POLITICA
Los tres riesgos de Milei

La escena internacional domina actualmente a la escena local, por muchas razones. La más obvia: los argentinos tienen la cabeza puesta en el Mundial, que se celebra en el hemisferio norte. Motivos deportivos. Pero existen también motivos políticos. Apareció inesperadamente, quizás por el poco cuidado que parece tener sobre sí mismo, el viceministro de Justicia, Santiago Viola, en una tribuna del estadio de Kansas. Y avisó que se quedará a ver el próximo partido frente a Inglaterra. Fueron miles las aclaraciones que tuvo que hacer. Mandó a explicar que las entradas no le fueron dadas por la AFA sino que las obtuvo mediante una reventa. Recalcó que el viaje lo hizo en un avión de Aerolíneas Argentina y no en un jet privado piloteado por su amigo y compañero de tenis, Gustavo Carmona. Viola no sería el único en haber asistido a la Copa del Mundo. Se rumorea además sobre la presencia de jueces federales, que inclusive habrían compartido una comida en una emblemática torre de la zona de Sunny Isles, sobre la avenida Collins, de North Beach.
No son los únicos dos argumentos, futbolístico y judicial, que demuestran que lo internacional se ha vuelto local. La política también se ha internacionalizado. Se han compuesto familias ideológicas que cruzan las fronteras de los países. Una prueba ocurrirá la semana que viene, cuando Javier Milei viaje por diversos países de América Latina -principalmente Brasil, Colombia, Perú y Ecuador-, en un intento de hilvanar una especie de coalición de derecha pro-Trump. En Brasil participará de la asamblea del partido liberal, que consagraría como candidato de la derecha brasileña a Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente que está inhibido para participar de los comicios por la Justicia Penal. Las elecciones se llevarán a cabo el 4 de octubre. De haber balotaje, tendrá lugar el 25 de octubre. De acuerdo con la última encuesta dada a conocer por Atlas Intel, Lula se ubica por encima de Bolsonaro (48,8% y 42,3%, respectivamente).
La sola travesía de Milei generará reacciones. El secretario de la presidencia de Brasil lo trató de “imbécil que quiere dar lecciones al pueblo brasileño”. La de Brasil será una elección determinante para la vida pública argentina. No es lo mismo para el país la imposición de Lula o la del hijo de Bolsonaro. Y tampoco lo es para Milei ni para las relaciones brasileñas con Estados Unidos. En su más profunda intimidad, ¿preferirá el Presidente la llegada de un nuevo gobierno de derecha que lo desplace del monopolio de las relaciones con Trump en el Cono Sur? El presidente estadounidense, mientras tanto, tiene especial interés en las presidenciales de Brasil. Tal es así que recibió al candidato en el Salón Oval. Antes había intervenido en favor de Jair Bolsonaro, aumentando los aranceles para las importaciones brasileñas en EE.UU. con la intención de presionar a la Justicia de Brasil que estaba por condenar al expresidente.
El 27 de octubre se celebran otros comicios de gran trascendencia a nivel global: las elecciones parlamentarias de Israel. Decidirán si la coalición que hoy lidera Benjamín Netanyahu continúa, lo cual tendrá repercusiones en el destino de los conflictos de Medio Oriente, el vínculo entre Israel con Estados Unidos y el resto de la política internacional condicionada por ese frente bélico. Existe también una proyección particular sobre la Argentina. La reactivación de la guerra y cancelación del memorándum de entendimiento entre EE.UU., Israel e Irán cobra especial relevancia habiendo sido nuestro país víctima de un atentado impune que involucra a Irán, su jerarquía política y del que se conmemora un nuevo aniversario este 18 de julio.
No termina allí el rosario de lecciones con repercusión en la política doméstica. El 3 de noviembre se llevarán a cabo las elecciones parlamentarias en Estados Unidos, que se verán condicionadas por la escena en Medio Oriente, en especial por el cierre del Estrecho de Ormuz y el impacto en el precio de los combustibles. La mayoría de los pronósticos prevén unos comicios difíciles para Trump. Existe la posibilidad de que el Partido Republicano pierda la Cámara de Representantes, pero no así el Senado. Si ya es difícil hoy que el gobierno de los Estados Unidos extienda un nuevo cheque como garante del programa económico argentino, después de una potencial derrota de tal magnitud, la posibilidad de ese “padrinazgo financiero” quedaría totalmente descartada.
Una gran novedad excede el juego político internacional: en el Episcopado argentino tienen casi por segura, aunque dependerá de la intrincada burocracia de la Santa Sede en Roma, la visita del papa León XIV a la Argentina el 9 de noviembre. Visitará primero Uruguay. En Buenos Aires tendrá dos reuniones importantes. Una en la Universidad Católica Argentina con dirigentes, políticos, empresarios y sindicalistas. La otra en el Teatro Colón, con figuras de la sociedad civil y el mundo de la cultura. Desde Buenos Aires viajaría a Córdoba, y volvería para una misa multitudinaria en la Basílica de Luján. No es necesario aclarar el impacto religioso, cultural y político que tendría la visita del sumo pontífice para un gobierno libertario que en alguna medida empieza su campaña el 3 de noviembre, con las elecciones de los EE.UU.
La presencia del Papa en la Argentina pondrá en primer plano la agenda de la Iglesia, frente al gobierno de Milei y otros liderazgos ultraliberales como el suyo. En su discurso, el oficialismo menciona una “batalla cultural” que se sostiene en la idea de que el mercado resuelve por sí solo los problemas socioeconómicos. La del Gobierno y la de la Iglesia son dos visiones antagónicas de la vida pública, lo que resultará en que la visita de León XIV influya en el clima político, emocional e ideológico.
El estado de ánimo económico es sombrío. Un estudio elaborado por Federico Aurelio, líder de la consultora Aresco, exhibe una paradoja: un Ejecutivo que se sostiene bastante bien en la opinión pública, con posibilidades de reelección, pero que es impugnado por un malestar económico que envuelve a dos tercios de los consultados. Al juzgar la gestión Milei, el 42,8% la valora como positiva o regular positiva, que como la consideran los que prefieren frente a otras. Por el contrario, el 55,1% la considera negativa o regular negativa, que es como se agrupan aquellos a los que no les termina de gustar. Es una situación aceptable, para un gobierno cuya imagen había caído diez puntos porcentuales en tres meses, deterioro que se detuvo en los últimos dos meses. Encontró un piso.
El 42,8% a favor se compone de un 10% que considera a la administración Milei como muy buena, un 17,2% que la ve como buena y un 15,6% que la percibe regular. Este último dato es de sumo interés para el oficialismo, ya que es el electorado que podría pasar hacia el otro bando. El 55,1% que rechaza a la gestión Milei, por su parte, se desagrega en un 13,1% que la califica como regular negativa, 8,2% que la considera mala y un 33,1% que la sitúa en el rango de muy mala.
Las cifras de Aurelio coinciden con el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Universidad Di Tella: el respaldo de la gente al Ejecutivo es, en un rango de 0 a 5, de 2,07. De tomarse como porcentaje, se colocaría en el orden del 41,4%. Por una correlación misteriosa, el ICG se corresponde siempre con los votos que obtendría el oficialismo de turno. Quiere decir que hoy Milei sacaría 41,4% de los votos.
Los números contrastan con la situación económica. En el mismo trabajo de la consultora Aresco, el 58% de los encuestados admite haber tenido que endeudarse para cubrir gastos corrientes en los últimos meses. El 18% tiene demoras en los pagos. Se percibe así un clima de malestar en la gente, lo que también afecta al sistema financiero, tanto a las pequeñas empresas de préstamo como a los grandes bancos. Al haber mucha mora, esas entidades deciden no prestar, lo que agrava el estancamiento de muchos sectores de la economía, que opera en el fondo del malestar con Milei.
En otro indicador, asociado a las expectativas sobre la situación económica nacional, dos tercios de los consultados (66%) la evalúa como negativa. Esta cifra amenaza al casi 42% de imagen positiva que posee el Gobierno. Al hablar de expectativas, el resultado no es diferente: el 57% no cree que el escenario económico mejore.
