POLITICA
La cocina de las fake news: así se fabrican las noticias falsas en campaña

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Albores del año electoral. El asesor de un político llama a un amigo, dueño de un sitio web que presenta como medio de noticias. Quiere «mover» información en contra de un opositor. Arreglan el costo, un par de clicks y la nota está online. Ahora hay que hacerla circular. Llama a un agente de comunicación y se pone en marcha la ingeniería de trolls y cuentas de reproducción automática. El link circula. Se esparce por muros, timelines y chats. Recibe comentarios y «me gusta». Resta esperar que «lo levante» algún referente con muchos seguidores o un medio masivo. Si la noticia falsa «prende» entre los usuarios y se propaga por la web, será un éxito.
El caso corresponde a la experiencia de un consultor de comunicación virtual con el encargo de una noticia falsa. Y aunque el proceso de creación de una fake news tiene múltiples variantes, el objetivo es siempre el mismo: manipular la opinión pública a través de una mentira que se presenta como dato verdadero. Aunque los especialistas en verificar información (fact-checkers) recomiendan que se las llame «desinformación».
En la Argentina aparecen cada vez con mayor frecuencia y dirigentes, políticos, y ONGs temen que este año electoral circulen más que nunca. Sobre todo después de la experiencia de las elecciones en Brasil, donde las noticias falsas marcaron a fuego el proceso electoral, en especial vía WhatsApp.
Según pudo reconstruir en base a entrevistas con políticos, periodistas, consultores y académicos especializados en comunicación digital, en la Argentina las fake news se producen y reproducen por instrucciones de entidades con intereses específicos: partidos políticos, financieras, gobiernos y figuras públicas les dan el impulso inicial y luego dejan que funcione la maquinaria de consumo de información en redes, donde chequear no es lo más habitual.
Los principales partidos niegan difundir contenidos falsos y acusan a sus contrincantes. En el Pro las consideran «contraproducentes» y dicen que el kirchnerismo tiene una «megausina» de fake news. En Unidad Ciudadana están convencidos de que el partido de Mauricio Macri promueve este tipo de publicaciones. Incluso Cristina Kirchner denunció que medios masivos de comunicación dieron fake news en su contra.
Mientras tanto, en el mundo virtual circulan noticias falsas en contra de referentes de uno y otro extremo del espectro ideológico, así como contra referentes de otros partidos. La dirigente de SOMOS, Victoria Donda, denunció varios ataques de este estilo durante el debate por el aborto. Este año circularon noticias basadas en una foto de una mujer que se le parecía, consumiendo cocaína.
Otro ejemplo tuvo lugar después del último festival Lollapalooza. Circuló en redes sociales un video en el que aparece un grupo de personas bajando de una aeronave, con una leyenda que apuntaba que una de ellas era hija de la gobernadora María Eugenia Vidal. No era cierto.
Los casos abundan. Es difícil medir la cantidad que circula, pero aventurar que aparecen a diario, sobre todo a medida que se acercan las elecciones, no parece una afirmación lejana de la realidad.

DESINFORMACIÓN
No existe una definición oficial del concepto de desinformación o fake news. ONGs, gobiernos, medios de comunicación y diccionarios ensayan interpretaciones y suelen coincidir en que se trata de contenidos falsos que buscan desinformar.
El reporte sobre medios británicos «Cairncross Review», publicado por el gobierno de Gran Bretaña en febrero, describe a las fake news como «desinformación [entendida como] la creación o diseminación deliberada de información falsa o manipulada que busca engañar o llevar a conclusiones erradas a las audiencias, ya sea con el propósito de causar daño, o para lograr un rédito político, personal o financiero».

