POLITICA
Interna en la Embajada argentina en España: un funcionario dijo que le quitaron la oficina y lanzó fuertes acusaciones

La Embajada argentina en España quedó envuelta en un conflicto interno que combina decisiones administrativas, diferencias de criterio en la gestión y un trasfondo político que terminó por escalar la tensión entre dos de sus principales funcionarios. El episodio que hizo visible la disputa fue la decisión del embajador Wenceslao Bunge Saravia de retirarle el despacho dentro de la sede diplomática al agregado para la Promoción de Inversiones y Comercio Internacional, Alejandro Nimo, quien además posee rango de consejero de Embajada y cónsul general.
La medida, según pudo confirmar Infobae, se concretó en las oficinas que la Argentina alquila en la calle Fernando El Santo 15, en el barrio de Salamanca, una de las zonas más exclusivas de Madrid. Desde ese edificio, donde trabajan más de 40 empleados, se articula la representación diplomática, consular y comercial del país ante España, con un foco particular en la atracción de inversiones y el fortalecimiento del vínculo bilateral.
Pero en la Embajada, según pudo confirmar Infobae, ese semana se transmitió por un memo interno enviado por correo electrónico oficial a todo el personal, que la estructura iba a reducirse, debido a que no se renovaría el alquiler de un piso donde funcionaba el Consulado General.
Por ese achique, y de acuerdo a esa comunicación, las oficinas administrativas iban a ser redistribuidas entre las que tenían asignadas el personal. Las autoridades administrativas de la representación diplomática argentina explicaron, entonces, que iba a procederse a una mudanza y a reubicar y compartir las oficinas entre el personal.
Sin embargo, lo que en términos formales puede ser leído como una reconfiguración interna de espacios y funciones derivó rápidamente en un conflicto de mayor alcance cuando Nimo decidió hacer pública la situación a través de su cuenta en la red social X. Allí denunció que había sufrido el desalojo dentro de la embajada y aclaró que no se trataba de un desplazamiento del cargo, sino de la quita del despacho desde el cual desarrollaba su actividad.
“Quiero aclarar que no se trata de que me hayan desplazado del cargo, sino que simplemente, por decisión del embajador Bunge, me han quitado el despacho en la que trabajaba y atendía a los empresarios que invierten en Argentina”, escribió. En ese mismo mensaje, sostuvo que ese espacio “se había convertido en un símbolo y un sitio de convergencia” de quienes apoyan las ideas del presidente Javier Milei en España.
El posteo avanzó más allá de la descripción del hecho y planteó una interpretación política de la decisión. Nimo señaló que en su despacho había un cuadro con la imagen del Presidente, además de otros elementos vinculados a lo que definió como la “batalla cultural”, y sugirió que ese perfil generaba incomodidad dentro de la estructura diplomática. En ese contexto, hizo referencia a sectores que identificó como parte de la “casta diplomática” y cuestionó el alineamiento del embajador con las premisas del gobierno.
“Me preocupa su falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal que pregona nuestro Presidente”, afirmó. También indicó que había intentado acercarle propuestas para reducir el gasto de la embajada, sin éxito. “Deshacerse de mi oficina no fue deshacerse de mí. Fue deshacerse de un símbolo”, agregó, en un mensaje que combinó la denuncia operativa con una impugnación política.

La reacción pública de Nimo convirtió un episodio interno en un conflicto expuesto, con derivaciones que exceden lo estrictamente administrativo. Sin embargo, según pudo reconstruir este medio a partir de fuentes con conocimiento de la situación, la decisión del embajador se inscribe en una tensión previa que venía acumulándose desde hace meses.
Nimo, identificado con el ideario libertario y discípulo del economista español Jesús Huerta de Soto, había desarrollado en Madrid una agenda propia de reuniones con empresarios y actores del sector privado, con el objetivo de promover inversiones hacia la Argentina. En ese marco, mantuvo contactos con compañías del sector alimentario y ferroviario, con promesas de canalización de capitales en línea con el programa económico del gobierno, por más de 2.500 millones de euros.
