POLITICA
Periodismo sin humor y sin crítica, ¿la utopía libertaria?

El director general de la Fundación Libertad y Progreso, Agustín Etchebarne, ha hecho una dura crítica a los dos principales columnistas de humor político de la prensa argentina: Carlos Roberts, de , y Alejandro Borensztein, de Clarín. Los acusó por vía digital de “ridiculizar de la manera más insidiosa posible” al presidente de la Nación. Como era de esperar, Milei reposteó el comentario de Etchebarne en el habitual estilo de las redes sociales de tomala vos, dámela a mí.
Nunca pensé que iba a llegar el día en que debería discrepar de forma abierta con quien conduce una institución a la que todavía considero quintaesencia del liberalismo argentino y ha hablado, corresponde admitirlo, en ejercicio de sus derechos constitucionales. En términos más generales, el señor Etchebarne se ha permitido observar un estado de gran decadencia en el periodismo, atreviéndose a inferir que “también han decaído diarios otrora prestigiosos como El País de España”.
¿Qué quiso decir, señor Etchebarne? Se ha convertido en moda desdeñar al periodismo tradicional que asegura aún los más altos estándares de confiabilidad y echar fuego a la caldera de las redes, de manera que resulta una incongruencia poner al mismo tiempo el grito en el cielo por lo que publiquen diarios que poco o casi nada cuentan para sus detractores.
Una cosa o la otra, pero sepa, entretanto, que entre los lectores en la suma de la versión en papel y de las más diversas plataformas digitales esa prensa denostada cuenta con más lectores de los que nunca tuvo en el pasado.
No sé hacia dónde se ha dirigido en rigor su razonamiento. Pero por las dudas me anticipo a decir, por haber sido por muchos años columnista político de , que no recuerdo época alguna en que este diario haya contado con un núcleo más numeroso, y de mayor enjundia periodística, que el de quienes escriben hoy regularmente en sus páginas sobre la actualidad nacional. Incluyo, en su festejado renglón específico, a Carlos Roberts. Logran un nivel que enorgullecería a cualquier diario de relevancia mundial.
Nunca pensé que iba a llegar el día en que debería discrepar de forma abierta con quien conduce una institución a la que todavía considero quintaesencia del liberalismo argentino
Se imaginará el señor Etchebarne el enorme aprecio intelectual que por igual conservo por los comentarios que Mariano Grondona escribió para sobre política nacional entre 1958 y 1961; sobre política internacional entre 1987 y 1996 y, una vez más, en estas dos últimas oportunidades a mi requerimiento con la autorización del diario, para que analizara temas de política interna argentina, entre 1996 y el 17 de diciembre de 2015.
Ese jueves llegó a su término la extraordinaria performance de Mariano en estas páginas con un artículo sobre La pasión del fútbol, justamente porque 15.000 hinchas de River habían viajado a Tokio para acompañar a su equipo en un partido decisivo.
En lugar de solidarizarse con el periodismo por los ataques furibundos del Presidente a la prensa, usted, señor Etchebarne, los mediatiza en su significado, ponderando la circunstancia de que ningún periodista haya ido a prisión. Vaya la gracia. Seguramente también ha de tranquilizarlo que nadie de entre nuestras filas haya recibido un balazo en la nuca, ¿no es cierto?
Usted ha de saber de qué modo la insistencia en la violencia verbal, en particular cuando deviene de lo más alto del poder, puede terminar en un fenómeno atroz aprovechado por algún provocador. Quiero enfatizar: aprovechado por terceras partes en el terreno de los hechos, que no sería la primera vez que ocurriera.
La Fundación Libertad y Progreso se gestó hace unos quince años sobre la base de la convergencia de tres nucleamientos: por Ciudadanos por el Cambio, que justamente orientaba el señor Etchebarne; por un grupo de gente vinculada con la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (Eseade), y por el Centro de Estudios del Futuro Argentino, en el que actuaban personalidades del prestigio intacto del doctor Manuel Solanet.
Hoy, el consejo de asesores es presidido por el doctor Alberto Benegas Lynch (padre), que para mí es el hijo, pues fui amigo de su padre, Alberto Benegas Lynch, fallecido hace tiempo, con lo cual la fila vendría a correrse, y Bertie, el diputado, sería nieto, más que propiamente hijo, por lo menos a mis ojos.