EL MECANISMO
La difusión de noticias falsas no es un fenómeno nuevo, pero las redes sociales les dieron un impulso inédito. Pueden producirse de manera orgánica si se trata de un partido, o terciarizarse. El precio que cobran las consultoras o agencias de prensa -que ofrecen las fake como servicio puntual o como parte de un pack de comunicación- depende de distintas variables, como plazos de publicación, tipo de red y despliegue. Si la desinformación se necesita para el mismo día se cobra más caro que si se planifica. Y si es un desarrollo de largo aliento (por ejemplo, los meses previos a la elección) se negocia con números que superan las seis cifras. Un paquete de comunicación por redes se paga a una consultora entre 30 y 40.000 pesos por mes, como mínimo. Además, existen sitios web que publican noticias y cobran por publicar desinformación.
La gente no chequea, es muy fácil reproducir una mentira
El monto también varía según la cantidad de redes sociales que abarquen. Una estrategia en Facebook y Twitter es más accesible, pero la expertise en Instagram no está tan generalizada, por eso es más caro.
«La gente no chequea, es muy fácil reproducir una mentira», dice por vía telefónica, con reserva de su identidad, un consultor en comunicación en internet que hace diez años maneja una agencia dedicada a la difusión en redes. Desde sus oficinas ofrece la creación de una noticia a través de uno de sus portales (en formato de noticia con título y copete) o exclusivamente en redes (por ejemplo, a través de un meme); y el mecanismo para reproducirlos a través de trolls y bots.
El éxito principal de una fake news radica en la cantidad de veces que es reproducida y la cantidad de «impresiones» que causa. Cuando el trabajo está encaminado, quienes las arman muestran a sus clientes las métricas que dan cuenta de los resultados tangibles: interacciones, alcance en cantidad de usuarios, compartidos. Aunque cuando se trata de WhatsApp, la medición es casi imposible.

FABRICACIÓN
Las piezas de desinformación toman diferentes formas con distintos niveles de sofisticación. ¿Qué se requiere para fabricarlas? Según los expertos, no demasiado. Para emular un sitio de noticias, simular una captura de un tuit de una cuenta verificada, crear un meme, «trucar» una foto o imprimir un texto sobreimpreso basta con manejar las herramientas básicas de un programa de edición de imagen. Pero también hay sitios web que facilitan la tarea con plantillas determinadas. No se presentan ni fueron creados para crear fake news sino para hacer bromas o dedicatorias, pero pueden servir a esos fines. Estas imágenes suelen circular con miles de reproducciones por redes sociales.
Sin embargo, las fotos son las versiones menos complejas de fake news. Para hacer más verosímil una noticia falsa se recurre a la creación de un sitio web (hay muchas opciones para hacerlo de forma gratuita) que sirva como plataforma para crear una URL (dirección web) donde se crea una «noticia» con título, bajada, foto y texto. Mientras mejor titulada y redactada esté, y mientras más profesional sea la foto, mejores posibilidades tendrá. Y si se postea en un sitio real de noticias que accede a publicar una fake news, el efecto será mayor.
Mientras tanto, la tecnología avanza, también a favor de la desinformación. Ya se encuentra vigente un sistemas que permite crear tergiversar imagen y sonido de imágenes de forma accesible y profesional para que, por ejemplo, determinada persona aparezca haciendo diciendo determinada acción o declaración que nunca hizo o dijo.
Y las fake news también influyen en Wikipedia. El sitio permite que cualquier usuario aporte información a cada página, siempre y cuando respalde cada afirmación con una cita en formato de url. El problema es que muchas veces la «enciclopedia», que suele ser utilizada como fuente confiable justamente por ese mecanismo, se transforma en una fuente falsa, gracias a las citas de noticias que aparecen como verdaderas, pero son falsas.
Mientras tanto, en el país se implementan distintas iniciativas para combatirlas. Desde ONG como Chequeado, que se dedica a la verificación de información, como desde las mismas redes sociales, ciertos medios tradicionales y algunos partidos políticos.
