INTERNACIONAL
La libertad y las verdades ideológicas latinoamericanas

Hoy cualquier dispositivo electrónico establece una cadena de control intolerable. El monitoreo comprende prácticamente todos los aspectos de la vida, la ubicación, los traslados, los gustos, las compras, preferencias políticas, deportivas, etc. los algoritmos son implacables al respecto. Es imposible no sentir que la libertad está bajo vigilancia. Es imposible no sentirse vulnerable e inseguro, es imposible no sentirse observado. Pero es imposible desconocer que para muchas personas esta es la dinámica de interacción con el sistema que les resulta comprensible y por lo tanto esencial para su vida.
La libertad como fenómeno personal consciente suele asociarse con la acción, pero para los seres humanos la libertad constituye el fundamento radical de la política que subyace en toda expresión de ideas y conocimiento. En el proceso de comprensión de la realidad, los intentos conscientes por establecer la moralidad sobre nuevos principios deben estar basados en la convicción de que la libertad no puede ser lograda sin un progreso real en el ámbito de la responsabilidad y los deberes. La moralidad sirve de fundamento para todas las formas de política, no sólo la política institucional o el derecho, sino también la historia, la academia y cualquier ámbito donde el sentido común político intente emprender acciones y comprender motivaciones humanas en estructuras y funcionamientos sistémicos.
Es precisamente esta visión de la moralidad como una dimensión política profunda de la conciencia humana en sus interacciones que hace necesario explorar este tema con mayor profundidad y a desarrollar el concepto de «proceso» de la libertad que surge como expresión de la acción y el pensamiento. Este es el fundamento a partir del cual se desarrollan los contenidos de la libertad. Vale la pena examinar brevemente la estructura de la ética, ya que el análisis revela que las operaciones sociopolíticas fundamentales —como la negación, la afirmación, etc.— funcionan de manera análoga a los actos de libertad física. Es necesario reconocer la necesidad de ir más allá del análisis moral y comprender las operaciones lógicas básicas que ocurren en la psicología de los sujetos políticos y sociales al ejercer la libertad. En consecuencia, el término “proceso” puede servir desde el punto de vista político para expresar el ejercicio de la libertad como marco sistémico en el que se incluyen acciones e interacciones de los diferentes actores del sistema. Estas influencias han transformado la comprensión de la libertad, incluyendo la dinámica de los asuntos políticos y los factores sociales subyacentes que pueden influir en ellos, indudablemente la falta de libertad ética en la esfera política oscurece claramente el desarrollo económico, social e histórico.
Las nociones humanas vinculadas a la teoría de los “juegos” desempeñan un papel clave en la comprensión de cómo las personas perciben el proceso dentro de la realidad, incluso si nuestra autoconciencia nos impulsa a evitar referencias directas y explícitas a la idea de comunidad. La libertad, realizada dentro de un entorno de ideas preexistentes y múltiples patrones de comportamiento, no puede ignorarse; por lo tanto, la transición a la acción debe considerarse un proceso estructural o un modo de acción específico. En realidad, la libertad es lo que originalmente se concibió: un enfoque para analizar fórmulas políticas y la experiencia social de comprender el propio lugar en el espacio. Esta comprensión explica por qué el reconocimiento de la libertad requiere la clarificación de los fundamentos conceptuales de la cognición y sus operaciones fundamentales dentro de un sistema.
Las condiciones sociales, políticas y económicas pueden tanto obstaculizar como facilitar la libertad. Todos estos factores pueden limitar la realización de los derechos; estas limitaciones están estrechamente interrelacionadas e impactan los derechos de diferentes maneras. Eliminar estas limitaciones es necesario para construir una sociedad más justa y perfectible, así como para moldear la autoconciencia personal, lo que facilita el desarrollo de individuos más libres e integrados. Desafortunadamente, a menudo observamos una realidad diferente: patrones persistentes de discriminación basados en la raza, el género, el lugar de residencia (zonas rurales), el estatus social, la clase, desigualdades varias, la discapacidad, etc. Una dictadura intensifica enormemente estas restricciones, privando a la sociedad, a las comunidades y a los individuos de las herramientas necesarias para remediar las situaciones derivadas de tales patrones, ya sea la persecución política o el ostracismo social. Todas estas restricciones a la libertad generan disfunciones estructurales dentro del sistema. Al mismo tiempo, distorsionan fundamentalmente la percepción que el individuo tiene de sí mismo y de las capacidades a desarrollar por la mente humana en un entorno libre.
