INTERNACIONAL
Alexandra Kohan: “Hoy se arrasa con la infancia poniendo a los niños a interesarse por el dinero”

“Esperá que me pongo los auriculares”, dice Alexandra Kohan y se acomoda en el sillón. Está en su casa, en la Ciudad de Buenos Aires, frente a un ventanal donde los edificios se troquelan en el cielo inmenso. Son las diez y media de la mañana y la lluvia todavía no se decide a caer. Esta psicoanalista, ensayista, intelectual, se hizo un espacio en la agenda diaria y vamos a aprovecharlo. Será casi una hora de ideas, vacilaciones, argumentos y cavilaciones en torno a una palabra inmensa: dinero.
Acaba de salir El libro del dinero: entre el don y la materialidad, editado por Paidós. Hagamos el recorrido. Primero fue el psicoanálisis (Psicoanálisis: por una erótica contra natura, 2019, publicado por la editorial digital IndieLibros), después el amor (Y sin embargo, el amor: elogio de lo incierto, 2020), siguió con el cuerpo (Un cuerpo al fin, 2022), más tarde el humor (El sentido del humor, 2024), y ahora el dinero. ¿Por qué un libro sobre el dinero? Alexandra Kohan se ríe. Esa pregunta se la hizo su analista. “Y quedé balbuceando”, confiesa.
“Uno escribe situado en una época y me parece que es un momento en el que el dinero tiene un lugar. En cada momento tendrá su lugar particular, sí, pero me parece que ahora cobró una presencia diferente”, asegura del otro lado del teléfono. “Escribo para saber qué pienso y qué no, porque no lo sé todo antes. Y para investigar, en este caso, las formas mercantiles y consumistas con las que nos relacionamos con los otros. Es como si fuera una excusa para ponerme a pensar. En general, son ocurrencias”.

—Lo primero que subrayo es: “El dinero nunca es solamente dinero”. Y si bien nada es solamente lo que es, acá pasa algo muy singular. Su presencia es tan grande, tan evidente, y a la vez muy fantasmagórica, muy opaca.
—Me interesa esa dimensión. Yo creo que ahí tenemos una respuesta de por qué un libro sobre el dinero: porque es una cosa que es opaca, densa, a la que no se puede acceder plenamente. Y a mí esas cosas siempre me interesan: ver de qué está hecho eso. muchos autores lo dicen y yo cito: el dinero no es nada y a la vez puede ser todo. Esa doble dimensión, que es un significante vacío, puede efectivamente llenarse con distintos sentidos y metaforizarse de distintas maneras. Ese doblez permanente a mí me interesa muchísimo: el dinero está entre la opacidad y la obscenidad, entre la represión y la mostración permanente. Es nada y es todo. Lo dice Aira sobre el lenguaje, que es nada y lo puede ser todo. Cuando uno empieza a adentrarse en la relación que tenemos con el dinero la desnaturaliza, porque no tiene nada de natural, pero como está tan presente en la vida cotidiana uno se olvida de que establece ciertas relaciones con el dinero. Y cuando digo con el dinero me refiero a cómo paga o no paga, cómo se olvida de pagar, cómo cuenta los billetes, cómo los guarda, cómo cobra. Cobrar tampoco va de suyo: no es un acto que a todo el mundo le resulte sencillo. Todas esas cosas me las permite indagar el psicoanálisis.
—Hablás de “economía libidinal” y decís, con Freud, que “el interés por el dinero no es racional, sino libidinal”. ¿Por qué existe una relación tan estrecha entre dinero y deseo?
