POLITICA
Internas, ajuste y poder: el desafío de Milei para ordenar su gobierno

El gobierno viene de más de dos meses de un pantano, con Adorni teniendo que dar explicaciones. Eso lleva dos meses. Y cuando no había terminado ese affaire -que de hecho no terminó-, se superpone otro problema: la fractura expuesta de las dos tribus del gobierno, la de Karina y la de Santiago Caputo, con manifestaciones cruzadas en redes sociales.
Si dice: “Qué tontería, es una pequeña novela, son solo redes sociales”. Pero recuerden: Javier Milei es nacido y criado en redes sociales. Su gran plataforma de lanzamiento fue de la banqueta de Intratables a la multiplicación de peces y panes que tuvo justamente ahí. El escándalo de las internas tiene consecuencias.
Como el gobierno sabe que tiene consecuencias, ayer trató de mostrar un símbolo de paz. Y ese símbolo son fotos que mostraban a integrantes de las dos tribus en disputa conviviendo felizmente en el día de la Patria.
El triángulo de hierro
La foto principal es la del triángulo de hierro. Ustedes creían que no existía más. Está el Presidente exultante y sus dos hermanos: la biológica y el hermano de la vida. Y acá hay un tema fundamental.
Milei tiene que ser el jefe. Queda bonito reconocerle a la hermana la influencia en la vida, el acompañamiento, la contención emocional, incluso su sagacidad para haber armado los espacios políticos en las elecciones. Milei tiene todo el derecho y la obligación de reconocerle todo eso a Karina. Pero tiene que ser el jefe.
Porque Karina Milei no puede resolver algo político: es juez y parte. Si Milei se corre, se pone solo en Olivos a hablar y a ocuparse de la economía junto a Toto Caputo, y delega toda la política a la hermana, ella no puede resolver esto porque tiene intereses y preferencias propias. Y tiene una interna muy fuerte con el otro hermano, el hermano adoptivo -así lo nombró Milei-, que es Santiago Caputo.
Si ella es la encargada de toda la política y del armado del gobierno, no puede resolver lo que Milei no le va a decir porque lo va a enojar. De algún modo, para Milei ella es un par. Son pares, por eso integran el triángulo. Milei tiene que zanjar esta diferencia y resolverla. Tiene que asumir de jefe, incluso de su hermano de la vida.
No hay ninguna relación intelectual ni dependencia emocional que le impida a Milei ponerse firme y decir “acá mando yo”. ¿Y saben por qué lo digo? Porque Argentina es un país presidencialista. Somos mamíferos buscando un líder, un alfa, que dé seguridad en un país donde hay un permanente terremoto que es la economía. La gente no puede hacer nada. La gente está mirando en código binario: ¿manda o no manda? ¿Le obedecen o no le obedecen?
Las fotos del día
Además del triángulo, hay otras fotos donde el gobierno busca su símbolo de paz. Está Lule Menem a la izquierda y Santiago Caputo -el Peaky Blinder-. Un santiaguista dándole la mano firme a un karinista. ¿Ven que no hay interna? ¿Ven que no hay conflicto?
¿A quién le hablan con estas fotos? A los argentinos, sí. Pero también le hablan al mercado. Y el mercado dice: nos parece bien el rumbo, pero ¿tiene solidez esta cúpula que dirige los destinos de Argentina? ¿Van a estar compactos o las internas van a hacer detonar el rumbo?
Santiago Caputo, además, por primera vez concurrió al Tedeum. Las otras dos ediciones no fue. Y en esa foto de sonrisas aparece junto a alguien del bando contrario.

Porque acá está también la gran cuestión: ¿quién puede asegurar que una buena parte de los elementos que tomaron las causas judiciales -ANDIS, Adorni, Libra- no hayan provenido de carpetazos cruzados? Nadie puede descartarlo. Cuando hay furia, cuando hay visión de túnel, cuando hay una voluntad muy grande de correr al otro del juego -porque hay algo del orden del poder que uno quiere y que lo tiene el otro, o de negocios o de cajas-, a veces son más fuertes las ganas de anular al otro con un carpetazo que las de un proyecto de transformación que es recontradifícil.
