POLITICA
Qué es la moción de censura y qué necesita la oposición para remover al jefe de Gabinete Manuel Adorni

A fines de mayo del 2025, desde el entorno de Manuel Adorni se jactaban de haber sido los únicos en ganarle a un oficialismo en las elecciones legislativas, luego de que venciera al PRO en la Ciudad de Buenos Aires.
Poco más de un año después, el funcionario podría sumar una nueva cucarda al transformarse en el primer jefe de Gabinete en quedar expuesto a una moción de censura, incorporada a la Constitución Nacional en la reforma de 1994, a partir de la ofensiva opositora para impulsar su tratamiento en el Congreso.
Si bien existen distintas interpretaciones sobre el alcance del artículo 101 de la Constitución Nacional, cuatro abogados constitucionalistas consultados por Infobae explicaron el mecanismo previsto para una eventual remoción del jefe de Gabinete. Entre los puntos en discusión aparece la posibilidad de que el presidente Javier Milei vuelva a designarlo en el cargo en caso de que el Congreso avance con su destitución, una facultad que, según la Secretaría Parlamentaria, se encuentra contemplada por la normativa vigente.
Lo cierto es que el procedimiento es extenso y requiere de la sanción de la Cámara de Diputados y de la de Senadores para su concreción. Según precisaron especialistas a este medio, el primer paso consiste en la aprobación del pedido de interpelación que habilita posteriormente el tratamiento de la moción de censura. Para eso, cualquiera de las dos cámaras debe aprobar por mayoría absoluta la solicitud.
Aprobado el pedido, el funcionario debe concurrir al Congreso, y se habilita una segunda instancia, la de ejecución, en la que se da tratamiento a la moción de censura propiamente dicha. Tanto el Senado como Diputados deben votar favorablemente la moción por mayoría absoluta de la totalidad de los miembros, lo que daría lugar a la remoción inmediata del funcionario.
Con la firma de varios diputados, la oposición convocó a una sesión especial en Diputados para el martes 23 de junio que incluirá en su temario seis pedidos de interpelación. En paralelo, el Partido Justicialista apura una sesión única en la Cámara Alta para interpelar a Adorni y votar su destitución.

Al respecto, el legislador del Partido Socialista Esteban Paulón denunció que el ministro coordinador “le mintió al Congreso”, y sostuvo que “entró en una serie de contradicciones que hacen muy difícil la continuidad de su rol”. “El Jefe de Gabinete es el funcionario que hace de nexo entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo y para llevar adelante esa tarea se necesita que haya un vínculo de confianza. Cuando viene a una sesión informativa a brindar informe de gestión, miente abiertamente y semanas después lo reconoce en televisión nacional. “No hay esa tal confianza del parlamento para con el Jefe de Gabinete por eso está prevista la moción”, completó ante Infobae.
Por su parte, el jefe de bloque de Unión por la Patria, el diputado Germán Martínez, quien presentó el primer proyecto de moción de censura contra el ministro coordinador, argumentó: “Hace 100 días que el gobierno está enredado en esta novela del jefe de Gabinete. Vino al Congreso y todo lo que dijo fue desmentido por sus acciones anteriores. Le mintió al Congreso, la prensa y a los 47 millones de argentinos”.
“El día que fue al Congreso dijimos que íbamos a insistir en el mecanismo que es el que establece la Constitución. No es un capricho ni un arrebato: que venga a dar explicaciones y para eso debe ser interpelado. Los aspectos penales deberá dilucidarlo la justicia. Desde el punto de vista político, Adorni no cuenta con la confianza del pueblo argentino y mucho menos de la Cámara de Diputados y del Senado”, desarrolló además el diputado ante este medio.
Con conocimiento del procedimiento, el oficialismo anunció la asistencia de Adorni en la Cámara de Senadores con motivo del informe de gestión que brindará a principios del mes de julio. “La moción no debería suceder porque Manuel va a presentarse al Senado a dar el Informe de Gestión de Gobierno como corresponde al Jefe de Gabinete”, contrapuso un integrante de la mesa política.
Distintos abogados constitucionalistas explicaron el alcance de la moción y coincidieron en que se trata de “una herramienta de control parlamentario con efectos limitados”. “Es una forma de control parlamentario. Se lo evalúa políticamente y se exige su remoción. Se activa cuando hay crisis política, pero es un procedimiento larguísimo”, explicó Daniel Sabsay, quien habló de una moción “fragmentada” debido a las facultades del Presidente de restituirlo en el cargo en caso de que el Poder Legislativo avance en el corrimiento del funcionario.