Un aspecto relevante es la competitividad de cada fuerza política. La intención de voto provisoria hacia Milei, dejando de lado a los indecisos, ronda el 40%. Debajo del Presidente está Axel Kicillof como “candidato natural” y referente opositor por el peronismo (30,4%). Entre ambos hay una diferencia de 10 puntos, lo que abriría la posibilidad a una victoria del oficialismo en primera vuelta, objetivo que se trazó el Gobierno.
La Casa Rosada busca ganar en primera vuelta para no exponerse a un balotaje donde jugaría muy en contra el enorme caudal de imagen negativa que tiene Milei: muy inspirador de rechazos. Luego, 8,9% tiene la izquierda con Miryam Bregman, y una opción de peronismo no kirchnerista, con Juan Schiaretti y un 6,6%, siempre proyectando los indecisos como resultado final. Todo esto hace juego con los números de la Universidad Di Tella que le daba a Milei 41,4% si la elección se realizara hoy.
A partir de esto surge otro interrogante: ¿Quién tiene capacidad para politizar el malestar? Aparentemente sería el peronismo. ¿Quién puede convertir las expectativas desfavorables y ese 66% de rechazo a la situación económica en movilización de la opinión pública y en votos? Esta es la incógnita de acá hasta el año que viene.
Otra encuesta muy interesante es la que hizo el jesuita Rodrigo Zarazaga con el profesor Luis Schiumerini en el Centro de Investigación y Acción Social (Cias). Zarazaga es un especialista en estudiar el mundo de la pobreza, sobre todo en el conurbano. Se trata de una encuesta que indaga en la cabeza de los chicos de 16 a 24 años pobres, que viven en barrios populares. O para decirlo en un idioma menos correcto, en villas de emergencias. Si las elecciones presidenciales fueran hoy, el 67% votaría al peronismo y el 25% a LLA. Más atrás, la izquierda con un 6% y Pro con un 2%.
La misma encuesta refleja cuánto perdió cada fuerza política entre los jóvenes pobres. De esos jóvenes que votaron a LLA en 2023, hoy lo volvería a votar el 57%, es decir, perdió 43% de ese caudal electoral. Llama la atención que retenga ese porcentaje luego de dos años de ajuste entre jóvenes pobres de barrios populares. De ese 43% que se va de Milei, el 55% votaría en blanco o se abstendría: más de la mitad. Al peronismo iría el 28%, al Pro el 10% y a la izquierda el 7% .
¿Qué pasa con el peronismo? Retiene el 76% respecto a la última elección presidencial que postuló a Sergio Massa en 2023. Y el 24% se iría del peronismo, de los cuales, 61% votaría en blanco, 22% a la izquierda, 8% al Pro y otro 8% a LLA. Este último número es el más raro. Peronistas desencantados que se irían con Milei. Un número curioso y novedoso. Más allá del drenaje de jóvenes pobres que dejarían de votar a Milei, sigue llamando la atención la cantidad de voto pobre y joven que tiene La Libertad Avanza en el conurbano. Esa es una de las novedades de esta era. Probablemente siga habiendo un componente antipolítico de impugnación a la política tradicional muy fuerte entre ese segmento juvenil.
Este es el panorama político-electoral de percepción de la situación económica y social que hay en la Argentina, con un Gobierno competitivo, que dejó de caer y que puede pensar en la reelección. A pesar de que tiene varias amenazas y tres riesgos principales. Uno es que aparezca un candidato muy competitivo. Todavía no apareció, a pesar de que Kicillof, se va cada vez más como el candidato natural y tiende a estar creciendo. Probablemente sobre el voto de Cristina.
¿El Gobierno qué mira? Mira el sistema electoral. Para que no aparezca un candidato competitivo, lo mejor que puede hacer el Gobierno en defensa de sus propios intereses es quitarle a la oposición la herramienta de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias: las PASO. Si no hubiera PASO, el propio Kicillof tiene una herramienta menos para presionar sobre el resto del peronismo y sobre todo sobre Cristina. Por eso es tan importante para Martín Menem, “Lule” Menem y Diego Santilli, que son los operadores parlamentarios del Gobierno, lograr la eliminación, o por lo menos la suspensión de las PASO en el Congreso.
Le quitan también una herramienta a muchos aliados del Gobierno que en varias provincias necesitan unas propias internas, sobre todo el peronismo. Se puede decir que Kicillof es algo así como el candidato natural. Una especie de Rodríguez Larreta dentro del Pro cuando se abrió el proceso sucesorio del liderazgo de Mauricio Macri, entre 2020 y 2021. Todo el mundo veía a Horacio Larreta como el candidato natural a representar esa fuerza política y ganar.
¿Es el único? No. Porque ahora apareció una voz, tímida, la de Sebastián Galmarini, hermano de Malena y militante del peronismo. También tiene una consultora de opinión pública que dice, como quien prueba una idea: ‘Massa es un candidato’. Galmarini dice que su cuñado es el mejor candidato. Que uno no lo ve del todo convencido pero que está pensando en eso. Y si uno le saca todo el barniz que tiene de hipocresía o de cinismo a lo que dice Galmarini y va a lo que le dice Massa a muchos amigos íntimos, la confesión es “quiero ser candidato”.
Massa se está moviendo como candidato. Muchos se preguntan si no hay iniciativas parlamentarias que trabajan para eso. Sobre todo en la Legislatura bonaerense. Leyes instigadas por Massa que están al servicio de una campaña presidencial. Por ejemplo, un proyecto bastante raro, promovido por el Frente Renovador desde hace más de un año, que se está tratando ahora en la Cámara de Diputados bonaerense. Todavía no está el número para aprobarlo. Propone que las estaciones de servicio de la provincia de Buenos Aires tengan que informar con 72 horas de anticipación el cambio de precios de combustibles.
Es fácil imaginar el delirio. Primero, los que son dueños de estaciones de servicio dicen algo así como que se enteraron del cambio de precio cuando llegó el camión de combustible. “Si supiéramos con antelación cuál va a ser el nuevo precio haríamos un negocio financiero fenomenal”, argumentan. Porque comprarían por adelantado. Además, supongamos que anuncian con 72 horas de antelación que aumentan los precios de los combustibles: se produce un desabastecimiento que va a caotizar a la provincia de Buenos Aires y a cualquier otra provincia donde se trate un proyecto similar. Ya hay varias.
Kicillof parece no darse cuenta de esto. Inclusive una diputada de Kicillof está a favor del proyecto. Muchos se preguntan: ¿qué es esto? Y se contestan de dos maneras. Es Massa vengándose del sector de los combustibles al que le atribuye su derrota electoral de 2023 por cómo cayó su candidatura cuando se produjo aquel fin de semana de desabastecimiento. O es Massa queriendo llevar el caos a la provincia de Buenos Aires gobernada por su principal competidor que es Kicillof. El cerebro del exministro de Economía siempre es un cerebro privilegiado para pensar el poder o una campaña y, como dicen muchos que lo conocen: Massa tiene séptima. Séptima velocidad. Para el bien y para el mal.
Hay otro problema ligado a esta cuestión de la interna opositora y es qué significa para el Gobierno y para los mercados el avance de Kicillof. Puede ser un Kicillof moderado, pero que difícilmente vaya a decir, “prometo no renegociar la deuda” o “prometo mantener el RIGI”, al que él se opuso de entrada con razones muy aceptables dentro de su marco ideológico.
¿Qué significaría eso para el Gobierno? Por primera vez, Luis “Toto” Caputo presentó un programa financiero, que nunca había presentado. Es decir, un programa diciendo a los mercados, a los que tienen bonos, como si los presumiera diciendo que sí tiene capacidad de pago. Un programa raro, porque en ese programa se da por supuesto que el Tesoro va a poder comprarle al Banco Central todos los dólares que necesita para pagar los bonos. Es decir, que el Central se los va a poder vender. Es decir, que el Central va a tener el suficiente caudal de dólares en sus reservas como para asistir al Tesoro vendiéndole esos dólares. El programa también supone que los bonistas van a renovar todos los bonos que vencen el año que viene. Si el Central tiene los dólares y los bonistas renuevan todo quiere decir que no ven un riesgo.
A Caputo habría que pedirle un programa financiero por si crece Kicillof y hay riesgo. Un panorama donde el Central tenga mucha demanda de dólares. O que los bonistas no quieran renovar todos los bonos y reclaman que les den su plata. Ese programa todavía no está pensado, salvo que el Gobierno esté pensando, como creen algunos, en salir al mercado internacional a pedir más dinero. Y ahí sí garantizar el régimen de vencimientos que tiene el Gobierno el año que viene. Estamos hablando de una preocupación razonable del Ministerio de Economía de mantener la calma financiera en un año electoral y que no se repita lo del 2025, que es cuando el Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, y el presidente Donald Trump tuvieron que poner el cheque. Porque probablemente ya no va a haber cheque el año que viene.