Estamos hablando de gente muy próxima, intelectual y afectivamente, al presidente Milei. Hace algo más de diez años, el gran constitucionalista Gregorio Badeni, “Goyo”, me preguntó en pasillos de la academia nacional que integrábamos como miembros de número si contaba con mi firma para avalar con otras tres más, según lo requerido por los estatutos, la incorporación de Benegas Lynch (padre, quiero decir, hijo).
-Desde luego -contesté-. No solo por el respeto que le tengo, sino porque aprovecharíamos para llenar un nicho vacío en la Academia.
“Goyo” agradeció y forzó la media sonrisa de quien no entiende algo de lo que se ha dicho:
-¿De qué nicho vacío hablás? -preguntó, dando por descontado de que había un sobrado número de académicos de orientación liberal en la Academia, entre quienes nos incluía.
-Quise decir que no hay aquí nadie por el anarco liberalismo -contesté, mitad en broma y mitad en serio, desviando mi pensamiento, vaya a saberse por qué, a la figura egregia de Diego Abad de Santillán, que había sido alto funcionario de la Generalitat de Cataluña en la Guerra Civil Española y aquí reconstruyó más tarde su notable vida intelectual. Miembro de la Federación Anarquista Ibérica -la temible FAI- que terminó hecho un liberal resuelto y escribiendo un tratado enciclopédico sobre la Argentina, tan ortodoxo en su liberalismo como algunos colaboradores en los años sesenta y setenta de nuestro colega La Prensa, que habían pasado antes por el anarquismo vernáculo.
Aquella iniciativa de Badeni no prosperó al final, y ambos lo lamentamos. No imaginé entonces que algún día vendría a mi memoria lo que habiendo sido una boutade se ha convertido en un asunto de interés público, y a tener de verdad en cuenta con la llegada de La Libertad Avanza al poder: la mixtura entre los liberales puros y los anarco libertarios, señalados así por una corriente de politólogos como liberales que en su dogmatismo se han pasado de rosca.
Los anarco libertarios son señalados como liberales que en su dogmatismo se han pasado de rosca
Las críticas del señor Etchebarne al humorismo crítico no llegan desde el silencio de un desierto. Se entrelazan, por alguna casualidad, con un rumoreo cada vez más audible, sobre todo proveniente de amigos del mundo financiero, incluidos consultores, que se aproximan a nosotros con la servicial sugerencia de que seamos más amables, más contemplativos con el gobierno de Milei.
¿Ser menos receptivos con las notas de investigación sobre actos de corrupción que destapan periodistas de la talla de Hugo Alconada Mon?
¿Ignorar la paralización y daño institucional que producen las riñas, a vista de todos, entre Karina, la hermana imprescindible por su función contenedora de los desbordes emocionales de Javier, y Santiago, el asesor político en permanente verificación de si la eficiencia de sus recursos en la campaña electoral que encumbró en 2023 a la familia Milei se halla ahora intacta como querría?
¿Desconocer que fuera de la LLA, y de quienes participan de los intereses personales de sus líderes, a nadie mueve un pelo quién triunfará en esa pelea interna de familia política, mientras a muchos otros, sí, desvela la expectativa de que al menos uno de los dos venza a fin de que se ordenen debidamente de una vez por todas las instituciones y cesen los crujidos gubernamentales por una colisión tan fratricida como demencial?
¿Abstenernos de señalar las flagrantes contradicciones de un jefe de Gabinete que en abril pasado dijo ante el Congreso que no había ocultado ningún bien, y ahora admite, como si nada, que se había olvidado de declarar 500.000 dólares que tenía en negro?
¿Que seamos más cautos con el acto de verdadera venganza política que supondría el veto o demora ad aeternum del Presidente en aceptar el acuerdo otorgado por el Senado para la designación como jueza del Tribunal Oral N°3 de La Plata de la abogada María Verónica Michelli, cuñada de Alconada Mon?
¿Aparentar menor perplejidad ante la caterva de personajes que, habiendo actuado en segundas líneas del más corrupto y desfachatado entre los tantos gobiernos corruptos que supimos conseguir, como fue el kirchnerismo, no cesan de aflorar con el destape de reiterados desaguisados y comportamientos inadmisibles en esta administración?
El juez de la Cámara Federal de Casación Carlos Mahiques, había puesto la semana anterior la vara tan alta en su empeñoso salto hacia la exorbitancia crítica del periodismo, que se hubiera dicho inhumano pretender que alguien viniera apenas días más tarde a despojarlo de la marca. El hecho ocurrió, sin embargo.
