POLITICA
La tensa relación entre Javier Milei y Mauricio Macri podría complicar al oficialismo en el Congreso

“No hay mucho de qué hablar. El sabe perfecto lo que pienso”. El comentario salió, según cuentan muy cerca de Mauricio Macri, de boca del expresidente, y explica el desencuentro con el presidente Javier Milei. Anoche, en la cena de la Fundación Libertad, ambos tomaron recaudos para no cruzarse, evidenciando una tensión que lleva meses y parece lejos de resolverse. Por el contrario: desde ambos búnkeres aseguran que la puja, mitad pública, mitad discreta, tendrá nuevos escenarios, en el Congreso y fuera de él, en las próximas semanas.
Aquel encuentro en Olivos, milanesas mediante, en el que Macri le expresó de modo directo al Presidente sus reparos hacia la elección de Manuel Adorni como jefe de gabinete en reemplazo de Guillermo Francos, fue el último contacto. “No volvieron ni siquiera a chatear”, afirmaron desde el macrismo. “Entre ellos, nada de nada”, describió un alto funcionario nacional desde la Casa Rosada, cerrada por cuarto día hábil para los periodistas acreditados.
Durante su presentación en la cena, y antes de escuchar durante una hora a Milei con cara de póker desde una mesa alejada del escenario, Macri habló con Alvaro Vargas Llosa y en tono crítico del “ego de los gobernantes populistas”, que puede “desbordarse”. Se refería a Nicolás Maduro, el expresidente chavista de Venezuela, pero desde su mesa (donde estaban los macristas Fernando de Andreis, Cristian Ritondo, Hernán Lombardi, Fulvio Pompeo y Martín Yeza, además del radical Rodrigo De Loredo) creyeron leer un mensaje con destinatario local.
“Mauricio siente que Milei no es agradecido. Si sacaron leyes en estos años fue por el Pro, no condicionamos ni chantajeamos como hacen muchos gobernadores”, comentó una espada legislativa macrista. Desde el Gobierno, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei y el asesor Santiago Caputo, antiguos miembros del fenecido triángulo de hierro, coinciden por lo bajo en su aversión por el expresidente, a quien le adjudican chances “nulas” en una supuesta aventura electoral personal. “Nunca encontró su lugar con este Gobierno”, dijeron en una usina caputista.
Sentado inicialmente y durante varios minutos junto al gobernador radical de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y ya sin aparente retorno en su vínculo con Milei, Macri piensa también –según reconocen cerca suyo- en una propuesta presidencial de Pro en 2027.
La diferenciación incluirá, en el Congreso, la ratificación de una propuesta alternativa a la eliminación de las PASO que propone el oficialismo. “Si quieren ahorrar, que utilicen la Boleta Única y eliminen las PASO cuando hay un solo candidato”, comentó una alta fuente del bloque macrista de diputados que encabeza Ritondo, que de cercanía indudable con el universo libertario pasó a mostrarse más distante.
En relación a la presencia de Adorni en el Congreso, en Pro aún no definieron si pedirán la palabra. No habrá, de hacerlo, una defensa explícita para el jefe de gabinete, pero tampoco preguntas desde el bloque macrista sobre sus viajes al exterior o las compras de propiedades. “Nos vamos a ocupar de las preguntas sobre Energía, el campo, la implementación de la ley de Inocencia Fiscal. De lo demás, Adorni le tiene que dar explicaciones a la Justicia”, comentó, escueto, otra fuente de Pro en el Congreso, que por lo bajo reconoció que la defensa de Adorni tiene “contradicciones”.
En la Ciudad de Buenos Aires, bastión de Pro, el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, difiere –y mucho- de la postura de su primo. Desde la calle Uspallata reconocieron al menos un chat con el propio Milei hace dos semanas, para coordinar detalles de la visita del presidente de República Checa, Petr Pavel. También hay “conversaciones” con la poderosa secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la legisladora libertaria porteña Pilar Ramírez, y ministros nacionales como Alejandra Monteoliva (Seguridad) y Luis “Toto” Caputo, con este último por los fondos de la coparticipación de la ciudad. “Si Mauricio consolida una propuesta presidencial, probablemente compitamos. Si eso no avanza, estaremos en condiciones de ir juntos vía Paso en la ciudad”, advirtieron cerca del jefe de gobierno, que buscará su reelección el año próximo.
