POLITICA
La Libertad Avanza suma territorialidad en Córdoba y se ilusiona con el desgaste peronista: las tensiones con la UCR

Hay varios factores que ilusionan a la oposición en Córdoba para terminar con 30 años de peronismo local. Mencionan un fuerte malestar social con la gestión de Martín Llaryora y del intendente de la ciudad capital, Daniel Passerini; la imagen positiva de Javier Milei en la provincia; y la posibilidad de que Natalia De la Sota divida el voto del PJ. Además, Gabriel Bornoroni, el elegido por Karina Milei para encarar el armado local, sigue sumando intendentes en el interior que buscan garantizarse la reelección. Pero esos movimientos vuelven a tensionar con Rodrigo de Loredo, el único lanzado oficialmente a la candidatura para la Gobernación.
“No quiero competir contra De Loredo, quiero competir contra Llaryora”, le dice Bornoroni a su equipo, con cierto fastidio por las eternas internas radicales. Es que un sector de la UCR ya forma parte de la coalición que, como adelantó Infobae, se llamará Alianza por la Libertad. La encargada de liderar ese espacio es Soledad Carrizo, la ex diputada nacional que responde a Alfredo Cornejo y que recientemente fue nombrada como vocal en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), organismo que depende de Capital Humano.

La piedra en el zapato de Carrizo son los movimientos y declaraciones de De Loredo. Hace unas semanas encabezó un llamativo evento con música electrónica mezclada con cuarteto, en una imitación a las “Bizarrap Sessions”. También propuso subir la edad de retiro de los policías y mejorar el salario de los oficiales, y prepara más ideas para mejorar la seguridad en la provincia. Su equipo estratégico asegura que ese tipo de proyectos lo posicionan mejor en las encuestas y cree que fue un “gran acierto” haberse postulado como candidato a gobernador con tanta anticipación.
Pero De Loredo no para de recibir malas noticias. Dos concejales de Río Cuarto, Gabriel Abrile y Ana Laura Vasquetto, y uno de la ciudad de Córdoba, Luciano Agüero Díaz, anunciaron su pase a La Libertad Avanza. Las autoridades partidarias salieron a exigir que renuncien a su afiliación y a sus bancas, pero un sector del radicalismo denuncia que se trata de una “medida selectiva”. No hicieron lo mismo con Luis Picat y con la propia Soledad Carrizo cuando se aliaron con los libertarios.
“Hay más intendentes que se quieren pasar”, confiesan los radicales que ya trabajan con Bornoroni para el armado 2027, pero dicen que evitan hacerlo público porque no tienen interés en mostrar debilitado a De Loredo. La UCR tiene unos 130 y aseguran que más de 40 ya están en plena negociación para sumarse a las filas libertarias.

