Connect with us

POLITICA

Las redes entre dos modelos en pugna

Published

on


El debate en las redes sociales argentinas sobre Fate y Lumilagro, reactivado en los últimos días por el ministro de Economía, Luis Caputo, deja a la vista dos maneras muy distintas de leer a la empresa argentina dentro del ecosistema digital.

A lo largo de los últimos meses, Fate cuadruplica en menciones a Lumilagro y queda envuelta en una narrativa que se pega con fuerza a la crisis económica, al cierre de empresas, a los despidos y a la disputa política.

Advertisement

En el caso de Fate, las redes la colocan en el corazón de una escena atravesada por la tensión entre trabajadores, gobierno y empresarios.

La conversación carga una negatividad muy fuerte que, en términos digitales, funciona menos como balance sobre una marca y más como bandera de conflicto.

Lumilagro, en cambio, gira alrededor de otro repertorio semántico. Su universo conversacional se vincula mucho más con la producción y la exportación.

Advertisement

Aunque también muestra un tono predominantemente negativo, la discusión queda capturada por el contraste entre distintas maneras de producir, vender y posicionarse en el mercado.

Fate y Lumilagro dejan de ser apenas dos marcas dentro del debate en las redes argentinas: se convierten en atajos narrativos para hablar del presente económico argentino.

Fate domina la conversación y empuja el debate hacia el conflicto

Del análisis de Monitor Digital, surge la primera diferencia entre ambos casos, Fate y Lumilagro, que es por la escala de ambos nombres.

Advertisement

Fate reúne 617.600 menciones en redes sociales durante el último año, frente a las 140.400 de Lumilagro.

La distancia resulta demasiado grande como para leerla como un desvío menor: Fate se consolida como un caso mucho más visible, mucho más discutido y mucho más cargado de significados públicos.

Pero ese volumen no nace de una conversación neutra ni de una charla difusa.

Advertisement

Por el contrario, el repertorio semántico dominante ubica a Fate en el centro de una trama donde aparecen trabajadores, cierre, despidos, fábrica, planta, calle, gobierno, Milei y reforma laboral.

La empresa queda inscripta, así, dentro de una narrativa donde la producción pierde centralidad frente a la discusión político-económica. Esa lógica también asoma en el reparto temático.

En Fate, predominan Economía (25,7 %), Política (21,8 %) y Producción (18,1 %), seguidas por Gestión (8,8 %), Agenda social (7,5 %), Gremial (3,8 %) y Corrupción (3,1 %).

Advertisement

El dato resulta revelador porque la empresa no queda leída sólo como un actor económico, sino como un nodo de conversación donde se cruzan intereses corporativos, tensiones laborales y posicionamientos ideológicos.

El modelo Fate: crisis económica y error político

La intensidad del caso Fate no termina en el volumen: también se siente en el tono.

El saldo de sentimiento de las menciones sobre la empresa se ubica en -80 puntos NSR, mientras la conversación específica muestra un impactante 91 % de negatividad, una escena de deterioro severo.

Advertisement

La nube de sentimiento refuerza esa lectura con palabras como “crisis”, “error”, “culpa”, “conflicto”, “caída”, “bronca”, “golpe” y “bloqueos”.

Incluso cuando irrumpen términos positivos como “apoyo”, “solidaridad” o “gracias”, lo hacen dentro de una escena ya tomada por la confrontación.

El nombre de Fate circula en redes como un símbolo de crisis dentro del entramado económico argentino.

Lumilagro, el debate por la productividad

La conversación de los argentinos sobre Lumilagro también muestra una negatividad alta, pero el ecosistema conversacional que la rodea juega en otro registro.

Advertisement

Con 140.400 menciones y un saldo de sentimiento de -63 puntos NSR, la marca circula en redes dentro de una atmósfera menos ligada al conflicto laboral y más conectada con el lenguaje de la producción y la competitividad.

Las palabras que dominan su conversación resultan elocuentes: “termos”, “calidad”, “acero inoxidable”, “caliente”, “producto”, “empresa”, “precios”, “exterior”, “conservar”, “Argentina” y “crecer”.