No obstante, Sabsay aclaró que la habilitación de la interpelación contra Adorni tiene “un costo político alto”, más allá de si el Congreso concreta o no su remoción.
Por su parte, el abogado especialista en derecho constitucional Félix Lonigro expuso los límites de la misma al sostener que el artículo tiene inconsistencias que dan lugar a diversas interpretaciones. “Es un mamarracho. El jefe de Gabinete es un cadete de lujo. Un rol burocratizado y el artículo está muy mal redactado”, expresó, y agregó: “Se va a ir haciendo camino al andar porque nunca se utilizó”.
Pese a las coincidencias en el procedimiento, hay algunas discrepancias en torno a la facultad del Presidente en caso de querer volver a nombrar al ministro coordinador.
El abogado constitucionalista Gustavo Ferreyra planteó que restituirlo nuevamente durante la misma gestión implicaría una “causal de destitución” por “mal desempeño”. “La decisión del parlamentaria, en caso de que el Congreso logre su remoción, comporta el ejercicio de una competencia constitucional exclusiva, motivo por el cual, volver a designar al funcionario removido alteraría las bases propias del control ejercido y su desnaturalización”, argumentó.
En la misma línea se expresó Andrés Gil Domínguez, quien abona a la interpretación que establece que la designación no puede volver a darse hasta que no cambie la composición del Congreso o mientras dure el mandato del Presidente dado que supone “una pérdida de confianza del Congreso irreversible”.
En una tercera opinión, Lonigro tomó distancia y aseguró que el mandatario tiene la potestad de insistir en caso de requerirlo. “No hay nada escrito por eso la moción es variable a la interpretación, pero el Presidente podría emitir un decreto y volver a designarlo. No ocurre eso con el juicio político”, discrepó Lonigro.
POLITICA
En el G-7, Alberto Fernández condenó la guerra en Ucrania y dijo que la política de sobrecargos del FMI “debe ser revisada”

