POLITICA
Milei en “modo Rocky”, entre la supervivencia de Adorni y una jugada maestra de los gobernadores

Javier Milei está decidido a dar batalla. En la intimidad de la Quinta de Olivos se envalentona con datos macroeconómicos que, según su mirada de la realidad, demuestran que su plan recién está despegando. Reniega e insulta al aire cada vez que se cruza, cada vez con más asiduidad, con algún número que lo perjudica. Y piensa que, sobre todo en la adversidad de los peores momentos, su equipo tiene que demostrar fortaleza y unión ante el heterogéneo número de enemigos que lo quieren voltear. Por eso, la orden la impartió él mismo: toda la plana mayor del gobierno tenía que ir al Congreso a bancar a Manuel Adorni. Su hermana, como ya es costumbre, fue el brazo ejecutor y la dama de hierro que dejó en claro que no se admitían ausencias. El mensaje llegó fuerte y claro: hasta el Canciller Pablo Quirno tuvo que acelerar el paso para llegar a la cita después de un largo vuelo que lo depositó en Ezeiza y de un caos de tránsito que casi le juega una mala pasada.
La escena salió acorde a lo planeado. Con los pulgares para arriba, el Presidente sentado delante de un escritorio en la Cámara de Diputados con sus súbditos alrededor. Y Karina, a sus espaldas, atenta a cada minucia, como corregir con la mirada a una Patricia Bullrich que quiso apoyar las palmas de las manos sobre la mesa y acercarse un poco más que el resto al primer mandatario. Fue la Secretaria General la que dio el okay final para difundir masivamente ese momento grupal en un video que incluía de fondo la cortina musical de la película Rocky.
“Estuvo bien todo lo que armamos ese día: Javier está en modo boxeador y no va a aflojar. Todo lo que pasó en esa jornada fue una excelente manera de decir que no nos vamos a caer”, analiza uno de los integrantes de esa comitiva. Y coincide con casi todos los demás: teniendo en cuenta las infinitas vicisitudes a las que se podrían haber enfrentado, el paso del jefe de Gabinete por el palacio legislativo “terminó siendo más que satisfactorio”. Para lograr ese objetivo, el siempre filoso y locuaz funcionario investigado por presunto enriquecimiento ilícito tuvo que desarmar su personaje público y leer cada una de sus intervenciones. No son tiempos para la espontaneidad y ya no hay lugar para errores no forzados. Aun así, el próximo lunes 4 de mayo se espera que finalmente se reabra la Sala de Prensa de la Rosada, cerrada para los acreditados desde el 23 de abril por primera vez desde el regreso de la democracia, y que haya una conferencia del habitual vocero que quiere sacarse de encima los escándalos que se ciernen sobre su espalda.

Aunque de las casi siete horas del informe de Adorni sólo tuvieron relevancia política y mediática los párrafos referidos a su patrimonio, no fueron pocos los opositores que durante la misma sesión empezaron a mirar con lupa las 1936 páginas de respuestas que el ministro coordinador eligió brindar por escrito: se sorprendieron, por ejemplo, del contenido de la número 859. Ahí se describen con lujo de detalle los consumos de 103 tarjetas corporativas durante el paso de Demian Reidel en la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina, con gastos que incluyen sospechosos retiros en efectivo y llamativas compras en Free Shops, tal como profundizó un reporte del portal especializado en energía EconoJournal. Son descubrimientos que no ayudan al oficialismo en la intención de limpiar su imagen, justo en la misma semana en la que Carlos Frugoni, hombre que oficiaba como secretario de Coordinación de Infraestructura, dejó su cargo en Economía cuando trascendió que tenía siete propiedades y dos sociedades en Estados Unidos sin declarar ante el fisco.
