Connect with us

INTERNACIONAL

«Esta guerra ocurre ante la mirada indiferente del mundo»: Sudán y la crisis humanitaria que la comunidad internacional ignora

Published

on


Más de 14 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y más de 11,5 millones son desplazados internos, lo que convierte a Sudán en la mayor crisis de desplazados del mundo. Se estima que el número de civiles muertos oscila entre 150.000 y 400.000, pero podría ser mucho mayor: ambos bandos se enfrentan a acusaciones de asesinatos, violaciones y limpieza étnica.

Esta guerra, que ya entra en su cuarto año, ha sido ampliamente ignorada, ya que el mundo se centra en Irán, Oriente Medio y Ucrania. Parte de la razón es que el país se ha mantenido prácticamente cerrado a la comunidad internacional.

Advertisement

Dos viejos aliados se disputan el poder: el ejército nacional, las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS), y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), una milicia con base en la conflictiva región sudoccidental de Darfur.

El acceso está estrictamente controlado por ambas partes, con visados restringidos y vastas zonas, especialmente en Darfur, inaccesibles. Sobre el terreno, el constante cambio de las líneas del frente, los ataques aéreos y la falta de protección real dificultan, y a menudo imposibilitan, el trabajo de ONG humanitarias y periodistas.

Advertisement

Desde que obtuvo la independencia del dominio británico-egipcio en 1956, Sudán ha estado asolado por la guerra. Dos conflictos que duraron décadas —1955-1972 y 1983-2005— enfrentaron al sur, mayoritariamente cristiano y animista, contra el norte árabe musulmán, culminando finalmente en la creación de Sudán del Sur como estado independiente en 2011.

Los beligerantes

En el centro de la tercera guerra civil del país se encuentran dos beligerantes. El general Abdel Fattah al-Burhan, de las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS), busca mantener el control de las instituciones formales del país y la idea de un Sudán unificado.

Advertisement

Su oponente es Mohamed Hamdan Dagalo, también conocido como «Hemedti», comandante de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR). Su poder no solo reside en su fuerza militar, sino también en el control del oro, las rutas de contrabando y las economías informales y del mercado negro en el oeste de Sudán, en la zona de Darfur.

Hace siete años, ambos bandos se aliaron en el golpe de Estado que puso fin a los 30 años de gobierno del presidente Omar al-Bashir. Sin embargo, las tensiones aumentaron debido a los planes para integrar las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) al ejército nacional, en medio de acusaciones de que Hemedti dirigía un gobierno paralelo.

Una guerra étnica y con violencia sexual como arma

Advertisement

Un frágil enfrentamiento derivó en una guerra abierta hace cuatro años, la mañana del 15 de abril de 2023. Y el conflicto sigue brutalmente.

El 15 de abril del 2026 se inició el cuarto año de la guerra en Sudán, una guerra civil y de limpieza étnica. La población se lleva la peor parte de la guerra, sufriendo brutales ataques en forma de asesinatos en masa, violencia sexual, tortura y detenciones.

Infraestructuras civiles críticas, centros de salud, personal médico y ayuda humanitaria siguen siendo blanco de ataques indiscriminados por las fuerzas de apoyo rápido y el ejército. Pero es una guerra que se ha librado sobre los cuerpos de mujeres y de niños.

Advertisement
La población se lleva la peor parte de la guerra. Foto: Reuters

La ONG francesa Médicos Sin Fronteras estuvo en Sudán, particularmente en Darfur, entre el 2024 y el 2025, pero tuvo que partir por razones de seguridad. Sin embargo han seguido allí documentando y denunciando las atrocidades que han definido este horrendo conflicto.

José Sánchez, coordinador médico de Médicos Sin Fronteras desde Port Sudán, sobre el Mar Rojo, en el área controlada por el gobierno, dialogó con Clarín en este nuevo aniversario de la guerra olvidada.

-José, a cuatro años de la guerra, ¿cuáles son las características más importantes de este conflicto?

