POLITICA
Claudio “Chiqui” Tapia: los nexos del dirigente al que le sobran fotos con Messi y un día se sintió más poderoso que el Presidente

El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se siente empoderado tras ganar el Mundial; sus contactos, la bronca con Alberto Fernández y cómo se movió durante los festejos por la Copa
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Cuando Cristina Kirchner y Julio Humberto Grondona pactaron en 2009 la estatización de los derechos para televisar los partidos, el sillón de mando de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) volvió a ser una pieza clave e influyente del ajedrez político. Claudio “Chiqui” Tapia, sentado allí desde 2017 por una mezcla de azar y pericia, entendió siempre su rol a la perfección.
Sindicalista, yerno de Hugo Moyano, gestor deportivo, empleado público y privado, y próspero empresario. Todo eso es Chiqui Tapia, un dirigente de un club de barrio que el martes pasado se sintió, al menos durante unas horas, más poderoso que el propio Gobierno.
Ni durante las 18 horas del vuelo de regreso, y mucho menos durante la caótica caravana de celebración, Tapia intentó persuadir a Lionel Messi de visitar la Casa Rosada y recibir en persona el saludo del Presidente, según contaron fuentes oficiales y de la AFA. Es decir, no hizo todo lo que podía para garantizarle al Gobierno la foto en el balcón, una parada que el oficialismo dio como un hecho hasta último momento. No hubo un espacio de negociación a pesar de que el primer contacto gubernamental con el plantel fue el 13 de diciembre, cuando el seleccionado había dejado atrás a Croacia y se encaminaba a jugar la final. “Leo no quiere quedar pegado con la política”, explicó un dirigente que estuvo cerca de los futbolistas. Confirmó públicamente a medias esa versión Aníbal Fernández. “Había jugadores que querían ir a la Casa Rosada y otros que no, como uno de jerarquía, que no quería”, dijo el ministro de Seguridad.
Además de la habilidad para los negocios, Tapia heredó de Grondona la cercanía y palabra justa para entrarle a Messi. Es hasta a veces paternal. Así y todo, no hubo caso de convencerlo de la importancia institucional de una foto con Alberto Fernández, incluso en el predio Ezeiza, de local, con ese peso simbólico. El Presidente relativizó el desplante con un mensaje que rayó la caricatura: “Debo ser el único presidente que no recibió a un equipo campeón del mundo, pero creo ser el único presidente que durante su mandato ganó la Copa América, la Intercontinental (por la Finalísima con Italia) y la Copa del Mundo. Yo lo logré”. Unos minutos antes, en la misma entrevista con Reynaldo Sietecase, había dicho que el triunfo era exclusivo de los jugadores.
Los cortocircuitos entre Tapia y Fernández no son nuevos. La tensión guía su vínculo desde que al comienzo del mandato del Frente de Todos la Casa Rosada se involucró de manera directa en la vida interna de la AFA. Pretendió desplazarlo a Tapia en beneficio de Cristian Malaspina, titular de Argentinos Juniors, el club del que Fernández es socio e hincha. Después hubo una maniobra para instalar a Marcelo Achile, directivo de Defensores de Belgrano, militante del PJ porteño y amigo de Julio Vitobello, secretario general de la Presidencia y uno de los negociadores que también fracasó en las gestiones para recibir a los campeones del mundo.
“Cuando hubo elecciones en la AFA, me preguntaron y siempre dije que no. Para eso están los dirigentes deportivos”, dijo esta semana Fernández en radio Con Vos, desconociendo aquellas viejas maniobras para desbancar a Tapia.
La relación se deterioró aún más cuando desde un sector del Gobierno se intentó reflotar la candidatura de Marcelo Tinelli. Un grupo de clubes, encabezados por Nueva Chicago y San Lorenzo, impugnó la reelección conseguida por Tapia el 19 de mayo de 2020, con el país sumido en la pandemia. Había sido reelecto por “aclamación”, sin votación nominal, lo que para sus opositores resultó cuestionable e “irregular”. Debió intervenir la Inspección General de Justicia (IGJ), que finalmente avaló la elección y falló a favor del jefe de la AFA. Ricardo Nissen, apoderado legal de Máximo y Florencia Kirchner en la causa Hotesur, está a cargo de la IGJ. Antes de su resolución, Máximo Kirchner llamó por teléfono a Hugo Moyano para explorar su reacción ante el inminente respaldo a su yerno. Hubo luz verde, según fuentes sindicales. Moyano por entonces presidía Independiente.