MÚNICH.– La condena a la guerra con Ucrania, América como una zona de paz, la canalización de los Derechos Especiales de Giro (DEG) y cuestionamientos a las políticas de sobrecargos del FMI fueron los ejes centrales del discurso que el presidente Alberto Fernández pronunció este mediodía alemán en el primer plenario del G-7. La exposición de Fernández duró cuatro minutos y fue la primera del día, que también estará marcada por una serie de bilaterales que mantendrá por la tarde.
Fernández, que dentro del plenario estuvo acompañado por el canciller Santiago Cafiero y el traductor oficial, habló en quinto lugar y comenzó su exposición hablando del conflicto bélico: “Soy consciente de que solo 1800 kilómetros separan este recinto de donde se está librando una guerra”. Y agregó: “Argentina condenó la invasión de Ucrania por parte de la Federación de Rusia”. Poco después dijo: “Necesitamos impulsar el diálogo entre las partes involucradas”, en un evento en el que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, es otro de los invitados y está presente de forma virtual. La semana pasada, en una reunión del foro de los BRICS, con Vladimir Putin conectado, Fernández había pedido “el cese a las hostilidades”, sin expresar una explícita condena a la invasión.
Fernández se refirió también, tal cómo había adelantado , a América Latina y el Caribe como una zona de paz. “Soñamos con un nuevo orden internacional donde los esfuerzos se equilibren y las ventajas se distribuyan con criterios de equidad. Soñamos con no ser discriminados por el mundo central y condenados a la marginalidad y al olvido”, dijo. En ese sentido aludió a una frase del Papa Francisco al decir: “Ya sabemos que nadie se salva solo”.
Luego volvió a referirse, como lo viene haciendo desde hace tiempo, a las crisis actuales: climáticas, sanitarias, financieras, energéticas y alimentarias, a las que calificó de “verdaderamente globales”. “Las soluciones no dependen de esfuerzos individuales y los efectos negativos que esas crisis generan, llueven ácidamente sobre todo el planeta”, completó.
”Para poder hacer frente a semejantes desafíos, quiero alzar mi voz en esta Cumbre para abogar por la construcción de una nueva arquitectura financiera internacional que incluya a las periferias del mundo”, fue otra de las frases de Fernández.
Fue entonces cuando se refirió a los DEG emitidos por el FMI. Consideró que “constituyen una oportunidad para mejorar las condiciones sociales”. Fernández viene abogando por el posible intercambio de los DEG desde febrero de este año cuando viajó a Rusia y China con ese planteo. ”La canalización de los DEG a través del Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad debe incrementarse incluyendo a los países de renta media”, dijo. Y agregó que no deben ser instrumentos destinados a engrosar las reservas de bancos centrales que no los necesitan. “Deben tener un sentido social capitalizando bancos regionales para financiar infraestructura requerida para el desarrollo que el cambio climático además exige”.
El mandatario también agregó que la política de sobrecargos cobrados por el FMI también debe ser revisada. ”Los derechos fiscales para las grandes corporaciones multinacionales, especialmente en la economía digital; el impuesto mínimo global como medio de implementación de protección climática; y un nuevo marco de tratamiento de las deudas soberanas también requieren una urgente implementación”, agregó el mandatario.
Después se refirió a los paraísos fiscales que aseguró que “generan infiernos sociales” y “constituyen un ejemplo de injusticia social que posterga el derecho a un desarrollo sostenible e inclusivo”.
Fernández también consideró un “auténtico escándalo, el hecho de que se esté incrementando el presupuesto mundial en armamentos destructivos, mientras aún no se han cumplido los aportes mundiales para el Fondo Verde del Clima”.
Sobre el final el mandatario dedicó un párrafo a la pandemia de Covid-19 y la guerra. “Es hora de cambiar este presente y empezar a construir en paz una humanidad más justa. Es hora de entender, de una vez y para siempre, que el problema no es la pobreza. El problema a resolver es el sistema económico que la genera y permite que la riqueza se acumule en unos pocos”, remató.
Cecilia Devanna,Alberto Fernández,Guerra en Ucrania,G-7,Conforme a,Alberto Fernández,,Dólar blue. Un financista les apuntó a exfuncionarios de Alberto Fernández y se presenta en la Justicia,,El método de la vieja casta. Adorni y la renuncia que el país espera,,“Estaba al tanto de todo”. Un financista investigado en el caso del SIRA involucró a Alberto Fernández
POLITICA
Se suman sectores del PJ que piden una tregua entre Kicillof y los Kirchner para lograr la unidad electoral

La interna del peronismo sigue su curso en la provincia de Buenos Aires. Los gritos por redes sociales o en medios de comunicación bajaron un poco el nivel de ruido, pero el reclamo permanece en cada cabeza que se asome. El apuntado es Axel Kicillof. Los pedidos provienen del sector de Cristina Kirchner. Y de ahí nadie puede salir. Es una trampa.
Tras más de dos años de una interna feroz, en la que parece existir un punto de no retorno en la relación entre el Gobernador y los Kirchner, en algunos sectores del peronismo, hartos de esperar un acuerdo entre las partes, empezaron a reclamar una tregua que sostenga un proyecto de unidad en el 2027.
El más enfático en estos días fue el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela. El “Gitano”, que hace tiempo ha decidido asumir el rol de articulador y equilibrista entre las tribus, aseguró el fin de semana, durante una entrevista con el diario Clarín, que la palea entre Kicillof y CFK “indefectiblemente” se va a arreglar y le envió un mensaje a la ex presidenta para que se haga cargo de su rol en el problema: “Cristina demostró que tiene una capacidad suficiente como para saber que ella mira por encima de todos nosotros”.
El riojano tiene una relación muy cercana con Kicillof, a quien ha definido como “el mejor candidato que tiene el peronismo” para el año que viene, y logró recomponer su relación con la ex jefa de Estado después del enfrentamiento que tuvieron por el control del PJ Nacional. Quintela insistió en la necesidad de unificar las tribus y contó que está trabajando en la conformación de una mesa política en la que estén representados los principales sectores del peronismo.

