ECONOMIA
Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural, insistió con su reclamo: «Es necesario llegar a retenciones cero”

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), puso en primer plano la agenda del sector agropecuario frente al escenario económico. “Es necesario llegar a retenciones cero”, afirmó Pino en declaraciones a Infobae en Vivo al detallar el impacto de las políticas tributarias sobre el campo y la necesidad de reformas estructurales para potenciar la producción.
Desde la sede de la SRA, Pino sostuvo que el campo representa un motor para la economía argentina y subrayó la importancia de avanzar hacia un esquema impositivo que incentive la inversión y el desarrollo. “No hay secretos en lo que el campo quiere y pide”, expresó, y remarcó que la demanda por una baja de retenciones es incesante porque los productores necesitan previsibilidad para planificar sus actividades.
El dirigente señaló que la eliminación de las retenciones no solo responde a un reclamo histórico, sino que también permitiría que el sector aporte más recursos a la economía nacional. “El campo devuelve cuando bajan las retenciones”, aseguró, y argumentó que las medidas que favorecen la rentabilidad del productor generan un efecto multiplicador en toda la cadena agroindustrial. Según Pino, “el secreto es no discutir, sino insistir”, en referencia a la persistencia con la que las entidades rurales plantean sus demandas ante el Gobierno.
Durante su exposición, Pino destacó que la infraestructura resulta vital para reducir el costo argentino y mejorar la competitividad de las exportaciones. Mencionó que las rutas y los caminos rurales inciden directamente en el costo de producir, mientras que la falta de inversiones en logística limita el potencial del sector. Además, advirtió que la compra de tierras para reservas naturales debe contemplar un equilibrio con el uso productivo, ya que el avance de la fauna silvestre sobre áreas sin destino productivo genera problemas para los productores.
Otro de los puntos abordados por el presidente de la SRA fue la relación con el Gobierno. Pino describió el diálogo actual como “inédito” y sostuvo que la propiedad privada no está en discusión. Reconoció que la unificación del tipo de cambio representó un avance producto del trabajo conjunto entre los sectores público y privado. “El tipo de cambio unificado es un avance logrado luego de mucho insistir”, afirmó.
El reclamo sobre la ley de semillas también ocupó un lugar en la agenda de Pino. Señaló que el sector necesita una normativa que surja del consenso y contemple el equilibrio entre los intereses de los productores y las empresas proveedoras de tecnología. En este sentido, Pino advirtió que la tecnología en soja resulta positiva, pero que el pago de regalías adicionales se vuelve inviable mientras subsistan las retenciones. “La tecnología en soja es buena, pero con retenciones no se puede pagar más”, indicó.
La situación de la infraestructura rural y el costo logístico fue otro eje central. Pino puntualizó que la falta de caminos adecuados y la ausencia de políticas de mantenimiento elevan los costos de transporte, lo que termina afectando la competitividad internacional de los productos argentinos. Además, se refirió a la necesidad de que el Estado acompañe con inversiones que permitan reducir el denominado “costo argentino”.
En cuanto al futuro de la dirigencia rural, Pino aclaró que la sucesión en la SRA no obedece a reglas automáticas. “No siempre el vicepresidente es después presidente en la Rural”, afirmó, desmitificando la idea de una línea sucesoria predeterminada dentro de la organización. Subrayó que los procesos internos de la entidad responden a consensos y que la continuidad de las gestiones depende del respaldo de los socios.
Pino hizo hincapié en que el campo valora la previsibilidad por encima de los nombres y partidos políticos. “La previsibilidad es central para el productor argentino; la necesitamos para invertir y planificar a largo plazo”, señaló. En este contexto, reclamó que las políticas públicas no se transformen en instrumentos de recaudación coyuntural sino en herramientas de promoción para el crecimiento del sector.
La cuestión de la relación con Brasil también apareció en el discurso de Pino. Aseguró que las negociaciones comerciales continuarán a pesar de las tensiones políticas, dado que el intercambio con el principal socio del Mercosur resulta clave para la economía del agro argentino.
En el cierre de su intervención, Pino advirtió que históricamente el campo fue el sector al que las políticas económicas recurrieron para obtener recursos rápidos. “En seis meses el campo da liquidez, por eso siempre se lo mira para recaudar”, sostuvo. Esta dinámica, explicó, genera ciclos de presión fiscal que afectan la capacidad del sector para contribuir de manera sustentable al desarrollo del país.
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ECONOMIA
En una semana el J.P.Morgan cambió tres veces de opinión sobre la Argentina: la última contrarió el optimismo previo


