ECONOMIA
Los USD 10.000 millones que busca el Gobierno: cómo es el plan de Caputo para pagar los vencimientos de deuda de 2026 y 2027

Con la mira puesta en los vencimientos de deuda en moneda extranjera, el gobierno de Javier Milei avanza en el armado de un andamiaje financiero para juntar hasta USD 10.000 millones sin apelar a los mercados internacionales. La cifra alcanzaría para cubrir los compromisos con privados de julio de 2026 y enero y julio de 2027 por unos 9.000 millones de dólares.
Además de mantener reuniones con las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI), el desembarco del ministro de Economía, Luis Caputo, en Washington tuvo como objetivo sellar el financiamiento garantizado con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por USD 2.550 millones en total.
En concreto, tanto el Banco Mundial (USD 2.000 millones) como el BID (USD 550 millones) ofrecerán garantías -una suerte de “seguro” para futuros prestamistas- destinadas a refinanciar una parte importante de la deuda de Argentina, disminuir los costos de financiamiento y generar condiciones más favorables para atraer inversiones privadas tanto locales como extranjeras.
“Lo primero que hay que aclarar es que no es nueva deuda, sino que es para refinanciar los vencimientos de capital. Venimos trabajando hace mucho en financiamientos alternativos que son más accesibles en tasa, más baratos que el mercado. ¿Por qué no salimos al mercado? Porque es nuestra obligación refinanciar al país a la tasa más baja posible. Y esta tasa es mucho más baja de lo que hoy Argentina puede obtener en el mercado», sostuvo Caputo desde Washington.

A propósito de la tasa de interés que se aplicará a la operación, el funcionario argentino calculó que rondará entre 5,5% y 6,5% anual para un período de seis años, aunque aclaró que ese aspecto sigue en discusión. Se trata de un rendimiento inferior a lo que Argentina podría obtener si emitiera deuda en los mercados internacionales. Con el nivel de riesgo país actual, una hipotética colocación de deuda soberana argentina requeriría tasas anuales superiores al 9% en dólares, un rendimiento poco atractivo para el Gobierno.
En tal sentido, el equipo económico apunta a que el indicador elaborado por JP Morgan, que surge de comparar la rentabilidad de los bonos soberanos locales frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos, profundice su tendencia bajista para que se abarate un eventual regreso al financiamiento externo.
El propio titular de la cartera económica reconoció que a fines del año pasado, cuando el riesgo país perforó los 600 puntos básicos, se evaluó la posibilidad de regresar a los mercados internacionales, pero finalmente se descartó esa opción. A la vez, calificó el nivel actual del riesgo país como “exagerado” y lo atribuyó a un desequilibrio entre la oferta y la demanda de títulos soberanos, así como a la volatilidad propiciada por el conflicto en Medio Oriente.
Según Caputo, la asistencia del Banco Mundial le permite al Gobierno “acceder a fuentes de financiamiento, a instituciones a las cuales antes no teníamos llegada”. “Lo hacemos utilizando organismos internacionales, que instrumentan, para llegar a instituciones de todo el mundo, como aseguradoras y bancos. En el caso del Banco Mundial, ellos aportan las instituciones y nos dan el dinero. Son USD 2.000 millones”, precisó.
Sobre los vencimientos de deuda de Bonares y Globales previstos para julio, el jefe del Palacio de Hacienda explicó que de los USD 4.300 millones que deben pagarse cada seis meses, USD 3.000 millones corresponden a capital, que es el monto que el Gobierno busca refinanciar. Los intereses, por unos USD 1.300 millones, se cubrirán con el superávit primario.
El andamiaje de los USD 10.000 millones
Además, el ministro de Economía agregó que la estrategia también contemplará el programa de licitaciones locales por un total de USD 4.000 millones, a través de bonos con vencimiento en 2027 (AO27) y 2028 (AO28) que se licitan cada quince días y cuyas tasas se mueven entre 5% y 8 por ciento.
En tanto, el nuevo esquema pactado con el Banco Mundial permitiría sumar entre USD 3.000 y 4.000 millones en total. De esta manera, el equipo económico reuniría USD 8.000 millones para afrontar el pago de USD 3.000 millones en julio, otros USD 3.000 millones en enero de 2027 y quedaría un excedente de USD 2.000 millones para eventuales compromisos futuros.
El monto total se eleva a USD 10.000 millones al sumar los USD 2.000 millones que el Gobierno aspira a recaudar mediante la venta de activos públicos. Se prevé que los principales ingresos provenientes de privatizaciones se concreten en la segunda mitad de 2026, en relación con las empresas públicas contempladas en la Ley de Bases.
La Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP), encabezada por Diego Chaher, está a cargo de este proceso. Intercargo y AySA encabezan la lista de compañías que avanzan en su traspaso al sector privado. La normativa aprobada dispone la privatización de Energía Argentina S.A. e Intercargo SAU, y la concesión de AySA, Belgrano Cargas y Logística, Sofse y Corredores Viales.