—No sé si hay una respuesta de por qué, porque no para todos es igual la relación con el dinero. Pero podríamos decir: a nadie le es indiferente esa relación, porque también la relación con el tener no es igual para todo el mundo. Para decirlo rápidamente: no todo el mundo quiere ser millonario. A eso me refiero con el tener. Y agrego, porque sería una estupidez no decir, que todos queremos dormir tranquilos y pagar las cuentas y comer y vivir lo mejor posible. Eso es una obviedad. Pero lo que dice Freud es que en la relación con el dinero participan factores sexuales, factores libidinales, factores pulsionales. Ese entramado que vos decís opaco, o como dice Saer, que yo cito en el libro, ese amasijo entre la mierda y el dinero, esa cosa que está apelmazada, lo que hace la civilización es despejarla. La civilización se encarga de decir: acá va la mierda, acá va el dinero. Efectivamente, en la constitución subjetiva, el dinero va a parar a lo que es una ecuación que hace serie con otros objetos. Hay un texto hermoso de (el psicoanalista húngaro) Sándor Ferenczi sobre el interés de los niños por la caca y cómo muta eso al interés por el dinero, cómo en el origen del interés por el dinero está el interés por la caca. Porque la caca es algo preciado para los niños y es el primer regalo, dice el psicoanálisis, que el niño entrega al otro: es ese primer desprendimiento de su cuerpo. Y si vos ves la relación que tienen los niños con la caca, no es la misma que tenemos los adultos. La civilización y la maduración, que es parte de la civilización, hace que nos alejemos cada vez de la materia fecal. Empieza a venir el asco. O como dice Bataille: “La civilización es la cloaca”. Podríamos decir: la cifra de la civilización es dónde metemos la mierda. Bueno, eso pasalo al dinero y vas a ver que funciona. Hay una relación entre una cosa y la otra, por supuesto que está metaforizado, que está reprimido. Y lo que sí dice Freud, retomando tu pregunta, es que el interés por el dinero, el deseo por el dinero, no es un deseo de la infancia. Y eso me parece hermoso también para pensar esta época: cómo hoy en día se arrasa con la infancia, de muchas maneras, pero también de esa manera: poniendo a los niños a interesarse por el dinero.

—Vos planteás, a partir de un texto de Natalia Ginzburg, alejar a los chicos del pensamiento constante del dinero y todo esto de la educación financiera.
—Exacto. Deberían estar jugando.
—Cuando falta plata en casa uno inevitablemente se lo traslada a los chicos, pero vos hablás de otra cosa. Decís: “El dinero nunca tiene que ser un premio”.
—Al que le falta dinero no hay mucho para decir. Al que no tiene plata para comer ni para pagar las cuentas, ¿qué le voy a decir? Una obviedad. Hay un epígrafe muy interesante que es: “Cuando hay dinero de por medio, está metido el diablo. Cuando no hay dinero de por medio, está metido dos veces el diablo”. Ese es el asunto. También hay formas de transmitirles a los niños el lugar del dinero en la familia. Lo que dice Natalia Ginzburg, en ese ensayo que es hermoso, es que hay que criar a los niños en la indiferencia con el dinero. Y ella dice: “Si es una familia que no tiene dinero, va a ser difícil eso”. Es verdad. Pero si tiene mucho dinero, también va a ser difícil. Pero ella dice: si vos los crías en la indiferencia con el dinero, eso después va a decantar en que alguien, no que lo derroche, sino que lo tome en cuenta como hay que tenerlo en cuenta, pero que no se apegue al dinero de manera brutal. Efectivamente, apegarse al dinero arruina muchas relaciones. Todos los padres les compramos una alcancía a los hijos, dice, pero después el niño rompe la alcancía. Es una forma de arengarlo a la retención. Hay que darles dinero, dice, pero también alentarlos a que lo gasten. Aunque le des cien pesos, no importa. No estamos hablando de cantidades de dinero. Que usen ese dinero y se compren lo que quieran.
—El tema es la función de la retención.
—Sí. Ahí es donde ella dice: cuando rompen la alcancía se sienten mal porque el dinero se fue y se genera un apego con el dinero que es complicado. Eso no quiere decir que tenés que criar niños por fuera de eso. Una cosa es que los niños aprendan, como aprendimos todos en algún momento, cómo funciona el mundo, con el dinero y el trabajo, que aprendimos con juegos, por ejemplo el Monopoly, el Estanciero, que emulan las transacciones comerciales del mundo, una ficción, un juego, y otra es que poner a un pibito con la especulación financiera. A mí me parece tremendo. Porque eso no es un juego, es algo del mundo adulto. Cualquier cosa que sea precipitar a los niños al mundo adulto, a mí me parece muy miserable para con los niños. Y cuando vos ves a esos pibitos, los padres en general están orgullosos. “Ay, qué bien, mi pibe sabe de la bolsa”. ¿Por qué querrías que sepa eso? Es ideológica mi posición, por supuesto. Un montón de padres te dicen: “Yo quiero que mis hijos tengan educación financiera en el colegio, porque después tienen que salir al mercado”. Está bien, son posiciones ideológicas.

—Me quedé con la alcancía. Hoy está desapareciendo por algo muy simple: se paga todo con aplicaciones, dinero líquido. No solo no hay monedas, porque no valen nada, sino que el billete no es tan preponderante. Es el avance del lenguaje de las finanzas, como trabajás en el libro.