No tuvieron la misma suerte otros dirigentes libertarios menos cercanos a El Jefe, pero Manuel Adorni sobrevivió al 29-A pese a los pronósticos de renuncia. Ahora tiene por delante el proceso judicial, que tiene a Ariel Lijo y Gerardo Pollicita tratando de dilucidar cómo puede justificar unos U$S 105.000 en efectivo y otros U$S 335.000 en movimientos vinculados a sus propiedades que resultan todavía dudosos. Sea cual sea el devenir del siempre tiempista submundo de Comodoro Py, el jefe de Gabinete enfrentará el escollo de la reconstrucción de su propia credibilidad y la de su espacio. Para muestra, un botón: la consultora Zentrix difundió un estudio nacional que registra 73,9% de imagen negativa para el autor del latiguillo “fin”. Pero hay más: un 66,6% de la población cree que la gestión mileísta terminó formando parte de “la casta”, justo el universo simbólico que había prometido dinamitar cuando llegó al poder.
¿Cómo caen estos guarismos en Casa Rosada? Un miembro fundamental del ecosistema violeta, equidistante entre Karina y Santiago Caputo, admite que la percepción actual de la gestión está atravesando por una de sus turbulencias más complicadas. “En muchas ocasiones nos encuentro desenfocados y peleándonos demasiado con la realidad”, desarrolla con metáforas pugilísticas, acaso aludiendo nuevamente al Sylvester Stallone del célebre largometraje de 1976.
Si bien Javier Milei está convencido de que la sola difusión de estudios y sondeos de conclusiones preocupantes son parte de una mega operación para desgastarlo y hacerlo caer, los datos que dan por ciertos en el llamado Círculo Rojo subrayan una economía estancada, ausencia de derrame en sectores dinámicos para el mundo del empleo y aumento del rechazo social. No niegan la estabilidad macro y el equilibrio en las cuentas fiscales, pero se muestran desconfiados ante las promesas grandilocuentes de Luis “Toto” Caputo y temen por el deterioro de actividad, empleo e ingresos. Algunos informes se comentaron en los pasillos de los tres eventos -la cena de la Fundación Libertad, la clase sobre Keynes en el Palacio Libertad y el encuentro anual de ExpoEFI- en los que el presidente fue orador esta semana; los números, vistos de a uno, pueden ser discutidos, relativizados o insultados en cadena nacional. Leídos en conjunto, empiezan a contar otra historia.
- El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella en abril para Javier Milei fue de 2,02 puntos sobre 5: una disminución de 12,1% respecto de marzo. El actual nivel está levemente por debajo del mes equiparable del gobierno de Mauricio Macri y muy por encima del mismo período para Alberto Fernández, pero hay un componente que destaca especialmente: el rubro honestidad descendió 8,4%.
- Hay datos relevantes que se desprenden del Índice de Confianza del Consumidor, que elabora Poliarquía también para la Di Tella: no solo se registró una caída mensual de 5,68%, sino que en el último mes el mayor desplome porcentual se dio en el interior del país (10,57%), precisamente ahí donde la confianza se mantiene más elevada (45,3%). Además, fue muy pronunciada la baja en los hogares de menores ingresos (12,6%).
- La última encuesta de AtlasIntel, respetada a nivel internacional y reconocida por ser la que mejor presagió la llegada de Milei al sillón de Rivadavia en 2023, incluye un dato político difícil de maquillar incluso para la maquinaria más optimista de Balcarce 50: la aprobación de Milei cayó al 35,5%, mientras que la desaprobación trepó al 63%. Pero el número que más inquieta aparece en el ranking de preocupaciones sociales: por primera vez con tanta claridad, la corrupción aparece al tope de los problemas nacionales (50,3%), y consolida una suba brusca después de haber estado en 43% en marzo y 44% en febrero. Detrás quedan el desempleo (38,5%), los altos precios y la inflación (35,9%) y la situación económica general (32,6%). Hacia adelante, 56% cree que la economía y el mercado laboral van a empeorar en los próximos seis meses y 49% espera lo mismo para su hogar. La foto micro completa el cuadro de una sociedad que redujo consumos para enfrentar la suba de precios (58,4%), se endeuda (32,8%) y busca ingresos adicionales (19,6%).
- El trabajo nacional de abril de Hugo Haime & Asociados, agrega otra capa al clima de desgaste: el 53,5% opina que Milei tiene “malas ideas”, contra apenas 25,8% que cree que tiene buenas propuestas y que sabe gobernar. La otra conclusión aparece cuando se pregunta por el responsable principal de los actuales problemas económicos del país: 38,7% señala a la política económica de Milei, 33,1% culpa a la política económica del kirchnerismo y 25,7% reparte responsabilidades por igual. Dicho en criollo político: el gobierno todavía conserva un colchón discursivo para discutir la herencia, pero ese colchón ya no le alcanza para tapar los agujeros que fue generando la propia gestión.
