CHIMENTOS
La palabra de Mirtha Legrand al ganar un nuevo Martín Fierro: “Voy a ser centenaria y voy a seguir viviendo”

La noche de los premios Martín Fierro volvió a tener como figura central a Mirtha Legrand, quien, una vez más, fue reconocida por la industria televisiva argentina. La conductora recibió el galardón a labor periodística femenina por su trabajo al frente de La Noche de Mirtha, en una ceremonia cargada de emociones y de momentos que marcan la historia de la televisión nacional. Su discurso, pleno de gratitud y resiliencia, se convirtió en el eje de la noche y dejó una marca indeleble.
Visiblemente emocionada, agradeció el reconocimiento desde su mesa, rodeada de figuras del medio y con la atención puesta sobre sus palabras. “Buenas noches. Qué emoción, chicos, qué emoción. Muchas gracias”, inició, en una muestra de cercanía y calidez que caracteriza sus apariciones públicas. La conductora compartió que, recientemente, había revisado cuántas estatuillas tenía en su haber: “La otra noche me levanté y fui a mi escritorio a ver cuántos Martín Fierro tenía. ¿Cuántos calculan ustedes? 34”. Este recuento personal no solo subraya la magnitud de su trayectoria, sino que también refuerza su lugar en el corazón del público y de la industria.
El discurso reflejó también un tono humorístico y autocrítico, cuando comentó las dudas que a veces la acechan antes de asistir a la gala: “Cada Martín Fierro digo: ‘Ay, es el último, no voy más, me canso, termina tarde, hay que hablar mucho’. Y cada vez vengo porque me fascina estar con actores, con mis colegas”. Esta confesión, compartida en público, fue recibida con risas y aplausos, mostrando la cercanía de la conductora con la comunidad artística. En su mensaje, no faltó el reconocimiento a sus competidoras de terna, Carolina Amoroso y Soledad Larghi, a quienes dirigió un afectuoso saludo: “Saludo a Carolina y Soledad, que son excelentes. Las veo siempre, chicas, las veo siempre”.
Uno de los momentos más destacados del discurso fue su declaración sobre su futuro y su deseo de continuar activa. “Voy a ser centenaria y voy a seguir viviendo, sí, señor, y voy a seguir viniendo y recibiendo el beso y el abrazo de todos mis colegas”. Esta frase resume el espíritu de resiliencia que la acompañó a lo largo de su carrera y la voluntad inquebrantable de mantenerse vigente en el medio.
El anuncio fue recibido con una ovación, en un contexto donde su longevidad y constancia se convirtieron en un símbolo de la televisión argentina. La conductora subrayó el papel de la salud como condición para continuar con su actividad profesional: “Mientras tenga salud, yo voy a seguir. No se van a librar de mí fácilmente”. Así, dejó en claro que su retiro no está próximo y que su presencia seguirá siendo parte del paisaje televisivo nacional.
En su intervención, también hizo referencia a su familia, señalando presencias y ausencias: “Está mi hija Marcela, que me acompañó. Porque Nacho está fuera. Y Juana está viajando”. Este gesto de humanidad aportó una dimensión personal a su discurso y mostró la importancia de los afectos en su vida cotidiana.
El galardón obtenido reafirmó su vigencia y su centralidad en la televisión argentina. La distinción la ubicó nuevamente en el centro de la escena, consolidando un ritual que se repite año tras año en los Martín Fierro. La propia conductora lo expresó con humor y orgullo: “Yo, señores… Soy como el Martín. Yo soy de fierro. Bueno, muchas gracias por el premio. Me encanta. Serán 34 ya. ¿Me creen, no? Yo no miento. Chupate esa mandarina”.
Este nuevo reconocimiento suma otra página a una trayectoria que ya forma parte del patrimonio cultural argentino. La presencia de Legrand en cada edición de los Martín Fierro refuerza la idea de permanencia y tradición, convirtiéndola en una figura que trasciende generaciones y que es vista como referente por colegas y nuevos talentos.