—Ese dinero digital se fue volviendo silencioso y sigiloso. No es la sigilosidad de la moderación y de la discreción, de que alguien es sigiloso para no hacer ruido, sino que es la sigilosidad del que no quiere que lo descubran. El modo en que circula el capital financiero tiene esa sigilosidad, esa casi invisibilidad, la abstracción de la abstracción de la abstracción. El billete ya es una abstracción, la tarjeta de crédito es otra, y ahora lo digital. Entonces, sí, hay consecuencias. Y así uno no entra en contacto con la materialidad del dinero.
—Claro, esa digitalización es también virtualidad. De juntarse a tomar unos mates a hablar por mensajes de audio, por ejemplo.
—Es un repliegue del cuerpo, ya sea en el espacio público o privado, en el encuentro con otros. A mí me parece que efectivamente puede ser muy cómodo pagar con el teléfono, de hecho me parece comodísimo, pero claramente no es lo mismo. En todo caso habría que indagar de qué modo esas nuevas formas en las que uno se relaciona con la materialidad del dinero cambian también en otros sentidos. No es casual que esa digitalización del dinero conviva con la virtualidad de los cuerpos. No estamos valorando más el dinero en efectivo que la tarjeta de débito o el Mercado Pago, estamos diciendo que hay una diferencia entre pagarle a alguien en la mano y pagarle a alguien por transferencia. Lo que hay que hacer es intentar leer los efectos de esa diferencia. Diría que estamos naturalizando la lengua del capital. Me parece bárbaro que todo el mundo que quiera, acceda a invertir. Ahora, desde tu home banking, si te sobran cinco mil pesos, los podés poner en un fondo de inversión, no necesitás grandes cantidades. Me parece fantástica esa ampliación de acceso, porque efectivamente antes la especulación financiera era solo para algunos. Si eso se amplía, me parece bárbaro. Pero también me parece complicado que eso se naturalice: hacer dinero con dinero. Entiendo que en este país a todos nos pasa que nos descapitalizamos y que es horrible trabajar tanto y que después se escurra. Pero también me parece horrible que todos tengamos que ser financistas, que tengamos que ver qué hacemos con nuestras pequeñas sobras de cada mes para que eso no se descapitalice, si es que te sobra algo. Es una vida muy mustia tener que terminar tu día de trabajo, abrir la computadora y decir: “Me sobran diez mil pesos, ¿dónde los pongo?» Es como un nuevo trabajo. A la gente que le gusta, perfecto. No me interesa aprender eso. No quiero aprender la lengua del capital. Pero evidentemente ya permeó, fuimos conquistados por esa lengua.

—El libro me devolvió a viejas conversaciones adolescentes: cuando aparecía la idea de vocación. Decís: no todo el mundo quiere ser millonario. Justamente, hay una pregunta previa al dinero, que muchas veces se borra, y es: cómo querés ganar tu dinero.
—Me importa mucho eso: la diferencia entre querer pegarla o querer ser alguien. Todos queremos que nos vaya bien con lo que nos gusta hacer. Y es efectivamente una fortuna enorme que te vaya bien con lo que elegiste hacer. Una cosa es decir: “Yo quiero hacer esto y voy a ver cómo hago para vivir de esto”, lo cual es una apuesta. Y otra cosa es decir: “Quiero pegarla”. Porque, ¿qué es pegarla: ser conocido en las redes? No necesariamente es respecto del dinero, pero muchas veces sí. Me interesa mucho la vocación: yo diría deseo, más que vocación, que es eso que vos sabés que no podés dejar de hacer y lo vas a hacer igual y vas a apostar a eso. Yo eso lo aprendí siendo paciente: cuando uno hace una apuesta y está el deseo tan metido es muy difícil que te vaya mal. ¿En qué sentido que te vaya mal? Que te mueras de hambre. Millonario no vas a ser: ni vos siendo periodista, ni yo siendo psicoanalista, o un escritor, un músico, un profesor de filosofía. Pero nosotros no queremos ser millonarios. Nosotros queremos vivir de lo que nos gusta y vivir bien: irnos a dormir, como decíamos hace un rato, con todas las cuentas pagas. La gente te dice: “Vos tuviste suerte porque siempre supiste lo que querías”. No sé si eso es suerte. Saber lo que uno quiere y no poder renunciar a eso es tortuoso. Además, para que te vaya bien primero te tiene que ir mal. El camino de la vocación es muy difícil.
—Hablás del don, “dar sin cálculos”. Y hace unos días vi en las redes unas discusiones larguísimas en torno a la división de gastos en la pareja. Las habrás visto.
