POLITICA
Por qué Karina Milei no rompe con Patricia Bullrich: cinco razones detrás de una paz incómoda

Karina Milei dibuja en su boca una sonrisa visible pero medida, de esas que no regala fácilmente ni siquiera cuando busca transmitir calma. Patricia Bullrich, de espaldas a la cámara que retrata la escena, inclina su cuerpo hacia la mesa con su puño izquierdo levantado, como si todavía estuviera explicando las razones de su última rebeldía. Todo parece estar en calma en esa oficina cargada de rosca en el primer piso de la Casa Rosada, aunque esa reunión laboral programada con antelación escondía demasiadas diferencias entre las dos mujeres fuertes del oficialismo. La imagen, que minutos más tarde iba a ser difundida por el propio primer mandatario y por el equipo de comunicación de Presidencia, coreografiaba una convivencia forzada: la secretaria general recibía en su territorio a una senadora que acababa de plantarse una vez más, desafiar una orden de la cúpula del Gobierno, poner a disposición su renuncia y salir caminando con más poder del que tenía al entrar al conflicto. En otro momento, “El Jefe” hubiera mandado a buscar la guillotina; en esta ocasión, tragó saliva y eligió volver a fingir demencia. Por todo eso, la instantánea fue cuidadosamente amable y políticamente incómoda.
La foto llegó después de la sublevación, pero antes de la derrota. O, en definitiva, cuando en el palacio gubernamental ya intuían que la pulseada por María Verónica Michelli se había escapado de las manos. La historia es popular en el Círculo Rojo: Michelli es la abogada propuesta para ocupar un lugar como jueza del Tribunal Oral Federal Nº 3 de La Plata, cuyo pliego ya había sido enviado al Senado por el propio Ejecutivo antes de que Javier Milei decidiera retirarlo al advertir un parentesco que lo volvió intolerable: la mujer es la cuñada de Hugo Alconada Mon, periodista de investigación especializado en incomodar a los gobernantes de turno. La postulación había pasado por el Consejo de la Magistratura, había tenido audiencia pública, había reunido firmas en la Comisión de Acuerdos y, aun así, quedó atrapada en una maniobra de castigo que terminó dejando en un pantano al ecosistema libertario.
Un detalle menos conocido: nadie niega la leyenda de que fue Santiago Caputo, rival interno de la hermana presidencial, el que acercó el dato a la Quinta de Olivos. Fue una manera tan sutil como efectiva de marcar la “impericia” en el accionar del karinista Juan Bautista Mahiques, el ministro de Justicia encargado de cubrir el dramático 37% de vacantes de magistrados que se extiende por todo el país. “Si los nombres los aportábamos nosotros, esto no pasaba ni en pedo. Este quilombo fue absolutamente evitable”, se jactan en el ala del asesor sin cartera. “Los candidatos que elegimos son los que elevó la administración de Alberto Fernández. Avanzar con los pliegos era hasta acá una deuda enorme con la sociedad porque con tantos juzgados sin titular se genera una crisis institucional que puede ser peligrosa”, se defienden del otro lado. Una guerra subterránea siempre activa aunque algo más disimulada en estos días.

Bullrich leyó antes que otros el costo político e institucional de la jugada alrededor de Michelli. Por eso anunció su “objeción de conciencia” y obligó a Milei a elegir entre echarla o tragarse el desplante. Con el revuelo ya desencadenado, la jefa del bloque libertario volvió al recinto, justificó ante el micrófono su accionar y vio cómo la oposición, con el empuje envenenado del kirchnerismo y el acompañamiento de otros bloques, aprobaba sobre tablas el expediente de la polémica por 44 votos a favor, 18 en contra y apenas 2 abstenciones.
En esas horas frenéticas, La Libertad Avanza intentó refugiarse en la lectura del vaso medio lleno y hasta el propio Presidente celebró la aprobación de 74 pliegos judiciales como “EL INICIO DE LA RECONSTRUCCIÓN DE LA JUSTICIA”, con todo el simbolismo que las mayúsculas indican en la red social X. “Fue la sonrisa del boxeador que acaba de recibir un golpe en la mandíbula”, se mofaba un peronista de vasta trayectoria que scrolleaba la ex Twitter desde su banca. Hay otra lectura evidente que nadie quiere agitar demasiado: algunos de los hombres y mujeres que sobrevivan a este largo proceso serán los encargados de definir los destinos de expedientes sensibles para los violetas como el de Libra, el de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y el presunto enriquecimiento ilícito de un Manuel Adorni que sigue estirando los tiempos de la presentación de su declaración jurada patrimonial.