Un tapado, por así decirlo, lo ha superado, aunque no haya sido más que por una cuestión, digamos, de orden técnico. Tras la inesperada irrupción del señor Etchebarne, el juez Mahiques ha bajado los decibeles, dejando en suspenso el registro oficializado de su propia marca. Nuestra tribuna aplaude, doctor Mahiques.
En reunión de pares en la que se evaluaron con escepticismo sus propuestas públicas de cercenar el contacto directo informativo entre jueces y periodistas, y castigar a los magistrados que lo contradijeran, el padre del ministro de Justicia pareció ser alguien distinto al que había puesto a nuestros periodistas al tope del “acoso mediático” que decía haber sufrido.
No se había privado de nada en su filípica, al punto de utilizar una truculenta e infortunada metáfora por la que los periodistas aparecían asociados a la misma “lógica mafiosa” de los asesinos de Giovanni Falcone, el juez y mártir que en 1992 murió a manos de la Cosa Nostra, en un atentado explosivo.
De modo que ha quedado en la primera posición en el descomedimiento con el periodismo el señor Etchebarne. ¡Quince años al frente de un templo consagrado a la defensa y lucha por las ideas liberales y condenar, como lo ha hecho, a nuestros dos más distinguidos humoristas políticos, con cuya lectura muchos lectores comienzan por adentrarse los sábados y domingos en las páginas de y Clarín!
El señor Etchebarne ha ignorado miles de años de humor en la historia de la humanidad. Para hacerla más corta podríamos contar esa historia desde Roma: desde los epigramas de Marco Valerio Marcial a Quevedo (El príncipe de los satíricos); desde Laurence Sterne, Oscar Wilde, Chesterton e Evelyn Waugth a las greguerías de Ramón Gómez de la Serna en el desaparecido diario argentino El Mundo y los equívocos de Jardiel Poncela. Desde Jerome K. Jerome y P.G. Wodehouse a nuestros queribles Eduardo Wilde, Arturo Cancela y Conrado Nalé Roxlo, el notable “Chamico”, tan amigo de Borges.
Freud publicó en 1905, cuando ya tenía cincuenta años, El Chiste o su relación con lo inconsciente. Su tesis es que en el chiste afloran elementos del inconsciente hacia la conciencia; cumple un papel de liberación como los sueños lo hacen con los deseos insatisfechos. Coloca al humor en un estadio superior, aunque con igual condición liberadora de sentimientos inquietantes, al conferirle un carácter grandioso y patético.
Freud aprecia las virtudes del humor incluso en las situaciones más extremas. Exalta, así, el caso del delincuente que es arrastrado un lunes al cadalso, mientras dice por lo bajo: “¡Vaya, empiezo bien la semana!”. Esa pobre exclamación le aporta al reo, observa el padre del psicoanálisis, una cierta complacencia, un alivio fugaz a la tensión que lo está matando por anticipado.
Freud volvió sobre el tema en 1927. Lo hizo en una conferencia en Innsbruck –nada menos que en el sitio que sería tan propicio al nacionalsocialismo de Hitler-, que leyó Anna, su hija. Es un texto que puede hallarse en el tomo XXI de las obras completas del célebre médico austríaco, que Amorrortu Editores publicó en Buenos Aires, en 1996.
“No todos los hombres –había escrito Freud para aquella ocasión- son capaces de la actitud humorística; es un don precioso y raro. Muchos son hasta incapaces de gozar del placer humorístico que se les ofrece. El superyó (la cultura moral del hombre) quiere controlar al yo y ponerlo a salvo del sufrimiento”. Algunos, empero, son insensibles a ese valor, por lo que se ha oído y visto.
“No todos los hombres –había escrito Freud para aquella ocasión- son capaces de la actitud humorística; es un don precioso y raro.
La idea del humor, señor Etchebarne, giró siempre alrededor de la salud; es más, comenzó siendo estudiada desde los tiempos de Hipócrates a través de los humores del cuerpo humano y su relación dependiente de los elementos fundamentales de la naturaleza: el aire, el agua, la tierra, el fuego. ¿Recuerda lo que decía Rabelais, escritor y médico, en el siglo XVI?: el humor es curación y alivio. ¿Propone que se censuren nuestros facultativos de cabecera, don Carlos y don Alejandro, que nos traen la alegría de compensar al menos tantas noticias pesarosas de la semana o buenas no debidamente destacadas?
Vea usted qué firme es nuestra tolerancia. Hasta damos pábulo para que nos critiquen por informar sobre la caída de un avión y no conceder siquiera una línea a la hazaña diaria de que miles y miles de aviones llegan afortunadamente sin sobresaltos a destino.