“A ellos les gustaría que no existamos, pero tampoco les sobran candidatos en la ciudad”, comentaron con ironía desde el gabinete porteño. A diferencia de la postura del expresidente, cerca de Jorge Macri afirmaron que “juntos nos fue mejor que separados” y confían en un acuerdo electoral en la ciudad.
no cruzarse,reparos,Jaime Rosemberg,Javier Milei,Mauricio Macri,Conforme a,,Corrupción en la Andis. Spagnuolo se negó a declarar y reclamó que se realice el peritaje a los audios que abrieron el caso,,Caso Cuadernos. Ricardo Jaime negó haber recibido coimas y habló de las “fotocopias de Centeno” durante su declaración,,Escenario. El laboratorio de Milei y el test final que está pendiente,Javier Milei,,Minuto a minuto. Javier Milei y sus medidas, en vivo: defensa del Gobierno a Manuel Adorni y reacciones a los nuevos paros gremiales,,En respuesta a Sturzenegger. El Servicio Meteorológico Nacional hará un paro este jueves,,En medio de la investigación. Cuándo se presenta Manuel Adorni en el Congreso
POLITICA
Bullrich y Macri, entre las grietas libertarias

La feroz disputa interna, la búsqueda (y la identificación) permanente de enemigos y los escándalos que atraviesan al universo libertario no solo tienen consecuencias en la gestión y en la construcción política del oficialismo. También, alientan ilusiones y estimulan devaneos político-electorales de Patricia Bullrich y de Mauricio y Jorge Macri.
Esas dinámicas tóxicas que dominan la agenda pública están generando, además, cambios de piel y vestuario, alterando algunos patrones de conducta con impacto público.
La dura senadora oficialista ha empezado a mostrarse plástica, moderada y, de nuevo, defensora de principios republicanos y liberales en lo político que había hecho hibernar como acto de fe y disciplina hacia el catecismo libertario que acababa de abrazar y la había adoptado.
Mauricio Macri, por su parte, le dedica tiempo y da señales de empezar a disfrutar del armado político, “la rosca” que tanto despreciaba hasta hace nada, después de dos años de acompañamiento y apoyo casi incondicional a Javier Milei, sin recibir el reconocimiento (o las compensaciones) que esperaba y tolerando actitudes, formas, alianzas y protecciones presidenciales que le incomodan o directamente rechaza. Para peor, que lo alejan de su prédica y posicionamiento político solo por acompañar el rumbo económico que no solo comparte si no que hasta envidia por no haber podido hacerlo en igual medida.
El primo Jorge, en tanto, se ha endurecido y adoptado modales y discursos más radicales y menos tolerantes con ciertos sectores sociales y políticos que lo acercan de alguna manera a la narrativa libertaria y lo emparentan con Bullrich en lo político y social. El intendente busca así zafar de la acción de pinzas mileísta que ejecutan la senadora y la mano derecha de Karina Milei en la ciudad, la legisladora Pilar Ramírez.
El reposicionamiento del alcalde porteño es así una forma de exponer su lejanía del “murmullo socialista de un sector del Pro que espantó al votante duro amarillo”, como lo calificó Fernando de Andreis, el actual secretario general del partido y mano derecha del líder partidario, en referencia a los sectores más progresistas del macrismo. Esos que en su momento habría representado Horacio Rodríguez Larreta, y lo que, en parte, encarnan algunos dirigentes todavía en el partido, como Silvia Lospennato, a quienes preservan para que los ayuden en el intento de reflotar el submarino amarillo, conteniendo a los que son o fueron sus votantes más del centro que de la derecha partidaria.
El objetivo del jefe de Gobierno es retener al electorado que adhiere a la retórica y a las prácticas que encarnó en la interna partidaria Patricia Bullrich, votantes que comparten, se disputan y buscan apropiarse, pero que en el plano nacional votan a Milei y aceptan sus formas con alguna reticencia, pero no suficiente aversión.
