INTERNACIONAL
¿La Mona Lisa es una madre que Da Vinci pintó con la suya como modelo?: el ensayo con que Alicia Dujovne Ortiz se despide de la literatura

Toda historia tiene su contrahistoria. Sobre todo, en la cultura popular. ¿Acaso La Mona Lisa de Leonardo da Vinci no es, además de una obra del refinado Renacimiento italiano y un documento invaluable de la historia del arte, un producto masivo? La historia oficial dice que la mujer retratada en el lienzo que cuelga del Museo del Louvre se llamaba Lisa Gherardini, esposa del comerciante Francesco del Giocondo. Pero hay una contrahistoria: La Gioconda es, en realidad, Pacífica Brandani, una “madre muerta”.
Así empieza el nuevo libro de Alicia Dujovne Ortiz, un “ensayito personal” que acaba de editar el sello Primavera Revólver. “Número treinta y uno de la lista de sus predecesores, y escrito rozando mis ochenta y siete años, Los nombres de mi madre es mi último libro”, escribe en el prólogo. El libro aborda la pintura más famosa del mundo preguntándose cómo opera lo maternal en esta obra y en las biografías que la bordean. Y al ser un “último libro”, tiene la pátina agridulce de las despedidas.
Cuando observamos La Mona Lisa, ¿qué nos devuelve esa imagen? Dujovne Ortiz escribe: “La miré, me devolvió la mirada como acostumbraba hacerlo. Sí, una madre. Ese rostro lleno, con el óvalo ligeramente deformado, y esas manos puestas sobre el vientre con infinito esmero, protegiendo en las sombras a alguien que ya casi se ve”. De pronto estamos en los albores del siglo XVI y Leonardo da Vinci le confiesa al clérigo Antonio De Beatis que ese cuadro lo pintó “a instancias de Giuliano de’ Medici”.

Ahí se abre la historia. Giuliano de’ Medici, “descendiente de una familia de mercaderes sin una gota de sangre azul”, mecenas y amigo de Leonardo, pero también un “libertino” y cortesano del ducado de Urbino, tuvo un hijo que no aceptó. La madre era Pacífica Brandani, habitué del palacio, que, sola, decidió dejar al bebé “sobre las frías losas de Santa Chiara”. Ella murió por complicaciones del parto, a pocos días de dar a luz. Giuliano volvió a Urbino. Era tarde: Pacífica había muerto. El niño lo estaba esperando.
Alicia Dujovne Ortiz, siguiendo una investigación del historiador del arte Roberto Zapperi, profundiza en la historia de Pacífica y en un pedido triste, aunque valioso, el de Giuliano a Leonardo: un retrato. Pero, se pregunta en el libro, “¿de quién era el retrato imaginativo, vale decir, sin modelo a la vista, que le estaba solicitando y, sobre todo, para qué se lo pedía, y para quién?” “Para el pequeño Ippolito. Para ese chico de cuatro años que acaba de conocer a Filiberta de Savoya, la esposa de su padre”.
La historia oficial de Da Vinci, narrada por Giorgio Vasari en su libro de 1550, Las vidas de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos, parece perder “en parte” su verosimilitud: “Digo bien en parte, como si en relación con esta, y quién sabe si no con la mayoría de las historias, las cosas sucediesen por mitades, tercios, cuartos, octavos, de modo que creemos observarlas en con catalejo y en realidad el ojo lo hemos puesto en un caleidoscopio”. No importa: “La verdad entera no es de este mundo”.
¿Y a quién pinta si Pacífica ya estaba “muerta dos veces: una de parto y otra de olvido”? La técnica, la sfumatura, y los colores, bien oscuros, responden a lo mismo: está lejos, está muerta. “Dos veces muerta”, subraya Dujovne Ortiz, pero “no solo por el parto y el olvido, sino porque fue dos”: no solo fue Pacífica, también fue Caterina, la madre del propio Da Vinci. Y con esa hipótesis en la mano, la autora tira del hilo para profundizar en esta trama donde una “divinidad burlona se divierte a costa de nuestro error”.