—Es un gran tema ese. El famoso “cada pareja es un mundo” o “cada familia es un mundo”. Es muy difícil, pero hay que encontrar una manera para que eso no sea un tema en la pareja. Porque efectivamente es un tema. Tiene que ver con la generosidad, la miserabilidad, la conveniencia, la comodidad. Cuando no hay un arreglo, puede pasar que empieza una ventaja de un lado, una ventaja del otro. Pero tampoco transformar la relación en una gestión administrativa. Cuando digo que la generosidad está hecha de un dar sin cálculos, no estoy diciendo que vos pongas todo y yo no pongo nada, lo que hay que subrayar de esa frase es el “sin cálculos”. No solo en parejas, también en grupos de amigos. Si alguien no tiene para pagar, se juntan los otros y le pagan al que no tiene, no sé, hay distintas maneras de la generosidad. No tiene que ver con tener o no tener plata, sino con la manera en la que nos relacionamos con el dinero. Eso también es ideológico. A mí me parece muy bien tener conciencia de clase. Yo tengo conciencia de clase, sé en qué lugar estoy y eso me parece mucho más honesto que andar con la culpa de clase. La culpa de clase no te permite pensar nada, la conciencia de clase sí. Eso te permite percibir al que está con vos trabajando. Hay mucha gente con culpa de clase que después no reconoce el trabajo de otros. La culpa de clase te sirve para tener culpa y nada más. Un libro sobre el dinero te permite pensar la conciencia de clase. Porque si no, nos llenamos la boca con la palabra “privilegio” y tampoco decimos nada. Decís “yo soy una privilegiada” y después maltratás o no le pagás los aportes a la persona que trabaja con vos. Es el doble discurso.
—Totalmente. Es mirar al mundo con vergüenza.
—Exacto. Además, durante muchos años, con los gobiernos más progresistas, el dinero era como caca. “No hablemos de dinero”. “El mercado es malo”. La cosa no es mercado sí o mercado no, sino pensar de qué manera estás en el mercado, de qué manera te vas a relacionar con eso. ¿Te vas a volver una persona mercantilista y tratar al otro como si fuera una mercancía? El mercado será una caca, pero todos estamos adentro, todos queremos trabajar, todos queremos vivir más o menos bien. Ahí es donde me parece un error pensar que no tenemos que hablar del dinero. ¿Cómo que no vas a hablar de dinero? El ámbito cultural y en el ámbito de la educación no se habla de dinero. Y en nombre de que no se hable de dinero se explota bastante al trabajador de la cultura. La cantidad de veces que te piden trabajos y no te hablan de dinero porque les parece vergonzoso. ¿Vergüenza no te tendría que dar pedirme un trabajo y no hablarme de dinero? Eso que llaman honor es trabajo no pago.

—No hay un afuera del mercado. No hay un afuera del capitalismo. ¿Y del dinero? Escribís: “Quedan en nuestro día a día pocas cosas que no estén atravesadas por el dinero”. Subrayo ese pocas cosas. ¿Todavía hay un afuera?
—Yo diría que, ante la omnipresencia del dinero, hay formas de estar ahí adentro sin que todo se transforme en esa forma mercantil. Los lugares que uno inventa para que eso no esté todo el tiempo asediando es un trabajo que tenemos que hacer. Es un trabajo en comunidad: estar un poco más atentos a cómo te relacionás con el otro. Para que no todo sea relacionarse para sacar algo: esa cosa extractivista del modo de producción que también se da en las relaciones. No estar todo el tiempo midiéndole al otro lo que te dio y lo que vos le das.
—El costo-beneficio.
—Claro. Me refiero a suspender esa especulación constante. Porque hay una forma de la época que es la especulación en las relaciones. “Me suma”, “no me suma”. Entonces no hay una apuesta con algo de riesgo. El deseo es eso: riesgo. Es una apuesta que se gana perdiendo. ¿Viste que el dicho es “el que no arriesga no gana”? En realidad, el que no arriesga no pierde. Para poder vivir hay que poder perder, para que haya algo vital hay que poder perder, porque el deseo tiene que ver con eso, no con tener, con acumular, sino con perder. Y no estoy hablando de dinero. No estoy haciendo un elogio al derroche, aunque en el libro hago un pequeño elogio al derroche, pero que es una hipérbole, que es contra el ahorro, contra la retención. Y ahora, otra vez, no hablo de dinero, sino contra lo retentivo. Qué es lo retentivo en las relaciones: la especulación, el nunca querer perder, el querer estar en todos lados. Se habla de FOMO: fear of missing out. Nadie está dispuesto a perderse nada. ¿Y qué clase de relaciones establecés si no estás dispuesto a perder nada? A eso me refiero: a poder perder, a poder sustraerse, a hacerle un poco de tope a ese desborde de lo mercantil que invade todo. Marx habla de la máxima alienación. ¿Cómo hacer para no vivir alienados, no solo como trabajadores, también en las relaciones? ¿Cómo concebís al otro? ¿Cómo te concebís vos? Anne Carson dice: “La forma mercantil no es un simple estado de ánimo. Fragmenta y deshumaniza al ser humano”. Me parece que ese es el mal de esta época: todo el tiempo la forma mercantil.