Esto nos lleva al segundo problema de Milei, que es una derrota del partido republicano en las elecciones del 3 de noviembre en Estados Unidos. Una caída que puede estar promovida por razones económicas, sobre todo por el aumento de los precios de los combustibles derivados de la guerra con Irán.
El tercer riesgo del que tiene que el Gobierno tiene que cuidarse para tener despejado el horizonte es la interna oficial. La pelea que hay dentro de LLA. Que es fuertísima. En esa pelea, aparece un nuevo actor que es Diego Santilli. Un equilibrista, un experto en quedar bien con todo el mundo. En decirle a cada uno lo que quiere escuchar: así prosperó en su vida política. Lo que se llama eufemísticamente un hombre de consensos.
En estas últimas horas, esa función de Santilli, que es equilibrar el feroz enfrentamiento entre Karina Milei y quienes la rodean, sobre todo los primos Menem, con Santiago Caputo, el “Mago del Kremlin”, no sería la que imaginamos. Santilli sería un agente de Karina y los Menem contra Caputo. ¿Y qué manifestación hay de eso? Un decreto que salió publicado este lunes en el Boletín Oficial. El decreto 581 que va directamente sobre una zona importantísima del Estado, que fue dominada hasta ahora monopólicamente por Santiago Caputo: la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Está bajo el mando de alguien puesto por Caputo, que es Darío Genua.
¿Lo sacaron a Genua? No. Este decreto lo que hace es sacarle áreas a ese hombre de Caputo y ponerlas bajo la dependencia de Santilli. Aparentemente a pedido de Karina y los primos Menem. ¿Qué áreas son? ARSAT, que es la empresa que controla un tendido de fibra óptica importantísimo para las telecomunicaciones, de 36.000 kilómetros. Para tener una idea: Telefónica y Telecom tienen, más o menos, entre 14.000 y 17.000 kilómetros de fibra cada una.
Entonces le sacan ARSAT a Genua y a Caputo, y la ponen en manos del vicejefe de Gabinete de Santilli, Gustavo Coria, que es un engranaje clave del mundo de Santilli. Porque Coria viene de haber estado en el Ceamse, el organismo de procesamiento de la basura, y ahí convivió con Claudio “Chiqui” Tapia. Coria es el nexo, el eslabón que une a Santilli con la AFA y los Moyano, nada menos.
El Correo también se lo sacan a Genua. Aparentemente para privatizar, igual que ARSAT. Ya no las manejaría Caputo a esas áreas. ¿Por qué es importante el Correo? Porque afecta a alguien sospechosamente ligado a Caputo, que es el empresario Leonardo Scaturicce. Aquel dueño del avión en el que vino Laura Belén Arrieta, con una cantidad de valijas que no fueron inspeccionadas por la Aduana: una causa sobre la que todavía no tenemos novedades, porque el juez Pablo Yadarola no puede identificar quién dio la orden.
Scaturice compró la empresa de correos OCA, y con esa empresa compró otra, ligada a OCA, que se llama Flecha Log. Esta última es una empresa que tiene un contrato principal con el Correo Argentino que, entre otras cosas, organiza el acto electoral. Quiere decir que esto que estaba en manos de Caputo y ligado a su amigo Scaturicce, empresario que acaba también de paralizar los servicios de Fly Bondi, ya no respondería a Caputo vía Genua. También a esto lo tendría Santilli. Correo y ARSAT: áreas muy preciadas por el “Mago del Kremlin”.
Ahora bien, hay un área que es la más importante de todas en este decreto: el Enacom. El Ente Nacional de Comunicaciones que regula nada menos que todo el sector de las telecomunicaciones más el sector de medios de comunicación audiovisual. Un poder enorme: es la frontera del Estado con esa industria. En el Enacom hay una operación administrativa estratégica: si el Estado va a autorizar o no la fusión de Telecom y Telefónica, ambas del Grupo Clarín. Importantísimo tema en la relación entre el poder político y Clarín. Esta gestión ya no se lo dan a Coria, al amigo de la AFA: se la quedó Santilli.
Con el decreto 581 hubo, en principio, un vaciamiento de toda el área tecnológica en beneficio de Santilli, que todo el mundo interpreta es a pedido de los primos Menem y Karina Milei. Además, había una versión que afirmaba que, a poco tiempo de instalarse como jefe de Gabinete, Santilli le confesó, un poco incómodo, a un amigo: “Recién llego y los Menem ya me meten presión para que les entregue la cabeza de Caputo”. Ese es el nivel de guerra y va a ser muy interesante cómo va a hacer Santilli para administrar un conflicto, algo que nunca vio en su vida.
Este es el segundo desprendimiento de poder importante que tiene Santiago Caputo. Por eso algunos creen que es el “exMago del Kremlin”, que empieza a dejar de ser Mago. O, seguirá siendo Mago, pero cada vez más fuera del Kremlin. Porque ya le habían sacado Justicia, que quedó en manos de Santiago Viola, el que está siguiendo el Mundial de fútbol en Estados Unidos. También en manos de Juan Bautista Mahiques, íntimo de Viola porque lo salvó de un procesamiento por haber inventado toda una patraña en contra del juez Sebastián Casanello cuando Viola era abogado de los hijos de Lázaro Báez.
El ministro Mahiques pertenece a la corporación judicial. Milei le entregó las llaves de la Justicia a esa corporación, de la cual la familia Mahiques es un actor principal. Y está armando un Poder Judicial a toda velocidad, sobre todo antes de que en septiembre se renueven las autoridades del Consejo de la Magistratura y cambie de composición. Esto Mahiques lo hace en beneficio de la propia corporación judicial, que se reproduce, sobre todo Comodoro Py. Pero también rinde un tributo a los Milei. Y ese tributo es garantizarles que no van a tener grandes contratiempos penales.
¿Cómo se logra eso? Controlando la Cámara Federal Penal de la Capital Federal. Que es el Tribunal de alzada de los jueces de primera instancia como Casanello, María Servini, Sebastián Ramos, Ariel Lijo, Eugenia Capuchetti o Julián Ercolini. Los jueces que hacen la instrucción de las causas. Lo que ellos resuelven va a un segundo escalón: la Cámara Federal. Mahiques acaba de mandar dos pliegos para cubrir vacantes en esa Cámara. Uno es el de su íntimo amigo, Pablo Yadarola, el juez que no logra saber quién le dio la orden a la agente de Aduana que dejó pasar las valijas de Laura Belén Arrieta. Y probablemente no lo sepa nunca porque va a terminar de ser juez penal económico y va a pasar a la Cámara Federal sin descubrir esa incógnita. O tal vez por no descubrirla llegue a la Cámara.
Y el otro es Pablo Bertuzzi, quien ya es camarista en esa Cámara, y ya venía de ser trasladado de un Tribunal Oral Federal y aceptó que ese traslado es incorrecto. Aceptó el fallo de la Corte diciendo que todos los que fueron trasladados deben prestarse a un nuevo concurso si quieren seguir en el cargo en el que están. Bertuzzi se presentó en el concurso, que ganó gracias a la entrevista en donde pasó del número 21 al 7, y hoy tiene el premio de haber recibido el Senado su pliego para tratarlo en la Comisión de Acuerdos.
En la misma situación que Bertuzzi está el camarista Leopoldo Bruglia que dice algo así como “yo no acepto la imposición del concurso”. ¿Por qué? Porque al padre del ministro, al boxindanga Carlos “Coco” Mahiques, no le pidieron un nuevo concurso. Fue trasladado, no dentro del fuero federal, sino desde el fuero ordinario al fuero federal y aun así sigue siendo camarista de Casación. Le acaban de prorrogar por cinco años más el cargo porque cumplió 75 años y nadie le pidió un nuevo concurso. Bruglia fue a la Comisión Internacional de Derechos Humanos reclamando por una discriminación y ahora la tiene que resolver el hijo de Mahiques, el hijo del, según Bruglia, privilegiado.
Todo esto se está resolviendo en el Ministerio de Justicia y en el Senado. Veremos cómo transcurre la aprobación de esos pliegos, mientras Santiago Viola mira el Mundial en los estadios de los Estados Unidos siguiendo a la selección argentina y mientras varios jueces federales siguen allá. No sabemos si, por sus propios ahorros. Si se pagaron las entradas o fueron nuevamente, como durante tantos años, también invitados por “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino. Es decir, por la AFA, que tiene tantos problemas en la Justicia federal.
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POLITICA
Milei viaja a Washington para profundizar su alianza estratégica con Trump y ratificar su condena al antisemitismo