No lo saben. No tienen por qué saberlo. Las nueve millones de personas que visitan el Museo del Louvre cada año —el 80% va solo por La Mona Lisa— ni se imaginan que están cayendo en una trampa doble. Por un lado: marketing cultural. Que el cuadro de Da Vinci sea el más famoso de toda la historia del arte se debe fundamentalmente a la cobertura mediática que recibió tras el robo de 1911. La fiebre fue tan grande que, hasta que fue recuperado en 1913, la gente hacía filas para ver el hueco en la pared.
Por otro lado, el placer del arte requiere competencias, saberes, contexto. Sin embargo, muchas veces, si hay predisposición, aparece eso que Hubert Damisch llama efecto de captura: la capacidad que tiene la propia obra —para Damisch, un cuadro es un “aparato óptico activo”— de abandonar su pasividad decorativa y “asaltar” al espectador para que pase de ser un sujeto observante a un objeto observado. El viejo aforismo nietzscheano: “Cuando mirás largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro tuyo”.
Para ingresar en aquel Renacimiento, Dujovne Ortiz no solo se pone las prendas de una narradora y las de “apenas” una periodista, también las de la artista. Pintaba en su juventud y, seis décadas después, volvió “con el ardor de siempre”. El lunes pasado se inauguró una muestra suya en París junto a la artista argentina Ruth Arbiser que se puede visitar hasta el 27 de septiembre en S, une Galerie, que está dentro del café Le Sélect. La exposición se titula Intérieur Brut (en español: Producto Bruto Interno).
Alicia Dujovne Ortiz nació en Buenos Aires en enero de 1939, hija de dos militantes: la escritora feminista Alicia Ortiz y el editor comunista Carlos Dujovne. Se exilió en Francia en 1978 y desde entonces allá vive. Su obra incluye poesía, novela y las biografías de personajes como Eva Perón, María Elena Walsh y Diego Maradona. Su libro anterior, titulado Andanzas, de 2023, es una trilogía autobiográfica. Con Los nombres de mi madre, dice, cierra su producción literaria: se retira de las letras.
“Pero vayamos al Leonardo que en 1513 está en Roma pintando a la madre solicitada por su mecenas”, retoma sobre el final del libro. Es una madre que “va a existir para que un niño la mire”, por eso el enigma de sus ojos: “Imposible hacerla dirigir su mirada hacia ninguna otra dirección. La posición que ha tomado su cabeza requiere que la fije en un punto situado frente a ella. Un punto donde está el hijo”. Pero hay otra hipótesis, dice Dujovne Ortiz: Leonardo pintó a Caterina, “no para ningún niño sino para sí mismo”.
Caterina es el otro gran personaje del libro. Campesina local para algunos, esclava extranjera para otros, tuvo que abandonarlo cuando tenía apenas unos meses de vida. Hubo un reencuentro, cuatro décadas después: vivieron juntos un año entero en la corte de Milán hasta que enfermó y murió. La Mona Lisa, aquel retrato de una “madre dos veces muerta”, que es Pacífica, que es Caterina, pero también algo más, escribe Dujovne Ortiz: la madre de “cualquier ser humano capaz de reconocerse en sus ojos”.
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Kamala Harris viciously mocked with resurfaced bumbling ‘two words’ explanation of AI after desperate call

