ECONOMIA
Estrategia del millón de pesos: broker da su receta para invertir en 13 acciones y CEDEARs

Un importante broker de la City, Bull Market, salió a mostrar cómo reordenó su cartera recomendada de acciones para abril y dejó una hoja de ruta que combina papeles argentinos, CEDEARs y una cobertura contra el Nasdaq. El cambio más visible fue la reducción de Mirgor en 5 puntos porcentuales para dar ingreso a Caterpillar con 5%, mientras el corazón del portafolio sigue concentrado en un puñado de apuestas locales bien definidas.
La foto general está construida alrededor de sectores y nombres donde el bróker entiende que todavía hay recorrido, con un sesgo claro hacia energía, gas y bancos, y con una protección explícita para un contexto internacional que puede seguir cargado de ruido.
Según el informe, la composición quedó distribuida así: Autopistas Del Sol (AUSOL), Central Puerto, Pampa Energía, TGS, Galicia y Microsoft con 10% cada una; Mirgor, Mercado Libre, Berkshire Hathaway, Transener, Ecogas y Caterpillar con 5% cada una; y una cobertura de 10% en PSQ, el inverso del Nasdaq.
El núcleo del portafolio
Bull Market se sostiene que la prioridad debe estar puesta en Central Puerto, Pampa Energía, TGS y Grupo Financiero Galicia, al punto de que entre esos cuatro nombres deberían explicar entre 60% y 70% de la cartera. El documento define a CEPU y PAMP como el corazón del bloque energético, a GGAL como la apuesta financiera principal y a TGS como una posición de mediano plazo asociada al crecimiento del negocio gasífero y exportador.
Y es que, en la visión del bróker, Argentina atraviesa una etapa en la que el mercado local podría desacoplarse parcialmente del malhumor externo si vuelve el apetito por riesgo. De hecho, en los supuestos macro del trabajo, Bull Market plantea que el equity argentino «cortó beta» contra Wall Street en momentos de tensión geopolítica y que, si el benchmark estadounidense recupera la tendencia alcista, podría aparecer un rally adicional por impulso externo.
Esa idea explica por qué el portafolio no se arma con una lógica puramente defensiva. Hay cobertura, sí, pero el grueso del capital sigue apostado a compañías locales que dependen de tarifas, infraestructura, energía, producción y profundización financiera. En otras palabras, no se trata de una cartera diseñada para esconderse, sino para capturar un escenario en el que el mercado argentino todavía tiene espacio para recomponer valoraciones.
1
Por qué se inclina por Central Puerto, Pampa, TGS y Galicia
En el caso de Pampa Energía, el informe remarca que el contexto internacional ayudó con una fuerte suba del petróleo, pero no se queda solo en eso. También subraya que la empresa mostró un balance sólido y un aumento superior al 30% en su producción total. A eso suma su participación en proyectos ligados a exportación e infraestructura, como VMOS y Southern Energy, y el anuncio para entrar al RIGI con un proyecto de u$s4.500 millones para el upstream en Rincón de Aranda.
En TGS, Bull Market destaca que la empresa presentó en la Argentina Week un proyecto de u$s3.000 millones, con finalización estimada en 45 meses, que podría generar u$s1.200 millones anuales en exportaciones. El reporte además resalta que a fines de marzo se aprobaron nuevos cuadros tarifarios con vigencia desde el 1 de abril, algo que podría mejorar capturas de precio tanto en regulados como en no regulados y terminar impactando en los próximos balances.
Aunque el documento no desarrolla en la misma extensión a Central Puerto y Galicia dentro de las páginas que detallan los drivers mensuales, sí deja claro el lugar que ocupan dentro del esquema general. Central Puerto forma parte del bloque energético central y Galicia aparece como la ficha para capturar una eventual mejora del crédito y una mayor profundidad del sistema financiero. No son dos posiciones accesorias: son parte del corazón de la apuesta del mes.
AUSOL, Ecogas y Transener
Dentro del pelotón de posiciones de 5% y 10%, hay otros casos que ayudan a entender la lectura sectorial de Bull Market.
En AUSOL, el informe remarca que desde el 7 de marzo rigen nuevas tarifas de peaje aprobadas por Vialidad Nacional, con subas de más del 30% en Telepase y de más del 40% promedio entre clases y medios de pago.