Los tironeos entre la AFA y el Gobierno siguieron después por la eventual organización de la Copa América ante las dificultades planteadas por Brasil, o por las diferencias en lo relativo a los derechos televisivos de los partidos, otra vez en manos de los privados a pesar del proyecto de ley de Oscar Parrilli para reflotar Fútbol para Todos, como en los tiempos de Grondona. El senador kirchnerista tal vez pensó que después del fallo de la IGJ había tierra fértil para el reverdecer del programa que abrió una fuerte disputa con el Grupo Clarín.
Sin embargo, Tapia priorizó hacer negocios millonarios con las cadenas ESPN y Fox en vez de con el Estado. Construyó así una relación ambivalente con el kirchnerismo. Encontró la contraparte a su rivalidad con Fernández, pero desconfía de las intenciones de los hombres más cercanos a la vicepresidenta, según comentaron fuentes sindicales cercanas a Tapia.
Cristina Kirchner tiene a mano en el Senado, si quiere, una llave para seducirlo. Hace nueves meses, el senador chaqueño Antonio José Rodas presentó el proyecto 174/22 que prevé cederle a la AFA el predio de Ezeiza, que tiene 48 hectáreas. Las tierras le pertenecen a la Policía Federal y fueron cedidas en comodato. Esta misma negociación se había dado con Grondona, cuando el Fútbol para Todos estaba en ciernes. Rodas no respondió a los llamados de y la iniciativa, que no tuvo otro avance más allá de su presentación, no está disponible en el sitio web del Senado. Corrió una versión de que habría ahora interés del kirchnerismo en reflotar la iniciativa. Por lo pronto, el Congreso ya está de vacaciones y se reactivaría recién en marzo.

Hoy el nexo más firme entre el kirchnerismo y Tapia es Santiago Carreras, un camporista que es directivo de YPF, uno de los principales sponsors de la AFA. A través de Carreras, la AFA vendió antes del Mundial a Amazon un documental sobre el seleccionado y la Copa América que le reportó varios millones de dólares. Lo produjo Víctor Santa María, el sindicalista de los encargados de edificio que viajó a Doha con toda su familia, como también lo hizo el Chiqui. Carreras y Santa María militaron juntos en la política de Boca para intentar desplazar al macrismo. Carreras regresó de Qatar junto con Tapia y el plantel. Fue uno de los que hizo de mensajero entre la AFA y el Gobierno. Un dirigente del fútbol contó que tampoco hizo mucho esfuerzo para que Messi acceda a sacarse una foto con el Presidente.
Moyano le abrió el camino
Un hombre determinante en la vida de Tapia es Hugo Moyano. Era delegado gremial de la rama de recolección de basura del Sindicato de Camioneros cuando conoció a Paola Moyano, una de las hijas del jefe sindical con la que tuvo dos hijos y recorrió el mundo. Una vez que forjó su pareja, se incorporó al clan y escaló hasta secretario de Organización del gremio. Pero una pelea con Pablo Moyano, con quien hoy no tiene relación a pesar de haberle conseguido una entrada preferencial a uno de sus hijos para la gran final con Francia, lo empujó a irse del sindicato.
Fue así como recaló de la mano de Hugo y Diego Santilli en la Coordinación Ecológica Área Metropolitana del Estado (Ceamse), el basural controlado más grande de Buenos Aires. Hoy ocupa la vicepresidencia de esa entidad, un cargo designado por la Ciudad de Buenos Aires. Tapia percibe un salario mensual de $1.500.000, según precisaron fuentes del ente. Desde Qatar, en pleno Mundial, se conectó vía Zoom a la última reunión del directorio que encabeza Mónica Capellini, quien responde políticamente a los intendentes kirchneristas Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Martín Insaurralde (Lomas de Zamora).

El Ceamse tiene 1000 empleados y cuenta con un gremio propio. Su representante es Jorge Mancini, un hombre de Moyano que fue diputado provincial por Cambiemos y que es aliado de Tapia. En 2015 Macri les reconoció su apoyo y revalidó los negocios por la recolección de basura cuando los recibió junto con Santilli en su primer encuentro con sindicalistas como presidente electo. “Había sintonía y hoy la sigue habiendo”, dijo un funcionario porteño que oficia de nexos con los gremios.
