POLITICA
Narcojuez: el contador que compartían un magistrado federal y un jefe narco aceptó ser arrepentido y hundió a Bailaque

ROSARIO.– La audiencia en la que se define si el exjuez federal Marcelo Bailaque va a juicio oral por connivencia con el narcotráfico empezó con una bomba. Gabriel Mizzau, el contador que trabajaba para las empresas del narcotraficante Esteban Alvarado y que al mismo tiempo le manejaba las cuentas personales al magistrado que debía investigar al jefe criminal, aceptó una condena y se presentó como imputado colaborador.
Es el tercer arrepentido que hunde a Bailaque. Mizzau va a revelar, en teoría, cómo creció a nivel patrimonial el exmagistrado, que está actualmente detenido en su domicilio.
La novedad produjo conmoción dentro y fuera de la sala de la Cámara Federal de Rosario, donde el vocal Aníbal Pineda presidía el acto. El fiscal jefe de la Procuración de Narcotráfico, Diego Iglesias, reveló que Mizzau había suscripto horas antes un acuerdo pleno en el que reconoce su culpabilidad, con pena definida y a homologar más adelante, además de un convenio de colaboración como imputado en el marco del artículo 41 ter del Código Penal, que admite el aporte de información relevante a cambio de una reducción de la pena.
Esta causa se originó después de que revelara el 11 de junio de 2024 que Bailaque compartía contador con el jefe narco que debía investigar, y que, además, el hijo de Mizzau había ingresado a trabajar en el juzgado federal N°4, a cargo de este exmagistrado, que tenía a su cargo una pesquisa por lavado de dinero contra Alvarado. Esta revelación provocó que los fiscales empezaran a investigar a Bailaque.
“Mizzau aportó información de carácter patrimonial que nos permite avanzar en casos conexos. Reconoció los hechos y la calificación jurídica”, aseguró Iglesias. La audiencia de control de acusación contra Mizzau, en consecuencia, fue declarada abstracta: ya no tiene sentido discutir si hay mérito para ir a juicio cuando el propio acusado admitió su responsabilidad.
Mizzau estaba acusado de lavado de activos por haber prestado asesoramiento contable al entramado societario que montó Alvarado desde 2014 en adelante. Las empresas Logística Santino, Sagrado Corazón de María, Toia y Edra funcionaban como pantallas del narco. Con esas empresas legales, el jefe criminal pretendía blanquear su economía. Acumuló una fortuna a partir de que Bailaque, en la justicia federal, no lo investigaba. La primer condena contra Alvarado fue en el fuero provincial, luego de que los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery reseñaran toda la red de violencia y de distribución de droga que tenía montada Alvarado desde hacía más de una década.
Mizzau firmó los balances, gestionó habilitaciones municipales y nunca hizo reportes de operaciones sospechosas. Todo eso, mientras le llevaba al mismo tiempo las cuentas al juez que tenía en sus manos la causa contra Alvarado. En la nota publicada por en 2024, Bailaque reconoció que Mizzau era su contador, pero que desconocía que asesorara a la par al narcotraficante.
A partir de esa publicación, la situación de Bailaque comenzó a desmoronarse. El Consejo de la Magistratura, que ya había abierto un sumario disciplinario en abril de 2024, aceleró la investigación. En paralelo, los fiscales federales avanzaron con las imputaciones. En noviembre de ese año se formalizó la investigación penal. El 30 de abril de 2025, el juez de Garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz le dictó la prisión preventiva por 90 días, con la salvedad de que no podía hacerse efectiva mientras conservara los fueros.
Bailaque fue acusado de prevaricato, abuso de autoridad, allanamiento ilegal, falsedad ideológica de documento público, extorsión, recepción de dádivas y lavado de activos.
Acorralado, el exmagistrado presentó su renuncia en junio de 2025. El gobierno de Javier Milei la aceptó el 30 de ese mes. A partir del 1° de julio, Bailaque quedó detenido en su domicilio.
Mizzau no es el primero en quebrarse. Antes lo hizo Carlos Vaudagna, extitular de ARCA en Rosario, que en marzo de 2025 se presentó como arrepentido y admitió que en una cena en el quincho de Bailaque se había planificado el armado de una causa falsa contra el empresario Claudio Iglesias. El objetivo era extorsionarlo: Iglesias terminó pagando 140.000 de los 200.000 dólares que le exigían, en reuniones con el financista Fernando Whpei en las oficinas del Museo de la Democracia, en pleno centro de Rosario.
