POLITICA
Hernán Lacunza: “Veo a Macri y a una parte importante de Pro decididos a enfrentar a Milei en 2027″

Es viernes a la tarde y Hernán Lacunza parece congelarse cuando posa ante la cámara. Luce algo tímido, como un político en preparación. El exministro de Hacienda admite que no había planificado lanzarse en este momento como precandidato a presidente de Pro, pero está entusiasmado con el nuevo desafío. De hecho, ya arma un equipo de asesores y planea viajar al interior del país. “Tengo una hoja de ruta”, dice, en voz baja.
En una entrevista con , Lacunza remarca que Mauricio Macri lo autorizó a anotarse en la carrera preliminar para suceder a Javier Milei. Fue durante una charla a solas que mantuvieron días antes de que arrancara el Mundial, en el departamento del exmandatario en Palermo. “Avanzá”, le respondió el líder de Pro.
A contramano de los acuerdistas que habitan en el partido, el economista cree que Pro debe presentar una alternativa electoral al gobierno libertario en 2027. O al menos intentarlo. “Veo a Macri y a una parte importante de Pro decididos a enfrentar a Milei″, afirma.
-¿Cuál es su diagnóstico sobre la herencia o legado que podría dejar Milei? El Presidente dice que bajó la inflación y la pobreza; y que ordenó la macroeconomía.
-La herencia aún no la conocemos. Podemos hacer un balance hasta acá. Como todo gobierno, el de Milei tiene luces y sombras. Sorteó una herencia muy difícil de la administración anterior en el origen de la gestión. Lo hizo con audacia y pericia. La consecuencia de eso es que la inflación haya bajado a un régimen de entre el 2% y 4% mensual, dependiendo de cuánto liberan el tipo de cambio. Eso se vio en los últimos 12 meses.
La previsibilidad nominal es importante. Eso es la inflación –el changuito del supermercado-, el dólar o la tasa de interés.
-¿Qué deficiencias nota en el modelo económico?
-La luz roja o las sombras es que no genera empleo suficiente. Cuando se dice que “la macro está bien”, el Gobierno trata de acotarla a la estabilidad. Y la macro es estabilidad y crecimiento. Y el crecimiento, por más que estadísticamente no es nulo, es muy desparejo. Tenemos un motor encendido a full -energía, minería y el agro- y otro apagado, que es la industria manufacturera, la construcción y el comercio. Estos últimos son los mayores generadores de empleo.
Eso alcanza para que el avión planee y no se caiga, pero con el pasaje escorado del lado del motor apagado. Esos son los conurbanos de Buenos Aires, Gran Córdoba, Rosario o Tucumán.
-Se presenta como precandidato a presidente de Pro. ¿Qué haría distinto a Milei desde el punto de vista económico?
-Obviamente, un programa no consiste en llegar y tocar un botón. Es la consistencia de toda la botonera. No es que solo el primer botón va a dar resultado.
El trípode en el que se basa este gobierno –y que también fue una idea de Cambiemos en 2015- tiene tres patas: no se puede gastar más de lo que ingresa, no existe la maquinita de la felicidad que emite pesos y hay que integrarse al mundo. De ese triángulo no hay que cambiar nada. Eso puede ser un legado positivo de este gobierno. Es lo antagónico a lo que todavía añora el kirchnerismo: vivir con lo nuestro, la emisión no genera inflación o más Estado a cualquier necesidad.
-¿Y cuál sería su primera medida?
-Hace falta completar la reforma monetaria y cambiaria. Todavía queda la mitad del cepo a empresas. Hay que completar eso, porque va a traer más inversión. Hoy hace cuatro trimestres que la inversión cae; es decir, que los directorios de todas las empresas locales y extranjeras hunden menos capital en la Argentina, no solo por el riesgo político de reversión, sino por la baja rentabilidad de los negocios y los costos de producción del país.
-Dice que liberar el cepo generará más inversiones.
—Bueno, completar la reforma monetaria y cambiaria va a atraer más divisas. Si hacemos eso, va a bajar la tasa de interés necesaria para defender los pesos frente a los dólares. Entonces, habrá más inversión. Si hay más inversión, vamos a crecer y habrá espacio para bajar impuestos. Hasta acá se bajaron los impuestos que el mismo Gobierno había subido, como el PAIS o algún otro. Y cuando podamos bajar impuestos, vamos a ganar competitividad.