DIFUSIÓN
Un usuario que no responde a una organización puede crear una noticia falsa con un programa de edición de imágenes y difundirla a través de sus cuentas en redes sociales. Pero, a menos que tenga una cantidad significativa de seguidores, probablemente no logrará mayor impacto. Para que una fake news funcione es necesario «moverla» a través de programas de bots y uso de trolls. O lograr que tenga legitimidad. La difusión es la clave de la desinformación.
¿Cómo? A través de líderes de opinión o entidades respetadas. Un actor con millones de seguidores, un dirigente político una ONG de defensa de los animales pueden lograr -en general de forma involuntaria, con un simple retuit o reenviando un mensaje que les pareció creíble- que una noticia falsa se multiplique incontables veces. «Los políticos caen bastante, sobre todo los que manejan sus propias cuentas porque se niegan a tener un community manager», dice un consultor.
Cuando la desinformación ya está en circulación, entran en escena los usuarios «de a pie». Hombres y mujeres que no están organizados ni reciben instrucciones o paga o rédito político por difundir una noticia falsa pero las comparten en sus redes sociales personales porque las creen reales o no les importa el nivel de veracidad.
Si la fake news empezó en las redes de forma anónima, el impulso «final» (entre comillas porque no necesariamente ocurre sobre la última parte del proceso) lo pueden dar los medios de comunicación tradicionales cuando legitiman la información falsa reproduciéndola en sus plataformas, sean diarios, portales o canales de TV.
ARGENTINOS Y DESINFORMACIÓN
Medir cuánto influyen las fake news en la opinión pública es una tarea difícil. En general, los estudios disponibles en el mundo les preguntan a los usuarios si están al tanto de su existencia, qué piensan al respecto y cómo las enfrentan o procesan.
El 26% de los argentinos no chequea la veracidad de la información de actualidad que ve en portales de internet y mientras mayores son, menos verifican
En la Argentina uno de los estudios más recientes sobre el comportamiento de las audiencias frente a las fake news, de la agencia SOLO Comunicación, arrojó un resultado similar. El 26% de los usuarios no chequea la veracidad de la información de actualidad que ve en portales de internet y mientras mayores son, menos verifican.
«Una vez que se enteran de que una información que circula puede ser falsa, casi la mitad de los que confirman, el 48%, decide ignorarla. Un 28% avisa a sus contactos de la falsedad, un 12% bloquea a quien le envío la información y solo un 3% denuncia la publicación», detalló a Martín Romeo, director estratégico de la agencia, a cargo de la investigación.
También mostró que Facebook y Whatsapp son, en ese orden, las plataformas más utilizadas para compartir información de actualidad en la Argentina.
GRIETA: TERRENO FÉRTIL
La investigadora del Conicet, Natalia Aruguete, quien estudia la «activación de narrativas en redes sociales», asegura que los usuarios tienden a propagar (retuitear) los mensajes que coinciden con sus creencias previas y evitan exponerse y compartir contenidos que les generan «disonancia». Las fake news circulan en las redes con esta misma dinámica.
«En una red que se ha polarizado, es más probable que las noticias falsas se activen entre los usuarios más polarizados en su posicionamiento político e ideológico, siempre y cuando haya acuerdo con esa noticia falsa y su contenido coincida con la cosmovisión reinante entre tales usuarios. Es precisamente en una red social que ha polarizado su diálogo alrededor de un asunto donde mayor probabilidad de propagación (mediante likes o retuits) tendrán las noticias falsas», sostuvo la doctora en Ciencias Sociales y magíster en Sociología Económica.

Según Aruguete, las noticias falsas no modifican las ideas de quienes están más involucrados políticamente con un tema y, por ende, tienen mayor conocimiento al respecto, aunque dichas noticias «pueden agarrar desprevenidos a aquellas personas que no tienen mucho conocimiento sobre el asunto en cuestión».
Las fake news suelen tener un contenido muy llamativo, cosas que incluso hacen dudar, pero mucha gente las comparte porque concuerdan con lo que piensan, por ejemplo, sobre determinado político.