A eso se suma un balance que mostró un derecho a cobro de casi u$s100 millones por encima del ejercicio 2024. Aunque la empresa sigue sin distribuir dividendos por su frente judicial abierto, el reporte marca que la reserva facultativa para distribuir en el futuro continúa creciendo.
En Transener y Ecogas, aunque en la lámina principal no se explaya con igual nivel de detalle, su inclusión mantiene la lógica de reforzar la exposición a servicios públicos, transporte y distribución de energía en un contexto donde el mercado vuelve a mirar con atención la normalización tarifaria y los negocios regulados.
El cambio del mes pasa por Caterpillar
La novedad de abril para la sociedad de bolsa pasa por Caterpillar. El bróker le abrió un lugar del 5% con una tesis que se apoya en un cambio estructural y no en un rebote corto de negocio cíclico tradicional.
Bull Market sostiene que la empresa está siendo empujada por la demanda de energía y electricidad que requieren los centros de datos vinculados a inteligencia artificial. En esa mirada, Caterpillar ya no debe ser leída solamente como una firma dependiente de construcción, minería o tasas, sino como un proveedor que puede capturar una porción del gigantesco gasto energético asociado al boom de la IA.
El informe remarca que su división de energía fue la más grande y de mayor crecimiento, con un avance interanual del 23% en el último trimestre de 2025, un salto de 44% en ventas de generación de energía y márgenes de segmento del 19,6%.
La tesis se vuelve todavía más agresiva cuando se mira la cartera de pedidos, aquí, Bull Market señala que Caterpillar cuenta con un backlog de u$s51.000 millones, equivalente a dos años de ingresos asegurados, tras un crecimiento del 71%. También plantea que, si la energía in situ para centros de datos termina representando apenas una parte del gasto global en infraestructura IA, el mercado direccionable podría sumar entre u$s150.000 millones y u$s200.000 millones en cinco años.
Ahora bien, el propio informe también expone los riesgos ya que la sociedad de bolsa menciona costos arancelarios adicionales por u$s2.600 millones en 2026, equivalentes a cerca de 3,8% de la base de ingresos proyectada, y advierte sobre una eventual desaceleración del CAPEX en infraestructura de IA si el ciclo pierde fuerza o si el contexto macro se deteriora.
Microsoft, Mercado Libre y Berkshire
Microsoft aparece con 10% como representación tecnológica de largo plazo mientras que, Mercado Libre, suma otro 5% y Berkshire Hathaway otro 5% como componente más moderado y diversificador. Ese trío cumple una función importante.
- Evita que la cartera quede completamente atada al humor argentino
- Aporta empresas de escala internacional con negocios consolidados
- Equilibra la agresividad del bloque local con activos que pueden funcionar como ancla cuando la volatilidad de la plaza doméstica se dispara.
De hecho, el mismo reporte explica que Berkshire debe pensarse como una exposición más conservadora dentro del universo accionario, mientras que Microsoft conserva un lugar estratégico aunque el documento admite que «es una apuesta más de largo plazo».
La necesidad de cobertura
Otro dato central del portafolio es el 10% en PSQ, el ETF inverso del Nasdaq. Esa posición cumple un papel que muchos inversores minoristas suelen pasar por alto cuando miran carteras recomendadas ya que no todo el armado busca subir a cualquier precio; una parte está pensada para proteger el capital si el mercado internacional vuelve a empeorar.
Ese punto dialoga con el marco externo que describe el informe: tensiones geopolíticas, riesgo sobre petróleo, ruido en tasas internacionales y un escenario donde la volatilidad todavía no desapareció.
Como queda el portafolio del millón
Así, el portafolio del millón queda armado con mayor concentración en energía, gas y bancos a través de nombres como Central Puerto, Pampa, TGS y Galicia, una porción complementaria en acciones y CEDEARs para diversificar, y una cobertura con PSQ para amortiguar eventuales sacudones de Wall Street.