¿Perversos, desaprensivos, morbosos? Pavadas. Con ese criterio deberíamos abstenernos de anoticiar sobre el nacimiento de un perro con dos cabezas en el caso de que no estuviéramos dispuestos a hacer saber por igual del alumbramiento de cada perro que viniera al mundo como todos creemos que deberían venir, con una sola testa, dos orejas, nariz, y demás.
A raíz del caso “Kimel”, en que la Argentina fue condenada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, los delitos de calumnias e injurias fueron excluidos de nuestro Derecho Penal en casos de interés público. Admitirá, señor Etchebarne, que el Presidente, sus modos y jerga arrabalera en dicterios contra el periodismo entran, mal que nos pese, como pelota en el aro del interés público.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha modificado su doctrina desde la última parte del siglo XX, haciéndola más elástica y tolerante con el humor. En los noventa, prosperó, sí, una demanda por caricaturas y humoradas referidas a María Julia Alsogaray y al juez de familia Omar Cancela. Votaron por la afirmativa los jueces de la llamada “mayoría automática”. Usted me entiende, ¿no?, por qué la llamaban de ese modo. Con todo, la Corte redujo en su sentencia el quantum de la condena estipulada en la instancia inferior y distribuyó las costas del juicio.
En una Corte entonces de nueve miembros votaron en disidencia los jueces Fayt, Petracchi, Bossert y Belluscio. Me detendré en el voto de Petracchi, que citó el fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos en el que esta dijo que “debía tratarse a los jueces –a los hombres públicos, en suma- como hombres con fortaleza de ánimo, capaces de sobrevivir a un clima hostil”.
Desde Aristófanes, y quizás antes, dijo Petracchi, la sátira social y política ha sido un elemento sustantivo del universo cultural al que se suele denominar Occidente. Y es cierto lo que observó Petracchi, pues se atribuye a Dionisio, el tirano de Siracusa, haber narrado que cuando preguntó a Platón por la democracia, este, que tenía reservas severas sobre sus mecanismos, debilidades y desvíos, le envió las obras del primer gran satírico, Aristófanes.
Hay humor negro. Humor abstracto. Humor absurdo, y hasta humor de los mil diablos y humor de perros, que andan por otro andarivel. El humor es siempre transgresor y suele satisfacer más a quienes están en el llano que a quienes disfrutan del poder. Ley sabia de las compensaciones.
El humor cuenta con licencia para lo que Amado Alonso, crítico y lingüista español nacionalizado como ciudadano argentino, calificaba de “prevaricato idiomático”. Lo decía en el sentido de tomar una cosa por otra para impugnar con crudeza o ironía una realidad que incomoda, y cómo. En “Hustler Magazine vs. Falwell”, la Corte norteamericana advirtió que el humor “es un arma de ataque, de mofa, de ridículo y sátira, y usualmente tan bienvenido como el aguijón de una abeja”.
En ese fallo, la Corte norteamericana advirtió que el debate político y público sería más pobre sin el humor caricaturesco como el de los tempranos dibujos satíricos que retrataban a Washington como un asno. La jurisprudencia francesa no le va en zaga: la caricatura, ha dicho, ofrece de la persona representada una imagen deforme, que en general no la favorece. Los puntos más agudos sobre las íes los ha puesto el Tribunal de Gran Instancia de París: “La caricatura es una manifestación de la libertad de crítica y autoriza a un autor a forzar los rasgos y alterar la personalidad que representa”.
Robert Escarpit fue por los años sesenta y setenta uno de mis periodistas favoritos. Escribía a diario en la primera plana de Le Monde una breve y formidable columna de extensión no mayor que nuestro popular Catalejo, con el que cierra desde hace tiempo su primer cuerpo durante la semana.
Era un placer leerlo y ha vuelto a serlo ahora en que descubrí una de las obras que desconocía: El Humor. Fue una sorpresa por partida doble: la traducción al español que publicó en 1960 la editorial asociada a la Universidad de Buenos Aires fue hecha por Leocadio Garasa, catedrático en letras, conferencista, colaborador asiduo de nuestro antiguo Suplemento Literario.
El humor estaba a flor de labios en Garasa. Lo imagino deleitándose en las páginas en que Escarpit desmiente, a propósito del humor inglés, que este fuera un tema que los ingleses estuvieran dispuestos a llevar a una discusión; en cambio, decía Escarpit, ese es el vicio favorito de los anglicistas franceses.