—Una forma de deshumanización también.
—Estamos efectivamente en un momento de mucha deshumanización. Por algo es posible un Presidente como el que tenemos y una forma deshumanizante como la que nos gobierna. No es que este Presidente sea la causa, es el efecto. Tiene lugar porque ese lugar ya estaba de antes. Anne Carson lo relaciona con la forma mercantil. Y no me parece menor esa relación: el trato al otro como una mercancía todo el tiempo. O cuando Walter Benjamin dice: “El dinero está presente como tema todo el tiempo”. Y en nombre de que se está hablando de dinero ya no hay otra conversación. Ya no le preguntás al otro cómo está, qué tal tu vida, no; hablás de dinero, de costos, de cuentas. Eso tiene consecuencias en las relaciones.
(Fotos: Alejandra López)
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¿Cómo superar el duelo y la culpa?: “No es lo mismo verlo de lejos que vivirlo”

La muerte de un familiar puede convertir en experiencia personal aquello que, hasta entonces, parecía una certeza distante. El dolor, los recuerdos y las preguntas por lo que se hizo o se dejó de hacer forman parte de un proceso de duelo que cada persona transita de forma diferente.
“No es lo mismo verlo de lejos que tenerlo cerca”, afirmó la terapeuta familiar Yuli de Sosa al describir el impacto que puede provocar la muerte de un ser querido. La especialista hizo la reflexión durante el programa de entrevistas Diálogo 21, emitido el 2 de noviembre en el marco del Día de los Fieles Difuntos.
Para Sosa, comprender de forma racional que la muerte es parte de la vida no elimina las reacciones emocionales que genera una despedida. Explicó que frases frecuentes, como que la persona fallecida está en un lugar mejor o que el tiempo aliviará el dolor, pueden resultar insuficientes para alguien que atraviesa una pérdida.
La terapeuta relató que la muerte de su padre le permitió entender la diferencia entre conocer esa realidad y vivirla. Según señaló, el luto supone permitir un diálogo interno entre las emociones y la razón para asimilar que el familiar ya no está físicamente, aunque permanece en la memoria, los aprendizajes y los vínculos de quienes lo conocieron.

La tristeza no responde a una fecha determinada
El duelo no sigue un mismo ritmo para todas las personas. Sosa sostuvo que cada pérdida tiene una vivencia particular y que la presión social puede dificultar la expresión de la tristeza. En ese contexto, se refirió al duelo no resuelto, que puede aparecer cuando una persona intenta mostrar hacia afuera que ya superó la muerte, aunque por dentro conserva un dolor que no ha podido procesar.
“Hay que dejar vivir la emoción de la tristeza, no suprimirla”, expresó. Para la especialista, recordar no equivale a olvidar a quien murió, sino a integrar los momentos compartidos, los consejos y el legado que dejó dentro de una familia.
El sacerdote y comunicador Edwin Baños, quien también participó de la entrevista matutina, señaló que las experiencias previas pueden influir en la manera en que cada persona enfrenta una muerte. Indicó que, para algunos, los funerales, los cementerios o el contacto con una persona fallecida se viven como parte natural del final de la vida, mientras que para otros esas escenas quedan asociadas a imágenes difíciles de procesar.

La culpa puede extender el dolor durante años
La culpa fue otro de los aspectos abordados durante la conversación. Baños indicó que ese sentimiento puede aparecer incluso en personas que acompañaron a un familiar enfermo o anciano de forma constante. “Siempre pudiste hacer más”, resumió al describir una percepción frecuente después de una muerte.
Ese cuestionamiento puede intensificarse cuando hubo distancia familiar, llamadas que no se hicieron, visitas postergadas o conflictos pendientes. Baños planteó que la sensación de no haber estado presente puede prolongarse en el tiempo y reaparecer en fechas significativas o visitas al cementerio.
Sosa mencionó que la culpa puede tener una dimensión más intensa ante una muerte por suicidio. En esos casos, madres, padres, parejas o hijos suelen preguntarse si pudieron advertir señales previas o intervenir de otra manera. “¿Cómo no lo vi?, ¿cómo no me enteré?”, son algunas de las preguntas que, según explicó, quedan presentes entre quienes sobreviven a esa pérdida.