Esa actividad, sin embargo, se desplegó en paralelo a la agenda institucional de la embajada, lo que generó fricciones en el funcionamiento interno. La superposición de interlocutores y la autonomía en la gestión de reuniones y compromisos comenzaron a marcar diferencias en la forma de encarar la promoción económica desde la representación argentina en España.
El punto que terminó de escalar el conflicto fue, según la versión que trascendió, sería una entrevista que Nimo concedió recientemente a un influencer en redes sociales. En ese diálogo, defendió la política de austeridad fiscal del gobierno argentino, reivindicó la “batalla cultural” contra el socialismo y formuló críticas al gobierno de Pedro Sánchez.
Esa intervención, de acuerdo con esa reconstrucción, elevó el nivel de tensión dentro de la embajada y actuó como catalizador de una decisión que ya se venía evaluando. En el plano diplomático, las expresiones públicas de funcionarios sobre la política interna del país anfitrión suelen ser un factor sensible, especialmente cuando se producen desde posiciones con representación oficial.
La figura de Bunge Saravia permite entender el encuadre desde el cual se tomó la decisión. Con una extensa trayectoria en el sistema financiero internacional —incluyendo casi tres décadas en Credit Suisse y posiciones de liderazgo en la firma Jones Lang LaSalle—, el embajador llegó a Madrid con un perfil técnico y un mandato centrado en la atracción de inversiones, la expansión del comercio bilateral y la articulación con el sector empresarial.

Antes de asumir en España, desarrolló su carrera en plazas como Nueva York, San Pablo y Londres, ocupando cargos vinculados a banca de inversión y mercados de capitales. Esa experiencia fue presentada como un activo para una gestión orientada a resultados concretos en materia económica, en línea con las prioridades del gobierno argentino.
En ese esquema, la coordinación institucional y la centralización de la interlocución con inversores aparecen como elementos relevantes. La coexistencia de esa lógica con una agenda paralela, de fuerte impronta política y exposición pública, configuró un escenario de fricción que terminó de materializarse en la reconfiguración del espacio de trabajo dentro de la embajada.
En paralelo al conflicto, Nimo avanzó en una redefinición de su dinámica operativa. Según pudo saber este medio, alquiló una oficina propia en el barrio de Chamberí, también en Madrid, desde donde prevé continuar con su actividad vinculada a la promoción de inversiones. En ese mismo sentido, transmitió en reserva que no tiene previsto volver a trabajar desde la sede diplomática.
Ese movimiento introduce un elemento adicional en la situación: aunque formalmente mantiene su cargo dentro de la estructura estatal, su funcionamiento se desplaza hacia un esquema externo a la embajada, lo que abre interrogantes sobre la articulación institucional de sus funciones y el modo en que se canalizarán eventuales gestiones con empresas e inversores.
La embajada en España ocupa un lugar estratégico dentro del esquema de relaciones internacionales de la Argentina. España es uno de los principales socios comerciales en Europa y un origen relevante de inversiones en sectores clave de la economía. En ese contexto, la representación diplomática tiene un rol central en la articulación con el sector privado y en la promoción de oportunidades de negocio.
La disputa entre Bunge Saravia y Nimo deja expuestas dos aproximaciones distintas a esa tarea. Por un lado, una lógica institucional, centrada en la coordinación y en la gestión ordenada de la agenda económica. Por otro, una estrategia con mayor énfasis en la proyección política e ideológica, que busca amplificar en el exterior las definiciones del gobierno en materia de discurso y posicionamiento.
Por ahora, el conflicto no derivó en cambios formales en la estructura de la embajada ni en la situación laboral de los funcionarios involucrados. Nimo continúa en su cargo, aunque con una modalidad de trabajo diferente, mientras que la Cancillería sigue de cerca la evolución del caso.
El desenlace dependerá de la capacidad de reencauzar la relación dentro de parámetros institucionales o, eventualmente, de una decisión política que redefina roles y funciones en una de las sedes diplomáticas más relevantes para la estrategia económica del gobierno argentino. En el corto plazo, el episodio ya dejó una señal clara: la interna en la embajada en Madrid trascendió los despachos y se convirtió en un conflicto con exposición pública y derivaciones políticas.