Un paréntesis necesario: entre los gritos e insultos de una sesión picante debe haber habido tintineo de copas llenas de champagne. Es que finalmente pasaron todos los filtros personas como Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema; María Julia Sosa, secretaria del juez federal Julián Ercolini; y Ana María Juan, esposa de otro magistrado federal como Marcelo Martínez de Giorgi.
Ahora toda la responsabilidad quedó en el Sillón de Rivadavia: Milei, que llamativamente jamás le prestó atención a los nombres en danza, deberá resolver si firma o no el decreto de designación de Michelli. Ese es el último paso del proceso constitucional para confirmar un nuevo cargo judicial. Ante ese panorama, ya circula un argumento de repliegue: que el Senado habilita pero no obliga, lo que es lo mismo que decir que la Rosada no descarta intentar ganar con la lapicera lo que no pudo ordenar con su músculo en el Congreso. Poco parece importarles que esa decisión los termine asemejando a sus enemigos naturales: la única vez que un mandatario hizo algo parecido desde la Reforma Constitucional de 1994 fue Cristina Kirchner cuando evitó de todas las maneras posibles rubricar el nombramiento de Juan Manuel Yalj en la Cámara Federal de San Martín. El antecedente tenía una explicación: Yalj había ordenado detener al gremialista Rubén “Pollo” Sobrero, en aquel entonces de buen trato con la dirigente.
Ante este contexto político complicado, la duda del millón: ¿por qué Karina no ataca a Patricia? La pregunta empezó a circular con fuerza entre libertarios de todas las facciones. No es un interrogante menor y desvela a los integrantes de la mesa chica mileísta porque la hermana presidencial no suele ser contemplativa con los soldados propios que deciden jugar por fuera de la línea oficial. A algunos los corre, a otros los enfría, a varios los condena al purgatorio de los llamados sin respuesta y a los más distraídos directamente les apaga la luz. Pero con Bullrich, por ahora, eligió otro método. No porque la haya perdonado. Tampoco porque la considere inofensiva. Al contrario: entendió que “Pato” no es una rebelde cualquiera. Infobae reconstruyó, a partir de una decena de fuentes con acceso privilegiado a la intimidad presidencial, cinco factores que fuerzan la paz pese a las internas.
● 1) La primera razón es simple, brutal y bastante incómoda para una fuerza política que todavía intenta ordenar sus jerarquías internas: Bullrich tiene poder propio.
La ex ministra de Seguridad de la Nación no llegó a LLA como una funcionaria subalterna, ni como una dirigente territorial inventada por la lapicera de Karina, ni como una pieza descartable del armado violeta. Tiene apellido político, recorrido, electorado, traiciones y enemigos propios, canales de conversación con empresarios, diálogo con sectores del PRO, vasos comunicantes con la UCR y un nivel de reconocimiento que no necesita de Balcarce 50 para existir. En términos libertarios, es una anomalía. Una figura política que está adentro, pero no nació adentro. Una aliada que acompaña, pero no pide permiso para respirar. Una jefa de bloque que puede incomodar al Presidente sin terminar convertida, al minuto siguiente, en otra baja del ejército de expulsados.
Karina pudo ser implacable con dirigentes que no tenían volumen por sí solos, terminales territoriales, protección mediática, historia electoral o capacidad real de daño. Bullrich, en cambio, tiene algo que en la Casa Rosada se respeta incluso cuando se lo disimula: autonomía.
● 2) La segunda razón por la que Karina no la ataca es que Bullrich representa una porción del electorado que Milei todavía necesita.
Para muchos votantes antikirchneristas, republicanos, duros en seguridad pero sensibles a ciertas formas institucionales, la senadora nacional funciona como garantía de que el experimento libertario no va a convertirse en una administración familiar sin contrapesos. Puede defender a Milei y acompañar la motosierra, pero no suicidarse por cada capricho de Olivos. Ese equilibrio la vuelve incómoda pero también útil, según admiten a regañadientes cerca de la secretaria general. Si Karina la empuja demasiado, no solo lastima a una dirigente que no dudó en afiliarse a su partido: puede irritar a un segmento del voto que llegó a La Libertad Avanza por rechazo al peronismo y sus variantes.