“La apuesta por el orden y la mano dura es lo que nos exigen nuestros votantes que compartimos con los libertarios y que en algunos casos nos abandonaron el año pasado. Así, los estamos recuperando”, explica un estrecho colaborador del alcalde porteño.
El primo de Mauricio prefiere que lo asemejen al mileísmo o, en todo caso, al bullrichismo, antes que lo diferencien de ellos, aún después de que muchos porteños parecieran haber preferido en las elecciones de medio término comprar al original antes que un sucedáneo.
Después de algunas polémicas declaraciones, como la de “convertir [a la ciudad] en un muro contra la barbarie [del conurbano]” o de aparecer en modo sheriff en desalojos de viviendas ocupadas y en operativos contra personas en situación de calle, el jefe de gobierno porteño extremó su deriva el fin de semana durante las manifestaciones de luto por la muerte del “Indio” Solari, tal vez el más convocante de los ídolos populares musicales del país de las últimas décadas.
El rigor para impedir la venta callejera no autorizada de comida y bebida durante la concentración en el Obelisco expuesta anteayer por la policía porteña demostró la decisión de llevar al extremo esa política, aún cuando eso pudiera derivar en incidentes de fuerte impacto público, como terminó sucediendo. Y a riesgo de ser comparado con la tolerancia que los mismos agentes suelen mostrar con la venta de alimentos, bebidas y merchandising apócrifo en los alrededores de grandes recitales y partidos de fútbol.
¿Civilización o barbarie?
La vara política-ideológica suele hacer esas discriminaciones. “Jorge, como Milei, ven en el Indio a un militante kirchnerista y lo extrapolan a su público, convencidos de que todo su electorado comparte esa perspectiva. Por eso, ninguno de los dos quiso que el velorio se realizara en la Capital y, menos, en un lugar institucional, como la Legislatura porteña o el Congreso de la Nación, más allá de las limitaciones que pudieran tener esos sitios para recibir una convocatoria tan masiva como la que iba a generar la despedida al cantante. Preferían, además, que los riesgos de disturbios los asumiera Axel Kicillof”, explica un dirigente amarillo con buena sintonía con el mundo mileísta.
La decisión de arrojar “las indeseables hordas ricoteras” a la “tierra de la barbarie del peronismo bonaerense”, sin embargo, entraña riesgos según varios analistas de opinión pública.
“Los millones de fans de los Redondos y del Indio son mucho más diversos que lo que Milei y el macrismo más duro piensan. Y el impacto que tuvo la noticia de la muerte es uno de esos hechos que muy cada tanto sacuden profunda y transversalmente a la sociedad. Pelearse con ídolos populares y con sus fanáticos puede ser peligroso y dar motivo para la bronca y alejamiento a sectores que apoyan con reservas a un gobierno. Mucho más si lo apoyan o lo votaron a pesar de no estar pasándola bien”, admite un consultor al que escuchan tanto en la Casa Rosada como en la calle Uspallata, sede del gobierno porteño.
Frente a esa advertencia, un funcionario con oficina en la Casa Rosada no solo desestima riesgos y daños probables, sino que considera que la conmoción tiene efectos benéficos para el mileísmo.
“Por un lado, sigue sosteniendo la nitidez de Javier con la que se identifica nuestra base dura. No claudica con actitudes demagógicas ni siquiera en casos como este. Además, nos vino bárbaro para correr de la agenda nuestras peleas, escándalos y errores, justo cuando ya no nos entraba ni un quilombo más y Patricia [Bullrich] acababa de dejarnos más en off-side que nunca. Además, nos acortó el tiempo para el comienzo del Mundial, que nos va a dar un respiro enorme, porque la gente va a estar en otra cosa”, dice el colaborador mileísta, en un derroche de optimismo inoxidable.