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POLITICA
“Misión París”: el Gobierno apuesta a la Argentina Week para destrabar el debate por las PASO en el Senado

El Senado de la Nación entrará la semana próxima en un receso obligado. Varios de sus legisladores estarán de viaje por lo que no se espera una gran actividad parlamentaria. Inclusive Patricia Bullrich, titular del bloque libertario, se ausentará un día de la Ciudad ya que participará del Coloquio de IDEA el próximo jueves.
Esta ralentización muestra que el debate de la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), algo que en la Casa Rosada entienden como fundamental, está totalmente estancado.
En los últimos cuatro meses la comisión de Asuntos Constitucionales de la CámaraaAlta se reunió solo dos veces. La última, el pasado 14 de septiembre y el encuentro duró poco tiempo porque la realidad es que no hay avances y el oficialismo endureció su postura.
“Estamos planteando una reforma política importante que parte de un fraccionamiento muy fuerte de los partidos políticos en Argentina”, dijo Bullrich, quien planteó la necesidad de fortalecer la representatividad, la transparencia electoral, los mecanismos de afiliación y las reglas de financiamiento. Asimismo, remarcó que esta proliferación “ha generado una deformación del partido como una herramienta de uso real de elección de candidaturas y de acceso al dinero público”. Luego, hizo referencia a que el oficialismo se mantenía con su postura de eliminación de las PASO y que Ficha Limpia se tenía que tratar en conjunto.
Eso hizo que la reunión de comisión no durara más de una hora, ya que, así como el oficialismo abandonó su postura negociadora, los bloques aliados mantienen su posicionamiento respecto del proceso electoral.
“Sigue el diálogo, pero de momento no hay avances concretos hacia una propuesta que logre el consenso necesario para ir al recinto”, señaló un senador de uno de los bloques aliados.
Esa definición se fue repitiendo en varias voces de legisladores que suelen acompañar al bloque de La Libertad Avanza en el recinto, pero que en este caso entienden que la salida es otra. “Acá —en los bloques del Senado— estamos todos muy cruzados por las referencias provinciales de cada senador y el contexto particular de cada distrito”, agregaron.

Así como el oficialismo se mantiene en su intención de eliminar ese proceso electoral, en los bloques del PRO y de la UCR persiste la idea de avanzar hacia un modelo de eliminación de la obligatoriedad del voto. “Nosotros seguimos creyendo que la mejor opción es ir a una PAS”, señalaron desde uno de esos sectores.
La definición también está atravesada por las propias internas del Gobierno. Mientras en la mesa política insisten con definiciones, Bullrich ya hizo saber que en el Senado no están los votos para avanzar. Esto choca con las promesas del jefe de Gabinete, Diego Santilli, que se reúne con gobernadores y vuelve con la promesa de acompañamiento.
“El colorado —por Santilli— se reúne con gobernadores y asegura votos, pero después, cuando hablan acá en el Palacio, o se mantienen con la idea de eliminar la obligatoriedad o simplemente te dicen que esos mismos gobernadores no bajaron una orden clara”, explicó un libertario que sigue de cerca las conversaciones.
Un viaje definitorio
La semana próxima el presidente Javier Milei llevará a 12 gobernadores a París, Francia, como parte de la comitiva oficial que participará de la versión francesa del Argentina Week.
Hasta ahora confirmaron Rolando Figueroa (Neuquén), Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Carlos Sadir (Jujuy), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca) y Claudio Vidal (Santa Cruz).
Durante las horas de vuelo y en los “tiempos muertos”, los funcionarios nacionales —también viaja Karina Milei, junto a los ministros Pablo Quirno (Relaciones Exteriores), Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación), Juan Bautista Mahiques (Justicia) y Mario Lugones (Salud)— podrán conversar con los jefes de los estados provinciales en busca del apoyo para eliminar las PASO y aprobar el Presupuesto 2027.
En el Senado, ese grupo de gobernadores cuenta con 12 senadores que les responden en mayor o menor grado, que sumados a los 21 que tiene LLA los acercaría al número necesario para avanzar.