A diferencia de Fate, el centro no se ordena alrededor del cierre ni de los despidos, sino en torno a la discusión por el valor del producto, el posicionamiento industrial y la capacidad de competir.

Advertisement

También cambia la composición temática. En Lumilagro pesan sobre todo Producción (31 %), Economía (18,4 %), Política (14,3 %), Internacional (12,7 %) y Gestión (10,3 %), además de Servicios públicos (6,3 %).

La presencia del eje internacional no resulta menor: mete en la conversación variables como Brasil, Uruguay, China, exportación, mercado y competencia, que ubican a la empresa dentro de una lógica más comparativa y estratégica.

El modelo Lumilagro, en clave competitiva

La nube de sentimiento de Lumilagro deja una particularidad interesante. Aunque persisten términos negativos como “error”, “destrucción”, “caída” o “mal”, sobresalen con fuerza palabras positivas como “mejor”, “mejores” y “gracias”.

Se trata de una conversación menos condenatoria y más orientada a comparar, defender o poner en valor una forma de producir.

Advertisement

En ese marco, la empresa aparece asociada a un ideal de industria más eficiente, con mejor producto y con mayor capacidad de insertarse en mercados competitivos.

Es una conversación donde la crítica convive con una expectativa de mejora.

Por eso, mientras Fate simboliza el costo político y social del proceso económico, Lumilagro funciona más como referencia de lo que una parte de la conversación pública argentina imagina como una empresa moderna, eficiente y orientada a la calidad.

Esa diferencia resulta central para entender por qué el contraste entre ambos modelos encuentra tanta resonancia en el debate argentino.

Advertisement

Dos modelos empresarios, dos marcos narrativos en la Argentina digital

La comparación entre ambos casos, Fate y Lumilagro, confirma que las redes no procesan del mismo modo a todas las empresas, ni siquiera cuando ambas son invocadas dentro de una misma discusión pública.

Fate aparece atrapada en un marco de fuerte debate sobre la crisis económica y la confrontación política. Lumilagro, en cambio, se mueve dentro de un marco de discusión sobre la industrialización de la economía local y la competitividad externa.

Leé también: Periodismo en llamas, con el gobierno agitando el fuego

Advertisement

Eso vuelve razonable la hipótesis inicial: el modelo “Fate” condensa una discusión más ligada a la puja político-económica, al costo social del ajuste y al conflicto distributivo; el modelo “Lumilagro”, por su parte, habilita una conversación más centrada en las formas de producir, en la eficiencia empresaria y en la necesidad de competir con mejores estándares.

Esto no significa que uno resulte digitalmente virtuoso y el otro, inviable. Ambos arrastran una negatividad relevante. Lo que cambia es el tipo de negatividad y el terreno donde se organiza la disputa.

Redes Sociales

Advertisement

POLITICA

La pelea por el pliego de una jueza divide al bloque libertario en el Senado y complica la sesión de mañana

Published

on


La decisión de Patricia Bullrich de comunicarle a Javier Milei que no acompañará el pedido para retirar del Senado la postulación de María Verónica Michelli como jueza federal abrió un estado de deliberación dentro de la bancada oficialista.

Varios senadores coinciden con la postura de Bullrich. Entre ellos aparecen legisladores que la acompañaron en su paso por el PRO, como Carmen Álvarez Rivero y Luis Juez, pero también otros integrantes del bloque que provienen de la fuerza libertaria.

Advertisement

Sin embargo, otro sector del bloque, con una fuerte verticalidad hacia el presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, cuestionó la posición de Bullrich. En ese grupo aparecen Nadia Márquez, María Emilia Orozco y Joaquín Benegas Lynch, que sostienen que la bancada debería ser conducida por alguien que no cuestione las decisiones de la Casa Rosada.

Este lunes, Bullrich les anticipó a sus pares del Senado que había hablado con el Presidente. “Le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli como jueza federal. Conozco y respeto plenamente la facultad constitucional del Presidente de la Nación para proponer y retirar pliegos. Del mismo modo, considero que expresar mis principios también forma parte de la responsabilidad que tengo como dirigente y como integrante de este espacio”, planteó.