-¿El equilibrio fiscal debe ser el corazón del programa?
-Otra arista es la política fiscal. Hay que volver a hacer obra pública. El déficit no se puede tocar. ¿Podés hacer equilibrio fiscal cerrando hospitales? No, durarías una hora. ¿Podés hacer equilibrio fiscal sin escuelas? No, durarías una semana. ¿Podés hacer equilibrio fiscal sin obra pública? Sí, duraría tres años, porque al cuarto no se puede circular por las rutas.
¿Qué quiero decir? El daño visible de perder esos bienes públicos o activos comunitarios y sociales, donde el Estado tiene un rol, tiene distinta maduración. En la salud, una hora. En la ciencia, cinco años.
-¿No hay más margen para ajustar? ¿La sociedad demanda ahora crecimiento económico y recuperar el poder adquisitivo?
-No hay más margen para ajustar y hay que volver a hacer obra pública. Y para eso hay que volver a crecer, para tener más fondos y recaudación, sin entrar en déficit.
Entonces, lo que se necesita es otra combinación de políticas públicas.
—¿El próximo presidente debe ser moderado y dialoguista? ¿Usted plantea un mileísmo con buenas formas?
-Las formas aluden al estilo de comunicación. La violencia no es una cuestión de forma, siempre es una cuestión de fondo. No es lo mismo un tiro o un piedrazo que un insulto. Ahora, un insulto o un grito no es inocuo ni inocente. Tiene un objetivo concreto de fondo, que puede ser intentar censurar a la prensa o amedrentar o reprimir la expresión.
Con lo cual, el Estado no puede ejercer violencia de ningún tipo. Si no, entramos en la teoría de los dos demonios: porque los otros son malos, el Estado se da el lujo de ser malo. No caigamos en esa.
—¿Ese es el rasgo de la personalidad del Presidente que más le preocupa?
-No hablo de las personas, ni del Presidente ni de los funcionarios.
-Le pregunto porque Milei, en su última entrevista, dijo: “Reconozco que tengo unas formas de mierda, pero soy honesto y transparente”.
-Honesto y transparente somos todos. No es que para ser honesto haya que ser violento. Son cosas distintas. ¿Qué tienen que ver el coraje y la honestidad con la grosería? No confundamos las formas con el fondo.
-¿Cree que este es un gobierno autoritario que no respeta la libertad de expresión? Los ataques a la prensa o al que disiente sobre la visión oficial han sido constantes desde el inicio de la gestión de Milei.
-Yo digo que las formas importan. Me parece mal si el Estado trata de amedrentar.
-¿Considera que la próxima etapa requerirá de un liderazgo con estilo moderado y dialoguista?
-Yo tengo un estilo dialoguista porque las reformas que vienen o lo que falta, como la coparticipación o el pacto fiscal con gobernadores, no se pueden hacer a los latigazos o a los gritos. En un país federal, con 24 jurisdicciones, eso no se hace a los gritos ni billeteando. Así no se va a conseguir nada.
—¿Falta consensuar con los gobernadores?
-Queremos ir a un país mejor. Los impuestos provinciales no se van a bajar a los latigazos. Hay que convocar a las provincias para que bajemos ingresos brutos y podamos ser más competitivos. Para eso hace falta un consenso, un diálogo y la invitación a una mesa. A veces, es más complejo construir que demoler. Ahora hay que reconstruir un sistema tributario, un sistema federal. Para hacer todo eso es más apto un enfoque de diálogo que de agresión.
—¿Usted anunció que quiere ser candidato a presidente de Pro con el aval de Macri?
-Sí. Creo que se hace política de manera orgánica, no con proyectos individuales. Los partidos son plurales y corales. Parafraseando a [Jorge Luis] Borges, nadie es el Pro, pero todos lo somos. Entonces, nadie puede arrogarse que Pro es tal cosa.
Con esa filosofía, hay que proponer y el día de mañana atraer otras fuerzas para llevar a la población una propuesta liberal, republicana, con división de poderes y construcción de instituciones. Hablé con Macri y otros, como María Eugenia Vidal, para ir consensuando la idea de que Pro tenga una oferta independiente el año que viene.
-¿Le gustaría que emerja una nueva versión de Juntos por el Cambio en 2027? ¿Con radicales y peronistas?