-Sudán lleva tres años sumergida en una guerra donde se está atacando a la población civil de forma indiscriminada. Están aumentando los ataques con drones lejos de la línea del frente y, sobre todo, teniendo objetivos claros de infraestructuras civiles y hospitales. Se están atacando mercados, se están atacando escuelas. Se están atacando directamente hospitales y personal sanitario. La ayuda humanitaria sigue siendo bastante insuficiente. No está llegando a todos los sitios que debería. Hay un sistema de salud que ya de por sí estaba bastante frágil antes del comienzo de esta guerra, en abril del 2023, y ahora está totalmente colapsado.

Advertisement
José Sánchez, coordinador médico de Médicos Sin Fronteras.

Se están atacando mercados, se están atacando escuelas. Se están atacando directamente hospitales y personal sanitario. La ayuda humanitaria sigue siendo bastante insuficiente

José SánchezCoordinador Médico de MSF

Advertisement

-¿Por qué sigue siendo un conflicto sordo, que el mundo no quiere escuchar, cuando las principales víctimas son las mujeres, los niños, las familias?

-Pues todo esto que os contaba y todo lo que está pasando en Sudán, está pasando delante de la mirada indiferente de la comunidad internacional. Es como si no interesara este tipo de conflictos. Esta guerra está pasando en momentos en que hay otras guerras más mediáticas. No se le está dando tanta comunicación ni se está informando sobre lo que está pasando en Sudán y ya dura más de tres años este conflicto.

-¿Ambas partes usan la violencia sexual como arma de guerra?

Advertisement

-Correcto. Estamos viendo que se está generalizando el uso de la violencia sexual entre mujeres, hombres y niñas. Se utiliza para aterrorizar, para humillar, para degradar a las comunidades enteras. Y no solamente en lugares o en ataques armados. Está pasando cuando las mujeres o las niñas van a buscar leña para cocinar o a recoger agua. Nosotros hablamos por los casos que hemos tratado en nuestros hospitales. Más del 90% de los casos son realizados por hombres armados. Por lo que tiene un impacto directo en los tres años de conflictos que están sucediendo en Sudán.

Un niña de tres años, que pesa 5,3 kilos, es examinada en un hopital de Tawila. Foto: Giles Clarke/OCHA/ vía MSF

-Médicos Sin Fronteras tiene posibilidades de operar en todo Sudán. ¿Puede estar en Darfur Norte y Darfur Sur? ¿Dónde pueden operar con cierta seguridad?

-Desde Médicos Sin Fronteras actualmente apoyamos unos 15 hospitales y 20 centros de salud en nueve de los 18 estados que componen Sudán. Estamos apoyando hospitales y centros de salud en las dos partes. En las partes controladas por la Fuerza de Apoyo Rápido, en la parte de Darfur, y también en la parte controlada por el gobierno. Porque desde Médicos Sin Fronteras nos encargamos de proporcionar o de hacer llegar la salud a toda la población vulnerable. No importa en qué bando se encuentre. Actualmente hay muchas zonas donde tenemos el acceso restringido: o bien por seguridad o bien por procedimientos administrativos, que eso es lo que más impotencia nos da. Muchas veces tenemos la ayuda, tenemos los recursos, pero la ayuda no llega por burocracia administrativa. Hay gente que está muriendo por causas evitables. Las autoridades de Sudán y, aún más allá, la comunidad internacional no están haciendo nada para que esto deje de pasar.

Atacan los hospitales

Advertisement

-¿Ambas partes de la guerra los aceptan para que ustedes puedan operar en los hospitales o ayudar a determinadas clínicas o apoyar determinados programas?

-Los hospitales están siendo objetivo directo de los ataques, por lo que muchas veces es difícil operar o tener actividad dentro del hospital. Sin ir más lejos, hace dos semanas atacaron uno de los hospitales cerca de uno de nuestros proyectos. De diez personas asesinadas, siete eran personal médico que estaba desempeñando su labor. En 2025 solamente, según la Organización Mundial de la Salud, 4 de cada 5 muertes por ataques a la atención sanitaria ocurrieron en Sudán, que es una cifra escalofriante. Se ha perdido el respeto por completo a los hospitales, que deberían ser un lugar donde los pacientes y el personal que trabaja en ellos estuvieran seguros, y no está ocurriendo.

