DEPORTE
Perdió la pelea de su vida, pero conquistó Las Vegas con un gesto que se hizo viral: la historia de amor que nació en un merendero

Francisco Bebu Verón y Chuly Gómez se conocen desde los 12 años en José León Suárez, en la zona limítrofe entre el barrio 9 de Julio y Lanzone, en el conurbano bonaerense. Crecieron en el mismo mundo, con los mismos códigos, y durante años no fueron más que conocidos. La noche del sábado 22 de agosto de 2026, en el T-Mobile Arena de Las Vegas, ese vínculo llegó a un punto que ninguno de los dos hubiera imaginado en su infancia: Verón se arrodilló ante Gómez debajo del ring y le pidió matrimonio, minutos después de bajar del cuadrilátero tras una de las peleas más exigentes de su carrera. El momento se volvió viral y fue destacado en todo el mundo. Detrás hay una hermosa historia de amor, sacrificios y un destacado gesto social con los más necesitados.
El boxeo fue el hilo que los unió. Gómez empezó a practicar el deporte en 2018 y comenzó a cruzarse con frecuencia con Verón, quien ya integraba la selección argentina. Vivían a pocas cuadras, por lo que compartían el mismo grupo, los mismos gimnasios, los mismos espacios. “Siempre que nos veían nos decían ‘ustedes dos van a terminar juntos’, pero no pasaba absolutamente nada”, recordó ella en diálogo con Infobae. El 5 de diciembre próximo cumplen seis años de novios. Hace tres, conviven en el barrio donde crecieron.
Pero fue la pandemia la que terminó de acercarlos, y el escenario fue un merendero que Gómez había creado en el barrio, conocido como “Los Chulitos”. La iniciativa nació ante la emergencia alimentaria que atravesaban las familias del sector.
“Era una situación muy complicada y acá la gente padecía hambre. Con las redes recaudábamos fondos en efectivo y alimentos. Nunca contamos con la ayuda política, por eso cuando esto creció tanto no pudimos sostenerlo”, describió Gómez.

Cuando los gimnasios cerraron, Gómez empezó a entrenar en la casa de Verón, con quien compartían el mismo grupo de amigos. “No dábamos abasto por la cantidad de familias y chicos —había algunas de hasta 9 hijos—. Muchas veces pusimos de nuestro bolsillo, pero lamentablemente tuvimos que cerrarlo”, recordó. La madre de Gómez, Carolina, fue la mano derecha de la iniciativa: “A mi mamá le gusta ayudar. No pedimos nada, sino acompañar al vecino, que se sienta cómodo, que pueda comer”, dijo.
El barrio los conoce por eso. El merendero también derivó en el asesoramiento de los jóvenes de la zona y la inscripción en diferentes carreras universitarias.

La historia de Verón dentro del boxeo tiene raíces familiares profundas. Su padre, Frankie Verón, oriundo de Alvear, Corrientes, tuvo a Carlos Monzón como mentor antes de que un accidente truncara su carrera como púgil. Lejos de abandonar el deporte, Frankie construyó un gimnasio artesanal en José León Suárez y canalizó su experiencia hacia sus hijos. Seis de sus siete hijos tuvieron trayectorias destacadas arriba del ring. “El boxeo, más que un oficio, en mi casa se vive con pasión”, declaró en una entrevista con Infobae. “Lo que no pude continuar en el ring, lo vi en mis hijos”, agregó.
Bajo esa herencia, Bebu construyó su propio camino. Antes de convertirse en profesional, representó a Argentina en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en la categoría de hasta 75 kilogramos. Atravesó ese ciclo olímpico mientras alternaba los entrenamientos con turnos en un almacén del barrio, viajes como remisero y cursadas en la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR), donde estudia el profesorado de Educación Física. “Me traje los apuntes a Estados Unidos porque en mis tiempos libres aprovecho para estudiar. En vez de estar con el celular o en las redes sociales, prefiero leer”, contó el boxeador a este medio en una entrevista previa a la velada de Las Vegas.
Gómez acompañó ese ritmo desde adentro, con una agenda propia igual de exigente. Fue ella quien inscribió a Verón en la UNAHUR. Hoy lleva dos carreras universitarias en simultáneo: la tecnicatura en Marketing Digital y Comercio Electrónico en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y la licenciatura en Gestión Empresarial en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), además de trabajar.