(Washington, Estados Unidos) Javier Milei viaja a Washington para profundizar su alianza estratégica con Estados Unidos y ratificar su posición política contra la ola global de antisemitismo que se multiplicó tras el ataque terrorista de Hamas contra Israel.
Milei es aliado estratégico de Donald Trump en la Casa Blanca, y este vínculo conceptual y geopolítico ya tiene diferentes estadios que reflejan las pujas en el tablero internacional.
Ya no se trata sólo de sintonía ideológica: Argentina se alinea con Estados Unidos en Medio Oriente, en la protección de los minerales críticos contra la voracidad de China y en la ampliación de las cadenas de suministros, que están bajo tensión permanente por Irán.
Chris Wright es el secretario de Energía de la administración republicana. Amigo personal de Trump, en la actual coyuntura tiene un papel clave en la política doméstica y en las consecuencias económicas mundiales que causa la suba del precio del petróleo y sus derivados.
Trump puede perder las elecciones de medio término por el precio de la nafta y el diesel, y Wright trabaja 24/7 al lado del Presidente de Estados Unidos para encontrar una salida al laberinto que en su momento terminó con el gobierno de Jimmy Carter.
Sin embargo, y pese a su agenda cotidiana desbordada, Wright aceptó participar del evento que organiza la Cámara de Comercio de Estados Unidos.
El jueves próximo, a pocos metros de la Casa Blanca, la élite económica americana se reunirá para escuchar al presidente Milei, que además recibirá el premio “Campeón Mundial de la Libre Empresa”.
El secretario Wright hará un discurso de apertura en la Cámara de Comercio, y a continuación Milei defenderá su plan de ajuste.
La disertación presidencial lleva como título: “El caso argentino, el desafío del crecimiento económico tras décadas de populismo”.
Los socios de la Cámara de Comercio y sus invitados especiales que participarán del evento tienen mucho interés en escuchar la presentación del jefe de Estado.
Asumen que es apoyado sin dudar por la administración Trump, pero a sus escritorios llegan los datos actuales de la economía argentina. Aumentó el desempleo, cayó la inversión, cierran las empresas, bajó el consumo y el riesgo país oscila todos los días.
La complejidad que exhiben los indicadores no afectan el respaldo de la Casa Blanca al plan de ajuste de Milei. Sin embargo, en DC aún se acuerdan del respaldo de Trump al plan de ajuste de Mauricio Macri, su fracaso y la llegada del peronismo al poder.