Por otra parte, la interrelación entre subjetividad y objetividad lleva a uno de los principales temas en la política que es la tendencia a describir la libertad únicamente en términos de las llamadas propiedades objetivas, según el cual las reglas se aplican independientemente de las condiciones subjetivas que llevan a la aplicación de principios por parte de cada persona. La cuestión de la libertad que aquí se presenta tiene una relación directa con la ética de la conciencia, la prueba de ello se afirma en cómo los procesos de ejercicio de libertad se fundamentan en la subjetividad. Si bien las reglas y las estructuras de poder regulan el funcionamiento de la ética, la esencia del proceso en sí reside en la acción y en la capacidad de acción. Por ejemplo, María Corina Machado no es libre de regresar a Venezuela. Su conciencia y su dimensión ética pueden tener claro lo que debe hacer, pero rivales y aliados impiden/limitan esta acción.
El humanismo afirma la libertad para que la acción (y su relación con la conciencia) desempeñe un papel fundamental en la experiencia y la comprensión por parte de cada actor político, el rol del humanismo para determinar las condiciones subjetivas que llevan a la acción es esencial. El método político de forma integral busca comprender la estructura de la ética de la conciencia en todas sus formas, ya sea individual, social, comunitaria o histórica. Ningún actor político puede prescindir en sus reflexiones y sus acciones de la conciencia y el inconsciente, especialmente en el contexto de la emotividad negativa de la política del siglo XXI. Sin embargo, al reconocer la existencia del inconsciente, el interés principal radica en cómo la conciencia participa en la acción y moldea el conocimiento de la libertad. Este sentido de libertad nos recuerda constantemente que es imposible ofrecer una descripción de la libertad sin que la subjetividad siempre esté presente en el proceso.
Por supuesto, el objeto del conocimiento —tal como suele presentarse en la política y la sociedad actuales— no está exento de la influencia de la cultura social. Y, sin embargo, estos parámetros de sesgo son parte integral del proceso mismo. Desde cualquier perspectiva, vemos que el sentido común o la actitud natural reduce la definición política a las interacciones de los elementos como si observáramos la secuencia de una fórmula ya probada. Esto presupone que la justicia y la equidad existen en sí mismas, sin cuestionamientos, dentro del marco de las definiciones aceptadas por los actores políticos. Sin embargo, si consideramos cómo se forma la experiencia —a través de la síntesis de datos, algoritmos y percepciones que crean recuerdos, mediante parámetros lingüísticos, así como a través de la ubicación espacial, temporal, la visión ideológica o el alcance de sentidos, nos damos cuenta de que esta experiencia no es en absoluto neutral. La postura natural tiende a la objetividad, pero este mismo proceso de percepción por el cual se filtra la libertad oculta algo más profundo. La dificultad reside en describir este proceso sin sucumbir a las distorsiones que inevitablemente surgen durante dicho filtrado. Aquí es donde surge la idea de «reducción»: una forma de interrumpir el curso habitual de la experiencia natural para avanzar hacia una posición política trascendental. La estructura conceptual de la libertad tiene varios niveles y no todos ellos son aplicables para cada persona que puede ser no esté interesada en determinados ejercicios de derechos, los tenga o no los tenga, los quiera tener disponibles o no.