Sin embargo, al ritmo que llevan las negociaciones, parecería que solo si cede el oficialismo podría destrabarse el debate. Por ahora, es una conversación casi inexistente en el Palacio Legislativo.
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POLITICA
De la fuga de Trelew al ataque a La Tablada: la historia de Gorriarán Merlo, el líder del ERP que sobrevivió a todo

28 de octubre de 1995, una camioneta blanca transita una desolada ruta mexicana. Dentro van dos hombres, dos argentinos, y una mujer, nicaragüense. No tienen apuro. Se dirigen, sin que nadie sepa, a Chiapas, al campamento del Comandante Marcos. Apenas pasando el pueblo de Tepotzotlán, varios vehículos del ejército y de la policía mexicana salen de la nada y se cruzan en su camino. Les piden que bajen y se identifiquen. Los hombres se muestran renuentes. Los sacan de la camioneta y con los brazos retenidos en la espalda, los empujan contra el capot blanco. La mujer queda parada a un costado, mientras la vigilan. Les preguntan sus nombres. El que manejaba dice: “Jorge Denti, soy argentino”. El otro permanece callado. Recién responde la tercera vez que le exigen que se identifique: “Juan Rodríguez, uruguayo”.
Uno de los integrantes del escuadrón mira una foto, gira a la fuerza la cabeza del hombre pelado, para verle la cara completa y, con la victoria en la voz, anuncia: “Es él”.
Finalmente, Enrique Gorriarán Merlo, líder del ERP y responsable del ataque a La Tablada, era detenido después de permanecer décadas como clandestino. A las pocas horas reconoció su verdadera identidad.
Al día siguiente, estaba en vuelo hacia Argentina. El gobierno mexicano se ahorró los problemas (y las demoras) de la extradición gracias a que llevaba consigo un pasaporte uruguayo falso y con él había ingresado a México. Lo deportó, la expulsión del país fue inmediata. Gorriarán Merlo, que hasta ese momento había parecido inasible, enfrentaría por fin a la justicia argentina por el trágico levantamiento de La Tablada de enero de 1989.
Veinte años atrás, el 22 de septiembre de 2006, moría uno de los personajes más oscuros de la historia contemporánea argentina: Enrique Gorriarán Merlo. Murió en una cama del hospital Argerich a los 64 años, por un aneurisma en la aorta abdominal.
Antes había liderado uno de los grupos armados más virulentos de los setenta. Había secuestrado y matado. Se fugó de la cárcel. Intentó tomas de cuarteles en diferentes décadas, todas con un final sangriento. También fue sicario a sueldo de gobiernos extranjeros y asesinó en Paraguay al exdictador nicaragüense Tachito Somoza. Erp, fuga de Trelew, Cuartel de Azul, Cuba, muerte de Santucho, exilio, Cuba, Sandinismo, Somoza, MTP, la Tablada.
Gorriarán Merlo pasó más de la mitad de su vida preso o en la clandestinidad.
Algo que sorprende: sus compañeros de militancia, de aventuras, de combate, murieron de manera violenta en eventos de los que él siempre salió indemne. Él fue el único que siempre logró sobrevivir.
