POLITICA
Por qué Karina Milei no rompe con Patricia Bullrich: cinco razones detrás de una paz incómoda

Karina Milei dibuja en su boca una sonrisa visible pero medida, de esas que no regala fácilmente ni siquiera cuando busca transmitir calma. Patricia Bullrich, de espaldas a la cámara que retrata la escena, inclina su cuerpo hacia la mesa con su puño izquierdo levantado, como si todavía estuviera explicando las razones de su última rebeldía. Todo parece estar en calma en esa oficina cargada de rosca en el primer piso de la Casa Rosada, aunque esa reunión laboral programada con antelación escondía demasiadas diferencias entre las dos mujeres fuertes del oficialismo. La imagen, que minutos más tarde iba a ser difundida por el propio primer mandatario y por el equipo de comunicación de Presidencia, coreografiaba una convivencia forzada: la secretaria general recibía en su territorio a una senadora que acababa de plantarse una vez más, desafiar una orden de la cúpula del Gobierno, poner a disposición su renuncia y salir caminando con más poder del que tenía al entrar al conflicto. En otro momento, “El Jefe” hubiera mandado a buscar la guillotina; en esta ocasión, tragó saliva y eligió volver a fingir demencia. Por todo eso, la instantánea fue cuidadosamente amable y políticamente incómoda.
La foto llegó después de la sublevación, pero antes de la derrota. O, en definitiva, cuando en el palacio gubernamental ya intuían que la pulseada por María Verónica Michelli se había escapado de las manos. La historia es popular en el Círculo Rojo: Michelli es la abogada propuesta para ocupar un lugar como jueza del Tribunal Oral Federal Nº 3 de La Plata, cuyo pliego ya había sido enviado al Senado por el propio Ejecutivo antes de que Javier Milei decidiera retirarlo al advertir un parentesco que lo volvió intolerable: la mujer es la cuñada de Hugo Alconada Mon, periodista de investigación especializado en incomodar a los gobernantes de turno. La postulación había pasado por el Consejo de la Magistratura, había tenido audiencia pública, había reunido firmas en la Comisión de Acuerdos y, aun así, quedó atrapada en una maniobra de castigo que terminó dejando en un pantano al ecosistema libertario.
Un detalle menos conocido: nadie niega la leyenda de que fue Santiago Caputo, rival interno de la hermana presidencial, el que acercó el dato a la Quinta de Olivos. Fue una manera tan sutil como efectiva de marcar la “impericia” en el accionar del karinista Juan Bautista Mahiques, el ministro de Justicia encargado de cubrir el dramático 37% de vacantes de magistrados que se extiende por todo el país. “Si los nombres los aportábamos nosotros, esto no pasaba ni en pedo. Este quilombo fue absolutamente evitable”, se jactan en el ala del asesor sin cartera. “Los candidatos que elegimos son los que elevó la administración de Alberto Fernández. Avanzar con los pliegos era hasta acá una deuda enorme con la sociedad porque con tantos juzgados sin titular se genera una crisis institucional que puede ser peligrosa”, se defienden del otro lado. Una guerra subterránea siempre activa aunque algo más disimulada en estos días.

Bullrich leyó antes que otros el costo político e institucional de la jugada alrededor de Michelli. Por eso anunció su “objeción de conciencia” y obligó a Milei a elegir entre echarla o tragarse el desplante. Con el revuelo ya desencadenado, la jefa del bloque libertario volvió al recinto, justificó ante el micrófono su accionar y vio cómo la oposición, con el empuje envenenado del kirchnerismo y el acompañamiento de otros bloques, aprobaba sobre tablas el expediente de la polémica por 44 votos a favor, 18 en contra y apenas 2 abstenciones.