El enfoque inicial para enfocar la libertad y centrarla en la acción, tiene que ser realista o descriptivo. Este proceso implica dejar de lado las hipótesis y las teorías especulativas para centrarse únicamente en describir la acción libre y volver a «las cosas mismas», es decir, a cómo se percibe y se vive la propia experiencia y los factores políticos/sociales/económicos que influyen en la misma. Esto implica, por ejemplo, analizar la conciencia de la libertad y comprender cómo se forman el significado y la dirección de la acción, así como la importancia que estas acciones tienen para las interacciones que se emprendan. Una explicación causal —por ejemplo, afirmar simplemente que una determinada acción libre está determinada por una causa específica— es absolutamente insuficiente, ya que este tipo de explicación es característica de un modelo que ignora la dimensión ética y moral de las ideas políticas. El peso específico de la acción moral libre no está sujeto a medida. Por eso una organización como la OEA con un presupuesto mínimo pudo deslegitimar un país petrolero con presupuestos millonarios. Ello ocurrió simplemente a partir de posicionamientos éticos basados en los hechos, lo que neutralizó hasta cierta medida su capacidad de comprar o presionar voluntades.
Esto quiere decir que siempre hay elementos que neutralizan la acción puramente libre, no todo el mundo puede seguir todo el tiempo un propósito ético, si bien una parte significativa de la experiencia puede describirse de esa manera, dicha descripción no logra captar la naturaleza misma de la acción, pues son muchos los elementos que aborda la dimensión ética que determina la actitud hacia los propios intereses, zonas de confort y adversidades de la vida. No es necesario esforzarse por comprender cómo el sentido común percibe esta experiencia en términos de su significado o importancia ética. Por lo tanto, al centrarnos en cómo las cosas tienen sentido para nosotros, con el fin de comprender este proceso de construcción de significado debemos dejar de lado diversas teorías de la percepción política e intentar identificar las características internas de la acción misma. En este sentido, no basta con ofrecer una descripción exhaustiva de las experiencias —tanto intelectuales como sensoriales— que caracterizan a la libertad, esta visión opera de manera diferente desarrollando primero una teoría de la libertad externa y luego, casi como complemento, una teoría de la libertad de la mente y la acción humana interna, pero en el individuo político la libertad se mueve muchas veces en la dirección opuesta, por ello es muy probable que siempre implementemos nuestra primera decisión más allá de las discusiones, argumentaciones y procesos que se lleven adelante, superar estas barreras siempre está plagado de dificultades independientemente de dónde comencemos.
Así, al analizar esta ética pública de la libertad, observamos permanentes cambios de rumbo, tantos como cambia la política de derecha a izquierda y viceversa. Porque parte de los hechos internos de la conciencia humana, también luego se construye libertad sistémica sobre fundamentos ideológicos. En consecuencia, esto implica un conjunto diferente de problemas y puntos de partida distintos. Cuando se tiene suerte este enfoque ideológico va acompañado de la búsqueda de conocimiento fiable, así como del reconocimiento de que la decisión y el “gran proyecto” ideológico pueden atravesar diversas etapas, desde el escepticismo radical hasta las convicciones simples, y todo esto puede ocurrir dentro de la misma conciencia sucesivamente. Por supuesto, es imposible desarrollar un conocimiento que sea simultáneamente libre de prejuicios y por lo tanto más fiable; en cierto sentido, las actividades sociales, económicas y políticas habituales de implementación de la “ética pública” sirven de base para la sostenibilidad de la libertad, al igual que gran parte del trabajo práctico, ya que la mayoría de estas dimensiones de la ideología son en gran medida programáticas y repetitivas, y abordan cuestiones que distorsionan, socavan o disminuyen la libertad. Muchas veces resulta asimismo evidente que la comprensión conceptual de la libertad en relación con las instituciones se centra más en cómo pueden las instituciones limitarla que en cómo puede expandirla. Y también ocurre que el concepto de libertad está más estrechamente vinculado al funcionamiento de una política de identidad particular que a cómo la conciencia aplica un método —un “proceso”— para discernir las esencias eternas inherentes a la libertad humana y como una vez discernidas estas esencias, la conciencia comienza a definir la libertad a través de ellas. El “sentido común” al que se apela en general en la política puede comprenderse con claridad, de modo que su fuerza se vuelve innegable, y sólo entonces éste sentido común conforma todos los demás elementos del conocimiento sobre la libertad.