Con Garasa ya entramos en el terreno del humor de la más discreta ironía y en el punto en que será oportuno decir que no dudo, no quiero dudar, que el señor Etchebarne se halla en óptimo estado intelectual y emocional y que el tema de su cuestionamiento a dos grandes humoristas políticos del periodismo argentino seguramente no ha sido más que un paso en falso en un denodado denuedo por defender los altos intereses de la patria. Todos tenemos un mal día.
Coincidimos en muchos temas, señor Etchebarne.
Descuento que compartirá mi desazón de saber que una de las industrias más protegidas, y de lobby más tenaz, ha cortado su publicidad en por propender esta al reconocimiento de la propiedad intelectual de lo que otros producen en el extranjero a fuerza de inversiones ingentes en investigaciones científicas para la salud que las más de las veces terminan en callejones sin salida. O porque hayamos recibido críticas de productores agrícolas reticentes a que se instrumenten procedimientos más efectivos que aseguren a los obtentores de nuevas semillas la percepción de las contraprestaciones que en justicia merezcan. Fíjese usted, con todo el historial de este diario liberal de defensa del campo desde 1870. Qué paradoja: como verá, señor Etchebarne, defender principios liberales también tiene un costo.
Permítame, también, compartir una última sonrisa, la de la despedida. Será a propósito del humor inglés al que refería. Se trata de una manifestación clásica del célebre understatement que caracteriza a los ingleses en el imaginario general: es por decir lo menos, cuando en realidad están diciendo lo más que quieren.
Lo refleja un diálogo, reproducido en infinidad de colecciones sobre frases célebres, que se atribuye a William Gladstone, el gran líder del Partido Liberal en el siglo XIX, con Catherine, su mujer, al volver a casa después de haber atendido un oficio religioso.
Catherine pregunta a su esposo cuál había sido el tema del sermón. Lacónico, Gladstone responde que se había hablado del pecado.
-¿Y qué dijo el pastor? –inquirió Catherine
-Él estaba en contra.
José Claudio Escribano,Conforme a
POLITICA
Las hipótesis del Gobierno sobre la evolución de la economía para los meses que serán definitorios

Días atrás, un economista que dialoga de manera constante con la Casa Rosada confesaba que los indicadores que se conocieron en las últimas semanas no habían sido auspiciosos, pero que tenía la expectativa de que mejoraran con vistas a los últimos meses del año. “No lo dudo, se viene un trimestre jodido en cuanto a lo mediático. Creo que después se va a poder trasladar una expectativa más positiva cuando algunos números convaliden el programa económico”, afirmó. Es, claramente, un optimista.
La semana pasada se conocieron malos desempeños en indicadores significativos en el plano económico. La pobreza subió al 32,3% (4,1 puntos porcentuales más) en el primer semestre del año, el Riesgo País tuvo hasta ayer 11 ruedas consecutivas de suba y la actividad económica cayó un 2,9% con respecto de julio, siendo la contracción más pronunciada en seis años (ayer el vocero presidencial Adrián Ravier esbozó una particular explicación al decir que los números que publica el INDEC están dando “cualquier cosa”). Como una de las mediciones políticas más miradas por el mercado, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que mide la Universidad Di Tella descendió 5,9% en la medición intermensual.
En mayor o menor medida, adentro de la Casa Rosada reconocieron preocupación por los números ante la consulta de Infobae. Pese a todo, si bien creen que estos no serán los mejores meses, mantienen la expectativa de que en los próximos meses pueda haber un repunte en algunos indicadores. “Eso no quita que vayamos a tener que estar aguantando colgados del travesaño. Nos quieren hacer mierda de todos los lados, pero no es la primera vez que nos pasa. Estamos acostumbrados”, dijo, en privado, un integrante de la Mesa Política.
La preocupación de quienes lideran la estrategia política del Gobierno se posa sobre el nivel de internismo que sigue presente en la cúpula del oficialismo. Como contó Infobae, en la última semana se hizo notar un cortocircuito entre los Caputo y los Menem respecto a ciertas decisiones políticas que tienen impacto en lo económico, particularmente sobre la negociación del proyecto de Discapacidad que está en la Cámara de Diputados, que forma parte de un acuerdo con la oposición para evitar que se retoben en otras votaciones, pero que Hacienda no estaría convalidando del todo su costo fiscal.