- La más reciente encuesta de Management & Fit repite síntomas de desgaste pero en paralelo aporta un poco de alivio a las perspectivas libertarias: si las elecciones presidenciales fueran mañana, 51,6% votaría por un cambio total de políticas y equipo de gestión, pero 42,8% todavía optaría por alguna forma de continuidad, aunque dentro de ese paquete aparece un matiz decisivo: sólo 14,8% elegiría una continuidad total y 28% acompañaría a LLA con modificaciones.
En conjunto, estos y otros numerosos estudios que circulan en despachos oficialistas y opositores, tocan el nervio identitario del experimento libertario, porque sugieren que el pacto moral que permitió justificar ajuste, sacrificio y malestar bajo la promesa de limpiar el sistema empieza a perder capacidad de persuasión. ¿Qué hará Javier Milei con esas evidencias que se acumulan y que indican que el plan trazado hace dos años podría necesitar algunos retoques? Hasta acá, la respuesta de los violetas es la negación y el enojo.
El encono con prácticamente todo el arco político, con empresarios variados, con los especialistas económicos, y muy en particular con los medios de comunicación logró un golpe en la institucionalidad del país: Argentina retrocedió once lugares en el ranking mundial de libertad de prensa que elabora la organización Reporteros sin Fronteras; esa caída al puesto 98 entre 180 naciones hizo que el panorama fuera catalogado como “difícil” y ya no “problemático”. Por su parte, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) alertó que en 2025 las agresiones del actual gobierno a la prensa aumentaron un 55% (278 casos de agravios totales) respecto al año anterior, la peor marca de los últimos 18 relevamientos.
Esta situación marida con las conclusiones del Informe de Transformación Bertelsmann (BTI) 2026: por primera vez en 20 años de análisis, el 56% de las 137 naciones estudiadas son autocráticas; es decir, dos tercios de los territorios evaluados desde 2006 son hoy menos democráticos que hace dos décadas. El documento fue destacado por Daniel Hadad, fundador de Infobae, al recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de La Matanza por su impacto en la transformación del periodismo en Hispanoamérica.
La estrategia de los hermanos Milei para lo que viene y de cara a 2027 será, según advierten todos los que tienen acceso a Olivos, polarizar con los que están del otro lado de la grieta. El blanco obvio será, una vez más, el espectro peronista. “Si aceptamos el desafío del cambio, volveremos a ser grandes nuevamente. Si no tenemos los cojones para enfrentar el cambio, nos vamos a convertir en la mierda a la que nos llevaba el kirchnerismo”, dijo el mandatario en una de sus últimas apariciones públicas.

Por la contundencia de esa línea discursiva, que tiene como fin último aumentar el nivel de polarización a medida que se acerquen las elecciones nacionales, algunos conocedores de los entramados de la Justicia federal se sorprendieron por un puñado de nombres que aparecieron entre las ternas que envió La Libertad Avanza al Senado para llenar vacantes en los juzgados: Juan Manuel Mejuto, Hernán Figueroa, Santiago Vismara, Ana Clarisa Galán o Ángeles Ramos, cercanos a la agrupación K Justicia Legítima y a la ex procuradora Alejandra Gils Carbó, son apenas algunos casos para seguir de cerca. “¡No son kirchos! Mirá si Karina, los Menem o el propio Juan Bautista Mahíques van a hacer algo así”, se indigna una fuente al tanto de los movimientos ante la consulta. Hay otra novela para seguir en torno a los posibles nuevos integrantes de la Cámara Federal, la encargada de revisar causas de corrupción resonantes.
En ese contexto de rosca tribunalicia infinita, un estudio de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) y del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) descubrió que en las listas de LLA hay al menos 12 postulantes que “saltaron” más de diez posiciones en el orden de mérito de sus concursos, 20 que no estarían en las ternas según su ubicación original y 7 familiares de magistrados en actividad o jubilados. ¿Y la paridad de género? Bien, gracias. El 70% de los preseleccionados son varones.