En 1972 protagonizó una fuga de gran espectacularidad de la cárcel de Trelew. Él estuvo, junto a Santucho -líder del ERP, la organización armada que integraban-, dentro de los seis que lograron tomar un avión y escapar a Chile. Otros 19 quedaron en el aeropuerto; pocos días después los fusilarían en medio de la noche y 16 serían asesinados. Con el regreso democrático, el ERP volvió a la clandestinidad y continuó operando. Decían que no era contra el gobierno ni la democracia pero que seguirían atacando a los militares. Los atentados y secuestros no se detuvieron. En enero de 1974 encabezó el intento de copamiento de la guarnición militar de Azul. Los atacantes querían armas y municiones. Fue asesinado el jefe de la guarnición y su esposa y también un soldado. Hubo varios heridos de gravedad y el coronel Ibarzábal fue secuestrado. Gorriarán y el ERP lo tuvieron cautivo durante meses hasta que lo mataron con un disparo a quemarropas cuando sólo pesaba 35 kilos. En ese ataque murieron 3 guerrilleros del ERP y otros 12 fueron detenidos. Gorriarán siguió sano y libre. En esos años sus apodos, sus nombres de combate, eran El Pelado, Comandante Ramón o Ricardo. Luego fue degradado por la organización y enviado a hacer trabajo de campo a diversas provincias debido a su accionar como encargado de ese ataque. Eso lo salvó de estar presente en Monte Chingolo. En julio del 76, ya con la Dictadura en el poder, tras un enfrentamiento, cayó Roberto Mario Santucho, líder del Erp; su esposa también fue desaparecida durante esa jornada. En el hecho también murieron otros guerrilleros. El día anterior, Gorriarán Merlo había estado reunido con Santucho. Se salvó por horas. Santucho había sido encontrado después de años de búsqueda. El hecho tuvo otra consecuencia inmediata en el ERP: Gorriarán Merlo quedó como el líder de la parte militar ante la acefalía, mientras que Luis Mattini era el de la parte política. Hasta el día de hoy se habla de que hubo un entregador que denunció la guarida- hasta ese momento inhallable- de Santucho.
Después llegó el exilio y el tiempo en Nicaragua integrando el gobierno Sandinista. Y una misión de la cual Gorriarán asumió, una vez más, el liderazgo.
La llamaron Misión Reptil. Siete hombres argentinos y una nicaragüense -la misma que años después fue detenida en México y convertida en pareja de Gorriarán- se trasladaron a Asunción para asesinar al exdictador nicaragüense Tachito Somoza. Utilizarían sus conocimientos previos -más todo lo aprendido en Cuba y Nicaragua en los últimos años sobre técnicas de combate- para cercar y liquidar a su objetivo. Mucho después, Gorriarán dijo que había sido una misión nacida exclusivamente de su voluntad e ideada por ese grupo de argentinos, que sólo le comunicaron a las altas esferas de Nicaragua -Daniel Ortega y algún jerarca más- lo que iban a hacer. Cuesta creer que así haya sido. Con el tiempo se habló de zona liberada y hasta de la ayuda de la CIA. Lo cierto es que tenían armamento que habían logrado ingresar a Paraguay, dinero para la logística y facilidades para moverse hasta ultimar a Somoza.
Alquilaron un kiosco en la esquina de la mansión del exdictador desde dónde vigilaron sus movimientos y pudieron descifrar su rutina. También alquilaron una mansión que estaba justo enfrente. Lo hicieron con un ardid ingenioso. Le dijeron a la dueña que buscaban la propiedad para Julio Iglesias que en pocas semanas llegaría a Asunción para filmar una película. Pero que el cantante necesitaba tranquilidad y pasar desapercibido por lo que le pedían la mayor discreción posible. Pagaron varios meses por adelantado y por un valor superior al del mercado (una vez ocurrido el homicidio la justicia paraguaya apuntó contra el propietario y le costó creer esta historia).

POLITICA
El Gobierno logró una inestable tregua con sus aliados y toma aire en el Congreso para leyes clave

Después de estar un mes a la defensiva, el oficialismo en el Congreso logró recuperar casi por completo el control de la agenda y normalizó la relación con algunos de los bloques aliados que habían dejado trascender su malestar por los manejos de la Casa Rosada. Durante octubre, los libertarios se abocarán a avanzar en la Cámara de Diputados con los proyectos sobre Malvinas, la reforma en Discapacidad, los cambios en la Carta Orgánica del Banco Central y el Presupuesto 2027. La oposición, por su parte, luchará por mantener en el centro de la discusión pública los proyectos sobre endeudamiento y mora.
El martes, el oficialismo logró dar vuelta la página tras la polémica que se desencadenó por el ajuste en el área de Discapacidad que contenía el proyecto de Presupuesto 2027. Tras dos semanas de tensión, que incluyeron reclamos públicos de los bloques aliados y pases de factura entre los integrantes de la Mesa Política, los libertarios borraron de un plumazo el texto original que envió el Poder Ejecutivo y llegaron a un consenso con los bloques aliados.