El politólogo Kevin Grunbaum, consultor en comunicación digital, que analiza los comportamientos en redes sociales a diario para asesorar a sus clientes, está convencido de que las noticias falsas «son más fértiles» en la grieta y asegura que la desinformación no tiende a cambiar opiniones sino a «radicalizar las posturas radicales».
El provecho de las fake no está en el efecto sobre los polos ideológicos -aunque son los que la hacen circular-, sino en el impacto sobre los votantes que no encuentran un candidato que los satisfaga. Es decir, los indecisos. «En ese caso sí creemos que puede torcer una opinión, hacia uno u otro lado», dice Grunbaum.
Por su magnitud, los indecisos son una pieza clave para las fuerzas políticas en las próximas elecciones. Según las últimas encuestas sobre intención de voto de la consultora Management & Fit y de la Universidad de San Andrés, el porcentaje de votantes que aún no se definió ronda el 40% del electorado.
En el comienzo del año electoral las fake news aparecen cada semana, a veces cada día, con distintos niveles de impacto, por temas diversos. Al final del proceso de propagación intervienen los usuarios que creen que esa información es real y la difunden. Son una parte crucial, pero también los más afectados por un mecanismo intencional y organizado, aunque de bajo costo, con consecuencias tan amplias como difíciles de medir, sobre todo, combatir.
Brenda Struminger,LA NACION,Política
POLITICA
El Gobierno ubica a la economía en el centro de la reelección, pero mantiene diferencias sobre el programa

Con el correr de las semanas, el Gobierno refuerza la centralidad del programa económico y lo ubica como una de las principales claves de cara al objetivo de lograr la reelección del presidente Javier Milei. En torno a esa premisa, coexisten diversas posturas respecto del rumbo y su impacto en los bolsillos de la sociedad.
“La suerte del Gobierno está sujeta al éxito de la economía”, planteó hace algunos días ante Infobae una fuente que transita a diario Casa Rosada. El mandatario lo sabe, por eso se transformó en el principal defensor del programa que impulsa.
Ante los suyos destaca el descenso de la inflación, la mejora del salario real y el crecimiento de las exportaciones. “Llevamos 28 meses seguidos creciendo. Si mantenemos lo que son las proyecciones de mercado, estamos entre un 18% y 20% en los últimos cuatro años”, planteó el mandatario esta mañana desde Nueva York, escoltado por su ministro de Economía, Luis Caputo.
En la misma sintonía se expresó Caputo en un encuentro que mantuvo ayer con inversores financieros en Estados Unidos, en el que prometió que el Gobierno mantendrá sin modificaciones el rumbo económico pese al calendario electoral. “Creemos que lo mejor que podemos hacer por nuestra gente es seguir comprometiéndonos a ser conservadores en cualquier nivel”, precisó el funcionario.

Incluso, el propio mandatario celebró a través de su cuenta de X las declaraciones de Facundo Gómez Minujín, CEO de JP Morgan para el país, quien vaticinó en una entrevista a Bloomberg que si Milei es reelegido la Argentina será investment grade. “Sacala del ángulo kukita”, destacó el mandatario en sus redes. “Si Milei reelige el país va a ser irreconocible en 2031″, coincidió el cineasta Santiago Oria y se ganó el retuit del libertario.
En defensa de camino adoptado, Milei bajó la orden de “cuidar la reputación económica” y les pidió a los suyos “no dejarse psicopatear por el statu quo”. A partir de esa proyección, el Presidente anticipa una definición electoral: el rechazo a cualquier eventual “plan platita”, porque considera que “al populismo no se le gana con populismo”.
Al respecto, un relevamiento realizado por Management & Fit arrojó que las cuestiones vinculadas con la economía concentran el 71,4% de las principales preocupaciones personales de los argentinos. Entre los indicadores, la complejidad para llegar a fin de mes aparece como el principal problema, con 24% de las menciones, seguida por los bajos ingresos, con 20,4%.