Después de esa comunicación, la senadora participó de una cena en Pilar, provincia de Buenos Aires, y ayer viajó a Mendoza para participar de un congreso sobre ciberseguridad. En el medio puso a disposición su renuncia como jefa del bloque, pero Milei no la aceptó.

Advertisement
Reunión plenaria de las comisiones de Seguridad Interior y Narcotráfico y Justicia y Asuntos Penales del Senado, Juan Pablo Allan, director del RENAR; senadoras Patricia Bullrich (LLA) y María Emilia Orozco (LLA). Foto: Senado

Las diferencias dentro del bloque y el contrapunto con el Gobierno nacional podrían derivar en que el oficialismo retire del temario de la sesión prevista para el jueves los dictámenes de los postulantes a jueces y fiscales federales.

La definición se tomará este miércoles a las 11, cuando se reúna la Comisión de Labor Parlamentaria convocada por Victoria Villarruel y de la que forman parte las autoridades de las bancadas legislativas. Si finalmente se excluyen los pliegos, solo quedarían para su tratamiento los proyectos de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y el acuerdo con los bonistas que no ingresaron al canje de deuda por el default de 2001.

Otras voces del Senado

Desde la oposición dialoguista, que habitualmente acompaña las propuestas de La Libertad Avanza, la senadora radical Carolina Losada ratificó su apoyo al pliego de Michelli. “Ratifico lo que sostuve y firmé en comisión sobre el pliego de la Dra. Michelli. Acompañar los cambios que la Argentina necesita también implica ser coherentes con lo que la Justicia exige en una república: independencia, idoneidad y garantías claras”, sostuvo, en línea con la postura de Bullrich.

Advertisement

Desde el PRO, Martín Goerling Lara, jefe del bloque, también adelantó que no acompañarán el retiro del pliego de la candidata.

Carolina Losada, senadora nacional UCR.
Foto: Mario Mosca / Comunicación Institucional Senado.-
Carolina Losada, senadora nacional UCR.
Foto: Mario Mosca / Comunicación Institucional Senado.-

El retiro de un pliego enviado por el Poder Ejecutivo necesita la aprobación mayoritaria del recinto. Por eso, si el oficialismo llega dividido y buena parte de la oposición dialoguista no acompaña, el Gobierno podría no reunir los votos necesarios.

El pliego cuestionado

El pliego de María Verónica Michelli ya cuenta con dictamen de la Comisión de Acuerdos y reunió las nueve firmas necesarias para ser designada jueza del Tribunal Oral Criminal Federal N°3 de La Plata. Sin embargo, el titular de la comisión, Juan Carlos Pagotto, no lo pondrá en consideración del pleno del cuerpo para la sesión del jueves 4 de junio.

El presidente Javier Milei y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, le solicitaron a la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, el retiro del pliego.

Advertisement

Según explican en reserva desde la bancada libertaria, el principal reparo es el vínculo familiar de Michelli con el periodista Hugo Alconada Mon.

Cuestionamientos desde Diputados

La crisis generada por el tratamiento de los pliegos también tuvo repercusiones en la Cámara de Diputados. El legislador del MID Eduardo Falcone cuestionó la decisión del oficialismo: “Es un mamarracho político lo que están haciendo con el pliego de la doctora Michelli. Inexplicable”.

En Unión por la Patria, Sebastián Galmarini dijo que coincidía con la postura de Bullrich, aunque también apuntó contra la senadora. “Lamento coincidir en cuanto al pliego de la postulante. Sus vínculos con este periodista, con cualquier otro, o con quien sea, no justifican este castigo”, sostuvo.

Advertisement

Patricia Bullrich, Senado, jueces

Continue Reading

POLITICA

El dilema de otro desafío de Bullrich al Gobierno: del malestar de Karina Milei a los gestos del Presidente

Published

on



“Es Patricia Bullrich”, la justificó una fuente de Casa Rosada al intentar explicar los nuevos movimientos de la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado luego de que abriera un nuevo frente de tensión en la ya resentida plana libertaria tras diferenciarse del Poder Ejecutivo por segunda vez en menos de 30 días. Los sobrados indicios de autonomía que demostró la legisladora, algunos desafiantes a la cúpula del poder, impactaron de manera disímil entre los hermanos Milei.