Tapia conserva lazos con otro macrista influyente, como lo es Daniel Angelici, expresidente de Boca. En Qatar se dio una extraña casualidad. Ignacio Candia, el director nacional de Seguridad en Eventos Deportivos, que fue enviado por el Estado para garantizar “un mundial libre de barras”, habría intervenido más de una vez entre los dirigentes futboleros para tratar de descifrar de dónde obtenían tickets los cientos de barras que finalmente burlaron los supuestos controles y circularon sin problemas por Doha. Además de depender de Aníbal Fernández, Candia es gerente de prensa de Boca. Justamente la cúpula de la 12, como se conoce a la hinchada xeneize, fue una de las privilegiadas que estuvo el mes completo en el Golfo Pérsico. Tapia y Angelici conocen como nadie esos vínculos. Ambos son de Boca, entre otras coincidencias, como la atracción por los casinos y los hoteles cinco estrellas.
Empoderado por la gloria deportiva, Tapia se siente respaldado en este nuevo enfrentamiento con el Presidente. Logró aprobar el miércoles por unanimidad el balance de la AFA. Inició la asamblea con la Copa del Mundo sobre la mesa. Ningún dirigente se atrevió a contradecirlo. Recuerdos del grondonismo. Sobre el caótico operativo de seguridad, Tapia distinguió a Sergio Berni de Aníbal Fernández para cuidar su vínculo con el kirchnerismo y reforzar las diferencias entre los socios del Frente de Todos. Fue también un mensaje contra Horacio Rodríguez Larreta, a quien responsabiliza también por la interrupción del festejo.
Hoy se realizó en nuestro predio de @AFA las Asambleas General Ordinaria y Extraordinaria, donde fueron aprobados por unanimidad todos los temas puestos en consideración pic.twitter.com/9CszlRrRTH
— Chiqui Tapia (@tapiachiqui) December 22, 2022
También recibió mensajes de apoyo de gobernadores peronistas. Con algunos de ellos, los unen los negocios. Guillermo Raed es un empresario de gaseosas que además es presidente del Club Mitre de Santiago del Estero. Su firma fue sponsor durante años de Barracas Central, el equipo que presidió Tapia desde 2001 hasta 2020. A través de Raed, la AFA forjó un vínculo muy fuerte con el gobernador santiagueño, Gerardo Zamora, que se coronó con la construcción de un moderno estadio en la provincia. Fue clave en ese entramado Pablo Toviggino, mano derecha de Tapia en la AFA, pero también de Zamora.
Una relación similar cosechó con el gobernador sanjuanino Sergio Uñac, aunque con una salvedad: Tapia nació en esa provincia y eso le pesa. Impulsó la construcción de un estadio de primer nivel y ayudó llevando partidos de categoría, como la final de la Liga Profesional de Fútbol, que se llamó Copa Diego Maradona, y el clásico sudamericano con Brasil, por las eliminatorias mundialistas a Qatar. Tapia fue uno de los que convenció a Messi de jugar en el interior y alternar la localía en el estadio de River, en Buenos Aires. Negocios son negocios.
Nicolás Balinotti,LA NACION,Política
POLITICA
Elecciones 2027: la Casa Rosada apuesta a competir con candidatos propios en 14 provincias y analiza acuerdos con seis gobernadores

El Gobierno prepara su mapa electoral para 2027 con una premisa central: competir en al menos 14 provincias, cerrar acuerdos grandes en 7 distritos y dejar abierta la discusión en la Ciudad de Buenos Aires.
En Nación descartan un acuerdo macro con gobernadores y sostienen que la negociación será distrito por distrito, sin ceder el control general del armado de La Libertad Avanza.
El Ejecutivo asegura que competirá por las gobernaciones, sin alianza con los mandatarios provinciales, en Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén, La Pampa, Córdoba, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy, Formosa y Misiones. En esos distritos, la idea es presentar candidatos propios y preservar el sello libertario como herramienta de construcción territorial.
La Casa Rosada tiene un diagnóstico diferente para otros 7 distritos donde prevé acuerdos de mayor volumen: Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Chaco, Mendoza, San Juan y San Luis. En ese lote no todos los entendimientos son con gobernadores: en la provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, el acuerdo que imagina el oficialismo es con sectores del PRO, la UCR y aliados no peronistas para ordenar una oferta competitiva contra el kirchnerismo.