También Whpei, titular del Grupo Unión y otro de los amigos del exjuez, se plegó a la figura de colaborador. Sus revelaciones comprometen a Bailaque en el manejo irregular de los fondos de la Cooperativa de Estibadores de Puerto San Martín, donde el magistrado permitió el giro de más de mil millones de pesos hacia una mutual controlada por Whpei, en lugar de una entidad regulada por el Banco Central.
Con tres arrepentidos que declaran en su contra −Vaudagna, Whpei y ahora Mizzau−, el cerco sobre Bailaque se cierra. Los fiscales federales Diego Velasco, Juan Argibay Molina y Federico Reynares Solari presentaron en febrero de 2026 tres acusaciones formales y solicitaron una pena de 10 años de prisión, cinco de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos, cinco de inhabilitación absoluta y multas. En el escrito, que supera las 200 páginas, los representantes del Ministerio Público Fiscal calificaron las conductas atribuidas a Bailaque como “un supuesto paradigmático de corrupción estructural en el seno del Poder Judicial”.
El capítulo más grave de la acusación contra Bailaque se vincula con su actuación en la causa contra Alvarado. En 2013, la Policía de Seguridad Aeroportuaria presentó informes que señalaban al narco y a su socio Luis Medina, que fue asesinado en diciembre de ese año. El entonces fiscal Marcelo Di Giovanni pidió intervenciones telefónicas. Bailaque las rechazó o las demoró hasta once meses. Esa pasividad fue clave para que Alvarado consolidara su poder criminal. En esos nueve años en que la Justicia federal no avanzó contra él, Alvarado acumuló una fortuna, controló el negocio del narcotráfico en Rosario y dejó un tendal de asesinatos.
Recién en 2019, cuando Alvarado ya había sido detenido por fiscales del fuero provincial y su carrera criminal estaba en ruinas, Bailaque lo procesó. Fue condenado a prisión perpetua por la justicia provincial y a 15 años por el fuero federal.
La decisión de Mizzau de colaborar con la Justicia aporta, según indicaron los fiscales, información patrimonial que permite avanzar en causas conexas. El hombre que durante años operó en la zona gris donde convergían la justicia y el narcotráfico ahora habla. Lo que diga tiene el potencial de revelar ramificaciones que exceden la figura de Bailaque e iluminan un sistema de funcionamiento que contaminó durante años a la justicia federal de Rosario.
El juicio oral, que los fiscales esperaban que comenzara en el primer semestre de 2026, es ahora inminente. Bailaque sigue detenido en su domicilio. La causa que empezó con la revelación de un vínculo contable entre un juez y un narco terminó exponiendo una trama de corrupción judicial sin precedentes en la historia de Rosario.
11 de junio de 2024,Germán de los Santos,Rosario,Justicia Federal,Narcotráfico,Conforme a,Rosario,,Como Notre Dame y el Coliseo Romano. Aplican el mismo sistema de restauración que se usó en en Europa para un monumento del país: cuál es,,Todo un éxito. Furor por el menú patrio del papá de Mauro Icardi: cocinó junto a Wanda Nara y agotó stock en tiempo récord,,»Lo necesito, trabajo mucho». Un intendente de Santa Fe se pidió licencia para ir al Mundial
POLITICA
Jorge Macri respaldó un posible acuerdo entre el PRO y LLA: “No podemos permitir que el kirchnerismo vuelva”

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, volvió a respaldar la posibilidad de un acuerdo político entre el PRO y La Libertad Avanza para las próximas elecciones, aunque aclaró que cualquier definición dependerá de lo que resuelva el partido a nivel nacional. “Yo estoy en el PRO y las decisiones que tomemos las vamos a tomar como partido”, afirmó durante una entrevista en ¿La Ves?, por TN.
En esa línea, sostuvo que existen coincidencias con el oficialismo nacional, principalmente en la necesidad de evitar un regreso del kirchnerismo al poder. “Lo que tenemos en común con La Libertad Avanza es que no podemos permitir que el kirchnerismo vuelva”, aseguró. Y agregó: “Si nosotros vamos a un acuerdo con LLA, va a ser porque el partido a nivel nacional tomó esa decisión”.