Durante su alocución, Mirtha también destacó la dificultad y responsabilidad de conducir el evento, reconociendo su propia experiencia en ese rol: “Yo hice dos veces la conducción del Martín Fierro. Es dificilísimo. Parece simple, pero es muy difícil. Así que brindémosle un aplauso al conductor”, al referirse a Santiago Del Moro. De este modo, compartió con el público una mirada interna sobre la exigencia del trabajo, al tiempo que valoró la labor de quienes hacen posible la premiación.
El discurso concluyó con un agradecimiento general y una reafirmación del vínculo con la audiencia y los colegas: “Bueno, buenas noches. Me han hecho muy feliz. Y como el Martín, les vuelvo a repetir: yo soy de fierro”. La frase final, cargada de sentido y humor, sintetizó la esencia de una figura que, lejos de retirarse, promete seguir presente en la vida cultural argentina.
CHIMENTOS
El emotivo posteo de Carolina Baldini a su hijo Giovanni Simeone por su cumpleaños: “Me hizo mamá por primera vez”

En pleno furor por el desempeño de la Selección Argentina en el Mundial 2026, Carolina Baldini transita un momento de cambios personales y familiares que la llevó a redescubrir las pequeñas alegrías y el valor de los afectos más cercanos. Desde Estados Unidos, donde acompaña a su hijo Giuliano Simeone, integrante de la Scaloneta, la exmodelo eligió hacer una pausa en la rutina y dedicar un mensaje especial a su primogénito, Giovanni Simeone, en el día de su cumpleaños número 31.
“Hoy cumple él, quien me hizo mamá por primera vez”, comenzó Carolina en un posteo en Instagram, acompañando el texto con una foto donde ambos aparecen abrigados y posando juntos ante la cámara, reflejando una complicidad intacta. A través del cariñoso mensaje, Baldini se permitió describir con ternura la personalidad de Giovanni: “El más zen de la familia, el de las frases profundas, el de la palabra justa, el que nunca se enoja, el impuntual, el silencioso paciente, el observador, el enamorado de su familia…”.
El mensaje cerró con un deseo simple y directo: “Feliz cumpleaños, Giova, ¡que seas muy feliz! Te amo”, junto a un emoji de torta y un corazón rojo. Así, en medio de la fiebre mundialista, Carolina volvió a poner en primer plano el gran cariño que la une a su hijo mayor, una relación que se fortaleció aun más luego de algunos episodios recientes en su vida. En abril pasado, tras su ruptura con Pablo Pereyra y una visita a Torino, Italia, la exmodelo halló en Giovanni, su nuera Giulia Coppini y su nieto Tullio un refugio de amor y nuevos comienzos.
Durante aquel viaje a Italia, Baldini compartió a través de sus redes sociales una serie de postales que retrataron la intimidad y la emoción de ese reencuentro familiar. “El amor y la paz que necesitaba. Unos días en Torino”, escribió junto a las imágenes, dejando en claro el significado especial que tuvo esa experiencia. En uno de los comentarios más emotivos, su nuera Giulia se expresó ante la llegada de su suegra. “¡Lo que te extrañamos! La abuela volvió”, escribió subrayando el rol fundamental que Carolina ocupa dentro del círculo familiar.
La estadía en Torino estuvo marcada por momentos de conexión profunda con su nieto Tullio. Las imágenes que circularon en su perfil mostraron a Carolina abrazando y mimando al pequeño en cada oportunidad. Una de las postales más dulces la mostró recostada en un sillón, vestida de blanco y con ropa cómoda, sosteniendo al bebé sobre su pecho. En el álbum familiar también se pudo ver el crecimiento de Tullio, con una composición que lo mostró en brazos de su abuela cuando tenía apenas un mes y luego a los tres meses. Este registro visual dejó en evidencia el paso del tiempo y la cercanía que Baldini mantiene con su nieto, incluso aunque los separe la distancia de los continentes.