Former Vice President and failed presidential candidate Kamala Harris is being mocked over a resurfaced clip of her «two letters» explanation of artificial intelligence after she posted a call to slow its development.
Harris, who previously served as the Biden administration’s AI czar, posted a lengthy statement on AI on Monday. In her post, Harris called for President Donald Trump to «do his job to protect America’s interests by pursuing a treaty with countries like China to stop dangerous uses of AI, limit the speed of its development, and adopt global standards for testing.»
In response, social media users recalled Harris’ attempt at explaining AI as vice president in 2023.
«I think the first part of this issue that should be articulated is AI is kind of a fancy thing,» Harris said. «First of all, it’s two letters. It means artificial intelligence, but ultimately what it is is it’s about machine learning.»
WATCH: KAMALA HARRIS TORCHED OVER ‘ZERO SENSE’ WNBA PEP TALK IN LATEST ‘WORD SALAD’ MOMENT
She continued, saying, «And so, the machine is taught — and part of the issue here is what information is going into the machine that will then determine — and we can predict then, if we think about what information is going in, what then will be produced in terms of decisions and opinions that may be made through that process.»
«So,» she went on even further, «to reduce it down to its most simple point, this is part of the issue that we have here is thinking about what is going into a decision, and then whether that decision is actually legitimate and reflective of the needs and the life experiences of all the people.»
After Harris’ X post on Monday, conservative influencer «Western Lensman» reposted the 2023 video of Harris, writing, «Kamala Harris on AI when it’s not a written statement crafted by a team of consultants.»
National security and global economics expert Kyle Bass reacted, «There’s not a chance in hell Kamala wrote this. Have you ever heard her say ‘frontier,’ ‘advancing,’ and ‘intelligence’ in the same sentence? Until now, her misfits had never produced anything this un-Kamala and then posted it on social media.»
Columnist S.L. Kanthan wrote, «One of the dumbest women now wants America to voluntarily slow down progress in AI.» He posted another video of Harris explaining cloud storage.
Harris said, «No longer are you necessarily keeping those private files in some file cabinet that’s locked in the basement of the house. It’s on your laptop, and it’s then, therefore, up here in this cloud, that exists above us, right?»
Author and national security expert Sarah Adams commented on Harris’ AI post, writing, «No one is looking for your thoughts on ‘intelligence.’»
Another user, influencer Andrew Aziz, and several others suggested that Harris’ post itself was AI-generated.
KAMALA HARRIS DIVES INTO MIDTERM FIGHT ONLY TO GET ROASTED FOR NEVER HAVING ‘AN ORIGINAL THOUGHT IN HER LIFE’
In her post, Harris wrote that AI is «advancing at an alarming speed,» emphasizing what she characterized as industry leaders’ call to «responsibly slow the pace of frontier AI development.»
She wrote that «a slowdown is critical in order to ensure AI serves the public interest,» saying, «Pacing AI development does not mean giving up on this technology’s potential to produce life-saving benefits in fields like medicine — some of which we are already seeing. Rather, it is about setting up sensible guardrails so that AI does not completely escape human control and endanger our safety and collective future.»
Besides action from Trump, Harris called on Congress to «work at an urgent pace» to provide AI oversight, saying, «The United States must continue to lead the world in developing AI technology even as we seek to impose common-sense safety standards.»
Harris is not the only prominent Democrat to have called for increased AI regulation recently. Former President Barack Obama urged Democrats during a private fundraiser in New York City on Thursday to place artificial intelligence near the center of their political agenda ahead of the midterms and the 2028 presidential race while warning that the technology could become dangerous without greater oversight as voters increasingly raise concerns about jobs, privacy and data centers.
«This is something that is moving very fast in private hands, and if we don’t get on top of it, I think can be dangerous,» Obama said. «If we do get on top of it, I do think it’s beneficial. I genuinely think it’s going to accelerate, for example, drug development in ways that can help us cure diseases. I do think that this can help us figure out pathways for a clean energy future.»
ANTHROPIC CEO CALLS ON AI INDUSTRY TO SLOW DOWN TECH RACE, DRAWING SUPPORT FROM ELON MUSK, SAM ALTMAN
Meanwhile, Trump on Monday rejected growing calls for safeguards and restrictions on AI, declaring that the technology needs a «STRONG AND SMART» president rather than additional restraints.
«The only control or ‘guardrails’ that AI needs is a STRONG AND SMART (High IQ!) PRESIDENT, and the U.S.A. has that, in spades!» Trump wrote on Truth Social.
He suggested that «there is a SICK conspiracy going on against AI and Data Centers, and the only one that is happy about it is China,» adding, «WHOEVER WINS AI, WINS! We are leading China, and all others, and will continue to do so.»
Digital’s Lindsay Kornick and Morgan Phillips contributed to this report.
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INTERNACIONAL
La ex vicepresidenta de Guatemala, Roxana Baldetti, está fuera de prisión desde octubre de 2025 por permisos médicos

