CHIMENTOS
La reflexión de Martín Slipak sobre el éxito en el mundo de la actuación: “Desconfío de los actores que creen que son buenos”

Las dificultades para acceder a la vivienda propia y el debate sobre el legado familiar atraviesan hoy a distintas generaciones en todo el mundo. En ese sentido, Ambiente, la nueva obra de Martín Slipak, aborda este conflicto desde una perspectiva íntima, retratando cómo las tensiones económicas y los cambios sociales impactan en los vínculos familiares. La historia expone el choque entre las expectativas de los hijos y los límites de los padres, en un contexto donde la casa familiar se transforma en escenario de disputa.
La trama se centra en un joven que visita a sus padres con una propuesta inesperada: vender la casa en la que crecieron para comprar dos departamentos más pequeños, uno para la pareja y otro para él. El planteo pone en crisis la armonía familiar, desatando un debate sobre las responsabilidades, los sacrificios y las diferencias de visión entre generaciones.
“En el mismo instante en que empecé a trabajar con los tres actores, los tres tenían algo para decirme”, comenta Slipak en dialogo con Teleshow respecto de las devoluciones que recibió de su propuesta. Es que, a pesar de contar con una extensa trayectoria que lo llevó a trabajar con figuras como Ricardo Darín (en ART), Guillermo Francella (El Encargado) y Leonardo Sbaraglia (Sin retorno), entre otros, el actor no se relaja y constantemente busca perfeccionarse.
Martín Slipak, responsable de la dramaturgia y dirección de la obra, cuenta con una trayectoria de más de veinticinco años en el teatro, el cine y la televisión argentina. Como director y autor, se ha destacado por explorar nuevas formas narrativas en proyectos como “Relato íntimo de un hombre nuevo”, “Celine” y “Soñé que carneaban a Tom”. Su carrera como actor incluye participaciones en producciones teatrales relevantes como “La Madre”, “ART”, “El Método Gronholm”, “Jauría”, “Otelo”, “El Principio de Arquímedes” y “Yepeto”, además de un papel central en “Una Bestia en la Luna”.

– ¿Qué reflexión hacés después de todo este trabajo con Ambiente?
– Se logró una obra interesante. Son tres personajes y uno todo el tiempo dice que es un planteo el que le está haciendo a los otros. Y yo tengo un poco la idea de que la obra es un planteo. Todas las obras son un planteo, pero sobre todo esta, que es de un pibe que le viene a decir a sus padres que no puede más con la idea de no tener nada y de nunca tenerlo. Y que sabe que la única forma de tener algo va a ser cuando ellos mueran y que no quiere que sea así. Por lo tanto, les propone que se achiquen los padres para él tener algo, ser dueño de algo antes de la muerte de ellos.

– ¿A qué parte de la sociedad está dirigida?
– Claramente habla de la clase media y la de este momento universal de la crisis habitacional, habla desde una generación a la que le cuesta mucho la idea de tener algo. Pero también yo la escribí como padre, que lo único que anhela en la vida es dejarle algo a su hija. Y como un padre que no es propietario. Con lo cual la obra todo el tiempo propone un dilema, un conflicto que viene del exterior y es un conflicto que viene de la crisis que habitamos y que no tiene solución.
– A priori, uno pensaría que el pedido del hijo está fuera de lugar…
– Pero para un hijo es durísimo ese pedido, porque un hijo quiere ver a los padres bien y que disfruten de ese montoncito de plata que juntaron para vivir su vejez con dignidad. Es un problema actual, que no es solo argentino, vengo de un viaje por España, y ahí viven tres o cuatro jóvenes por departamento, y el turismo hace que vivir también salga mucho más caro. Para un español joven también es imposible comprarse algo. Y la obra sobre todo habla de las responsabilidades que uno tiene como padre, las que uno tiene como hijo. ¿Por qué ser mayor de edad implica tener que saber defenderse o tener que saber resolverse las cosas? Yo soy padre de una hija de 16 años y no me imagino en dos años diciendo: “Bueno, arreglate de la vos, porque ya sos mayor”.
– Hasta ahora, ¿qué opiniones recibiste respecto al conflicto que plantea la obra?
– Mucha gente que leyó el planteo del hijo dijo: “Es un planteo miserable”. Puede ser un planteo que se presta como psicopático al decir: “Mirá, yo no quiero vincular la muerte de ustedes con tener algo”, porque hoy somos parte de una generación que tristemente especulamos con que la única manera de tener algo va a ser heredar. Y eso es real. Y digo, no podemos escapar de eso, ¿no? Y por otro lado digo, hay un planteo que es válido porque no son las mismas circunstancias. Para mí lo más importante era mostrar a un hijo que no era un vago y que no era un pibe que especulaba. Un pibe que le dolía este planteo y dice: “Me esfuerzo tanto como vos, laburo todo el día y sé que mis cuentas no van a dar”. A mí, realmente, no me parece ilógico ese planteo.