Tras participar en la Cámara de Comercio, Milei se moverá hasta la embajada de Argentina en Dupont Circle, adonde habrá un acto multilateral para repudiar los ataques antisemitas que se replican a nivel global tras la ofensiva terrorista de Hamas contra Israel.
El acto de repudió está organizado por la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), que preside Marcelo Mindlin, y se aguarda la presencia del rabino Yehuda Kaploun, enviado especial de Estados Unidos para combatir el antisemitismo.
Están invitados todos los embajadores de America Latina frente a la Casa Blanca. El Gobierno ya sabe que los representantes de Brasil y México no estarán presentes.

Si no hay cambios de último momento, Milei llegará el 14 de octubre a Washington. Está confirmado que viajará junto al canciller Pablo Quirno, y aún no se sabe si Karina Milei -secretaria General de la Presidencia- será de la partida.
Luis Caputo viaja a Bangkok para las reuniones anuales del FMI, y no estará presente en la disertación de Milei en la Cámara de Comercio de Estados Unidos. Allí se encontrará con Kristalina Georgieva, que tiene diálogo fluido con el ministro de Economía.

El 14 de octubre a la noche, Milei será reconocido por su “Liderazgo e Impacto Global en el marco de la Herencia Hispana”, durante un evento que se realizará en el auditorio Andrew W. Mellon.
En esa cita exclusiva, organizado por la Gala de la Herencia Hispana, Milei se encontraría con Eduardo Bolsonaro -hermano de Flávio-, que también fue invitado a la celebración.
El presidente apuesta al triunfo de Bolsonaro ante Lula da Silva, y el probable encuentro con Eduardo Bolsonaro serviría para ratificar su respaldo político al candidato liberal.
El 15 de octubre, Milei regresará a Buenos Aires.
POLITICA
La familia de San Pedro que se enfrentó al poder de Camioneros y logró que estén por condenar a dos dirigentes que bloquearon su pyme

La vida de cada integrante de la familia Rey cambió para siempre esa madrugada del viernes 15 de febrero de 2021. Todo cambió para Ricardo Rey, su esposa y sus hijos, Ariel y Gustavo, que trabajaban todos los días en la pyme familiar creada en 1989 en la ciudad bonaerense de San Pedro, cuando unos 15 activistas del Sindicato de Camioneros bloquearon el acceso de la empresa para impedir la entrada y salida de los vehículos.
¿Qué hicieron los Rey para merecer algo semejante? Trabajaban normalmente, pagaban sus impuestos, cumplían con sus 15 empleados e incluso, como otras empresas de la zona, habían aceptado pagar desde 2017 una “contribución” mensual al Sindicato de Camioneros de San Nicolás. “Para trabajar en paz tienen que poner un sueldo por mes”, les advirtió el “recaudador” del gremio. Y lo hicieron, pero no aceptaron encuadrar a su personal, afiliado a Comercio, al Sindicato de Camioneros de la zona, liderado por Maximiliano Cabaleyro. Así se desató la ofensiva que paralizó la pyme familiar durante cinco días y le hizo perder más de 370 millones de pesos.
Podría haber sido una historia más de las tantas que sufren cientos de empresas en la Argentina como consecuencia de protestas sindicales extorsivas, pero en este caso algo fue distinto. Los Rey decidieron hacer una denuncia penal, hubo miembros del Poder Judicial que cumplieron su tarea y todo terminó con dos dirigentes sindicales detenidos desde 2022 y que ahora afrontan un juicio oral y público en San Nicolás por los delitos de extorsión y turbación en concurso con coacción.

Cabaleyro -ex concejal del Frente de Todos- fue a prisión hace cuatro años junto con Fernando Espíndola, el otro representante de Camioneros, luego de que la jueza de Garantías de San Nicolás ordenó la detención de ambos como responsables de los bloqueos del sindicato a Distribuidora Rey para que sus 35 empleados pasaran a estar encuadrados en sus filas y dejaran de estar afiliados en Comercio. Además, la Justicia encontró pruebas de pagos irregulares exigidos por los sindicalistas para dejar sin efecto la protesta.
En la causa judicial pudieron incorporarse videos, grabaciones, declaraciones testimoniales y hasta una caja de cartón con 500.000 pesos y dos cheques que recibieron en mano los dirigentes sindicales para garantizar la “paz social” y que, según la empresa, habrían probado el mecanismo de extorsión.
La semana pasada, los fiscales que llevan adelante la acusación solicitaron que se condene a Cabaleyro a 10 años de prisión efectiva por dos delitos de extorsión y otros dos de turbación en concurso con coacción.

El juicio quedó concentrado en la responsabilidad del jefe de Camioneros de San Nicolás ya que Espíndola no participa porque acordó un procedimiento abreviado a comienzos de septiembre, que derivó en un entendimiento entre el imputado, el fiscal y su defensor que aguarda la homologación de la jueza Elena Baquedano y podría derivar en una pena máxima de 6 años de prisión.
Ricardo Rey, el dueño de la empresa, falleció hace dos años y sus hijos lamentan que no haya podido ver cómo los responsables del bloqueo fueron detenidos, enjuiciados y probablemente sean condenados. Él se hizo conocido fuera de los límites de su ciudad cuando en esos días de hostigamiento sindical se viralizó un video en el que, tras una inspección del Ministerio de Trabajo a su empresa, motorizada por Camioneros, dijo entre lágrimas: “Me vienen a arruinar esos hijos de puta. Qué mierda se creen, no quiero más a esa gente acá”.
Ahora, tras 7 audiencias del juicio oral y público y a la espera del fallo, que se conocerá este miércoles, Ariel Rey afirmó a Infobae: “Es una etapa importante para nosotros y ahora esperemos que la sentencia acompañe lo sucedido. Me quedó la sensación de que en el juicio pudimos dejar asentado todo el trabajo probatorio”.

— ¿Cuál es tu sensación en este momento?
— Es la primera vez que atravesamos este tipo de situaciones. Nosotros estamos acostumbrados a trabajar. Hay una sensación de alivio porque pudimos sostener con firmeza las pruebas que habíamos incorporado a esta causa. Estamos muy animados por el compromiso del Ministerio Público Fiscal, encabezado por María del Valle Viviani y Verónica Marcantonio, más la firmeza de Florencia Arieto y su equipo de abogadas, donde se vio una experiencia y una manera de trabajar muy distintos al que presentaban la defensa de Cabaleyro y de los trabajadores. Así que estamos muy conformes con la primera etapa y a la espera de la decisión del juez.
— En las audiencias, donde ustedes describieron los aprietes, amenazas y exigencias de dinero de Camioneros, revelaste lo que les decía Espíndola, considerado el recaudador del sindicato: “Hacé como hacen todos tus colegas, que pagan un sueldo por mes. Esto funciona así: este es el kiosquito de Cabaleyro”
— Acá quedó demostrada la verticalidad. Nada se hacía que no supiera o no fuera avalado por Cabaleyro. Y el rol de Espíndola era acercarse a todas las empresas con el fin de “robar” los afiliados de todas las distribuidoras y en la búsqueda también de esa plata que todos teníamos que pagar por mes, con la amenaza concreta del bloqueo: “Para trabajar en paz, tenés que poner un sueldo por mes”. Frente al juez destaqué algo que decía Espíndola en las conversaciones conmigo y con mi hermano: “Ya sabés cómo funciona. Esto es para el quiosquito de Cabaleyro”. Pero Espíndola no podía tomar decisiones por sí solo. Todas las decisiones pasaban por Cabaleyro.
— ¿Cómo comienza el hostigamiento sindical?
— Esto arranca de manera muy brutal en 2011 cuando viene el sindicato de Camioneros a San Pedro y de manera simultánea bloquea 5 o 6 empresas con el fin de “robarse” todos los afiliados. “Todos esos empleados de Comercio son nuestros”, decían. Fue una embestida. En ese momento también conocemos a Cabaleyro porque viene con el Ministerio de Trabajo y entra a mi distribuidora de manera violenta. Les preguntaba a los empleados: “¿Este hijo de puta te tiene en negro?“. Así lo conocimos. Me acuerdo mi mamá estaba con delantal, porque en ese momento ella trabajaba detrás de un mostrador en nuestra distribuidora, y Cabaleyro le dice: ”¿Qué hace, señora, está trabajando en negro?“. Y era la dueña e iba a trabajar todos los días. No encontraron nada irregular, pero mi contador me dijo: ”Para no tener problemas, vamos a pasarle dos o tres empleados a Camioneros». Nosotros teníamos unos 10 diez empleados y estaban todos afiliados a Comercio. Después apareció Fernando Espíndola e insistió: “Tenés que pasar todos tus empleados a Camioneros. Si querés trabajar, tiene que ser así; si no, van a tener problemas”.