- Mirgor (MIRG): 5% = $50.000
- Autopista del Sol (AUSOL): 10% = $100.000
- Central Puerto (CEPU): 10% = $100.000
- Pampa Energía (PAMP): 10% = $100.000
- Inverso Nasdaq (PSQ): 10% = $100.000
- Mercado Libre (MELI): 5% = $50.000
- Transportadora Gas del Sur (TGS): 10% = $100.000
- Berkshire Hathaway (BRK.B): 5% = $50.000
- Grupo Financiero Galicia (GGAL): 10% = $100.000
- Transener (TRAN): 5% = $50.000
- Ecogas (ECOG): 5% = $50.000
- Microsoft (MSFT): 10% = $100.000
- Caterpillar (CAT): 5% = $50.000
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,acciones,inversiones,cedear
ECONOMIA
El valor que debería tener el dólar según uno de los economistas que más escucha la City porteña

El tipo de cambio está bajo en términos históricos, según el diagnóstico de Enrique Szewach, exdirector del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El economista, una de las voces más escuchadas en la City porteña, advirtió que el dólar debería valer bastante más de lo que marca hoy el tablero.
Szewach comparó el valor actual con el dólar de diciembre de 2023, cuando Javier Milei lo fijó en $800. Ese mismo tipo de cambio, ajustado por inflación, hoy equivaldría a casi $2.100. La brecha con el valor oficial muestra el atraso cambiario acumulado en poco más de un año.
El analista planteó un problema estructural que complica cualquier cálculo de tipo de cambio en Argentina. Las variables macroeconómicas nunca se mantienen en niveles promedio por mucho tiempo: siempre están muy arriba o muy abajo, nunca en el centro. Esa volatilidad histórica dificulta proyectar un valor de equilibrio sostenible.
El contexto internacional tampoco ayuda. El fortalecimiento global del dólar complica la situación para una economía que sigue «atada» a esa moneda como referencia de ahorro y comercio exterior.
El impacto se siente especialmente frente al real brasileño, la moneda del principal socio comercial de Argentina. Szewach remarcó que el tipo de cambio bilateral con Brasil está muy bajo, lo que afecta la competitividad de las exportaciones argentinas.
Por qué los argentinos sienten que el país está caro
Szewach describió un fenómeno particular de la economía argentina: los ciudadanos miran los precios locales «como turistas». La razón es simple: su ahorro está dolarizado, entonces evalúan el costo de vida en moneda extranjera.
Comparado con los valores de 2023, la sensación generalizada es que Argentina está cara en dólares. Esa percepción no es infundada: con el tipo de cambio atrasado, el poder de compra en moneda extranjera efectivamente cayó.
La comida en un restaurante, un alquiler o una compra en el supermercado pesan más en dólares que hace un año y medio. Para quien cobra o tiene ahorros en esa divisa, el país perdió atractivo en términos de costos.
Cuánto debería valer el dólar según el economista
El economista puso números concretos sobre la mesa. Si se evaluara el tipo de cambio en términos reales para recuperar equilibrio, el dólar tendría que valer $1.700. Ese nivel representa un salto significativo respecto al valor oficial actual.
Pero Szewach agregó una advertencia crucial que complica esa proyección. El precio del dólar no puede analizarse de forma aislada: interactúa con el resto de las variables económicas, especialmente la inflación.
«Si el dólar sube a $1.700 y aumenta la tasa de inflación en la misma proporción, te quedás en el mismo lugar», precisó el analista en diálogo con Ahora Play. La devaluación sin ancla nominal solo traslada el problema a los precios internos.
Esa dinámica explica por qué una corrección cambiaria brusca no resuelve mágicamente el atraso. Si todos los precios se ajustan al mismo ritmo que el dólar, el tipo de cambio real vuelve al punto de partida.
El cambio de régimen que comparó con el menemismo y el kirchnerismo
Szewach también analizó el cambio de régimen impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Consideró que este proceso es tan fuerte como los ocurridos durante el menemismo o el inicio del kirchnerismo, dos momentos de quiebre en la política económica argentina.
Sin embargo, el economista cuestionó la naturaleza del ajuste fiscal y su impacto en la microeconomía. Según su visión, el Estado argentino se achicó bajando salarios y empleo público, pero también transfiriendo costos al sector privado.
«Cuando el sector público tiene superávit, lo paga el sector privado», aseveró. El Estado no bajó el gasto en términos absolutos: simplemente trasladó ese costo a las familias y las empresas.
Szewach ejemplificó este punto con la quita de subsidios a la energía y al transporte. Si antes un usuario pagaba $10 por un servicio y ahora paga $30, el Gobierno no redujo realmente el gasto: lo pasó al consumidor final.
Esa lógica explica por qué el superávit fiscal convive con un deterioro del poder adquisitivo. El ajuste no desapareció: cambió de manos, del Estado a los hogares.
