras, pero bien definidos: uno en mano de los rusos y el otro en manos de americanos, británicos, franceses y canadienses.
Alemania había quedado también dividida en dos, Este y Oeste, por lo que el país estaba dividido en cuatro: en dos Alemanias y en dos Berlín. Para llevar provisiones, alimentos, carbón para el invierno, combustible y medicamentos, los aliados debían atravesar territorio soviético. En 1948, el dictador soviético José Stalin dio el primer paso para apoderarse de Berlín, bloqueó los accesos a la ciudad e impidió el paso de las fuerzas aliadas, que organizaron de inmediato un gigantesco puente aéreo que puso fin a las ambiciones soviéticas.

Ronald Reagan junto a la primera dama, Nancy Reagan, durante el acto del aniversario de fundación de Berlín. (Foto: AFP)
En junio de 1961, el presidente John Kennedy y el primer ministro soviético Nikita Khruschev se encontraron en Viena y se amenazaron con una guerra nuclear. Khruschev quería “independencia” para Berlín, lo que implicaba el total dominio soviético sobre la ciudad y el retiro de las fuerzas aliadas. Kennedy dijo no. Khruschev le dijo: “Entonces habrá guerra”. Y Kennedy: “Será un largo invierno…” Dos meses después, la URSS levantó el Muro y dividió a Berlín. La historia de ese Muro es apasionante, pero es otra historia. Primero, fue una alambrada de púas, bolsas de arena y torretas de vigilancia a lo largo de cuarenta y tres kilómetros. Khruschev pensó que si Occidente reaccionaba, siempre podía retirar las alambradas. Pero Occidente no dijo nada, y el Muro se hizo de piedra poco después.
Además de dividir a Berlín, a Alemania, a Europa y al mundo, el Muro también dividió familias, amores, amigos, proyectos y la vida entera de los alemanes. De la noche a la mañana, nunca mejor dicho porque las alambradas se instalaron en la madrugada del domingo 13 de agosto de 1961, un abismo separó a una nación; tanto, que los berlineses del Este que habían ido a bailar a las confiterías del Oeste aquel sábado a la noche, quedaron de ese lado en la madrugada del domingo y ya no pudieron, o no quisieron, regresar al clima opresivo del Este. Desde entonces, huir al otro lado del Muro, siempre hacia el Oeste, fue una meta, una meca también, para los berlineses que no adherían al duro régimen de la URSS. Un baño de sangre tiñó durante varios años aquellos intentos desesperados de vivir en libertad.
En 1963, en su última gira al exterior antes de ser asesinado en Dallas, Kennedy dio un discurso también célebre ante medio millón de personas desde la alcaidía del oeste de la ciudad. Sugirió a quienes pensaban que el comunismo garantizaba la libertad y el progreso: “Como ciudadano libre del mundo, yo digo Ich bin ein Berliner”. Es decir: “Yo soy berlinés”. Reagan llegó a Berlín dispuesto a dar el golpe de efecto, con el recuerdo de la visita de Kennedy, 24 años antes, aún muy presente. Se había propuesto superarlo.
Aquellos no eran buenos tiempos para Reagan. Transcurría el último año de su segundo mandato, las elecciones presidenciales serían en noviembre de 1988 y Reagan no podía ser reelecto una tercera vez. Conformaba junto al papa Juan Pablo II y a la primera ministra británica Margaret Thatcher un triángulo dispuesto a acabar con el comunismo, llamaba a la URSS “el imperio del mal” y en siete años de gobierno, en previsión de un conflicto, había aumentado el presupuesto de las fuerzas armadas mientras recortaba las partidas destinadas a la educación, la salud y las ayudas económicas. El expresidente Ronald Reagan hablando con el líder comunista Mijail Gorbachov en Genova. (Foto: AFP)
Su gestión también estaba sacudida por un par de escándalos. En 1984 se había revelado que Reagan había apoyado a la llamada “contra nicaragüense”, que enfrentaba al sandinismo que había derrocado en 1979 al dictador Anastasio Somoza. Reagan había financiado a la “contra” a espaldas del Congreso, que había negado esa ayuda económica, a través del desvío de fondos, cuarenta y siete millones de dólares de la época, obtenidos por la venta de armas a Irán, el eterno enemigo de Estados Unidos.