Esa es una de las tantas desconexiones entre importantes miembros libertarios con peso propio, las cuales impiden esbozar una tarea comunicacional en conjunto de cara a los próximos meses. En el entorno más chico del Gobierno lo afirman: si bien pueden existir indicadores de la macroeconomía que les sean favorables, la clave es cómo podrán instalar agenda. “Van a ser meses donde vamos a tener que trabajar duro sobre esos aspectos”, convalidan fuentes gubernamentales.
El norte del actual programa económico no planea tocarse. Hay funcionarios del ala política que, muy por debajo, repiten que debe haber algún tipo de política de estímulo. Pero eso no se evalúa más allá de las medidas que ya realizó Caputo a través del estímulo de créditos hipotecarios, entre otras. Sobre los vaivenes recientes, en Hacienda afirman que hay “un shock de precios de la energía a nivel internacional y de tasas de interés que impactan” y que Argentina tiene una cobertura natural porque incrementó su posición como productora de energía y alimentos, pero que el costo de la guerra “lo paga la gente también y ”no es gratuito”, analizan
Uno de los economistas que más habla con el entorno económico del Presidente analiza que “en septiembre tengo números de un repunte muy fuerte en consumo privado durable, y especialmente todo lo que es prendarios e hipotecarios; eso sí, en agosto rebotó la economía, pero no recuperó todo julio”. Esto deja como una posibilidad muy concreta que se evidencie una recesión técnica de cara a los próximos meses, la cual será utilizada por la oposición para afirmar ante la sociedad que el programa económico no marcha acorde al plan.
En el Palacio de Hacienda opinan que “esa forma de medir la recesión [en términos técnicos, se habla de que comienza a existir cuando hay dos trimestres consecutivos en caída] es una pavada y más si te va a crecer en los próximos dos meses como lo demuestran los indicadores adelantados”.

En un foro organizado por El Cronista, el ministro de Economía sostuvo que el país transita un proceso de “orden macroeconómico” y destacó diferentes variables como las reservas netas, las exportaciones, el tipo de cambio, la inflación y el crecimiento económico acumulado en lo que va de mandato. En cuanto a los riesgos, identificó el escenario electoral de 2027 y la incertidumbre política como los principales factores que podrían generar cautela en la inversión. “El kirchnerismo es el infierno y [Axel] Kicillof es el anticristo”, dijo para comentar la cautela de los tomadores de decisiones.
Se trata de una explicación propia de Caputo, pero que se correlaciona con lo que dicen algunos de los importantes estrategas de la Casa Rosada: que se debe polarizar discursivamente con Kicillof porque lo consideran como el adversario más deseable hacia una segunda vuelta. “Es con el que mejor podemos contrastar modelos. Eso tiene sus riesgos, que el mercado ciertamente le tiene temor”, avisa uno de ellos.
El Gobierno aprovechó la semana pasada para instalar una suerte de “Riesgo Kicillof” y le dio continuidad con las primeras apariciones públicas de funcionarios durante esta semana. Le atribuyeron al gobernador de la provincia de Buenos Aires la suba del Riesgo País, aunque ya venía comportándose de esa manera por varias jornadas consecutivas antes de que este viajara a Nueva York.
Quienes continúan fundamentando esa posición alegan: “Si hubiese estado bien, el mercado volaba. No les dijo ‘voy a defaultear’, pero les dio un discurso político a inversores. Fue un papelón. El mercado se asusta cuando ve que del otro lado tienen esas actitudes. Los inversores son cautos por naturaleza y más cuando se juegan su capital”.
A diferencia del contraste que generaron las visitas de Javier Milei y Axel Kicillof en Nueva York de la semana pasada, en la Casa Rosada apuestan a capitalizar el viaje a París para el Argentina Week al que irán 13 gobernadores de diferente extracción política, aunque mayoritariamente aliados.
Milei podría encabezar en persona las gestiones para destrabar el Presupuesto 2027 y la reforma política en París, donde sostendrá encuentros con 13 gobernadores que también participarán de la cumbre por inversiones extranjeras, evento que se desarrollará entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre.

Por eso no fue casual que el Presidente le pidiera la semana pasada al jefe de Gabinete, Diego Santilli, que se sumara a la comitiva. Su presencia no estaba prevista, pero se busca acelerar las tratativas con los aliados para comenzar a comunicar acuerdos políticos, algo que no está para nada asegurado.