— ¿También les pedían plata?
— Exactamente. “Así funciona todo, así lo manejamos con todos tus colegas”, decía Espíndola. En las empresas sabíamos que seas práctica estaban normalizadas. Lo entendimos como una parte del costo. Eso fue a partir de 2017. Después empezaron a presionar cada vez más, hasta tal punto de que quisieron meternos un delegado. Les dijimos que no correspondía, que los empleados estaban bien encuadrados, pero ellos querían tener un delegado: es el sistema que tienen para presionar porque los delegados no trabajan y son absolutamente funcionales a los requerimientos del sindicato.
— ¿Y las presiones se mantuvieron?
— Comenzaron a aparecer de nuevo en 2019, año de elecciones presidenciales. Nos citaron al sindicato y Cabaleyro dijo: “Tengo que juntar un millón de pesos. Fijate cuánto me vas a dar vos. Si no, la vas a tener complicada”. La amenaza siempre era: “¿Querés tener problemas? Te conviene arreglar, no seas boludo, todos arreglan”. Hasta que en 2020, por presión tanto de los sindicatos como de trabajadores que se quieren encuadrar en Camioneros, tuve que pasarles 7 empleados y querían llegar a 10 para poder tener un delegado.
— Igual, la actividad principal de ustedes no tenía que ver con Camioneros sino con Comercio.
— Claro, mi actividad es comercio. Además el convenio de Comercio tiene tipificada la categoría porque dentro de la actividad están los choferes, los maquinistas, los limpiavidrios. Igual, tuve que pasarle 7 empleados, pero después Cabaleyro dijo: “Me tenés que dar 120 lucas (por los aportes sindicales) y te hago precio porque si te tengo que reclamar por todo, por dos años para atrás, me debés 3 millones”. Eso fue en 2020. Es otra de las cosas que pudimos probar y que aportamos a la causa.
— ¿En ese momento paró el hostigamiento?
— No, una vez que pasan los 7 empleados a Camioneros, imponen un delegado. ¿Por qué digo imponen? Porque para tener un delegado tiene que cumplirse determinados requisitos legales y no se cumplían en nuestro caso. Un día vino Edgardo Di Mayo (uno de sus empleados) y me dijo: “Yo soy el delegado”. Ahí empieza a cambiar su actitud. No laburaba, no cumplía con las órdenes. Me dijo abiertamente: “Mirá, esto no es nada personal, pero yo tengo que hacer todo lo que me dice el sindicato. El sindicato está para romper las pelotas”. Cuando lo sanciono por los incumplimientos cotidianos, aparecen las amenazas de Espíndola: “¿Cómo vas a sancionar a un delegado?”. En ese momento decidimos dejar de pagarle al sindicato todos los meses para trabajar en paz. Por eso tuvimos el primer bloqueo, el 15 de enero de 2021.
— ¿Tuvieron alguna advertencia previa?
— El 14 de enero recibimos una amenaza contundente de Espíndola: “Bueno, si no vas a poner, vamos a ver qué dice Cabaleyro”. Todo ese día tuvimos una incertidumbre impresionante, prácticamente no pudimos dormir, y las 4 y media de la mañana veo por las cámaras de seguridad al grupo de unas 15 personas, algunos empleados y otros delegados de Camioneros, ante la empresa. Era un cordón humano para que no pudiéramos sacar los camiones por la única entrada de mi negocio. Ahí mismo decidimos hacer la denuncia penal por el bloqueo y por la extorsión que veníamos sufriendo por parte del sindicato.

— ¿Cómo fue ese momento en que decidieron presentar la denuncia? No era fácil ir contra un sindicato poderoso que siempre tuvo respaldo político.
— Lo habíamos decidido después de la amenaza del día previo al bloqueo en una reunión de familia y con mi primer abogado, Daniel Spiropulos, porque afectaba nuestra dignidad. Tenemos todos los empleados en blanco, pagamos todo como corresponde, no debemos nada, tenemos todo en regla y ¿le tenemos que pagar a estos delincuentes para que nos dejen trabajar? No lo íbamos a poder tolerar mucho tiempo más. La situación tuvo un límite. Cuando pasamos a tener el primer delegado, automáticamente empezó a sabotear el trabajo y se termina formando un ámbito laboral imposible de sostener. Siete empleados que por ser camioneros se burlaban, no acataban las órdenes y complicaban el trabajo de otros 26 empleados que sí trabajaban.
— ¿Cuánto duró ese primer bloqueo?
— Duró un día. Cuando hicimos la denuncia penal, el sindicato realiza un montón de denuncias en el Ministerio de Trabajo sobre supuestos problemas en la empresa, diferencia de horas, cuestiones de seguridad e higiene. Y eso derivó en el segundo bloqueo, que duró 4 días a partir del lunes 22 de febrero. Hubo tensión, amenazas, burlas, acamparon ante la empresa, se instalaron con las reposeras en nuestra vereda y no podíamos trabajar. Incluso plantaron un motorhome en la puerta del negocio impidiendo el acceso. Por eso ampliamos la denuncia penal y el día 25 de febrero hubo reuniones en el Ministerio de Trabajo, a cargo de Sofía Rotundo, en connivencia y alineada con Cabaleyro, mientras tenía bloqueada la empresa. Yo tenía que negociar en el Ministerio de Trabajo con la pistola en la cabeza.
— ¿La denuncia judicial no avanzaba? ¿No hubo intervención del intendente o de la policía?
— Venía prosperando. Pero ahora, a partir de este juicio, me entero de conversaciones telefónicas de Cabaleyro que surgieron como producto de la investigación librada por la fiscal María del Valle Viviani. En aquel momento, aparece en escena el comisario de San Pedro, Juan Ramón Catalano, y primero se reúne con los que me están bloqueando y después conmigo. Me dijo que no podía hacer nada porque porque era una situación tensa por una manifestación. Le contesté que si no podía hacer nada no iba a poder entregar las cajas de comida a las escuelas porque estaba bloqueado el galpón donde las tenía. En esos días estábamos en pandemia y nosotros habíamos ganado una licitación para entregar unas cajas que se llamaban módulos alimenticios. Cuando el comisario toma nota de eso, se reúne con el intendente Cecilio Salazar para tratar de destrabar la situación porque lo complicaba a él. Ahora me enteré por las escuchas que Cabaleyro habló con el intendente y éste le dio órdenes al comisario para que nosotros cediéramos, que no compliquemos más y que pusiera en el acta como que no había conflicto, que no pasaba nada. Es gravísimo.
— ¿Y cómo se levantó el bloqueo?
— El 25 de febrero yo tenía que ir a la audiencia en el Ministerio de Trabajo a las 10 de la mañana, pero a partir de las 6 y pico de la mañana empiezan a llegar entre 10 y 12 camiones de otras empresas a copar toda la cuadra de mi empresa. Bloquearon toda la manzana con camiones para intimidarnos. En ese clima tuve que ir al Ministerio de Trabajo a decirle que sí al sindicato a todo lo que me pidieran. Tuve que ir a negociar con la pistola en la cabeza. Le dimos 50 mil pesos a cada trabajador, dejamos en apercimiento la sanción a Di Mayo, pasamos a Camioneros a 3 empleados más. Tuve que decir a todo que sí porque necesitaba facturar, trabajar, destrabar el tema. Tuve que acceder a todo. A tal punto que cuando se va terminando la reunión, que era por Zoom, ellos querían que quedara asentado que había “paz social” con la empresa y nosotros les dijimos: “¿Qué paz social? Queremos dejar asentado que acá hubo un bloqueo”.