En Balcarce 50 miran especialmente a Buenos Aires como el distrito central de la estrategia presidencial. El acuerdo que proyectan es con sectores del PRO, la UCR y otros aliados para unificar parte del voto opositor, ordenar la boleta nacional y polarizar contra el kirchnerismo en la provincia con más electores del país. “El acuerdo en este caso abarca ceder bastante en el armado para ganar la Provincia”, agregan.
El Gobierno también incluye entre los distritos de acuerdo a Entre Ríos, gobernada por Rogelio Frigerio, y Chaco, encabezada por Leandro Zdero. En ambos casos, el oficialismo ve antecedentes de entendimiento legislativo y electoral, y cree que el vínculo con mandatarios dialoguistas puede traducirse en apoyos para las reformas y en una boleta nacional más ordenada.
El Ejecutivo pone en un lugar particular a Santa Fe, donde gobierna Maximiliano Pullaro. En la Casa Rosada lo ven fuerte y creen que un acuerdo puede ser más conveniente que una pelea frontal por la gobernación. La prioridad libertaria pasa por fortalecer la lista nacional, sostener presencia propia y evitar una competencia que complique las negociaciones de gobernabilidad.
La Casa Rosada también mira a Mendoza, gobernada por Alfredo Cornejo, como un distrito clave. En Nación hablan de un acuerdo con PASO ya digitado. San Juan, con Marcelo Orrego, y San Luis, con Claudio Poggi, completan el mapa de entendimientos grandes.
Leé también: Más cambios en el Gobierno: Diego Santilli suma poder y prepara nuevos desplazamientos
Por otra parte, la Casa Rosada está confiada en que la reforma electoral saldrá antes del tratamiento del Presupuesto 2027 y cree que la opción de las colectoras tendrá los votos necesarios para su sanción. En el oficialismo la presentan como una herramienta para blindar la reelección de Milei a través de concesiones acotadas en la boleta nacional. “Perdés máximo siete diputados y te garantizás la reelección. Va a salir”, expresan en Nación.
El Ejecutivo separa la estrategia electoral de los acuerdos vía colectoras. En Nación remarcan que permitir que candidatos a diputados de gobernadores sin candidato presidencial vayan dentro de la boleta de Milei no implica que La Libertad Avanza renuncie a competir por gobernaciones. “Eso es completamente falso”, agregan en despachos oficiales.
A su vez sostienen que ese mecanismo es clave para negociar con gobernadores que no tienen candidato presidencial propio, pero sí estructura provincial y legislativa. La idea es ofrecerles un lugar en la boleta nacional de Milei para sus candidatos al Congreso, sin entregarles el armado libertario en sus provincias ni resignar la marca de La Libertad Avanza.
El Gobierno mantiene abierta la discusión en la Ciudad de Buenos Aires, donde gobierna Jorge Macri. Algunos sectores proponen cerrar un acuerdo y ubicar a Pilar Ramírez como candidata a vicejefa de Gobierno. Otros insisten con presentar un candidato propio, aunque no esté instalado y tenga bajo conocimiento público. El elegido original era el exjefe de Gabinete Manuel Adorni, pero su salida alteró ese diseño.
El Ejecutivo sostiene que la Ciudad sigue siendo un distrito favorable para La Libertad Avanza. “Ponés a cualquiera y llega al balotaje. Estamos a tiro de quedarnos con la Ciudad”, expresan en un sector del oficialismo. Esa mirada convive con otra más pragmática, que plantea la conveniencia de negociar con el PRO para evitar una pelea que fragmente el voto no peronista.
La Casa Rosada deja fuera del cálculo de gobernaciones a Santiago del Estero y Corrientes, que en 2027 no elegirán gobernador, aunque sí tendrán competencia legislativa. Santiago del Estero está gobernada por Elías Suárez, del Frente Cívico, mientras que Corrientes está encabezada por Juan Pablo Valdés, del radicalismo. En ambos casos, la discusión libertaria se concentrará en las listas nacionales y en el impacto que puedan tener las colectoras.
Leé también: En el Gobierno apuntan contra Bullrich por el traspié en el Senado y evalúan cambios en la estrategia legislativa
En Balcarce 50 también trabajan sobre acuerdos reservados de competitividad. Ese esquema puede incluir candidatos más o menos fuertes, visitas de Milei a una provincia, nivel de financiamiento, intensidad de campaña, volumen de militancia y tono discursivo frente al gobernador local. No implica necesariamente una alianza formal ni una boleta compartida en todas las categorías.