También tuvo su propio paso por el boxeo competitivo: llegó a guantear con Marcela La Tigresa Acuña, Yésica Tuti Bopp y Erica La Pantera Farías, tres de las figuras más destacadas del circuito femenino argentino. Condicionantes económicos y sociales la llevaron a tomar otra decisión. “Tuve oportunidades, pero circunstancias económicas y sociales me frenaron. Tomé la decisión de decir hasta acá llego, pero tengo otro camino”, explicó. Admite que el deporte sigue siendo su lugar de paz y que a veces le dan ganas de volver a competir.
La convivencia entre los dos no es la de una pareja que se ve poco. Es una vida construida con los mismos valores: disciplina, estudio, trabajo, proyectos compartidos y también individuales. “Nos vemos a la noche nomás. Jamás me puso un freno en algo y yo jamás lo hice en su deporte”, describió Gómez. Verón, por su parte, reconoció en una entrevista anterior a la velada que en algún momento de su carrera sufrió la presión del ring, pero que su mirada cambió: “En un momento sentía que no lo disfrutaba y lo manejaba muy serio. Después empecé a entender que si llegué a esto fue por diversión y porque me gusta pelear. Primero busco divertirme y después el trabajo en serio”.

La noche del 22 de agosto en Las Vegas fue la primera vez que Gómez estuvo presente en una pelea de Verón fuera del país. La estadía implicó semanas de concentración con la misma rutina que llevan en casa. “La concentración que tenemos afuera es la misma que hacemos acá en casa, es nuestra vida cotidiana”, afirmó.
Verón afrontó diez asaltos ante el cubano Yoenli El Diablo Hernández, campeón olímpico en París 2024 y favorito 14 a 1 en las apuestas, con ventajas físicas notorias: mayor estatura, mayor alcance y un peso estimado cercano a los 80 kilos al momento del combate, muy por encima del límite de 72,574 kilos (160 libras) de la categoría peso mediano. El argentino llevó al invicto al límite —en el quinto o sexto round, un gancho de izquierda hizo retroceder y trastabillar al cubano— pero las tarjetas de los jueces fueron 95-95, 98-92 y 99-91 a favor de Hernández, con abucheo inmediato del público del T-Mobile Arena.
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El polémico fallo que le robó la noche al argentino “Bebu” Verón ante Yoenli Hernández en Las Vegas: “Acá está pasando algo”.
Fue en ese contexto, con el fallo todavía fresco, que Verón eligió el momento para la propuesta. Su idea original era pedirle matrimonio arriba del ring, pero Gómez siempre se había negado a subir al cuadrilátero por las cámaras. “Le iba tirando: ‘che, amor, tenés que subir’, y me decía que no”, reconoció el boxeador. La propuesta terminó debajo del ring, frente a su padre Frankie y su mánager Jony Quintana. “Desde antes le quería proponer. El día que me fuera a Estados Unidos, porque fue la primera vez, quería que fuera un momento especial. Aproveché la ocasión”, explicó Verón.

Gómez no lo vio venir. “Me senté en el vestuario y quedé totalmente bloqueada, no porque no quiera, sino porque no entendía lo que estaba pasando”, contó. Horas después compartió imágenes del momento en su cuenta de Instagram con un mensaje que se viralizó: “Pasamos tantas pero tantas cosas, que jamás me hubiera imaginado esto”.
Su respuesta a la propuesta quedó plasmada en la misma publicación: “Sí quiero todo con vos, sí quiero una vida con vos, sí quiero quedarme todos los días al lado tuyo”. Cerró con una frase que sintetizó la noche desde su perspectiva: “Te amo, estoy orgullosa de vos, sos un guerrero y mi marido, obvio 💍”. Verón respondió en la misma red: “Quiero toda una vida a tu lado y por eso decido dar este gran paso”.