En esas horas frenéticas, La Libertad Avanza intentó refugiarse en la lectura del vaso medio lleno y hasta el propio Presidente celebró la aprobación de 74 pliegos judiciales como “EL INICIO DE LA RECONSTRUCCIÓN DE LA JUSTICIA”, con todo el simbolismo que las mayúsculas indican en la red social X. “Fue la sonrisa del boxeador que acaba de recibir un golpe en la mandíbula”, se mofaba un peronista de vasta trayectoria que scrolleaba la ex Twitter desde su banca. Hay otra lectura evidente que nadie quiere agitar demasiado: algunos de los hombres y mujeres que sobrevivan a este largo proceso serán los encargados de definir los destinos de expedientes sensibles para los violetas como el de Libra, el de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y el presunto enriquecimiento ilícito de un Manuel Adorni que sigue estirando los tiempos de la presentación de su declaración jurada patrimonial.
Un paréntesis necesario: entre los gritos e insultos de una sesión picante debe haber habido tintineo de copas llenas de champagne. Es que finalmente pasaron todos los filtros personas como Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema; María Julia Sosa, secretaria del juez federal Julián Ercolini; y Ana María Juan, esposa de otro magistrado federal como Marcelo Martínez de Giorgi.
Ahora toda la responsabilidad quedó en el Sillón de Rivadavia: Milei, que llamativamente jamás le prestó atención a los nombres en danza, deberá resolver si firma o no el decreto de designación de Michelli. Ese es el último paso del proceso constitucional para confirmar un nuevo cargo judicial. Ante ese panorama, ya circula un argumento de repliegue: que el Senado habilita pero no obliga, lo que es lo mismo que decir que la Rosada no descarta intentar ganar con la lapicera lo que no pudo ordenar con su músculo en el Congreso. Poco parece importarles que esa decisión los termine asemejando a sus enemigos naturales: la única vez que un mandatario hizo algo parecido desde la Reforma Constitucional de 1994 fue Cristina Kirchner cuando evitó de todas las maneras posibles rubricar el nombramiento de Juan Manuel Yalj en la Cámara Federal de San Martín. El antecedente tenía una explicación: Yalj había ordenado detener al gremialista Rubén “Pollo” Sobrero, en aquel entonces de buen trato con la dirigente.
Ante este contexto político complicado, la duda del millón: ¿por qué Karina no ataca a Patricia? La pregunta empezó a circular con fuerza entre libertarios de todas las facciones. No es un interrogante menor y desvela a los integrantes de la mesa chica mileísta porque la hermana presidencial no suele ser contemplativa con los soldados propios que deciden jugar por fuera de la línea oficial. A algunos los corre, a otros los enfría, a varios los condena al purgatorio de los llamados sin respuesta y a los más distraídos directamente les apaga la luz. Pero con Bullrich, por ahora, eligió otro método. No porque la haya perdonado. Tampoco porque la considere inofensiva. Al contrario: entendió que “Pato” no es una rebelde cualquiera. Infobae reconstruyó, a partir de una decena de fuentes con acceso privilegiado a la intimidad presidencial, cinco factores que fuerzan la paz pese a las internas.
● 1) La primera razón es simple, brutal y bastante incómoda para una fuerza política que todavía intenta ordenar sus jerarquías internas: Bullrich tiene poder propio.
La ex ministra de Seguridad de la Nación no llegó a LLA como una funcionaria subalterna, ni como una dirigente territorial inventada por la lapicera de Karina, ni como una pieza descartable del armado violeta. Tiene apellido político, recorrido, electorado, traiciones y enemigos propios, canales de conversación con empresarios, diálogo con sectores del PRO, vasos comunicantes con la UCR y un nivel de reconocimiento que no necesita de Balcarce 50 para existir. En términos libertarios, es una anomalía. Una figura política que está adentro, pero no nació adentro. Una aliada que acompaña, pero no pide permiso para respirar. Una jefa de bloque que puede incomodar al Presidente sin terminar convertida, al minuto siguiente, en otra baja del ejército de expulsados.
Karina pudo ser implacable con dirigentes que no tenían volumen por sí solos, terminales territoriales, protección mediática, historia electoral o capacidad real de daño. Bullrich, en cambio, tiene algo que en la Casa Rosada se respeta incluso cuando se lo disimula: autonomía.
● 2) La segunda razón por la que Karina no la ataca es que Bullrich representa una porción del electorado que Milei todavía necesita.