La nueva iniciativa retoma gran parte de la ley de Emergencia en Discapacidad como el nomenclador único para prestaciones, su actualización por inflación, la compatibilidad de la pensión con un empleo formal o informal y el Certificado Único de Discapacidad (CUD) como vía para obtener una pensión. Sin embargo, ahora todas las partidas estarán incluidas en el Presupuesto y no dependerán de las reasignaciones que defina la Jefatura de Gabinete.
El dictamen representó una clara victoria política porque contó con el acompañamiento de bloques aliados y gobernadores. Si bien hubo acompañamientos “en disidencia”, como los misioneros y salteños de Argentina Federal, el apoyo de la UCR, el PRO, Producción y Trabajo (San Juan), el MID y La Neuquinidad le garantizarían cerca de 127 votos, por lo que los libertarios no deberán hacer grandes esfuerzos para sumar las dos voluntades que restan para llegar a la mayoría simple. De esta forma, la embestida de la oposición dura, que impulsaba la prórroga por un año de la Emergencia, quedó virtualmente neutralizada.

Aunque todavía quedan pendientes algunos reclamos de los aliados, como una redacción clara que ratifique que las prestaciones se actualizarán mensualmente por inflación y el cronograma de pago de las compensaciones adeudadas, el oficialismo prevé llevar el tema al recinto el próximo 7 de octubre.
Esa mega sesión también incluirá el proyecto para proteger los recursos del Atlántico Sur y reforzar el reclamo soberano sobre las Islas Malvinas. El puntapié inicial del debate será el miércoles 30 de septiembre, en un plenario de las comisiones de Defensa, Relaciones Exteriores y Culto y Legislación Penal, conducidas por los oficialistas Carlos Zapata, Juliana Santillán y Laura Rodríguez Machado, respectivamente.
El cronograma continuará el martes 6 de octubre con otro plenario de comisiones donde los libertarios buscarán firmar dictamen. Así el texto quedará listo para debatirse en el recinto de la Cámara de Diputados al día siguiente.
Si bien todavía no hay confirmación oficial, fuentes del oficialismo señalaron a Infobae que la reforma del Banco Central también estará incluida en el temario de esa sesión. Los cambios en la Carta Orgánica que apuntan a garantizar la independencia de la entidad monetaria respecto del Poder Ejecutivo fueron aprobados este jueves en el Senado. Pero el texto que venía de Diputados sufrió una modificación importante, por lo que deberá volver en revisión a la Cámara de origen.
A instancia de los gobernadores, y con acuerdo del peronismo, se cambió la redacción en un punto clave: la mayoría especial de dos tercios en ambas Cámaras para remover a las autoridades del Banco Central fue reemplazada por una mayoría absoluta (37 votos afirmativos) solo en el Senado. Ese cambio fue aprobado casi por unanimidad (66 votos a favor y sólo dos en contra), por lo que será matemáticamente imposible que Diputados pueda insistir con el proyecto original (debería llegar a los dos tercios pero no puede lograrse sin el peronismo).

Por su parte, la oposición avanzará este martes 29 de septiembre con el dictamen de las iniciativas sobre endeudamiento. En estos días el peronismo y los bloques dialoguistas buscan unificar una propuesta que no tenga costo fiscal (para evitar un veto presidencial), mientras que el oficialismo y sus aliados presentarán una propuesta propia que tendrá como eje principal la concientización (sin ningún tipo de refinanciación obligatoria de las deudas). La oposición aún no define cuándo convocará a una sesión ya que no tienen los 129 votos del quórum asegurados.
Finalmente, durante el tramo final del año, oficialismo y oposición se abocarán a la negociación del Presupuesto 2027. El cronograma incluirá reuniones informativas el 13, el 14, el 20, el 21 y el 27 de octubre. En tanto que el miércoles 28 prevén firmar el dictamen para avanzar en el recinto el miércoles 4 de noviembre.
Esta negociación estará atravesada por el armado de las alianzas electorales de cara a los comicios del año que viene y condicionará directamente otro de los objetivos principales del Gobierno: la eliminación de las PASO.
celeste salguero/comunicación senado.-
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