Ayer el riojano recibió en la casa de la provincia en Buenos Aires al presidente del bloque de diputados del peronismo, Germán Martínez. En sus redes sociales escribió: “Los grandes desafíos también se enfrentan construyendo acuerdos. Estoy convencido de que el diálogo, la unidad y el compromiso siguen siendo el camino para construir el país que queremos”. El mensaje fue claro. Ese es el camino a seguir.
Dos días atrás, Martínez también estuvo involucrado en otra convocatoria a la unidad. Fue durante el encuentro de La Mesa Nacional de La Corriente Nacional de la Militancia, espacio que lidera Agustín Rossi y tiene un importante anclaje territorial en Santa Fe. El espació llamó a “construir la unidad del peronismo como condición indispensable para ofrecer una alternativa al modelo del presidente Javier Milei”.
“Nuestro movimiento tiene que estar a la altura de las circunstancias y de lo que su historia le impone: generosidad para construir la unidad, convicción para implementar un programa transgresor, coraje para gobernar”, indicaron en el documento que emitieron después del encuentro realizado el viernes.
En otro apartado del texto, indicaron que “Milei ya sabe que en un escenario de balotaje pierde y que para ganar en primera vuelta necesita que ningún sector opositor alcance el 30 por ciento de los votos”, lo que dio pie a reclamar, hacia adentro el peronismo, que haya cohesión en la postura frente a la reforma política que impulsa el Gobierno, en especial la eliminación de las PASO. La mayor parte del peronismo ha manifestado su rechazo a la derogación.

Desde el Frente Renovador, que conduce Sergio Massa, también vienen reclamando la unidad del espacio y el final de la interna. “No toman noción de que perdimos las elecciones el año pasado. Hay que ordenarse y volver a representar. Hay que plantear ideas concretas y hablar de los problemas de la gente”, dijo la diputada Cecilia Moreau durante el fin de semana, en diálogo con FutuRock.
La legisladora, que está en la conducción del bloque junto a Martínez, indicó que “la política tiene que dejar de hablarle a los políticos y hablarle a la gente”. En privado, Massa, que es su jefe político, le suele decir a todos que el “único camino es la unidad”, porque esa es la única forma de ser competitivos frente a Milei.
Massa evita meterse en la interna kirchnerista mientras habla con las dos partes. Tienen en claro que una ruptura formal podría detonar todo el espacio y generar una propuesta electoral fragmentada en la que todos los sectores del peronismo salgan dañados. Además, suele insistir en un concepto: si el año que viene no hay unidad, alguien se va a tener que hacer cargo de esa decisión y sus consecuencias electorales.
El peronismo afronta un momento de discusión profunda donde la pelea de la provincia de Buenos Aires impede llevar adelante un proceso de reorganización. Mientras hay sectores que piden la unidad, hay otros que reclaman una fractura expuesta que sincere los vínculos rotos. Y otros, tal vez la mayoría, que creen en las PASO como herramienta salvadora. Aunque algunos dirigentes duden de que termine siendo una metodología que acepten todos los contrincantes que elevan la voz.
POLITICA
Javier Milei y sus medidas, en vivo: en cuánto se proyecta la inflación de junio y los avances de la reforma electoral

El consenso de los analistas cree que la inflación de junio cerró entre el 1,9% y el 2%, que se mantendría en torno a ese nivel durante julio y que luego iniciaría un sendero levemente descendente para ubicarse entre el 1,6% y el 1,8% mensual desde agosto y hasta fin de año.
Es decir, sigue sin creer, como se ilusiona el Gobierno, que podrá comenzar algún mes del presente año con “0”. Tal vez porque no confía en que la esperada rebaja en los precios de las naftas se concrete en el corto plazo.
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