Este punto es central para entender la cautela de El Jefe: Bullrich fue candidata presidencial de Juntos por el Cambio y por ende rival electoral de los libertarios, fue la máxima autoridad del PRO, fue de las primeras aliadas cuando hasta Mauricio Macri dudaba de la profundidad del vínculo con Javier Milei, fue ministra de mano dura y pocos piquetes y ahora miembro clave y con pretensiones propias de la cámara alta.
El poder central puede burlarse de la casta, pero sabe que sin una porción de esa casta no llega muy lejos. Puede odiar la intermediación, pero necesita intermediarios dispuestos a embarrarse. Puede soñar con obediencia vertical, pero no olvida que gobierna en minoría. En ese mapa, Bullrich no es cómoda: es necesaria.
“Pato es brava pero la prefiero en mi equipo. Eso sí: siempre hay que cuidarse de Carolina Serrano”, dice con ironía un miembro de la mesa política violeta equidistante entre Karina y Santiago Caputo, que no se olvida del nombre de guerra que el peronismo revolucionario de la década del 70 le atribuyó siempre a Bullrich en sus años de juventud.
Se dibuja en el aire, de esta manera, una de las paradojas más difíciles de administrar para la hermana presidencial: Patricia es peligrosa cuando se mueve, pero también es peligrosa si se va. Si la dejan adentro, condiciona. Si la empujan afuera, puede ordenar un espacio propio y convertirse en una especie de seguro político para los que imaginan escenarios de recambio, sucesión o simple supervivencia si la experiencia libertaria llegara a perder volumen. Por eso en la Rosada la miran con fastidio, aunque también con cálculo. No la aman; la miden.
● 3) La tercera razón es todavía más elemental: Bullrich mide.
En un oficialismo que empezó a encontrar límites en la opinión pública, su imagen aparece mejor ubicada que la de varios nombres centrales del esquema gobernante.
Algunos ejemplos relevantes: en el último relevamiento de Hugo Haime & Asociados, la senadora alcanza un 41,7% de evaluación positiva, por encima del propio Javier Milei, que se posiciona con 36,7%, y muy lejos de Karina Milei, que registra 26,4%, y de Manuel Adorni, que queda en 25,9%. La comparación duele porque ordena el tablero con una crudeza que muchos prefieren mirar de reojo: la dirigente que acaba de desobedecer al Presidente mide mejor que el Presidente, que la hermana presidencial y que el jefe de Gabinete que todavía intenta recomponer autoridad pública. Bullrich no está sobrada, ya que en paralelo carga una imagen negativa del 55%, pero en una etapa de desgaste general conserva algo que la lapicera no siempre fabrica: espalda, conocimiento, electorado y una marca política que no depende exclusivamente de la bendición de “El Jefe”.
Otros sondeos confirman la tendencia. El más reciente estudio de Management & Fit también ubicó a Bullrich como la persona del oficialismo con mejor imagen positiva de Argentina: 36,3%, de nuevo por encima del propio Milei, que se ubica cinco puntos más abajo. Números similares tiene en mayo el reporte internacional de AtlasIntel/Bloomberg.
Karina puede enojarse con una dirigente que se planta, pero no puede ignorar que esa misma dirigente conserva un volumen propio nada deleznable en los tiempos que corren. “No le dispara a Patricia porque sabe que, al menos por ahora, es una batalla que puede perder. A nosotros nos gusta hervir en agua a las ranas de a poco, sin que se den cuenta: es lo que hicimos con Ramiro Marra en la Legislatura o con Victoria Villarruel en la vicepresidencia. Quién te dice en el momento menos pensado se queda afuera de las reuniones de la mesa política o le damos la orden a la militancia digital para que la cocinen”, amenaza una de las personas que tiene más visitas al despacho de la secretaria general.
● 4) La cuarta razón que explica la convivencia entre Karina y Patricia es el Senado.
Bullrich ocupa un lugar sensible en una Cámara en la que el Gobierno no tiene margen para aventuras: cada dictamen, cada sesión, cada ley, y ahora también cada pliego judicial, exige paciencia, cálculo y muñeca. En ese sentido, el paso por el recinto del caso María Verónica Michelli dejó una dura enseñanza para la Casa Rosada: el oficialismo no siempre controla el tablero parlamentario y puede perder incluso cuando cree tener una orden clara bajada desde arriba. La sesión expuso desorden, acusaciones cruzadas, lecturas contradictorias y un problema de conducción.