Personas desplazadas de El Fasher. Foto: Giles Clarke/OCHA vía MSF

-Ustedes hablan de mujeres y niños como víctimas, pero al mismo tiempo hay muchos desaparecidos en esta guerra. ¿Ellos siguen sin ser contactados o han sido asesinados o están desaparecidos también por la inseguridad que reina en el país o por los desplazamientos permanentes a los que están obligados a hacer para huir de la violencia?

-Si Sudán está considerada como la mayor crisis humanitaria del mundo es porque ya se estima que unos 14 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y están desplazados. Nueve millones dentro del país y cuatro millones buscando refugio en los países vecinos. Con esta masa de gente moviéndose y dejando sus hogares, con desplazamientos y con ataques durante el movimiento de estas personas, hay muchos niños que han perdido a sus padres; casi todas las familias han perdido a algún ser querido. Es un nivel de violencia bastante alto. Los casos de violencia sexual, pero también de violencia física. Hay gente que está sufriendo secuestros, extorsiones, torturas, muchas veces durante los movimientos de huida buscando un lugar seguro donde refugiarse.

Advertisement

-¿Cuáles son los lugares seguros? Por ejemplo, ¿se puede vivir en la capital, se puede vivir en Port Sudán y cuáles son los otros lugares seguros donde ustedes, Médicos Sin Fronteras, se pueden instalar?

-Estamos trabajando en nueve de los dieciocho estados. El resto de estados no son zonas donde necesiten una ayuda de emergencia como la que proporciona Médicos Sin Fronteras. La parte central del país, la zona de Kordofán, donde hay varios estados en el centro del país, es ahí donde se está situando la línea de frente, donde los conflictos son más activos y donde la seguridad muchas veces nos impide estar presentes. Pero se está aumentando mucho el ataque con drones. Esto hace que ya no solo haya ataques en la línea de frente, sino en las zonas más lejanas.

-Frente a la violencia sexual que de alguna manera caracteriza este horrendo conflicto, ¿qué rol juega el estigma y la ausencia de servicios de protección eficaces para las mujeres abusadas, para los niños abusados?

Advertisement

-Ya para una sobreviviente de violencia sexual es muy difícil tener acceso a un medicamento preventivo o a un tratamiento integrado. Y aún más tiene el estigma de la comunidad o el miedo a ser rechazada. En Médicos Sin Fronteras intentamos estar cerca de la sobreviviente e intentar dar un tratamiento de calidad. Pero muchas veces es imposible por esta restricción del acceso y también por la estigmatización que pueden sufrir; las sobrevivientes no acceden por miedo al tratamiento o a los centros donde proporcionamos este tipo de asistencia.

-¿Hay alguna representación en este momento de Médicos Sin Fronteras en El Fasher o simplemente las condiciones de seguridad no permiten a nadie estar allí?

-Todo ha sido tomado por la milicia. Actualmente no estamos en El Fasher. Tenemos equipos basados en Tawila, que es la ciudad a 60 kilómetros donde se están acogiendo miles de refugiados desplazados desde El Fasher, de cuando fue la toma por la parte de la Fuerza de Apoyo Rápido al final del mes de octubre del 2025. Allí es donde estamos atendiendo a personas que han sido testigos directos de lo que ocurrió en El Fasher. Han sido víctimas directas de violencia sexual, de tortura, de palizas, han sido testigos de asesinatos en masa. Mucha gente ha perdido a algunos de sus seres queridos. Todo esto lo sabemos por los testimonios que nos cuentan todos los desplazados que llegan o que hemos tratado en Tawila.

Advertisement

Las víctimas de El Fasher

-¿Se tiene una idea de cuánta gente finalmente murió en esas masacres terribles de El Fasher?

-Los datos en Sudán son algo bastante difícil de controlar porque hay dificultad de comunicación. No tenemos equipos que están allí directamente. Todo lo que sabemos es por lo que nos cuentan los pacientes que tratamos en nuestro centro. Pero se reporta que ha habido asesinatos en masa de grupos, muchas veces de etnias no árabes. Son los testimonios de nuestros pacientes lo que nos ayuda a entender lo que está pasando.