-Primero hay que consolidar esta idea en el partido. Pero sí quiero que sea una oferta competitiva. Ahora en esa construcción colectiva no hay que desfigurarse. Tiene que haber un perímetro bien delimitado sobre en qué cosas estamos de acuerdo. Una autocrítica es que hemos perdido nitidez. Hay que ser bien claro en cuál va a ser la propuesta.
-Los tres gobernadores de Pro y Cristian Ritondo, jefe del partido en Buenos Aires, quieren acordar con el Gobierno. ¿Hay chances de que terminen apoyando su candidatura?
-Conozco esas posiciones. Insisto en que nadie es el Pro y todos lo somos. Es legítima cada postura. Es más fácil hablar que gestionar. Pero tiene que haber un interés superior, que es la Argentina. Después vienen el Pro y el proyecto personal. Que Pro hoy esté discutiendo esto nos hace mejores. A veces escucho: “No, porque el votante de Pro quiere tal cosa”. ¿Quién sabe eso?
-Otros dirigentes de Pro consideran que una candidatura nacional del partido podría ser funcional a la vuelta del kirchnerismo. ¿Qué les responde?
-Eso es otro argumento que me parece pobre. No nos atrevamos a proponer nada mejor porque puede ganar algo peor. Entonces, lo que tenemos no es tan bueno. No nos subordinemos a lo que hay por miedo a un fantasma. Eso es paralizante. Yo creo que hay que atreverse a hacer algo mejor.
-Los libertarios dejaron trascender que su candidatura será utilizada por Macri para negociar un acuerdo con Milei para garantizar la continuidad de Pro en la Capital.
-Eso es una especulación de alguien. Cada uno puede conjeturar lo que se le ocurra. Yo hablé con Mauricio y me dijo: “Avanzá”. No sé qué información tienen.
-¿Lo ve a Macri decidido a enfrentar a Milei con una propuesta propia en 2027?
-A Macri y a una parte importante de Pro, sí. Y el día de mañana tiene que trascender el perímetro de Pro.
-¿Por qué Pro no logró definir una identidad después de dos años y medio de Milei? Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, los dos últimos candidatos a presidente del partido, ya se fueron.
-Hemos centrifugado dirigentes en lugar de atraer. Y eso tiene que ver con falta de consistencia o nitidez. Bueno, hay que volver a construirla.
-Hace poco, usted fue designado en el Banco de Córdoba. ¿Piensa atraer a Juan Schiaretti y Martín Llaryora a este espacio alternativo?
-No, eso es totalmente independiente. Nunca hablé con Macri de la designación en el Banco de Córdoba. Eso tuvo una génesis exclusivamente técnica. Estoy agradecido a esa convocatoria, pero es para hacer un trabajo profesional. No tiene ninguna connotación de alianza política.
-¿Le entusiasma la gestión de Jorge Macri en la Capital? Apuesta al discurso de mano dura y se mimetiza con el gobierno de LLA.
-No estoy en la gestión de la Ciudad y no conozco los pormenores. Me parece bien que haya reforzado la seguridad y también ha mejorado las condiciones de higiene.
-¿La mejor alternativa para enfrentar a Milei es otro economista? ¿La sociedad no demandará otro perfil en 2027?
-La verdad es que la Argentina tiene una frustración económica. Bueno, los economistas podríamos tener mejor capacidad de comprensión y diagnóstico.
Axel Kicillof también es economista. Enhorabuena. Lo que nos une a los tres [por Milei y Kicillof] es el compromiso por lo público. Pero tenemos recetas diferentes.
-¿Le sugeriría a los bloques de Pro en el Congreso que apoyen la reforma de la carta orgánica del Banco Central?
-Sí, estoy de acuerdo con el proyecto.
Santiago Filipuzzi
-¿También avala el “grillete fiscal” o shutdown que anunció Milei?
-Lo que propone Milei es distinto al shutdown de Estados Unidos. Acá si se incurre en déficit se suspenden algunos gastos. El Estado sigue funcionando con el presupuesto anterior. Es una forma de solidificar la política de equilibrio fiscal.
-Milei, Santiago Bausili y Luis Caputo dicen que no van a ayudar a los morosos. ¿Coincide con el Gobierno que es “un problema entre privados”?