Fiel a su estilo, el Presidente minimiza cada movimiento de su ex ministra y envía guiños con el objetivo de mantener todas las piezas sobre el tablero. Algo similar a la postura que adoptó en la contienda pública que enfrentó al asesor presidencial, Santiago Caputo, con los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem.

Advertisement

Lo hizo cuando la ex Juntos por el Cambio presionó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a que presentara su declaración jurada en el marco de la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito y no se espera una reacción diferente ahora que Bullrich anticipó que ejercerá su “derecho a la objeción de conciencia” respecto del retiro del pliego de la candidata a jueza María Verónica Michelli.

“El escenario es complejo. No se le hace la cruz porque es un elemento que se necesita”, admitió un hombre de la mesa chica del libertario. El mensaje llegó una semana después del abrazo que el libertario le dio a la senadora en el balcón presidencial, el pasado feriado patrio, luego de pedirle que se adelantara y se ubicara en primera línea junto al Gabinete de cara a la Plaza de Mayo.

El presidente Javier Milei en el Tedeum con la senadora

Hasta entonces, el mandatario no se ha expedido públicamente sobre el tema más allá de las versiones que ratifican su intención de sostener el corrimiento de Michelli. Ni siquiera luego de que la jefa de bloque admitiera que puso a disposición su renuncia en la charla que tuvieron el pasado lunes.

Advertisement

Asimismo, hay quienes aseguran que, a diferencia del libertario, Karina Milei no recibió con buenos ojos ninguno de los intentos por desmarcarse que protagonizó la extitular del PRO, pero descartan que accione en consencuencia. “Karina no la puede ver, pero si alguien es más peligroso afuera que adentro es mejor mantenerla adentro”, señalaron en una de las oficinas de Balcarce 50.

Patricia es así. Quiere quedar bien con un sector que la trata bien y que le celebra que se diferencie. De esta forma, se pone en valor. Es parte de su perfil”, coincidió un integrante de la mesa chica ante Infobae. Lo llamativo es que ante la consulta de este medio respecto al impacto en la dinámica interna que genera que “uno de los propios” desautorice al mandatario, no dudó en corregir la formulación y calificarla como “una aliada”.

Desde mayo de 2025, la exPRO se encuentra formalmente afiliada a La Libertad Avanza, cuando en una actividad de campaña en la plaza Vicente López del barrio porteño de Recoleta, llenó la ficha ante las cámaras de televisión escoltada por Karina Milei y la dirigente porteña, Pilar Ramírez.

Advertisement

Patricia Bullrich se afilia a La Libertad Avanza en un acto con Karina Milei (Jaime Olivos)

Pese a las notorias diferencias, un hombre que cruzó llamados telefónicos durante las últimas horas con la menor de los Milei matizó el malestar al negar que la última jugada de la senadora hubiera agravado la valoración que la funcionaria mantiene. “Más de lo mismo. No pasa nada”, precisó ante este medio.

En las filas libertarias admiten que se trata de una figura necesaria en la pelea por el 2027, en particular, en la disputa por la Ciudad de Buenos Aires, aunque no hay plenas garantías de que sea el verdadero deseo electoral de la dirigente. Mientras tanto, las encuestas la favorecen, por lo que los enojos internos difícilmente trasciendan. “Se dobla pero no se rompe”, bromeó un funcionario que reporta a Javier, pero también a Karina Milei.

En otra de las tribus del ecosistema, ajena a la puja, detectan que la jefa de bloque tomó la decisión de “capitalizar” ante su propio electorado los casos en los que observa a la administración libertaria “desperfilada”. “Toma el rol de la ‘mileista sensata’. Calcula además que puede hacerlo porque el Gobierno no puede darse el lujo de prescindir de ella”, describió un alfil violeta a este medio.