La aparición en la escena política soviética de Mikhail Gorbachov y su política de apertura, transparencia y reestructuración, “glasnost y perestroika”, hizo que Reagan dejara en parte de lado su recelo hacia el comunismo soviético para iniciar un acercamiento con Gorbachov, que estaba empeñado en modernizar aquel imperio regido todavía por el alma de los zares y las normas de Stalin.
La madrugada del domingo 13 de agosto de 1961 Berlin, Alemania y el mundo quedaron divididos en 2 por el muro. (Foto: AFP)
Ese era el escenario europeo cuando Ronald Reagan y su mujer, Nancy, visitaron el Reichstag, el parlamento alemán, para luego a las dos de la tarde, de espaldas a la puerta de Brandeburgo y protegido por los cristales blindados, el presidente estadounidense habló a los alemanes y, en especial, a Gorbachov. Después de recordar a Kennedy, era difícil obviarlo en esas circunstancias, evocó también su “Yo soy berlinés”. Dijo Reagan: “Delante de la Puerta de Brandeburgo, todo hombre es un alemán separado de sus compatriotas. Todo hombre es un berlinés, obligado a contemplar una cicatriz.” Antes había descrito al Muro como “un vasto sistema de barreras que divide a todo el continente europeo. (…) Sigue habiendo guardias armados y puestos de control y una restricción al derecho a viajar; sigue siendo un instrumento para imponer sobre los hombres y mujeres comunes la voluntad de un estado totalitario”.
Enseguida hizo una breve reseña histórica de la posguerra y del “milagro alemán”. Poco a poco su voz, era un actor consumado aunque no de los buenos, ganó en dramatismo; elevó un poco el tono, algo que era inusual. Habló de la “nueva política de reforma y apertura” de la URSS y osciló entre la duda y la esperanza. Dijo: “¿Son estos los comienzos de cambios profundos en el Estado soviético? ¿O son gestos simbólicos que pretenden dar falsas esperanzas a Occidente y fortalecer el sistema soviético sin cambiarlo? Nosotros damos la bienvenida al cambio y la apertura; pues creemos que la libertad y la seguridad van unidas, que el avance de la libertad del ser humano sólo puede fortalecer la causa de la paz mundial”.
Entonces sí, llegó el bombazo que pareció espontáneo y fruto de la pasión del orador, pero que estaba calculado al milímetro por un político astuto y decidido: “Hay una señal que los soviéticos pueden hacer y que sería inequívoca, que promovería de manera espectacular la causa de la libertad y la paz. Secretario general Gorbachov, si busca usted la paz, si busca usted la prosperidad de la Unión Soviética y Europa Oriental, si busca usted la liberalización: Venga aquí, hasta esta puerta. Señor Gorbachov, ¡abra esta puerta! Señor Gorbachov, ¡tire abajo este Muro!”.

John F. Kennedy y su gabinete reunidos en 1961 para discutir la situación de Berlín tras la construcción del muro. (Foto: AFP)
El discurso continuó durante varios minutos. Pero lo que Reagan quería decir, estaba dicho. En Occidente, el desafío de Reagan recibió un tratamiento frío, casi distante; no hubo conciencia inmediata, incluso entre quienes escucharon a Reagan de cerca, de que se había vivido un momento trascendente de la Guerra Fría. Quien sí lo notó fue el canciller alemán Helmut Kohl: dijo luego que jamás olvidaría haber estado cerca de Reagan en ese momento: “Fue un golpe de suerte para el mundo y en especial para Europa”. Los dirigentes comunistas de Alemania del Este tacharon el mensaje de absurdo; la agencia soviética de noticias TASS, acusó a Reagan de “provocador” y de “alentar un discurso de guerra”. En Estados Unidos, “The New York Times lo publicó en la página tres, señalando que el presidente había usado tres frases en alemán. La mejor, según los analistas, era de una vieja canción, Ich hab noch einen Koffer in Berlin: “Todavía tengo una maleta en Berlín”. La única propuesta de Reagan que el diario destacó, se refería a la cooperación entre los aeropuertos internacionales a ambos lados de la ciudad.