-No concuerdo con el enfoque de que el Estado no tiene nada que hacer. Esto es como un referí de fútbol que ve dos jugadores peleándose y dice: “Es una pelea entre privados”. No. El árbitro tiene que impartir justicia.
—¿El Estado es responsable en este caso?
-Hay un problema cuya génesis tiene responsabilidades concurrentes. Las billeteras o bancos que dieron préstamos con tasas a tres dígitos, de 300 o 400 %, y, del otro lado, hay tomadores de crédito que no son economistas ni expertos en finanzas. Hay un rol del Estado preventivo, que es muy importante. Como es tan fácil engañar, hagamos la información pública y expliquemos cuál es la tasa verdadera. Esto es transparencia. Hay que avivar -entre comillas- al tomador del préstamo, porque las familias no tienen por qué saber eso.
También hay corresponsabilidad del diseño de la política económica. Que nadie se haga el distraído.
-¿Hay riesgo de que se genere un problema financiero?
-Hay un riesgo sistémico y de que se arme una bataola. La mora ya está en 13%, un récord desde que se registra hace veinticinco años. Hablé de los roles del regulador en la prevención y solución de los conflictos sin poner plata pública. No digo que hay que ir a rescatar, pero no es que es eso o nada.
-En dos años y medio aparecieron el caso Andis, LIBRA y el escándalo de Adorni. ¿Cree que hubo corrupción en el gobierno de Milei o faltan controles?
-Sin duda faltan controles, pero soy cuidadoso en estos temas. No acuso a nadie de corrupto hasta que la Justicia lo demuestre.
—¿La escalada con Brasil por la pelea entre Milei y Lula puede afectar la relación comercial o no tendrá efectos inmediatos?
-Sí, tiene consecuencias. El Mercosur no va a avanzar al mismo ritmo o va a tener el mismo poder frente a Europa o Estados Unidos si vamos juntos o separados. De hecho, si se afectara el Mercosur, se encarecerían todos los productos que hoy importamos de Brasil. Aparte pueden bajar inversiones y afectar los flujos de comercio. Las relaciones son entre Estados, no entre personas. A Lula lo eligieron los brasileños. Insultar al presidente no es republicano. ¿Qué es esta injerencia?
-¿Está de acuerdo con el alineamiento automático de Milei con Trump?
-Alineamiento automático con nadie. Ahora me parece bien una relación privilegiada con Estados Unidos. No me importa la ideología política del gobernante de turno. Puedo tener más afinidad con uno u otro, pero no puedo comprometer a mi país porque me gusta más o menos.
A la Argentina le conviene tener buenas relaciones con todo el mundo, incluida China. Por supuesto, hay que privilegiar a Estados Unidos, pero eso no significa que hay que pelearse con Brasil y España.
Santiago Filipuzzi
Matías Moreno,Conforme a
POLITICA
El discurso de Milei en la ONU: fuerte presencia de Malvinas y la posible reunión con Donald Trump

En medio del clima de tensión reciente por las medidas que tomó el Gobierno para reforzar el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, el presidente Javier Milei viajará el lunes a la noche rumbo a Nueva York para participar de una nueva Asamblea General de las Naciones Unidas, en una visita que estará atravesada también por la posibilidad de mantener una bilateral con su par de los Estados Unidos, Donald Trump.
Milei tendrá otra participación internacional, el plano que más cómodo le sienta, mientras, como en otras oportunidades, el clima local está convulsionado. En este caso no solo por los índices económicos y sociales que aún no repuntan y preocupan a la Casa Rosada, sino también con tensiones internas en el Gabinete por el Presupuesto, el vínculo con los aliados y la figura de Patricia Bullrich, que redobla la apuesta constantemente exponiendo las malas decisiones de la administración libertaria.
Por la mañana, el mandatario encabezará una nueva reunión de Gabinete en la Casa Rosada para conversar con sus ministros los ejes de la gestión durante la semana, en la que Diego Santilli asumirá el rol principal.
El líder libertario y su comitiva partirán a las 23:00 desde Aeroparque para llegar a la ciudad de Nueva York el martes a las 09:30 (hora de Buenos Aires, las 8:30 locales).
Por la tarde de ese mismo día, el Presidente disertará en la institución educativa Yeshiva Darchei Torah y recibirá el premio “Ohev Yisrael” por parte de las autoridades del lugar.