Villarruel y Bullrich
Por primera vez fue Santiago Caputo al Tedeum. Y por primera vez no fue Victoria Villarruel. Desde lo institucional parecería incorrecto: una vicepresidenta debería formar parte de un acto tan importante como el 25 de mayo. Desde lo político, el gobierno no le perdona ni le perdonará jamás que tenga agenda y mirada propia -nacionalista, productivista y un poquitito peronista, piensan en el gobierno-. Y esa foto con Isabelita, esa foto con Insfrán y sus coqueteos con Mayans, todos esos guiños con el panperonismo le generan tanta desconfianza que la wedding planner de esta fiesta, que se llama Karina Milei, dijo: “No la invitamos al salón. Al Tedeum, no viene”. Y no fue.
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A otra que la sentaron primero lejos y después la acercaron, generando todo tipo de especulaciones, es Patricia Bullrich. Bullrich no es nacida y criada en La Libertad Avanza. Karina Milei no le confía el alma en una cajita. Pero la necesitan. Es una necesidad mutua: Patricia necesita este espacio como plataforma y el espacio la necesita a ella.
Adorni ya tiene el boleto medio picado -aunque presente una declaración jurada y diga que está todo en orden, la autoridad la tiene muy mellada-. En cambio, Bullrich tiene buenas encuestas. Puede servir para la Ciudad, puede ir de vice. Es un activo demasiado fuerte. Y el gobierno, que venía bajando en imagen los últimos dos meses, la necesita.
Por eso la puede apartar y mandarla tres filas para atrás en el Tedeum. Y Patricia va caminando sola hasta el Cabildo. Alguno le grita “Patricia Presidenta”. Ella se abanica, se pone colorada y le encanta. Y como le encanta, molesta en el gobierno que alguien pueda pensar en esa idea. Por eso la dejan afuera del VIP: no le dicen nada, pero le ponen la soguita. No sos lo suficientemente hegemónica para entrar.
Sin embargo, en el balcón de Casa Rosada -con todo su valor simbólico- sí la ponen a Patricia Bullrich. Ahí hay un juego de distancias, de proximidad y de lejanía que muestra un poco cómo el gobierno está y cómo trató de mostrar ayer un símbolo de paz.
Por qué importa
Este gobierno tiene pretensiones muy grandes para un momento complejo de la Argentina. Grandes transformaciones y gran ajuste. Piensen en lo siguiente: Menem, para hacer lo que hizo -modernización, privatizaciones, gente desempleada en la calle producto de la desocupación que producían también las privatizaciones-, tuvo a casi toda la Argentina alineada. Tenía mayoría automática en el Congreso. Tenía el peronismo prácticamente verticalizado porque le había ganado a Cafiero la interna. Había puesto una Corte Suprema propia: manejaba el Poder Judicial. Manejaba prácticamente a la oposición porque el radicalismo no tenía ninguna autoridad -venía de la hiper-. Y tenía los gremios: había logrado meterse y dividir la CGT, que quedó en la CGT San Martín y la CGT Azopardo. Barrionuevo de su lado. Los gordos de la CGT y los gremios de servicio lo acompañaron en las privatizaciones. Los asoció de algún modo para avanzar. Les dio una tajadita a cada uno. No volaba una mosca.
Como sabía que en algún momento iba a ser impopular, Menem sabía que cuando perdiera el apoyo en las urnas necesitaba un respaldo: del Poder Judicial, lo tenía; del Poder Legislativo, lo tenía; de los gremios, lo tenía. Y adentro el gobierno tenía internas, porque las tenía. Pero Menem, con su sonrisita y su guiñadita de ojo, las ordenaba. Con costo, porque todos sabemos también las cosas terribles que pasaron durante el menemismo en Argentina. No fue todo tiempo feliz. Pero se ordenaban.
¿Qué quiero decir con esto? Que para el tiempo que le toca vivir a Milei, no puede haber internas a cielo abierto. Él tiene que ejercer de presidente también en la parte política y organizar su gobierno.
El paciente en la mesa de operaciones
Milei está aplicando una intervención quirúrgica dolorosa y de duración incierta. Se llama ajuste. Él recibió de gran parte de la sociedad un cheque -no en blanco, pero sí abultado- que decía: esto no va más, aplicá el ajuste, Argentina tiene que cambiar. Pero eso tiene un tiempo.
Y a pesar de que hay algunos indicadores que el gobierno elige creer que se van a repetir -acumulación de dólares positiva, baja de inflación, el EMAE en 3,6 arriba, estancamiento de la caída del empleo-, el gobierno cree que se tocó piso. Cree. No estamos seguros de qué pasa con la próxima inflación, con el próximo registro de crecimiento. Los supermercados siguen vendiendo para abajo. El consumo sigue caído.