Advertisement

-¿Y quién controla Tawila ahora, que está tan cerca de El Fasher?

-Tawila está controlada por uno de los grupos considerados neutrales en este conflicto. Por eso los sudaneses que huyeron y que huyen todavía de las zonas donde el conflicto es más activo buscan refugio en estas zonas neutras, donde se considera que van a estar en seguridad. Pero estos ataques indiscriminados que están aconteciendo con drones y, sobre todo, teniendo como objetivo hospitales e infraestructuras civiles, hacen que ahora nadie esté seguro dentro del territorio de Sudán.

-Lo de los drones y los ataques a los hospitales es más o menos nuevo. Al inicio del conflicto no había ataques a los hospitales, ¿no?

Advertisement

-Nunca se ha respetado, porque uno de cada tres hospitales o centros de salud no funciona, o bien porque ha sido saqueado, vandalizado o atacado directamente durante estos tres años. Ahora es como si se hubiera aumentado el número de ataques a estas estructuras, tanto civiles como sanitarias, pero siempre ha sido algo constante durante estos tres años. Ahora está un poco más incrementado por el creciente uso de drones.

-José, ¿cuáles son las cifras sobre los sobrevivientes de la violencia sexual en esta guerra?

-Nosotros hemos tratado, en estos tres años, unas 3.300 personas sobrevivientes, mujeres y niñas. Pero es una pequeña muestra de lo que está pasando. Como decía, no llegamos a todas las sobrevivientes, bien porque no pueden acceder a un centro por razones de seguridad o bien por la estigmatización y la presión comunitaria que supone ser una sobreviviente de una violación. No tenemos datos generales de todos los casos que puede haber en el país, pero sabemos que estos 3.300 que hemos tratado no es el total. Tiene que haber muchos casos y seguimos sensibilizando a las comunidades y presionando en lo posible a los actores implicados en este conflicto para que dejen de usar la violencia sexual como un arma de guerra.

Advertisement

-¿Las víctimas fueron agredidas por individuos armados o por más de un agresor? ¿Y eran menores de 18 años? ¿Incluso había niños de hasta cinco años?

-Lo que sabemos por los testimonios que nos cuentan los sobrevivientes de violencia sexual es que se han cometido atrocidades y la gran parte, más del 90 por ciento, han sido causadas por hombres armados. Ha habido hombres también que han sido víctimas, niños, niñas, mujeres. Está generalizado el uso de la violencia sexual.

Advertisement
Advertisement

INTERNACIONAL

Ontario premier wants Republicans to lose House and Senate over Trump’s trade war

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Ontario Premier Doug Ford said on Thursday that he hopes Republicans in the U.S. lose both the House and Senate in the upcoming midterm elections, suggesting that voters should punish President Donald Trump for his moves to escalate the ongoing trade war with Canada.

Advertisement

«Hopefully, he’s going to lose the Senate. He’s going to lose Congress. I hope so, and hold him accountable,» Ford said.

«But we’ll see how that goes. We aren’t going to interfere in the U.S. election,» he continued.

Ford has become one of Trump’s most outspoken critics in Canada, accusing the president of attempting to move Ontario’s businesses and jobs across the border to the U.S.

Advertisement

CANADIAN PM TELLS TRUMP TO ‘STOP TRYING TO BE TOUGH’ IN TRADE FIGHT

The U.S. recently escalated the trade dispute by banning some Canadian dairy products and motorcycles as well as most alcoholic beverages after Canada’s retaliatory tariffs. (Anna Moneymaker/Getty Images)

«He’s not reliable at all,» Ford said. «He could make a deal today and then change his mind. And we’ve seen that over and over again.»

Advertisement

Ford said he still believes Trump would like to reach a deal before the midterms and that Canada should return to the negotiation table as soon as possible.

«I truly believe President Trump wants a deal before the midterms,» Ford said. «I could be wrong, but I think it’s best that we sit down and get a deal.»

Ford’s comments come just days after the U.S. escalated the trade dispute by banning some Canadian dairy products and motorcycles as well most alcoholic beverages after Canada’s retaliatory tariffs took effect on about $20 billion in U.S. goods.