Posteriormente, tendrá dos encuentros: primero con Roberto Salinas, el titular de Mexico Business Forum y director de Atlas Network en América Latina, y después con el economista estadounidense Xavier Sala i Martín.
El miércoles, en tanto, la agenda comenzará con la participación de Milei en el Debate General de la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas, el evento principal de todo el viaje.
Hasta el cierre de esta semana, el mandatario todavía estaba trabajando en el discurso que pronunciará ante el organismo internacional y no tenía definidos los principales conceptos que iba a abordar, aunque como en las anteriores oportunidades, se espera que mezcle el conflicto con el Reino Unido con pasajes sobre la economía y la geopolítica.
El año pasado, el líder libertario cuestionó el funcionamiento de la propia ONU y planteó que se había alejado de su mandato original, al argumentar que la institución debía volver a concentrarse en “preservar la paz y la seguridad” a nivel global, por lo que propuso la simplificación de normas, la evaluación de resultados y la protección de las libertades individuales y comerciales.
En el tramo dedicado a la política exterior argentina, Milei reiteró el reclamo de soberanía sobre las Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, a las que definió como territorios “ilegalmente ocupados” por Gran Bretaña, y volvió a pedir la reanudación de las negociaciones bilaterales.

El contexto, sin embargo, cambió radicalmente. Hace tan solo unos días, el Poder Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que estabece un endurecimien to de las sanciones para las empresas que exploten recursos naturales en el archipiélago.
La iniciativa, además, plantea crear un Consejo de Seguridad Nacional, que será presidido por el jefe de Estado e integrará a funcionarios de las áreas de Defensa, Economía, Cancillería e inteligencia, con facultades para coordinar políticas y adoptar medidas ante amenazas externas, que incluso pueden llegar al uso de la fuerza en casos específicos y extremos.
En la Casa Rosada no habían terminado de definir los ejes del mensaje, aunque se espera que Malvinas ocupe un lugar relevante, como lo viene haciendo en cada uno de los comunicados oficiales durante estas semanas.
La redacción del discurso quedó en manos del asesor presidencial Santiago Caputo, que en los últimos días participó de las conversaciones internas sobre la estrategia que la Argentina adoptará frente al Reino Unido.
Milei viajará acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y el canciller Pablo Quirno, quien tiene a su cargo las gestiones internacionales con Inglaterra y el contacto con las autoridades estadounidenses.

Luego de la ONU, el Presidente asistirá a la conferencia “Western Values, Economic Freedom & Strategic Security”, organizada por la Fundación Federalismo y Libertad, con el acompañamiento institucional del International Republican Institute (IRI).
A las 18:00 de la Argentina, tendrá una reunión con entre 12 y 15 importantes empresarios de distintos países, todos socios de Americas Society/Consejo de las Américas. Estará, de hecho, la máxima autoridad de ese organismo, Susan Segal, que tiene buena relación con el mandatario nacional.
Una hora y media más tarde Milei conversará con el Rabino Simón Jacobson, uno de los referentes del movimiento Jabad Lubavitch y que en el 2023 lo hizo llorar cuando, antes de asumir, le aseguró “que él podía ayudar a cambiar el mundo“ y que era “un líder espiritual”.
El jueves, en tanto, el jefe de Estado hablará en The Economic Club of New York, uno de los centros más prestigiosos en estudio de las cuestiones económicas, políticas y sociales.
A las 21:00 abordará el avión oficial que lo traerá de regreso a Buenos Aires, en donde tiene previsto aterrizar el viernes a las 08:30.
El viaje se da, además, en un contexto de fortalecimiento militar por parte de la Casa Rosada, que recientemente también dispuso el aumento de recursos para Defensa, anunció la construcción de una base naval integrada en Ushuaia y avanzó con denuncias contra compañías vinculadas a la explotación de hidrocarburos en el área en disputa.
Aunque todavía no está confirmado en la agenda, también aparece la posible reunión con Trump. La Cancillería trabaja con el protocolo de la Casa Blanca y el Departamento de Estado para intentar coordinar un encuentro formal entre ambos mandatarios, que podría realizarse el martes.
Un día después, el Presidente tiene previsto asistir a un evento organizado por la Fundación Federalismo y Libertad (FyL), con sede en Tucumán, y el International Republican Institute (IRI), de Washington y que tuvo a Marco Rubio en su board.