Lejos de los flashes y la exposición constante, Carolina eligió el bajo perfil y el calor de los suyos como refugio ante las transformaciones que atraviesa. Cada encuentro, cada mensaje y cada foto compartida en redes son parte de un proceso de reconexión con lo que considera verdaderamente importante: la familia y los afectos reales. El cumpleaños de Giovanni, celebrado a la distancia pero con palabras que viajan más allá de cualquier frontera, se transformó en una nueva oportunidad para reafirmar el lazo y recordar que, aun en los tiempos de cambios y desafíos, el amor permanece como un refugio inquebrantable.
A la par de la pasión mundialista y en medio de los festejos argentinos, Baldini demuestra que, para ella, no hay alegría más profunda que la que nace del amor familiar, los reencuentros sinceros y la certeza de que los vínculos más cercanos son, en definitiva, la base de cualquier nuevo comienzo.
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CHIMENTOS
El mensaje que Ekaterina le envió a la China Suárez en medio de su crisis con Mauro Icardi: “Bueno, que gracias, porque me sirvió”

En apenas unos pocos días, el nombre de Ekaterina Ojeda pasó a convertirse en uno de los nombres más mediáticos y comentados de la farándula. Su irrupción dentro de las vidas de Mauro Icardi y la China Suárez, provocando una crisis dentro de la pareja, la puso en el centro de todos los flashes. Desde entonces, su exposición no dejó de crecer.
La jugada salió perfecta: con la explosión de su figura, Ekaterina también pasó a ser una de las aliadas de Wanda Nara, ya que la conductora decidió reclutarla para su agencia de modelos. Pero lo drástico fue el sacudón que generó en la intimidad de Icardi y la China, donde la actriz llegó incluso a irse de la Casa de los Sueños tras descubrir chats comprometedores.
En medio de su exposición mediática y tras su nota exclusiva con Paparazzi, la joven rusa se animó al juego de contar qué le diría hoy a la China si la tuviera frente a frente. Lejos de mostrarse incómoda por la situación que vivió, Ekaterina dejó una frase letal que demuestra cómo supo usar la polémica para posicionarse en los medios.
“Bueno, que gracias, porque me sirvió”, respondió Ekaterina cuando le preguntaron qué mensaje le dedicaría a la China. Todo esto en referencia al revuelo que se generó tras el encontronazo que las dos tuvieron en Tequila, el boliche de Costanera donde Icardi intentó acercarse a ella con intenciones de conquistarla.
CÓMO FUE EL ENCONTRONAZO DE EKATERINA CON LA CHINA SUÁREZ POR MAURO ICARDI
Según la versión que la propia Ekaterina sostiene desde el primer momento, todo comenzó cuando Mauro se acercó a conversar con ella en el sector VIP del lugar. De acuerdo con su relato y el de algunos testigos que aseguraron haber presenciado la escena, la tensión apareció más tarde, cuando la China llegó al lugar y advirtió la situación. ¡Y todo terminó en escándalo!
Cuando reconstruyó la escena y cómo se dio el episodio con Icardi, la joven rusa explicó los intentos que hizo el futbolista para seducirla. “Él se presentó y siguió todo como una charla de boliche típica, más adelante llegó ella, y mientras se besaban él me miraba de reojo y sonreía”, recordó. Y mientras los minutos pasaban, el clima se fue volviendo cada vez más incómodo para ella.
“Fue un juego medio raro, el ambiente se puso algo tenso y ellos discutieron un poco. Luego él se acercó a servirse un vaso de fernet y me tomó como envolviéndome con el brazo y me dijo algo así como que era ‘la más linda del boliche’. Ahí intentó darme un beso y yo le corrí la cara, me pareció desubicado», relató Ekaterina sobre el acercamiento constante de Icardi.
Luego dio su versión sobre el encontronazo que tuvo con la China y reveló cómo terminó la noche. “Segundos después se acercó María Eugenia y me dio un empujón. Mauro se reía medio perverso y ahí si nos fuimos con mi amiga”, sostuvo. Definitivamente, el nombre de Ekaterina llegó para generar la que hasta ahora es la crisis más grande entre Mauro y la ex Casi Ángeles.
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CHIMENTOS
Las vacaciones de Cami Homs con su hija Aitana en Brasil: sol, playa y shopping