Hay varios casos de jefes comunales que no pueden ser reelectos, como es el caso de Marcos Ferrer en Río Tercero. Es el presidente del partido centenario cordobés y fiel amigo de De Loredo. “¿Qué le vamos a decir el año que viene? Que se vaya a la casa un tipo con experiencia en gestión”, dicen los correligionarios que pregonan la alianza libertaria ante la oportunidad que se abre frente a un eventual triunfo para ocupar cargos ejecutivos. Saben que en La Libertad Avanza escasean los cuadros políticos para conformar un gabinete.
En el entorno de De Loredo hablan de “extorsión” a los intendentes. Se debe a que Bornoroni prometió plantar un candidato propio en los territorios en los que los radicales no se sumen a la alianza. De hecho, asegura que no “largó” en ningún momento a sus intendentes. En su estrategia, sostiene que la sociedad con La Libertad Avanza va a ser un hecho, pero cree que en este período es importante “engordar el espacio para llegar con el valor más alto posible”. “Todos saben que la marca mide. No estamos presionando a nadie, pero vamos a competir en todos lados”, responden los libertarios.
El otro frente abierto que tiene De Loredo es con Luis Juez. Ambos descartan cualquier tipo de enfrentamiento, pero quienes los conocen dicen que la relación está rota. “No se pueden ni ver”, aseguran. Según explicaron a este medio, Juez es el más interesado en que el dirigente radical no se sume al espacio para sumar chances en su lucha por volver a ser candidato. Al senador lo acusan de “cambiar de bandos” constantemente. “Primero era amigo de Karina y ahora se muestra con Patricia (Bullrich)”, le reprochan.
La ex ministra de Seguridad estuvo este viernes en la Bolsa de Comercio de Córdoba y se mostró con Juez, Carrizo, Bornoroni y su aliada Laura Rodríguez Machado, quien fue parte del sector que le arrebató la presidencia del PRO local a Mauricio Macri. El futuro del ex mandatario también es un misterio. Como adelantó Infobae, en Provincias Unidas lo ponen en la danza para liderar la boleta a presidente, lo que, en los hechos, lo convertiría en un socio de Martín Llaryora. Contradicciones que suelen repetirse en la provincia mediterránea.
Pero también hay versiones encontradas sobre quién es el presidenciable que mejor mide en Córdoba. Hay quienes aseguran que la caída en las encuestas de Milei también tiene repercusión local y que Macri sigue representando a la derecha que no acuerda con los modos de la Casa Rosada, sobre todo con los coletazos del caso Adorni. De la que no hay dudas es de Bullrich. “Mide mejor que el Presidente y eso puede ser un problema”, reconocen los conocedores de los celos de Karina Milei.
El factor que más complica al armado opositor es el calendario electoral, una herramienta que el peronismo suele utilizar con destacada astucia. La clave está en la capital cordobesa. En 2023, las elecciones provinciales y municipales fueron desdobladas, lo que le permitió a Llaryora evitar el arrastre de Juntos por el Cambio y quedarse con ambos territorios con una diferencia ajustada. Esta vez, el gobernador enfrenta una importante insatisfacción social con la gestión del intendente. Repetir esa estrategia en 2027 podría ser contraproducente.
Mientras tanto, se espera que después del Mundial de Fútbol la Casa Rosada avance en las definiciones estratégicas electorales, sobre todo en qué provincias estarán decididos a pelear con candidatos puros. ¿Hay posibilidades de que el Gobierno acuerde con Llaryora? Nadie lo confirma, pero tampoco lo descartan, sobre todo ante la sospecha de que el Poder Ejecutivo no puede revertir la crisis económica.
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POLITICA
Radiografía y laberintos de la reforma electoral del Gobierno que ingresó hace un mes en el Senado

La ambiciosa reforma política que envió el Gobierno al Senado cumplió un mes. Si bien es reciente su aterrizaje, hasta ahora no hay nada para entusiasmarse o celebrar, ya que la iniciativa se convirtió en una bomba de tiempo no sólo para la Casa Rosada, sino también para sectores dialoguistas que ven, desde cerca, los laberintos y dilaciones que generan las volteretas oficialistas y que empujan, a muchos amantes de statu quo, hacia la meta habitual: que nada de lo involucrado se vote.
En medio de todo esto, aparecen aliados que no procuran -ni desean- romper el buen clima que se generó en la Cámara alta desde diciembre pasado. Tampoco regalarse extra ante la Casa Rosada, que siempre se queja por tener que negociar leyes que luego festeja. Poca memoria de lo que fue el Poder Legislativo en la primera mitad de la gestión.
Hoy, las condiciones para discutir una reforma política son, a priori, aceptables: año par, no hay elecciones cerca ni estallidos económicos y el Presupuesto 2027 llegará recién en septiembre. Sólo hay mermeladas virtuales para que los ingenuos repliquen y olviden lo importante. Bien efímero, pero contundente, con estrategia y narrativa. Si no rinde, no odiar lo suficiente a los periodistas.
Lo que sí ocurrió en las últimas semanas fue la aceleración de las pre-campañas nacional y provinciales. Ahí es donde juegan todos, ya sea titulares, suplentes y, sobre todo, los marginales. Los últimos abundan y distorsionan, de vez en cuando, el panorama. Rufus, Mickey, Pluto, etcétera. Quienes sí avanzan son los elefantes que pasean, delante de todos, sin ser detectados. Y, en poco, arranca el Mundial.
Para arrimarse a comprender los laberintos vigentes, al proyecto en cuestión hay que dividirlo en tres vertientes: dinamitar las PASO, profundas modificaciones electorales -financiamiento, estructura de los partidos políticos, avales, “lista completa” en Boleta Única de Papel, y unión de comicios presidencial y locales, entre otros- y la criptonita de Ficha Limpia. A primera vista, un enlatado difícil de “encarar”.