Baños añadió que el duelo también puede quedar atravesado por resentimientos hacia una persona que murió. Diferenció entre conservar un recuerdo afectuoso y mantener heridas vinculadas con conflictos familiares o daños del pasado. En ese punto, consideró que el perdón puede entenderse como una forma de liberarse de sentimientos que afectan a quien permanece con vida.

El legado permanece entre los recuerdos y los vínculos
Ambos coincidieron en que la ausencia no borra la influencia de una persona dentro de una familia. Sosa explicó que padres, madres, abuelos y otros referentes continúan presentes a través de valores, consejos y formas de relacionarse que pasan de una generación a otra.
“En nuestras manos está dejar cicatrices o huellas”, sostuvo la terapeuta. La frase condensó una idea que atravesó la entrevista: la memoria de quienes ya no están puede conservar afectos, enseñanzas y también conflictos que no llegaron a resolverse.
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The battle for Congress is just the beginning. Here’s what’s at stake on Election Day

It’s Election Day in America, with voters heading to the polls to determine control of the U.S. House and Senate for the next two years.
Republicans are defending their slim congressional majorities, but President Donald Trump predicts the GOP will hold the House and Senate for the final two years of his presidency.
«We’re going to win and let’s make the next two years bigger and better and stronger than ever before,» Trump told supporters Sunday night at a rally in Kansas.
But Republicans are fighting political history, as the party in power in Washington has traditionally lost seats during midterm election years. The GOP also faces a challenging political climate fueled by persistent inflation tied in part to what polls show is an unpopular war with Iran and Trump’s increasingly negative approval ratings.
DEMOCRACY 2026: STAY UP TO DATE WITH THE ELECTION HUB
The GOP is also facing a potential turnout deficit, with public opinion polls indicating Democrats are more energized than Republicans to cast ballots in the midterms.
Early voting in the midterms has shattered previous records, with more than 54 million people already casting ballots, according to the Associated Press. That’s nearly nine million more ballots cast in early voting than in 2022, the previous midterm elections.
With early voting traditionally favoring Democrats, Republican National Committee Chair Joe Gruters, pointing to Election Day turnout, recently told Digital, «If our voters turn out, we win.»
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The political climate has the GOP playing plenty of defense on the campaign trail, as the president tries to energize the GOP base.
Trump’s event in red-leaning Kansas, which he touted as his 30th rally over the past month, came hours after the Power Rankings shifted the state’s Senate race from Lean Republican to Toss-up. Democratic pastor Adam Hamilton, who is challenging GOP Sen. Roger Marshall, is aiming to become the first Democrat in nearly a century to win a Senate election in Kansas.
The Power Rankings, as well as many of the leading nonpartisan political handicappers, point to Democrats retaking control of the House, with the majority in the Senate a toss-up heading into Election Day.
«Think of what is possible tomorrow: Democrats can flip the House, take back the Senate, and stop Trump’s harmful agenda,» Democratic National Committee Chair Ken Martin spotlighted, in an Election Eve social media post.
Also up for grabs in this year’s elections — governorships in 36 of the 50 states. Plus, all but four states are holding legislative elections. And voters will also weigh in on 145 statewide ballot measures in states from coast to coast.
The big question with Election Day upon us — have the public opinion polls that point to a potential blue wave undercounted Republican voters?
LEAVITT SAYS TRUMP DEFYING MIDTERM HEADWINDS AS HE BARNSTORMS COUNTRY
We’ll find out in the coming hours.
Until then, here’s a closer look at what’s up for grabs on Election Day 2026.
Republicans currently control the chamber 53-47, which means Democrats need a net gain of four seats to win back the majority. The GOP needs to hold at least 50 seats to retain control of the chamber, since Republican Vice President JD Vance is the tie-breaking vote in the Senate.
Besides Kansas, Republicans are also playing defense in Alaska, Iowa, Maine, Nebraska, Ohio, South Carolina and Texas, which are all rated toss-ups in the Power Rankings. They’re also defending seats in competitive races in Kansas, which is rated Lean Republican, and Ohio, which is rated Lean Democrat.
Democrats are on defense in Michigan, Minnesota and New Hampshire.
The GOP is hanging on to a razor-thin majority in the House, with Democrats needing a net gain of just three seats to reach 218, which would hand them the majority.
A good night for the Democrats could see them ending up with as many as 240 seats in the 435-seat chamber, according to the Power Rankings. But if Republicans have a good night, they could end up with 212 seats. That’s six short of a majority, but enough to make life difficult for the next Democratic House speaker, who would have to balance the demands of the moderate and far-left wings of the party.