El resto de las opciones también refleja la centralidad del tema en la dinámica diaria: el endeudamiento personal o familiar representa el 11,1% de las menciones, mientras que la falta de trabajo o desocupación alcanza el 8,9%.

En ese contexto, un sector de la administración libertaria, entre ellos la senadora Patricia Bullrich, traslada la necesidad de que la recuperación económica impacte más rápido en la sociedad y se muestran inquietos por algunos indicadores. La legisladora no es la única, aunque las demás voces evitan elevar el perfil.
“Hay personas que no llegan a fin de mes. Los Rappi se nos fueron todos. La mora en las familias no decrece, pero no hay conciencia. El Presidente va como con anteojeras y plantea que hay que seguir por el mismo rumbo”, advirtió una fuente del espacio en estricta reserva.
Otra importante voz del oficialismo reveló a este medio que el programa económico “es el que es” y confía en que la sociedad se inclinará a reforzar su apoyo a la administración libertaria en 2027 para “hacer valer” el esfuerzo. “La gente ha madurado mucho. ¿Crees que van a tirar todo lo hecho por la borda? No existe magia en la economía», alertaron desde La Libertad Avanza.
En varios despachos de Balcarce 50 admiten la complejidad del presente económico, pero se aferran a la promesa de una mejora en el futuro. “No estamos holgados, pero del otro lado nos dan una mano. El dólar está estable y la inflación contenida. Es cierto que está el tema de que la plata no alcanza, pero bueno, la economía se va a empezar a mover. ¿Nos alcanza para ganarle a cualquiera? No sé, pero sí al kirchnerismo”, sostuvo un funcionario.
Por su parte, un legislador violeta puso el foco en la evolución de los principales indicadores y defendió las perspectivas para los próximos meses. “La economía crece en líneas generales. Algunos sectores más fuertes, otros menos, pero en general crece. Eso ocurre en 14 de los 16 rubros. El ingreso superó el nivel de la inflación y todo indica que esto va a seguir mejorando y creciendo en 2027. Además, del otro lado, qué decir…”, analizó ante Infobae.
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POLITICA
Caso “Chocolate” Rigau: la Legislatura bonaerense archivó en secreto los expedientes y no revelará a la Justicia quiénes designaron a los “ñoquis”

En una votación secreta que buscaron que pasara por debajo de los radares, los legisladores provinciales aprobaron archivar los expedientes administrativos que se habían abierto tras el estallido del escándalo que protagonizó Julio “Chocolate” Rigau. ¿Conclusión? La Legislatura bonaerense no responderá a la Fiscalía quiénes fueron los legisladores que designaron a los “ñoquis” cuyas tarjetas utilizó el puntero para cobrar sus salarios en cajeros del Banco Provincia.
Con el archivo de los expedientes administrativos, los legisladores buscaron sepultar el requerimiento que la fiscal Betina Lacki presentó en abril de 2025 y que, tras varias dilaciones y evasivas, había llevado al juez de Garantías, Guillermo Federico Atencio, a emitir una orden de presentación -el paso previo a disponer un allanamiento- para exigir la entrega de la documentación.
La respuesta desde la Legislatura fue negativa. Con la firma del secretario legislativo de la Cámara de Diputados provincial, Gerardo Bozzano, indicó que no entregarán los documentos solicitados por la Justicia porque integran un proyecto de resolución general que fue archivado.
La decisión de archivar las actuaciones dentro de la Legislatura bonaerense se aprobó en mayo último, en un trámite exprés y secreto, y solo trascendió anoche, por una revelación del canal TN.
La renuencia de los diputados bonaerenses a colaborar con la Justicia no resulta, sin embargo, novedosa, y también alcanza al Senado provincial, que jamás trató —ni siquiera para su rechazo— el pedido de desafuero de la entonces senadora Flavia Delmonte, acusada de desviar dinero de las arcas públicas a través de “ñoquis” que figuraban como sus asesores.