El mandatario porteño también buscó desactivar las versiones sobre un enfrentamiento con el expresidente Mauricio Macri. “No hay pelea con Mauricio”, remarcó, al tiempo que reivindicó la gestión del PRO en los distritos donde gobierna. “Donde gestiona el PRO se está mejor y queremos seguir haciendo eso”, sostuvo.
Además, Jorge Macri planteó que el escenario político requiere priorizar los objetivos comunes por encima de las diferencias. “Es tan grande lo que tenemos que defender en el país que no me quiero detener en las formas”, expresó con relación a los modos del presidente Javier Milei. En ese sentido, advirtió que “el desafío es defender un estilo de vida que está en riesgo por el populismo y el kirchnerismo”.
Leé también: En medio de la pelea por la Ciudad, La Libertad Avanza cuestionó al PRO y le pidió que “sea consecuente y acompañe en el Congreso”
La gestión porteña, el kirchnerismo y la ley anti trapitos
Jorge Macri también defendió la gestión de la Ciudad y apuntó contra el kirchnerismo, al que acusó de intentar obstaculizar la administración porteña. “El kirchnerismo quiere romper la gestión”, afirmó, y remarcó que “no hay posibilidad de desarrollo y libertad sin que la ley se cumpla”.
En ese marco, destacó la aprobación de la ley que endurece las sanciones contra los trapitos y agradeció el respaldo de sectores de la oposición para avanzar con la iniciativa. “Quiero agradecerle a Pilar Ramírez porque con su voto y otros logramos tener una ley anti trapitos”, señaló en un guiño a la presidenta de LLA en CABA.
El jefe de Gobierno también hizo referencia al contexto económico y al funcionamiento de la administración porteña. “La gente está tensa, haciendo un esfuerzo descomunal”, sostuvo, y aseguró que la Ciudad mantiene “la estructura administrativa más chica de los últimos 15 años”, como parte de la política de reducción del gasto público.
Jorge Macri, La Libertad Avanza, PRO
POLITICA
El vicerrector de la UBA desmintió los dichos del vocero presidencial sobre la cantidad de extranjeros en universidades públicas

Adrián Ravier, vocero presidencial, sostuvo durante la conferencia de prensa de este martes 28 de julio que el 39% de los alumnos regulares de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) son extranjeros. La afirmación no tardó en ser rebatida desde la propia institución. Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA, salió a contradecir ese número.
Según informó Yacobitti en su cuenta de X, en 2026 los extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria representan apenas el 6,1% de los ingresantes a Medicina, y el 2,5% del total de los más de 70.000 nuevos estudiantes que ingresaron a la universidad este año.
Ravier atribuyó el dato cuestionado al subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación, Alejandro Álvarez, y presentó un cuadro que también consignaba que el 51% de los alumnos regulares de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) son extranjeros. Lo hizo luego de que la afirmación fuera cuestionada en la conferencia de prensa por el cronista de El Destape, quien abrió el debate al consultar sobre el tema.
Yacobitti respondió que esas cifras son “erróneas” y que el debate público merece sostenerse sobre información precisa. Desde la UBA ofrecieron reunirse con el Gobierno para contrastar los registros.
Las diferencias entre ambas series de datos podrían responder, en parte, a qué universo mide cada uno. Yacobitti precisó que sus cifras corresponden a ingresantes de 2026 con residencia temporal, transitoria o precaria, mientras que los datos oficiales que compartió Ravier hacen referencia a alumnos regulares —una categoría que incluye a quienes ya llevan años cursando.
Ni la UBA ni el Gobierno aclararon públicamente cuál es información que surge de registros comparables.
El vicerrector también desglosó la presencia de extranjeros en otras facultades: 4,1% en Odontología, 2,7% en Ingeniería y menos del 2% en el resto de las unidades académicas. Agregó que desde 2022 la UBA exige a los aspirantes provenientes de países no hispanohablantes la acreditación del nivel C1 de español, tanto en comprensión como en producción oral y escrita, un dominio del idioma prácticamente equivalente al de un hablante nativo.