Por fuera de la trama judicial, la mesa política libertaria tiene la misión de seguir de cerca la decena de proyectos que el oficialismo mandó al Congreso para su aprobación. Por ahora, las prioridades son la Ley de Hojarasca en la Cámara de Diputados y el proyecto de Propiedad Privada en la Cámara de Senadores. El problema es que son temas poco populares, que no alcanzan para entusiasmar a la población. Mientras tanto, la reforma electoral duerme el sueño de los justos: todos los aliados avisaron que no van a apoyar la eliminación definitiva de las PASO.
Pero hay otra novedad que puede desvelar a La Libertad Avanza y más puntualmente a sus estrategas electorales: en el más estricto sigilo, un grupo variopinto de gobernadores empezó a discutir una idea que podría complicar los planes nacionales de Javier Milei. “¿Y si nos ponemos de acuerdo para que nuestras provincias voten todas en la misma fecha?”, propuso hace algunas semanas un destacadísimo referente del interior. “Una cosa es ir uno a uno contra ellos, y otra cosa es armar una suerte de súper domingo, donde los libertarios se tengan que enfrentar contra todos a la vez”, revela ese hombre ante Infobae. Y sigue: “Con desdobladas, el Gobierno puede trabajar cada contienda con más fuerza, planificación y recursos. En cambio, si vamos todos juntos, incluso mejor si es en los primeros meses de 2027, su poder se desinfla. Es una jugada maestra para que no nos tengan más como rehenes de nada”.
Alerta spoiler: este diseño, que entusiasma sobre todo a los mandatarios que no tienen tantos incentivos para acordar con la Rosada, se puso sobre la mesa en reuniones ultra secretas pero no tiene todavía sus detalles articulados. Si se concretara, sería algo más que una picardía de calendario: se convertiría en una verdadera revolución federal contra los sueños de reelección del primer presidente liberal libertario de la historia Argentina.
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POLITICA
Crece el malestar en el Gobierno por los traspiés de Ravier como vocero, pero Milei no le pedirá la renuncia

Exactamente hace un mes, Adrián Ravier se convirtió en el segundo vocero de la administración mileista. Su llegada fue en medio del caos comunicacional que abrió el escándalo de su antecesor en el cargo, Manuel Adorni, quien quedó envuelto en una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, por la que terminó renunciando también a la jefatura de Gabinete.
Su arribo fue leído internamente como una bocanada de aire fresco después de meses difíciles, pero rápidamente empezaron a haber dudas sobre su performance, que en las últimas horas trocaron en un fuerte malestar en la propia Casa Rosada, donde todo el equipo del gabinete admite que sus errores complican mucho la gestión, aunque reconocen que Javier Milei no lo va a echar ahora.
La situación se agravó cuando anoche en el streaming ultra oficialista Carajo, dijo que “es una posibilidad” que el dólar llegue a $1700 o $1800 dentro de unos meses.
Los adjetivos que le atribuían este viernes los funcionarios a Ravier no eran los más elogiosos. El malestar era amplio en Balcarce 50, en donde incluso se dedicaron a monitorear si había alguna resonancia en la cotización del dólar.
Economista y amigo personal de Milei, Ravier fue presentado cuatro semanas atrás como vocero económico de la gestión y desde entonces retomó las conferencias de prensa, que habían quedado desactivadas en el último tramo de Manuel Adorni.
De entrada, se mostró con un estilo completamente diferente al de su antecesor, que estaba marcado por la soberbia y chicanas al periodismo. Ravier se mostró sobrio y de buenas formas. Incluso asumió con elogios al periodismo profesional.
Ese cambio de nombre y estilo fue celebrado internamente, pero rápidamente surgieron las primeras luces de alerta internas: errores en las conferencias y falta de respuestas, fueron algunas de las señales que extendieron la incomodidad.
Por ejemplo, este martes, leyó respuestas a las preguntas de los periodistas e incluso se equivocó de contestación en un caso. Además, varias veces dijo no tener la información correspondiente. Pero sus dichos en las últimas horas en la señal Carajo sobre la cotización del dólar ya fueron de otro tenor.