Roxana Baldetti, ex vicepresidenta de Guatemala, permanece fuera de prisión desde octubre de 2025 pese a sus condenas por 31 años en los casos La Línea y Agua Mágica.
Una investigación de Agencia Ocote, confirmó que la ex vicemandataria se encuentra en su casa gracias a permisos médicos que un juez suplente extendió hasta nuevo aviso.
La medida comenzó tras una cirugía de columna y mantiene a la exfuncionaria en su vivienda situada en la carretera a El Salvador. La segunda extensión fue concedida a mediados de marzo de 2026, dos meses después de la primera.
En tanto, el Sistema Penitenciario confirmó a Agencia Ocote que una resolución judicial fechada el 19 de marzo de 2026 autorizó a Ingrid Roxana Baldetti Elías a permanecer en su residencia sin un plazo definido.
La entidad indicó que la medida cumple las decisiones de los órganos jurisdiccionales y que cualquier cambio debe ser dispuesto por la autoridad judicial. También precisó que la vivienda se encuentra en el kilómetro 10,5 de la carretera a El Salvador, sin divulgar más detalles.
Baldetti no recuperó su libertad: su salida de prisión fue autorizada el 23 de octubre de 2025 para una operación que incluyó el reemplazo de dos discos cervicales y uno lumbar. El juez suplente de Mayor Riesgo B, Eduardo Luis Orozco Pineda, concedió ese permiso por razones de salud.

La primera prórroga llegó en enero de 2026, cuando la defensa sostuvo que la intervención dejó a Baldetti con dificultades de movilidad. El Instituto Nacional de Ciencias Forenses confirmó el padecimiento postoperatorio y el Sistema Penitenciario afirmó que no contaba con capacidad para atenderla en esas condiciones.
Con esos antecedentes, Orozco resolvió que siguiera en su casa. La exvicepresidenta fue sentenciada a 15 años de prisión por Agua Mágica y a 16 años por La Línea, aunque desde su captura, en agosto de 2015, solo ha cumplido diez años de condena.

Una medida médica sin plazo de revisión conocido
La ausencia de una fecha pública para evaluar nuevamente el estado de salud de Baldetti generó cuestionamientos. El exfiscal Juan Francisco Sandoval, quien dirigió las investigaciones en su contra, sostuvo que la atención médica es un derecho, pero reclamó controles sobre una medida excepcional que se prolonga.
“Por supuesto que Roxana Baldetti, como cualquier persona, tiene derecho a recibir la atención médica que necesite y, si esa atención no puede brindarse dentro del Sistema Penitenciario, el Estado debe garantizarla. Eso no está en discusión”, afirmó Sandoval a la Agencia Ocote.
El exfiscal advirtió que la situación debe revisarse de manera periódica por tratarse de una persona con dos condenas, otros procesos abiertos y una extradición autorizada a Estados Unidos. “Lo que me parece importante es que una medida de este tipo tenga controles estrictos y se revise periódicamente”, señaló.

El Organismo Judicial y el Ministerio Público fueron consultados sobre si Orozco fijó un plazo para revisar la medida y verificar el estado de salud de Baldetti. Ninguna de las dos instituciones había respondido al momento de la publicación del medio.
La ex vicepresidenta enfrenta además los procesos de Cooptación del Estado y Plazas fantasma en el Registro de Información Catastral. A ello se suma una solicitud de extradición por narcotráfico por parte de Estados Unidos.
El 7 de marzo de 2026 también circuló en redes sociales una versión falsa sobre la muerte de Baldetti en prisión. Usuarios compartieron esquelas con su fotografía, aunque la exfuncionaria ya se encontraba en su residencia bajo autorización judicial.
Los permisos de salud solicitados desde su captura
Baldetti renunció a la vicepresidencia el 8 de mayo de 2015, durante el escándalo de La Línea, una investigación revelada un mes antes por el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala. Fue detenida el 21 de agosto de ese año en el hospital Centro Médico, adonde había ingresado tres días antes por quebrantos de salud.
Cinco días después, el entonces juez Miguel Ángel Gálvez ordenó su prisión preventiva tras un análisis del Instituto Nacional de Ciencias Forenses. Quedó ligada a proceso por asociación ilícita, defraudación aduanera y cohecho pasivo.