A comienzos de diciembre de 2025, el Gobierno se aseguró ingresos superiores a USD 706 millones a través de la concesión de las cuatro represas hidroeléctricas ubicadas en la región del Comahue, en Neuquén y Río Negro. Este monto surge de las ofertas finales recibidas para los complejos Alicurá, El Chocón, Piedra del Águila y Cerros Colorados. Esos recursos se utilizaron para abonar el compromiso con bonistas de enero de 2026. La idea es replicar este mecanismo con los próximos vencimientos de deuda externa.
“La magnitud de esta estrategia cobra relevancia al considerar el calendario de vencimientos: hasta fin de 2026, el Tesoro enfrenta compromisos en moneda extranjera por cerca de USD 9.000 millones. Por eso el fondeo fuera del mercado internacional, todavía oneroso, es vital: la combinación de asistencia multilateral, con la colocación total de los Bonares (AO27 y AO28) y los USD 2.000 millones proyectados por privatizaciones ubicaría el esquema total en torno a USD 10.000 millones”, remarcó un informe de GMA Capital.
En este contexto, los analistas de la ALyC anticiparon una modificación en la estructura de la deuda. Actualmente, el stock de deuda bruta representa el 78,4% del Producto Interno Bruto (PIB). De ese monto, un 21,8% corresponde a préstamos de organismos internacionales y un 34,2% al sector privado. Un mayor financiamiento proveniente de organismos internacionales aumentaría su peso dentro del total, reduciendo la relevancia relativa de la deuda con tenedores privados.
“Ahora bien, este tipo de financiamiento no es neutral. Los organismos involucrados condicionan su apoyo a la implementación de reformas orientadas a ‘fortalecer el crecimiento, la inversión y el empleo’. En la práctica, esto suele traducirse en ajustes regulatorios, acumulación de reservas, disciplina fiscal y una reducción del costo del crédito”, concluyeron.
ECONOMIA
El contrabando ya explica el 5% del PBI: qué revela un estudio regional sobre Argentina y qué sectores se ven más afectados

(NA)
El comercio ilícito ya mueve en la Argentina el equivalente al 5% del Producto Bruto Interno (PBI), genera una pérdida fiscal estimada en USD 2.300 millones al año y tiene a los teléfonos celulares, los cigarrillos, los textiles y la cerveza entre los mercados más afectados. Así lo reveló un estudio regional que analizó la situación en seis países de América Latina y puso el foco en las particularidades del caso argentino.
El trabajo, elaborado por la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI), analizó la situación de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú y buscó medir el impacto del comercio ilícito en la región, además de identificar las características particulares de cada mercado. Además de cuantificar el peso económico de estas actividades, el informe examinó los productos más afectados, las formas de comercialización, la percepción social sobre la compra de mercadería ilegal y las principales herramientas para combatir el fenómeno.
En el caso argentino, el estudio identificó una combinación de factores que favorecen la expansión del comercio ilícito. Entre ellos, aparecen la elevada penetración del comercio electrónico, la existencia de fronteras consideradas vulnerables para el ingreso de mercadería de contrabando y la creciente presencia de productos falsificados en distintos canales de venta. También señaló que el fenómeno ya no se limita a las ferias informales o al comercio callejero, sino que ganó espacio en plataformas digitales y redes de comercialización que amplían el alcance de estos productos.
El informe destacó que el contrabando constituye una de las principales puertas de entrada de mercadería ilegal al mercado argentino, aunque aclaró que el comercio ilícito es un concepto más amplio, que también incluye la falsificación de marcas, la piratería y otras prácticas que vulneran los derechos de propiedad intelectual y generan competencia desleal para las empresas que operan dentro del marco legal.