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Entonces estás en el medio de un momento delicado. Hay un paciente en la mesa de operaciones y hay una intervención quirúrgica que se llama motosierra, que se llama ajuste, y que es dolorosísima: está pasando sobre universidades, sobre discapacidad, sobre salud, sobre educación, sobre partes muy sensibles de un paciente que dio un mandato de motosierra. Pero que está preguntando desde la mesa de operaciones cuánto dura.
Lo que ese paciente no puede ver es que el jefe de Gabinete, en el capítulo 1000, diga que gastó 85 palos de tarjeta en 2025, cuando tenía ingresos formales por la mitad. Porque dice: si para él hay plata, a mí me estás cortando. El bisturí es plata que me están cortando. Y el tipo tenía 85 palos de tarjeta.
Y la otra es: si me están sometiendo a una intervención quirúrgica tan grave y tan compleja, y todavía no me dicen cuándo termina, yo no quiero ver los misiles cruzados ni los carpetazos entre las tribus en redes sociales. Porque me da inseguridad. Son ustedes el equipo médico que me está cortando. Quiero que estén concentrados. Si el propio presidente está distraído o no puede zanjar el conflicto entre los ayudantes en la mesa de operaciones, esto puede ser dramático.
El diálogo como salida
El otro día estuvo acá Marina Dal Poggetto y dijo algo que es real. Hoy la Iglesia dijo: basta de polarización, basta de discusión, tienen que poder charlar. Lo dijo Bergoglio en 2006. Y esto no es una idea religiosa ni filosófica ni humanista ni moral. Lo que decía Dal Poggetto es fáctico.
Si no hay diálogo y viene el kirchnerismo, se viene el abismo. O si asume otro gobierno de otro signo, también. ¿Qué hacés vos? Lo mismo que hago yo: si viene el abismo, me voy al bote salvavidas. ¿Cuál es el bote salvavidas? El dólar. El poquito mango que tenga -o mucho- me lo gasto en el bote. ¿Cuánto vale subirse? Lo que te pidan. Así se arma una corrida.
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El propio Milei la sufrió: se venía el abismo en septiembre, cuando en la Provincia de Buenos Aires ganó el kirchnerismo y parecía que todos a los botes.
Entonces la idea de la Iglesia, de una política de Estado donde se pueda charlar con nociones mínimas, como hizo Fernando Henrique Cardoso cuando iba a asumir Lula -que Lula le dio continuidad a algunas políticas mínimas, conservó al que estaba en el Banco Central, no hizo una maniobra donde dejó de lado todo lo hecho por Cardoso-. Si no hay eso mismo, estamos condenados a repetir este esquema de calesita en donde la Argentina gira 360 grados y estamos sentados y enterrados hace años en el mismo lugar.
Javier Milei, Karina Milei, 25 de mayo
POLITICA
Congreso: con la oposición en desventaja numérica, el oficialismo logró frenar la ofensiva contra Adorni

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, logró que La Libertad Avanza y los diputados aliados del PRO, la UCR y bloques que responden a gobernadores rechacen cualquier intento de la oposición para volver a sentarlo en el recinto de la Cámara de Diputados. La estrategia opositora quedó postergada, al menos hasta después del Mundial que empezará en poco más de 15 días en los Estados Unidos.
La disputa volvió a exponer la realidad numérica de la Cámara baja. Martín Menem y Gabriel Bornoroni buscaron no solo avanzar con proyectos del oficialismo, sino también garantizar el blindaje político del ministro coordinador. Del otro lado, Unión por la Patria y otras bancadas no logran reunir los 129 diputados necesarios para abrir el recinto y, por ahora, postergan sus aspiraciones.
Los intentos de la oposición
Desde hace tres semanas, el socialista Esteban Paulón busca la interpelación de Manuel Adorni, primero con el pedido de una sesión especial junto a su bancada, a la de Provincias Unidas, al Frente de Izquierda y la Coalición Cívica. Tras el fracaso de la frustrada sesión, sumaron en un nuevo pedido a UxP de Germán Martínez con un amplio temario de propuestas sociales lanzadas por el peronismo.