Aceptaron el convite Jorge Macri, de la Ciudad de Buenos Aires; Rolando Figueroa, de Neuquén; Ignacio Torres, de Chubut; Alberto Weretilneck, de Río Negro; Claudio Vidal, de Santa Cruz; Alfredo Cornejo, de Mendoza; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Gustavo Sáenz, de Salta; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Leandro Zdero, de Chaco; Carlos Sadir, de Jujuy; Marcelo Orrego, de San Juan, y Raúl Jalil, de Catamarca. Aunque forman parte de la comitiva, ninguno viajará en el avión presidencial ARG-01: cada uno llegará a Francia por su cuenta y el encuentro se producirá recién en destino.
La agenda en París contempla dos encuentros diferenciados: uno encabezado por Milei y otro por Santilli, aunque todavía se define si se realizarán en un mismo día o en jornadas separadas. Una fuente con diálogo directo con los protagonistas explicó a Infobae que la idea es hacer una reunión con el Presidente, primero, y después con Santilli y algunos de los ministros.
Aunque Santilli no confirmó de manera formal el contenido de la reunión, varios de los gobernadores invitados ya daban por hecho que las primarias ocuparán el centro de la discusión. En el Senado, ese grupo de mandatarios cuenta con 12 legisladores que les responden en mayor o menor grado, un número que, sumado a los 21 senadores propios de La Libertad Avanza, acercaría al oficialismo a la cifra necesaria para avanzar con el proyecto.
peatón,calle,automóvil,valla de seguridad,cuaderno
POLITICA
Quién era Juan Carlos Pagotto, el senador de La Libertad Avanza que murió en La Rioja

El senador nacional por la provincia de La Rioja, Juan Carlos Pagotto, murió este martes a los 74 años. Así lo confirmaron a fuentes legislativas del bloque de La Libertad Avanza (LLA).
Su cuerpo fue hallado sin vida en el interior de su domicilio ubicado en la capital de La Rioja, según informó el diario local El Independiente. Se desconocen hasta el momento las causas de su deceso.
Quién era Pagotto
Nacido en Mendoza, pero riojano por adopción, presidía desde este año la estratégica Comisión de Acuerdos, que trató más de 200 nombramientos judiciales.
Era abogado de la Universidad Nacional de Córdoba, recibido en 1974. Sus hermanos eran Roberto Pagotto y Mario Emilio Pagotto, exjuez del Tribunal Electoral de La Rioja y exjuez del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, respectivamente.
Durante su trayectoria profesional como letrado, participó en algunas causas de trascendencia en La Rioja, como el Caso Estrella, en el que patrocinó al excomisario Domingo Vera, condenado a perpetua por los asesinatos de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Rogelio Gabriel Longueville. También participó en la causa Menéndez donde ofició de defensor del exjuez federal riojano Roberto Catalán y de Roberto Ganemen en juicios por delitos de lesa humanidad.
Ejerció como diputado provincial en La Rioja entre 1993 y 1997. Fue electo en 2023 senador nacional por esa provincia con el 32% de los votos en la lista de La Libertad Avanza.
A comienzos de 2024 había sido nombrado presidente de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo.
Hombre de los Menem
En la interna libertaria entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial Santiago Caputo, Pagotto integraba el bando karinista y menemista.
“Empecé a militar a los 15 años. Me fui de la política, se me agotó la capacidad de asco y me fui”, recordaba Pagotto en diálogo con este año. “Tuve una gran relación con [el expresidente Carlos] Menem, cuando dejó de ser Presidente, mucho más”, insistía. Extiendí así su lealtad a Eduardo Menem, el exsenador y hermano del fallecido exmandatario, con quien también compartía una amistad de muchos años.
“Cuando surge Milei los chicos jóvenes, tanto Martín, como Lule y mi hijo, me convencieron”, dijo Pagotto respecto a su regreso a la política en 2023.
Su hijo es Juan María Pagotto, quien era su principal asesor, nombrado con la categoría más alta desde diciembre de 2023, fecha en la que el senador Pagotto desembarcó en la Cámara alta como miembro del reducido grupo de pioneros libertarios.
Juan Carlos Pagotto,LA NACION,Senado de la Nación,La Libertad Avanza,Conforme a
POLITICA
Hernán Lacunza cuestionó el rumbo económico del Gobierno y alertó: “Estamos entrando en una recesión”

Hernán Lacunza cuestionó el rumbo económico del Gobierno y advirtió que la Argentina está entrando en una recesión. El economista y precandidato presidencial del PRO sostuvo que existen señales de caída en la actividad, el consumo y la inversión, alertó por el cierre de empresas y afirmó que, si no se reconoce esa realidad, “puede terminar mal”.
Durante una entrevista con el programa “Solo una vuelta más” por TN, Lacunza puso el foco en la evolución de la actividad económica y cuestionó la interpretación que hace el oficialismo de los datos.