La administración central ya convirtió esta táctica en algo habitual y nadie debe mostrarse sorprendido. Octubre de 2025 ratificó el rumbo y, encima, ahora se negocia -antes, “por todo y contra todos”-, lo cual enaltece aún más la tarea de los seis senadores que acompañaron desde el comienzo a Javier Milei, a quienes enviaron a Vietnam con un tenedor.
A dicho lote habría que agregar a la vicepresidenta, Victoria Villarruel. Entre todos ellos -y ayuda de bloques ajenos, tampoco olvidar-, ganaron semanas clave cuando las papas tomaban temperatura. Hasta llevaban propuestas para amortiguar trompadas inevitables en el recinto, rechazadas sin cesar por Balcarce 50. Pasó hace cinco minutos, aunque la memoria es limitada. Como la mecha.
La política nunca es personal; sí, muy ingrata. Después de eso sí aparece la exposición innecesaria de Villarruel que fomenta un sector ínfimo de su equipo. Otros tantos, en cambio, la cuidan al extremo y son fieles. Son sutiles diferencias con quienes se auto perciben monjes negros. No llegan a ser, ni siquiera, fotocopias en “hot sale”.
Con la disección del proyecto consumada, se asoman las complejidades. Para las PASO, un Congreso más arisco en cuanto a votos sancionó la suspensión de las mismas en 2025. No significa que deba ser ése el único destino, aunque varios ya la pincelan como la máxima aspiración, y con la suerte de ese lado. Otros, con más años, empiezan a ver entre grietas y perciben que este debate aplica tanto para aliados como al propio Gobierno libertario.
“Por lo que vi estas semanas, te puedo decir que ellos no tienen ninguna intención que avance la ley”, reflexionó ante Infobae un experimentado senador. Desde otro despacho premium fueron más osados: “¿Por qué sólo insisten con las PASO en nosotros? ¿Me vas a decir que, sacando a Milei, no hay ningún aspirante que quiera jugar ahí? Por favor. Además, tienen varias ‘figuritas’. Si se juntan todos ahí, nos revientan en 2027“. En esto coinciden peronistas, kirchneristas y otras bancadas.

La frase se oyó el mismo día en el que empleados confiaron a este medio que vieron ingresar a la Cámara alta, con una discreción no asegurada, al híper macrista y ex multi seguridad Eugenio Burzaco. El Congreso siempre fue un lugar de encuentros. Algunos, más juguetones que otros.
De nuevo en la iniciativa, la pata de partidos políticos parece haber llegado algo tarde, según las pulsaciones a la que está acostumbrado el Poder Legislativo. “Si me tengo que guiar por las preguntas de la única reunión que hizo la comisión de Asuntos Constitucionales, te diría que habría que hacer una docena más para invitar a expositores. Son demasiados ítems a resolver. En vez de actuar, mandaron la discusión a la heladera. No tengo por qué hacerme cargo de eso. No soy oficialista”, resumió un legislador.
Para el final, la frutilla que en la báscula ya marca una tonelada: Ficha Limpia. Los zigzagueos de si se podía separar de la reforma política o no terminaron con la orden de la Casa Rosada: todo junto o, como aliciente, la insólita picardía de dictaminar ambos articulados el mismo día. Hasta diputados karinistas fueron a hacer lobby días atrás. Uno de ellos no sabía que todo esto precisa mayoría absoluta y que, por caso, las ausencias no son un arma a utilizar en estas situaciones. Ya van más de dos años y medio de gobierno.
En la última sesión, los bloques dialoguistas pensaron en pedir una preferencia -con dictamen de comisión- para el próximo convite en el recinto. No gatillaron. Fue el último gesto a cambio de una convocatoria de Asuntos Constitucionales, que comanda el libertario fueguino Agustín Coto. No sucedió y sólo se llamó para firmar el despacho de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. El senador no estuvo, ya que se encontraba de viaje.
La jefa oficialista y dueña del control senatorial, Patricia Bullrich, deslizó que quizá no se sesione la semana próxima -puñado de ausentes- y todo pasaría a la siguiente. La Cámara alta debe aprobar un acuerdo con dos holdouts y girarlo rápido a Diputados. Se vencía a fines de mayo -los diputados karinistas del lobby, en una nube y ni enterados de esto- y se acordó una prórroga hasta que termine junio. Un funcionario de Economía y el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, dieron la cara días atrás y respondieron las preguntas de la oposición. Toda la oposición valoró el gesto.