“No parece terminar de entender que es el vocero del gobierno, del presidente, y que lo que dice no es su palabra como economista, es la palabra del Gobierno”, consideró una importante voz del oficialismo.
“Una cosa es ser analista y otra es ser vocero”, distinguían este viernes en el oficialismo en medio del «profundo malestar» que admitían luego del episodio en Carajo.
“Si hablando en territorio ‘amigo’, como es con los chicos de Carajo, la pifia, ¿qué queda para una conferencia o en otro medio?”, se preguntaban.
Más aún, en la Casa Rosada alertaban sobre el impacto del error en un tema como el dólar, con la sensibilidad que implica en la economía argentina.
Ravier venía esta semana, en su conferencia de los martes, de aclarar un tuit suyo en el que habló de “país bananero”. “Es insólito un vocero que tiene que salir a aclarar lo que dijo; o que dice que no dice lo que dijo”, era otro de los puntos que se mencionaban.
Pese a ese malestar y la suma de desatinos, nadie imagina que deje de salir en los medios o de dar conferencias de prensa. “¿Qué hace si no habla en medios? Su trabajo es hablar en medio? Lo único que tiene que hacer es hablar en público”, mascullaban en el corazón del oficialismo.
La misma ecuación aplicaba a las conferencias de prensa. “Sería peor si las interrumpe”, consideraron.
Solo en la última, el pasado martes, Ravier sumó entredichos con periodistas acreditados, se confundió de respuesta y prometió averiguarlo para más adelante.
Frente a una consulta sobre la exploración extranjera en Malvinas, comenzó a leer una respuesta que hacía referencia a la presentación de una nota de protesta a la embajada del Reino Unido, y reculó: “Perdón, está mal la respuesta. Era una respuesta a otra pregunta. Un segundo, que chequeo esto. Esta es”, lamentó. Y leyó los nuevos papeles, en los que expresó su rechazo a la decisión de inversión de las “ilegítimas” licenciatarias británica e israelí para el desarrollo de yacimientos en Malvinas sin contar con los permisos de la Argentina.
Ante una repregunta, respondió: “Esto es lo que sé en este momento sobre este tema, tendríamos que profundizar con Cancillería. En este momento no tengo más información. Es un tema muy específico que en este momento no puedo responder”. Y así finalizó la conferencia.
Previo a eso también debió aclarar sus dichos sobre la bandera que mostraron los jugadores de la selección argentina en apoyo al reclamo por las Malvinas después del triunfo sobre Inglaterra en el Mundial.
“En relación con mis afirmaciones, niego contundentemente haber dicho alguna vez que la Argentina era un país bananero. Yo nunca dije eso. Es una interpretación de muy mala fe de algunos periodistas y algunos titulares en algunos diarios que incluso me ponen entre comillas una frase que yo nunca dije”, puntualizó. El tuit al que hacía referencia empezaba hablando de “país bananero”.
Ravier también sumó errores este jueves, cuando, al pasar por otro streaming, en El Cronista, habló de la situación de los acreditados en la Sala de Prensa de Casa Rosada, que atraviesan desde mayo pasado restricciones que no registran antecedentes desde 1942.
“Al pedo explayarse. Le preguntaron por la libertad de expresión en el país y en lugar de ejemplificar con, por ejemplo, que él mismo estaba ahí hablando y contestando, se metió en eso. ¿Para qué?“, se lamentaron sobre otro de los episodios.
Pese a las molestias, nadie planteaba en estas horas la posibilidad de que Ravier sea corrido del cargo. “En primer lugar, Javier (por Milei) no es de hacer esas cosas”, sostuvieron. Además, apuntaron que “no sería el momento” para hacerlo.
“Cambiarlo no porque lo eligió el presidente. Además, es alguien querido y de la causa. Es valioso”, dijeron.
Completaron también que, pese al malestar que viene generando con sus distintos desatinos, “Adrián es un tipo inteligente y preparado”, y que “viene reuniéndose con los ministros para interiorizarse de las actividades”.