Con el avance de las investigaciones, surgieron otros casos de corrupción que la vincularon. Desde su detención, Baldetti asistió a varias audiencias en la Torre de Tribunales con un cabestrillo en alguno de sus brazos, una circunstancia que le evitaba ser esposada.
También solicitó en distintas ocasiones beneficios o permisos de salida por problemas de salud. En marzo de 2023 obtuvo autorización para recibir terapias cuatro días por semana dentro del proceso por Cooptación del Estado.
La jueza de Mayor Riesgo B, Eva Recinos, dispuso entonces que los tratamientos por problemas de columna se realizaran en su residencia con un médico privado. En octubre de 2024, dentro del caso La Línea, Baldetti consiguió libertad condicional con un dispositivo de geolocalización en el tobillo.
Sus abogados alegaron que padecía neuralgia que afectaba sus vértebras. La Sala Segunda de Apelaciones de Mayor Riesgo otorgó el beneficio, aunque recordó que la decisión dependía de los demás procesos que enfrentaba.
En marzo de 2025 pidió arresto domiciliario ante el Tribunal de Mayor Riesgo C por el caso Agua Mágica. Los jueces rechazaron la solicitud al considerar que persistía el riesgo de fuga.
El mismo tribunal volvió a negar el beneficio en mayo de 2026, cuando Baldetti ya llevaba más de siete meses fuera de prisión por la autorización médica. Esa negativa no modificó el permiso que Orozco había concedido en el expediente a su cargo.
Un juzgado sin titular desde la salida de Miguel Ángel Gálvez
El puesto de juez titular del Juzgado de Mayor Riesgo B quedó vacante tras la salida al exilio de Gálvez en noviembre de 2022. El exjuez fue criminalizado durante la administración de la exfiscal general María Consuelo Porras y por la Fundación contra el Terrorismo.

Desde entonces, varios jueces ocuparon el cargo de manera temporal. Eduardo Orozco Pineda es juez suplente del juzgado desde mayo de 2025, luego de que la Corte Suprema de Justicia lo nombrara inicialmente por tres meses.
Más de un año y cuatro meses después de esa designación, la Corte Suprema aún no había nombrado un titular para el juzgado y Orozco continuaba al frente. Rudy Esquivel, vocero del Organismo Judicial, explicó que la Corte puede asignar a un juez suplente de primera instancia donde lo considere necesario, conforme al artículo 80 del Reglamento de la Ley de la Carrera Judicial.
Guatemala,Miguel Ángel Gálvez,Roxana Baldetti,Corrupción
INTERNACIONAL
Ambición desmedida, sexismo y la obsesión con el Nobel: una nueva biografía de Stephen Hawking muestra al genio y su lado más incómodo

Una biografía autorizada por la familia Stephen Hawking retrata al físico más célebre del siglo XX como un científico de logros monumentales y conductas que durante décadas fueron encubiertas por su discapacidad. Hawking: His Life and Work, de Graham Farmelo es el primer gran libro biográfico sobre Hawking y llega con un retrato sin concesiones: ambición desmedida, sexismo, conductas de control y un manejo calculado del crédito científico conviven con contribuciones que, según el propio Farmelo, merecían el Premio Nobel.
La obra, basada en cartas y diarios inéditos de sus padres, además de entrevistas con familiares, amigos y colegas, sitúa la figura del físico en una dimensión más compleja que la del icono popular. Farmelo concluye que Hawking será recordado como “un esclarecedor verdaderamente grande de los agujeros negros”, aunque su alcance intelectual no fue comparable al de Albert Einstein: se especializó en un campo más acotado y sus intervenciones fuera de él generaron cuestionamientos entre sus pares.
Hawking llegó a Cambridge para realizar un doctorado bajo la supervisión del astrofísico Dennis Sciama. A comienzos de 1963, tras sufrir varias caídas, recibió un diagnóstico que le daba tres años de vida. La enfermedad, sin embargo, no frenó su carrera. El joven investigador se interesó por los trabajos de Roger Penrose sobre el colapso gravitacional de estrellas muertas en agujeros negros.

La teoría de la relatividad general de Einstein, formulada en 1915, había anticipado ese proceso. Penrose fue el primero en demostrar de forma convincente que el colapso debía conducir a una singularidad: un punto donde toda la materia de una estrella se concentra en volumen cero, con masa pero sin extensión. Hawking trasladó ese razonamiento al origen del cosmos y, junto con Penrose, sostuvo en un trabajo publicado en 1970 que un proceso inverso podía explicar el Big Bang, ocurrido hace 13.800 millones de años, cuando el universo surgió de la nada.
Cuatro años después llegó su hipótesis más influyente: que los agujeros negros emiten un tenue resplandor de partículas —la llamada radiación de Hawking— y que esa emisión terminaría por evaporarlos. El planteo combinó gravedad relativista, mecánica cuántica, termodinámica y teoría de la información, cuatro pilares de la física que hasta entonces no se habían articulado de ese modo para describir esos objetos. Farmelo sostiene que esos estudios sobre termodinámica de agujeros negros merecían el Nobel, aunque señala que el propio físico desarrolló una obsesión por obtenerlo.
Su popularidad mundial llegó a través de apariciones en Star Trek y Los Simpson, y de la película La teoría del todo, ganadora de un Premio Oscar en 2015. Pero esa celebridad también lo llevó a pronunciarse sobre áreas alejadas de su especialidad. El físico Peter Higgs, asociado al bosón que lleva su apellido, afirmó que algunas declaraciones de Hawking sobre física de partículas eran “una completa tontería” y agregó: “Hacía pronunciamientos sobre cosas que no entendía”, convencido de que esas frases ocuparían titulares sin un examen crítico.