Advertisement

La decisión de Bullrich convulsionó al Senado (NA)

“Patricia hace lo que hace porque puede. Tiene un cargo de 6 años, votos propios y 50 años de trayectoria. Javier Milei la valora y necesita. Es la mujer con más huevos que conozco, no la veo acatando a nadie”, se expidió otra voz del ecosistema, y sumó: “¿Cuál era la otra opción? Ir al recinto y votarle en contra sin decir nada. Era un escándalo peor“.

Por su parte, un dirigente cercano a la senadora rechazó la existencia de un escenario de conflicto con alguno de los Milei y aseguró que cada paso que da su referente es en función de sus principios. “Nosotros estamos muy bien. Además nos necesitamos mutuamente”, expresó. “Es de persona de bien presentar la renuncia. Solo es una persona coherente”, remarcaron desde el entorno de la legisladora.

Más allá de los chispazos, en el oficialismo parece predominar el pragmatismo: Bullrich conserva niveles de adhesión propios, volumen político e interlocución con sectores que el Gobierno necesita si quieren concretar los deseos reelecionistas de Milei. Por eso, al menos por ahora, las diferencias se dirimen puertas adentro.

Advertisement

Tedeum 2026,ceremonia,política,figura pública,evento,autoridades,saludo,seguridad

Continue Reading

POLITICA

El Gobierno reactiva la discusión por la reforma del Código Penal en medio del caso Agostina

Published

on


El Gobierno reactivó la discusión interna por la reforma del Código Penal en medio de la conmoción por el crimen de Agostina Vega en Córdoba. En la Casa Rosada aseguran que la intención es enviar el proyecto “cuanto antes” al Congreso y remarcan que el texto en revisión incluye un endurecimiento de penas para violadores, cambios sobre delitos sexuales y una ampliación de los supuestos de prisión perpetua.

Necesitamos tomar medidas y movernos rápido”, expresan en despachos oficiales. En el Ejecutivo intentan presentar la reforma como parte de una agenda penal que ya estaba en marcha, pero el caso Agostina volvió a poner presión sobre una discusión que venía demorada por diferencias políticas y técnicas dentro del Gobierno.

Advertisement

La investigación por el asesinato de la adolescente de 14 años provocó impacto nacional y abrió cuestionamientos sobre la actuación judicial y policial en Córdoba. El fiscal agravó la imputación contra Claudio Barrelier a femicidio, una figura que prevé prisión perpetua. En Nación siguen el caso con cautela, pero admiten que la conmoción social aceleró conversaciones que estaban frenadas sobre el nuevo paquete penal.

La discusión central pasa por el texto final que llegará al Congreso. En el entorno del asesor Santiago Caputo aseguran que la reforma está “trabada” en el Ministerio de Justicia. En los equipos del ministro Juan Bautista Mahiques responden que están “terminando de definir” qué versión enviarán y sostienen que el proyecto saldrá en el corto plazo.

En los equipos del ministro Juan Bautista Mahiques responden que enviarán el texto en el corto plazo (Foto: REUTERS/Agustin Marcarian).

El borrador ya fue y volvió en reiteradas ocasiones de la Secretaría Legal y Técnica, que encabeza María Ibarzabal, por diferencias en la redacción. “Las reformas al Código Penal se vienen trabajando hace tiempo y se van a mandar en el corto plazo”, agregan en el Ejecutivo. La demora, sin embargo, volvió a alimentar los pases de factura entre los sectores que disputan influencia sobre el área de Justicia.

Advertisement

En el oficialismo conviven dos lecturas. Un sector sostiene que ya había una reforma amplia preparada y que el nuevo esquema de Justicia la recortó y demoró. El equipo de Mahiques rechaza esa mirada y afirma que el objetivo es enviar un proyecto técnicamente más ordenado, con mayor viabilidad parlamentaria y sin abrir capítulos que puedan bloquear todo el tratamiento.