– Y los actores, ¿cómo lo recibieron?
– Es muy hermoso ver lo que le pasa a la gente con la obra, porque a todos les resuena por algún lugar. Yo tengo una frase muy estúpida, la vida es una comedia hasta que irrumpe el drama y todo se vuelve dramático. Y un poco así es la obra también.
– ¿Cómo fue la selección del elenco?
– A me gustan los actores particulares. No creo mucho en los buenos actores, en los que siempre están bien. Hay algo que me resuena de la particularidad, de la locura. Todos somos muy extraños en la vida y todos somos personajes. Y la verdad es que es un elenco de tres personas particulares, muy inteligentes y que entienden el lenguaje del que yo quería hablar. En un momento dudé si hacerla yo o no. Porque también la obra es muy personal. De hecho, la madre pinta y yo le pedí a mi mamá que haga los dos cuadros de la obra. Como que yo nunca me animé a pedirles una casa a mis papás, mi manera de pedírselas es escribir esta obra (risas), aunque nunca me llegue esa casa, no importa. Me interesa actuar con seres humanos, y no tengo ganas de imponerles ninguna forma de trabajo. Estoy muy atento a lo que ellos necesitan, a lo que ellos quieren.

– Trabajaste con grandes actores de renombre, contas con el apoyo de celebridades como Mex Urtizberea, Eleonora Wexler. ¿Te sentís realizado en cuanto a lo que imaginabas al iniciar la carrera?
– Jamás. No, es una carrera que no te permite sentirte realizado en lo más mínimo. Y que convivimos con la incertidumbre, es lo mejor que nos puede pasar, porque si nos sintiéramos realizados nos volveríamos unos estúpidos. Por ejemplo, dirijo una obra de teatro y quiero ver qué pasa, qué le pasa a la gente. Desconfío absolutamente de todos los actores que creen que son buenos. Lo mejor que se puede hacer es dudar todo el tiempo, cuestionarse y hacer preguntas en las obras que uno hace. Desde ese lugar espero no sentirme realizado nunca. Sí, que me vaya bien, sí, elegir las cosas, sí, poder hacer lo que yo quiero.
– ¿Hubo algún momento en el que quisieras decirle a tus padres: “Llegué, trabajé con Ricardo Darín”?
– Nunca les tuve que demostrar nada a ellos. Decir que trabajé con Darín o Francella y creer que uno llegó por eso es lo peor que te puede pasar. Y creo que uno tiene que aprender de todos, no de los que cree enormes. Uno puede ver a Darín y aprender mucho, ver a Francella y aprender mucho, pero también podés ver a alguien que vino de un pueblo sin nada y es su primera película.
– ¿Qué proyectos tenés para el resto del año?
– Voy a hacer una película en junio que se llama La máquina, y que soy el protagonista y es rarísima. Es una película muy extraña. Después entiendo que hay un par de series para hacer, así que espero tener un mejor año que el 2025, que fue duro. La verdad es que cuando uno hace un trabajo tan personal, lo que más quiere es que la gente lo vea, pero no por ego, sino para poder conocer lo que uno piensa y para poder abrir preguntas. Y Ambiente tiene que ver con eso.
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Entre el cansancio y la felicidad, las primeras horas de Juli Puente con Serena al llegar a su hogar: “No me preparé”