Sería ideal tener una referencia humanista/humanitaria permanente para el ejercicio de la libertad. Así, la acción humanitaria describe la realidad y funciona como una práctica política rigurosa, incluso si la idea de fusionar libertad con acción humanitaria parece radical. Sin embargo, intentar lo contrario sería desprenderse de principios fundamentales. Los intentos, tanto de la derecha como de la izquierda, de separar la acción humanitaria de la libertad han sido persistentes. No obstante, debe sostenerse que dicha definición no es simplemente una cuestión de política estricta, sino una condición necesaria para comprender qué significa la libertad y qué puede o debe hacerse con ella. Las formas ideológicas de entender la libertad son muy particulares, en algunos casos se entiende la libertad del asistencialismo total o la libertad del consumidor. Es una tarea formidable ganar una batalla política que dote a la libertad de un significado que trascienda las opciones y decisiones y la dimensión humanitaria es capaz de preservar la visión de alcanzar un objetivo incluso cuando la política se desmorona a su alrededor, y no se puede negar la nobleza del mero intento de emprender tal proyecto. Es importante considerar que la libertad debe consistir en esta labor humanista/humanitaria para ser una especie de estándar o procedimiento para comprender la positividad de su esencia, esto es como un método para fortalecer la política en su acción social y de asegurar la eficiencia de su funcionamiento en el contexto de la sociedad en la que uno se encuentra.
Uno de los problemas es la sensación de desesperanza ante lo “incontrolable” que suelen tener los políticos. Imagino que ustedes —como personas que viven en la América Latina contemporánea y pertenecen a su folclore o tradición política— perciben la palabra “incontrolable” como algo caótico e incierto. Quizás la palabra «incontrolable» debería ir en cursiva, ya que esta categoría puede ser bastante fluida y parece ser muchas veces el elemento crucial de la libertad. También es importante considerar que, si bien esta afirmación puede no ser cierta para todas las formas de comportamiento, es posible imaginar un modelo «incontrolable» que sea incuestionable, y también modelos muy cuestionables. Las expresiones incontrolables de libertad se forman en una conciencia capaz no sólo de evitar conscientemente las trampas de los modelos de toma de decisiones impuestos por el sistema político, la sociedad o la economía, sino también de superar las limitaciones naturales generadas por las sensaciones, los sentimientos y los pensamientos que surgen bajo la influencia de estos sistemas. Consideremos algunos de estos puntos problemáticos y cómo se relacionan con la tesis de que los hechos que contradicen a la ética en la predeterminación de resultado son en sí mismos irreductibles; en otras palabras, el razonamiento del sentido común sobre el amor, el odio, la esperanza, la culpa y el deseo a menudo se basa en la noción de que las decisiones de cualquier persona pueden reducirse a algunos de estos elementos. En contraste, el enfoque humanitario considera estos favores muchas veces una intrusión inaceptable en el ámbito de la conciencia.
Algo similar ocurre en el análisis de las estructuras, puesto que el enfoque humanitario presupone la existencia de sistemas éticos contradictorios que se transforman en realidades irreductibles. Es lo que señalábamos en una ocasión anterior respecto a las segundas vueltas electorales entre proyectos incompatibles entre sí en Latinoamérica. Dado que los principios semánticos de cada sistema son fundamentales, la acción se convierte en la encarnación de aspiraciones políticas, sociales, religiosas, culturales o económicas: una especie de proyecto para cumplir con el deber, tal como lo entiende el individuo, su ideología y sus circunstancias circundantes. Estos enfoques políticos, sociales y de otra índole sobre la libertad buscan primero formar el “yo ideológico” y luego, sobre esta base, construir la naturaleza del proyecto en sí; el proyecto ético humanista/humanitario, por el contrario, primero construye la naturaleza de la libertad y sólo después integra al “yo ideológico” al proyecto. Así, cuando el “yo ideológico” se vuelve primordial, planteando la cuestión de la relación entre las reglas (algunas veces incluso la constitución) y un objetivo incontrolado del ejercicio “ ideológicamente correcto” de la libertad. Es importante fundamentar la idea de actividad no controlada, una categoría que puede resultar más precisa de lo que aparenta inicialmente, ya que implica el estudio del juego político-económico y su historia, así como la búsqueda de una perspectiva óptima como una “delimitación” conceptual que aborde el problema mismo que la libertad pretende resolver.