Advertisement

Trump also took efforts to remove Canadian products from large, long-term U.S. government contracts.

Last year, Trump abruptly ended trade talks with Canada after the Ontario government broadcast an anti-tariff TV ad in the U.S., using quotes from former Republican President Ronald Reagan’s criticism of tariffs.

Trump and Ford have repeatedly exchanged personal jabs over the trade war.

Advertisement

NEW YORK GOV HOCHUL REJECTS TRUMP’S ‘LAKE AMERICA’ RENAMING WITH BLUNT MESSAGE

Trump places hand on Carney's shoulder outside White House

The U.S. president further escalated tensions with Canada when he signed an executive order to rename Lake Ontario as «Lake America.» (AP Photo/Evan Vucci)

Ford mocked Trump for keeping a portrait of Reagan near his desk while pushing for tariffs the former president had opposed, telling The Associated Press that Reagan would be «throwing up on him from the picture if he knew what was going on.»

Trump, meanwhile, has criticized Ford as «the less charismatic, intelligent, and overall unimpressive brother of the late, great, Rob Ford.»

Advertisement

The U.S. president further escalated tensions with Canada when he signed an executive order to rename Lake Ontario as «Lake America,» a rebranding that Canada does not recognize.

Canada, other international bodies and U.S. states are not forced to follow the renaming, but the order adds to the ongoing tensions between the two countries.

Ford said on Thursday that Trump had unintentionally strengthened Canada by forcing it to cut its dependence on the U.S.

Advertisement

«The only two good things Donald Trump has ever done for Canada» were that «he woke us up» and «he united the country like I’ve never seen before,» Ford said.

Trump sits in Oval Office during meeting with Canadian PM Carney, not pictured

Canadian Prime Minister Mark Carney suggested his country may hold off on further retaliation against President Donald Trump’s latest trade measures. (AP Photo/Evan Vucci)

Canadian Prime Minister Mark Carney suggested on Thursday that his country may hold off on further retaliation against Trump’s latest trade measures, describing them as «relatively modest» compared to earlier U.S. moves.

He said his government was still studying the U.S. measures and acknowledged they could have significant consequences for companies and industries, but he said that some of the new U.S. tariffs replaced others that the Trump administration had removed.

Advertisement

«We also recognize that, in the context of other things that the U.S. administration has done … that these are relatively modest measures,» Carney said at a cabinet retreat in Banff, Alberta.

The Associated Press contributed to this report.

canada, donald trump, politics, mark carney, midterm elections, republicans elections

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

No lo recuerdan, pero viven sus consecuencias: qué piensan las nuevas generaciones de EE.UU. sobre el ataque del 11-S

Published

on


Son unas 100 millones de personas desparramadas por todo Estados Unidos con algo en común: no habían nacido, o eran muy pequeñas, cuando se derrumbaron las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001.

Para ellos, el peor atentado terrorista sufrido en territorio estadounidense es un episodio lejano o que forma parte de una historia de la que no fueron testigos o no guardan ningún registro en su memoria.

Advertisement

Hoy, en el 25° aniversario de estos ataques perpetrados por la red Al Qaeda, millones de jóvenes estadounidenses buscan entender qué pasó aquella fatídica fecha que marcó un antes y un después en su país.

Cómo los jóvenes estadounidenses se enteran de lo que pasó el 11S

Cada estadounidense mayor de 35 años recuerda perfectamente dónde estaba y que hacía en el momento de los atentados. Pero son cada vez más los que no tienen registros sobre la fecha.

De hecho, el 10% de los adultos actuales nacieron después de 2001, según un reporte del centro de investigación Pew Research Center.

Advertisement

Beth Hillman, presidenta y directora ejecutiva del Museo del 11S de Nueva York, calcula que son unos 100 millones de estadounidenses, poco menos del 30% del total de la población estimada en 349 millones.

Son aquellos que se enteraron de los atentados por el relato de sus padres o de sus maestros.