Julieta Puente compartió los primeros momentos de su beba Serena en su casa junto a su esposo, Facundo Miguelena (Video: Instagram)
La llegada de Juli Puente a su hogar con Serena, su primera hija junto a Facundo Miguelena, marcó un antes y un después en la vida de la influencer. Las emociones, lejos de quedarse en la puerta de la clínica, se instalaron en cada rincón de la casa. El cansancio, la felicidad y la angustia se entremezclaron en los primeros minutos de convivencia bajo un mismo techo. La periodista, fiel a su estilo, eligió compartir con sus seguidores cada instante, sin filtros ni edulcorantes.
El regreso al hogar no trajo solo alegría. La flamante mamá no pudo evitar sentir una mezcla de tristeza y miedo ante la nueva realidad. Una imagen la mostró abrazando a su hija, con la mirada clavada en la cámara. Sobre la foto, un texto directo: “Llegué a casa y me agarró una angustia terrible, dicen que es normal. No sé por qué. Siento tristeza como que veo la panza y ya no está ahí y no me preparé (ah re jajaja) no tiene lógica pero bueno, dicen que pasa y la veo toda chiquita y me da miedo no poder cuidarla”. El testimonio, lejos de ocultar la vulnerabilidad, puso en palabras la experiencia de muchas madres en el puerperio.
La convivencia con Burbi, el perro de la familia, sumó una cuota de humor y realismo. La influencer subió una foto desde la cama, donde se veían a la beba y al animal, atentos pero distantes. La frase que eligió no dejó lugar a dudas: “No hay feeling, pero CERO”. El retrato doméstico, sencillo y sin poses, ilustró el proceso de adaptación de todos los integrantes a la llegada de Serena.

La noche trajo consigo el peso de la responsabilidad. Una imagen en blanco y negro, centrada en la cuna, reflejó el clima de incertidumbre. El mensaje fue contundente: “Primera noche en casa y nunca tuve tanto miedo en mi vida, no paro de llorar chicas siento que me da pena que sea tan chiquita jajaja, yo no me sé ni cuidar a mí y tengo que cuidarla a ella”. Detrás del humor y los emojis, el sentimiento de desborde apareció sin vergüenza, mostrando el lado menos romántico del posparto.
El aterrizaje emocional se completó horas después, cuando Juli subió otra foto con Serena en brazos. En la imagen, la expresión de asombro y cansancio dominó la escena. La confesión llegó sin filtros: “Creo que acabamos de caer cuando entramos a casa jajajaja, necesito procesar esto pues me fui de casa el martes a un chequeo y nunca más volví”. El regreso, lejos de lo planeado, se transformó en un viaje de ida.

El nacimiento de Serena, ocurrido el 30 de junio, tampoco siguió ningún guion preestablecido. Juli relató que el parto resultó imprevisible y que, entre el miedo y la falta de preparación, la llegada de la beba los tomó por sorpresa. Las primeras horas en la clínica se vivieron con una mezcla de adrenalina y ternura. Puente y Miguelena recibieron a su hija en medio de lágrimas, nervios y una emoción que describieron como imposible de poner en palabras.
Desde la clínica, la influencer registró cada detalle del posparto. Mostró la primera noche sin dormir, las empanadas a las tres de la mañana y la dinámica familiar que ya incluía a Serena. Facundo, activo desde el primer momento, cambió pañales y acompañó a su esposa en la adaptación a la nueva rutina. Julieta, lejos de idealizar, reconoció en tono humorístico sus errores de madre primeriza y la dificultad de procesar el cambio.
La llegada a casa amplificó todos los sentimientos. El espacio conocido se volvió escenario de dudas, miedos y aprendizajes compartidos en tiempo real con miles de seguidores. Las imágenes y frases que eligió Juli para documentar el regreso expusieron sin reservas la vulnerabilidad, la risa y el desconcierto que acompañan el inicio de la maternidad. La experiencia de la influencer se vivió como un relato abierto, donde cada emoción encontró su lugar.
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¡Escándalo total! Marta Fort explotó contra tres figuras de la Selección Argentina y los llenó de insultos: “Vejestorios medio retirados”