Camila Homs viajó a Brasil con su pequeña Aitana, la hija que tiene con el futbolista José Sosa, y compartió en sus redes una serie de postales que retratan esos días entre la arena, la pileta y las salidas nocturnas por las calles cariocas.
La primera imagen que eligió para abrir el álbum la muestra a ella sola, en bikini marrón con ribetes blancos y un bolso de Prada a su lado, sentada sobre un carrito playero de madera con ruedas. Detrás, el mar verde azulado de Brasil y una palmera alta que se recorta contra el cielo despejado. Los pies descalzos sobre la arena y las ojotas tiradas al costado completaban una escena de descanso sin apuro.
Aitana, en tanto, se robó más de una foto. En una de las primeras aparece boca abajo sobre una cama de sábanas blancas, con un body del mismo color y los ojos celestes bien abiertos, la lengua afuera y una sonrisa que ocupa toda la cara. La imagen concentra esa energía desbordante que tienen los bebés cuando descubren que pueden sostener la cabeza solos.




Otra postal la muestra junto a la pileta del complejo donde se alojaron, un edificio moderno de varios pisos con reposeras y sombrillas alrededor. Aitana lleva un conjunto blanco con estampado floral y un sombrero de ala ancha en tono salmón que le cubre casi toda la cara. Dos pares de manos la sostienen de pie sobre las piernas de su mamá, y la nena mira a cámara con una expresión entre curiosa y desafiante.
Un hombre también apareció en el registro, aunque lejos del protagonismo. Una foto lo muestra en la orilla, de espaldas al mar, agachado sobre la arena mientras acomoda un equipo de playa con cajas azules y una mochila. Lleva remera negra de manga larga, sombrero de paja con logo de Quiksilver y anteojos colgados del cuello. La imagen tiene algo de rutina doméstica trasladada a la playa: el que resuelve la logística mientras los demás disfrutan.
La noche tuvo su propio capítulo. Una foto tomada desde la vereda muestra la fachada de Farm Rio, la tienda de ropa brasileña con su característica celosía blanca con letras caladas, iluminada desde adentro. Al lado, el local de Granado con su cartel rosa y los vidrios llenos de productos. El árbol que cubre la escena desde arriba le da a la imagen un aire de barrio tranquilo que contrasta con el movimiento adentro de los locales.
La cena fue en Giuseppe, un restaurante de mesas de mármol donde pidieron langostinos con tomates cherry y albahaca, rolls de salmón con wasabi y una selección de panes tostados. La foto de la mesa, tomada desde arriba, mezcla los platos y deja ver el ambiente cálido del lugar.



De vuelta en el shopping, Cami eligió dos momentos para documentar. En el primero, un selfie frente al espejo de los ascensores panorámicos, aparece con un conjunto negro de cuero, pantalón ancho y campera, el pelo recogido y una cartera de Louis Vuitton cruzada, con Aitana en brazos vestida con un conjunto negro bordado con moños y un turbante a tono con flor de tela.
En el segundo, tomado en un probador de paredes claras, lleva un buzo marrón con hombros al descubierto y una minifalda con lentejuelas oscuras, y sostiene a la bebé —toda de blanco— mientras se mira al espejo.
Aitana tuvo también su propia sesión de moda. En una de las fotos aparece en el cochecito con un conjunto negro bordado con moños dorados, cuello de encaje crema y un turbante negro con flor de tela. Los ojos celestes bien abiertos y una sonrisa apenas esbozada completan un look que mezcla elegancia de bebé con algo de humor involuntario.
El cierre del álbum lo puso Cami con un selfie en bikini amarilla con detalles lilas frente al espejo de madera del hotel. Pelo suelto, pulseras en la muñeca y una tatoo en el antebrazo. La foto, sin filtros aparentes, muestra su figura pocos meses después del nacimiento de Aitana.
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