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Incluso sumaron para el debate los pedidos de interpelación de los ministros de Economía, Luis Caputo y de Capital Humano, Sandra Pettovello, por el incumplimiento de la implementación de la sancionada Ley de Financiamiento Universitario. La superposición de la sesión propuesta por el oficialismo, donde aprobó los proyectos de ley Hojarasca y Zonas Frías, frustró nuevamente a la oposición la pasada semana.
Los aliados del oficialismo
El partido violeta, con sus 95 diputados nacionales, garantiza el control de la Cámara de Diputados, ya que ante sus necesidades lo acompañan el PRO, la UCR y las fuerzas que responden a los mandatarios de Misiones, Hugo Passalacqua; y de Salta, Gustavo Sáenz, nucleados en Innovación Federal. La bancada de Producción y Trabajo de San Juan, que responde a Marcelo Orrego y, según los debates, a la neuquinidad de Rolando Figueroa.
Lo mismo hacen los peronistas de Tucumán, controlados por el gobernador Osvaldo Jaldo, y de Catamarca de Raúl Jalil. Esa estrategia de acompañamiento no solo la lleva adelante Martín Menem; también se suma, en el diálogo con los jefes provinciales, el ministro del Interior, Diego Santilli.
A partir de esa realidad política de la Cámara baja, La Libertad Avanza ya piensa en el segundo semestre del Congreso con los tratamientos de los proyectos que el Poder Ejecutivo envió: la Ley de Lobby y el super-Rigi, los proyectos sobre Ludopatía y Etiquetado Frontal fueron al Senado. Y por supuesto, mantener blindado al ministro Adorni.
La construcción de mayorías
El artículo 101 de la Constitución Nacional establece que la interpelación del jefe de Gabinete requiere el voto de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cualquiera de las cámaras. En Diputados, eso implica 129 votos.
Si tras la interpelación, la Cámara decide avanzar con la moción de censura, con la intención de remover al funcionario nacional, requiere el voto de la mayoría absoluta de los miembros de la Cámara en cuestión. Esa es la propuesta que presentó el diputado Nicolás del Caño del Frente de Izquierda.
La oposición necesita primero lograr el quorum para abrir el recinto de la Cámara: 129 diputados sentados en sus bancas. Luego, como los proyectos que solicitaron la interpelación no tienen dictamen de las comisiones respectivas, necesitan dos tercios del Cuerpo para poder habilitar sus tratamientos. Una mayoría inalcanzable para el escenario que tiene diputados.
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Las aspiraciones de UxP, Provincias Unidas y el resto de las bancadas fue la de emplazar, es decir, fijarles fecha de tratamiento, a las Comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones Poderes y Reglamento, lideradas por los libertarios Nicolás Mayoraz y Gisell Castelnuovo, respectivamente, para que convoquen a la discusión.
El Congreso que viene
Con ese blindaje, La Libertad Avanza ya piensa en el segundo semestre parlamentario y en el tratamiento de los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo, como la Ley de Lobby y el Super RIGI.
Mientras tanto, la oposición no logra unificar una postura común como sí ocurrió durante el período parlamentario 2025, cuando avanzó con el Financiamiento Universitario y la Emergencia en Discapacidad. Además, el inicio del mundial de fútbol amenaza con paralizar la actividad legislativa en las próximas semanas.
Manuel Adorni, Oposición, Diputados
POLITICA
La pulseada política entre Tierra del Fuego y la Casa Rosada por el control del puerto de Ushuaia

USHUAIA.-La intervención del Puerto de Ushuaia dispuesta por el Gobierno nacional el 21 de enero pasado genera tensiones políticas, reclamos laborales y preocupación en uno de los sectores clave de la economía fueguina: el turismo. Además, podría dirimirse en la Corte Suprema de Justicia.
Ángel Brisighelli, presidente de la federación que reúne a los empresarios turísticos de la zona, advirtió que la principal preocupación radica en las consecuencias de la disputa política entre la gestión provincial y los funcionarios designados por la Casa Rosada.
“Lo que inquieta es la pelea política y cómo eso puede afectar la dinámica del puerto a futuro”, sostuvo Brisighelli en Radio Provincia.
El gobierno de la provincia, a cargo de Gustavo Melella, ha mantenido una postura crítica frente a la intervención, sobre todo, por la falta de información oficial por parte de los interventores. Y ahora recurrió a la Justicia para retomar el control.
El interventor es Iñaki Miguel Arreseygor. Fue designado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) para encabezar la intervención operativa y administrativa. Junto con él, designaron hace algunas semanas a Fernando Ariel Polizzi, alineado con el senador nacional Agustín Pedro Coto (La Libertad Avanza). Polizzi estaba antes al frente del PAMI fueguino.