De esta manera, se regresa al punto inicial. Ante el problema que se avizora, no se vislumbran soluciones. Nadie quiere romper, pero tampoco hacerse cargo de la mochila. Si se convoca en Asuntos Constitucionales, y de cumplirse las predicciones de aliados -sin sorpresas mediante-, se activaría un movimiento. Ya hay un borrador con un par de cuestiones a saldar: si correrá para cargos electivos y -además- de gobierno, o cuántos delitos se contemplarán. Si no, la sesión se convertirá en un ring.
Si al arribar a dicha instancia afloran las miradas hacia los costados, se conocerá con demasiada anticipación el resultado de la compulsa. Una medalla que nadie quiere colgarse. Mientras tanto, el kirchnerismo se desangra en votaciones divididas -letal la de Carlos Mahiques para continuar, por cinco años, como camarista federal- y cumbres de bancada que abarcan gritos, furia, reproches y lágrimas.
En un canal paralelo de la galaxia vuelan los simpáticos misioneros renovadores que noquearon Ficha Limpia en 2025 –Carlos Arce, que contrató a una modelo y a los pocos días la echó, tras consultas de Infobae, y Sonia Rojas Decut-, quienes ahora apoyan en su distrito una Ficha Limpia que mezcla en la licuadora multas de tránsito, prisiones preventivas y causas elevadas a juicio para impedir postulaciones. En este ambiente de elevado raciocinio se analizan leyes en el Congreso.
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POLITICA
La era que se termina en el Gobierno y la advertencia de un sector si no cesa la interna: “Algo va a pasar”

No es nuevo que el Gobierno esté sumido en internas irremediables que abarcan a más de un sector del oficialismo. Las disputas cruzadas entre varios de los integrantes de la mesa política existen desde hace meses. El quiebre en los vínculos internos es tal que los actores tienen más incentivos para exponerlos en el plano público que para procesarlos en privado. La convivencia interna llegó a un punto de saturación total, así como las desconfianzas mutuas.
Más que repasar lo que sucedió en la última semana, parece más preciso entender qué puede acontecer hacia adelante. Es lo que buscaba comprender un funcionario de altísimo rango que hablaba con Infobae el último viernes. “¿Cuál es tu lectura final del impacto de todo?“, preguntaba. La incertidumbre pesa hasta en las personas que hablan todos los días con el Presidente y, se supone, están encargados de conocerlo al dedillo.
La historia no se repite de manera exacta, pero muchas veces rima. Las organizaciones políticas funcionan bajo un orden que permite que la toma de decisiones fluya. Y el dato político de esta última semana es que, más que nunca, parece haber un esquema desgastado en el mismo gobierno.

Hay tres fases claramente identificables a lo largo de la presidencia Milei. La primera se dio al comienzo del Gobierno, cuando Nicolás Posse ofició como un controller absoluto de la gestión. Todo debía tener un doble chequeo y todo pasaba por su Jefatura de Gabinete. Aquello ralentizó la dinámica del Gobierno en pleno comienzo del gobierno, una fase más que convulsa. Esto determinó su partida en mayo de 2024.
La segunda vino con el ascenso de Guillermo Francos para que oficie como un verdadero coordinador de los ministerios. En paralelo a ese movimiento se constituyó el Triángulo de Hierro: Javier Milei siguió interesado particularmente en los temas económicos, Karina Milei se encargó principalmente del partido nacional y Santiago Caputo tomó el poder político (informal) al interior del Ejecutivo.
Esto entró en crisis con el comienzo de la temporada electoral. El caputismo marcó que la estrategia partidaria tenía serios efectos en la política ejecutiva, debido a que estaba en juego la futura relación con los aliados en el Congreso. Lo partidario no podía pensarse con una lógica escindida de la administración del Gobierno: ambas debían coordinarse, pero las dos alas tenían diferentes concepciones de qué debía hacerse.
Fue en ese momento que el karinismo decidió empezar a plantar bandera en diferentes partes del Ejecutivo. Así, Guillermo Francos quedó en el medio de una disputa en la que terminó siendo el único fusible. Con su renuncia, ascendió Karina a través de la colocación de Manuel Adorni y se creó la denominada Mesa Política, donde se licuaba el poder decisorio del caputismo a una mesa con más integrantes. Es la era que podría estar terminando y la que, mientras tanto, el Gobierno atraviesa un período de transición.