La disputa no se limita a una diferencia estadística: expone una tensión más profunda entre el Ejecutivo y las universidades nacionales en torno a una política que el Gobierno impulsa desde 2025 y que las casas de estudio se niegan a implementar: el cobro de aranceles a los alumnos que no posean la ciudadanía argentina.

En efecto, la polémica se enmarca en un debate más amplio sobre el DNU 366/2025, firmado por el presidente Javier Milei, que habilitó a las universidades nacionales a cobrar aranceles a los alumnos extranjeros. Álvarez había recordado en su cuenta de X que la norma sigue vigente y que los rectores están “legalmente autorizados desde el día 28/5/2025” para aplicar el cobro. No obstante, a finales de junio la Cámara Nacional Electoral anuló parte del decreto al declarar inconstitucional el artículo que transfería a la Dirección Nacional de Migraciones la potestad de otorgar la ciudadanía argentina, competencia que históricamente ejercieron los jueces federales.
Alrededor del subsecretario sostienen que solo ese punto está bajo disputa judicial y que la posibilidad de cobro a extranjeros permanece intacto. Los rectores, en cambio, consideran que el decreto modifica dos leyes vigentes —la de Educación y la de Migración— y que cualquier impugnación ante la Justicia prosperaría, dado que un DNU no puede situarse por encima de una ley. Ninguna universidad nacional ha implementado el arancel hasta la fecha.
En las últimas semanas el debate se reeditó con la presentación del diputado bonaerense, Agustín Romo, para establecer por ley en la provincia de Buenos Aires el cobro de aranceles por los servicios de educación y salud a las personas nacidas en otros países.
Adrián Ravier,Emiliano Yacobitti,UBA,vocero presidencial
POLITICA
El Gobierno autorizó la extradición a Turquía del jefe mafioso que denuncia vínculos entre el crimen organizado y el entorno de Erdoğan

El Gobierno autorizó la extradición de un jefe mafioso turco que durante los últimos seis años buscó evitar que lo devolvieran a su país, donde afirma que podría ser torturado o asesinado por revelar los presuntos vínculos entre organizaciones del crimen organizado, sectores de inteligencia y personas del entorno del presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan.
Detenido en la Argentina desde 2020, Serkan Kurtulus solicitó permanecer en el país como refugiado político, petición que le fue denegada, por lo que, una vez agotadas todas las instancias judiciales, la decisión quedó en manos del Poder Ejecutivo. Tras la firma de la resolución correspondiente, la Cancillería dispuso su entrega a Turquía, y las oficinas de Interpol en Buenos Aires y Estambul comenzaron a coordinar los detalles del traslado.
La administración del presidente Javier Milei decidió así que Kurtulus será enviado a Turquía, que lo requería como supuesto cabecilla de una organización acusada de homicidio, extorsión, secuestro y tráfico de armas, entre otros delitos registrados durante las últimas décadas.
Alojado en un pabellón de máxima seguridad de la cárcel federal de Ezeiza, Kurtulus fracasó en sus últimos intentos por evitar o demorar su envío, mientras que el gobierno de Erdoğan, que incluso designó un funcionario para seguir de cerca en la Argentina la evolución del expediente, aguardaba la decisión de la Casa Rosada para enviar una comisión oficial encargada de trasladarlo a Ankara.
La decisión del Gobierno argentino adquiere una dimensión adicional por las denuncias formuladas por Kurtulus desde la cárcel. Según sostiene su defensa, el detenido se convirtió en un “arrepentido” dispuesto a aportar información sobre la presunta relación entre organizaciones mafiosas, sectores de inteligencia y dirigentes políticos turcos. Esa condición es la que, según afirma, lo expondría a un riesgo extremo si regresa a Turquía.
En ese contexto, una de las voces que más reclamó que la Argentina le concediera asilo político a Kurtulus fue un periodista que figuraba entre los objetivos de la organización criminal que integraba el detenido. Se trata de Can Dündar, exdirector del principal diario de Turquía, Cumhuriyet, condenado en ausencia a 27 años de prisión por la Justicia turca tras revelar el envío clandestino de armas por parte de los servicios de inteligencia de ese país hacia Siria.