- El contexto externo. Las tasas en Estados Unidos siguen subiendo y el Treasury a 10 años llegó a 5,20%, el nivel más alto desde 2007. Detrás de ese aumento están la suba del petróleo y, por lo tanto, de la inflación que, según casi todos los indicadores, ronda el 3,5% anual. Por ahora es difícil pronosticar una baja de tasas porque, además, persisten un elevado déficit fiscal y una economía que sigue mostrándose fuerte. Esta combinación implica un dólar más fuerte y menos apetito por riesgo, que le pega de lleno a la Argentina.
- El riesgo país que pasó de 400 a más de 600 puntos en solo dos meses. El nivel anterior probablemente descontaba un final de mandato demasiado optimista, y la corrección le complica al Gobierno el financiamiento del año que viene. Colocar deuda afuera no figuraba en el programa financiero presentado este año y hoy tampoco parece una opción. También se han complicado las colocaciones en dólares en el mercado local porque las tasas subieron y el Gobierno no está dispuesto a convalidarlas. Al mercado le preocupa cómo conseguirá el Gobierno los dólares para refinanciar la deuda si estas condiciones se mantienen. Falta mucho para las elecciones, pero la pregunta flota en el ambiente.
- El nivel de actividad, que no levanta cabeza. Si bien los sectores exportadores más competitivos siguen creciendo, por ahora derraman poco al resto de la economía. La caída de julio fue peor que la esperada y es casi un hecho que el tercer trimestre va a cerrar en recesión. Al mismo tiempo, los ingresos no terminan de recuperarse y el mercado laboral se deteriora, con más desempleo y más pobreza. Todo esto empieza a reflejarse en las encuestas”.
REUTERS/Vincent Alban
- Le dan al Gobierno mayores herramientas para enfrentar la volatilidad cambiaria que es razonable esperar el año que viene
- Mayor margen de maniobra a la administración a cargo desde diciembre de 2027 para enfrentar los vencimientos de deuda 2028 (que difícilmente puedan renovarse rápido en el mercado si el oficialismo no reelige).
ECONOMIA
La deuda soberana enfrenta vencimientos por USD 20.000 millones en 2027, en medio de la incertidumbre electoral

Al panorama hay que agregarle una rampante escalada de las tasas de interés de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, en la zona del 5% anual, que no se daba desde 2007
La suba de tasas de Estados Unidos presionó a los bonos emergentes y al riesgo país que se acercó a los 600 puntos básicos

A la deuda soberana la vemos más para devengar tasa que para buscar ganancias de capital considerables, al menos hasta las elecciones (1816)
Un candidato opositor que mantenga las ideas económicas centrales podría favorecer una mayor compresión del riesgo país (Botto)

El Gobierno presentó el Presupuesto 2027, con supuestos de crecimiento e inflación algo exigentes y una meta de superávit primario de 1,3% del PBI (Puente)
North America
ECONOMIA
Javier Milei negó que la economía vaya a entrar en recesión: “Hay una desaceleración del ritmo de expansión”