El escándalo en la Cámara de Diputados provincial comenzó el 13 de septiembre de 2023, cuando “Chocolate” Rigau fue detenido mientras extraía dinero con 48 tarjetas de débito ajenas de un cajero automático de Banco Provincia. Con el correr de las horas, se determinó que trabajaba para el subdirector de Personal de la Legislatura bonaerense, Claudio Albini, un eslabón clave en el engranaje de poder de la política provincial.
La votación que dispuso el archivo de las actuaciones vinculadas a Rigau, en tanto, fue el 28 de mayo pasado, cuando el jefe del bloque de Unión por la Patria, Facundo Tignanelli, propuso “ratificar lo actuado por la mesa ejecutiva” de la Cámara y, en un único procedimiento sobre tablas, sin debate, sin dejar asentado quiénes votaron y con una objeción, resolvieron casi 8000 resoluciones administrativas. Entre ellas, el archivo del material que requería la fiscal Lacki.
“En esa oportunidad, el Honorable Cuerpo resolvió, con el voto favorable de más de los dos tercios de sus miembros presentes, aprobar lo allí actuado, y disponer el archivo de las actuaciones, expresando de ese modo su voluntad institucional sobre la cuestión”, indicó la Legislatura en la respuesta que le envió ahora a la Fiscalía.
Durante aquella sesión ordinaria, la primera del año, representantes de todas las fuerzas políticas se encontraban en el recinto -Unión por la Patria, La Libertad Avanza, el PRO, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica-, pero solo un diputado provincial se opuso a la maniobra. Fue el legislador del Frente de Izquierda, Cristian Castillo.
Tras el archivo de las actuaciones, la Justicia deberá evaluar cómo responde a la renuncia del Poder Legislativo a colaborar con la investigación criminal sobre “ñoquis” y punteros del Frente Renovador de Sergio Massa, pero que se expande a casi todos los espacios políticos.
En los tribunales, el único de los “ñoquis” de la Legislatura que había aceptado recibir una condena a tres años de prisión en suspenso en un juicio abreviado por su rol en el “caso Chocolate” volvió sobre sus pasos. Se negó a firmar el acuerdo porque la pena venía con una accesoria. También debía aceptar la inhabilitación perpetua a ocupar cargos públicos. Y él no descarta volver a ser empleado público, confirmaron fuentes tribunalicias a en julio pasado.
El protagonista del retroceso fue Antonio Rodríguez, empleado del Poder Legislativo provincial y pareja de una concejal de La Libertad Avanza (LLA) en Berisso. Había sido el único de los 46 acusados que había aceptado la propuesta de la fiscal Viviana Arturi para, de ese modo, evitar una eventual condena mayor en el juicio oral, pero luego revió su decisión. “El resto de los acusados casi lo mata”, detalló uno de los abogados defensores que participó en el Zoom cuando Rodríguez comunicó que aceptaba la oferta de la fiscal. “La inhabilitación es perpetua, y ahí reculó”.
Todos los acusados se mueven, además, con una certeza. Ninguno de ellos ingresará a prisión. ¿Por qué? Porque Claudio Albini, su hijo Facundo y Julio “Chocolate” Rigau cumplen hoy arresto domiciliario y mantendrían ese régimen aun en caso de ser condenados a una pena de cumplimiento efectivo. Y los empleados de la Legislatura bonaerense que entregaron sus tarjetas de débito a Rigau tampoco conocerán una celda.
Para la fiscal, los Albini y Rigau deben ser condenados por integrar una asociación ilícita destinada a defraudar al Estado bonaerense, en tanto que los empleados solo deben ser castigados por su participación en esa defraudación a las arcas públicas, aunque no por asociación ilícita, figura que sí les había enrostrado la fiscal instructora, Betina Lacki. Sostuvo que la maniobra delictiva no fue un hecho aislado, sino parte de una estructura organizada y sostenida en el tiempo, facilitada por controles administrativos laxos dentro de la Legislatura, que dio otro paso con el archivo secreto de las actuaciones internas.