“Ante la insistente presión del gobierno turco para lograr su extradición, las autoridades argentinas están a punto de enviar a Kurtulus de vuelta a Turquía. Como cabe imaginar, eso supondría para él la tortura e incluso la muerte”, aseveró Dündar en diálogo con desde su exilio en Berlín, donde se convirtió en uno de los mayores críticos del régimen de Erdoğan.
“Resulta curioso que yo ahora esté intentando salvar la vida de quien podría ser mi asesino; pero se trata de un denunciante de gran importancia, cuyos conocimientos y archivos podrían ayudar a esclarecer muchos rincones oscuros de la historia de Turquía”, remarcó Dündar.
Según investigaciones judiciales desarrolladas en Turquía y testimonios posteriores, Kurtulus integró una organización criminal vinculada con atentados y asesinatos por encargo contra opositores, periodistas y empresarios. Y tras su detención en la Argentina, el criminal decidió revelar información sobre el funcionamiento interno de la organización que complica a Erdoğan y su círculo íntimo.
Las advertencias formuladas por Kurtulus y por el periodista Can Dündar encontraron eco en organismos internacionales que denuncian la situación institucional de Turquía desde hace años. Entre otros motivos, por el deterioro del Estado de Derecho, la persecución de opositores y periodistas, y el incumplimiento de fallos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
En ese sentido, Human Rights Watch, Amnistía Internacional y el Consejo de Europa, entre otros organismos, han denunciado reiteradamente detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas y persecución judicial contra periodistas, dirigentes opositores y magistrados en Turquía. Sobre esa base, la defensa de Kurtulus sostiene que las garantías diplomáticas que pueda ofrecer Ankara resultan insuficientes para asegurar su integridad física, una postura que también expresó públicamente Dündar.
Antecedente
Kurtulus siguió, sin embargo, los pasos en la Argentina del exguerrillero chileno Galvarino Apablaza, otro caso en el que el debate giró en torno a la tensión entre un pedido de extradición y el eventual riesgo de persecución política en el país requirente. Apablaza recibió el asilo político en 2010, condición que el entonces presidente Mauricio Macri revocó en 2016, mientras que Milei firmó el decreto para su extradición en marzo de este año.
El recorrido de Kurtulus incluye una notificación roja de Interpol —el mecanismo mediante el cual ese organismo solicita a los países miembros la localización y detención provisoria de una persona requerida por la Justicia de otro Estado— por crímenes cometidos entre 2016 y 2017 y una detención en Puerto Madero en 2020, después de haber ingresado a la Argentina con documentación falsa, junto a su lugarteniente, Líder Camgoz. Ambos terminaron enfrentados durante su permanencia en prisión.
Durante las últimas semanas, en tanto, el abogado de Kurtulus en la Argentina, Héctor Trajtemberg, intentó abrir un resquicio que le permitiera evitar la entrega de su defendido a Turquía. Presentó nuevas incidencias procesales, aunque el expediente principal ya quedó firme tras el rechazo de todas las apelaciones judiciales ordinarias y extraordinarias.
El fallo que la Corte Suprema dictó en 2023 llegó con una pauta explícita. Confirmó que la extradición era procedente, pero exhortó a Turquía a garantizar la integridad física de Kurtulus. En su resolución, los jueces Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda sostuvieron: “Esta Corte entiende pertinente exhortar al país requirente para que se comprometa a garantizar que la entrega y permanencia” de Kurtulus “se llevará a cabo en condiciones que salvaguarden su integridad”.
Esa exhortación constituye una garantía meramente formal, según la defensa de Kurtulus, al igual que para Dündar y organizaciones internacionales como Human Rights Watch. Se apoyan en que, según el Consejo de Europa, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y diversas organizaciones de derechos humanos, el gobierno de Erdoğan ha incumplido en reiteradas oportunidades resoluciones judiciales que ordenaban la liberación de periodistas, jueces y dirigentes opositores, mientras continúan acumulándose denuncias sobre desapariciones forzadas, torturas y persecuciones políticas en Turquía.
Con las instancias judiciales agotadas y la autorización del Poder Ejecutivo ya concedida, el expediente ingresó ahora en su etapa final. La ejecución de la extradición quedó en manos de la Cancillería, Interpol y las autoridades de ambos países, que deberán coordinar la fecha, el operativo de seguridad y el traslado de Kurtulus hacia Ankara.
Hugo Alconada Mon,Turquía,Conforme a
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