En ese lugar donde tallan fuerte los gobernadores, y en el que Villarruel juega a reglamento sin tirarles centros a sus ex compañeros, se impone una matemática que no se conmueve demasiado con los gritos de Olivos. Así, atacar a Bullrich podría ser un lujo caro: la senadora puede no juntar siempre todos los votos, pero conoce la dinámica del recinto y conversa asiduamente con actores que los violetas puros y sin experiencia no saben seducir.

● 5) La quinta y última razón es personal, pero no menor: Karina sabe que convertir a Bullrich en enemiga explícita sería agrandarla.
El método de la confrontación directa le funcionó con otros dirigentes porque el castigo ordenaba el sistema. Con Bullrich, en cambio, puede producir el efecto contrario. En eso coinciden todas las fuentes consultadas por Infobae.
Una pelea frontal le permitiría a la senadora hacer exactamente lo que mejor sabe hacer: victimizarse poco, endurecerse mucho, agitar la bandera de la coherencia y recordarle al público que ella ya estaba en la política cuando varios libertarios todavía buscaban usuario disponible en redes sociales. En ese contexto, un ataque de Karina podría ofrecerle el escenario perfecto para relanzar su marca: la mujer que acompaña a Milei, pero no se arrodilla ante nadie.
Esa es la diferencia central con Victoria Villarruel. La vicepresidenta quedó atrapada en un limbo institucional donde tiene cargo, visibilidad y muy poco margen real de maniobra dentro del oficialismo. Bullrich mira ese espejo y saca conclusiones; de hecho, cerca suyo lo dicen sin vueltas: la vicepresidencia no es una opción. “Patricia jamás se va a convertir en una figura decorativa. No está en su esencia. Ella tiene vocación de poder. O, al menos, quiere conservar la posibilidad de ejercerlo. Por eso cada gesto suyo tiene una doble lectura: ratifica pertenencia, pero marca autonomía; acompaña al Gobierno, pero cuida su marca; se sienta con Karina, pero no entrega todas las llaves”, dice un colaborador que la conoce hace décadas.
En la intimidad bullrichista aseguran con énfasis que no hay una ruptura en marcha. Nadie imagina, por ahora, a Patricia Bullrich cruzando la avenida y armando una oposición anticipada a la gestión que todavía integra. Su cálculo es más sofisticado y hasta acá bastante más eficaz: permanecer adentro, levantar la mano cuando lo considera necesario, diferenciarse en temas que rozan su identidad política y recordarle al mileísmo que la lealtad no es sinónimo de obediencia ciega.
Y en este punto aparece nuevamente el caso de la jueza Michelli: Bullrich no fue la única responsable de la derrota, pero sí quedó como la dirigente que abrió la puerta. A Karina no se le escapa el hecho de que la chispa inicial fue encendida por su ex ministra cuando se negó a acompañar el retiro del pliego. Ahí estuvo su verdadera victoria: no quedarse sola, no quedar como traidora y no pagar el precio político de su desobediencia. La foto entre ambas fue, entonces, mucho más interesante que su estética: no mostró cariño sino necesidad. “El Jefe no convocó a Patricia porque había una coincidencia estratégica: lo hizo para evitar que la diferencia siguiera creciendo a cielo abierto. Y seamos sinceros: Bullrich tampoco fue para pedir disculpas de rodillas, sino para demostrar que seguía adentro aun después de haber marcado un límite. Las dos necesitaban la imagen”, analiza un testigo de esa escena.
Karina Milei conserva el control formal del dispositivo libertario. Nadie en la Casa Rosada duda de su influencia sobre el Presidente ni de su capacidad para ordenar candidaturas, filtrar ingresos, bendecir armados y cerrar puertas. Bullrich, con su estilo inconfundible, acaba de recordar algo que en el oficialismo a veces prefieren olvidar: también existe el poder que no nace de la cercanía familiar. “Trabajando siempre juntas por las transformaciones que lidera el Presidente”, exageró la senadora en el texto que acompañaba la postal que simbolizó la bandera blanca entre las dos. Así se firmó, sin tinta indeleble, un acuerdo de convivencia entre mujeres que se necesitan, se desconfían y saben que todavía no les conviene romper.