Qué hace falta para que un tipo de cambio bajo sea sostenible
El economista cerró su análisis señalando lo que considera la falencia estructural del modelo actual. Hoy falta inversión estatal en áreas clave como infraestructura y educación, dos sectores que determinan la productividad de largo plazo.
Según Szewach, esos factores son los que harían que un tipo de cambio bajo fuera realmente razonable y sostenible. Sin inversión en capital humano y físico, la economía no puede sostener una apreciación real del peso.
La competitividad genuina no viene solo de un dólar alto o bajo. Requiere una estructura productiva que pueda competir incluso con tipo de cambio apreciado, algo que demanda inversión sostenida en el tiempo.
Para el analista, el debate sobre el nivel del tipo de cambio es incompleto si no se discute simultáneamente el rol del Estado en la creación de capacidades productivas. El dólar es una variable de ajuste, pero no un motor de crecimiento por sí mismo.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dólar,atraso cambiario
ECONOMIA
Federico Domínguez: “El superávit fiscal es la política social más efectiva que tuvo Argentina en décadas”

La caída del 1,5% de la actividad económica en abril, medida por el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), volvió a poner sobre la mesa los interrogantes sobre la velocidad de la recuperación. En ese contexto, el analista financiero Federico Domínguez analizó en Infobae al Regreso el escenario económico, defendió el rumbo fiscal del Gobierno y sostuvo que el principal desafío sigue siendo consolidar la estabilidad macroeconómica sin perder de vista el impacto social de la transición.
Durante la entrevista con Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos, Matías Barbería y Gustavo Lazzari, Domínguez afirmó que “el superávit fiscal es la política social más efectiva que tuvo Argentina en décadas” y sostuvo que las principales variables económicas muestran una mejora respecto del inicio de la gestión de Javier Milei.
Según explicó, desde diciembre de 2023 el Gobierno logró reducir la pobreza, mejorar algunos indicadores sociales y ordenar las cuentas públicas. “Bajaste la pobreza del 54 al 28, la pobreza infantil, tenés superávit fiscal, bajaste la deuda consolidada y estás construyendo sobre bases firmes”, resumió.
El impacto de la demanda de dinero
Para Domínguez, uno de los factores que limitó el crecimiento durante los últimos meses fue la fuerte caída de la demanda de pesos registrada el año pasado, especialmente durante el proceso electoral.
“Los argentinos, frente al miedo de que pudiera sufrir el programa económico o hubiera un regreso del populismo, dijeron: ‘No queremos pesos’. Eso obligó al Gobierno a absorber liquidez, elevó las tasas de interés y terminó resintiendo la actividad económica”, explicó.
Aun así, consideró que el escenario de mediano plazo continúa siendo favorable. Recordó que el Producto Bruto Interno creció 4,4% el año pasado y destacó que la mayoría de los organismos internacionales proyectan una expansión de entre 3% y 4% para este año.
En ese sentido, sostuvo que, si se mantiene el orden fiscal, avanza la desregulación y continúa la apertura económica, “Argentina puede duplicar sus exportaciones en cinco o seis años”.
Domínguez también reconoció que la mejora no alcanza de la misma manera a todos los sectores de la economía y que la transición genera costos.
“No podés arreglar ochenta años de populismo en dos años”, sostuvo, aunque insistió en que la tendencia general es positiva. Señaló que actividades como los hidrocarburos, la minería y el agro están liderando la recuperación, especialmente en el interior del país, pero admitió que esos beneficios tardan en trasladarse al resto de la economía.
“El tiempo que tarda en girar esa rueda es mucho y hay gente que no tiene tanto tiempo para esperar”, reconoció.
La discusión derivó hacia la situación de las pequeñas y medianas empresas y de la industria del conurbano bonaerense, dos de los sectores que todavía muestran mayores dificultades. Frente a ese escenario, el analista aseguró que el margen de acción del Gobierno nacional desde el frente fiscal es limitado y reclamó un mayor compromiso de provincias y municipios.
“Las provincias siguen masacrando con Ingresos Brutos, que se acumulan en toda la cadena productiva, y las tasas de Seguridad e Higiene son delictivas. Ese esfuerzo tiene que ser compartido”, planteó.