Lo que sí resaltaban casi como una necesidad imperiosa era que tiene que seguir con el coaching que lleva adelante desde que empezó en el cargo. Y que, según explicaban en Gobierno, está en manos del equipo del asesor, Santiago Caputo. Cerca de los celestiales confirmaban que “están colaborando con Ravier”. Eran más piadosos y aseguraban que “no cometió ningún error gravísimo”.
“Hay que trabajar más en la preparación”, se resignó uno de los consultados. “Se va a tener que hacer cargo de que no puede fallar más”, agregaron.
Cecilia Devanna,Conforme a
POLITICA
El Gobierno busca apoyo en el Congreso: qué leyes avanzan, cuáles están frenadas y dónde aparecen las trabas

Avances, frenos y negociaciones definen el destino de los proyectos claves en el Congreso. Las iniciativas legislativas más relevantes —reforma electoral, venta de tierras a extranjeros, subsidios y nombramiento de jueces— exponen diferencias profundas entre oficialismo y oposición, y muestran cómo la dinámica política actual condiciona la aprobación o el estancamiento de cada propuesta.
El oficialismo impulsa leyes que pueden modificar el escenario nacional en temas como organización electoral, atribuciones del Banco Central, regulación del lobby, salud mental, etiquetado de alimentos, acceso de extranjeros a tierras, Ley Hojarasca y subsidios en zonas frías.
Cada proyecto enfrenta obstáculos de distinta naturaleza: algunos encuentran un rechazo firme, otros generan disputas internas y solo unos pocos cuentan con consenso suficiente para avanzar.
Proyectos con bloqueos y falta de consenso
La reforma electoral, iniciativa prioritaria para Karina Milei y La Libertad Avanza, se encuentra completamente detenida. Aunque el oficialismo la planteó y debatió, aún no existen modificaciones concretas y los gobernadores no están dispuestos a dar su aval sin acuerdos previos.
Al mismo tiempo, la reforma del Banco Central también permanece en pausa, sin presentación formal ni fecha definida para su discusión. Según detalló Ramón Indart en Infobae A las Nueve, “está en veremos, por lo menos hasta la discusión de lo que llaman las comisiones y los dictámenes,” subrayando la falta de definición sobre el contenido y el momento en que llegará al recinto.
El Gobierno presentó otras tres iniciativas —Ley de Lobby, Salud Mental y Etiquetado Frontal— en una tanda que buscó instalar nuevos debates. Sin embargo, según Indart, estas propuestas quedaron “guardadas” y enfrentan un freno total: “No hay un avance con aliados.” El periodista atribuyó la falta de movimiento a la ausencia de consenso político y a la baja prioridad que les asignan los actores centrales del oficialismo.
Debate y futuro incierto
Entre los proyectos con posibilidades abiertas, Indart ubicó la Ley de Venta de Tierras a Extranjeros. Esta iniciativa, destacada por Federico Sturzenegger y Patricia Bullrich, tiene fecha de sesión para el 6 de agosto. El Gobierno sostiene que cuenta con los votos necesarios, pero la oposición lo niega.
El debate sobre los extranjeros genera posiciones encontradas. Para Indart, el término “extranjero” resulta funcional para el Gobierno como herramienta de debate y construcción política. Mientras el oficialismo utiliza este tema para posicionarse frente a la opinión pública y tejer alianzas, la oposición lo usa como argumento de rechazo.
La Ley Hojarasca sigue sin definiciones claras. Indart indicó que algunos puntos generan resistencia interna, especialmente por la negativa de Sturzenegger a modificar aspectos clave. Zona Fría, que apunta a eliminar subsidios en distintas regiones, enfrenta dudas en distritos de la provincia de Buenos Aires y consejos deliberantes buscan alternativas para mantener beneficios. El Gobierno insiste con la eliminación del subsidio, pero las resistencias locales mantienen el tema en evaluación.
Acuerdos y aprobación asegurada
El único proyecto con vía libre es el nombramiento de jueces. El Poder Ejecutivo envió 25 propuestas nuevas para la designación de magistrados. El Congreso avanzará con el tratamiento de estos pliegos la próxima semana y el oficialismo confía en lograr los acuerdos necesarios.
La prioridad en este bloque recae en la reforma judicial limitada a los nombramientos. No se trata de una modificación del sistema, sino de la aprobación de las listas de jueces propuestas por el Ejecutivo. El trámite parlamentario incluye negociaciones puntuales pero, según Indart, existe consenso para que estas designaciones avancen sin mayores trabas.