En uno de los auditorios de las oficinas centrales del Citibank, el argentino hablará ante empresarios de diferentes secores y algunos funcionarios norteamericanos que también se espera que asistan.

En tanto, Milei coincidirá con Trump en el cóctel protocolar que la administración republicana organizó para los jefes de Estado que asistan a la Asamblea General. Sin embargo, la intención argentina es conseguir una audiencia aparte para abordar la cuestión Malvinas y conocer con mayor precisión la posición de Washington.
El norteamericano declaró recientemente que está dispuesto a revisar la postura histórica de su país sobre la disputa y se mostró abierto a involucrarse ante un eventual conflicto. De todos modos, una mediación formal requeriría que el Reino Unido acepte una instancia de diálogo con la Argentina, una posibilidad que aparece lejana.
La Casa Rosada considera que el vínculo político entre Milei y Trump puede ser útil para fortalecer el reclamo, aunque también reconoce que la administración norteamericana deberá contemplar su relación estratégica con Londres. El discurso ante la ONU y la eventual reunión bilateral permitirán medir hasta dónde está dispuesto a llegar el respaldo de los Estados Unidos.
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POLITICA
Operación disimulo: la Casa Rosada sobrelleva el vínculo con Bullrich, pero aumentan los resquemores por la PASO

“Por nosotros está todo bien”, dijo, con cierto grado de hastío, un funcionario nacional que dialoga a diario con Javier Milei. Patricia Bullrich acababa de redoblar la apuesta contra la Casa Rosada, una vez más. Y de sumar a sus cuestionamientos el intocable área de Economía, por los cambios no consensuados (con ella) que introdujo Luis Caputo en el Presupuesto 2027.
Si bien en la Casa Rosada se esmeran por mostrar que la sintonía con la socia de PRO sigue intacta, por lo bajo hay señales de que se les agota la paciencia.
El video de ayer y las entrevistas que Bullrich dio el jueves con dardos directos contra Hacienda y la conducción de la mesa política -a cargo de la misma “jefe”, Karina Milei- se sumaron a lo que ya constituye una colección de desmarques de “la Doctora”, como llama el Presidente a la senadora.
Los ejemplos sobran. El año pasado, con el proceso electoral en marcha, Bullrich se diferenció del Gobierno con el caso del amigo del jefe de Estado, José Luis Espert. En el verano tomó distancia con el giro de la reforma electoral. Luego les marcó la cancha a los Milei con Manuel Adorni (con éxito, porque lo echaron). Después, discutió con Federico Sturzenegger por la ley de Propiedad Privada. Y, en el camino, empezó a plantear con insistencia que los votos para eliminar la PASO no están. En varios de esos episodios, eligió una canción distinta para rematar sus señalamientos, con sendos tuits. Desde Vogue, de Madonna, al tango “Se dice de mí”, de Tita Merello, entre otras. Las canciones cambiaron, el mensaje fue el mismo: “Patricia no se va a callar, no es empleada de nadie”, dijeron ayer en su entorno.

El detonante de la discusión, esta vez fue el giro del Presupuesto 2027 al Congreso. El jueves, Bullrich dijo en distintas entrevistas que no le habían avisado de los recortes en Discapacidad, pese a haber estado dos días antes en la mesa política con Luis “Toto” Caputo y Karina Milei. Cuando un jefe de bancada no se entera, planteó, “quedás como un tonto o como un mentiroso”. En la Casa Rosada admitieron “fallos en la comunicación” en Economía y, cerca de la Secretaria General, le reconocieron la razón. Martín Menem, cercano a Karina Milei, tampoco conocía el detalle en Diputados.
En ese contexto apareció el video de ayer. El equipo de comunicación de la senadora había preseleccionado distintas canciones, algunas más fuertes que otras. Eligieron la más picante, tanto por la letra como por la autora. Lo grabaron el mismo jueves y lo publicaron el viernes, con una frase de la letra de la canción de la archienemiga artista de Milei, Lali Espósito: “Sé que todos los ‘peros’ tienen un ‘porqué’”.
La estrategia de los Milei fue fingir demencia. Según relató la periodista Marcia Frisciotti en Canal 13, y confirmaron fuentes oficiales a Infobae, Milei dijo que politizar el arte es “una tontería mayúscula” -aunque él mismo lo hizo cada vez que se ensañó con la cantante-. Y agregó que, después de la polémica, escuchó temas suyos que le gustaron. Mientras, el brazo tuitero de Santiago Caputo reforzaba la línea en X.