La crisis permanente de la existencia latinoamericana demuestra que es más fácil definir aquello a lo que se opone que aquello que defiende. Los procesos latinoamericanos se enfrentan a fenómenos como el historicismo, el relativismo, el irracionalismo y la narratividad, los desafíos que buscan distanciarse de la libertad o, más precisamente, de las estructuras y mecanismos de desarrollo basados en la libertad. Quizás esta sea la reacción de América Latina al auge de la “política natural” moderna, que ha desviado a la región, distorsionado su comprensión de la libertad y conducido al empobrecimiento debido a una mala interpretación de las reglas de este “juego”. En cierto sentido, la realidad sugiere que estos problemas son fundamentalmente de naturaleza cultural. Un proyecto con una orientación más ética podría permitir que los objetivos políticos salven a la región de la degradación y revitalicen el proceso de desarrollo. El desarrollo no puede avanzar sin libertad: la libertad que permite la formación de la inteligencia colectiva en lugar de su destrucción en aras del beneficio individual negativo que resta al proceso económico/social integral; una libertad capaz de construir la inteligencia colectiva de un sistema para la protección de los derechos humanos. Ninguno de estos modelos forma parte del comportamiento natural de los países de la región si bien la racionalidad de la libertad abarca todo el ámbito de la experiencia humana y la racionalidad humana permite comprender la libertad en cualquier contexto político, social y económico conocido.
El objetivo es explorar no sólo las capas pre-reflexivas, sino también los conceptos que crean las condiciones naturales para la libertad; por ejemplo, el significado, la verdad, el amor y el miedo (elementos considerados esenciales para todos los seres conscientes y cognoscentes). En cada caso, nos encontramos con un movimiento circular del pensamiento: el razonamiento inevitablemente regresa a sí mismo en un intento por comprender nuestras acciones y pensamientos libres, y por lo tanto, la transición al reino de la vida interior no nos lleva tanto al logro de un estado vivo de libertad… En busca de la esencia de la libertad, tomemos, por ejemplo, a las personas de un determinado sistema y apliquemos el proceso de reducción al “mundo de la vida inmediata”. Es necesario reflexionar sobre esto. Al interactuar con la sociedad, atribuimos diversas condiciones a la misma (el mundo en que vivimos, nuestro “aquí y ahora”), y luego las añadimos o descartamos mentalmente. Observamos cuáles de estas condiciones pueden descartarse sin perder la esencia misma de la libertad, y cuáles no; cuáles son esenciales para nuestra libertad, y cuáles no. Estas condiciones varían de una sociedad a otra y de una persona a otra. Precisamente por eso, algunas personas viven pacíficamente bajo una dictadura, mientras que otras no pueden tolerarla ni por un instante.
Un régimen totalitario cuestiona la libertad misma; sobre todo, busca suspenderla. Esto no se debe a que dude de su existencia ni a que sea escéptico respecto a las sillas o el sentido común; no niega su existencia. Simplemente afirma que la libertad externa es irrelevante y debe descartarse —en un sentido estrictamente económico, es decir, aislando el problema—, ya que, como recordamos, un régimen totalitario se basa en el control; por lo tanto, todo lo “incontrolable” debe quedar fuera del alcance del control interno y de todo lo que este conlleva. Al hacerlo, una parte significativa de los derechos humanos y de la experiencia humana queda inevitablemente suprimida. Las dictaduras fuerzan el sistema hacia la ineficiencia, pues sus dinámicas de control funcionan mejor cuando las dinámicas económicas o sociales son de baja intensidad y calidad. Es imposible que una dictadura pueda ejercer un control total sobre un sistema económico o social en que cada actor de esos sistemas tenga capacidad máxima de acción social o producción económica. Por ejemplo, en un sistema de control, se excluyen las relaciones causales, puesto que la lógica del control no percibe causalidad en la libertad ni busca modificarla; es simplemente una secuencia de eventos, donde una cosa sigue a la otra; todas las narrativas y consideraciones externas también se descartan. Lo único que queda son los datos brutos y puros de la existencia humana: esa cualidad común inherente a todos nosotros, que el sistema totalitario busca controlar. Esto puede imaginarse como un proceso de selección en busca de algún elemento simple y definible, el poder intenta filtrar el contenido de la experiencia humana para preservar lo que podría llamarse su “esencia controlable”: el comportamiento inmutable y determinista que define toda experiencia. Combinando estos elementos de control, llegamos al concepto de “reducción humana”, que surge del rechazo de la dinámica de los derechos humanos (es precisamente en esta dinámica donde residen las definiciones de la esencia de la libertad). El deseo humano de alcanzar la libertad está inextricablemente ligado a la descripción de cada derecho humano registrado en la historia, desde el Cilindro de Ciro hasta nuestros días.