No todos en las vecindades del oficialismo son tan entusiastas, sino que coinciden en parte con otras advertencias de analistas. “Aglutinar gente que está enojada, golpeada o defraudada por las políticas del Gobierno tiene muchos riesgos, ya que no sólo potencia el volumen y las causas de su malestar, sino que diluye fronteras y barreras que existen entre ellos por la fragmentación y la falta de liderazgos que hay en la oposición. Encima, se apuesta a situaciones que no dependen del Gobierno, como el éxito o el fracaso de la selección en el Mundial, cuando al oficialismo no le sobra nada en cuanto a humor social y, además, abundan situaciones que incomodan inclusive a los propios. Hoy no hay nadie que canalice ni capitalice esos sentimientos negativos, pero la demanda siempre puede ordenar la oferta”, señala un dirigente macrista que hoy es un importante aliado y sostén de la administración libertaria.
En ese terreno adquieren mayor envergadura las expresiones diferenciadoras que viene teniendo Bullrich en los últimos dos meses, con dos hitos muy estridentes, que le devolvieron su perfil republicano y su inveterada independencia, que en los últimos dos años parecía haberse diluido con su ingreso al mileísmo dominante.
Primero, fue su demanda pública para que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentara su más que demorada declaración jurada, que se espera llegue en los próximos días en las vísperas de la apertura del Mundial, y aclare sus cuantiosos, inexplicados y difíciles de explicar gastos suntuarios, compras de propiedades y automóviles. Todo un acto de rebeldía frente a la tolerancia, protección y cobertura dada por los hermanos gobernantes al golpeado vocero.
Luego, la jefa del bloque libertario de senadores (nada menos) fue más lejos al exponer y concretar su rechazo a votar el pedido de retiro del Senado del pliego de una candidata a jueza, firmado por el Presidente y el ministro de Justicia, sin explicar motivos públicamente.
Bullrich se abstuvo en la votación en la que se trató esa postulación y no votó a favor de la designación para no agravar el conflicto y las tensiones que ya tenía con la Casa Rosada y, sobre todo, para que no terminara de estallar la bancada oficialista que la tiene como jefa. Ahí conviven dificultosamente fanáticos que la califican de traidora con los que reclaman cuotas de independencia equivalentes a las que ella se arroga.
Sin embargo, más relevante y revelador que su voto fue su discurso, que puso al desnudo al Presidente y en ridículo a varios de sus correligionarios, al confirmar las ignominiosas razones del rechazo presidencial a una candidata a jueza con una foja intachable.
Bullrich dijo con todas las letras que no podía acompañar lo que consideraba un acto de discriminación incompatible con preceptos constitucionales y antagónico con los principios liberales, ya que la causa real era su condición de cuñada de Hugo Alconada Mon.
La decisión de los hermanos Milei se pareció en mucho al mejor regalo que se les podía ocurrir hacer para el Día del Periodista, que se celebró ayer. O, al menos, para el 95% de los profesionales a los que dicen que no se los odia lo suficiente.
El moño de ese presente se lo puso el provecto progenitor del ministro de Justicia, el camarista Carlos Mahiques, celebrante de cumpleaños en mansiones de propiedad dudosa, que dijo sentirse desprotegido ante los periodistas y pidió avanzar contra derechos fundamentales como la libertad de expresión y de prensa y el resguardo del secreto de las fuentes de información. Buena parte de los 58 senadores que dos semanas antes le dieran su voto para que siguiera siendo magistrado tras superar el límite de los 75 años le agradecen haberlos dejado expuestos tan pronto.
Entre esas grietas que se autogenera el oficialismo empiezan ahora a filtrarse ambiciones independentistas, con pretensiones de construir ofertas alternativas por si surgen y crecen nuevas demandas insatisfechas en el electorado que va del centro a la derecha. Patricia Bullrich y los Macri ya empezaron a probarse nuevas (o renovadas) ropas para explorarlas.
Claudio Jacquelin,Conforme a
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La llamada de Máximo Kirchner a Axel Kicillof y las ofertas del Gobierno: así se organizó el velatorio del Indio Solari

La muerte del Indio Solari abrió una carrera contrarreloj para organizar una despedida pública capaz de recibir a miles de personas llegadas desde distintos puntos del país y de manera pacífica. Durante más de 48 horas hubo llamados entre dirigentes políticos, funcionarios, representantes de la familia y responsables de seguridad para encontrar un lugar que reuniera condiciones de accesibilidad, capacidad y contención.