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POLITICA
La presencia de Milei en Brasil genera expectativa en el bolsonarismo, pero podría favorecer a Lula

Por segunda vez desde que llegó al poder, el presidente Javier Milei partirá hoy hacia Brasil con una agenda ideológica que no incluye contactos con el gobierno de su colega Luiz Inácio Lula da Silva – la primera fue en julio del 2024.
Pero eso no significa que los asesores de Lula no estén observando de cerca el viaje del jefe de Estado argentino, que estará por menos de 24 horas a San Pablo para ser mañana una de las presencias ilustres en la Convención Nacional del Partido Liberal (PL), en la que se oficializará la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (a quien Milei planeaba visitar, pero fue impedido por la Justicia brasileña, que restringió las condiciones de su detención).
El apoyo de Milei a los Bolsonaro está naturalizado en Brasil. Pero hay límites que el presidente argentino no puede cruzar si quiere evitar un conflicto diplomático entre los dos países. Fuentes del Palacio de Planalto consultadas por La Nación fueron claras: “Cuando vemos a un adversario [en referencia a Milei] haciendo pavadas, observamos. Hay un delicado equilibrio entre quedarse en modo observación y reaccionar, pensando en nuestra base. Dependerá de Milei”.
Si Milei llegara a cruzar la línea trazada por el gobierno de Brasil, la reacción sería dura. Los límites ya fueron trazados en Brasilia: ataques personales a Lula o al sistema electoral brasileño, haciendo eco de declaraciones del candidato Bolsonaro.
Siguiendo los pasos de su padre, quien siendo presidente y en vísperas de disputar su reelección en 2022 criticó el sistema electoral de su país en una reunión con embajadores extranjeros – lo que le costó la condena de nunca más poder disputar elecciones -, Flávio Bolsonaro hizo exactamente lo mismo.
Por ahora no sufrió consecuencias.“Se me ocurren algunos temas con los cuales atacar a Milei, si llega a cruzar los límites tolerables. Se puede hablar de casos de corrupción en su gobierno, del aumento de la pobreza en Argentina, de su sumisión a los Estados Unidos de Trump”, especuló una fuente del gobierno de Lula.
Al presidente de Brasil le ha ido muy bien en sus embates con gobiernos extranjeros, sobre todo con el de Trump. Después del llamado tarifazo de los EEUU a Brasil, que empezó a mediados de 2025 y sigue teniendo nuevos capítulos, Lula levantó la bandera de la soberanía y con ella subió en las encuestas.
Flávio Bolsonaro, por el contrario, viene pagando el costo de su alineamiento con Trump. Para muchos brasileños, los Bolsonaro son los responsables de la ofensiva comercial de la Casa Blanca contra Brasil. El lobby realizado por el diputado Eduardo Bolsonaro, auto exiliado en Washington, tuvo un costo altísimo para la campaña de su hermano, y fue hábilmente capitalizado por la campaña de Lula.
El viaje de Milei a São Paulo es motivo de euforia en el mundo bolsonarista, pero no está claro hasta qué punto la presencia y el apoyo del presidente argentino le permitirán al candidato de la derecha y extrema derecha brasileña crecer más allá de la burbuja donde ya es favorito.
Fuentes de la campaña de Flávio Bolsonaro se refieren a Milei como ícono de la ola azul que está pintando el continente con la victoria de candidatos de derecha como el colombiano Abelardo De la Espriella. Para otros es el Mick Jagger de la derecha, una pieza central por lo que representa en América Latina.
“Su presencia suma muchísimo. Mucha gente está hablando de eso, preguntando. Milei es una gran figura. Nunca tuvimos un presidente extranjero en una convención partidaria. Para nosotros es un honor, un privilegio enorme”, dijo una de las fuentes consultadas.
Milei será una de las principales figuras de la convención, estará en el palco junto a Flávio Bolsonaro y, según algunas fuentes en San Pablo, podría llevar a Brasil símbolos de su campaña, como la motosierra.