El Gobierno reconoce que esa discusión viene desde 2025 y atravesó la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo: ceder o no parte del armado para blindar la gestión. Esa tensión sigue vigente, aunque en la mesa chica remarcan que la lapicera la tiene la secretaria general de la Presidencia, junto a Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem.
En el Ejecutivo aseguran que Las Fuerzas del Cielo no intentarán esta vez meterse en el armado provincial ni en la definición de listas. En el entorno de Santiago Caputo descuentan que no tendrán incidencia directa en la confección electoral de 2027 y que concentrarán su rol en estrategia, discurso y campaña nacional.
Gobierno, electoral
POLITICA
Rebelión contra la Corte: claves para entender un conflicto con siete años de idas y vueltas

La pelea por la determinación del porcentaje de coparticipación federal que le corresponde a la ciudad de Buenos Aires escaló en la última semana hasta convertirse en un conflicto institucional sin precedentes el jueves por la noche, cuando el presidente Alberto Fernández anunció que iba a incumplir una sentencia de la Corte Suprema. El máximo tribunal le había ordenado un día antes incrementar el porcentaje de coparticipación que recibe la Ciudad, gobernada por Horacio Rodríguez Larreta, uno de los referentes de la oposición. La Corte lo resolvió por unanimidad, con un fallo que, según la ley, no es recurrible. La coparticipación es un tema de alta sensibilidad política y en la pelea se involucraron, en contra del fallo, los gobernadores de la mayoría de las provincias.
A la ciudad de Buenos Aires se le asignó por primera vez un porcentaje de coparticipación en 2003 (su régimen es diferente al de las provincias porque originalmente era un territorio federal), pero el conflicto se inició en 2016, con un incremento en los fondos para la administración porteña acordado entre Macri y Larreta y muy cuestionado por el peronismo. Desde entonces se sucedieron otro acuerdo Nación-Ciudad, un decreto inconsulto, una ley del Congreso Nacional y, ahora, el fallo de la Corte que el Gobierno no está dispuesto a cumplir. Así fue la cronología:
Paz Rodríguez Niell,LA NACION,Política
POLITICA
Confirman que una avanzada del Vaticano llegó a Buenos Aires para organizar una eventual visita del Papa

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, confirmó que una avanzada del Vaticano ya recorrió la Argentina para evaluar los posibles lugares que visitaría el papa León XIV, aunque aclaró que el viaje todavía no tiene fecha oficial. Las declaraciones las formuló en Radio Mitre, en diálogo con Eduardo Feinmann, pocas horas después de recibir en el aeropuerto internacional de Ezeiza al nuevo nuncio apostólico de la Santa Sede, monseñor Michael Wallace Banach.
“Son hipótesis”, dijo Colombo al ser consultado sobre las fechas que circulan en los medios. El arzobispo de Mendoza fue categórico: ni él ni el Episcopado cuentan con días confirmados para la visita. “Nosotros todavía estamos esperando la confirmación general, diríamos, que es la más importante”, sostuvo.
La avanzada logística que el Vaticano ya realizó en el país
Colombo confirmó que especialistas enviados por la Santa Sede ya visitaron la Argentina con un objetivo concreto: reconocer los posibles escenarios de la gira papal y comenzar a imaginar la logística que demanda un viaje de esa magnitud.
“Es una visita que se hace con expertos, con especialistas, para ver posibles lugares”, precisó. El operativo no se limita a la agenda religiosa.
Según explicó el presidente del Episcopado, alrededor de un viaje papal se despliega un engranaje que incluye la seguridad del Pontífice, los representantes de distintas áreas del Vaticano, y los periodistas acreditados que cubren cada desplazamiento. “A veces creo que llegan hasta ochenta”, señaló sobre la cantidad de corresponsales que acompañan al Papa en sus giras internacionales.
Sin fecha oficial: las “hipótesis” que circulan en los medios
Cuando le mencionaron el 9 de noviembre como posible fecha de llegada, Colombo lo frenó con humor: “Estamos todavía peor que yo con el desembarco”. La referencia era a su propia llegada tardía al aeropuerto para recibir a Banach.
El arzobispo fue preciso en la distinción entre lo que se especula y lo que el Episcopado maneja formalmente. “Son hipótesis”, repitió. Y agregó que, de confirmarse la visita, la fecha dependerá de cómo se coordine el itinerario con los otros dos países de la gira: Perú y Uruguay.