Leé también: Un chip de 46 centavos puso al mundo al borde de una guerra nuclear y desató una alarma en el Pentágono
Sin embargo, 29 meses después del discurso de Reagan, el Muro cayó, derribado por la impotencia soviética y el fervor de los alemanes que empezaron a taladrar la enorme muralla con picos y martillos. La noche del 9 de noviembre de 1989, miles de alemanes del Este cruzaron por fin al lado oeste de la ciudad sin que nadie pudiera impedirlo: durante 28 años les habían prohibido viajar al exterior de Berlín oriental. Entre los tantos jóvenes que pasaron al otro lado, había una mujer de treinta y cinco años a quien le auguraban un brillante futuro político: Ángela Merkel.
Con los años, el discurso en apariencia apasionado de Reagan quedó al desnudo: no sólo había estado planificado palabra por palabra, sino que había sido discutido como lo que era: un asunto de Estado. Peter Robinson, uno de los escritores de discursos de Reagan, reveló: “Unas semanas antes del viaje a Alemania del Presidente, el Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional se habían opuesto a ese pasaje en el que Reagan pedía a Gorbachov: ‘¡Abra esta puerta!; ¡Señor Gorbachov, tire abajo este muro!’. Sostenían que esas palabras sonarían excesivamente provocadoras.
Le pregunté al Presidente cuál era el mensaje que quería transmitir y le dije que su discurso iba a ser escuchado por radio en toda Alemania Oriental. Entonces Reagan destacó precisamente esa parte del borrador. «Ese muro tiene que caer, -me dijo- Eso es lo que quiero decirles”. Más tarde, el Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional intentaron varias veces bloquear o suprimir ese pasaje del discurso. Pero Reagan lo impidió”. El expresidente John F. Kennedy junto al excanciller de Alemania Occidental, Konrad Adenauer, durante su visita a Berlín en 1963. (Foto: AFP)
Richard Allen, quien años más tarde sería asesor de seguridad de Reagan, reveló que a fines de 1978, nueve años antes de su discurso en Berlín, había acompañado a Reagan, que era entonces gobernador de California, en un viaje inicial a Alemania vía Londres, donde se entrevistó con Margaret Thatcher. En Berlín, Reagan visitó el Muro y se detuvo frente al sitio donde en agosto de 1962 había sido asesinado por los guardias soviéticos Peter Fechter, un chico de 18 años que había intentado escapar al Oeste. “Aquel día nublado de noviembre de 1978 –confió Allen– el gobernador Reagan, de pie frente al Muro, lo miró con fijeza y después, con la mandíbula apretada, se volvió hacia nosotros y dijo: ‘Tenemos que encontrar la manera de derribarlo’”.
En su excelente “President Reagan: The Triumph of Imagination – Presidente Reagan – El Triunfo de la imaginación”, el escritor e historiador Richard Reeves revela las intenciones de Reagan y su férrea decisión de retar a las autoridades soviéticas a que derribaran aquella muralla vergonzosa. “La comitiva presidencial se dirigió a Berlín para participar en la celebración del 750° aniversario de la ciudad. Reagan quería dar un discurso que compitiera con el de “Ich bin ein Berliner” del presidente Kennedy en 1963. Quería hablar sobre derribar el Muro de Berlín, erigido por los alemanes orientales en agosto de 1961 (…)”
Sobre el desafío a Gorbachov, Reeves recuerda: “No todos estaban de acuerdo con el Presidente, empezando por su jefe de gabinete Howard Baker, quien argumentaba que no era propio de un presidente decir eso, que no serían las palabras las que derribarían el Muro. En una de las reuniones finales antes del 12 de junio, el redactor de discursos Peter Robinson, que había pasado tres semanas reelaborando esas dos frases que serían famosas, reconstruyó la conversación entre el Presidente y sus consejeros: ‘Yo soy el presidente, ¿verdad?’ preguntó Reagan. Ante la obvia respuesta, volvió a preguntar: ‘Así que yo decido, ¿verdad?’ ‘Sí señor presidente’ fue la respuesta. ‘Bueno –dijo por fin Reagan– entonces esa frase queda”.
Y quedó.
Sumario, Ronald Reagan, Unión Soviética, comunismo, Guerra Fría
INTERNACIONAL
WATCH: Trump DHS escalates pressure over migrant child warnings it says Biden ignored: ‘Move heaven and hell’

NEWYou can now listen to Fox News articles!
Homeland Security Secretary Markwayne Mullin accused the Biden administration of turning a «blind eye» to widespread reports of sexual abuse targeting migrants during a Thursday press conference.