Hay un guión escrito, en colaboración con asesores del presidente argentino, pero en San Pablo afirman que “con Milei nunca se sabe si el guion será respetado. Vamos a dejar que improvise todo lo que quiera”.
La euforia es generalizada. Para Flávio Bolsonaro, contar con el apoyo de Milei es crucial, y más en momentos de dificultades internas. La familia Bolsonaro viene de semanas con muchos conflictos, con ataques personales y públicos de Michelle Bolsonaro, esposa del expresidente, al candidato.
En paralelo, a Flávio le cuesta conseguir apoyos importantes de la derecha y de partidos del gran centro brasileño. Algunas encuestas muestran una caída importante del candidato; otras siguen proyectando una segunda vuelta muy peleada con Lula. Su desafío es el voto femenino y el de la derecha más moderada.
El viaje de Milei ocurre en un momento clave para los Bolsonaro y la gran incógnita es si el respaldo de un jefe de Estado extranjero puede ayudar al candidato de la derecha brasileña a mejorar su posicionamiento en sectores donde viene perdiendo votos.
“Internamente, la campaña de Flávio vive un momento que podríamos definir como de cacería. Esa cacería no viene del gobierno, viene de sectores de la derecha, donde se empezó a diseminar una percepción de que Flávio no ganará la elección, de que no es un buen candidato. De que él y sus familiares están muy preocupados por sus propios intereses y no por los intereses de un grupo político de derecha. Se piensa que la derecha quedó rehén del bolsonarismo. Por eso vemos movimientos de personas que ignoran o que rechazan la campaña”, explica Creomar de Souza, CEO y fundador de la consultora de riesgo y estrategia política Dharma.
Uno de los rechazos recibidos por Flávio recientemente fue el de la exministra de Agricultura del gobierno de su padre Tereza Cristina, que no aceptó la propuesta de ser candidata a vicepresidenta del hijo de Bolsonaro.
El interés de la senadora, muy querida en la derecha e incluso admirada por dirigentes de izquierda, es ser presidenta del Senado a partir de 2027. “Cosas como el rechazo de Tereza Cristina y la actitud de Tarcísio [de Freitas, gobernador de São Paulo, con quien Milei también se verá mañana], que dice apoyar a Flávio pero va construyendo su propio camino, aumentan la percepción de que Flávio llegará a la segunda vuelta pero no podrá derrotar a Lula”, dice el CEO de Dharma.
En este escenario, dice De Souza, “Flávio busca mostrar una agenda internacional y fortalecer su candidatura. Su campaña está buscando encontrar un eje, y en eso se enmarca su reciente viaje a los Estados Unidos y su encuentro con embajadores en Brasil. En ese sentido, la presencia de Milei se conecta poco con quien está fuera de la burbuja bolsonarista.
Pero es importante recordar que hay un proceso de crítica a la autoridad de Flávio frente a ese elector antisistema”. Milei, en el análisis de De Souza, suma poco al candidato bolsonarista fuera de su burbuja, pero puede ayudar ante los ataques que Flávio Bolsonaro está recibiendo dentro de la misma burbuja.
El consultor político Rafael Favetti tiene una visión similar. Para él, “es muy difícil que un elector, que sea pro o anti Flávio, cambie su voto por el apoyo contundente de Milei al candidato. El apoyo de Milei tiene efecto en la burbuja pro-Flávio, que ve a Milei como el tipo que sacó a Argentina del fondo del pozo, con un discurso libertario, y en la burbuja anti-Flávio, que acusa al candidato de la derecha brasileña de alinearse con un tipo que está generando más pobreza en Argentina. De un lado o del otro, es un discurso que va hacia las burbujas de electores”.
Flávio Bolsonaro dirá que Milei salvó a la Argentina del populismo y de la pobreza, y que él es la persona que hará lo mismo por Brasil. Eso no cambiará lo que los analistas en Brasil llaman el voto pendular, que es el voto del elector que ya optó por el PT, pero en 2018 votó por Bolsonaro. Milei no tiene el poder de mover ese péndulo. Su papel será intentar ayudar a Flávio Bolsonaro a ordenar la derecha brasileña y, dependiendo de lo que haga o diga, podría terminar favoreciendo a Lula.
Janaína Figueiredo,Conforme a
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