Uno de los principales aportes del relevamiento consistió en dimensionar el tamaño económico de esta actividad. Según las estimaciones presentadas, el comercio ilícito moviliza recursos equivalentes al 5% del PBI argentino, una proporción que refleja la magnitud alcanzada por estas operaciones dentro de la economía local.
El estudio también calculó el impacto sobre las cuentas públicas. La pérdida fiscal derivada de estas actividades ronda los US$2.300 millones, producto de impuestos que dejan de recaudarse por operaciones realizadas al margen de los circuitos formales.
El relevamiento identificó cuatro sectores donde la penetración de productos ilegales resulta especialmente significativa.
El primer lugar corresponde a los teléfonos celulares, donde el comercio ilícito representa el 31% del mercado. De acuerdo con el informe, el alto valor de estos equipos, la fuerte demanda y la facilidad para su comercialización los convierten en uno de los principales objetivos de las redes dedicadas al contrabando y la falsificación.
En segundo lugar aparecen los cigarrillos, con una incidencia del 17%. El estudio explicó que buena parte de esos productos ingresa desde países vecinos sin cumplir con los controles aduaneros ni las obligaciones tributarias, lo que genera una competencia desigual frente a las empresas que producen y comercializan dentro del circuito formal.

Los productos textiles ocupan el tercer puesto, con una participación estimada del 16%. En este segmento conviven tanto el ingreso irregular de mercadería como la falsificación de marcas, dos modalidades que afectan a fabricantes, importadores y comercios que cumplen con las normas vigentes.
El cuarto lugar corresponde a la cerveza, donde el informe calculó una participación del 12% para los productos comercializados por canales ilegales.
El estudio remarcó que estos rubros concentran buena parte del problema, aunque aclaró que el fenómeno también alcanza a otras categorías de bienes de consumo.
Uno de los aspectos que el informe identifica como un cambio relevante es la transformación de los canales de comercialización.
Según el relevamiento, el crecimiento del e-commerce amplió las posibilidades de distribución de productos ilegales. Las plataformas digitales, las redes sociales y las aplicaciones de mensajería facilitaron el contacto entre vendedores y compradores y permitieron que mercadería de origen irregular llegara a consumidores de distintas provincias. El estudio sostuvo que las organizaciones dedicadas al comercio ilícito combinaron los canales tradicionales con herramientas digitales, una estrategia que aumentó la velocidad de distribución y dificultó las tareas de control.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
En ese contexto, el documento formuló recomendaciones específicas para la Argentina. Entre ellas propuso fortalecer acuerdos con plataformas de comercio electrónico, como Mercado Libre, para agilizar el retiro de publicaciones de productos falsificados y mejorar los mecanismos de trazabilidad en línea. También planteó reforzar la capacitación de distribuidores oficiales en provincias fronterizas como Misiones, Formosa y Salta, consideradas puntos sensibles para el ingreso de mercadería de contrabando.
El informe incluyó un análisis comparativo entre seis países latinoamericanos. Aunque cada mercado presenta características propias, los autores concluyeron que el crecimiento del comercio ilícito constituye un problema regional y que las modalidades utilizadas muestran patrones similares. En Brasil, también alcanza al 5% del PBI, mientras que en México escala al 8 por ciento.
En todos los casos aparecen como factores comunes el uso creciente de canales digitales para la venta de productos ilegales, la expansión de la falsificación de marcas y la necesidad de fortalecer los controles sobre las cadenas de distribución.