El vicepresidente de la Dirección Provincial de Puertos (DPP), Miguel Ramírez, denunció “un avasallamiento” y fue crítico de la intervención. “El balance que hacemos de estos meses es sumamente negativo. Es un avasallamiento y una intervención de facto que tuvo la Nación con falsedades y con inventos sobre situaciones que el puerto no tenía”, dijo a .
Ramírez remarcó que el puerto tenía su certificado de operación normal e incluso avanzaba trabajos en forma conjunta con la Nación para futuras reparaciones. “Esto demuestra que la intervención viene por lo que el puerto de Ushuaia significa, y el posicionamiento geopolítico. En la mitad de la temporada entró gente que no tenía idea sobre cómo manejar un puerto, tiraron por la borda la confianza que supimos construir desde la pandemia, que nos costó muchísimo poder recuperar. Fuimos el único puerto que sólo canceló una temporada”, dijo.
“Decir que hay un puerto intervenido genera incertidumbre que hace sonar alarmas en operadores turísticos, que por supuesto lo está capitalizando Chile. Por eso también es un balance negativo. Acá hay incertidumbre, no hay comunicación ni contacto con la gente de la intervención ni siquiera el gobernador, la vicegobernadora o nosotros como autoridades podemos ingresar al puerto, no dejan ingresar a legisladores ni a nadie, es una anarquía. Hay quejas por parte de los operadores y de los agentes marítimos de cómo son las operaciones, de los planos, que nosotros trabajamos con meses de antelación”, argumentó Ramírez su malestar con la intervención.
“Las empresas están pidiendo los certificados de desratización, que nosotros teníamos al día hasta diciembre, mes previo a la intervención. Ahora los están pidiendo las empresas por la situación de alarma sanitaria y todavía no les contestaron, lo que nos hace presuponer que no tienen certificados de estos meses, o sea de enero a la fecha”, advirtió Ramírez ante el brote de hantavirus que se originó por el paso de un crucero.
“Eso no significa que el hantavirus haya salido del puerto de la ciudad, pero sí que se redujeron al máximo todas las medidas de controles que estábamos haciendo: controles de equipaje, escaneo de maletas, controles de personas, de personal, de cámaras. Hoy la Prefectura Nacional Argentina también es cómplice de este avasallamiento y de esta irrupción, el prefecto mayor que está acá responde a órdenes nacionales y lamentablemente lo consideramos cómplice de esta usurpación”, denunció Ramírez.
La temporada que viene aparece como incierta: “Tenemos contacto con la Asociación de Líneas de Crucero de Gran Porte y la IATTO que operan turismo antártico, pero hay incertidumbre sobre cómo se va a operar y quien estará a cargo de la operación en la temporada 2026-2027”.
Preocupa que el beneficio de lo que sucede perjudique las recaladas locales y que los barcos migren a Chile. “Hay empresas que ya eligen Punta Arenas por la incertidumbre que esto genera. Tenemos el buque Ushuaia que en vez de estar parando acá eligió Punta Arenas por la improvisación de gente que hoy tiene el poder, gente que avasalla. No en vano la intervención fue a las 12 de la noche, con patovicas. No siguieron los canales comunes o formales que suponiendo que estaba todo tan mal deberían haber seguido”, enfatizó Ramírez.
Autoridades portuarias afirmaron a que el gobierno de la provincia de Tierra del Fuego con su área legal, un estudio jurídico de Buenos Aires y personal propio hizo presentaciones ante la Corte Suprema sobre la intervención y la Fiscalía también estaría tomando intervención directa para defender los intereses de la provincia. “Tenemos el historial del puerto desde 1992 con la ley 24.093 de traspaso de puertos a la provincia. La Corte Suprema tiene el historial desde junio de 1992 de lo que hizo la provincia por el Puerto de Ushuaia”, señalaron.
El conflicto adquiere una dimensión aún más compleja por la situación de los trabajadores portuarios.
Desde el mismo 21 de enero, empleados del puerto denuncian que no han podido ingresar a sus puestos laborales, lo que derivó en un fuerte reclamo del sector. La falta de respuestas concretas ha ido incrementando el malestar, y en los últimos días surgieron advertencias sobre posibles medidas de fuerza que podrían impactar directamente en la operatoria.