INTERNACIONAL
Cuba abre al sector privado estaciones de servicio, puertos, geriátricos y farmacias

INTERNACIONAL
Democrat compares ICE to ‘domestic terrorists’ as 111 House Dems demand Texas detention center close

Rep. Delia Ramirez calls for abolition of ICE at DHS hearing
At a House Homeland Security Committee hearing, Rep. Delia Ramirez, D-Ill., delivers a powerful and emotional statement, questioning if any parent wouldn’t go to extreme lengths for their dying child. Ramirez attacks for-profit prison corporations and makes a direct call to abolish ICE and dismantle DHS, citing concerns over inhuman conditions.
NEWYou can now listen to Fox News articles!
A House Democratic lawmaker compared actions by Immigration and Customs Enforcement (ICE) to domestic terrorism after a visit to a Texas detention facility on Tuesday.
Rep. Luz Rivas, D-Calif., said that seeing ICE’s actions was personal for her as the daughter of Mexican immigrants and argued that «for the people of the United States, we don’t want to see our government, or ICE officials, acting like domestic terrorists,» she said in Spanish during a press conference.
She said her Los Angeles district saw more ICE raids than anywhere else in her county.
Rivas was among a group of lawmakers led by Rep. Joaquin Castro, D-Texas, on a visit to an ICE facility in Dilley, Texas, which over 100 House Democrats have demanded to be shut down.
TRUMP ON VERGE OF SECURING $70B ICE FUNDING VICTORY AFTER HOUSE CLEARS HURDLE
ICE agents stand guard in front of protesters outside the federal immigration center at Delaney Hall in Newark, where ICE is housing detained immigrants on May 26, 2026, in Newark, New Jersey. (Spencer Platt/Getty Images)
The lawmakers accused the Trump administration of holding families, including a child as young as 2 months old, in inhumane conditions.
Rep. Ayanna Pressley, D-Mass., a member of the left-wing «Squad,» also attacked President Donald Trump as a «dictator.»
SOMETHING TO HIDE? ICE UNDER FIRE FOR SUBSTANDARD CONDITIONS AT FOR-PROFIT DETENTION CENTER
«It’s so important that we not acquiesce to this, this fascist administration, this dictator in the Oval Office,» Pressley said. «History has shown us time again, appeasement does not work. The only way to beat a dictator is with defiance. The only way to beat fascism is to refuse to accept this segregated, divided, dark, dystopian view that they have for our country, is to reject it as an inevitability.»
She called on Americans to «resist, reject, condemn at every turn.»

Ayanna Pressley at the Featured Session «Repro Revolution: A Conversation with Rep. Ayanna Pressley» during the SXSW Conference & Festivals held at the Austin Convention Center on March 9, 2025, in Austin. (Amy E. Price/SXSW Conference & Festivals via Getty Images)
But it’s that kind of rhetoric that Republicans have argued is responsible for sending tensions across the U.S. skyrocketing.
SPANBERGER’S ICE ROLLBACK TO BLAME FOR TODDLER KILLING, VIRGINIA ‘HOTBED’ OF ILLEGAL IMMIGRANT CRIME: DHS
GOP allies of the president have accused Democrats of encouraging violence and resistance against ICE agents, drawing a line between encouragement to resist federal immigration officers and the slate of violent incidents involving those officers this year alone.