Una señal de crisis de esta lógica es que no se pudieron reunir esta semana producto de la metralla ao vivo que se producía entre Santiago Caputo y los primos Menem; así como la disputa (más silenciosa, pero igual de conocida) entre Manuel Adorni y Patricia Bullrich. Claro está que si alguien se pelea con una persona del karinismo, termina enfrentándose de manera indirecta con Karina Milei. En el bingo de las internas posibles que se podían dar, el cartón está casi lleno. Una dinámica prácticamente imposible.
¿La crisis en la mesa política puede dar lugar a otra dinámica? No parece avizorarse algo en el horizonte, aunque, tal y como adelantó Infobae, en el karinismo hay intención de armar una mesa de reuniones con funcionarios del Poder Ejecutivo. Menos claro está si prosperará esta idea, porque eso implicaría que se margine a Martín Menem y a Santiago Caputo, quien no tiene un cargo formal.
Tres miembros de alta relevancia en el Gobierno que hablaron con el Presidente por estos días, todos de distintas huestes, confesaron de que Milei no tiene intenciones de avanzar con cambios en la dinámica interna y es el principal mediador de todas las partes. Aun así, es muy probable que exista un mensaje duro puertas adentro en la reunión de Gabinete posterior al tedeum.
Más allá de Milei, las posiciones sobre cómo se debe proceder son diversas. “Esto no puede seguir así, se tiene que solucionar”, dice un integrante de la mesa chica presidencial, que agrega: “Que muera alguien o empecemos a tirar todos para el mismo lado”. La textual deja a entrever un futuro fatalista o uno en lo que no sucede nada. Esto último es lo que cree la mayoría. El razonamiento es simple: Milei ya sentó su posición defendiendo a Menem en público y tratando a Santiago Caputo como un hermano.

Puertas adentro, Las Fuerzas del Cielo confiesan que no van a seguir ocultando lo que les parezca mal. Saben que en el último año perdieron influencia en el armado de las listas y que en el plano de la gestión el karinismo tuvo una fuerte avanzada. Esto hace que se sientan más livianos para poder apuntar contra aquellos que no se alineen con la narrativa libertaria, de la cual se sienten guardianes. Es decir, sienten que ya no tienen nada más que perder.
Su razonamiento para hacer lo que hicieron en la última semana es el siguiente: “Milei confía en Santiago y no lo echará porque tiene una simbiosis con él que no tiene prácticamente con nadie”. Es por ese motivo que Karina no podría pedir echarlo sin tener un motivo aparente. “Los Menem y su entorno tienen que encontrar una excusa para ensuciarlo. Y con la cuenta demostramos que no actuan en el vacío”, marcan.
La tensión llega hasta asuntos tan inmateriales como el orgullo de un grupo: “No es solo eso. Nos boludearon con el armado de las listas, con las decisiones en el Gobierno y además nos cancherean. ¿Te pensás que nos vamos a quedar callados? Nos tratan de traidores por putear a un ladrón de la Segunda Sección Electoral de la Provincia y ellos le faltan el respeto a Santiago, que es una de las personas más fieles al Presidente. No vamos a frenar un carajo“, explica una fuente en reserva.
En el santiaguismo se prendieron las alarmas luego de que el karinismo los desplazara del Ministerio de Justicia. El asesor presidencial venía perdiendo influencia política con los anteriores movimientos que habían ocurrido y una actitud pasiva a posteriori podría haber significado que desplazar a los “cielistas” de las diferentes áreas del Ejecutivo no tenía mucha complejidad. Santiago está vendiendo caro su desplazamiento del Gobierno, si es que existe un interés concreto del sector de la hermana presidencial.