El presidente Javier Milei negó hoy que la economía argentina se encamine a una recesión y sostuvo que el menor dinamismo responde a una etapa de cambios en la estructura productiva. “Lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión”, afirmó al ser consultado por la caída mensual de 2,9 % que registró la actividad en julio.
Milei cuestionó la lectura de los datos desestacionalizados y argumentó que las transformaciones que atraviesa la economía reducen la precisión de esas mediciones. “Cuando usted construye un indicador desestacionalizado, se arma en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal”, sostuvo. Según planteó, el Gobierno sigue especialmente el indicador de tendencia-ciclo porque considera que permite observar mejor la evolución general de la actividad.
El mandatario afirmó que durante su gestión hubo crecimiento del producto, aseguró que su gobierno completará cuatro años de expansión económica y destacó los registros de consumo, exportaciones y PBI per cápita. “Estamos en niveles máximos de PBI y de PBI per cápita, máximos de consumo privado y máximos de exportaciones”, sostuvo. Ante el planteo sobre el estancamiento de algunos rubros del consumo masivo, respondió que existe un cambio en las modalidades de compra: “El consumo está en máximo histórico. Lo que está cambiando es la modalidad de consumo”.
En ese sentido, mencionó a las plataformas de comercio electrónico y las compras en el exterior como parte de ese cambio. “Mire los balances de Mercado Libre y se va a dar cuenta”, dijo. También relató una conversación sobre las dificultades de ventas de comercios de indumentaria: “Le preguntaron a una chica dónde compraba y respondió: ‘En Temu’. Listo, se acabó la discusión”.
Milei defendió la apertura comercial y la desregulación como instrumentos para reasignar recursos hacia actividades más competitivas. “La economía está cambiando, está reasignando recursos y hay una parte de la economía que se queda atrás”, afirmó. Para ejemplificar su postura, comparó esa situación con la eventual quiebra de una fábrica de televisores en blanco y negro y sostuvo que no tendría sentido mantenerla con barreras comerciales o emisión monetaria.
El Presidente argumentó que las restricciones a las importaciones perjudican a los consumidores porque limitan su capacidad de elegir y encarecen los precios. “Si yo me quiero comprar otra marca, es un problema mío qué marca me quiero comprar”, afirmó al recordar el caso de los neumáticos. “Si además esa situación hace que usted tenga que pagarlo cuatro o cinco veces más caro, lo están robando”, agregó, antes de cuestionar la protección a determinados sectores como un beneficio otorgado por la política.
Sobre la desocupación, Milei relativizó el incremento y aseguró que el nivel actual no se aleja de los registros de 2023. “No son números sustancialmente distintos a los que teníamos durante 2023”, sostuvo. Además, señaló que el promedio histórico de desempleo en la Argentina es de 9,8 % y atribuyó parte del fenómeno a una mayor cantidad de personas que busca empleo.
El jefe de Estado también defendió la creación de puestos de trabajo, incluidos los informales, y rechazó la caracterización de “uberización” para describir los cambios laborales. “Trabajo es trabajo”, respondió. “El Uber alguien lo tiene que tomar. Si alguien lo está usando es porque lo puede pagar y porque entonces hay otro empleo en otro lado; hay demanda para ese empleo”, afirmó.
Durante la entrevista, Milei vinculó la falta de inversiones y de nuevas contrataciones formales con el escenario electoral. “Cuando usted va a hacer una contratación, es una decisión de largo plazo. Hay un montón de inversiones que están esperando”, dijo. Y agregó: “Usted no se va a jugar a formalizar y terminar de materializar ciertas inversiones si del otro lado viene Drácula, Frankenstein y todo el tren fantasma”.
Por otro lado, sostuvo que el Gobierno tiene cubiertas sus necesidades de financiamiento hasta fines del año próximo y defendió la estrategia para contener la demanda de dólares. “La probabilidad de default que el mercado le asigna a este gobierno es cero, literalmente”, aseguró. También enumeró la acumulación de reservas, los swaps con Estados Unidos y China y las posiciones en el mercado de futuros como parte de las herramientas oficiales frente a la volatilidad cambiaria.
Noticia en desarrollo.
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