But Democrats are accusing ICE of acting as a rogue agency outside the bounds of the law.
«We have to abolish ICE. And then I’m going to take it one step further and say any of those agents that have contributed to and caused the injury, the harm, and even fatalities, they must also be held accountable,» Pressley said. «And we should abolish qualified immunity for these federal law enforcement officers.»
In a letter sent earlier this month, 111 House Democrats accused the administration of harming children and families with the conditions at the Dilley detention center.
«Parents describe horrendous conditions at Dilley, leading to severe depression, hopelessness, and suicidal ideation amongst their children. Children have reported that their food is often contaminated with worms and mold and that they feel sick after drinking tap water,» the letter said. «Families also report not being able to sleep at night because the lights are kept on in their rooms throughout the night. … Medical care provided by CoreCivic staff is delayed, denied, and in many cases outright dismissed, even when children are suffering life-threatening medical emergencies.»

In this Aug. 23, 2019, file photo, immigrants seeking asylum hold hands as they leave a cafeteria at the ICE South Texas Family Residential Center in Dilley, Texas. (Eric Gay/AP Photo)
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
Fox News Digital reached out to the Department of Homeland Security (DHS) for a response to Rivas’ comments.
DHS did previously accuse Democrats of lying about conditions at Dilley, which it said in a press release was specialized to hold families and care for children specifically.
«The Dilley facility is retrofitted for families. Children have access to teachers, classrooms, and curriculum booklets for math, reading, and spelling. They have access to age-appropriate books, toys, and outdoor activities. All of this is generously funded by the U.S. taxpayer,» DHS said.
«Infant care packages include formula, baby food, bottles, diapers, wipes, and hygiene items. The facility also provides sippy cups and cribs. Adults with children are housed in facilities that provide for their safety, security, and medical needs.»
illegal immigrants, deportation, homeland security, immigrant rights, politics
INTERNACIONAL
WATCH: US envoy defends walkout during France’s ‘condescending’ remarks, vows boycott

NEWYou can now listen to Fox News articles!
The United States dramatically walked out as France addressed the United Nations (U.N.) Security Council Monday, escalating an extraordinary clash between the longtime allies after Paris claimed America was no longer a «beacon of human rights.»
The U.S. delegation left the chamber as French Ambassador Jérôme Bonnafont delivered remarks during a Security Council meeting on Ukraine, days after France’s U.N. mission in Geneva accused Washington of standing alongside North Korea, Nicaragua, Mali and Russia following a vote on the U.N.’s human rights chief.
Deputy U.S. Ambassador Dan Negrea accused France of «disingenuous grandstanding» and warned that American diplomats would continue walking out during French statements until Paris renounces what he called its «condescending and disrespectful rhetoric.»
TRUMP ADMINISTRATION TOUTS MORE THAN $1B IN UN BUDGET CUTS AS REFORM PUSH GAINS MOMENTUM
Deputy U.S. Ambassador to the United Nations Dan Negrea leaves the Security Council chamber as French Ambassador Jérôme Bonnafont speaks. ( U.S. Mission to the United Nations)
«Today, I remind them that it is the United States that remains the beacon of liberty for the world,» Negrea told the council. «As such, we will not be affording them the benefit of listening to their politicized drivel until they renounce their condescending and disrespectful rhetoric and behave in a manner commensurate with their seat on this council.»
The clash matters because the United States and France are among the world’s oldest allies, dating back to French support for the American Revolution, and today remain NATO partners and permanent members of the U.N. Security Council. Their cooperation is central to Western policy on Ukraine, European security and sanctions enforcement.
A French diplomat told Fox News Digital that the dispute should not be interpreted as a broader rupture between the longtime allies. «Differences in how we assess a vote do not call into question the quality of our relations or our ability to work together,» the diplomat said.
Israel’s U.N. Ambassador Danny Danon backed Washington’s response and sharply criticized France.
«I think the behavior of France is shameful,» Danon told Fox News Digital Tuesday. «The U.S. is demonstrating moral clarity, standing for the real values of the U.N.»