La cobertura del Mundial 2026 sigue dejando momentos inesperados, tanto dentro como fuera de las canchas. En esta oportunidad, Marta Fort protagonizó un tenso episodio en un evento en Miami y terminó lanzando un fuerte exabrupto contra Esteban ‘Cuchu’ Cambiasso, uno de los recordados e históricos futbolistas de la Selección Argentina.
Todo ocurrió mientras la hija de Ricardo Fort participaba de la cobertura del torneo para Blender. Según relató ella misma, había asistido a un encuentro de pádel que reunió a varios exintegrantes del seleccionado argentino con la intención de conseguir un par de entrevistas. Sin embargo, la jornada no terminó como esperaba.
Al regresar al programa, sus compañeros le preguntaron cómo había sido la experiencia y enseguida salió a la luz el motivo de su enojo. Marta resumió la situación con una frase que ya marcaba el tono de su descargo. “Fui a un evento malísimo”, disparó apenas comenzó a contar lo sucedido.
Fue entonces cuando, entre risas, uno de los integrantes del ciclo le recordó el episodio que había vivido con el Cuchu y comenzó a pinchar a Marta. “Cambiasso no te quiso dar nota”, lanzó. La reacción de la influencer fue inmediata: “Bueno, qué sé yo quién es Cambiasso, me chupa todos los huevos honestamente”, respondió sin ningún filtro.
MARTA FORT DESTROZÓ A TRES JUGADORES DE LA SELECCIÓN ARGENTINA POR NO QUERER DARLE UNA NOTA
Lejos de echarse atrás, Marta siguió contando cómo había sido la cobertura de ese evento y explicó que el encuentro reunía a distintas glorias de la Selección. Y al describir a los que participaron del momento, volvió a ser despiadada: “Fuimos a un evento de pádel de exjugadores de la Selección. Había un par de vejestorios, así, medio retirados, que no tenían ganas de hablar”.
La frase de la hija de Fort fue letal y causó repudio. Porque la frustración de no haber podido lograr las notas en cuestión hizo que salga su lado más polémico. Además de Cambiasso, había otros jugadores ligados a la historia de la Selección, como Carlos Tévez y Javier Saviola. “Literalmente, fui a buscar a Tévez, a Saviola, bla bla bla… y me terminé yendo con una nota de Coscu. Un copado Coscu, pero bueno, se me desvió la cosa”.
“La vida del notero, Martita, también es esto. A veces hay…”, quisieron advertirle desde el programa, sabiendo que no siempre se pueden conseguir todas las notas que un notero va a buscar. Es parte, en definitiva, del trabajo del periodista. Y hay que aceptarlo. Sin embargo, Marta interrumpió a su compañero con otro exabrupto: “¿Hay que chupar pijas decís vos?”
La reacción de sus compañeros fue inmediata. De hecho uno de los conductores buscó remar la situación: “Sí, pero metafóricamente”, le dijo a la influencer tras su exabrupto. Las risas de Marta ya exponían su intención de hacerse viral por este ataque de bronca tras no conseguir su objetivo de entrevistar a los jugadores, pero ahora parece haber ido demasiado lejos.
Marta Fort, Selección, Argentina, Esteban Cambiasso, Carlos Tévez, Javier Saviola
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El emotivo posteo de Carolina Baldini a su hijo Giovanni Simeone por su cumpleaños: “Me hizo mamá por primera vez”