Para muchos votantes antikirchneristas, republicanos, duros en seguridad pero sensibles a ciertas formas institucionales, la senadora nacional funciona como garantía de que el experimento libertario no va a convertirse en una administración familiar sin contrapesos. Puede defender a Milei y acompañar la motosierra, pero no suicidarse por cada capricho de Olivos. Ese equilibrio la vuelve incómoda pero también útil, según admiten a regañadientes cerca de la secretaria general. Si Karina la empuja demasiado, no solo lastima a una dirigente que no dudó en afiliarse a su partido: puede irritar a un segmento del voto que llegó a La Libertad Avanza por rechazo al peronismo y sus variantes.
Este punto es central para entender la cautela de El Jefe: Bullrich fue candidata presidencial de Juntos por el Cambio y por ende rival electoral de los libertarios, fue la máxima autoridad del PRO, fue de las primeras aliadas cuando hasta Mauricio Macri dudaba de la profundidad del vínculo con Javier Milei, fue ministra de mano dura y pocos piquetes y ahora miembro clave y con pretensiones propias de la cámara alta.
El poder central puede burlarse de la casta, pero sabe que sin una porción de esa casta no llega muy lejos. Puede odiar la intermediación, pero necesita intermediarios dispuestos a embarrarse. Puede soñar con obediencia vertical, pero no olvida que gobierna en minoría. En ese mapa, Bullrich no es cómoda: es necesaria.
“Pato es brava pero la prefiero en mi equipo. Eso sí: siempre hay que cuidarse de Carolina Serrano”, dice con ironía un miembro de la mesa política violeta equidistante entre Karina y Santiago Caputo, que no se olvida del nombre de guerra que el peronismo revolucionario de la década del 70 le atribuyó siempre a Bullrich en sus años de juventud.
Se dibuja en el aire, de esta manera, una de las paradojas más difíciles de administrar para la hermana presidencial: Patricia es peligrosa cuando se mueve, pero también es peligrosa si se va. Si la dejan adentro, condiciona. Si la empujan afuera, puede ordenar un espacio propio y convertirse en una especie de seguro político para los que imaginan escenarios de recambio, sucesión o simple supervivencia si la experiencia libertaria llegara a perder volumen. Por eso en la Rosada la miran con fastidio, aunque también con cálculo. No la aman; la miden.
● 3) La tercera razón es todavía más elemental: Bullrich mide.
En un oficialismo que empezó a encontrar límites en la opinión pública, su imagen aparece mejor ubicada que la de varios nombres centrales del esquema gobernante.
Algunos ejemplos relevantes: en el último relevamiento de Hugo Haime & Asociados, la senadora alcanza un 41,7% de evaluación positiva, por encima del propio Javier Milei, que se posiciona con 36,7%, y muy lejos de Karina Milei, que registra 26,4%, y de Manuel Adorni, que queda en 25,9%. La comparación duele porque ordena el tablero con una crudeza que muchos prefieren mirar de reojo: la dirigente que acaba de desobedecer al Presidente mide mejor que el Presidente, que la hermana presidencial y que el jefe de Gabinete que todavía intenta recomponer autoridad pública. Bullrich no está sobrada, ya que en paralelo carga una imagen negativa del 55%, pero en una etapa de desgaste general conserva algo que la lapicera no siempre fabrica: espalda, conocimiento, electorado y una marca política que no depende exclusivamente de la bendición de “El Jefe”.
Otros sondeos confirman la tendencia. El más reciente estudio de Management & Fit también ubicó a Bullrich como la persona del oficialismo con mejor imagen positiva de Argentina: 36,3%, de nuevo por encima del propio Milei, que se ubica cinco puntos más abajo. Números similares tiene en mayo el reporte internacional de AtlasIntel/Bloomberg.
Karina puede enojarse con una dirigente que se planta, pero no puede ignorar que esa misma dirigente conserva un volumen propio nada deleznable en los tiempos que corren. “No le dispara a Patricia porque sabe que, al menos por ahora, es una batalla que puede perder. A nosotros nos gusta hervir en agua a las ranas de a poco, sin que se den cuenta: es lo que hicimos con Ramiro Marra en la Legislatura o con Victoria Villarruel en la vicepresidencia. Quién te dice en el momento menos pensado se queda afuera de las reuniones de la mesa política o le damos la orden a la militancia digital para que la cocinen”, amenaza una de las personas que tiene más visitas al despacho de la secretaria general.