Con el resultado oficial, Verón quedó con un registro de 17 victorias, 2 derrotas y 1 empate, con 10 nocauts. “No me llevé la victoria, pero llevé mucho más que eso, que es el cariño de toda la gente. Espero que me vuelvan a abrir la puerta acá en PBC en Las Vegas”, afirmó el boxeador.
El sueño que Bebu y Chuly comparten de cara al futuro tiene forma concreta: una cadena de gimnasios que combine musculación, pilates y boxeo. Gómez ya entrena musculación hace dos años y planea capacitarse para la gestión del emprendimiento. Y por qué no, retomar el rol social que tanto alimenta su alma y ayuda a los vecinos del barrio. El sueño de Verón se acerca cada vez más. El gran papel mostrado arriba del ring en Las Vegas con seguridad le dará una nueva oportunidad que no dejará pasar. Como este acto de amor con su pareja que recordarán toda la vida.
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DEPORTE
Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria

Cuando un atleta cruza la línea de llegada o un futbolista celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática: brazos en alto, pecho abierto, columna erguida.
Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el deporte de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés L’Équipe.
La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a emociones positivas de alta intensidad: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar una amenaza si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por L’Équipe.
La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el deporte de competición, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.
El debate entre origen innato y aprendizaje social

Un trabajo publicado en 2008 por Jessica Tracy y David Matsumoto argumentó que, si personas no videntes de nacimiento adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter innato. Caillies rechaza esa lectura: “Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.
La especialista fundamenta su posición en la teoría de la cognición corporizada, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.
Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.
La comparación con los chimpancés y sus límites
Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un origen evolutivo compartido. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar dominancia o un cambio de jerarquía dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.
“Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.
La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.
El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.
Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas
La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.
Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.
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DEPORTE
Julián Álvarez quedó afuera de los convocados del Atlético de Madrid: los motivos

Julián Álvarez quedó fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido de este domingo ante la Real Sociedad, correspondiente a la quinta fecha de la Liga de España, tras sufrir una sobrecarga muscular que lo obligó a abandonar el entrenamiento del sábado antes de su conclusión.
“Julián no viaja a San Sebastián por una sobrecarga muscular por la que se retiró en la sesión de entrenamiento de ayer. Realizadas las pruebas pertinentes, los servicios médicos han descartado su presencia en el partido de hoy”, comunicó el club rojiblanco en la mañana del domingo, instantes antes de que la delegación partiera hacia el norte de España.
El delantero argentino de 26 años sintió las molestias en el tramo final de la práctica del sábado. Por precaución, el cuerpo técnico y los servicios médicos del club resolvieron no arriesgar su viaje a San Sebastián, donde por la noche se disputará el encuentro. Álvarez no es la única baja: Pablo Barrios y Alexander Sorloth también quedaron descartados por sendas lesiones musculares.
Simeone viaja con 23 jugadores y tres argentinos en la lista
Sin los tres lesionados, el entrenador Diego Simeone parte hacia Anoeta con 23 futbolistas, todos los disponibles del primer equipo más el defensor Jorge Domínguez y el mediocampista Jorge Castillo, ambos con ficha de las categorías inferiores. Entre los convocados figuran tres argentinos: el arquero Juan Musso, el defensor Cristian Romero y el extremo Giuliano Simeone. El puesto de Álvarez en el once inicial será cubierto previsiblemente por el canadiense Jonathan David, su recambio natural en la delantera, aunque Simeone también podría optar por el tridente conformado por Kang-in Lee, Álex Baena y Ademola Lookman, combinación que utilizó en el arranque de la temporada.
La sobrecarga pone en duda su participación en la ventana de amistosos de la Selección Argentina
Más allá del impacto inmediato en el conjunto colchonero, la situación genera inquietud de cara a la próxima ventana internacional. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, la selección argentina disputará sus primeros amistosos tras el Mundial 2026, con entre dos y tres partidos previstos cuyos rivales aún no se han confirmado oficialmente (Bolivia, Burkina Faso y Benín asoman como los posibles contrincantes).
Al tratarse de una sobrecarga y no de una lesión de mayor entidad, la evolución de Álvarez será determinante. El atacante había disputado el miércoles ante el Liverpool su primer partido como titular y completo en la temporada, por lo que el cuerpo médico actuará con cautela. Si no llega en condiciones para el próximo partido del Atlético en casa ante Osasuna, el objetivo sería tenerlo a punto para el clásico frente al Real Madrid, programado el siguiente domingo en el estadio Metropolitano, duelo en el que Barrios y Sorloth también son duda.
Este contratiempo se da luego de un período de transferencias agitado para la Araña, quien recibió múltiples sondeos (del PSG y el Arsenal, por citar dos de los interesados), pero su foco estuvo puesto en el posible salto al Barcelona. No obstante, el Colchonero no quiso negociar con la dirigencia blaugrana, en un duelo mediático que dejó en el medio al jugador, que fue abucheado por el público en su primer duelo de la temporada, cuando ingresó en el empate ante el Villarreal.
Cuando se había confirmado su continuidad y buscaba demostrar su compromiso pese al affaire del mercado de pases, Álvarez sufrió esta lesión, que pone en pausa su participación en el elenco que dirige Diego Simeone.
DEPORTE
El rapto de furia de Sabalenka tras perder la final del US Open: una raqueta destruida y un amenazante mensaje a la cámara