Consultado por la lenta recuperación de la inversión privada y del empleo formal, pese a la desaceleración de la inflación, Domínguez atribuyó parte de esa situación a la incertidumbre que atravesó el año electoral.

“Las decisiones de inversión se toman con meses de anticipación. La volatilidad política impactó sobre los proyectos futuros y también hubo un anticipo de importaciones de bienes de capital por expectativas de una suba del tipo de cambio”, explicó.
Respecto de las preocupaciones sociales por el empleo y el poder adquisitivo, consideró que todavía existen sectores que atraviesan dificultades, aunque insistió en que el balance general es mejor que el de fines de 2023.
“El conjunto de los argentinos está mejor que en 2023. Después hay sectores más perjudicados y gente que la sigue pasando mal. Pero las políticas públicas tienen que pensar en el conjunto de la sociedad, no solamente en sectores específicos”, afirmó.
Al volver sobre el eje fiscal, reiteró que el equilibrio de las cuentas públicas constituye el principal activo del programa económico. “El superávit fiscal es la política social más efectiva que tuvo Argentina en décadas”, insistió.
Como cierre, relativizó que la preocupación por el empleo sea un fenómeno nuevo. “Siempre existió. En 2023 la gente también tenía miedo porque no llegaba a fin de mes y había un 54% de pobres. Es natural que haya temor a perder el trabajo en un país con la inestabilidad macroeconómica que tiene Argentina”, concluyó.
—
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
federico domínguez
ECONOMIA
El BCRA salió a ponerle un freno al dólar, tras la inyección de pesos del Tesoro en el mercado

El Gobierno está dando señales de que, pese a que en el discurso defienda la flotación cambiaria, no le gusta la aceleración que tomó el dólar y está dispuesto a intervenir para frenarlo.
El dólar mayorista llegó este lunes hasta los $1.481, el valor más alto en ocho meses. Esto, además, supone un quiebre de tendencia: al término de junio, por primera vez en el año, la tasa devaluatoria será mucho más alta que la inflación del mes, dado que el dólar subió un 5,2%, y los analistas esperan un IPC inferior al 2%.
Y todo indica que hay una demanda sostenida como para que continúe en esa senda. Por lo pronto, este es el momento del año en el que se produce el «efecto aguinaldo», por el cual hay una transferencia masiva de capital desde la caja de las empresas a los bolsillos de los asalariados. Tradicionalmente, suele ser un momento de suba estacional en la compra de billetes en los bancos.
La expectativa es que el balance de junio arroje una compra de dólares superior a la de mayo –unos u$s2.667 millones, de los cuales lo que se compró en efectivo con finalidad de ahorro fue u$s1.804 millones.
Y, también coincidiendo con esa necesidad de mayor liquidez en el mercado, Toto Caputo hizo el viernes pasado algo que no había hecho en todo el año: apagó la «aspiradora de pesos» que venía aplicando en cada licitación del Tesoro, canceló parte de la deuda en vez de «rollearla» y, en definitiva, inyectó $3 billones con los que expandió la base monetaria.
En los bancos había una queja por la falta de liquidez, algo que se venía evidenciando en las subas de las tasas de operaciones interbancarias o en los préstamos de cortísimo plazo.
Pero se está produciendo un contraste entre los dos jugadores principales de la política económica, porque mientras el Tesoro expande pesos, el Banco Central asumió, como tantas veces, la tarea de cuidar que ese dinero no vaya a presionar el precio del dólar. Para ello, está utilizando las herramientas de vender bonos ajustables por dólar -conocidos en el mercado como Lelinks-.
La mano del BCRA para contener al dólar
Y, además, el BCRA sigue interviniendo en el mercado de futuros, con posturas que no sólo tiraron abajo las cotizaciones de los contratos, sino que hicieron mucho más barata la toma de los «seguros contra devaluación».
Este lunes se llegó a un volumen de 3,9 millones de contratos en interés abierto del mercado A3 -ex Rofex-, y los analistas ven una clara intención, por parte de Santiago Bausili, presidente del Central, de ponerle un freno al dólar.
El síntoma que llamó la atención es la gran compresión en la tasa implícita de los contratos futuros. Esa tasa es el costo de la cobertura que toma el inversor para estar a resguardo de una devaluación imprevista.
Ya la semana pasada había llamado la atención que, en las posiciones más cortas, la tasa había caído a 12% nominal anual. Es una tasa menor que la que se consigue por hacer una colocación en pesos, que puede superar el 24% en bonos de renta fija.