“Cada año, en el 11 de septiembre a las 8:46am, cuando chocó el primer avión, nuestro director hace un anuncio por los parlantes. Él explica lo que pasó en ese minuto exacto, y pide que hagamos un minuto de silencio para ´conmemorar las vidas que fueron perdidas ese día´“, contó a TN la estudiante de secundaria Charlotte Bowen, alumna de la Beacon High School, en el condado de Dutchess, en el estado de Nueva York.

Advertisement
Bomberos y rescatistas trabajando entre los escombros y el humo durante el 11 de septiembre. (Foto: AP)

Bowen, de 17 años, afirmó: “Durante ese minuto se hace un silencio total. Se siente bastante fuerte ese silencio porque uno sabe que todos nos estamos imaginando lo mismo: ´lo que debe haber sido estar en uno de esos aviones´“.

“Además, ese silencio total en un colegio secundario se siente rarísimo; no es natural. Cuando el minuto se acaba, el director nos agradece y ahí se termina el anuncio”, comentó.

Leé también: Entre la espiritualidad y el boom económico: ¿qué tiene y qué le falta a la India para convertirse en una potencia mundial?

Advertisement

Es un acto simple, pero que recuerda un hecho que marcó para siempre al país.

Su escuela comunicó además que este viernes habrá una clase especial sobre el aniversario. “Nuestro profesor de Economia y Gobierno nos avisó que vamos a hablar de lo que pasó en los días previos al 11S, por qué pasó lo que sucedió ese día y el efecto que tuvo después”, contó.

Pero para ella, como para millones de niños, adolescentes y jóvenes estadounidenses, es un episodio difícil de asimilar.

Advertisement

Lo percibo como algo históricamente lejano, pero a la vez lo siento emocionalmente más o menos cercano, por el hecho de que mi mamá estuvo ahí y me ha contado historias de lo que ella vivió. Algunas veces me pongo a pensar y me causa sentimientos de temor. Pero históricamente lo veo como algo que pasó hace tiempo”, sostuvo.

Su madre, Erica Costalonga, es docente de español de la Manitou School de Cold Spring, en el estado de Nueva York. Nacida en la Argentina, estaba en Manhattan, a pocas cuadras de las Torres Gemelas, cuando ocurrió el ataque.

Ella sintió entonces el estruendo del primer avión cuando sobrevoló cerca del instituto de enseñanza de idioma inglés en el que estudiaba esa mañana. Pocos segundos más tarde, el aparato se estrellaría contra las primeras de las dos torres.

Advertisement
Una de las Torres Gemelas, tras el impacto del segundo avión (Foto: Twitter/SecretService).
Una de las Torres Gemelas, tras el impacto del segundo avión (Foto: Twitter/SecretService).

Veintinco años después, contó a TN que los más jóvenes “se interesan (por el tema del 11 de septiembre), pero lo perciben como algo que pasó hace mucho tiempo”.

“En mi escuela, que es privada e independiente y va hasta octavo grado, no se hace una mención específica del 11S justo en la fecha del aniversario. En lugar de eso, el tema se incorpora de forma orgánica en diferentes materias a lo largo del año”, indicó.

Según afirmó, el episodio se comenta “en materias de humanidades como historia, o al hablar de los bomberos de la comunidad con los más chicos”.

Leé también: A 25 años del 11S: Al Qaeda sigue vigente, pero su influencia quedó reducida por el avance del Estado Islámico

Advertisement

“Recuerdo que mi hija tuvo que leer en tercer grado una historia de ficción que transcurría durante los hechos del 11S. Yo estaba preocupada porque no quería que le generara miedo o preocupación, pero ella lo percibía como algo que había ocurrido hacía muchísimo tiempo, como un hecho lejano del pasado”, sostuvo.

Lucía, cuyo apellido se preserva por pedido de sus padres latinos, tiene 12 años y estudia en una escuela primaria de Austin, en Texas.

“En mi escuela casi siempre se enfocan más en los héroes, en la historia de la gente que estaba en los aviones y trataron de hacer algo o avisar lo que estaba pasando. O en la gente que entró a las torres para salvar a las víctimas. A veces también nos muestran un video con la historia de algun héroe”, contó a TN.