Leé también: El Gobierno avanza con una reforma de la Ley de Semillas y prepara una resolución para reforzar controles

La Casa Rosada había debatido durante meses si avanzar con un nuevo Código Penal integral o con una reforma amplia del código vigente. La primera opción implicaba reemplazar de manera completa el texto actual, sancionado en 1921. La segunda permite endurecer penas, incorporar nuevas figuras y corregir artículos puntuales sin reabrir de forma total debates sensibles.

Advertisement

Por ahora, la alternativa que gana peso es la de una reforma por etapas. El Gobierno se inclina por mandar primero los capítulos con mayor consenso dentro del oficialismo: delitos sexuales, abuso sexual infantil, grooming, estafas piramidales, entraderas, salideras, motochorros, viudas negras, armas en cárceles, picadas ilegales y nuevas modalidades de criminalidad organizada y tecnológica.

El primer borrador de la reforma del Código penal la trabajó el exsecretario de Justicia y actual Procurador General del Tesoro, Sebastián Amerio (Foto: prensa Casa Rosada).
El primer borrador de la reforma del Código penal la trabajó el exsecretario de Justicia y actual Procurador General del Tesoro, Sebastián Amerio (Foto: prensa Casa Rosada).

Uno de los puntos que la Casa Rosada destaca es el agravamiento de las penas para violadores y abusadores. También se analiza la imprescriptibilidad de delitos sexuales graves y la ampliación de supuestos de prisión perpetua. En el Gobierno sostienen que el eje será “poner a las víctimas en el centro”, una fórmula que ya había usado el oficialismo en presentaciones anteriores del proyecto.

El texto original que se había trabajado durante la gestión de Mariano Cúneo Libarona era mucho más extenso. Buscaba unificar el Código Penal vigente con leyes penales especiales y llevar el cuerpo normativo a más de 900 artículos. Incluía endurecimiento generalizado de penas, nuevos delitos informáticos, cambios en narcotráfico, corrupción, responsabilidad penal de empresas, delitos ambientales, propiedad intelectual y figuras vinculadas con inteligencia artificial.

Leé también: Ley de Lobby: las tres normas de EE.UU. en las que el Gobierno basó el proyecto y las dudas sobre su control

Advertisement

La revisión de Mahiques apunta a reducir esa arquitectura. En Justicia consideran que un proyecto demasiado amplio puede quedar empantanado en el Congreso y obligar al Gobierno a defender al mismo tiempo temas de seguridad, corrupción, delitos económicos, derechos civiles, género, aborto y política criminal. Por eso, cerca del ministro insisten en una versión más corta y defendible.

En ese rediseño, el Gobierno descarta incluir una modificación de la figura de femicidio más allá de que había deslizado en distintas oportunidades la intención de revisar ese agravante bajo el argumento de la “igualdad ante la ley”, pero esa discusión no formará parte de la reforma penal que ahora buscan enviar. En Balcarce 50 entienden que abrir ese capítulo en este contexto agravaría el costo político y legislativo del proyecto.

Tampoco habrá cambios sobre el aborto, pese a que sectores del oficialismo empujaron en distintos momentos la derogación de la ley vigente. Ese fue uno de los motivos por los que el Gobierno terminó alejándose de la idea de mandar un Código Penal completamente nuevo: reemplazar todo el texto obligaba a fijar posición sobre temas que hoy no forman parte de la prioridad legislativa inmediata.

Advertisement

La demora en el envío reavivó las tensiones internas. En sectores del oficialismo cuestionan que el proyecto siga sin definirse mientras la agenda de seguridad vuelve al centro del debate público. “No se están tomando medidas por egos personales. Hay que actuar”, sostienen en un sector de la Casa Rosada. La frase apunta a la disputa entre los equipos que responden a Caputo y el área de Justicia que quedó bajo influencia de Karina Milei.

El jefe de gabinete, Manuel Adorni, ya había anunciado el 17 de marzo que el Gobierno definió la conformación de un paquete de proyectos de ley para enviar al Congreso, entre los que incluyó la modificación del Código Penal “poniendo foco en el endurecimiento de las penas”.

Gobierno, codigo penal

Advertisement
Continue Reading

Tendencias