El peronismo pidió el Congreso, pero el Gobierno nacional lo negó y ofreció Tecnópolis como alternativa. También se analizaron el estadio de Racing y distintos espacios en La Plata. Tras varias conversaciones, tomó forma la alternativa del Polideportivo José María Gatica de Villa Domínico, en Avellaneda, que terminó siendo aceptada por la familia.
Detrás de esa definición hubo gestiones políticas, evaluaciones técnicas y un operativo diseñado para evitar desbordes ante una convocatoria que desde el comienzo se proyectaba multitudinaria.
En ese proceso también volvió a abrirse un canal de diálogo que llevaba meses interrumpido entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, dos dirigentes con fuertes diferencias políticas que terminaron coordinando la organización de la despedida de uno de los artistas más populares del país.
Las primeras decisiones
Máximo Kirchner se trasladó a la casa del músico en Parque Leloir apenas se conoció la noticia. La relación entre ambos trascendía la afinidad política y se había consolidado con los años. En La Cámpora recuerdan que la noche del atentado contra Cristina Kirchner estaban cenando juntos y que fue allí donde el diputado recibió la noticia del ataque. Ese vínculo explica en parte por qué el líder de La Cámpora se involucró desde el primer momento en la organización de la despedida.
Mientras tanto, el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, se comunicó con el abogado de la familia para coordinar el operativo en los alrededores de la vivienda. El objetivo era anticiparse a la posible llegada de fanáticos mientras se realizaban los trámites judiciales y el traslado del cuerpo para la autopsia.
Con el correr de las horas quedó claro que la familia quería permitir el acceso del público y comenzó la búsqueda de un espacio que pudiera albergar una convocatoria masiva sin poner en riesgo la seguridad de los asistentes.
Los lugares que se analizaron
La primera alternativa formal surgió en el Congreso. Los diputados de Unión por la Patria Germán Martínez, Paula Penacca y Cecilia Moreau solicitaron poner las instalaciones de la Cámara Baja a disposición de la familia para realizar allí la despedida pública.
La propuesta fue rechazada por Martín Menem. En la Presidencia de Diputados explicaron que se consultó al Ministerio de Seguridad Nacional y a las áreas técnicas correspondientes. Según esa evaluación, una ceremonia de semejante magnitud en el Palacio Legislativo no era la alternativa desde el punto de vista operativo y de seguridad.
Mientras esa opción quedaba descartada, el Gobierno nacional puso a disposición Tecnópolis. “El predio está disponible”, dijo a TN el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli. Desde el entorno de Karina Milei, Manuel Adorni y Alejandra Monteoliva acercaron esta propuesta a la familia.
“Si la familia quiere otro lugar, corre por su cuenta. Tecnópolis es el lugar que el Gobierno tiene para ofrecer”, aclaró Cifelli. A diferencia de la Casa Rosada y el Congreso, el predio está ubicado en la provincia de Buenos Aires.
El viernes, la Secretaría de Cultura organizó un homenaje con la Orquesta Sinfónica Nacional. Fue la única actividad oficial impulsada por el Gobierno nacional tras la muerte del músico. A diferencia de la provincia de Buenos Aires, que decretó tres días de duelo, la Nación no lo hizo.
En paralelo, comenzaron a evaluarse otras alternativas, como el estadio de Racing y distintos espacios ubicados en La Plata. Todas las posibilidades fueron analizadas bajo la premisa de garantizar condiciones de acceso, circulación y seguridad para una convocatoria que se esperaba extraordinaria, pero se concluyó que ninguna reunía todas las condiciones necesarias.
La llamada que destrabó la definición de la sede
Con la fecha del velorio ya prevista para el domingo para facilitar la llegada de personas desde distintos puntos del país, la búsqueda de un lugar seguía abierta. Fue en ese contexto que Máximo Kirchner se comunicó con Axel Kicillof para avanzar en las alternativas disponibles y coordinar la organización de la despedida.
El contacto entre ambos se había interrumpido en medio de las tensiones que atraviesan al peronismo bonaerense desde el año pasado. En el entorno de Máximo Kirchner cuestionan especialmente que Kicillof no denuncie con mayor énfasis lo que consideran una proscripción de Cristina Kirchner. Pese a esas diferencias, la necesidad de encontrar una sede para una convocatoria que se proyectaba multitudinaria terminó imponiéndose sobre las disputas internas.