● 4) La cuarta razón que explica la convivencia entre Karina y Patricia es el Senado.
Bullrich ocupa un lugar sensible en una Cámara en la que el Gobierno no tiene margen para aventuras: cada dictamen, cada sesión, cada ley, y ahora también cada pliego judicial, exige paciencia, cálculo y muñeca. En ese sentido, el paso por el recinto del caso María Verónica Michelli dejó una dura enseñanza para la Casa Rosada: el oficialismo no siempre controla el tablero parlamentario y puede perder incluso cuando cree tener una orden clara bajada desde arriba. La sesión expuso desorden, acusaciones cruzadas, lecturas contradictorias y un problema de conducción.
En ese lugar donde tallan fuerte los gobernadores, y en el que Villarruel juega a reglamento sin tirarles centros a sus ex compañeros, se impone una matemática que no se conmueve demasiado con los gritos de Olivos. Así, atacar a Bullrich podría ser un lujo caro: la senadora puede no juntar siempre todos los votos, pero conoce la dinámica del recinto y conversa asiduamente con actores que los violetas puros y sin experiencia no saben seducir.

● 5) La quinta y última razón es personal, pero no menor: Karina sabe que convertir a Bullrich en enemiga explícita sería agrandarla.
El método de la confrontación directa le funcionó con otros dirigentes porque el castigo ordenaba el sistema. Con Bullrich, en cambio, puede producir el efecto contrario. En eso coinciden todas las fuentes consultadas por Infobae.
Una pelea frontal le permitiría a la senadora hacer exactamente lo que mejor sabe hacer: victimizarse poco, endurecerse mucho, agitar la bandera de la coherencia y recordarle al público que ella ya estaba en la política cuando varios libertarios todavía buscaban usuario disponible en redes sociales. En ese contexto, un ataque de Karina podría ofrecerle el escenario perfecto para relanzar su marca: la mujer que acompaña a Milei, pero no se arrodilla ante nadie.
Esa es la diferencia central con Victoria Villarruel. La vicepresidenta quedó atrapada en un limbo institucional donde tiene cargo, visibilidad y muy poco margen real de maniobra dentro del oficialismo. Bullrich mira ese espejo y saca conclusiones; de hecho, cerca suyo lo dicen sin vueltas: la vicepresidencia no es una opción. “Patricia jamás se va a convertir en una figura decorativa. No está en su esencia. Ella tiene vocación de poder. O, al menos, quiere conservar la posibilidad de ejercerlo. Por eso cada gesto suyo tiene una doble lectura: ratifica pertenencia, pero marca autonomía; acompaña al Gobierno, pero cuida su marca; se sienta con Karina, pero no entrega todas las llaves”, dice un colaborador que la conoce hace décadas.
En la intimidad bullrichista aseguran con énfasis que no hay una ruptura en marcha. Nadie imagina, por ahora, a Patricia Bullrich cruzando la avenida y armando una oposición anticipada a la gestión que todavía integra. Su cálculo es más sofisticado y hasta acá bastante más eficaz: permanecer adentro, levantar la mano cuando lo considera necesario, diferenciarse en temas que rozan su identidad política y recordarle al mileísmo que la lealtad no es sinónimo de obediencia ciega.
Y en este punto aparece nuevamente el caso de la jueza Michelli: Bullrich no fue la única responsable de la derrota, pero sí quedó como la dirigente que abrió la puerta. A Karina no se le escapa el hecho de que la chispa inicial fue encendida por su ex ministra cuando se negó a acompañar el retiro del pliego. Ahí estuvo su verdadera victoria: no quedarse sola, no quedar como traidora y no pagar el precio político de su desobediencia. La foto entre ambas fue, entonces, mucho más interesante que su estética: no mostró cariño sino necesidad. “El Jefe no convocó a Patricia porque había una coincidencia estratégica: lo hizo para evitar que la diferencia siguiera creciendo a cielo abierto. Y seamos sinceros: Bullrich tampoco fue para pedir disculpas de rodillas, sino para demostrar que seguía adentro aun después de haber marcado un límite. Las dos necesitaban la imagen”, analiza un testigo de esa escena.