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POLITICA
En modo candidato, Hernán Lacunza publicó una foto con su equipo: uno a uno, quiénes lo acompañan

Con la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2027, el exministro de Economía de la administración de Mauricio Macri Hernán Lacunza publicó una foto con parte de su equipo político y presentó a sus integrantes. Entre ellos, la figura de mayor peso es la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, quien comenzó a colaborar con el economista en su proyecto presidencial.
Hace algunos meses que el vicepresidente de Racing Club —ahora de licencia— reafirma su intención de ser candidato a presidente con la idea de que Pro debería presentar una lista propia, en lugar de avanzar en una alianza con La Libertad Avanza (LLA) para acompañar la reelección de Javier Milei. Lacunza sostiene, además, que cuenta con el aval del expresidente Mauricio Macri, aunque el líder de Pro todavía no hizo público su respaldo.
A través de su cuenta de X, Lacunza publicó la foto grupal con dirigentes de Pro de todo el país. “Somos Sergio, Gastón, Valentina [Etulain], Benjamín, Gabriel, Claudia, José, Martín, Vicky, Miguel, Kenji, María Eugenia [Vidal], Caro, Georgina, Marcos, Quique, Julio, Jorge, Humberto, Patricio, Claudia, Alfredo [Luis De Angeli], Pablo, Martín. Somos PRO. Nacional y federal. Estamos en tu provincia. Volver a ser”, escribió el exfuncionario.
Están presentes en la foto, además de Vidal: Martin Goerling, senador nacional por Misiones; Andrea Cristina, senadora por Chubut; Victoria Huala, senadora por La Pampa; los dirigentes de Pro Humberto Schiavoni, Jorge Triaca y Alfredo De Angeli; Martín Ardohain, diputado nacional por La Pampa; Emanuel Bianchetti, diputado nacional por Misiones; Julio Saad, presidente de Pro La Rioja; los dirigentes de distintas provincias Kenji Gomez, Miguel Weiss Akerkey, Ana Barretto, Marcos Fernández, Joaquín Freyle, Carolina Barone, Pablo Torello, Gabriel Santillán, Marcos Amarilla, Benjamín Terraf, Patricio Amarilla, Gastón Roma, Enrique Cesarini, Claudia Machaca, Betina Saracino, Borislava Dimitrova, Valentina Etulián y Jorge Enríquez.
La imagen fue tomada en la sede central de Pro, ubicada en Balcarce 412. Lacunza cuenta con el visto bueno de Macri y del diputado Fernando de Andreis, secretario general del partido.
Lacunza se lanzó a la aventura de la candidatura hace poco más de un mes y no descarta competir en coalición junto con la Unión Cívica Radical (UCR), la Coalición Cívica (CC) y el Partido Socialista —al estilo Cambiemos— si las negociaciones de Pro con LLA finalmente dan sus frutos.
En rigor, fue el exsenador e histórico dirigente de la UCR Ernesto Sanz quien activó el miércoles esta posibilidad, al decir que los radicales saldrían “al rescate” de Lacunza si Pro bajara su precandidatura por un acuerdo con LLA.
Hace algunos días, cerca de Lacunza señalaron que el exministro es “escéptico” sobre la posibilidad de que Pro consiga un acuerdo electoral con LLA y remarcaron que está “entusiasmado” con la postulación. “No ve un escenario de bajarse [de la contienda]. No depende de lo que hagan otros dirigentes”, afirmaron.
El precandidato aspira a recorrer un largo camino hacia los comicios presidenciales de 2027. De hecho, el fin de semana anunció que se tomará licencia como vicepresidente de Racing en plena crisis del club.
Hernán Lacunza,—ahora de licencia—,pic.twitter.com/pioeUwbjnz,September 23, 2026,activó el miércoles esta posibilidad,licencia como vicepresidente de Racing,Hernán Lacunza,Mauricio Macri,Pro (Propuesta Republicana),Conforme a
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