“No se va” y “no rompe”, sostienen en el entorno de Bullrich. Pero no niegan que su plan principal siga siendo la Presidencia, y lo asocian a su negativa, cada vez más rotunda, a competir por la Ciudad. El único plan B, posible hoy, sería la vicepresidencia. Y el C, CABA, cada vez menos atractiva para la jefa, dicen quienes la acompañan y escuchan en su despacho.
Sólo muy por lo bajo en el Gobierno admiten bronca. Pero en Balcarce 50 están a la orden del día las sospechas, firmes, de que la senadora tiene planes de tomar el lugar de Javier Milei como candidato presidencial el año que viene. Incluso sospechan que conspira o boicotea adrede la reforma política por su interés en sostener las PASO y eventualmente disputarle poder al jefe de Estado.
Es que Bullrich repite desde hace semanas que los votos no están para eliminar las PASO. Y en la Casa Rosada, cansados de escuchar esas advertencias, responden que la búsqueda de adhesiones no le corresponde a ella, sino a Karina Milei, los Menem y Diego Santilli. En el Gobierno empiezan a sospechar que quiere boicotear la ley más codiciada por la titular de La Libertad Avanza. Mientras, la comisión de Asuntos Constitucionales sigue sin dar dictamen al proyecto y los senadores aliados del PRO, la UCR y el peronismo disidente bloquearon la firma.
A la senadora, dicen en su círculo, no le importa demasiado haber quedado afuera de la mesa con el PRO que Karina Milei acordó con Mauricio Macri y que encabezan Santilli y los Menem, junto a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. Ya en agosto les había comentado a los suyos que se sintió aliviada de no ser convocada. “Ella ya tiene vínculo con el PRO vía senadores importantes del partido”, sostuvieron ayer en el bloque de la Cámara alta. Y respondían al reproche por los votos: “Dicen que ella encabeza un bloque de 44, pero ese número se debe a ella, a que se esmera en convencer a los radicales y a los amarillos. Después le descalabran ese trabajo”.
Por lo pronto, la decisión de Milei de ir por la reelección está firme y en Gobierno están convencidos de que Bullrich no tendrá los números en las encuestas para intentar nada. Por eso, dicen, están tranquilos. Y, como siempre, repiten que se tragan los sapos de sus cuestionamientos, como a nadie, porque la necesitan. En el Senado, la comisión pretende retomar la discusión por la reforma política la semana próxima o la siguiente. Por ahora, tanto Bullrich como los Milei planean mantenerse en aparente son de paz.
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POLITICA
Kicillof ignora la interna con los Kirchner y dará señales de candidato en un acto con amplio músculo político

En una parte del peronismo esperan que este sábado Axel Kicillof brinde una señal bien contundente respecto a su decisión de ser candidato a presidente el año que viene. El Gobernador encabezará un acto del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Avellaneda, donde mostrará músculo y su decisión de estar en el vértice de la alternativa electoral del peronismo.
Los dirigentes o militantes que esperen un mensaje explícito del mandatario bonaerense respecto a su candidatura nacional, lo harán en vano. No va a suceder. No habrá lanzamiento. Lo que van a encontrar es un dirigente nacional que tiene decidido ser candidato y que tiene en claro que la gran mayoría de la gente sabe cuáles son sus intenciones. Entonces, no tiene sentido explicitar algo que ya se sabe.
El encuentro será en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Villa Domínico, y comenzará a las 11 de la mañana. Durante unas tres horas habrá diez plenarios distintos divididos en carpas. Se hablará de Comunidad y Organización; Trabajo y Producción; Educación Pública; Mujeres y Diversidades; Cultura y Deportes; Obra Pública y Hábitat, Juventudes; Seguridad y Justicia; Ciencia y Universidad. Cuando el reloj marque las 15, Axel Kicillof se subirá al escenario principal para hablar. Será el único orador.
El discurso del Gobernador tendrá un anclaje nacional. Ahí reside la principal diferencia con otros encuentros del MDF, donde hubo un código provincial más marcado. De ahí proviene la idea de denominar al plenario como un encuentro federal. Kicillof hablará con un horizonte que supera las líneas geográficas de la provincia de Buenos Aires, lo que delata su vocación y su convicción de ser candidato a presidente. Dejará en claro su vocación, sin decirle con todas las letras.