POLITICA
Chiqui Tapia se aferra a Messi y desafía desde EE.UU. mientras se complica su frente judicial en la Argentina

DALLAS y KANSAS CITY (enviado especial).- Casi en el mismo momento en que la Justicia argentina lo dejó al borde del juicio oral en una de las causas que lo investiga, la de evasión de impuestos en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia subió a sus redes una foto con lentes oscuros y la cortina del tema de los Fabulosos Cadillacs “Matador”. El hombre que maneja los destinos del fútbol argentino inauguró ese look desafiante en el primer partido de la selección en este Mundial, cuando Lionel Messi se convirtió en el máximo goleador en la historia de las copas del mundo y en la esperanza de todo un país para lograr el bicampeonato.
“El presidente campeón del mundo se pone lo que quiere”, argumentó esa noche del debut argentino en Kansas City cuando le preguntaron sobre las gafas de sol.
Tapia debió pedir permiso a la Justicia argentina para estar en Estados Unidos, México y Canadá. Aquí, lejos de las causas judiciales, disfruta del presente del equipo de Lionel Scaloni en el Mundial más grande y extenso de la historia.
Uno más del plantel
El titular de la AFA insiste en que sus problemas judiciales son parte de “una persecución”. El sanjuanino es un hombre de cábalas. Como había hecho en Qatar, viajó a Caucete en la previa para visitar el santuario de la Difunta Correa, de la que es devoto. Lo hizo para agradecer y pedir. Algo parecido a lo que hace con Messi y los campeones del mundo.
“Ha sido un día agitado, me estoy muriendo de sed…”, cantan los grupos de cumbia La T y La M y Meta Guacha en otro video que subió en la noche del jueves. Antes de viajar desde Kansas City hasta Dallas, donde este sábado la selección cerrará la fase de grupos frente a Jordania, el presidente de la AFA mostró la intimidad de los jugadores. Fue el tercer asado que armaron en el hotel Origin de la ciudad del estado de Misuri al ritmo del tema “Para la gilada”.
Frente judicial
Este viernes, Tapia y el tesorero de AFA, Pablo Toviggino, quedaron al borde del juicio oral en la causa por la apropiación indebida de aportes y contribuciones de la seguridad social tras la confirmación de sus procesamientos que dictó la Cámara en lo Penal Económico. Mientras el frente judicial en la Argentina suma sombras sobre los dos hombres que manejan el fútbol argentino y una de las selecciones más convocantes del mundo, Tapia se sostiene sobre el plantel que busca el bicampeonato.
A diferencia de Qatar y de la última Copa América que se celebró en este país dos años atrás, el titular de la AFA elige no mostrarse ante los periodistas que cubren este torneo. No se lo suele ver en las prácticas abiertas en el complejo Compass Minerals o en la zona mixta después de los partidos. Solo estuvo en un par de entrenamientos previos a los dos amistosos que la selección jugó antes del inicio del Mundial.
Como es costumbre, Toviggino no acompaña a la delegación. En época de Mundial, el tesorero que comparte negocios y frentes judiciales con Tapia se queda en la Argentina. A Tapia lo secundan Luciano Nakis, prosecretario de AFA que se hizo popularmente conocido por haberle secado la nuca con una toalla durante un partido, y Jorge Miadosqui, presidente de San Martín de San Juan y a cargo de las selecciones nacionales.
Tapia compartió con Gianni Infantino, el mandamás de la FIFA y quien le ha mostrado su apoyo pese a las investigaciones que ensombrecen su frente doméstico, en el palco oficial del partido inaugural de la Copa del Mundo, que se disputó el 11 de junio en Ciudad de México. También estuvieron juntos en los dos encuentros que disputó la selección hasta ahora, en Kansas City y Dallas.
Tapia vive en la intimidad del plantel en el hotel y en el complejo de entrenamiento en Kansas City como uno más del plantel. En el asado del jueves a la noche ayudó a Diego Iacovone a dar vuelta los cortes de asado y vacío dispuestos sobre la parrilla. “Hoy estamos haciendo el aguante”, dijo mientras de fondo sonaba la banda preferida de los jugadores argentinos con su estribillo “la gilada no tiene los huevos que tiene esta hinchada”.
El miércoles fue parte del festejo íntimo por los 39 años de Leo Messi. El capitán es precisamente la figura de mayor peso que sostiene la figura de Tapia. Ya es cábala la foto previa a cada partido junto a Rodrigo de Paul con mate y termo.