Advertisement
El “Hombre que cae”, la dramática foto de una de las víctimas del 11S. (Foto: AP)
El “Hombre que cae”, la dramática foto de una de las víctimas del 11S. (Foto: AP)

Se trata de una manera de preservar fresca en la memoria colectiva un hecho traumático que marcó a fuego la historia contemporánea estadounidense, pero de la que cada vez más norteamericanos se sienten ajenos por no haberlo vivido personalmente.

Por ello, el Museo del 11S de Nueva York busca mantener vivo el recuerdo a través de la divulgación, la educación y la implicación de las nuevas generaciones en un hecho trascendente de la historia nacional.

Así, forma voluntarios para conectar con los más jóvenes durante visitas escolares al museo, que recibe 2,4 millones de visitantes al año.

Una investigación de Pew Research Center, realizada entre jóvenes de 18 a 24 años, reveló que el 60% de este segmento de la población estadounidense se enteró de los atentados en clase o a través de tareas escolares.

Advertisement

Un 16% oyó hablar del tema por familiares o amigos, un 8% leyendo o viendo videos por su cuenta y un 1% de “otra forma”. El 14% no está seguro siquiera de cómo se enteró.

Pero todos ellos guardan algo en común: conviven “con las consecuencias de las decisiones que se tomaron tras el 11S”, como políticas de inmigración más agresivas o las invasiones militares en Afganistán e Irak, dijo Deepa Iyer, autora de ‘We Too Sing America’, un libro que aborda el impacto de los atentados terroristas en las comunidades del sur de Asia, árabes y musulmanes, citada por EFE.

Más allá de los recuerdos y la memoria, los atentados terroristas del 11 de septiembre cambiaron para siempre la realidad del país.

Advertisement

11 de septiembre de 2001, Estados Unidos, Sumario

Continue Reading

INTERNACIONAL

Cuba: ¿se puede formar personas libres con semejante sistema educativo?

Published

on



El día 1 de septiembre inició el curso escolar en Cuba. Dos videos sobre hechos ocurridos en dos escuelas primarias a casi mil kilómetros de distancia una de otra, ponen de manifiesto la profunda crisis de valores en la Mayor de las Antillas.

En la Escuela Primaria Amistad Cuba-México, de la barriada “El Fanguito”, municipio Plaza de la Revolución, inauguraron el curso con una violenta demostración de combate de artes marciales, protagonizada por las mismas tropas especiales que envían a reprimir a las madres que salen con sus niños a protestar contra los apagones. Fueron a abonar el miedo.

Advertisement

En Santiago de Cuba, en la Escuela Primaria Santiago Callejas, una maestra da la bienvenida a los niños de 5 a 11 años con un discurso que parecía destinado a los miembros de un Núcleo del Partido Comunista.

Desde El Cobre, en la misma provincia oriental, la familia Reyes Isaac afirmó que en la primera semana de clases apenas enviaron a sus niños a la escuela porque no tenían cómo alimentarlos. Lo mismo me explican desde varios municipios de la provincia Granma. La crisis es material, moral y espiritual y afecta a toda la nación.

El 22 de enero de 1998, durante su histórica visita a Cuba, San Juan Pablo II, hablando en Santa Clara sobre la familia y la educación, afirmó que los padres “deben poder escoger para sus hijos el estilo pedagógico, los contenidos éticos y cívicos y la inspiración religiosa” en que desean formarlos.

Advertisement

El Pontífice fue todavía más lejos: recordó que los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos, que esa responsabilidad constituye un derecho insustituible e inalienable y que las atribuciones educativas del poder público no autorizan al Estado a sustituir a la familia.

Veintiocho años después, esas palabras conservan una extraordinaria actualidad ante la dramática situación en que comenzó en Cuba el curso escolar 2026-2027.

Cerca de 1,4 millones de estudiantes regresaron el 1 de septiembre a más de 10.000 escuelas en un país golpeado simultáneamente por apagones, escasez de combustible, problemas de abastecimiento de agua, deterioro del transporte, falta de alimentos y una profunda crisis económica.

Advertisement

La educación no existe aislada de la realidad en que vive el niño.