Estarán presentes dirigentes de otras provincias que están trabajando en el esquema político del Gobernador, pero la intención no es mostrar una foto federal, sino que el discurso tenga ese contenido. Será la actividad más importante del MDF en el escenario político, que servirá para afinar el discurso con contenido electoral y mostrar músculo dirigencial. Kicillof va a mostrar su fortaleza dentro del universo peronista.
El acto va a coronar una semana donde la interna del PJ Bonaerense resurgió. Fue en la voz de Mayra Mendoza, que algunos días atrás, en una entrevista por streaming, llamó “desleal” a Kicillof y lo acusó de dividir el PJ. “Hay algunos dirigentes peronistas que creen que la historia comienza cuando llegan ellos. No hay nada en la vida peor que ser desleal y desagradecido”, dijo la diputada provincia de La Cámpora en referencia al Gobernador.
En el kicillofismo la respuesta fue la misma que vienen implementando hace largas semanas: el silencio. Un silencio que busca neutralizar, desarticular y aplacar la interna. Una interna que no le sirve a nadie dentro del peronismo pero que se ha vuelto incontrolable y que, con altibajos, ha atravesado la discusión política sobre una nueva alternativa. Nadie responde. Nadie se corre de esa lógica que pidió el Gobernador.
En el MDF trabajan con una hipótesis que, con el correr de los días, empezó a tener más adeptos. En lo que resta del año deben tratar de aglutinar todo el poder de representación que puedan. Es decir, ampliar la base dirigencial y dar señales concretas, en los viajes a las provincias, de que la voluntad del Gobernador de encabezar un proyecto nacional se mantiene firme. “Los que quieran venir, tienen lugar. Ya saben lo que hacemos y lo que queremos”, resumió un importante armador del kicillofismo.

Kicillof está convencido que debe plantarse y endurecerse frente a los sectores internos que les piden un cambio. En esa lista incluye a Máximo Kirchner y Sergio Massa, quienes creen que está desperfilado, al enfocarse en la construcción de una línea interna, en vez de intentar congeniar con los otros sectores para pararse por encima de las divisiones del entrramado justicialista.
En La Plata advierten que cada cual atiende su juego y que eso genera fricciones permanentes. Porque cada sector quiere llegar fuerte y bien parado a la negociación final que será el año que viene. En ese juego de poder, la identidad política del peronismo sale lastimada. Todos quieren arribar al mismo lugar, que es imponer las condiciones cuando llegue el momento de las definiciones.
En los hechos, cada sector intenta condicionar al otro. Lleva adelante una estrategia de supervivencia en el medio de una etapa de reordenamiento y reorganización del peronismo. Subsistir para negociar y mantener los niveles de influencia. Pero, si el justicialismo logra volver al poder, inevitablemente el orden de las jerarquías cambiará.
En el kicillofismo aseguran que transitan una línea coherente, donde no salen del camino trazado hace ya más de un año. En los últimos días, y después de una frágil tregua, el cristinismo empezó a cuestionar a Kicillof otra vez. A veces en forma explicita y otras tantas con acotaciones elípticas. Esas críticas aumentan la tensión, generan malestar y no solucionan el problema de fondo. El peronismo bonaerense es un volcán en erupción, donde no se sabe con exactitud cuál es el daño final que puede causar la explosión.
En La Plata aseguran que lo que existe entre el kicillofismo y el cristinismo no es una pelea, sino un ataque. Porque no hay un ida y vuelta, sino una avanzada contra Kicillof. El Gobernador va a seguir su camino repeliendo las presiones externas y sosteniendo el pulso de su estrategia. Ante las acusaciones de victimización que le hace La Cámpora, en su entorno sostienen que en el lugar de víctima lo pone el cristinismo con los cuestionamientos innecesantes.
“Elegimos este camino de construir por nuestro lado. Nos cansamos de lidiar con ellos. Veremos qué pasa el año que viene”, resumió uno de los principales laderos de Kicillof. Los apuntados están todos bajo el paraguas de Cristina Kirchner, con la que nadie sabe si, al final del camino, habrá un acuerdo o no. Esa es, tal vez, la principal incógnita del proceso electoral que está por delante.
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