Aryna Sabalenka destrozó su raqueta contra el suelo en el Arthur Ashe Stadium, con los ojos llorosos y la mirada perdida, apenas segundos después de que Elena Rybakina sellara el título del US Open con un 6-4, 5-7 y 6-2 que le costó 2 horas y 21 minutos. La bielorrusa, bicampeona defensora, no encontró la manera de disimular una frustración que ya había mostrado en otros escenarios, y esta vez lo hizo frente a las cámaras y a las miles de personas que colmaban las tribunas del estadio más grande del tenis mundial.
El saludo en la red fue breve, casi protocolario. En cuanto Sabalenka llegó a su banco, tomó la raqueta y la reventó contra el suelo sin dudarlo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y despertó la memoria colectiva de los aficionados, que recordaron aquel episodio de 2023 cuando, tras caer ante Coco Gauff también en la final de Nueva York, las cámaras la captaron descargando su bronca en los pasillos del recinto. La historia, en más de un sentido, se repitió.
La reacción que lo dice todo
La secuencia no terminó ahí. Mientras el equipo organizador montaba el escenario para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a registrar el estado emocional de la bielorrusa. Ella, visiblemente afectada y con los ojos húmedos, hizo un ademán con la mano para que dejaran de filmarla y vociferó “fuck off” (“vete a la mierda”). No era enojo hacia el público ni hacia su rival: era el gesto de alguien que necesita un momento de intimidad que el deporte de élite pocas veces concede.
La propia Sabalenka, ya en el acto de premiación, intentó poner palabras a lo que sentía: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, dijo. Una frase que mezcla el apego que siente por Flushing Meadows y la resignación de quien sabe que el margen fue mínimo, aunque el marcador no lo refleje del todo.
La derrota tiene una dimensión extra que pesa más allá del trofeo. Sabalenka buscaba convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en ganar tres ediciones consecutivas del US Open. Además, cayó precisamente ante la única rival que podía arrebatarle también el número uno del mundo: Rybakina llegó al partido ya como nueva líder del ranking WTA, un ascenso que completó con el título en la mano. Las 99 semanas de Sabalenka en lo más alto del circuito llegaron a su fin en el peor momento posible.
Rybakina frenó una racha de 19 victorias seguidas en Flushing Meadows
Del otro lado de la red, la kazaja construyó su victoria sin necesitar su mejor versión. Rybakina concretó tres de las 12 oportunidades de quiebre que generó, suficientes para inclinar la balanza a su favor. Su primera bola de servicio no estuvo a la altura habitual —pese a ser la líder en aces del circuito—, pero su juego de devolución fue constante e implacable, capaz de neutralizar la potencia de Sabalenka en los intercambios largos.
Con este título, Rybakina alcanzó su tercer Grand Slam —Wimbledon 2022, Abierto de Australia 2026 y ahora el US Open— y cortó la racha de 19 victorias consecutivas que Sabalenka acumulaba en Flushing Meadows desde aquella final perdida frente a Gauff. También igualó a la propia Sabalenka y a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino. El cheque que se llevó fue de 5,5 millones de dólares, el mayor en la historia de un Grand Slam.
En la ceremonia, Rybakina tuvo palabras para su rival que resumieron el nivel del enfrentamiento: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble. No encuentro las palabras ahora mismo, lo siento”, declaró la nueva número uno.
“Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”, se justificó la bielorrusa.
Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Sabalenka, mientras tanto, tendrá que esperar hasta el año que viene para intentar recuperar lo que perdió este sábado en Nueva York.
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