Para cada país, el estudio propuso medidas específicas de acuerdo con sus principales vulnerabilidades. En el caso argentino, las recomendaciones estuvieron orientadas a reducir la brecha de precios entre productos legales e ilegales, mejorar la trazabilidad, reforzar la cooperación con plataformas digitales y fortalecer los controles en zonas fronterizas.
A nivel regional, el documento también planteó la necesidad de combinar distintas herramientas para enfrentar el comercio ilícito. Entre ellas mencionó el fortalecimiento del control fronterizo, políticas anticorrupción, campañas educativas para desalentar la compra de productos ilegales, incorporación de tecnologías de trazabilidad en las cadenas de suministro, sanciones judiciales más eficaces y reformas regulatorias destinadas a reducir los incentivos económicos para el contrabando.
El estudio se presentó durante un seminario organizado por el Consejo de Asociaciones Empresariales Sudamericanas por el Comercio Lícito, encuentro que reunió a representantes del sector privado, especialistas en propiedad intelectual y funcionarios vinculados al comercio exterior.
Durante la jornada se analizaron las distintas modalidades que adoptó el comercio ilícito en América Latina y el impacto que estas prácticas generan sobre la recaudación fiscal, la competitividad de las empresas y la protección de la propiedad intelectual.
“Nuestro país viene de gobiernos que hicieron una política muy laxa en el tema de los controles”, precisó el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman. En la misma línea, reconoció que el Gobierno está tratando de dotarse de herramientas para tratar el flagelo, pero al mismo tiempo admitió que “controlar una frontera tan grande no es fácil”.
Grinman destacó el crecimiento desmedido del comercio ilegal de celulares. Al respecto, María Eugenia Mayans, gerente senior de Relaciones Gubernamentales de Lenovo, confirmó que el contrabando trae uno de cada tres celulares -lo que representa alrededor de 3 millones al año- y la venta de estos dispositivos se ubica entre el 5% y 15% del comercio ilegal total.
A su vez, en Latinoamérica, tres de cada diez cigarrillos que se consumen son ilegales, según el gerente de Prevención de Comercio Ilícito de Philip Morris Argentina, Juan José Benítez. “El cigarrillo es el bien legal más contrabandeado”, especificó.
“El rol de las cámaras es muy importante para el Estado porque no podemos llegar a todas las empresas del país”, señaló, por su parte, Fernando Blanco Muiño, subsecretario de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, al tiempo que explicó que el Estado argentino no logra cubrir los 9.300 kilómetros de frontera ni los 250.000 comercios de cercanía.
A su vez, Diego Figueroa, asesor de la Dirección General de Aduanas, analizó la problemática desde la perspectiva del organismo, y describió que la Aduana trabaja sobre tres ejes: la desregulación, la modernización de normas y sistemas para mejorar la competitividad -sumado al control del tráfico de mercaderías- y señaló que esas acciones se enmarcan en los lineamientos definidos por el Ministerio de Economía.
Por último, el secretario de Seguridad Nacional, Martín Ferlauto, indicó que el país se encuentra ante “un cambio de paradigma en la forma en la que el Estado entiende el delito complejo”. “Debemos comprender que hoy las economías criminales son cada vez más sofisticadas. El ingreso de mercadería criminal pone en crisis la industria nacional, socava el empleo formal y utiliza las mismas redes que nutren el narcotráfico“, advirtió. Y aseguró que “el compromiso es seguir avanzando en combatir la criminalidad organizada”. “Cuando protegemos el comercio legal, protegemos a los trabajadores, a los consumidores y a los emprendedores”, concluyó.
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ECONOMIA
Economista asegura que la inflación de junio puede quebrar la barrera del 2%