Un integrante del círculo karinista opina sobre qué cree que debería pasar con el asesor: “Lo que queremos es que no se metan en la política. Cada vez que ellos se mietieron se mandaron cagadas”. Afirman que no tienen intenciones de pedir su remoción, pero ven con inquietud que las huestes digitales cielistas no hayan levantado el pie del acelerador. Afirman que si aquello sigue así “algo va a pasar” y que “se acelerará lo que tenga que suceder”.
“El pibe [en referencia a Santiago] hizo de una cuenta anónima de 70 seguidores una cuestión de Estado. Tiene una tropa de usuarios que, varios de ellos, insultan la forma de conducción de Karina, que es la hermana del Presidente. Me suena a que fue un manotazo de ahogado lo que hicieron. Esta semana podríamos haber mostrado los datos económicos y se estuvo hablando de esta pelotudez. No lo están cuidando al Presidente”, explica una persona de extrema confianza de Karina.
Lo curioso es que de ambos lados dicen que el Presidente está de su lado.
En el santiaguismo afirman que Milei sabe que la cuenta anónima es de Menem pero que lo defendió para evitar que haya reclamos del karinismo. A su vez, marcan que tomó la versión que le contó Santiago Oría (de que había sido algo “prefabricado”) porque quiso apegarse a algo que cortara de cuajo la versión de una conspiración.
En tanto, desde las filas del karinismo aseguran que Milei está furioso porque las cuentas digitales no cesan con el internismo en público. ¿Será verdad que dio un sugerente like en X que avalaría esta posición? Quienes se rodean con Karina dicen que su sector siempre terminó prevalenciendo. “Puede tardar más o menos; pero es como se están dando las cosas”, señalan.
Lo más probable es que la incomodidad entre ambos sectores se mantenga y que no se diagrame otro esquema político en el corto plazo. Los rumores que circulan sobre posibles cambios hablan de una renovación de la lógica política para cuando se realice el Mundial. Antes de eso, Adorni presentará su declaración jurada en la primera semana de junio. Es algo que ya lo sabe la plana mayor del oficialismo.
En el Gobierno hubo sectores que buscaron fomentar que el jefe de Gabinete se irá después de ese suceso, pero por los contactos que pudo hacer Infobae, son especulaciones o expresiones de deseo que no tienen un correlato en lo que piensan sus principales sostenes en el Gobierno.

La postura mayoritaria adentro de la Casa Rosada es que las internas afectan muy poco a la evolución de las variables económicas. Consideran que corren por dos andariveles diferentes, pero que la condición indispensable para que el proyecto libertario siga en pie es que el programa económico tenga sus anclas en buenas condiciones. “Afecta muy poco el ruido político, pero sí cuando eso te paraliza las negociaciones con la oposición”, afirma uno de los operadores libertarios.
Los ruidos en el Gobierno existen desde hace tiempo. Aun así, el oficialismo pudo sacar leyes en el Congreso. Esta semana hubo una sesión positiva en la Cámara de Diputados con tres medias sanciones. El problema es cuando no prosperan las negociaciones legislativas, ahí sí se habla de una preocupación sobre las capacidades del Poder Ejecutivo.
Hoy en día, el termómetro político no está en la Casa Rosada o en las reuniones del gabinete: está en si los ruidos son lo suficientemente grandes como para generar una parálisis en los diálogos con los gobernadores y los bloques legislativos. No es casual que Milei haya dicho que quisieron “voltear” su gobierno cuando la oposición le sancionó o bloqueó leyes.
En las últimas dos semanas se generó una profunda preocupación porque el Ministerio de Economía cortó importantes partidas que servían para negociar con las provincias. “Las herramientas que tiene para negociar el Colo [Santilli] son cada vez menos”, afirman. Los gobernadores aliados sostienen que siguen apoyando a la Casa Rosada en varias votaciones sensibles porque notan que hay una adhesión al rumbo oficial de parte de su electorado provincial. “Eso sí, en la medida que eso cambie, nos vamos a poner caros para ellos”, sentencian.
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POLITICA
Intendentes buscan armar una mesa para ordenar la interna, mientras Cristina Kirchner emerge en la centralidad

“De alguna forma vamos a tener que ordenar esto”. La frase corresponde a un intendente de la Tercera sección electoral por el peronismo y que forma parte del espacio de Axel Kicillof. Ajustados por la gestión diaria, los intendentes no dejan de lado la rosca política y el posicionamiento hacia el 2027. Hay distintos ítems en el temario. Pero uno que es un punto de partida: que tanto desde el sector de Kicillof como el de Cristina -o Máximo- Kirchner encuentren un punto de conexión. ¿El objetivo de máxima? Llegar a una mesa política que ordene la discusión que desde hace semanas volvió a encederse.
Son varios los intendentes que piensan en este esquema e incluso algunos que reportan a uno u otro espacio. A la par, el cristinismo empezó a desplegar movilizaciones hasta San José 1111 con varios dirigentes bonaerenses. En los últimos días, por la esquina del barrio Constitución pasaron el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, y la ministra de Ambiente bonaerense, Daniela Vilar; el senador provincial y referente de La Cámpora en Avellaneda -donde gobierna el kicillofista, Jorge Ferraresi– Emmanuel González Santalla; el intendente de Lanús, Julián Álvarez; la presidenta del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, Florencia Saintout. La idea, como había adelantado Infobae, es darle centralidad a CFK a un año de su condena. Se trata de movilizaciones que culmiarán con un gran acto el 20 de junio próximo en Parque Lezama, a 15 cuadras del departamento donde cumple su condena domiciliaria.