— ¿El sindicato lo aceptó?
— No, no pudimos dejar esa constancia porque Cabaleyro amenazó con levantarse y suspender la reunión. “Entonces seguimos con el paro”. Tuve que aceptar porque tenía mercadería que se vencía, facturas que pagar, asfixia financiera. No tuve ni la libertad de poder dejar asentado lo que pasaba en un acta pública frente a la delegada del Ministerio de Trabajo que tenía constancias claras del bloqueo a la empresa.
— ¿Así pudo levantarse el bloqueo, entonces?
— Se levantó ese día al mediodía. Pero ese mismo día, por casualidad, les cae el oficio judicial a Cabaleyro y a Espíndola con la perimetral como producto de la denuncia penal que habíamos presentado en enero. O sea que, por un lado, yo estaba discutiendo todo lo laboral, donde no me quedaba otra que acceder a lo que pedían, y, por otro lado, la denuncia penal siempre avanzó.
— ¿Ahí terminó todo?
— No, en el mes de abril nos pidieron 500 mil pesos. Mi contador, que fue uno de los testigos, me dijo que lo habían llamado del sindicato para que pagáramos todos los gastos que hubo: “Todo esto no fue gratis. Yo tengo la perimetral, pero el colectivo está”. La amenaza era: o ponés los 500 mil pesos porque yo no puedo ir a la empresa por la perimetral, pero el colectivo está ahí.

— ¿Qué colectivo?
— La motorhome que nos había bloqueado y que era propiedad del sindicato. También decidimos acceder en esto porque las cuestiones penales no van al mismo ritmo que la necesidad de trabajo Y mucho menos que la capacidad de acción que tienen estas mafias. Así que, si bien estábamos muy decididos gracias a la clara visión de la fiscal Viviani, dijimos: “Bueno, pagamos esto y ya está”. Accedimos, pero hicimos un video poniendo esos 393 mil pesos en una caja de Chocolino, que es una marca de chocolatada, más un cheque de 103 mil pesos. Y dijimos: “Este cheque alguien lo va a cobrar”. Queríamos buscar alguna trazabilidad porque ya sabíamos que esa plata era para coima y que íbamos a poder encontrar quién era el que cobraba ese cheque y seguir impulsando una denuncia. A partir de ahí empieza el otro hecho, de extorsión, pero ellos buscan la manera de legalizar ese dinero porque sabían que había una denuncia penal.
— ¿Qué pasó entonces?
— El delegado que nosotros habíamos cuestionado y estos 6 empleados que obedecían a Cabaleyro empiezan constantemente a molestar y a sabotear el trabajo. Hasta tal punto que un día llega una inspección del Ministerio de Trabajo con dos inspectores que vienen acompañados con dos delegados del sindicato. Les preguntamos si los delegados estaban autorizados para estar ahí, pero cuando nos dijeron que no los echamos de la empresa: uno era el que me venía a cobrar la coima con Espíndola y ahora llegaba junto con el Ministerio de Trabajo. Una situación muy indignante. Ese fue el día en que mi papá se puso a llorar, como se puede ver en un video, porque tenia mucha bronca por eso que nos había pasado.

— ¿Todo empeoró desde entonces?
— En ese momento, cuando se arma ese disturbio, el delegado dejó de trabajar, vino hasta mi distribuidora, convocó a los 6 empleados que respondían al sindicato y les ordenó que dejaran de trabajar. Filmé esa situación porque como había una causa penal entendía que necesitaba pruebas y llamé a mi abogado y le dije: “A estos tipos no los quiero más en mi empresa”. Los despedimos a los 6, contratamos empleados nuevos, se encuadraron en el convenio que correspondía y desde entonces hubo libertad plena de trabajo. Hoy, mi empresa ya va renovando dos delegados distintos. Creo en la representación sindical, pero bajo las normas vigentes.
— ¿Cuál fue el costo emocional de este bloqueo, más allá de lo que representó en términos económicos?
— Por cuestiones cardíacas, mi papá tenía un cardiodesfibrilador. Cada seis meses tenía que ir al médico para hacerse un control y así se sabía si dentro de ese periodo había tenido algún acontecimiento, como lo llaman ellos. Uno de los de los períodos en que se accionó el cardiodesfibrilador fue el 15 de enero a media mañana cuando se encontró con el bloqueo. Si no tenía el cardiodesfibrilador, ese día a mi papá le agarraba un paro cardíaco de la indignación que tuvo por ese episodio.
— ¿Cómo reaccionó el resto de la familia?
— Hubo un montón de cuestiones emocionales. Como estábamos en pandemia, mis hijos no iban a la escuela y pasaban por la empresa, disfrutaban de estar con sus abuelos, pero al ver el bloqueo dejaron de ir y no la pisaron nunca más. Sufrimos amenazas, no solamente nosotros sino también proveedores de nuestra empresa. Hay conversaciones de Cavaleyro con proveedores y con un tal Marcelo, que suponemos que es Marcelo Aparicio (el número 3 del sindicato que lidera Hugo Moyano), que en el juicio decidieron desestimar, donde dicen: “¿Cuáles son los proveedores de este hijo de puta? Lo vamos a hacer cagar”. Es decir, amenazaban a mis proveedores para que no me vendieran más. La presión era terrible.