The earliest-closing districts on election night will give some sense of the House’s future.
«Keep an eye on Kentucky’s 6th District, which covers Lexington and a large central area of the state. Trump won here by 15 points in the last presidential election. Thanks to a combination of left-leaning college voters and farmers grappling with higher costs, it looks close this cycle,» Remy Numa, a contributor who steers the network’s Power Rankings, said.
There are currently 26 Republican and 24 Democratic governors.
The Power Rankings list three states where the GOP controls the governor’s office – Alaska, Nevada and Georgia – as toss-ups. Wisconsin, which has an open Democratic-controlled governor’s office, is also rated a toss-up.
The gubernatorial races in red states Florida, Kansas and Texas are rated Lean Republican, according to the Power Rankings. Meanwhile, the showdowns in Arizona, Iowa, Michigan, Ohio and Oregon are rated Lean Democrat.
Referendums requiring voters to present identification when they show up at the polls, or bans on noncitizen voting, are on the ballot in 11 states: Alaska, Arizona, Arkansas, California, Colorado, Kansas, Nevada, North Carolina, Ohio, South Dakota and West Virginia.
Voters in Alaska will also decide if they want to repeal the state’s ranked choice voting system, open primaries and a campaign finance disclosure rule. Voters approved the current system in 2020 and narrowly kept it in 2024.
But the voting system has come under fresh scrutiny amid the controversy over a potential spoiler candidate in Alaska’s U.S. Senate race.
Voters in Virginia will decide whether the right to vote should be restored to convicted felons upon their release.
California’s Proposition 40 is making national headlines.
The measure, the first of its kind, would slap a one-time 5% tax on wealth for Californians worth over $1 billion, with the vast majority of the revenue generated going to pay for healthcare.
Also in the spotlight is a millionaires’ tax in Washington state. If passed, the referendum would repeal a 9.9% tax on income over $1 million a year, which state lawmakers recently approved. Washington state currently does not have a personal income tax.
Voters in Maryland, Missouri and Colorado weigh in on ballot measures on congressional redistricting, as the mid-decade redistricting fight between Democrats and Republicans will be waged again in 2028.
Arizona, Colorado, Nebraska and Washington state have referendums on transgender students’ participation in sports. Colorado also has a referendum on blocking gender transition surgeries for minors and preventing state or federal funding from being used for those operations.
Voters in Missouri weigh in on repealing a right to abortion and banning gender transition medical care for children. Meanwhile, an Idaho initiative would overturn one of the nation’s strictest abortion bans, while Virginia and Nevada voters decide on establishing a right to abortion in their state constitutions.
California, Colorado and Arizona hold ballot measures on policy around energy, transportation and development.
The first poll closings come at 6 p.m. ET, with the final poll closings happening at 1 a.m. ET.
6 p.m. ET: Polls close in parts of Kentucky and Indiana.
7 p.m. ET: Polls close in Georgia, South Carolina, Vermont and Virginia. The final polls in Kentucky and Indiana close. And most polls in Florida and New Hampshire close.
7:30 p.m. ET: Polls close in North Carolina, Ohio and West Virginia.
8 p.m. ET: Polls close in Alabama, Connecticut, Delaware, Illinois, Maine, Maryland, Massachusetts, Mississippi, Missouri, New Jersey, Oklahoma, Pennsylvania, Rhode Island, Tennessee and Washington, D.C. The remaining polls in Florida and New Hampshire close. Most polls close in Texas, Michigan, Kansas, North Dakota and South Dakota.
8:30 p.m. ET: Polls close in Arkansas.
9 p.m. ET: Polls close in Arizona, Colorado, Iowa, Louisiana, Minnesota, Nebraska, New Mexico, New York, Wisconsin and Wyoming. The final polls close in Texas, Michigan, Kansas, North Dakota and South Dakota.
10 p.m. ET: Polls close in Montana and Utah. Most polls also close in Idaho and Oregon.
11 p.m. ET: Polls close in California and Washington state, with the remaining polls in Idaho and Oregon also closing.
Midnight ET: Polls in all of Hawaii and most of Alaska close, with the remaining polls in Alaska closing at 1 a.m. ET.
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Estados Unidos vota en las elecciones legislativas con un fuerte operativo de vigilancia y una alta participación anticipada

Estados Unidos celebra este martes las elecciones legislativas de mitad de mandato, en las que se definirá si el Partido Republicano del presidente Donald Trump mantiene el control del Congreso. La jornada está marcada por un amplio despliegue de observadores electorales, una elevada participación en el voto anticipado y una serie de disputas judiciales por los intentos de la Casa Blanca de intervenir en la organización de los comicios.