“Hay que ver cómo se compagina con Perú y Uruguay”, explicó. La Argentina no es el único destino en juego y esa variable condiciona directamente los días disponibles para cada escala.
Tres días en el país y el deseo de recorrer las regiones
Sobre la duración del paso del Papa por la Argentina, Colombo no confirmó ni desmintió la versión que habla de tres días. Se limitó a expresar un deseo: que sean más.
“Nos gustaría más”, admitió. Y fundamentó ese anhelo en la diversidad geográfica y cultural del país. “Sabemos que la Argentina es muy larga y muy ancha y tenemos realidades, culturas, regiones tan distintas que sería hermoso poderlas conocer de primera mano”, afirmó.
Al mismo tiempo, el arzobispo de Mendoza encuadró la visita en el momento del pontificado. “Sabemos que es el comienzo de su pontificado y que seguramente tendremos otra oportunidad para un bis, si Dios quiere”, dijo, con la expectativa de que una primera gira abra la puerta a futuras visitas.
El nuevo nuncio: un diplomático con décadas de experiencia internacional
La entrevista se dio en el marco del arribo de monseñor Michael Wallace Banach a la Argentina. El diplomático estadounidense asumió como nuevo representante de la Santa Sede tras concluir su misión en Hungría y fue recibido en Ezeiza por Colombo junto a otras autoridades eclesiásticas y el secretario de Culto de la Nación, Agustín Caulo.
Colombo describió a Banach como un hombre de vasta trayectoria diplomática. Inició su carrera en Bolivia durante los años noventa, donde permaneció cuatro años, y luego se desempeñó en distintos organismos internacionales con sede en Suiza, donde la Santa Sede participa con su Magisterio en debates sobre desarme y cuestiones nucleares.
Entre sus destinos más exigentes, Colombo destacó la misión en Papúa Nueva Guinea, que definió como “un destino de esos muy difíciles, de tipo misionero”. Antes de llegar a la Argentina, el nuncio ejerció funciones en Hungría, un país al que el arzobispo de Mendoza calificó como “un lugar también de mucha exigencia” por sus particularidades dentro del contexto europeo.
“Recibimos a un diplomático de mucha preparación y con mucha voluntad de conocernos y de servir a la Iglesia en la Argentina”, resumió Colombo.
Un vínculo inesperado: los mismos pasillos en Roma
Más allá del protocolo, el encuentro entre Colombo y Banach tuvo un condimento personal. Ambos coincidieron como estudiantes en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, dirigida por los padres jesuitas, en los mismos años.
“Evocábamos profesores comunes”, contó Colombo. El nuevo nuncio llegó al encuentro con la memoria intacta: “Se acordaba perfectamente hasta los gestos, las muecas de los profesores”, describió el arzobispo con evidente simpatía.
Colombo aclaró que ninguno de los dos es jesuita. Banach es sacerdote diocesano, al igual que él. La Pontificia Universidad Gregoriana, aclaró, es una de las grandes casas de estudios del mundo, abierta a sacerdotes de distintas congregaciones y diócesis.
Sobre el perfil humano del nuevo nuncio, el presidente del Episcopado fue elocuente: “Es una persona muy sencilla, muy jovial, con mucho humor”. Y destacó su capacidad de comunicación como uno de sus rasgos más notorios.
Banach habla castellano con fluidez. “Perfectamente”, respondió Colombo cuando Feinmann le preguntó sobre el idioma. “Muy fluidamente”, reafirmó.
“No nos visitó porque nunca se fue”
La conversación derivó hacia el legado del papa Francisco en la Argentina. Colombo evocó la paradoja de un papa argentino que nunca visitó su país de origen durante su pontificado y ofreció su propia lectura.
“A mí me resurge decir: ‘No nos visitó porque nunca se fue’”, afirmó. Para el arzobispo de Mendoza, Francisco estuvo presente de otra manera: “En nuestras mesas, en nuestros diálogos, en tantas cosas que lo hicieron muy, muy presente”.
Colombo consideró que Francisco va a quedar como una figura de proyección global salida de una realidad particular. “Lo que es ejercer un ministerio de esas características globales saliendo de una realidad tan particular como la argentina”, reflexionó. “Eso le exigió a él ponerse en un lugar de mucha preparación. Y lo hizo holgadamente”, concluyó.
11 junio 2026,category_code_new,kike rincón,papa león xiv
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