Rumbo a Miami
“Acompañando a este gran equipo lleno de talentos, junto al mejor jugador del mundo. Posdata: sí, es la pelota de los tres goles del 10 y los lentes, porque el presidente campeón del mundo se pone lo que quiere“, fue uno de los videos más reproducidos del dirigente a cargo de la selección argentina. En redes se lo ve provocativo. Hasta tuvo tiempo para responder con humor un comentario. “No distingo cuál es la pelota”, le escribieron. Y respondió: “La redonda de colores. El de lentes, el presidente campeón del mundo.
También se lo vio eufórico en uno de los goles de Messi. Sentado entre Infantino y Alejandro Domínguez, titular de Conmebol, se paró a festejar y a los gritos se dirigió a Oscar Ruggeri: “¡Vení más temprano vos! ¡Venís tarde, llegaste tarde! ¡Hay que venir más temprano!”.
Después del partido del sábado ante Jordania, Tapia volará con el plantel otra vez hacia la concentración en Dallas. El próximo jueves el plantel volverá a viajar hacia su nuevo destino en esta Copa del Mundo. En Miami, la selección buscará seguir avanzando a la próxima fase. Tapia y Toviggino seguirán prendiendo velas.
al borde del juicio oral,debió pedir permiso a la Justicia,al borde del juicio oral,Federico Águila,AFA,Claudio Chiqui Tapia,Conforme a,AFA,,A un paso del juicio oral. Confirmaron los procesamientos de Tapia, Toviggino y la AFA por evasión de impuestos,,»La reventa es una locura». En el Mundial récord de asistencia, los argentinos no consiguen entradas y Miami estará desbordada,,A sus compañeros. Messi: “Es hermoso salir a competirle a cualquiera sabiendo que los tengo al lado”
POLITICA
La Libertad Avanza reúne a sus principales referentes en Río Gallegos para fortalecer el armado en Santa Cruz

La Libertad Avanza realiza este viernes en Río Gallegos un encuentro con fuerte contenido político que reúne a dirigentes nacionales, legisladores y referentes provinciales del espacio. Bajo el nombre Foro Austral de la Libertad, la actividad busca consolidar el armado libertario en Santa Cruz rumbo al calendario electoral de 2027.
El evento se desarrolla desde las 15 en un salón ubicado sobre la avenida Magallanes y cuenta con la presencia de alrededor de medio centenar de dirigentes vinculados al oficialismo nacional. La apertura estará a cargo del diputado nacional por Santa Cruz, Jairo Guzmán.
Entre los referentes nacionales que confirmaron su participación figuran Lilia Lemoine, Bertie Benegas Lynch, Juliana Santillán, Lorena Villaverde, María Celeste Ponce y el senador Juan Carlos Pagotto, además de otros dirigentes del espacio.
Según trascendió en medios santacruceños, el encuentro también podría servir para formalizar el lanzamiento de Guzmán como candidato a gobernador de Santa Cruz por La Libertad Avanza, aunque hasta el momento no hubo una confirmación oficial.
Leé también: En el Gobierno admiten que las declaraciones de Milei sobre Adorni causaron impacto y profundizaron la incertidumbre
La jornada estará organizada en cuatro paneles temáticos que abordarán algunos de los principales ejes de la agenda política del oficialismo.
El primero, titulado “Las reformas para una Argentina potencia”, estará enfocado en las transformaciones económicas e institucionales impulsadas por el Gobierno nacional y contará con las exposiciones de Bertie Benegas Lynch, Juliana Santillán, Lorena Villaverde y Rubén Argomil.
Luego será el turno del panel “La otra cara del sistema: consecuencias de las falsas denuncias”, en el que participarán Lilia Lemoine, Juan Carlos Pagotto, María Celeste Ponce y Álvarez Martínez.
Tras un receso, el foro continuará con el debate “Reforma electoral: más transparencia, menos privilegios”, donde expondrán Guillermo Montenegro, Gonzalo Guzmán Coraita, Adrián Núñez y Gladys Montiel.
El cierre estará dedicado a uno de los conceptos que el oficialismo convirtió en una de sus principales banderas políticas: “La batalla cultural: la defensa de las ideas de la libertad”. En ese panel disertarán Iñaki Gutiérrez, Eugenia Rolón, Gabriel Ballerini, María Emilia Orozco y nuevamente Lilia Lemoine.