Danon accused France and other European countries of supporting voices within the United Nations that undermine rather than advance human rights. «It’s about time to reform the U.N., and I want to thank the U.S. for showing leadership on that issue,» he said.
The confrontation marked a significant escalation from the unusually personal social media exchange that erupted after the General Assembly approved a second four-year term for U.N. High Commissioner for Human Rights Volker Türk.
Türk, an Austrian diplomat who has served as U.N. high commissioner for human rights since 2022, has drawn criticism from the United States and outside watchdogs over what they describe as uneven scrutiny of democracies and authoritarian governments. A 2024 analysis by UN Watch found that, among public country criticisms initiated by Türk or his office, he criticized the United States more often than China, North Korea, Cuba, Saudi Arabia and Qatar combined, while issuing no such criticism of several repressive governments during the period reviewed.
Türk’s supporters, including France and the European Union, argue that his willingness to criticize powerful democracies reflects the independence and universality required of the U.N.’s top human rights official.
France’s Geneva mission had declared that the United States was no longer a human rights leader and claimed «the world no longer listens to it» after Washington joined nine other countries in voting against Türk’s extension.
IRAN SECURES UN ROLE WITH BACKING FROM UK, FRANCE, CANADA, AUSTRALIA AS US STANDS ALONE

French Ambassador to the UN Jérôme Bonnafont (2L) and French President Emmanuel Macron (C) arrive for a United Nations Summit on Palestinians at U.N. headquarters during the United Nations General Assembly (UNGA) in New York on Sept. 22, 2025. (Ludovic MARIN / AFP via Getty Images)
U.S. Ambassador Mike Waltz responded by accusing France of backing an official who lectures democracies while «cozying up to the world’s worst oppressors.»
Negrea went further Monday, invoking the history of the U.S.-French alliance and saying Washington had stood beside France whenever its freedom was threatened.
The United States had tolerated France’s «grandstanding» out of «a sense of camaraderie and mutual respect,» he said, but would no longer remain silent in the face of what he described as feigned French «moral outrage.»
Bonnafont did not directly address the walkout when he spoke again at the end of the meeting. Instead, he invoked the countries’ historic ties, noting that France helped the United States secure its independence and participated in celebrations marking America’s 250th anniversary. «This is the spirit of the relationship between France and the United States,» he said, before reaffirming France’s commitment to the U.N.’s work on peace, development and human rights.
AMERICANS ARE NOT GIVING UP ON NATO, BUT THEY EXPECT EUROPE TO DO ITS SHARE

High Commissioner for Human Rights Volker Turk delivers a press conference at the UN Offices in Geneva on December 9, 2022. (FABRICE COFFRINI / AFP) (Photo by FABRICE COFFRINI/AFP via Getty Images))
«The United Nations was created with the goal of working towards international peace and security, human rights and development,» Bonnafont said, adding that France would continue working to protect the institution’s independence and its ability to serve human rights and peace.
The dispute began after the General Assembly voted 144-10, with 13 abstentions, to extend Türk’s tenure through October 2030.
The United States had unsuccessfully sought an additional week for consultations, arguing that the vote was being rushed even though Türk’s current term does not expire until Oct. 11.
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

U.S. Ambassador to United Nations Michael Waltz speaks with Israel’s Ambassador to the United Nations Danny Danon before a meeting of the United Nations Security Council to consider a U.S. proposal for a U.N. mandate to establish an international stabilization force in Gaza, at U.N. headquarters in New York City, Nov. 17, 2025. (Eduardo Munoz/Reuters)
Washington also objected to Türk’s record. U.S. officials have accused him of disproportionately criticizing democracies, including the United States and Israel, while failing to confront authoritarian governments with the same urgency.
united nations, security council, france, world
POLITICA2 días agoCrisis entre Milei y Lula: la trama política, personal y geopolítica detrás del mayor choque diplomático entre Argentina y Brasil
SOCIEDAD3 días agoSan Isidro: la ballena que quedó varada en un banco de arena murió pese al operativo de rescate
POLITICA3 días agoMilei cruzó al aire a De Mendiguren, exministro de Duhalde: “Vos, sí, ladrón”