La posibilidad de que el conflicto laboral escale preocupa tanto al ámbito político como al sector privado. El puerto de Ushuaia no solo es una infraestructura estratégica para la provincia, sino también un punto neurálgico para el turismo antártico y la actividad económica regional. Cualquier interrupción en su funcionamiento podría tener consecuencias en la llegada de cruceros, el abastecimiento y la imagen del destino a nivel internacional.
En este contexto, distintos sectores coinciden en la necesidad de avanzar hacia una instancia de diálogo que permita descomprimir la situación. La combinación de intervención nacional, falta de información oficial, conflicto con los trabajadores y tensión política configura un escenario de incertidumbre que contrasta con la normalidad operativa registrada durante el verano.
Por ahora, el Puerto de Ushuaia sigue funcionando, pero el foco ya no está únicamente en su capacidad operativa, sino en la estabilidad institucional y política que garantice su continuidad sin sobresaltos.
“Quieren manejar el puerto a 3 mil kilómetros, quieren el negocio, no les interesan el puerto ni los fueguinos”, denuncian los más críticos.
Por su parte, a pesar de no dar declaraciones ni entrevistas acerca de la intervención, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn) oficializó el llamado a Licitación Pública 05/2026 para el recambio y renovación del sistema de defensas del muelle. Según se informó desde Buenos Aires a través de gacetilla oficial “la obra contempla la provisión y colocación de 75 nuevas defensas, en reemplazo de equipos deteriorados, con roturas y diferencias de tamaño que actualmente impiden su correcto funcionamiento, particularmente en los sitios 3 y 5”.
El anuncio realizado días atrás marca el inicio de una etapa de obras estructurales que, según la propia intervención, llega luego de “tareas iniciales de emergencia y mantenimiento que habrían permitido sostener la operatoria durante la temporada alta sin inconvenientes”.
Desde la ANPYN se aseguró que el financiamiento de esta obra proviene “íntegramente de los ahorros generados mediante el uso eficiente de los ingresos derivados de la propia operatoria portuaria”, pero no se brindaron precisiones sobre el volumen de recursos administrados desde la intervención ni sobre su asignación detallada, más allá de la promesa de mecanismos de licitación con acceso público.
Desde el entorno de la intervención sostienen que ninguna de estas obras estaba contemplada en el presupuesto previo del puerto. En este contexto, el inicio de las obras aparece no solo como un paso necesario para la infraestructura, sino también como un intento de mostrar resultados concretos tras cuatro meses de intervención en medio de las dudas sobre el manejo económico del puerto de Ushuaia.
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POLITICA
En medio de las internas, la mesa política se reúne en Casa Rosada y se prepara un cuarto paquete de reformas al Congreso

La mesa política de la Casa Rosada vuelve a reunirse este martes con el objetivo de ordenar la estrategia legislativa del oficialismo y, como objetivo secundario, volver a congregar al círculo de funcionarios políticos del Gobierno luego de semanas de internas entre varios de ellos. El encuentro está convocado para las 11 en las oficinas del Ministerio del Interior y se produce un día después de que el presidente Javier Milei presidiera una reunión de Gabinete para volver a fijar las prioridades del Gobierno.
La convocatoria fue impulsada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y tendrá la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el asesor presidencial, Santiago Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el subsecretario de Gestión, Eduardo “Lule” Menem.
Nuevos proyectos en danza
Si bien el temario de temas a tratar estaba siendo cerrado minutos antes del encuentro, una fuente inobjetable de la mesa confirmó a Infobae que en la reunión se buscará “rever todos los temas legislativos pendientes” que tiene oficialismo. Es decir, encuadrar las prioridades de la Casa Rosada sobre los proyectos que ya están en las cámaras del Congreso, así como los próximos que se enviarán en el corto plazo.
La estrategia es sobreabundar de proyectos con el fin de ganar impronta en la agenda política y mediática. Un paso en ese sentido se dio la semana pasada cuando Adorni anunció el envío de un tercer paquete de reformas que consta de cuatro iniciativas: el Súper RIGI —un régimen de promoción de inversiones en litio, uranio, hidrógeno verde, vehículos eléctricos y paneles solares—, la regulación del lobby, la ley de ludopatía y las modificaciones al etiquetado frontal de alimentos.