Camilo Tiscornia, economista y director de la consultora C&T, reveló que desde su firma presagian que el próximo número del IPC será de 1,9%
11/07/2026 – 19:19hs
El debate sobre la evolución de los precios y el rumbo de las principales variables macroeconómicas en la Argentina sumó un pronóstico alentador por parte del sector privado. El economista y director de la consultora C&T, Camilo Tiscornia, analizó el próximo dato de inflación correspondiente a junio y anticipó un escenario de desaceleración que consolidaría las metas del Palacio de Hacienda. De acuerdo con las proyecciones técnicas de su firma, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del sexto mes del año se ubicará en torno al 1,9%, un registro que confirmaría la tendencia bajista y quebraría la barrera de los dos puntos por primera vez en un extenso período, aunque aclaró que dicha medición específica aplica para la región del Gran Buenos Aires (GBA).
«Hay bastantes chances de que la inflación quede por debajo del 2%», afirmó Tiscornia en declaraciones radiales a Splendid AM 990. En ese mismo sentido, el especialista precisó que los meses que poseen una estacionalidad marcada suelen arrojar números «parecidos» en las distintas mediciones metodológicas, trazando un paralelismo con el índice que difunde de forma autónoma la Ciudad de Buenos Aires.
Según su análisis, el fenómeno inflacionario reciente debe explicarse en dos tramos temporales bien diferenciados: el primero -comprendido entre mayo y octubre de 2025- contó con el impacto previo a las elecciones legislativas; mientras que el segundo -desde noviembre en adelante- combinó severos factores alcistas como la suba en el precio de la carne, el turismo veraniego y el aumento del petróleo a nivel internacional.
Pasado este segundo tramo, que contenía elementos de carácter transitorio, la dinámica de los precios minoristas retomó su sendero de moderación. El director de C&T remarcó el comportamiento actual del indicador al señalar que «la tendencia es a la baja. No quiere decir que vaya a ser lineal y sistemática. Podría ocurrir que la de julio sea más alta que la de junio (por cuestiones de estacionalidad), pero no va a cambiar el fondo de la cuestión».
El impacto de la suba del dólar y las proyecciones para la actividad económica
Al ser consultado sobre el comportamiento del mercado cambiario, el economista se refirió al aumento superior al 5% que registró el tipo de cambio durante junio, un movimiento influenciado por diversos factores que terminó superando a la inflación prevista para el mismo período. Tiscornia evaluó que todavía no se ha manifestado el denominado carry trade, proceso en el cual el avance de la divisa estadounidense se traslada directamente a los precios de los bienes y servicios, y adelantó que ese impacto se sentirá con mayor nitidez en julio o en los meses subsiguientes.
Respecto de la conducta de los agentes económicos frente a las variaciones cambiarias, el analista financiero analizó las distorsiones de la plaza local:
- Comportamiento del mercado: Afirmó que es lógico que el tipo de cambio suba según las tensiones financieras, pero consideró contraproducente que esa variación se traslade de forma inmediata a rubros que no dependen de insumos importados.
- La distorsión local: «Lo que no es lógico es que por la suba del tipo de cambio un peluquero, por poner un ejemplo, tenga que aumentar su servicio un 5%. Solo pasa en la Argentina por el descontrol que ha habido siempre», criticó.
- Crecimiento sostenido: En materia de actividad, adelantó que sus mediciones estiman una expansión del PBI del 3% para 2026. Si bien advirtió que es una tasa menor a la registrada en 2025, destacó que acumular dos años seguidos de crecimiento es «bastante poco común» en la historia reciente del país. Concluyó señalando que existe un cambio estructural donde algunos sectores se adaptan con mayor facilidad y a otros les cuesta más, en un proceso que va a continuar.
El escenario político y financiero de cara a las elecciones presidenciales de 2027
En otro tramo de la entrevista, el director de C&T vaticinó el escenario macroeconómico en el que llegará el país de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán el año entrante, período en el cual la administración de Javier Milei mantiene la firme intención de buscar la reelección para profundizar sus reformas de mercado. El especialista se mostró optimista al respecto y consideró que la economía llegará mejor preparada debido a que se van dando factores alentadores durante este año, ponderando la acumulación favorable de reservas internacionales en las arcas del Banco Central (BCRA) y la presentación formal del programa financiero plurianual 2026-2027.
Sin embargo, Tiscornia advirtió que la estabilidad financiera de la última etapa del mandato estará estrictamente ligada a la confianza de los ahorristas y a las expectativas de continuidad política. «Es imposible que una economía no se vea alterada si el año que viene los argentinos salimos a comprar US$30.000 millones. Esperemos que no pasemos por eso», puntualizó respecto de eventuales dolarizaciones de carteras preelectorales. El analista concluyó que la paz cambiaria responderá a la percepción de lo que haya después de los comicios: «La estabilidad está muy asociada a que el Gobierno continúe, con lo cual, cuantas mayores las chances del Gobierno de reelegir, menores van a ser los problemas financieros. Si eso empieza a dudar, habrá que ver qué proponen los candidatos».
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ECONOMIA
Cuál será la primera pick up híbrida argentina: tres marcas se preparan para lanzar los modelos electrificados en 2027