Las conversaciones avanzaron durante buena parte del sábado. Cuando comenzó a tomar fuerza la posibilidad de utilizar el Polideportivo José María Gatica de Villa Domínico, se sumó el intendente de Avellaneda en uso de licencia, Jorge Ferraresi. Aunque participó personalmente de las gestiones, la coordinación operativa quedó bajo la órbita del intendente interino, Hugo Barrueco. Finalmente, la familia aceptó la propuesta.
“Ni bien nos enteramos, inmediatamente transmití que estaba disponible cualquier lugar de la provincia, sabiendo que es un esfuerzo organizativo. Que la familia resolviera qué era adecuado”, recordó Kicillof este domingo en Radio Provincia.
Las razones detrás de la elección de Avellaneda
La ubicación fue uno de los factores decisivos. La cercanía con la Ciudad de Buenos Aires, la conexión mediante la línea del tren Roca y los accesos por autopista permitían facilitar la llegada de personas desde distintos puntos del área metropolitana.

También resultó clave la ubicación sobre la avenida Mitre, una característica que permitía organizar largas filas con vallados y generar corredores seguros para ordenar el ingreso sin afectar la circulación general de la zona.
Con el lugar definido, comenzó el despliegue de seguridad y asistencia. Desde temprano se instalaron puestos sanitarios y se organizó un esquema especial para recibir a los asistentes. El operativo incluye 1500 efectivos de la Policía bonaerense, Defensa Civil y la liberación de los peajes administrados por Aubasa para facilitar los traslados hacia Avellaneda.
Una de las decisiones estratégicas fue ubicar a los bomberos en la primera línea de contención. La medida buscó reducir posibles situaciones de tensión y reforzar las tareas de asistencia durante la despedida.
Kicillof llegó al polideportivo a las 9, un par de horas antes de la apertura de las puertas, y sigue de cerca el progreso del operativo. Desde el gobierno bonaerense confirmaron a TN que el velorio no tendrá una hora de cierre preestablecida, sino que se mantendrá abierto hasta que todas las personas que se acerquen a Avellaneda tengan la posibilidad de despedir al Indio Solari.
“Impresionante la multitud y la actitud con la que se acercó la gente, 50 o 60 cuadras de cola. Es destacable que podamos hacerlo en la provincia. Hay expresiones de agradecimiento, de dolor y lo colectivo, lo masivo, que es parte del ADN del Indio, también se presentó en su despedida”, dijo el gobernador.
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POLITICA
Jorge Macri: “El gobierno de la provincia de Buenos Aires debería festejar que hagamos controles en la General Paz”

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, reivindicó la “Operación Muro”, el operativo desplegado este viernes por la ciudad de Buenos Aires en los límites con la jurisdicción gobernada por Axel Kicillof. “El gobierno de la provincia de Buenos Aires debería festejar que hagamos esos controles de borde”, aseguró en diálogo con Luis Majul, en La Cornisa (LN+).
El despliegue del gobierno de la Ciudad abarcó 24 kilómetros de accesos y puentes distribuidos sobre la avenida General Paz y la frontera natural del Riachuelo. Incluyó 27 pasos peatonales y 48 vehiculares, además de 16 puntos estratégicos.
Previo a eso, el jefe de Gobierno porteño había dicho, como informó , desde su gobierno se iba a generar un “muro contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof”. Consultado por esa expresión, Macri aseguró que se debe a que considera que “en la Provincia la seguridad no es una prioridad”.
“Creo que el gobierno de la provincia de Buenos Aires debería festejar que hagamos esos controles de borde porque, salvo que ellos crean que haya delincuentes libres, cada delincuente que detenemos son víctimas que no sufren de uno y otro lado de la General Paz”, sostuvo este domingo en LN+.
Respecto al objetivo de los controles desplegados en el marco de la “Operación Muro”, explicó que “la idea es detener a los delincuentes, a los que no cumplen normas con los vehículos, a los que no tienen al día la patente o el seguro. Es control en general, mantener el orden”.
Noticia en desarrollo.
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