La figura pública de Hawking se consolidó después de que sus principales descubrimientos ya estuvieran hechos, y su discapacidad operó como un escudo ante las críticas. Farmelo documenta que colegas evitaban quejarse porque esas objeciones habrían parecido malintencionadas contra un científico en silla de ruedas.
El entorno más cercano no era ajeno a esos rasgos. Su padre, Frank Hawking, temía que durante la adolescencia Stephen se estuviera convirtiendo en “un carácter egoísta… como un niño pequeño que tomaba todo y daba poco a cambio”. Su hermana Mary lo definió como “una de las personas más egocéntricas que he conocido”, mientras que su hermano adoptivo Edward señaló: “Nunca me he sentido realmente cercano a Stephen… parece muy frío”. Su madre, Isobel Hawking, escribió en su diario que él ignoraba a las personas cuando le convenía: “Supongo que lo que en otras personas sería simplemente mala educación, en él se excusa como la grandeza de un gran hombre”.
Algunos amigos de Oxford lo consideraban perezoso y con un sentido de privilegio; en Cambridge les resultaba “irritantemente altivo”. Su hijo menor contó que Hawking era “enormemente competitivo” y que nunca permitía que él o sus hermanos ganaran en los juegos de mesa. La enfermedad requirió cuidados y tratamientos excepcionales, pero Farmelo atribuye su prolongada carrera también a sus propios recursos: “Fue su voluntad indomable, su resistencia y su fortaleza lo que más hizo posible su extraordinaria trayectoria”.

La relación con su primera esposa, Jane Hawking, acumuló tensiones por las burlas del físico hacia sus creencias religiosas. El libro describe cómo los sacrificios de ella pasaban con frecuencia inadvertidos y cómo el paso de pareja a cuidadora se volvió más difícil por las exigencias “autoritarias” de Hawking y su indiferencia hacia los intereses de Jane.
El trato a otros científicos es uno de los aspectos más cuestionados que documenta la biografía. Hawking no habría reconocido adecuadamente su deuda intelectual con Penrose y atacó con dureza al físico Jacob Bekenstein, quien había propuesto una relación entre el área de un agujero negro y su entropía. Cuando llegó por su cuenta a la conclusión de que Bekenstein tenía razón, se atribuyó en gran medida la idea, una actitud que, según Farmelo, “decepcionó a algunos de los amigos de Stephen”.
Aunque podía ser un asesor generoso con sus propios alumnos, intentó que uno fuera expulsado del doctorado en Cambridge cuando ese estudiante presentó argumentos que cuestionaban una conjetura suya sobre agujeros negros. Algunos colegas sostenían que sus conferencias “giraban todas en torno a él” y que rara vez reconocía públicamente a sus pares.
La biografía también aborda episodios que Farmelo trata con ligereza o deja fuera. El autor no menciona las noches de Hawking en el club de estriptis Stringfellows y describe con escasa profundidad su viaje a la isla de Jeffrey Epstein, anterior a la condena del financiero. Sí recoge, en cambio, una apuesta científica cuya victoria se celebró al obligar a los rivales a dar conferencias con camisetas que mostraban mujeres con poca ropa, y episodios de coqueteo que, según el libro, habrían recibido otra interpretación si el físico no hubiera usado silla de ruedas.
Hawking murió en marzo de 2018, a los 76 años, después de convivir durante más de cinco décadas con una enfermedad de la neurona motora que lo fue paralizando de forma progresiva. Hawking: His Life and Work se publica el 24 de septiembre de 2026.
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