Karina Milei conserva el control formal del dispositivo libertario. Nadie en la Casa Rosada duda de su influencia sobre el Presidente ni de su capacidad para ordenar candidaturas, filtrar ingresos, bendecir armados y cerrar puertas. Bullrich, con su estilo inconfundible, acaba de recordar algo que en el oficialismo a veces prefieren olvidar: también existe el poder que no nace de la cercanía familiar. “Trabajando siempre juntas por las transformaciones que lidera el Presidente”, exageró la senadora en el texto que acompañaba la postal que simbolizó la bandera blanca entre las dos. Así se firmó, sin tinta indeleble, un acuerdo de convivencia entre mujeres que se necesitan, se desconfían y saben que todavía no les conviene romper.
POLITICA
“Visa Waiver”: Peter Lamelas aseguró que trabaja para que los argentinos puedan ingresar a Estados Unidos sin visa

El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, aseguró este miércoles que trabaja para que el país vuelva a formar parte del Visa Waiver Program, el régimen que permitiría a los argentinos viajar a territorio estadounidense por turismo o negocios sin necesidad de tramitar una visa. “También estoy trabajando para que la Argentina vuelva al Visa Waiver Program. Somos dos naciones occidentales unidas por la libertad y los valores democráticos”, afirmó el diplomático.
“Los argentinos que viajan de buena fe, cumplen las reglas y vienen por turismo o negocios deberían poder ingresar a Estados Unidos sin visa”, agregó Lamelas en una publicación en X.
El embajador acompañó el mensaje con una placa en la que destacó que 687.444 argentinos viajaron a Estados Unidos en 2024, un 15,3% más, y remarcó que el Visa Waiver todavía no está vigente para la Argentina. En el mismo mensaje, Lamelas aseguró que también trabaja para atraer más inversiones estadounidenses al país y vinculó ese objetivo con la seguridad y el uso de “tecnología confiable” en infraestructura crítica.
En agosto de 2025, el Departamento de Seguridad Nacional en Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) anunció el inicio del trámite de la Argentina para ingresar al Programa de Exención de Visa (VWP, por sus siglas en inglés) a fines de julio de ese año.
“Nuestras expectativas son que a inicios del 2027 esto ya esté en funcionamiento”, vaticinó la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, en una entrevista con LN+ el último mes de mayo. Este paso podría permitir a ciudadanos argentinos ingresar a Estados Unidos sin visa para estancias cortas.
Noticia en desarrollo
Visa Waiver Program,la Argentina vuelva al Visa Waiver Program,pic.twitter.com/UmA2bMSk5y,September 16, 2026,VWP,una entrevista con LN+ el último mes de mayo,Estados Unidos,Conforme a
POLITICA
El Gobierno acelera para aprobar el Presupuesto y suspender las PASO: Santilli recibirá a 7 gobernadores en 24 horas

A menos de un día de haber oficializado el Presupuesto 2027, el Gobierno ya expresa públicamente la intención de avanzar con las negociaciones para aprobarla, así como de otras reformas vitales para el presidente Javier Milei para el año próximo, como la Reforma Política. Para conseguirlo, en la Casa Rosada anunciaron esta mañana que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibirá a siete gobernadores en tres reuniones distintas para asegurarse los votos necesarios.
La seguidilla de encuentros será la siguiente. Santilli recibirá este miércoles a las 15 horas en Casa Rosada a los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). En tanto, el jueves por la mañana Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo mantendrán un encuentro con el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir. El mismo jueves, pasado el mediodía, Santilli recibirá al gobernador Leandro Zdero (Chaco) y por la tarde hará lo propio con Gustavo Melella (Tierra del Fuego).