— Me imagino cómo lo habrá pasado tu mamá.
— Mi mamá está muy dolida porque, además de que le falta su compañero, le hubiera gustado que él estuviera viendo esta situación, aunque lo único que le interesaba a mi papá era que el negocio trabajara. Él no tenía ningún revanchismo, solamente quería trabajar, que su negocio funcionara, que le fuera bien y que pudiera crecer. Por eso mi mamá se acuerda que mi papá no podía creer que un grupo de delincuentes le impidiera trabajar. Él tampoco podía creer que hayamos tenido que pagar para poder trabajar. Mi hermano y yo teníamos que pagarle al sindicato sin que mi papá se enterara.
— ¿En toda esta pelea tampoco tuvieron apoyo de empresas del rubro o de las instituciones?
— Nosotros decidimos luchar teniendo el aparato sindical y el aparato del Estado en contra. Nuestros propios colegas nos decían: “Rey, tenés que aflojar, no vas a poder”. El mismo intendente me citó a su despacho para tratar de negociar y me dijo: “Che, son bravos, si ustedes no arreglan, Cabaleyro me corta la recolección de basura”. Le contesté: “Ah, Cabaleyro te está amenazando”, pero le tendría que haber dicho: “Denuncialo”. Ahora me enteré de esa charla con Cabaleyro que demuestra connivencia.
— ¿Cómo se llegó a las detenciones de Cabaleyro y Espíndola?
— Nosotros seguimos trabajando y a partir de ese video que se hizo viral de mi papá llorando contactamos a Florencia Arietto porque no sabíamos si nuestro abogado iba a tener la fortaleza para sostener esta denuncia penal. A partir del asesoramiento de Arietto, la causa penal tomó un impulso distinto, más firme. Y eso trajo un aire muy positivo para la fiscal. La investigación derivó incluso en un allanamiento al sindicato en San Nicolás y otro a la federación nacional (que lidera Moyano). En el medio, en abril del 2022, la la jueza de Garantías María Eugenia Maiztegui solicitó la prisión preventiva y efectiva de Cabaleyro y Espinoza hasta tanto se resuelva el juicio por delitos como coacción, coacción en grado de tentativa, extorsión y turbación de la posesión.

— Este caso te llevó a tratar de ayudar a otras pymes que pasaban por lo mismo y por eso te sumaste al Movimiento Empresarial Anti Bloqueos (MEAB).
— Cuando conocemos a Arietto también llegamos a conocer a otros empresarios como Verónica Razzini, Ignacio Dos Reis y otros con los que nos empezamos reunir para tratar de combatir los bloqueos. Así formamos el MEAB. Trabajamos mucho, elaboramos los protocolos para cada área, cada sindicato y cada situación. Aprendí muchísimo y logramos ayudar a otros empresarios que sufrieron lo mismo. Después llegaron los fallos judiciales y finalmente hoy podemos decir que un bloqueo a una empresa es motivo de despido con causa.
— Más allá de lo que representa para tu familia, ¿qué esperás que pase a partir de este juicio?
— Esta es una causa que visibiliza algo que la sociedad naturalizó: un sistema donde se nutre el caldo de cultivo ideal para la extorsión de la mafia sindical, en connivencia con el Estado, que debería mediar, pero termina siendo una dependencia del sindicato. Me interesa mucho más que esta causa termine con una condena ejemplar porque tenemos que mirar para adelante y tenemos que entender que huelga, derecho laboral, no justifica bloqueo, extorsión o coima. Hay una gran diferencia. Tenemos que tratar de que el trabajador entienda que el sindicato debe ocuparse de lograr las mejores condiciones para él. Tenemos 6 trabajadores que fueron utilizados por estos dirigentes. Les lavaron la cabeza porque los hicieron participar de un delito haciéndoles creer que eran derechos laborales. Por eso esta causa tiene que ser ejemplar. Más que para nosotros, para la Argentina.
POLITICA
En plena puja con los aliados, el Gobierno busca acelerar un acuerdo en el Senado para cambiar la ley de salud mental

Después de dos semanas de viajes y, pese a que habrá otros senadores que sumarán millas dentro de poco, el oficialismo intentará reactivar la agenda y acelera un acuerdo con la oposición dialoguista para modificar ley de salud mental, un tema delicado que genera un constante ida y vuelta entre el Gobierno y las provincias.
Hasta la noche del jueves último, la intención de la bancada de La Libertad Avanza en la Cámara alta, que comanda la porteña Patricia Bullrich (Capital Federal), era realizar una conferencia en los próximos días para anunciar los cambios trabajados en los recientes días con aliados, según confiaron desde diversos bloques a Infobae. El texto final no está cerrado.
Este medio obtuvo, durante el transcurso de la semana, un borrador de dictamen que fue girado a las bancadas. En particular, a los senadores que forman parte de las comisiones que trabajan el tema: Salud; y Legislación General. Ambas son presididas por mileístas: Ivanna Arrascaeta (San Luis) y Nadia Márquez (Neuquén), respectivamente.
Un primer punto a considerar es la dosis de intervención de los psicólogos -necesarios- no sólo durante el proceso de una internación -como contó semanas atrás Infobae-, sino en una casi equiparación con psiquiatras a la hora de tomar la decisión principal en una eventual internación. Desde dos despachos reconocieron, por lo bajo, la llamativa -y fuerte- presión que partió desde ministerios de salud de gran parte del interior del país. Por ahora no lograron quebrar esa barrera y los médicos primarían -con lógica- en ese sentido.

Otro ítem a contemplar es cómo y dónde tendría que interactuar la pata judicial. “No pueden decidir sólo ellos. La idea es no judicializar, pero sí que sean notificados y formen parte del sistema”, expresaron desde un despacho a este medio. También habrá aclaraciones relacionadas con internaciones en contra de la voluntad del paciente.
Sobre esta cuestión, aparece un inciso -el “q”-, que señala que “toda persona con plena capacidad puede consentir o rechazar anticipadamente determinados tratamientos y decisiones relativas a su salud mental, así como designar a una o más personas para que expresen su consentimiento cuando no pueda hacerlo por sí misma”. En tanto, las directivas deberán “ser aceptadas por el equipo interdisciplinario interviniente, salvo aquellas que constituyeran riesgo grave de daño para la vida o la integridad física propia o de terceros”. Además, “la declaración de voluntad puede ser revocada en todo momento”.
Por otra parte, en la propuesta que circula -sobre la cual falta el aval final- se deja claro que “la autoridad de aplicación” impondrá “los lineamientos para que cada jurisdicción defina las características de conformación de sus equipos interdisciplinarios, según la disponibilidad de recursos humanos de cada jurisdicción, pudiendo preverse la intervención del médico psiquiatra mediante teleconsulta sincrónica cuando su presencia física no pueda garantizarse”. Esto ocurre debido a las cifras compartidas entre senadores, que mencionan la presencia de poco menos de 4.000 psiquiatras generales y 454 “infantojuveniles”, versus 100.000 psicólogos matriculados.
Además, los familiares, representantes legales y quienes ejerzan funciones de apoyo de personas con una afección o trastorno de salud mental tendrían derecho a “recibir información y contenidos psicoeducativos sobre la afección, los tratamientos disponibles y su evolución previsible”; “conocer los recursos y dispositivos de la red de salud mental disponibles en su territorio; “acceder a instancias de orientación y apoyo para el autocuidado”; y “ser escuchados en cada etapa significativa del proceso de atención”.
En caso de cerrarse un consenso -no oficial aún-, se convocará al plenario de comisiones para dictaminar. La Libertad Avanza desearía ir al recinto el 22 del corriente mes -el mejor escenario, aunque complejo- o el 29. No obstante, la pre campaña electoral y las rencillas internas en la Cámara alta podrían dilatar, una vez más, el asunto.
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