¿Cómo puede estudiar adecuadamente un menor que pasó buena parte de la noche sin electricidad, soportando calor, mosquitos y dificultades para dormir? ¿Cómo puede concentrarse quien llega al aula sin desayunar o insuficientemente alimentado? ¿Cómo puede mantener un rendimiento adecuado el estudiante cuya familia dedica casi todas sus energías a encontrar comida, agua, medicamentos o transporte?

Según fuentes oficiales, el curso comenzó con una cobertura docente de apenas del 73%. Se calcula un déficit de aproximadamente 21.000 maestros, y La Habana ha tenido que recibir unos 3.000 docentes procedentes de provincias orientales. También se está recurriendo a jubilados, estudiantes universitarios y profesionales de otros sectores para cubrir aulas.

Advertisement

A ello se suma la crisis del transporte. Hay lugares donde trasladarse a una escuela se ha convertido en una verdadera odisea. Associated Press documentó incluso familias utilizando carretas tiradas por caballos debido a la ausencia de transporte disponible. La falta de combustible y el deterioro del transporte público ya afectaron gravemente la asistencia durante el curso anterior.

Tampoco existen uniformes suficientes. Al comenzar el curso solo se había logrado cubrir alrededor del 12 % de la demanda de uniformes para la enseñanza primaria. Los apagones, la falta de combustible, las dificultades industriales y la carencia de materias primas han impedido producirlos en las cantidades necesarias. El propio Ministerio de Educación tuvo que flexibilizar su utilización.

Faltan asimismo materiales escolares, existen graves dificultades con la alimentación y las familias tienen que asumir gastos que sus ingresos muchas veces no permiten cubrir. La crisis ha llegado al extremo de que en determinados centros los estudiantes necesitan llevar lámparas recargables para hacer frente a los apagones.

Advertisement

Pero la tragedia de la educación cubana no es solamente material. También existe un problema de libertad, derechos, pluralismo y formación ética.

Cuba ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño. Este instrumento reconoce a los menores derechos a la libertad de expresión, pensamiento, conciencia y asociación. Sin embargo, el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas ha reclamado al Estado cubano que garantice efectivamente la libertad de expresión de los menores y evite restricciones desproporcionadas.

En sus observaciones de 2022, ese mismo Comité formuló preocupaciones y recomendaciones respecto al ejercicio efectivo de derechos fundamentales de los niños cubanos.

Advertisement

Una verdadera educación no puede consistir únicamente en enseñar matemáticas, historia o gramática. Educar significa formar personas capaces de pensar por sí mismas, preguntar, discrepar, comparar ideas, buscar información y desarrollar libremente sus convicciones.

Una escuela que pretende imponer una única interpretación política del país, de la historia y de la sociedad deja de cumplir plenamente esa misión.

El niño cubano necesita educación, no adoctrinamiento. Necesita maestros bien preparados y dignamente remunerados; aulas con electricidad y agua; alimentación suficiente; transporte; libros, uniformes y otros materiales. Necesita llegar a clases descansado, bien alimentado y saludable.

Advertisement

Pero también necesita algo igualmente importante: libertad para pensar. Y sus padres necesitan recuperar el derecho a participar decisivamente en la formación moral, ética, religiosa y cívica de sus hijos.

San Juan Pablo II lo dijo en Santa Clara hace casi tres décadas: el Estado tiene responsabilidades en materia educativa, pero no puede sustituir a los padres.

Hoy la crisis educativa cubana reúne dos tragedias en una sola: la pobreza material de las escuelas y la falta de libertades que impone el régimen.

Advertisement

A un niño que tiene hambre, que no duerme por los apagones, sin adecuados maestros, sin alimentos, transporte, materiales o medicamentos, le resulta difícil aprender y vive en condiciones adversas para desarrollarse.

Pero también se perjudica al niño cuando se le enseña qué debe pensar en lugar de enseñarle a pensar.

Cuba necesita un sistema de educación capaz de desarrollar la inteligencia, fortalecer los valores, liberar el espíritu y sostener una sociedad libre y próspera. Una educación donde la familia, la escuela y la sociedad acompañen al niño, pero donde ninguna autoridad pretenda adueñarse de su conciencia.

Advertisement

economy,essential,horizontal,school,cuba,clases cuba

Continue Reading

Tendencias