«We’re going to enforce our nation’s laws, and we’re going to right the wrongs that the Biden administration turned a blind eye to,» Mullin said. «It’s horrific to what’s happening right in our own country because of four years of a blind eye that allowed unvetted sponsors to come pick up 450,000 kids on our borders … their own reports [were] reporting that over a third of the females, regardless of age, was sexually assaulted before they made it to their border.»
In May 2025, Sen. Chuck Grassley, R-Iowa, obtained Department of Health and Human Services data showing that 65,605 reports regarding migrant children were ignored or dismissed under President Joe Biden, including 7,346 reports of human trafficking. Within 100 days of assuming power, the Trump administration had opened dozens of legal investigations from the previously inactive reports.
Acting Attorney General Todd Blanche arrives for the House Appropriations Commerce, Justice, Science, and Related Agencies Committee Subcommittee hearing titled «Oversight Hearing – Department of Justice» in the Rayburn Building in Washington, D.C., on June 2, 2026. (Tom Williams/CQ-Roll Call, Inc)
NOEM SAYS TRUMP ADMINISTRATION HAS LOCATED 127K MISSING MIGRANT CHILDREN LOST UNDER BIDEN
During the press conference, acting Attorney General Todd Blanche announced that three individuals, all purportedly illegal immigrants from Guatemala, had been indicted in the Northern District of Ohio for allegedly conspiring to smuggle more than a dozen children into the United States by «exploiting the loopholes created by the last administration.»
«This is one example, one indictment, but it is not unique. There are over 15,500 super-sponsor cases that we have identified, along with DHS. And again, these sponsor cases are when somebody sponsors more than three children, unrelated,» Blanche said.
Mullin took an emotional tone later in the press conference.
«What’s inhumane about taking care of our kids?» he asked. «As a father of six with three young girls, I’ll do whatever I have to do, I will. I will move heaven and hell to go find these kids.»
«We’re going to bring you to justice. We’re going to charge you, and we’re going to work side by side with Todd Blanch and DOJ to make sure you pay for your crimes,» Mullin added.
HUNDREDS OF JAILED ILLEGAL ALIENS RELEASED BACK ONTO BLUE-STATE STREETS DESPITE ICE DETAINERS, RECORDS SHOW

Sen. Markwayne Mullin, President Donald Trump’s pick for Homeland Security secretary, testifies during a Senate Committee on Homeland Security and Governmental Affairs hearing on Capitol Hill in Washington on March 18, 2026. (Manuel Balce Ceneta/AP Photo)
A 2021 HHS Office of Inspector General report found that large numbers of child migrant sponsors were not properly vetted before minors were released to them, including 19% of sponsors who authorities never received FBI fingerprint or state child abuse and neglect registry checks.
ICE SWEEPS UP CHILD PREDATORS, RAPISTS ACROSS US AS MULLIN TAKES HELM OF DHS

President Joe Biden carries a milkshake while visiting Nantucket for the Thanksgiving holiday in 2023. (BRENDAN SMIALOWSKI/AFP via Getty Images)
While internal government probes uncovered problems in the Biden administration’s processing of migrant children, the administration did take some action in response to abuse concerns and sponsor-vetting failures.
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
In July 2024, for instance, the Biden administration sued Southwest Key, a company that operated a processing facility for unaccompanied migrant children, alleging that employees sexually abused and harassed the minors in their care. The administration also accepted recommendations for reform following the 2021 HHS OIG report.
The DOJ and Biden’s office did not immediately respond to requests for comment.
DHS directed Fox News Digital to Mullin’s comments during the press conference when approached for additional comment.
«We found 146,000 kids so far. Some of these kids claimed that they were raped over 600 times. I don’t care who you are. If you can’t stand for law enforcement to go find these kids, who are you?» Mullins said during the press conference.
homeland security, sex crimes, migrant crime, illegal immigrants, markwayne mullin
POLITICA3 días agoVictoria Villarruel envió una corona de flores al funeral del Indio Solari y buscó diferenciarse del Gobierno
ECONOMIA1 día agoLa advertencia del economista más escuchado por Milei: «Si Argentina tiene éxito, va a ser cara»
POLITICA1 día agoManuel Adorni y su esposa decidieron acogerse al régimen de “inocencia fiscal” aunque aseguran que no declararán dólares