La Argentina es el cuarto mayor productor de pick ups medianas del mundo por detrás de Estados Unidos, China y Tailandia, y por lo tanto, esa categoría de vehículos es la que concentra el mayor interés de las terminales automotrices locales.
Hay dos grandes motivos. Por un lado, está la tradición local, el gusto por este tipo de vehículo, muy asociado también a la geografía y la topografía de un país con actividad productiva relacionada con el agro, la minería y el oil & gas, además del uso recreativo en montaña, sierras, campo y playas.
Pero la otra gran razón para la apuesta de las marcas por las pick up radica en que son también el vehículo que mejor se adapta a la demanda de todos los países de la región. De hecho, la Toyota Hilux es actualmente el auto más vendido en 19 países de Latinoamérica, que se llevan el 80% de la producción de la planta argentina de Zárate.
Por ese motivo, en la actualidad se fabrican en las plantas locales 51 versiones distintas de camionetas medianas entre Toyota (17), Ford (15), Volkswagen (11), Fiat (5) y Ram (3). Y serán más aún cuando a fin de año se empiece a producir la nueva Renault Niágara, que aunque será una camioneta del segmento C y no una D como las mencionadas, tiene como objetivo exportar más del 50% de su producción.

Y serán más todavía el año próximo, porque tanto Toyota, como Ford y Volkswagen, comenzarán a producir nuevas versiones de Hilux, Ranger y Amarok, dentro de un proceso de renovación y apuesta más fuerte aún por la producción de pick ups como potencia de la industria automotriz nacional.
La diferencia con las actuales versiones de los tres modelos, sin embargo, radica en que las tres marcas incorporarán a su gama la esperada electrificación de las camionetas. Y aunque no se lo hayan propuesto como meta, existe una competencia interna entre las tres marcas por ser la primera marca en lanzar una pick up híbrida al mercado argentino. Aunque el escenario es el mismo, las circunstancias y los proyectos no lo son, sino más bien tienen diferencias sustanciales entre sí.
Toyota parece ser la más adelantada, ya que la inversión en la planta de Zárate, cuyo monto se anunciará en diciembre próximo, ya está en ejecución desde hace varios meses y continuará durante 2026, de manera tal que “un viernes se termine la producción de la actual Hilux y el lunes comience la nueva”.

Se presume que la primera nueva Hilux saldrá de punta de línea en algún momento de enero, pero no hay confirmación alguna de la marca, que ante cada consulta solo responde que “lo sabrán todo en diciembre”.
De todos modos, que la nueva Hilux salga con el inicio del año no significa que la versión electrificada también tenga esa misma fecha de lanzamiento, que podría llegar un poco más adelante, incluso dentro del primer trimestre.
Qué tecnología de propulsión tendrá, sin embargo, sigue siendo una incógnita, aunque siendo que las Hilux electrificadas que ya se venden en el mundo son solo microhíbrida y full eléctrica (ya se venden incluso en Bolivia y Chile), la lógica indica que un híbrido suave tiene más posibilidades que un motor únicamente eléctrico, especialmente por la escala de producción que requiere la planta de Zárate para el abastecimiento regional.
Por qué no una Hilux híbrida autorecargable como son actualmente los Corolla, Corolla Cross y Yaris Cross, o una híbrida enchufable como es la nueva RAV4, se responde solo: todos esos vehículos tienen motor naftero y Hilux es diésel. Existe la Toyota Tacoma híbrida, de hecho, pero es naftera también.

Ford es la marca que ya tiene definido el modelo y lo anunció a fin de año pasado. Resta saber si habrá solo una versión de la Ranger PHEV (híbrida enchufable), o más de una, pero está confirmado que la pickup que actualmente se fabrica en Sudáfrica para abastecer al mercado europeo se empezará a producir en Argentina en 2027.
Lo que puede demorar su lanzamiento en el mercado local es que presumiblemente habrá otro lanzamiento antes, con el inicio del año, ya que Ford también empezará a fabricar en General Pacheco la Ranger Tremor, que contrariamente a la PHEV, es la versión naftera y la más potente que Ford fabricará en Argentina.
Por último, Volkswagen, es la marca que está haciendo la mayor transformación en su fábrica argentina porque la nueva Amarok será un vehículo completamente nuevo que sólo heredará el nombre de la actual camioneta que acaba de cumplir 16 años y 800.000 unidades en Pacheco.

La nueva Amarok es producto de un Joint Venture de Volkswagen y SAIC en China, y se trata de un vehículo distinto al actual, lo que demandó una inversión de USD 580 millones porque implicó transformar gran parte de la línea de producción en la fábrica.
Días atrás, durante un evento con la prensa en Mendoza, el presidente de Volkswagen Argentina, Marcellus Puig, adelantó que la nueva camioneta se lanzará al mercado a fines del primer trimestre de 2027, y que entre sus versiones tendrá una híbrida enchufable que reemplazará a la actual V6 como la más potente de la gama Amarok. Lo que no dijo el ejecutivo brasileño es si la Amarok híbrida enchufable se lanzará simultáneamente con la turbodiésel o llegará un poco después.
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