En pleno furor por el desempeño de la Selección Argentina en el Mundial 2026, Carolina Baldini transita un momento de cambios personales y familiares que la llevó a redescubrir las pequeñas alegrías y el valor de los afectos más cercanos. Desde Estados Unidos, donde acompaña a su hijo Giuliano Simeone, integrante de la Scaloneta, la exmodelo eligió hacer una pausa en la rutina y dedicar un mensaje especial a su primogénito, Giovanni Simeone, en el día de su cumpleaños número 31.
“Hoy cumple él, quien me hizo mamá por primera vez”, comenzó Carolina en un posteo en Instagram, acompañando el texto con una foto donde ambos aparecen abrigados y posando juntos ante la cámara, reflejando una complicidad intacta. A través del cariñoso mensaje, Baldini se permitió describir con ternura la personalidad de Giovanni: “El más zen de la familia, el de las frases profundas, el de la palabra justa, el que nunca se enoja, el impuntual, el silencioso paciente, el observador, el enamorado de su familia…”.
El mensaje cerró con un deseo simple y directo: “Feliz cumpleaños, Giova, ¡que seas muy feliz! Te amo”, junto a un emoji de torta y un corazón rojo. Así, en medio de la fiebre mundialista, Carolina volvió a poner en primer plano el gran cariño que la une a su hijo mayor, una relación que se fortaleció aun más luego de algunos episodios recientes en su vida. En abril pasado, tras su ruptura con Pablo Pereyra y una visita a Torino, Italia, la exmodelo halló en Giovanni, su nuera Giulia Coppini y su nieto Tullio un refugio de amor y nuevos comienzos.
Durante aquel viaje a Italia, Baldini compartió a través de sus redes sociales una serie de postales que retrataron la intimidad y la emoción de ese reencuentro familiar. “El amor y la paz que necesitaba. Unos días en Torino”, escribió junto a las imágenes, dejando en claro el significado especial que tuvo esa experiencia. En uno de los comentarios más emotivos, su nuera Giulia se expresó ante la llegada de su suegra. “¡Lo que te extrañamos! La abuela volvió”, escribió subrayando el rol fundamental que Carolina ocupa dentro del círculo familiar.
La estadía en Torino estuvo marcada por momentos de conexión profunda con su nieto Tullio. Las imágenes que circularon en su perfil mostraron a Carolina abrazando y mimando al pequeño en cada oportunidad. Una de las postales más dulces la mostró recostada en un sillón, vestida de blanco y con ropa cómoda, sosteniendo al bebé sobre su pecho. En el álbum familiar también se pudo ver el crecimiento de Tullio, con una composición que lo mostró en brazos de su abuela cuando tenía apenas un mes y luego a los tres meses. Este registro visual dejó en evidencia el paso del tiempo y la cercanía que Baldini mantiene con su nieto, incluso aunque los separe la distancia de los continentes.

Lejos de los flashes y la exposición constante, Carolina eligió el bajo perfil y el calor de los suyos como refugio ante las transformaciones que atraviesa. Cada encuentro, cada mensaje y cada foto compartida en redes son parte de un proceso de reconexión con lo que considera verdaderamente importante: la familia y los afectos reales. El cumpleaños de Giovanni, celebrado a la distancia pero con palabras que viajan más allá de cualquier frontera, se transformó en una nueva oportunidad para reafirmar el lazo y recordar que, aun en los tiempos de cambios y desafíos, el amor permanece como un refugio inquebrantable.
A la par de la pasión mundialista y en medio de los festejos argentinos, Baldini demuestra que, para ella, no hay alegría más profunda que la que nace del amor familiar, los reencuentros sinceros y la certeza de que los vínculos más cercanos son, en definitiva, la base de cualquier nuevo comienzo.
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