El Poder Ejecutivo realizó el giro del proyecto a la Cámara de Diputados ayer por la noche. En el oficialismo que comanda Martín Menem dan a entender que las negociaciones formales en la Comisión de Presupuesto podrían comenzar hacia la primera semana de octubre, una vez cerrada la discusión de los proyectos de Endeudamiento y Discapacidad. Una vez saldada esa cuestión, se abrirá paso a la discusión presupuestaria, que el oficialismo calcula que llevará hasta noviembre y diciembre, dependiendo la rapidez a la que se arriben los acuerdos.
La negociación es compleja. Los nombres dispuestos para las próximas reuniones son, en su mayoría, aliados circunstanciales a la Casa Rosada. Pero en la gran mayoría de estas provincias, La Libertad Avanza tiene la carta de que busca presentar su oferta electoral y competir contra los oficialismos provinciales. Ese es un mecanismo de negociación que pretenden utilizar de cara a las próximas negociaciones, ya que podrían presentar candidatos de “baja intensidad” a los gobernadores que colaboren, todo para asegurar de que no perderán su territorio. Por ese motivo que no se descarta que el armador nacional Eduardo “Lule” Menem pueda estar integrando alguna de las reuniones.
En las provincias con representación en Diputados están atentos a otras cuestiones como las inversiones en obras públicas y las deudas de cajas previsionales. La oposición, en tanto, concentrará su análisis en las partidas de jubilaciones, discapacidad y universidades. El proyecto contempla un crecimiento del PBI del 4% anual, una inflación del 18% interanual y un dólar de 1.847,6 pesos para diciembre de 2027, tras un Presupuesto 2026 cuyas proyecciones de crecimiento e inflación ya fueron superadas por la realidad económica.
“El gobierno apuesta y está confiado en que la política no puede oponerse a la ley de Malvinas como tampoco a darle un presupuesto a un Presidente. Y sabe también que la mayoría de los gobernadores no quiere quedar pegados votando con la izquierda y el kirchnerismo el no eliminar las PASO para ser funcionales a Kicillof”, marcaron estrategas políticos del Gobierno a Infobae, antes de agregar: “Con este escenario, van a trabajar como lo vienen haciendo con el PRO, la UCR, con todos los gobernadores aliados y dialoguistas con los que haya más coincidencias que diferencias, para tratar de llegar a acuerdos electorales”.
A diferencia de años anteriores, esta vez no hubo un acto especial de presentación: Javier Milei no repitió la exposición nocturna en el Congreso ni la cadena nacional de 2025. Tampoco se espera que el ministro de Economía, Luis Caputo, participe de las presentaciones ante Diputados, como ya ocurrió en ejercicios anteriores. En su lugar, la defensa del proyecto estará a cargo del secretario de Hacienda, Carlos Guberman, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, junto a otros funcionarios que abordarán los apartados específicos de cada área.
Nota en desarrollo.
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POLITICA
“Precaución con los aliados”: la intimidad de la orden que Karina Milei les impartió a sus legisladores

Verticalista, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, busca ordenar a los “cuentapropistas” que la Casa Rosada detecta entre los referentes provinciales de La Libertad Avanza (LLA). Así identifican a los libertarios que desordenan la conversación con los aliados. Sobre todo, con los gobernadores que tienen poder de fuego para trabarle al Poder Ejecutivo cualquier proyecto que mande al Congreso.
El objetivo principal a preservar es el proyecto de reforma política que elimina las PASO, al que el oficialismo considera clave en la ruta para lograr la reelección de Javier Milei.
En la cena que reunió a diputados libertarios en la sede oficialista de San Telmo, el lunes por la noche, la presidenta de LLA a nivel nacional no solo arengó por la reelección de su hermano. También exigió a la tropa propia que se terminen las descalificaciones contra aliados y posibles colaboradores del Gobierno en el Congreso. Por el contrario, dio luz verde para los dardos al kirchnerismo.
Distintas fuentes que dialogaron con sobre los pormenores del mitin, que incluyó sándwiches de carne, tablas de picada y variedad de postres −entre ellos mini lemon pies y chocotortas− refirieron que la hermana del Presidente dio “vía libre” para contrastar con el kirchnerismo, pero que expresamente pidió “precaución” con los aliados.