En el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) plantean que el cristinismo seguirá en la confrontación interna buscando instalar el reclamo por Cristina Libre y que desde ese slogan buscarán esmerilar a Kicillof. Cerca del gobernador todavía molesta el reclamo hecho hacia su figura en el acto del PJ bonaerense en el teatro Coliseo Podestá, cuando un grupo de militantes pidió por la libertad de CFK y desplegó una bandera cuando estaba por empezar a hablar el gobernador bonaerense.
Pero Cristina Kirchner no solo mantiene comunicación -en la medida de sus posibilidades, ya que endurecieron las condiciones de detención- con dirigentes aliados o que directamente la reconocen como su conductora. Según pudo saber Infobae, semanas atrás un intendente del conurbano mantuvo una conversación telefónica con la expresidenta. La todavía presidenta del Partido Justicialista preguntaba cuáles eran las principales demandas en su distrito. La respuesta era coincidente con lo que la dirigente imaginaba: “Es una situación parecida a finales del 2018”.
Se anotan allí, en la óptica del intendente, estancamiento en algunas actividades productivas y caída en el consumo interno, además del aumento en la demanda laboral. “Ella ve lo mismo”, le dice el intendente en cuestión a este medio. Para ese jefe comunal, la campaña Cristina Libre “no puede ser la base del discurso. Yo estoy de acuerdo con que a Cristina hay que liberala, que está proscripta, pero no me ven con el cartelito, porque no creo que sea lo mejor”, lanza. También advierte que el esquema de Kicillof tampoco genera una apertura; más bien todo lo contrario. “A Máximo no lo invitaron a la primera reunión del Consejo del PJ. No es lo que yo hubiera hecho”, lanza el dirigente y agrega: “Si es tu primera reunión como presidente del PJ bonaerense después de lo que fue esa negociación, tenés que armar una reunión con los presidentes de los 135 municipios, invitarlo a Máximo y a todos los que no están dentro del consejo también”.

En el cristinismo reconocen que la interna o las diferencias pueden disminuir si Kicillof le reconoce a Cristina Kirchner “lo que vale”, y que si el gobernador bonaerense, concurre a San José 1111 la discusión se termina o se ordena. Ante este posicionamiento, cerca de Kicillof contestaron ante la consulta de Infobae: “Nosotros creemos que si nos dejan de hacer cosas como la del teatro -Coliseo Podestá- también se arregla”.
“En algún momento Axel y Máximo van a tener que sentarse. Hablamos, pero es una decisión de la superestructura”, plantea otro intendente. Muchos de ellos se vieron el martes en el Salón Dorado de la Gobernación, en un acto para hacer un repaso de la política sanitaria a nivel general y cargar las tintas contra el ajuste en el área por parte de la gestión de Javier Milei. A algunos les llamó la atención que no hubo una instancia posterior de reunión de tipo más política. “Yo vine porque necesito ambulancias para mi distrito, es la verdad”, sinceró un intendente del conurbano, sin conocer demasiado el contenido fino de la convocatoria.

En el medio del desconcierto sobre cómo se va a ordenar la interna y con la intención de generar un marco de acercamiento, que también tiene una tercera pata que es el Frente Renovador de Sergio Massa, está la gestión. Entre los intendentes también se comparte un diagnóstico: la emergencia que atraviesan los distritos en algunas cuestiones. Desde las finanzas locales hasta las demandas de la población. Allí hay cierto reclamo, también, al gobierno bonaerense. “Una licitación para el Río Salado está bien, pero hoy la prioridad tiene que ser otra: salud, bala y comida”, describe un intendente de la populosa Tercera sección electoral. Aclara que, por “bala”, se refiere a seguridad. Por eso los jefes comunales están pulseando por una ley para regular las policías locales o municipales.
Entre el pedido de un grupo de intendentes para gestionar una instancia de acercamiento con el kirchnerismo, también aparece el reclamo a Kicillof para “definir prioridades”, en gestión. En paralelo, el armado político del mandatario bonaerense viene expandiéndose para tener un sustento propio hacia 2027.
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