Con el correr de los días, esa tasa de corto plazo cayó a 9,88% y este lunes pasó directamente a terreno negativo. Es decir, la cobertura en futuros no sólo no cuesta dinero sino que tiene una ganancia y, de esa manera, estimula a quienes tienen liquidez a mantenerse en activos pesificados.
El contrato que vence a fines de julio también vio una reducción de la tasa, que quedó en 17,3% nominal anual, mientras que la cobertura de agosto quedó en 19,9%.
Si bien es típico que todos los fines de mes haya un volumen haya un aumento en la operatoria de los futuros, por un manejo de caja de las empresas, en esta ocasión hay un condimento particular: los analistas del mercado financiero habían previsto que, una vez pasada la fecha de vencimiento del bono «dólar linked» -algo que ocurrió el jueves-, el BCRA ya no tendría tantos motivos para intervenir.
El argumento era que el Central estaba «pulseando» contra los bonistas, que querían hacer subir al tipo de cambio, porque les permitía cobrar más pesos al vencimiento de las Lelinks -el volumen que vencía, en pesos, era equivalente a u$s2.000 millones. Sin embargo, después de pasado ese momento, el BCRA no sólo no se retiró, sino que intensificó su intervención.
«Chau dólar alto»
Lo que está llamando la atención de economistas y empresarios es el hecho de que, pese a esta intervención oficial, y sobre todo pese a la abundancia de dólares en un momento de boom exportador, el tipo de cambio continúa su tendencia alcista.
Para quienes se quejaban del atraso cambiario y de las dificultades competitivas de la industria, lo que está ocurriendo es una buena noticia. Pero en el gobierno sienten que lo que ocurre va en contra de su discurso.
Sin ir más lejos, este mismo lunes, ante un auditorio de empresarios pyme, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, dijo que la nueva etapa de la economía argentina le iba a decir «adiós al dólar alto y a los salarios bajos», y que los empresarios debían esperar la mejora de competitividad no a través de devaluaciones sino de mejoras en la eficiencia.
El funcionario instó a los empresarios a «cambiar el chip», en el sentido de no continuar con la estrategia de acumular stock y trabajar con márgenes altos. La nueva etapa implicará, desde su punto de vista, menores márgenes y más apalancamiento crediticio, para aprovechar la tendencia al abaratamiento de las tasas de interés.
El auditorio lo aplaudió al término del discurso, pero las encuestas entre directivos pyme siguen mostrando que hay una queja generalizada por el elevado costo de la financiación, así como por las condiciones más exigentes que plantean los bancos. Ese punto se agravó tras la crisis de morosidad, que en los hechos llevó a un desplazamiento del crédito hacia el sector de mejor calidad.
Un segundo semestre en verde
Pero la frase de Furiase que dejó más en claro la resistencia a convalidar una aceleración del dólar fue la que describió la situación de fines del año pasado. El funcionario dijo que si el gobierno hubiese hecho caso a quienes pedían la devaluación, se habría producido un contagio inflacionario, con el agravante de que el BCRA igualmente no habría podido comprar dólares.
Además, recordó que la expectativa oficial es que este año termine con un superávit comercial de más de u$s23.000 millones y que, quebrando una saga de varios años en rojo, la cuenta corriente -que incluye también la salida de capital por turismo y servicios- terminaría con saldo positivo.
Es una forma indirecta de contradecir el argumento de que en el segundo semestre, ya pasado el mejor momento de la exportación agrícola, haya condiciones para que el dólar vuelva a tomar impulso.
La cifra en sí no es preocupante, porque el nivel actual del dólar todavía está un 18% por debajo del techo de la banda cambiaria -$1.805 al fin de junio-. Sin embargo, las acciones del gobierno demuestran que el gobierno no quiere correr riesgos.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dolar,banco central
POLITICA2 días agoEl punto de quiebre que sentó la suerte de Manuel Adorni y los preparativos que hace el Gobierno ante su inminente salida
CHIMENTOS2 días agoLa bomba de Nico Occhiato tras el escándalo de Florencia Peña con Messi: “Lo más groso que pudimos haber logrado”
CHIMENTOS3 días agoUna escena estremecedora: el dato más doloroso de los minutos posteriores a la muerte de Ernestina Pais