Según testigos del encuentro, Karina Milei transmitió que la campaña electoral de 2027 se aceleró, pero que pese a eso su hermano tiene que seguir gobernando. “No pidió a los dirigentes que limiten sus aspiraciones electorales, pero sí a ella como armadora le genera conflictos que haya ataques contra dirigentes con los que el Gobierno está hablando para aprobar leyes”, la desglosó una voz autorizada en el mundo libertario.
Asimismo, quienes están al tanto de los planteos de la hermana del Presidente quisieron explicar que no pretende que no haya cuestionamientos a las gestiones provinciales con las que existen diferencias, pero durante el encuentro fue enfática en cortar con los discursos que incluyen insultos y descalificaciones hacia los socios.
Uno de los presentes en la cena refirió a que la línea de la secretaria general estuvo basada en que “las leyes tienen que salir” y en “ganar en las provincias”.
En su discurso, Karina Milei evitó nombres propios. No obstante, parte de los presentes analizaron que su alocución pareció un tirón de orejas hacia Salta. Algunos barajaron también Tucumán.
Dirigentes salteños del mileísmo descartaron ante la consulta de que la directriz de Karina Milei fuera un llamado directo a ellos, sino que la interpretaron como una línea que la secretaria general −que en público casi no habla− suele repetir en privado y hacia todos.
En Salta gobierna Gustavo Sáenz, un peronista de los más cercanos a la Casa Rosada y que brindó apoyos claves al Presidente. En ese territorio, las fricciones quedaron a la vista en agosto, cuando la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, tuvo que salir a defender a Sáenz en medio de un ida y vuelta con referentes locales de LLA.
“Trátenmelo bien al gobernador. Si maltratan al gobernador se la van a tener que ver conmigo”, dijo ese día Pettovello.
Después, la senadora Emilia Orozco, libertaria que viene del riñón del amarillo Alfredo Olmedo y es la máxima disidente de Sáenz en la provincia, grabó un video en el que le dijo a “Ruperto” −así llama al gobernador, por su tercer nombre− que solo puede mostrar gestión si es de la mano del gobierno nacional.
En Tucumán, que tendrá elecciones provinciales en mayo, la campaña ya está en marcha. El gobernador es Osvaldo Jaldo, otro de los peronistas colaboracionistas. Allí, LLA está a cargo de Lisandro Catalán, exvicejefe de Gabinete durante las épocas de Guillermo Francos.
Micrófono en mano, Karina Milei −que, refirieron los testigos, estaba “de muy buen humor”− arengó el lunes por la reelección de su hermano parada sobre un escenario que se recortaba sobre dos gigantografías: una de ella y otra de él.
También posó en fotos con los diputados de distintos distritos, que luego subieron las imágenes a las redes sociales, mostrándose bien cerca de la dueña de la lapicera y del poder de veto en el partido violeta.
En las fotos oficiales que difundieron cuentas satélite del Gobierno apareció junto a la hermana presidencial un personaje hasta ahora ignoto: María Elena Pareja, la hermana del diputado nacional y titular del partido en PBA, Sebastián Pareja. Llamó la atención porque posó junto al grupo más cerrado karinista.
De ella poco se conoce. En el Boletín Oficial consta el paso de esta licenciada en Ciencias Políticas por el Estado nacional: fue contratada en septiembre de 2013 en el ámbito de la Subsecretaría de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación, que comandaba en ese momento Julio de Vido. En 2020 formó parte del Ministerio de Desarrollo Productivo que lideraba Matías Kulfas (que, afirman, no la conoce), como coordinadora de Contratos y Pasantías y después como Coordinadora de Estadísticas del Personal.
María Elena, cuentan los que saben, maneja actualmente la agenda y los contactos de su hermano Sebastián, pero no tiene un cargo formal en la estructura partidaria.
Justamente, el armador Sebastián Pareja fue uno de los organizadores de la velada del lunes, que se hizo en la sede partidaria bonaerense, que igual funciona en el barrio porteño de San Telmo.
El encuentro se realizó después de otra charla que dio el Presidente a diputados y senadores libertarios en la Casa Rosada.
libertarios,contratada en septiembre de 2013,Paula Rossi,Karina Milei,La Libertad Avanza,Conforme a
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