En el oficialismo plantean que se seguirán enviando una serie proyectos de mayor complejidad. En la Casa Rosada marcaban que entre hoy y mañana se podía llegar a presentar un proyecto con cambios en la Ley General de Sociedades, la cual entrará por el Senado. “Yo creo que va a ser más adelante, en una segunda etapa”, relativizaba otro funcionario que forma parte de la mesa.

En esa instancia entrarán reformas como la Ley de Defensa a la Competencia y desregulaciones varias que podrían alcanzar al sector del mercado de capitales, inmobiliario y de seguros.
La reunión también podría revisar el vínculo con los gobernadores y con los sectores aliados que acompañaron proyectos oficiales en ambas cámaras. Otro eje será el escenario electoral y la construcción territorial de LLA en distintas provincias, una tarea que Karina Milei viene concentrando junto a Martín Menem de cara a las próximas elecciones legislativas y provinciales.
Las internas como trasfondo de la mesa política
Pero para poder lubricar los asuntos legislativos que el Ejecutivo busca poner en discusión se precisa afianzar la política al interior del Gobierno, que viene de una última semana en la que se llegó al pico de tensión entre el sector de Santiago Caputo y el de los primos Menem, luego de que el primero acusara de haber sido operado por los segundos a través de cuentas anónimas. Eso puso como interrogante si los tres dirigentes podían volver a integrar espacios comunes y de diálogo tales como la mesa política.
Todas las partes hicieron lo posible para demostrar distensión hacia el afuera este lunes, durante el transcurso de la ceremonia del tedeum por el 25 de mayo. Durante el trayecto de regreso desde la Catedral hacia Casa Rosada, Caputo y los Menem caminaron juntos. Milei, por su parte, reposteó una foto en sus redes junto a Karina Milei y Caputo en el balcón de Balcarce 50, y circuló también una imagen del asesor presidencial estrechando la mano de Lule Menem.
A diferencia de las reuniones de Gabinete, la mesa política es un espacio más reducido en cantidad de integrantes y de debate más profundo al respecto de la estrategia política a seguir por parte del Gobierno. Desde ambos sectores afirmaron que seguirán yendo siempre y cuando se convoque la mesa. “Yo voy a ir a la reunión del martes como siempre. Para mí [el episodio de la última semana] es tema terminado”, afirmó uno de los miembros de esta polémica a Infobae.

La presencia de Bullrich es otro de los puntos más observados del encuentro. El lunes, en el marco de los actos por el 25 de Mayo, se mostró alejada del resto del Gabinete durante la caminata hacia la Catedral Metropolitana, aunque participó del Tedeum y de la posterior reunión de Gabinete. La Secretaría General de la Presidencia no la invitó a las recorridas formales por no corresponder por protocolo. Pese a todo, el Presidente rompió con esa premisa al pedirle a Santiago Caputo -quien no tiene un cargo formal- que lo acompañe durante toda la jornada. Pese a todo, desde Presidencia subrayan que seguirá formando parte de las instancias centrales de coordinación y desde el entorno de la senadora aclararon que ella concurrirá siempre que sea convocada.
Congestión de proyectos en el Congreso
En el Congreso, mientras tanto, la acumulación de proyectos genera un cuello de botella, especialmente en el Senado. Bullrich promovía una sesión para esta semana, pero la tuvo que postergar por falta de quórum y apunta ahora al 4 de junio. Entre los temas en carpeta figuran 73 pliegos judiciales listos para votar —entre ellos el de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti—, aunque el Gobierno decidió congelar los de los jueces en lo Penal Económico Juan Pedro Galván Greenway y Alejandro Catania, ligados a la AFA. También aguarda votación un acuerdo con dos holdouts por USD 171 millones, con plazo límite el 30 de junio, y el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, al que el oficialismo le realizó cambios para destrabarlo.
El Senado tiene además en carpeta la Ley Hojarasca y el recorte a los subsidios de gas en las Zonas Frías —los dos proyectos que aprobó Diputados en su última sesión—, la nueva Ley de Salud Mental y el proyecto de biocombustibles presentado por Bullrich, que eleva el corte del 7,5% al 10% para el biodiesel y del 12% al 15% para el bioetanol en el lapso de un año.
En Diputados, el gran tema pendiente es el Tratado de Cooperación de Patentes (PCT), cuya votación el oficialismo demora a la espera de que Estados Unidos cumpla compromisos comerciales asumidos. El horizonte legislativo tiene además un límite de tiempo: en menos de un mes, la actividad parlamentaria entraría en una parálisis por el Mundial.
Mesa Política
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