Con esta actividad, La Libertad Avanza busca profundizar su presencia territorial en Santa Cruz y comenzar a delinear la estrategia política con vistas a las próximas elecciones provinciales.
La Libertad Avanza, Santa Cruz, Elecciones
POLITICA
Revisarán la liberación del Rey de La Salada, acusado de lavado

La Cámara Federal de Casación decidió revisar el polémico fallo que liberó al Rey de la Salada, Jorge Castillo, parte de su familia y colaboradores, acusados de lavado de dinero.
El fallo es de los jueces Gustavo Hornos, Javier Carbajo y Mariano Borinsky.
Por eso la causa por lavado de dinero contra los dueños de la megaferia La Salada de Lomas de Zamora que se derrumbó en abril pasado, ahora puede resucir.
La justicia había ordenado liberar a los líderes de este emprendimiento millonario, sospechado de tener protección del poder, al argumentar que no hay mérito ni para procesarlos ni para sobreseerlos.
El vuelco en la causa lo decidieron los jueces de la Cámara Federal de La Plata Carlos Alberto Vallefín y Roberto Agustín Lemos Arias, que criticaron con acidez la investigación que había llevado adelante la fiscal de Lomas de Zamora Cecilia Incardona y el juez federal Luis Armella.
El tribunal platense decidió revocar los procesamientos con prisión preventiva y dictar la falta de mérito para los presuntos líderes de la organización, entre ellos Jorge Omar Castillo, Antonio Corrillo Torrez, Aldo Enrique Presa y una veintena de familiares, empleados y profesionales.
Ahora, los jueces de la Casación decidieron que van a revisar esa medida tras admitir un recurso de la fiscalía en ese sentido.
La Cámara Federal de La Plata había argumentado que no existían pruebas suficientes para mantenerlos procesados por asociación ilícita y lavado de activos de origen delictual, por lo que el tribunal había ordenado la inmediata libertad de todos los detenidos y dejado sin efecto los embargos millonarios que pesaban sobre sus patrimonios.
Los camaristas habían criticado la investigación de primera instancia y concluyeron que el procesamiento dictado en julio del año pasado firmado por el juez Luis Armella fue, cuanto menos, “prematuro” y carente de “autonomía suficiente”.
La fiscalía a cargo de Incardona había sostenido que en La Salada operaban dos grandes estructuras criminales independientes. Una de ellas, liderada por Jorge Omar Castillo, Aldo Presa y Antonio Corrillo Torrez, dedicada a la explotación de las ferias Punta Mogote S.C.A., Mogote Factory y Olimpo. La otra, encabezada por Enrique Esteban Antequera, regenteaba la feria Urkupiña S.A.
La fiscalía aseguraba que estas organizaciones conformaban asociaciones ilícitas estables orientadas a la venta masiva de productos con marcas falsificadas, la evasión tributaria estructural y el posterior lavado de esos dividendos espurios.
Se habló entonces de que solo en las cuentas bancarias de Punta Mogote ingresaron más de 26.000 millones de pesos entre 2021 y 2025.
Con ese flujo de dinero, los acusados habrían adquirido inmuebles de lujo, estancias y vehículos de alta gama.
Los beneficiados con la falta de mérito son Jorge Omar Castillo, Antonio Corrillo Torrez, Aldo Enrique Presa, Natalia Paola Luengo, Manuel Jorge Castillo, César Francisco Antequera, Alan Emmanuel Antequera, Lucas Gonzalo Antequera y Carlos Guillermo Carrión.
También fueron alcanzados por la resolución Hugo Nicolás Picca, Paula Raquel Corbo, Rubén Javier Arjovsky, María Sara Corigliano, Guadalupe Presa, María Mora Presa, Margarita Nilda Arrieta, Marcelo Jorge Fernández Zurdo, Mabel Cristina Islas, Christian Ezequiel Arrieta y David Alberto Heinze.
Todos ahora están nuevamente en la mira de la Justicia.
La causa motivó el cierre de La Salada durante algunas semanas y protestas de los puesteros y clientes que se quedaron sin poder comerciar.
La Salada funciona como una megaferia donde se comercializan prendas que son compradas por comerciantes mayoristas que llegan desde todo el país en tours de compras, en micros para obtener productos más baratos y ofrecerlos en sus provincias.
megaferia La Salada,Hernán Cappiello,Conforme a
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