Millones de estadounidenses ya acudieron a las urnas y la participación anticipada va camino de superar la registrada en las anteriores elecciones de mitad de mandato. A pesar de las reiteradas denuncias de fraude de Trump, el proceso se desarrolló hasta ahora con relativamente pocos inconvenientes, según informó la agencia Associated Press.
El Departamento de Justicia preparó su mayor operativo de supervisión de centros de votación hasta la fecha, mientras que organizaciones vinculadas al Partido Demócrata y grupos defensores del derecho al voto organizaron un despliegue todavía mayor de observadores.
La elección se desarrolla en un contexto de incertidumbre política, después de que Trump condicionara su reconocimiento de los resultados a que los comicios fueran, según sus propias palabras, honestos.
La vigilancia electoral y las disputas judiciales que marcaron la previa de las elecciones
Durante los últimos meses, el gobierno de Trump impulsó distintas iniciativas para ampliar el control federal sobre las elecciones, cuya administración corresponde principalmente a los estados.
Los departamentos de Justicia y Seguridad Nacional participaron en una investigación a gran escala para identificar posibles votantes sin ciudadanía estadounidense. Una de las operaciones, realizada antes del amanecer en California, terminó con más de dos docenas de arrestos.
Sin embargo, los registros del propio gobierno y las investigaciones estatales muestran que los casos de personas sin ciudadanía que votan son extremadamente infrecuentes.
En paralelo, las reiteradas denuncias de fraude del presidente llevaron a funcionarios electorales y organizaciones demócratas a prepararse ante la posibilidad de que agentes de inmigración se presentaran en los centros de votación o de que las autoridades federales intentaran incautar máquinas electorales.
La administración republicana aseguró que no habría agentes federales armados custodiando las urnas durante la jornada. Hasta el lunes, las medidas que más preocupaban a los demócratas no se habían concretado.
La tensión también se trasladó a los tribunales. El lunes por la noche, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó un pedido del gobierno para obligar a California a separar miles de boletas, en el marco de sus investigaciones sobre presuntos votantes no habilitados.
El fallo se sumó a otra derrota judicial de Trump, ocurrida menos de dos meses antes, cuando el máximo tribunal frenó una iniciativa para modificar las condiciones del voto por correo mediante cambios en el Servicio Postal.
Además, el Departamento de Justicia había presentado una demanda para bloquear la certificación de los resultados en Alaska si la elección al Senado favorecía a los demócratas.
Especialistas en derecho electoral advirtieron que las iniciativas del presidente exceden las prácticas habituales de intervención federal en los comicios, aunque consideraron poco probable que sus argumentos prosperaran ante los tribunales.
Una semana antes de la votación, Trump volvió a poner en duda la legitimidad del proceso. Cuando un periodista le preguntó si aceptaría los resultados, respondió: “Lo haré si son honestos”.
La alta participación anticipada y los problemas que podrían afectar la votación
Los primeros centros de votación tenían previsto abrir a las 6 de la mañana, hora local, en distintos estados, entre ellos Connecticut, Indiana, Kentucky, Luisiana, Maine, Missouri, Nueva Jersey, Nueva York y Virginia.
La elevada concurrencia anticipada aparece como uno de los datos centrales de estas elecciones. Millones de ciudadanos ya emitieron su voto antes de la jornada principal, una tendencia que podría superar los niveles registrados en los anteriores comicios legislativos de mitad de mandato.
Sin embargo, las autoridades electorales también enfrentan dificultades logísticas que podrían afectar el desarrollo de la votación y el posterior escrutinio.
Las fuertes lluvias y las inundaciones repentinas registradas durante el fin de semana amenazaban con dificultar el acceso a los centros electorales en algunas zonas de Colorado, Arizona y Nuevo México.
Aunque la mayoría de los establecimientos mantuvieron sus ubicaciones, los funcionarios evaluaban posibles modificaciones según la evolución de las condiciones meteorológicas.
Otro motivo de preocupación es el voto por correo, debido a cambios recientes en las operaciones del Servicio Postal estadounidense que podrían provocar demoras en el matasellado de las boletas.
Por ese motivo, los responsables electorales recomendaron que quienes todavía deban entregar sus votos utilicen los buzones habilitados o los lleven personalmente a los centros de votación.
Durante las primarias de este año, decenas de miles de electores de California, Oregon y Washington quedaron sin poder contabilizar sus sufragios porque las boletas llegaron fuera de término o tenían matasellos tardíos.
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