“El INDEC, afortunadamente, no tiene manipulación, pero sí hay una interpretación forzada. Entonces, ya vamos este trimestre que está terminando hacia el segundo trimestre de caída; después del segundo del año, entonces estamos entrando en una recesión”, afirmó.
El exministro de Economía consideró que el problema no está en la elaboración de las estadísticas oficiales, sino en la manera en que son leídas por el Gobierno.
“Cuando eso pasa es una señal de alarma, porque, si no se lee bien la realidad, no va a haber medidas correctivas y puede terminar mal”, sostuvo.
Lacunza advirtió por el consumo, la inversión y el cierre de empresas
Para explicar el impacto de la situación económica sobre los hogares, Lacunza contrastó la desaceleración de los precios con el poder adquisitivo.
“Cuando van a la góndola, encuentran los precios del mes parecidos a los del mes anterior, 2% superiores, pero bastante más previsibles, mejor que antes”, señaló.
Sin embargo, agregó: “Ahora, cuando van a la caja, tienen que empezar a sacar cosas del changuito porque no lo pueden pagar, porque el bolsillo está más flaco”.
El economista también mencionó “una caída del consumo en el segundo trimestre” y “5 trimestres seguidos de caída de la inversión” como parte de las señales que, a su entender, deberían encender una alarma dentro del Gobierno.
En ese contexto, Lacunza también se refirió al cierre de empresas y planteó que, cuando el fenómeno alcanza determinada magnitud, deja de ser un problema individual de cada compañía.
“Si desaparecen 2 empresas, es un problema específico. Si cierran 30.000, no es específico: ya es un problema macro. Entonces, la política económica tiene que tomar nota de sus efectos”, sostuvo.
También cuestionó la forma en que puede llevarse adelante una apertura de la economía. “El tránsito importa. Si se abre la economía con un tipo de cambio específico y cierran 30.000 empresas, no vas a llegar. Nos pasó 40.000 veces eso en nuestra vida”, afirmó.
Ante la consulta sobre qué medidas podría tomar el Ejecutivo para impulsar los sectores rezagados, Lacunza apuntó a la construcción.
“Hay sectores que no están beneficiados: la construcción, un sector que genera mano de obra intensiva, urbano”, indicó.
En esa línea, propuso un esquema similar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones: “Bueno, un RIGI para la construcción: un régimen especial impositivo y de acceso a divisas. Eso es el RIGI para el sector de la construcción, mano de obra intensivo, empleo, sin costo fiscal”.
Para Lacunza, el desafío central pasa por recuperar el empleo y el poder adquisitivo. “El factor escaso hoy en la economía y en la sociedad es dar trabajo, y salario”, afirmó.
Y agregó: “Por eso, cuando van a la góndola, los precios están estables, pero cuando van a la caja no alcanza el dinero, porque no sube el salario, porque no hay suficiente trabajo. Entonces, bueno, esa es una medida que se podría tomar”.
Las PASO y la tensión con el Gobierno
Además de sus críticas económicas, Lacunza se metió en la discusión electoral y cuestionó la intención del Gobierno de avanzar contra las PASO.
“Yo creo que el Gobierno tiene miedo”, afirmó. Cuando le preguntaron a qué se refería, respondió: “De las PASO” y consideró que se trata de “un síntoma de debilidad”.
Luego apuntó directamente a la competencia electoral que podría enfrentar el oficialismo: “Le tiene miedo al PRO y a eventuales aliados que pueden ser una competencia electoral. Por eso no quiere PASO”.
Lacunza también rechazó el argumento del costo económico de las primarias. “El argumento de que cuestan no sé cuánto es absurdo. Eliminemos las elecciones también porque, si salen caras, con 2 asesores por senador se pagan las PASO. Así que eso lo descartamos”, sostuvo.
El dirigente defendió la continuidad del sistema de primarias y aseguró: “Yo, como representante del PRO en esta mesa, digo que lo mejor para la Argentina es que haya elecciones primarias porque eso permite al votante elegir e ir depurando la oferta electoral”.
POLITICA3 días agoEl obispo de San Justo alertó que la asistencia alimentaria volvió a niveles de pandemia
INTERNACIONAL3 días agoIran ‘miscalculating’ by betting on midterms after 3-hour talks, Trump officials warn
INTERNACIONAL3 días agoUK police arrest ‘explosive’ suspects near US airbase, key to Iran war


















